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TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

EXP. N.° 2579-2003-HD/TC


LAMBAYEQUE
JULIA ELEYZA ARELLANO SERQUÉN

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 6 días del mes de abril de 2004, la Sala Primera del Tribunal
Constitucional, con la asistencia de los señores magistrados Alva Orlandini, Presidente;
Bardelli Lartirigoyen y Gonzales Ojeda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso extraordinario interpuesto por doña Julia Eleyza Arellano Serquén, Vocal
Superior cesante del Poder Judicial, contra la resolución de la Segunda Sala Civil de la
Corte Superior de Justicia de Lambayeque, de fojas 168, su fecha 21 de agosto de 2003, en
el extremo que declaró improcedente la acción de amparo de autos respecto de la entrega de
copias del informe de la comisión permanente de evaluación y ratificación.

ANTECEDENTES

Con fecha 5 de setiembre de 2002, la recurrente interpone acción de hábeas data


contra el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), con el objeto que se le proporcione
la información denegada mediante la carta notarial de fecha 5 de julio de 2002, respecto a:
a) el informe de la Comisión Permanente de Evaluación y Ratificación sobre la conducta e
oneidad en el cargo que ejercía la recurrente como Vocal Superior Titular del Distrito de
udicial de Lambayeque; b) la copia de la entrevista personal de la solicitante, realizada el
día 31 de julio de 2001; y, c) la copia del Acta del Pleno del CNM, que contiene la decisión
de su no ratificación en el cargo mencionado.

Alega que mediante Resolución N.° 159-2001-CNM, de fecha 17 de agosto de


2001, se decidió no ratificarla en el cargo que ejercía como Vocal Superior Titular del
Distrito de Lambayeque, sin que se indiquen las razones ni motivos por las cuales el CNM
adoptó dicha decisión.

La Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del Consejo Nacional de la


Magistratura señala que la recurrente no puede acceder a dicha información porque el
artículo 28° de la Ley N.° 26397 -Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura-, no
lo permite, debido a que la norma prescribe/Ta reserva respecto a las informaciones y
deliberaciones que efectúen los miembros de dicho organismo. Agrega que la demandante
no ha pj?dbado la supuesta afectación de sus derechos constitucionales protegidos por la
ciórrae hábeas data.
^CAO^

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

El Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Chiclayo, con fecha 4 de febrero de


2003, declara fundada, en parte, lademanda, ordenando que el CNM cumpla con entregar a
la demandante copias del acta de la entrevista personal de fecha 31 de julio de 2001, e
improcedente el otorgamiento de copias del Informe de la Comisión Permanente de
Evaluación y Ratificación sobre la conducta e idoneidad de la actora, y del Acta del Pleno
del CNM que contiene la decisión de no ratificarla en el cargo desempeñado.

La recurrida confirma la apelada en el extremo que declara improcedente la entrega


de copias del Informe de la Comisión Permanente de Evaluación y Ratificación y del Acta
del Pleno del Consejo; y la confirma en el extremo que declara fundada en parte la
demanda; revocándola, no obstante, en la parte que dispone que el CNM cumpla con
entregar a la demandante copias del acta de la entrevista personal del 31 de julio de 2001,
para reformarla y disponer que la entidad antes citada entregue copias del video de la
entrevista personal de la demandante.

FUNDAMENTOS

§1. Petitorio

La recurrente pretende que la emplazada le proporcione: a) copia del informe de la


Comisión Permanente de Evaluación y Ratificación sobre su conducta e idoneidad en el
cargo que ejercía como Vocal Superior Titular del Distrito de Judicial de Lambayeque.
b) copia de su entrevista personal, realizada el día 31 de julio de 2001; y, c) copia del
cta del Pleno del CNM, que contiene la decisión de no ratificarla en el cargo
encionado.
/
su juicio, la negativa de la emplazada para entregarle la información requerida viola
su derecho de acceso a la información pública, reconocido por el inciso 5) del artículo
2° de la Constitución.

§ 2. Competencia del Tribunal Constitucional

De conformidad con el inciso 2) del artículo 202° de la Constitución Política del Perú,
el Tribunal Constitucional es competente para conocer, en última y definitiva instancia,
las resoluciones denegatorias de las acciones de hábeas corpus, amparo, hábeas data y
acción de cumplimiento.

En el caso, la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque


confirmó la apelada, que desestimó la petición de que se le entregue las copias a las que
re los ordinales "a" y "b" del fundamento anterior. Asimismo, variando la
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

apelada, que había dispuesto que se entregue copia del acta de la entrevista personal a la
que fue sometida la recurrente, ordenó que se entregue copia del video de la referida
entrevista.

Respecto a este último extremo de la pretensión, la recurrente ha precisado, cuando


interpuso su recurso extraordinario, que solicitó se le proporcione la "copia del acta de
entrevista personal". Por tanto, el Tribunal Constitucional es competente para conocer
el fondo de la controversia.

§3. Derecho de acceso a la información pública

3. A través del hábeas data se protege el derecho reconocido en el inciso 5) del artículo 2°
de la Constitución. Dicho precepto constitucional dispone que "Toda persona tiene
derecho a solicitar sin expresión de causa la información que requiera y a recibirla de
cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo que suponga el pedido. Se
exceptúan las informaciones que afectan la intimidad personal y las que expresamente
se excluyan por ley o por razones de seguridad nacional".

En la STC N.° 0950-2000-HD/TC, este Tribunal precisó que "La Constitución Política
del Estado ha consagrado en estos términos el derecho fundamental de acceso a la
información, cuyo contenido esencial reside en el reconocimiento de la facultad de toda
persona de solicitar y recibir información de cualquier entidad pública (...) no
^existiendo, en tal sentido, entidad del Estado o entidad con personería jurídica de
/ derecho público que resulte excluida de la obligación de proveer la información
solicitada. Pero es además otra característica del derecho en cuestión la ausencia de
expresión de causa o justificación de la razón por la que se solicita la información; este
carácter descarta la necesidad de justificar la petición en la pretensión de ejercer otro
derecho constitucional (v.gr. la libertad científica o la libertad de información) o en la
existencia de un interés en la información solicitada, de modo tal que cualquier
exigencia de esa naturaleza es simplemente inconstitucional (...)".

4. Dimensión individual y colectiva del derecho de acceso a la información pública

A su vez, en el Fundamento Jurídico N.° 10 de la STC N.° 1797-2002-HD/TC, este


Tribunal sostuvo que "El derecho de acceso a la información pública... se encuentra
estrechamente vinculado a uno de los contenidos protegidos por la libertad de
información. Y al igual de lo que sucede con esta última, debe indicarse que el derecho
de acceso a la información pública tiene una doble dimensión. Por un lado, se trata de
un derecho individual, en el sentido de que garantiza que nadie sea arbitrariamente
impedido de acceder a la información que guarden, mantengan o elaboren las diversas
ciásry organismos que pertenezcan al Estado, sin más limitaciones que aquellas
,UC*0Et

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

que se han previsto como constitucionalmente legítimas. A través de este derecho se


posibilita que los individuos, aisladamente considerados, puedan trazar, de manera
libre, su proyecto de vida, pero también el pleno ejercicio y disfrute de otros derechos
fundamentales. Desde esta perspectiva, en su dimensión individual, el derecho de
acceso a la información se presenta como un presupuesto o medio para el ejercicio de
otras libertades fundamentales, como puede ser la libertad de investigación, de opinión
o de expresión, por mencionar alguna (...)".

5. En el Fundamento N.° 11 de la precitada sentencia, puntualizó que el derecho de acceso


a la información también "(...) tiene una dimensión colectiva, ya que garantiza el
derecho de todas las personas de recibir la información necesaria y oportuna, a fin de
que pueda formarse una opinión pública, libre e informada, presupuesto de una
sociedad auténticamente democrática (...)".
w
Desde este punto de vista, la información sobre la manera como se maneja la res
pública termina convirtiéndose en un auténtico bien público o colectivo, que ha de estar
al alcance de cualquier individuo, no sólo con el fin de posibilitar la plena eficacia de
los principios de publicidad y transparencia de la Administración Pública, en los que se
funda el régimen republicano, sino también para efectuar del mejor modo el control
institucional sobre los representantes de la sociedad; y también, desde luego, para
ejercer el control sobre aquellos particulares que se encuentran en la capacidad de poder
inducir o determinar las conductas de otros particulares o, lo que es más grave, en una
sociedad como la que nos toca vivir, su misma subordinación.

El Tribunal Constitucional destaca, por principio, que el derecho de acceso a la


información pública es consustancial a un régimen democrático. (De manera que éste)
"(...) no sólo constituye una concretización del principio de dignidad de la persona
humana" (art. Io de la Constitución), sino también un componente esencial de las
exigencias propias de una sociedad democrática, ya que su ejercicio posibilita la
formación libre y racional de la opinión pública. La democracia, se ha dicho y con
razón, es por definición el "gobierno del público en público" (Norberto Bobbio).

Por ello, con carácter general, debe destacarse que la publicidad en la actuación de los
poderes públicos constituye la regla general, y el secreto, cuando cuente con cobertura
constitucional, la excepción. Y es que si el Estado democrático de derecho presupone la
división de poderes, el respeto de los derechos fundamentales y la elección periódica de
los gobernantes, ciertamente éste no podría asegurarse si es que no se permitiera a las
personas poder ejercer un control sobre las actividades de los representantes del pueblo.
Uno de las modos posibles de cumplir dicho principio y, con ello, las demandas de una
auténtica sociedad democrática, es precisamente reconociendo el derecho de los
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

individuos de informarse sobre la actuación de los órganos estatales y sus


representantes.

§5. El test judicial estricto y la protección de la dimensión colectiva del derecho de


acceso a la información pública

6. Asimismo, este Colegiado ha relevado que cuando el ejercicio del derecho de acceso a
la información pública está destinado a contribuir con la formación de una opinión
pública, libre e informada, éste ha de considerarse como una "libertad preferida". Tal
condición se ha precisado en el Fund. Jur. N.° 11 de la STC N.° 1797-2002-HD/TC:
"(...) no quiere decir que al interior de la Constitución exista un orden jerárquico entre
los derechos fundamentales que ella reconoce, en la cúspide del cual se encuentre o
pueda encontrarse el derecho de acceso a la información u otros derechos que cuentan
igualmente con idéntica condición. Y, en ese sentido, que una colisión de éste con otros
derechos fundamentales [o con otros bienes constitucionalmente protegidos] se resuelva
en abstracto, haciendo prevalecer al que tiene la condición de libertad preferida.
Evidentemente ello no es así. Todos los derechos constitucionales tienen, formalmente,
la misma jerarquía, por ser derechos constitucionales. De ahí que ante una colisión
entre ellos, la solución del problema no consiste en hacer prevalecer unos sobre otros,
sino en resolverlos mediante la técnica de la ponderación y el principio de concordancia
práctica".

obstante, tratándose de una intervención legislativa sobre una libertad preferida, esta
ndición impone que el control sobre las normas y actos que incidan sobre ella no sólo
se sujeten a un control jurisdiccional más intenso, a la luz de los principios de
razonabilidad y proporcionalidad, sino, además, que en ese control tenga que
considerarse que tales actos o normas que sobre él inciden carecen, prima facie, de la
presunción de constitucionalidad.

Esta presunción se traduce en exigir al Estado y sus órganos la obligación de probar que
existe un apremiante interés público por mantener en reserva o secreto la información
pública solicitada y, a su vez, que con tal reserva se puede servir efectivamente al
interés constitucional que la justifica. De modo que si el Estado no justifica dicha
^/existencia, la presunción que recae sobre la norma o acto debe efectivizarse y, en esa
medida, confirmarse su inconstitucionalidad; asimismo, ello implica que la carga de la
prueba sobre la necesidad de mantener en reserva el acceso a la información ha de estar,
exclusivamente, en manos del Estado.

. En el caso, la recurrente alega que no se le proporcionó información sobre el proceso de


¿ación al que fue sometida. Así, puede colegirse que la dimensión del derecho de
6 a la información pública alegada como lesionada es la que este Tribunal ha
-ocAoej

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

calificado como "individual". De manera que los actos realizados por la emplazada, y
las disposiciones sobre las cuales ha sustentado su negativa de proporcionar los
documentos reseñados en el Fund. Jur. N.° 1 de esta sentencia, habrán de evaluarse con
el test de razonabilidad y, en su caso, el de proporcionalidad, y no bajo las reglas del
test judicial estricto, que como antes se ha anotado, se practica sobre actos y normas
que inciden sobre un derecho que tiene la condición de libertad preferida.

§6. Disposiciones que no restringen el derecho de acceso a la información relativa con


el proceso de ratificación judicial y que han servido de sustento para denegar la
petición

8. Como se ha expuesto en los antecedentes de esta sentencia, el Consejo Nacional de la


Magistratura sustenta su negativa a entregar la información requerida por la recurrente
_
amparándose en la Ley N.° 26397, Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura
(LOCNM), y, en particular, en lo dispuesto por sus artículos 28° ["Los consejeros
deben guardar reserva respecto a las informaciones y deliberaciones que reciben y
realicen con motivo de la evaluación de los candidatos"], 42° ["El Consejo lleva un
registro de los resultados obtenidos en los procesos de evaluación para el
nombramiento, ratificación y destitución de los Magistrados del Poder Judicial y
miembros del Ministerio Público"] y, finalmente, en el 43° ["Es prohibido expedir
certificaciones o informaciones de cualquier género a particulares o autoridades
respecto a los datos contenidos en el registro; a excepción de lo dispuesto en el artículo
°6° de la Constitución o de mandato judicial"].

Por tanto, a fin de absolver los términos de la controversia constitucional, es preciso


dilucidar las siguientes cuestiones: a) si dichas disposiciones, en realidad, constituyen
un límite al ejercicio del derecho de acceso a la información pública; b) si así lo fuera,
debe analizarse con el test judicial estricto aludido, si existen intereses
constitucionalmente relevantes que justifiquen la limitación del derecho de acceso a la
información pública.

10. Planteado de ese modo el problema, lo primero que debe indicarse es que, ajuicio del
Tribunal Constitucional, de todas las disposiciones invocadas por la emplazada para
negar la entrega de la información solicitada, sólo una de ellas podría entenderse, por
decirlo así, como una restricción del derecho. En efecto, el sentido y la finalidad de lo
regulado en los artículos 28° y 42° de la LOCNM no puede considerarse como
restricciones del derecho de acceso a la información pública. Y es que en el primero de
los citados dispositivos sólo se alude a un deber que, por razón del cargo, se ha
impuesto a quienes tienen la condición de consejeros del CNM, concerniente a guardar
reservarespecto de las información y deliberaciones que reciben y realicen con motivo
evaluación de los candidatos a ocupar cargos en el Poder Judicial y en el
,OC»DEí

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Ministerio Público. Se trata de un deber que se ha impuesto, por la propia naturaleza de


la función que desarrollan, a los consejeros del Consejo Nacional de la Magistratura, y
no propiamente al órgano constitucional, que es el sujeto pasivo del derecho de acceso a
la información pública.

El segundo exige al CNM lacreación en su seno de un sistema de registro que contenga


la información sobre los "resultados obtenidos" en materia de nombramiento,
ratificación y destitución de magistrados del Poder Judicial y el Ministerio Público. Es
decir, establece la obligación de organizar y mantener la información con la cual el
CNM ejerce una competencia constitucional, como es la ratificación, nombramiento y
destitución de magistrados.

Ni el uno ni el otro, pues, limitan el derecho de la recurrente de acceder a la


información solicitada.

§7. Los alcances del artículo 43° de la Ley Orgánica del Consejo Nacional de la
Magistratura (LOCNM)

11. Ajuicio del Tribunal, entre las disposiciones invocadas por el CNM parano entregar la
información requerida, la que aparentemente limita el ejercicio del derecho de acceso a
la información pública es el artículo 43° de la LOCNM. Dicha disposición establece
que:

"Es prohibido expedir certificaciones o informaciones de cualquier género a


particulares o autoridades respecto a los datos contenidos en el registro; a
excepción de lo dispuesto en el artículo 96° de la Constitución o de mandato
judicial".

12. Uno de los primeros sentidos interpretativos de esta norma excluye del conocimiento
público la información que se pueda encontrar almacenada en el denominado "registro"
[que contiene los resultados obtenidos en los procesos de evaluación para el
nombramiento, ratificación y destitución de los magistrados del Poder Judicial y
miembros del Ministerio Público], a no ser que ésta sea solicitada por un congresista o
lo disponga un mandato judicial. Cabe, por tanto, interrogarse si acaso la información
que se mantiene en el "registro" no tiene el carácter de información pública.

El segundo párrafo del artículo 10° del Decreto Supremo N.° 043-2003-PCM, Texto
Único Ordenado de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública,
establece que "(...) se considera como información pública cualquier tipo de
documentación financiada por el presupuesto público que sirva de base a una decisión
de naturaleza administrativa". El Tribunal Constitucional considera que la exigencia de
OíVJCAÍ*.
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TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

que la documentación se encuentre financiada por el presupuesto público es


irrazonablemente restrictiva de aquello que debe considerarse como "información
pública". Lo realmente trascendental, a efectos de que pueda considerarse como
"información pública", no es su financiación, sino la posesión y el uso que le imponen
los órganos públicos en la adopción de decisiones administrativas, salvo, claro está,
que la información haya sido declarada por ley como sujeta a reserva.

Evidentemente, las informaciones que se encuentren en el registro que menciona el


artículo 42° de la LOCNM tienen esa naturaleza, es decir, constituyen "información
pública", pues sobre la base de ellas el CNM, además de otros criterios, adopta una
decisión tan delicada como nombrar, ratificar o destituir magistrados del Poder
Judicial.

13. No obstante, conviene precisar que el propósito del artículo 43° de la LOCNM no es
tanto negar el carácter de "información pública" a la información que se mantiene en el
"registro", sino, esencialmente, disponer su confidencialidad, esto es, restringir el
ejercicio del derecho de acceso a la información pública.

El inciso 6) del artículo 17° de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información


Pública, establece que "El derecho de acceso a la información pública no podrá ser
ejercido respecto de lo siguiente: (...) 6°. Aquellas materias cuyo acceso esté
presamente exceptuado por la Constitución o por una Ley aprobada por el Congreso
la República".

Si así fuere, entonces, habría que analizar tal limitación bajo los alcances del test
judicial estricto precisado en el Fundamento Jurídico N.° 4 de esta sentencia, es decir,
"a la luz de los principios de razonabilidad y proporcionalidad", partiendo del dato a
priori de que la disposición que restringe "carece, prima facie, de la presunción de
constitucionalidad" [STC N.° 1797-2002-HD/TC].

Como antes se ha mencionado, esta presunción de inconstitucionalidad se traduce en


exigir del Estado y sus órganos la obligación de probar que existe un bien, principio o
valor constitucionalmente relevante que justifique que se mantenga en reserva, secreto o
confidencialidad la información pública solicitada y, a su vez, que sólo si se mantiene
tal reserva se puede servir efectivamente al interés constitucional que la justifica. De
manera que si el Estado no justifica la existencia del apremiante interés público para
negar el acceso a la información, la presunción que recae sobre la norma o acto debe
efectivizarse y confirmarse su inconstitucionalidad; y, consecuentemente, la carga de la
prueba sobre la necesidad de mantener en reserva el acceso a la información ha de estar,
exclusivamente, en manos del Estado.
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

14. En la contestación de la demanda, tanto la Procuradora Pública encargada de los


asuntos judiciales del CNM, como el Presidente de este órgano constitucional, han
sostenido que no entregaron la información requerida por la recurrente, acatando la
prohibición que establece el artículo 43° de la LOCNM: ...la información en comento,
ha sostenido elprimero de los emplazados nombrados, no se encuentra disponible al
libre tráfico informativo; siendo así al constar el carácter confidencial de la
información y que por ende no se encuentra dentro del tráfico documentarlo, no se
justifica que sea brindado a la demandante.

A su vez, el Presidente del CNM ha sostenido que concordante con esta normatividad
legal, el Reglamento de Evaluación y Ratificación de Jueces del Poder Judicial y
Fiscales del Ministerio Público, establece que las grabaciones de las entrevistas,
cuando se realicen, tendrán carácter reservado.
w
Al margen de que este Colegiado más adelante analice si un acto realizado en público,
como la entrevista a la que fue sometida la recurrente, pese a ello, y culminado el
proceso de ratificación, pueda terminar después clasificada como confidencial,
considera que ninguno de los argumentos expresados por los emplazados busca
preservar fines constitucionalmente valiosos que sustenten la confidencialidad de la
información.

Evidentemente, no es constitucionalmente tolerable que una declaración de


^confidencialidad se legitime por el sólo hecho de ampararse en la ley. Los derechos
//constitucionales, como lo eran en el Estado legal de derecho, no valen en el ámbito de
las leyes, sino a la inversa: las leyes valen en el ámbito de los derechos fundamentales
[Herber Krüger]; de manera que si a través de una ley se limita el ejercicio de un
derecho fundamental, tal restricción necesariamente debe sustentarse en un fin
constitucionalmente valioso, además de presentarse como una medida estrictamente
necesaria y adecuada para conseguir lo que se persigue alcanzar.

Sin embargo, la ausencia de argumentos constitucionales destinados a justificar la


limitación del derecho no debe necesariamente atribuirse a los emplazados. Después de
todo, el CNM sólo se ha limitado a aplicar una disposición que pertenece a su Ley
Orgánica, y por cuya condición es elaborada por el Congreso de la República. Es éste,
en concreto, quien debería expresar esas razones, pues es el órgano legislativo quien, en
principio, está facultado para realizar una ponderación sobre los intereses
comprometidos con la declaración de confidencialidad.

No obstante, dado que se trata de un proceso de hábeas data, y no de uno de


inconstitocionalidad, es deber de este Tribunal, como juez de los derechos
10
,vi«°et-

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

fundamentales, elucidar las probables razones que habrían servido al legislador para
restringir el ejercicio del derecho en los términos que se han anotado.

15. Los fines constitucionales que el legislador habría buscado preservar esencialmente, se
circunscriben, esencialmente, a los siguientes:

En primer lugar, por los sujetos a los que se dirige la restricción de acceso a la
información mantenida en el registro, esto es, particulares y autoridades, su objeto es
preservar el derecho a la intimidad, personal y familiar del sometido a un proceso de
ratificación. Es decir, impedir que terceros y autoridades, según sea el caso, puedan
acceder a determinado tipo de información privativa del sometido a proceso de
ratificación. Tal supuesto además se encuentra previsto, de modo general, como uno de
los criterios a tomarse en cuenta por el inciso 5) del artículo 17° de la Ley de
Transparencia y Acceso a la Información Pública.

En el caso, dado que quien peticiona la entrega de información es la propia persona


sometida al proceso de ratificación, no se analizará si la restricción genérica tiene
justificación constitucional. Es decir, no se dará respuesta a la siguiente interrogante:
¿todos los datos contenidos en el registro están protegidos por el derecho a la intimidad
personal y familiar del sometido al proceso de ratificación?

Sí, en cambio, cabe deslindar si dentro de los sujetos a los cuales está destinada la
restricción no se encuentra el titular de los datos que se mantienen en el registro. La
restricción ha de entenderse, en efecto, sobre "los particulares o a autoridades" distintos
^/d^l titular de los datos, no pudiéndose realizar una interpretación extensiva del concepto
/ "particulares", utilizado por el artículo 43° de la LOCNM, ycomprender, dentro de él,
al sometido al proceso de ratificación.

El criterio de interpretación extensiva de una disposición que restringe el ejercicio de un


derecho constitucional, como el que ahora se discute, se encuentra vedado
implícitamente por el principio general que se deriva del inciso 9) del artículo 139° de
la Constitución, y está desarrollado por el artículo VI del Título Preliminar del Código
Civil; asimismo, está precisado, de mejor forma aún y de modo categórico, por el
artículo 18° de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, a tenor del
cual los límites al derecho de acceso a la información pública "deben ser interpretados
de manera restrictiva por tratarse de una limitación a un derecho fundamental".

16. En ese contexto, el Tribunal Constitucional considera que es arbitrario que la


demandada-haya denegado a la recurrente:
11
>»UCADet-,

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a) La copia de la entrevista personal a la que fue sometida en el proceso de


ratificación. Manifiestamente arbitrario, en un doble orden de razones: en primer
lugar, porque es notorio que la entrevista a la que fue sometida fue de carácter de
público, y si fue así, no hay razón alguna para que después ésta pueda ser
considerada como "confidencial".

En segundo lugar porque, tratándose de una solicitud planteada por la misma


recurrente, sobre un acto a la que ella fue sometida, no le era aplicable lo dispuesto
por el artículo 43° de la LOCNM, que, como antes se señaló, constituye una
limitación para que terceros o autoridades, salvo las excepciones que dicha
disposición prevé, puedan acceder a tal información.

Asimismo, el Tribunal Constitucional considera insuficiente que la recurrida, al


revocar la apelada, haya previsto que sólo se entregue el vídeo de la entrevista, y no
el acta que sobre tal acto público se hubiese levantado. Dado que se trata de
información no sujeta a confidencialidad, corresponde que se entregue ambos.
b) La copia de laparte del acta del Pleno del Consejo Nacional de la Magistratura, que
contiene la votación y acuerdo de no ratificación de la recurrente. La carencia de
fundamento constitucional para denegar tal petición, además, es un hecho que el
propio CNM ha replanteado, al modificar su posición original sobre el tema y
autorizar su entrega, conforme se observa del Acuerdo N.° 514-2003, si bien
respecto a una persona distinta a la recurrente.

especto de la petición de la recurrente para que también se le conceda copia del


Informe de la Comisión Permanente de Evaluación y Ratificación, el Tribunal
institucional considera que, dado que el artículo 41° de la LOCNM estipula que "El
Consejo Nacional de la Magistratura actúa en plenario y en comisiones", y además que
dicha información se encuentra comprendida dentro del supuesto contemplado en el
inciso 1) del artículo 17° de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, el juez,
en ejecución de sentencia, deberá apreciar si en el acuerdo de no ratificación de la
recurrente se hace referencia al referido Informe de la Comisión Permanente de
Evaluación y Ratificación. Si así lo fuera, el carácter confidencial de aquel informe
habrá cesado, y deberá ordenarse que se entregue a la recurrente.

§5. Estado de cosas inconstitucionales y efectos de la sentencia

18. Por su propia naturaleza, y a diferencia de lo que sucede con otra clase de remedios
procesales constitucionales que tienen una marcada dimensión objetiva [como sucede
con el proceso de inconstitucionalidad de las leyes y el conflicto entre órganos
^ constitucionáleg'!, en el caso de los procesos constitucionales de la libertad (hábeas
12
,4»*Aa*t*

^§p^

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

corpus, amparo y hábeas data), lo resuelto con la sentencia vincula únicamente a las
partes que participan en él.

En efecto, de acuerdo con el artículo 8° de la Ley N.° 23506, la resolución final


constituye cosa juzgada únicamente si es favorable al recurrente, aunque también
"puede oponerse a quien pretendiera ejecutar o ejecutase igual agresión". Y, de
conformidad con el artículo 9° de la misma Ley N.° 23506, las sentencias "... sentarán
jurisprudencia obligatoria cuando de ellas se puedan desprender principios de alcance
general", debiendo, en todo caso, observarse que, en concordancia con la Primera
Disposición General de la LOTC, "Los jueces y tribunales interpretan y aplican las
leyes o toda norma con rango de ley y los reglamentos según los preceptos y principios
constitucionales, conforme a la interpretación de los mismos que resulte de las
resoluciones dictadas porel Tribunal Constitucional en todo tipo de procesos".

Excepto el supuesto de que sobre una persona que haya obtenido una sentencia en su
favor, un tercero pretenda o realice un acto similar de agravio, al que se refiere el
artículo 9° de la Ley N.° 23506, lo normal es que la sentencia dictada en estos procesos
sólo se pueda oponer al "vencido" enjuicio. Si un tercero, en las mismas circunstancias,
agraviada por el mismo acto, o como consecuencia de una interpretación contra
constitutionem de una ley o una disposición reglamentaria, quisiera acogerse a los
efectos del precedente obligatorio o a la doctrina constitucional sentada por este
Tribunal Constitucional, no tendrá otra opción que iniciar una acción judicial e invocar
en su seno el seguimiento de aquel precedente o de la doctrina constitucional allí
contenida.

*7
Tal práctica,no prevista originalmente por el legislador, ha generado una serie de
oblemas en la justicia constitucional, que no han sido ajenas a este Tribunal. Ello se
expresa, por un lado, en el incesante crecimiento del número de demandas destinadas a
obtener similares términos de tutela y, de otro, en la consiguiente saturación y el
eventual colapso de la justicia constitucional de la libertad.

Para hacerle frente, en algunas ocasiones este Colegiado ha tenido que recurrir a ciertas
instituciones del derecho procesal general, como la acumulación de procesos o la
reiteración de jurisprudencia. Con el primero, controversias sustancialmente análogas,
han sido resueltas mediante una sola sentencia. Y mediante la segunda, el Tribunal se
ha ahorrado el deber de expresar sus razones sobre cada uno de los puntos
controvertidos, para simplemente expresarlas por remisión.

Sin embargo, el uso que este Tribunal ha hecho de ambas instituciones procesales ha
contribuido muy escasamente a la solución de esta problemática, dado que para su
on es preciso que el afectado en sus derechos inicie también una acción judicial.
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19. El problema, sin embargo, no es estrictamente procesal o se basa en razones de


eficiencia en la prestación de la justicia constitucional. El Tribunal estima que esa
práctica también contrae un problema que atañe a la propia naturaleza y el carácter
vinculante que tienen los derechos fundamentales sobre los órganos públicos. En
diversas oportunidades, en efecto, se ha advertido que, pese a existir una inveterada
tradición jurisprudencial en determinado sentido, diversos órganos públicos han
mantenido y, lo que es peor, continuado, la realización de actos considerados como
lesivos de derechos constitucionales.

¿Cómo explicar tal situación? Seguramente, entre muchas otras opciones, debido al
desconocimiento de aquellos criterios, pero también por la desidia o los efectos
patrimoniales que se pudieran generar. En efecto, resulta muy cómodo para un órgano
público argüir que tal o cual acto se justifica con el cumplimiento de una sentencia,
antes quejustificarlo con una decisión unilateral, por ejemplo alegando que se actúa de
conformidad con los derechos fundamentales.

Ental concepción subyace, evidentemente, un problema de comprensión del significado


y valor de los derechos fundamentales en el Estado constitucional de derecho. Éste no
es otro que asumir que tales derechos sólo vinculan porque existe una sentencia que así
lo establece. La interpositio sententiae se convierte, así, en una condición del ejercicio
pleno de los derechos fundamentales, y su ausencia, por decirlo así, determina que los
derechos apenas si tengan un valor vinculante.

efinitivamente no se puede compartir un criterio de tal naturaleza. Sin embargo, el


ribunal no sólo puede limitarse a condenar el desconocimiento del carácter vinculante
e los derechos; es decir, la insensatez de que no se comprendaque, en particular, todos
los órganos públicos tienen un deber especial de protección con los derechos
fundamentales, y que la fuerza de irradiación de ellos exige de todos los operadores
estatales que realicen sus funciones del modo que mejor se optimice su ejercicio. Es
urgente, además, que adopte medidas más audaces que contribuyan a hacer aún más
efectiva su función pacificadora de los conflictos de la vida constitucional. Por ello,
dado que este Tribunal es competente para fijar las reglas procesales que mejor protejan
los principios y derechos constitucionales, considera constitucionalmente exigible que
se adopte la técnica del "estado de cosas inconstitucionales" que, en su momento,
implementara la Corte Constitucional de Colombia, a partir de la Sentencia de
Unificación N.° 559/1997.

Ésta técnica, en un proceso constitucional de la libertad, comporta que, una vez


declarado er "estado de cosas inconstitucionales", se efectúe un requerimiento
{ñcoro genérico a un (o unos) órgano(s) público(s) a fin de que, dentro de un plazo
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.UCADEi,

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razonable, realicen o dejen de realizar una acción u omisión, per se, violatoria de
derechos fundamentales, que repercuta en la esfera subjetiva de personas ajenas al
proceso constitucional en el cual se origina la declaración.

Se trata, en suma, de extender los alcances inter partes de las sentencias a todos
aquellos casos en los que de la realización de un acto u omisión se hubiese derivado o
generado una violación generalizada de derechos fundamentales de distintas personas.
Para que ello pueda realizarse es preciso que la violación de un derecho constitucional
se derive de un único acto o de un conjunto de actos, interrelacionados entre sí, que
además de lesionar el derecho constitucional de quien interviene en el proceso en el que
se produce la declaración del estado de cosas inconstitucionales, vulnera o amenaza
derechos de otras personas ajenas al proceso. Y, tratándose de actos individuales, esto
es, que tengan por destinatarios a determinadas personas, la declaración del estado de
cosas inconstitucionales se declarará si es que se sustenta en una interpretación
constitucionalmente inadmisible de una ley o una disposición reglamentaria por parte
del órgano público.

20. Una modulación de los efectos de las sentencias dictadas en el seno de estos procesos
constitucionales de la libertad sejustifica, como lo ha expresado la Corte Constitucional
colombiana, "(...) en el deber de colaborar armónicamnte con los restantes órganos del
Estado para la realización de sus fines. Del mismo modo que debe comunicarse a la
autoridad competente la noticia relativa a la comisión de un delito [artículo 11° de la
'ny N.° 23506], no se ve por qué deba omitirse la notificación de que un determinado
tado de cosas resulta violatorio de la Constitución Política".

"El deber de colaboración se torna imperativo si el remedio administrativo oportuno


puede evitar la excesiva utilización de la acción de [amparo, hábeas corpus o hábeas
data]. Los recursos con que cuenta la administración dejusticia son escasos. Si instar al
cumplimiento diligente de las obligaciones constitucionales que pesan sobre una
determinada autoridad contribuye a reducir el número de causas constitucionales, que
de otro modo inexorablemente se presentarían, dicha acción se erige también en medio
legítimo a través de la cual la Corte realiza su función de guardiana de la integridad de
la Constitución [artículo 201 de la Constitución] y de la efectividad de sus mandatos".

21. De modo que, y a fin de que se respeten plenamente los pronunciamientos de esta
naturaleza que de ahora en adelante se emitan, este Colegiado enfatiza que, si con
posterioridad a la fecha de expedición de una sentenciade esta clase, llegase al Tribunal
o a cualquier órgano judicial competente un caso análogo, cuyos hechos se practiquen
con fechalpbsterior a la de esta sentencia, aparte de que se ordene la remisión de copias
de/ios actuados por la violación del derecho constitucional concretamente afectado,
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también se dispondrá que se abra proceso penal por desacato de una sentencia del
Tribunal Constitucional.

22. En el caso, si bien el CNM realizó un acto concreto de violación del derecho
constitucional de la recurrente, éste se sustentó en una interpretación
constitucionalmente incorrecta de una disposición legal que forma parte de la Ley
Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura. De ahí que, sin perjuicio de los
alcances particulares del acto analizado en el presente caso, a fin de evitar que,
fundamentándose en igual criterio interpretativo, puedan violarse derechos
constitucionales de otras personas, el Tribunal Constitucional declara que el estado de
cosas que originó el hábeas dataes incompatible con la Constitución.

FALLO

Por los fundamentos expuestos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que la


Constitución Política del Perú le confiere,

Ha resuelto

1. Declarar FUNDADA la acción de hábeas data.

2. Ordena que se entregue a la recurrente: a) copia del Informe de la Comisión Permanente


de Evaluación y Ratificación, referente a su conducta e idoneidad en el cargo que
ejercía como Vocal Superior de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque; b) copia
del acta de la entrevista personal ycopia del vídeo de la referida entrevista personal; y
*copia de la parte pertinente del acta de sesión del Pleno del Consejo Nacional de'la
agistratura que contiene la decisión de no ratificarla en su condición de Magistrada
del Poder Judicial.

Declárese que el estado de cosas que originó el hábeas data, y que ha sido objeto de la
controversia en este proceso, es contrario a la Constitución Política del Perú.

Remítase, por Secretaría General del Tribunal Constitucional, la presente sentencia a


los miembros del Consejo Nacional de laMagistratura, a fin de que en un plazo de 90
días hábiles a partir de la notificación de ésta, adopten las medidas necesarias y
adecuadas a fin de corregir, dentro de los parámetros constitucionales, las solicitudes de
entrega de información sobre el proceso de ratificación judicial.

5. Prevéngase a los consejeros del Consejo Nacional de la Magistratura para que eviten
volver a incurrir en las acciones u omisiones ilegítimas que originaron el presente
proceso, de conformidad con lo expuesto en el Fundamento Jurídico N.° 21.
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f. \

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6. Dispone que las medidas que se adopten se pongan en conocimiento del juez de
ejecución de la sentencia, quien, al décimo (10) día hábil de culminado el plazo
otorgado en la presente, informará a la SecjetaríaGeneral del Tribunal Constitucional.
Publíquese y notifíquese.

SS.

ALVA ORLANDINI
BARDELLI LARTIRI
GONZALES OJEDA

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