Cap 4.
Cap 4.
EDEMAS Y DERRAMES
Los trastornos que alteran la función cardiovascular, renal o hepática se caracterizan a menudo por
la acumulación de líquido en los tejidos (edema) o las cavidades corporales (derrame).
En condiciones normales, la tendencia de la presión hidrostática vascular a sacar el agua y las sales
de los capilares al espacio intersticial está prácticamente equilibrada por la tendencia de la presión
coloidosmótica del plasma a devolverlas a los vasos.
El aumento de la presión hidrostática o la reducción de la presión coloidosmótica alteran este
equilibrio y permiten una mayor salida de líquido de los vasos.
Si la tasa neta de movimiento de líquido supera la tasa de drenaje linfático, el líquido se acumula.
En los tejidos, el resultado es el edema, y, si se trata de una superficie serosa, el líquido puede
acumularse dentro de la cavidad corporal adyacente en forma de derrame.
Aumento de la presión hidrostática
El aumento de la presión hidrostática es causado fundamentalmente por aquellos trastornos que
alteran el retorno venoso. Si la alteración es localizada (p. ej., en la trombosis venosa profunda
(TVP] de una extremidad inferior), el edema resultante quedará limitado a la parte afectada. Las
enfermedades que produzcan un aumento sistémico de la presión venosa (p. ej., insuficiencia
cardíaca congestiva), se asocian, lógicamente, a edemas más diseminados.
Conceptos Clave
EDEMA
Características clínicas
Las consecuencias de los edemas pueden ser simples molestias o derivar en cuadros muy graves,
que provocan la muerte con rapidez.
El edema subcutáneo es importante, Apunta a posibles enfermedades cardiacas o renales
subyacentes; si es intenso, también puede alterar la cicatrización de las heridas y la erradicación
de infecciones.
El edema de pulmón es un problema clínico frecuente, observado más a menudo en casos de
insuficiencia del ventrículo izquierdo; también aparece en la insuficiencia renal, el síndrome de
dificultad respiratoria aguda y las inflamaciones o infecciones pulmonares.
El edema pulmonar a menudo se agrava por los derrames pleurales, que pueden afectar aún más
al intercambio gaseoso (produciendo hipoxemia), al comprimir el parénquima pulmonar
subyacente. Los derrames peritoneales (ascitis) se deben con más frecuencia a hipertensión portal
y son susceptibles de colonización bacteriana, produciéndose infecciones graves y a veces
mortales.
El edema cerebral puede provocar la muerte; si es intenso, el encéfalo se hernia (protruye) a través
del agujero occipital o la irrigación del tronco del encéfalo resulta comprimida. Ambas situaciones
pueden dañar los centros bulbares y causar el fallecimiento.
HIPEREMIA Y CONGESTIÓN
Tanto la hiperemia como la congestión se producen por el aumento de volumen sanguíneo dentro
de los tejidos.
La hiperemia (Hiperemia Activa) es un proceso activo en el que la dilatación arteriolar (p. ej.,
en zonas de inflamación o en el músculo esquelético durante el ejercicio) provoca aumento del
flujo sanguíneo.
Los tejidos afectados se tornan rojos (eritema) por el mayor aporte de sangre oxigenada.
La congestión (Hiperemia Pasiva) es un proceso pasivo secundario a un menor flujo de salida
venosa de sangre de un tejido.
Puede ser sistémica, como en la insuficiencia cardíaca, o localizada, por ejemplo, en una
obstrucción venosa aislada.
Los tejidos congestionados presentan un color azulado-rojizo (cianosis) debido a la acumulación
de hemoglobina desoxigenada en el área afectada.
MORFOLOGÍA
Congestión Pulmonar
Microscópicamente, la congestión pulmonar aguda se caracteriza por capilares alveolares
dilatados, edema septal alveolar y hemorragias intraalveolares focales.
En la congestión pulmonar crónica, causada a menudo por insuficiencia cardíaca congestiva, las
paredes están engrosadas y fibróticas, y los alvéolos suelen contener numerosos macrófagos
cargados de hemosiderina (células de la insuficiencia cardíaca) derivados de eritrocitos
fagocitados.
Congestión Hepática
En la congestión hepática aguda, la vena central y los sinusoides están distendidos. Como el área
centrolobulillar se encuentra en el extremo distal de la irrigación sanguínea hepática, los
hepatocitos centrolobulillares pueden sufrir necrosis isquémica, mientras que los periportales,
mejor oxigenados gracias a su proximidad a las arteriolas hepáticas, solo desarrollarían
degeneración grasa.
En la congestión hepática pasiva crónica, las regiones centrolobulillares tienen un color marrón
rojizo y están ligeramente hundidas (por muerte celular) y destacan en relación con las zonas
circundantes de hígado marrón no congestionado (hígado en nuez moscada). Microscópicamente,
hay hemorragia centrolobulillar, macrófagos cargados de hemosiderina, y pérdida y necrosis de
hepatocitos en grado variable.
hemostasia se define como el proceso por el cual se forman coágulos sanguíneos en las zonas de
lesión vascular.
En los trastornos hemorrágicos, caracterizados por un sangrado excesivo, los mecanismos
hemostáticos están amortiguados o bien son insuficientes para prevenir pérdidas de sangre.
En los trastornos trombóticos, se forman coágulos sanguíneos (a menudo llamados trombos) en
vasos sanguíneos indemnes o dentro de las cavidades cardíacas.
Hemostasia Primaria
Hemostasia Secundaria
Plaquetas
Las plaquetas son fragmentos de citoplasma de los Megacariocitos, de 2-4 mm de diámetro.
Los fragmentos son liberados a la médula ósea y pasan a la sangre donde existen unos 150,000 a
450,000 células/mm3.
La vida media de las plaquetas es de 10 días.
La función que tienen es la hemostasia y la coagulación.
Tromboyesis, Dura 7 días.
Las plaquetas son esenciales en la hemostasia porque forman el tapón primario que sella
inicialmente el defecto vascular y proporcionan una superficie que une y concentra los factores de
la coagulación activados.
Su función depende de varios receptores de glicoproteínas, un citoesqueleto contráctil y dos tipos
de gránulos citoplásmicos. Los gránulos A tienen en su membrana la molécula de adhesión
selectina P y contienen proteínas implicadas en la coagulación, como fibrinógeno, factor V y vWF,
así como factores proteínicos que tal vez participen en la cicatrización de heridas, por ejemplo
fibronectina, factor plaquetario 4 (PF4, quimiocina que se une a heparina), factor de crecimiento
derivado de plaquetas (PDGF) y factor de crecimiento transformante. Los gránulos densos (o o)
contienen difosfato de adenosina (ADP), trifosfato de adenosina, calcio ionizado, serotonina y
adrenalina.
Tras una lesión vascular traumática, las plaquetas entran en contacto con componentes del tejido
conjuntivo subendotelial, como vWF y colágeno.
● La adhesión plaquetaria es medida por la glucoproteína del receptor de superficie de las
plaquetas lb (Gplb) y el vWF en la matriz subendotelial.
Las plaquetas también se adhieren al colágeno expuesto por medio del receptor plaquetario para
el colágeno Gpla/Ila. Las carencias genéticas de vWF (enfermedad de von Willebrand; v. capítulo
14) o Gplb (síndrome de BernardSoulier) ocasionan trastornos hemorrágicos, muestra de la
importancia de estos factores.
● Cambio rápido de la forma plaquetaria: tras la adhesión, pasan de discos lisos a «erizos
de mar» espiculares. Este cambio se acompaña de alteraciones conformacionales en la
superficie celular en la glucoproteína Ilb/Illa que aumentan su afinidad por el fibrinógeno
y de la translocación de fosfolípidos con carga negativa (especialmente fosfatidilserina) a
la superficie plaquetaria.
● Secreción (reacción de liberación) del contenido de los gránulos: estos dos procesos
suelen englobarse bajo el nombre de activación plaquetaria.
La trombina activa las plaquetas a través de un receptor especial acoplado a proteínas G
denominado receptor activado por proteasa 1 (PAR-1).
El ADP es un componente de los gránulos densos; así pues, la activación plaquetaria y la liberación
de ADP generan nuevos ciclos de activación plaquetaria, fenómeno denominado reclutamiento.
Las plaquetas activadas también producen la prostaglandina tromboxano A2 potente inductor de
la agregación plaquetaria.
● Agregación plaquetaria: sigue a la activación
El déficit hereditario de Gpllb-Illa provoca un trastorno hemorrágico llamado tromboastenia de
Glanzmann.
Conceptos clave
Adhesión, activación y agregación de plaquetas
● La lesión endotelial expone la MEC de la membrana basal subyacente. Las plaquetas se
adhieren a la MEC, principalmente mediante unión de los receptores Gplb al vWF.
● La adhesión produce activación de las plaquetas, episodio asociado a la secreción del
contenido de los gránulos plaquetarios, incluyendo calcio ( cofactor de varias proteínas de
la coagulación) y ADP (mediador de la sucesiva activación plaquetaria), drásticos cambios
de la forma y la composición de la membrana y activación de los receptores Gpllb/llla.
● Los receptores Gpllb/llla en las plaquetas activadas forman enlaces cruzados con el
fibrinógeno e inducen la agregación plaquetaria.
● La activación concomitante de la trombina promueve el depósito de fibrina, lo que fija el
tapón plaquetario en su lugar.
Cascada de la coagulación
La cascada de la coagulación consiste en una serie de reacciones enzimáticas amplificadoras que
conduce a la formación de un coágulo de fibrina insoluble.
La cascada de reacciones de la vía puede asemejarse a un «baile» en el que los factores de la
coagulación pasan de una pareja a la siguiente.
En cada reacción participan una
enzima (factor de la coagulación
activado), un sustrato (proenzima
inactiva de un factor de la
coagulación) y un cofactor
(acelerador de la reacción). Estos
componentes se juntan en la
superficie de fosfolípidos con carga
negativa, aportados por las
plaquetas activadas.
La cascada de la coagulación se
puede dividir en vía intrínseca y
extrínseca.
● Tiempo de protrombina (TP): evalúa la función de las proteínas de la vía extrínseca
(factores VII, X, V, II [protrombina] y fibrinógeno). Se añade factor tisular. fosfolípidos
y calcio al plasma, y se registra el tiempo necesario para que se forme un coágulo de fibrina.
Lo afecta: Enfermedad Hepática, Coagulación intravascular diseminada, deficiencia de vitamina
K y Warfarina.
● Tiempo de tromboplastina parcial (TTP): valora la función de las proteínas de la vía
intrínseca (factores XII, XI, IX, VIII, X, V, II y fibrinógeno). En esta prueba, la coagulación
del plasma se inicia añadiendo partículas con carga negativa (p. ej., vidrio esmerilado) que
activan el factor XII (factor de Hageman) junto con fosfolípidos y calcio, y se mide el
tiempo transcurrido hasta la formación del coágulo de fibrina.
Lo Afecta: Hemofilia A (VIII), Demencia de factor vW, Hemofilia B (IX), hemofilia C (XI),
Enfermedad Hepática, CID, Deficiencia de vitamina K, y Warfarina.
Los déficits de factores V, VII, VIII, IX y X se asocian a trastornos hemorrágicos moderados o
graves, y la carencia de protrombina es probablemente incompatible con la vida.
El déficit de factor XI solo se asocia a hemorragias leves, y las personas con carencia del factor
XII no presentan hemorragias, son susceptibles a las trombosis.
In vivo, el complejo factor VIIa/factor tisular es el activador más importante del factor IX, y que
el complejo factor IXa/factor VIIIa es el activador más importante del factor X.
De los factores de la coagulación, la trombina es el más importante, porque sus distintas
actividades enzimáticas controlan diversos aspectos de la hemostasia y constituyen el nexo entre
coagulación e inflamación y reparación.
Las actividades más importantes de la fibrina son las siguientes:
● Conversión del fibrinógeno en fibrina entrecruzada. La trombina convierte
directamente el fibrinógeno soluble en monómeros de fibrina que se polimerizan hasta
formar fibrillas insolubles, y también amplifica el proceso de la coagulación. Estabiliza el
tapón hemostático secundario mediante la activación del factor XIII, que forma puentes
cruzados covalentes en la fibrina.
● Activación plaquetaria. La trombina es un potente inductor de la activación y agregación
plaquetarias gracias a su capacidad de activar los PAR-1, ligando así la función de las
plaquetas a la coagulación.
● Efectos proinflamatorios. Los PAR también se expresan en células inflamatorias,
endotelio y otros tipos de células.
● Efectos anticoagulantes. La trombina pasa de ser procoagulante a anticoagulante al
contactar con un endotelio normal. Esta inversión de su función impide que los coágulos
se extiendan más allá de la zona de lesión vascular.
Trombosis
Las anomalías principales que provocan trombosis son: 1)
lesión endotelial; 2) estas.is o flujo sanguíneo turbulento,
y 3) hipercoagulabilidad de la sangre (la denominada tríada
de Virchow).
Estasis por encamamiento prolongado, causa más común
de trombosis venosa.
Medidas para evitar Trombosis Venosa.
● Ejercicio
● Medias compresivas
● Medicamentos para que no se coagule la sangres
Lesión endotelio
La lesión endotelial causante de activación plaquetaria subyace casi inevitablemente a la
formación de trombos en el corazón y la circulación arterial, en los que la elevada velocidad del
flujo sanguíneo impide la formación de coágulos.
Hipercoagulabilidad
La hipercoagulabilidad es la tendencia anormalmente elevada de la sangre a coagularse y está
causada de manera característica por alteraciones en los factores de coagulación.
Primaria falla plaquetas y la secundaria formación de fibrina. Cascada de coagulación. Factores.
Causas hereditarias de hipercoagulabilidad, las mutaciones puntuales en el gen del factor V y de
la protrombina son las más frecuentes.
Factor V de Leiden: El patrón de herencia del factor V de Leiden es autosómico dominante. Los
heterocigotos tienen un riesgo relativo 5 veces mayor de sufrir trombosis venosas, y en los
homocigotos el riesgo se multiplica por 50.
La mutación del gen de la protrombina provoca un aumento de las concentraciones de
protrombina y multiplica casi por 3 el riesgo de trombosis venosa.
Otras causas hereditarias. Las causas hereditarias infrecuentes de hipercoagulabilidad primaria
son carencias de anticoagulantes, como la antitrombina III, la proteína C o la proteína S.
Homocistinemia Las elevaciones pronunciadas pueden ser causadas por una deficiencia
hereditaria de cistationina B sintetasa. Las causas adquiridas incluyen las deficiencias de vitaminas
B6 y B12 y de ácido fólico.
Embolia gaseosa
Las burbujas de gas dentro de la circulación pueden unirse y formar masas espumosas que
obstruyen el flujo vascular y causan lesiones isquémicas distales.
La embolia gaseosa se produce cuando hay comunicación entre la vasculatura y el aire exterior
con un gradiente de presión negativo que «aspira» el aire hacia dentro.
Para producir efectos clínicos en la circulación pulmonar es necesario un volumen mayor,
habitualmente más de 100 mi; si no se tiene cuidado, es posible introducir inadvertidamente este
volumen en intervenciones obstétricas o laparoscópicas, o bien como consecuencia de lesiones de
la pared torácica. La introducción de 300 a 500 ml de aire a 100 ml/s puede ser mortal.
Síndrome de descompresión, se produce cuando una persona experimenta un descenso brusco de
la presión atmosférica.
En los pulmones, las burbujas de gas de la vasculatura causan edema, hemorragia, y atelectasias o
enfisema focal produciendo una forma de dificultad respiratoria llamada asfixia.
INFARTO
Un infarto es un área de necrosis isquémica causada por la oclusión de la vascularización arterial
o el drenaje venoso.
El Infarto tisular es una causa frecuente y extremadamente importante de enfermedad clínica. En
la inmensa mayoría de los infartos existe trombosis o embolia arterial.
Morfología
Los infartos se clasifican según su color y la presencia o ausencia de infección; son rojos
(hemorrágicos) o blancos (anémicos), y sépticos o estériles.
Los infartos rojos se producen:
● Con oclusiones venosas (p. ej., torsión testicular);
● En tejidos laxos y esponjosos (p. ej., pulmón) en los que puede acumularse sangre en la
zona infartada;
● En tejidos con circulación doble (p. ej., intestino delgado y pulmón) que permiten que la
sangre fluya desde una irrigación paralela no obstruida a la zona necrótica;
● En tejidos previamente congestionados por un drenaje venoso muy lento, y
● Cuando se restablece el flujo en una zona de oclusión arterial previa y necrosis (p. ej., tras
la angioplastia de una obstrucción arterial).
Los infartos blancos aparecen
con oclusiones arteriales en órganos sólidos con circulación arterial terminal (p. ej., corazón, bazo
y riñón), en los que la densidad del tejido limita la salida de sangre de capilares adyacentes al área
necrótica.
Los infartos tienden a adoptar forma. si la base es una superficie serosa, puede haber un exudado
fibrinoso por encima resultante de una reacción inflamatoria aguda a los mediadores liberados por
las células dañadas y necróticas.
La característica histológica dominante del infarto es la necrosis coagulativa isquémica.
Se necesitan 4- 12 h para que el tejido muerto muestre evidencias microscópicas de necrosis.
Si el tejido alberga células madre tisulares, puede producirse la regeneración del parénquima en la
periferia, donde está preservada la arquitectura del estroma subyacente. Sin embargo, la mayoría
de los infartos son reemplazados en último término por una cicatriz. El encéfalo es la excepción a
esta norma, ya que los infartos del sistema nervioso central resultan en necrosis licuefactiva.
Los infartos sépticos se producen en caso de embolia de vegetaciones infectadas de válvulas
cardíacas o cuando los microbios colonizan el tejido necrótico. En estos casos, el infarto se
convierte en un absceso, con una reacción inflamatoria correspondientemente mayor.
Factores que influyen en el desarrollo del infarto.
Las variables que influyen en el resultado de las oclusiones vasculares:
Anatomía de la vascularización. La existencia de una irrigación sanguínea alternativa es el
determinante más importante de la aparición o no de lesiones tisulares en caso de oclusión de un
vaso.
Velocidad de oclusión. Las oclusiones de desarrollo lento tienen menos probabilidades de causar
infarto, porque dejan tiempo para la creación de vías de perfusión colaterales. Si una de las
coronarias se ocluye lentamente (por una placa ateroesclerótica estenosante), el flujo de esta
circulación colateral puede aumentar en la cuantía necesaria para impedir el infarto, incluso aunque
la arteria coronaria más grande termine por ocluirse.
Vulnerabilidad del tejido a la hipoxia: Las células miocárdicas, aunque más resistentes que las
neuronas, también son bastante sensibles y mueren tras 20-30 rnin de isquemia.
Hipoxemia. Lógicamente, una concentración sanguínea de O2 anormalmente baja
(independientemente de su causa) aumenta la probabilidad y la extensión del infarto.
INFARTO
● Los infartos son áreas de necrosis isquémica causadas con más frecuencia por oclusión
arterial ( debida normalmente a trombosis o embolia); la obstrucción del drenaje venoso es
una causa menos frecuente.
● Los infartos causados por oclusión venosa o en tejidos esponjosos con vascularización
doble y en los que puede acumularse sangre suelen ser hemorrágicos (rojos); los causados
por oclusión arterial en tejidos compactos son
característicamente claros (blancos).
● La oclusión vascular causa o no infarto del tejido
dependiendo de la vascularización colateral,
velocidad a la que se produce la obstrucción,
susceptibilidad intrínseca del tejido a la lesión
isquémica y oxigenación de la sangre.
Insuficiencia Renal (IRAguda, IRCronica)
Causas
● Prerenal: Hipovolemia Sangre, Isquemia.
● Renal: Pielonefritis, Infección en los riñones. Cistitis, mal de orin, Deja cicatriz en el
riñón.
● PostRenal: Problemas de próstata,
Problemas que son paro cardiaco
TVSP Taquicardia ventricular sin pulso
FV Fibrilación ventricular
Asistolia: no se les pone electricidad. Desfibrilizacion
Persona con Hipoxemia: darle oxígeno a alguien pero si se está desangrando hay que detener el
sangrado primero.
SHOCK
El shock es un estado de insuficiencia respiratoria que altera la perfusión tisular y provoca hipoxia
celular.
El shock puede complicar hemorragias graves, quemaduras o traumatismos extensos, infarto de
miocardio, embolia de pulmón y sepsis microbianas. Sus causas:
Shock cardiógeno: resulta de un gasto cardíaco bajo secundario a la insuficiencia de la bomba
miocárdica. Puede deberse a lesiones miocárdicas intrínsecas (infarto), arritmias ventriculares,
compresión extrínseca (taponamiento cardíaco) y obstrucción de la vía de salida.
Ejemplos Clínicos: infarto de miocardio, rotura ventricular, arritmia, taponamiento cardíaco,
embolia pulmonar.
Mecanismo principales: Insuficiencia de la bomba miocárdica de vida a lesiones intrínsecas del
miocardio, comprensión extrínseca u obstrucción del flujo de salida.
Shock hipovolémico: secundario a gasto cardíaco bajo debido a un volumen sanguíneo reducido,
como sucede en las hemorragias masivas o pérdida de líquido por quemaduras graves.
Ejemplos clínicos: pérdida de líquidos por ejemplo hemorragia, vómitos, diarrea, quemaduras y
traumatismo.
Mecanismos principales: Volumen sanguíneo o plasmático inadecuado.
La sepsis, el shock séptico y el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica son estados
interrelacionados y, en cierta medida solapados.
Ejemplos clínicos: Infecciones microbianas devastadoras (bacterianas y fúngicas). Súper antígenos
por ejemplo síndrome de shock tóxico. Traumatismos, quemaduras, pancreatitis.
Mecanismo principales: activación de cascadas de citocinas; paso dilatación periférica y éstasis de
sangre; activación/ lesión endotelial; daño inducido por leucocitos; coagulación intravascular
diseminada.
Definiciones basadas en las: Third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic
Shock
● La sepsis se define como una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una
respuesta desregulada a la infección.
● El shock séptico se define como un subgrupo dentro de las sepsis, en el que unas anomalías
circulatorias, celulares y metabólicas particularmente pronunciadas se asocian a mayor
riesgo de mortalidad que el de la sepsis sola.
● El síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) es un trastorno de tipo séptico
asociado a inflamación sistémica, desencadenado por diversas agresiones no microbianas,
como quemaduras, traumatismos y/ o pancreatitis. Una característica patógena común al
SRIS y al shock séptico es la producción masiva de mediadores inflamatorios a cargo de
células del sistema inmunitario innato y adaptativo, que provoca vasodilatación arterial,
extravasación vascular y acumulación de sangre venosa.
Puede aparecer shock en lesiones de la médula espinal (shock neurógeno) o en reacciones de
hipersensibilidad mediada por IgE.
Patogenia del shock séptico
El shock séptico está producido con más frecuencia por infecciones bacterianas por gram positivos,
seguidos por bacterias gram negativas y hongos.
Factores principales de la fisiopatología del shock séptico son los siguientes:
● Respuestas inflamatorias y antiinflamatorias. En la sepsis, distintos elementos de la
pared celular microbiana se unen a receptores de las células del sistema inmunitario innato,
desencadenando respuestas proinflamatorias.
● Activación y lesión del endotelio. El estado proinflamatorio y la activación de células
endoteliales asociada a la sepsis provoca extravasación vascular generalizada y edema
tisular con sus efectos perniciosos sobre el aporte de nutrientes y retirada de productos de
desecho.
● Inducción de un estado procoagulante. La alteración de la coagulación es suficiente para
producir una complicación terrible, la CID.
● Anomalías metabólicas. Los pacientes sépticos presentan resistencia a la insulina e
hiperglucemia. Las citocinas proinflamatorias suprimen la liberación de insulina, a la vez
que promueven resistencia a esta hormona en el hígado y otros tejidos, probablemente
alterando la expresión de superficie del transportador de la glucosa 4.
● Disfunción de órganos. La hipotensión sistémica, el edema intersticial, la disfunción
microvascular y las trombosis de pequeños vasos reducen el aporte de oxígeno y nutrientes
a los tejidos que, debido a la hipoxia celular, no logran utilizar adecuadamente los
nutrientes que les llegan.
Fases del shock
El shock es un trastorno progresivo que produce la muerte si los problemas subyacentes no se
corrigen.
La muerte habitualmente se debe a la insuficiencia de múltiples órganos, que no suelen presentar
hallazgos morfológicos que expliquen su disfunción.
● Fase no progresiva inicial, durante la que se activan mecanismos compensadores reflejos
y se mantiene la perfusión de los órganos vitales.
● Fase progresiva, caracterizada por hipoperfusión tisular yaparición de deterioro
circulatorio y desequilibrios metabólicos, incluida acidosis.
● Fase irreversible, en la que las lesiones celulares y tisulares son tan graves que la
supervivencia es imposible, aunque se corrijan las alteraciones hemodinámicas.
FNP: Al inicio de la fase no progresiva del shock, varios mecanismos neurohumorales ayudan a
mantener el gasto cardíaco y la presión arterial.
Estos mecanismos son reflejos de barorreceptores, liberación de catecolaminas y hormona
antidiurética, activación del eje renina-angiotensina-aldosterona y estimulación simpática
generalizada.
El efecto neto es taquicardia, vasoconstricción periférica y conservación renal de fluidos.
La vasoconstricción cutánea es la responsable de la frialdad y la palidez características de la piel
en el shock (aunque el shock séptico puede causar inicialmente vasodilatación cutánea, por lo que
el paciente puede presentar una piel enrojecida y caliente).
FP: Si no se corrigen las causas subyacentes, el shock pasa imperceptiblemente a la fase
progresiva, que se caracteriza por hipoxia tisular generalizada.
La respiración aerobia intracelular se sustituye por glucólisis anaeróbica, con producción excesiva
de ácido láctico.
Ante la hipoxia tisular generalizada, los órganos vitales se ven afectados y comienzan a fallar.
En ausencia de una intervención adecuada, o en casos graves, el proceso avanza en última instancia
a una fase irreversible. La lesión celular generalizada se refleja en la fuga de enzimas lisosómicas,
agravando aún más el estado de shock.
Características clínicas
Las manifestaciones clínicas del shock dependen de la agresión causal. En el shock hipovolémico
y el cardiógeno, los pacientes presentan hipotensión, pulso rápido y débil, taquipnea, y piel
cianótica, fría y húmeda. En el shock séptico, la piel puede estar inicialmente caliente y enrojecida
por vasodilatación periférica.
Si el paciente sobrevive a la agresión inicial, el deterioro de la función renal puede dar paso a una
fase dominada por oliguria, acidosis y desequilibrios electrolíticos progresivos.
SHOCK
● El shock se define como estado de hipoperfusión tisular sistémica debido a reducción del
gasto cardíaco y/ o disminución del volumen sanguíneo circulante eficaz.
● Los tipos principales de shock son cardiógeno (p. ej., infarto de miocardio), hipovolémico
(p. ej., hemorragia) y séptico (p. ej., infecciones).
● Si no se corrigen, todos los tipos de shock pueden provocar lesión tisular hipóxica.
● El shock séptico está causado por una desregulación de la respuesta del paciente a las
infecciones bacterianas o fúngicas. Se caracteriza por activación de las células endoteliales,
vasodilatación, edema, CID y alteraciones metabólicas.