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FACULTAD DE DERECHO

POSTGRADO - MAESTRÍA DE DERECHO NOTARIAL Y REGISTRAL

EL NOTARIO COMO GARANTE DE LA FE PÚBLICA

CURSO:

DERECHO NOTARIAL I (TEORÍA GENERAL DEL NOTARIADO)

DOCENTE:

DR. BAZÁN NAVEDA, CESAR HUMBERTO

ALUMNA:

HUAMAN QUISPE, GERALDINE PAOLA

2021
ÍNDICE

I. INTRODUCCIÓN ................................................................................................................ 3
Objetivo General ....................................................................................................................... 3
II. MARCO TEÓRICO ............................................................................................................. 4
2.1. La función notarial ...................................................................................................... 4
2.2. Características de la función notarial ...................................................................... 7
2.3. Importancia de la función notarial ............................................................................ 8
2.4. Tipos de funciones ..................................................................................................... 9
2.5. Límites de la función notarial .................................................................................. 10
2.6. La fe pública .............................................................................................................. 10
2.7. Clasificación de la fe pública .................................................................................. 12
2.8. Fe pública notarial .................................................................................................... 12
III. MARCO METODOLÓGICO ........................................................................................ 14
3.1. Tipo de estudio ......................................................................................................... 14
3.2. Población ................................................................................................................... 14
3.3. Muestra ...................................................................................................................... 14
3.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos .............................................. 15
3.5. Métodos de análisis de datos ................................................................................. 15
IV. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS ...................................................................................... 18
V. CONCLUSIONES ............................................................................................................. 21
VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .......................................................................... 22

2
I. INTRODUCCIÓN

El presente trabajo titulado: “EL NOTARIO COMO GARANTE DE LA FE PÚBLICA”,


tiene como finalidad analizar el Proyecto de Ley N° 786-2021-PE. Donde se
presenta propuestas para la modificatoria de diversos artículos del Decreto
Legislativo N° 1049.

En el segundo capítulo, se presenta un marco teórico sobre la función notarial en


el Perú, sus características e importancia, así como, los tipos de funciones y sus
límites, para posteriormente abarcar el tema de la fe pública y la diferencia entre la
fe pública notarial.

En el tercer capítulo, se presenta el marco metodológico del presente trabajo, el


cual realiza una investigación básica, tomando como referencia los resultados de
la encuesta realizada.

En el cuarto capítulo, se presenta el análisis y descripción del punto numero 2 de


la exposición de motivos del Proyecto de Ley N° 786-2021-PE.

Objetivo General
Analizar el segundo numeral de la exposición de motivos del Proyecto de Ley N°
786-2021-PE

3
II. MARCO TEÓRICO
2.1. La función notarial
El ejercicio de la función notarial se concreta a través de una serie de actividades.
El Decreto Legislativo N° 1049, al definir al notario en su artículo 2°, señala que es
el profesional del derecho que está autorizado para:

• Dar fe de los actos y contratos que ante él se celebran.


• Comprobar hechos.
• Tramitar asuntos no contenciosos previstos en la ley de la materia.
Para ello:

• Formalizará la voluntad de los otorgantes.


• Redactará los instrumentos a los que conferirá autenticidad.
• Conservará los originales.
• Expedirá los traslados correspondientes.
Todas estas actividades que desarrolla el notario en ejercicio de la función notarial
de acuerdo a ley, se realizan a través de las siguientes funciones: (Almonacid,
2017)

a. Inmediación: El notario ejerce la función notarial en forma personal. Debe existir


inmediación entre el notario y las partes, no cabe realizar una función por terceros;
el notario y las partes deben estar presentes para formalizar el instrumento público
notarial. El otorgamiento y la autorización del instrumento público notarial es el
resultado de una lógica continuidad de acción de inmediación entre las partes y el
notario. Ello fue recogido en el CLIII Pleno del Tribunal Registral, que establece: Es
materia de calificación por las instancias registrales el verificar que el Notario haya
cumplido con dejar constancia de las verificaciones efectuadas relativas a la
identidad del otorgante a que se refiere el artículo 55 del Decreto Legislativo del
Notariado. También es materia de calificación verificar que el Notario haya dejado
constancia de haber efectuado las mínimas acciones de control en materia de
prevención de lavado de activos. Como se puede apreciar, el Tribunal reconoce la
necesidad de que el notario verifique la identidad del otorgante; esta verificación
debe ser realizada presencialmente por el notario, aplicando así el principio de
inmediación. El notario debe tener contacto directo con las partes y con el
documento público notarial.

4
b. Asesoramiento: El notario es un profesional del derecho, por lo tanto, al escuchar
las voluntades consensuadas de las partes, las canaliza de acuerdo a las normas
legales, dotándolas de la formalidad requerida. El notario debe estar debidamente
preparado y actualizado en cuanto al tema jurídico; su deber es estar capacitado.

c. Constatación: El notario certifica los hechos que presencia o le constan, respecto


a los hechos el notario será un narrador de los hechos, para plasmarlos un acto
que tendrá presunción de certeza y veracidad. Constata y verifica de manera
personal los hechos que presencie extendiéndolos documentalmente.

d. Formalización: Existen actos jurídicos para los que la ley prevé o exige una forma
determinada a fin de que produzcan efectos. Estos actos jurídicos se conocen como
ad solemnitatem, por cuanto su inobservancia de la forma, en la manifestación de
voluntad, genera un acto nulo; de ahí que las formas, en algunos casos, cumplan
una función constitutiva y no solamente instrumental. Esta función se refiere a la
formalidad impuesta por la ley para la validez del acto jurídico y no solamente para
su prueba. Mediante el dictum formaliza los hechos y voluntades.

e. Redacción: El notario escribe las declaraciones que recibe de los particulares,


adaptándolas a las exigencias legales y elaborando instrumentos dentro de un
marco de legalidad. El notario formaliza la voluntad de los otorgantes manifestada
expresamente, plasmándola en la escritura pública, que es el documento formal por
excelencia.

f. Autorización: El notario al firmar al final del instrumento genera un instrumento


público dotando de vida pública y seguridad jurídica. Luego de redactar el
instrumento, lo suscribe en nombre del Estado, confiriéndole plena y definitiva
autenticidad y eficacia.

g. Autenticación: El notario está autorizado para dar fe de los actos y contratos que
ante él se celebran. La fe que otorga el notario genera creencia colectiva por
mandato de ley. La autenticación es la aceptación social del acto en cuya virtud la
ley ordena aprobar como cierta la existencia de un hecho o de un acto jurídico, el
cual se presumirá cierto y veraz, salvo declaración judicial en contrario contenida
en sentencia consentida o ejecutoriada.

5
h. Legalización: El notario controla la legalidad de los actos que ante él se celebran.
El notario no podrá intervenir en actos en los que exista alguna duda respecto a su
legalidad, es más tiene la facultad de negarse a formalizar dichos actos y de ser el
caso denunciar tales hechos. Su intervención garantiza la realización de un acto en
conformidad con la norma jurídica.

i. Legitimación: El notario acredita plenamente que el acto producido obedece al


ejercicio de un derecho legítimo y corresponde a una situación jurídica
condicionante de la eficacia de tal acto.

j. Ejecutoriedad: El instrumento notarial es oponible a terceros, su formalización le


da la firmeza, que solo puede ser declarada nula mediante una sentencia
consentida o ejecutoria del Poder Judicial.

k. Conservación: El notario tiene la obligación, por ley, de conservar en su archivo


la documentación notarial protocolar, lo cual es característico del notariado de tipo
latino. El notario conserva los originales o la matriz del instrumento en su protocolo
o archivo notarial.

l. Expedición de traslados: El notario entrega a las partes, a su solicitud, copias de


la matriz del documento que obra en su protocolo para la adecuada producción de
los efectos jurídicos del negocio formalizado. Puede expedir testimonio
(transcripción completa) o boletas (transcripción parcial o resumen).

Cada actuación del notario debe caracterizarse por su veracidad, imparcialidad,


discreción en las negociaciones, preparación técnica y jurídica, desempeño
personal y cumplimiento de las demás normas éticas y jurídicas.

La labor del notario consiste en indagar e interpretar la verdadera voluntad de las


partes, adecuándolas a las formalidades que se deben cumplir en virtud de las
normas del ordenamiento jurídico. La calidad de su función dependerá del grado de
conocimiento de ambos extremos. Es preciso, entonces, que el notario sea
especialista del derecho sustantivo para que cumpla una función notarial con
calidad. La dualidad conocimiento y ética hacen que la función notarial sea
requerida por la sociedad, en beneficio de ella se brinda fe pública de calidad.

6
2.2. Características de la función notarial
La característica fundamental de la función notarial, es la de solemnizar y dar fe de
los derechos y obligaciones de los hombres.

Al respecto el artículo 3 del Decreto Legislativo del Notariado señala:

Artículo 3.- Ejercicio de la Función Notarial

El notario ejerce su función en forma personal, autónoma, exclusiva e imparcial.

El ejercicio personal de la función notarial no excluye la colaboración de


dependientes del despacho notarial para realizar actos complementarios o conexos
que coadyuven a su desarrollo, manteniéndose la responsabilidad exclusiva del
notario.

Personal: Según Gonzales Barrón (2012), el ejercicio personal del notario implica
que la ley le ha otorgado la potestad de dar fe pública, por lo que no puede delegar
su misión a dependientes o terceros; por tal razón, estamos en presencia de una
función personal e indelegable (artículo 17- LN). Es así que esta función debe ser
realizada de forma personal, pues se trata de un acto de fe; el notario no puede dar
fe en virtud de dichos por terceros, sino que tiene que presenciar los hechos o actos.

Autónoma: El notario es el profesional del derecho que ejerce su función de manera


privada e independiente. No se encuentra sujeto a un empleador ni al Estado; en
este último caso, se deja claro que no tiene la condición de funcionario público. El
notario se obliga a garantizar la integridad del documento que autoriza, su legalidad,
su eficacia y su permanencia en el tiempo. Dicha función autónoma constituye una
garantía al sistema jurídico por cuanto no cabe ordenar al notario extender un
instrumento público ajeno al ordenamiento jurídico y a las buenas costumbres. Este
es el fundamento primordial por el cual no puede ser un funcionario público sujeto
a una jerarquía ni a las disposiciones de una jefatura.

Exclusiva: Le está prohibido al notario desempeñar labores o cargos dentro de la


organización de los poderes públicos y del Gobierno nacional, regional o local, con
excepción de aquellos para los cuales ha sido elegido mediante consulta popular,
y los cargos de ministro y viceministro de Estado, en cuyos casos deberá solicitar
la licencia correspondiente. Resulta aplicable el artículo 17 del Decreto Legislativo

7
N.° 1049, por cuanto el notario puede hacer todo, menos lo que la ley expresamente
le impida. En ese sentido, el notario está limitado únicamente por lo previsto en la
ley; no puede generarse una prohibición vía interpretación.

Imparcial: La actuación notarial debe ser totalmente objetiva, sin parcializarse con
nadie. El notario ejerce la función notarial en forma imparcial; no puede favorecer a
una de las partes. Su actuar es acorde a la ley, el derecho y la justicia. La
imparcialidad es una característica propia del notariado.

2.3. Importancia de la función notarial


Los seres humanos siempre han requerido dejar constancia de sus acciones; ante
la incertidumbre de la inexistencia de estas, se crea el notariado como una
institución que, a través del ejercicio de la función notarial, permite satisfacer las
necesidades de las personas que pretenden autenticar determinados actos
jurídicos o hacer constar hechos jurídicos que requieran de veracidad frente a
terceros.

A fin de cubrir dicha necesidad, la sociedad, a través del Estado. El notario ejerce
su función en beneficio no solo de las personas que solicitan su actuación conforme
a la ley, sino que, en cierto modo, a la sociedad.

Una de las funciones del Estado es otorgar seguridad jurídica a los ciudadanos en
el ejercicio de sus actividades para que logren el fin que persiguen. Esta seguridad
jurídica es brindada a través de los notarios del sistema latino. Así, el notario es
propiciador del bien común mediante la creación del ambiente necesario para el
desarrollo de la colectividad con seguridad jurídica, como base o pilar de la paz
social.

Alcances de la función notarial

Según Tambini (2010), “la función notarial no puede restringirse a dar solamente fe
de los actos que ante el notario se celebran. Por ser un profesional del derecho que
realiza esta función pública, pero de manera privada, su actuación es más amplia
de lo que aparenta” (p. 83).

Asimismo, Gonzales Barrón (2012) sostiene:

8
El Derecho Notarial tiene como finalidad dar certeza de los actos o negocios, con
lo cual se da solidez a las adquisiciones, se facilita la prueba, se simplifican los
procesos y se desalienta la cultura del litigio. Para lograr estos beneficios se
requiere, en contrapartida, que el notario cumpla en forma estricta con los deberes
que la ley y la ética le imponen, ya que la única garantía de respeto a dicha función
se encuentra en el respeto que inspire el mismo protagonista. (p. 13)

2.4. Tipos de funciones


De esta manera, es posible distinguir tres tipos de funciones:

a. Función preventiva

La intervención del notario tiene lugar con anterioridad al conflicto, ya que, mediante
la adecuada instrumentación de los actos jurídicos y contratos, evita que entre las
partes se generen posteriores discrepancias.

b. Función calificadora

Entre las actividades funcionales del notario se encuentra la de amoldar los hechos
a las normas jurídicas. El notario determina la relación de derecho que corresponde
a los hechos que se le presentan. Recibe, interpreta, investiga y da forma legal a la
voluntad de las partes. Así, el notario es creador del instrumento público. Los
documentos autorizados por él generan presunción de legalidad. La intervención
notarial beneficia a los otorgantes y a la comunidad al controlar la licitud del negocio
instrumentado. Es el profesional de derecho debidamente capacitado.

c. Función de asesoramiento

El asesoramiento notarial permite que las partes otorgantes expresen


adecuadamente su voluntad, los otorgantes emiten el “actum” y mediante un
correcto encuadre jurídico del negocio el notario lo formaliza mediante el “dictum”.
El notario brinda asesoramiento, permitiendo a las partes comprender la naturaleza
y efectos o consecuencias jurídicas del acto que van a celebrar ante él. Es función
notarial, por tanto, instruir a los otorgantes sobre sus alcances, lo que genera
seguridad en las transacciones y, en consecuencia, en la sociedad.

9
2.5. Límites de la función notarial
La limitación principal está constituida para aquellas funciones propias y exclusivas
deben ser ejercidas por otros funcionarios públicos, el notario ejerce una función
para dar forma a actividades sustentadas en el derecho privado, no tiene injerencia
en actividades penales, administrativas, tributarias, y otras, sin perjuicio de
colaborar en actividades secundarias que requieran su actuación, como remisión
de cartas notariales, legalización de documentos y otras. Siempre que dicha función
secundaria no sea competencia de un funcionario público determinado.

El notario da fe de los actos que se celebran ante él, pero al no tener poder
jurisdiccional, no puede resolver conflictos mediante una sentencia que tiene
autoridad de cosa juzgada. No tiene esa potestad, por cuanto la constitución a
delegado únicamente la potestad de administrar justicia al Poder Judicial, árbitros,
Justicia Militar, y comunidades campesinas. Si bien el notario debe prestar sus
servicios a cuanta persona lo requiera, está circunscrito a un ámbito territorial en
una provincia determinada. En ese sentido, el inciso g del artículo 17 del Decreto
Legislativo del Notariado prohíbe el ejercicio de la función fuera de los límites de la
provincia para la cual ha sido nombrado, con excepción de lo dispuesto en el inciso
k del artículo 130 de la misma norma y en el artículo 29 de la Ley de Competencia
Notarial en Asuntos no Contenciosos.

2.6. La fe pública
El Estado debe garantizar la seguridad jurídica de sus ciudadanos, es decir, que
los hechos que interesan al derecho sean verdaderos y auténticos y que exista un
ente que afirme y confirme la veracidad de tales hecho y contratos son auténticos;
pero ello no se genera de forma automática, sino que requiere de un actor que
brinde “fe pública”, creando certeza en las relaciones sociales con trascendencia
jurídica y afirmando la autenticidad de tales relaciones sociales.

Es una necesidad que el Estado brinde “fe pública” para que la realidad social sea
acreditada, creída, constatada y aceptada como verdad oficial, que genere
seguridad jurídica y prevenga conflictos. Todos los individuos de la colectividad
deben tener por verdaderas, obligadamente, los actos de fe que otorga el notario,

10
con la finalidad de crear certidumbre jurídica, al existir normas de tipo legal que así
lo establecen y encontrarse estas afirmaciones investidas de fe pública, mediante
las formas que para tal fin han sido prescritas por la ley y a través de algún actor
autorizado por el propio Estado.

Para que un ente pueda dar fe pública, el hecho u acto debe ser verificable a los
sentidos para el fedatario, es decir, presenciado, comparable o percibido por él.
Asimismo, el hecho histórico debe constar documentalmente para su conservación
en el tiempo, transformándose así en un hecho narrado. Actualmente, debe
conjugarse la instrumentalización del papel y la tecnología; el fedatario no puede
quedar al margen del gran salto del papel a la era digital. Un claro ejemplo de la
aplicación de la tecnología por el notario y la fe pública es la presentación de los
partes digitales en los Registros Públicos mediante el Sistema de Intermediación
Digital (SID - Sunarp).

Gonzales Barrón (2012) señala al respecto:

La fe pública implica que la narración del notario sobre un hecho se impone como
verdad, se le tiene por cierta. Por tal motivo, la única manera de dar fe respecto de
un hecho es cuando se le ha observado y presenciado. Por ello, la fe pública
presupone que el notario ha percibido en forma sensorial los hechos y dichos de
las partes, sobre todo por acto de vista y oído. Una vez percibido el hecho o acto
(actum), éste se documenta con presunción de verdad (dictum). Como dice Vallet
de Goytisolo: “Ante el hecho, el notario tiene como misión la autenticación, es decir,
la de dar fe de lo que ve, oye y percibe con sus sentidos”. (p. 1188)

Dichos instrumentos serán admitidos como verdaderos sin posibilidad de


desconocerlos, salvo resolución judicial de nulidad de acto jurídico, siendo el Poder
Judicial el único que puede dejar nulo un instrumento público; sin embargo, cabe la
pregunta de si en sede arbitral se puede declarar la nulidad de un instrumento
público notarial.

La fe pública es definida como aquella manifestación del Estado delegada a ciertos


funcionarios, quienes, una vez en posesión de sus cargos, tienen la facultad de
dotar de autenticidad y fuerza legal a los instrumentos que autorizan.

11
2.7. Clasificación de la fe pública
La fe pública se encuentra encargada a los notarios y a funcionarios públicos, por
delegación del estado, por lo que no es igual en todos los casos. Así, podemos
hablar de fe pública notarial, administrativa, registral, judicial, consular, entre otras.

La fe pública notarial no es sinónimo de fe pública, sino que la última es el género,


mientras que la primera es la especie, es decir, la fe pública notarial es un tipo,
clase o variedad de fe pública, que constituye un tema bastante conocido en el
derecho notarial. Asimismo, en el derecho peruano se incorpora en el artículo 127
de la Ley del Procedimiento Administrativo General – Ley N° 27444, la figura del
fedatario, quien otorga fe de los documentos dentro de una dependencia pública en
particular. Del mismo modo, los jueces de paz, jueces, funcionarios públicos y
cónsules pueden dar fe pública de algunos actos que estén dentro de su
competencia y hayan sido expedidos en el ejercicio de su función. Por esa razón,
la fe pública notarial viene a ser la especie dentro de la fe pública, que puede ser
ejercida por más actores.

2.8. Fe pública notarial


El artículo 2 del Decreto Legislativo del Notariado (D. Leg. N.° 1049) dispone:

El notario es el profesional del derecho que está autorizado para dar fe de los actos
y contratos que ante él se celebran. Para ello formaliza la voluntad de los
otorgantes, redactando los instrumentos a los que confiere autenticidad, conserva
los originales y expide los traslados correspondientes.

Sobre el particular, Gonzales Barrón (2008) señala:

La función notarial no solamente consiste en dar forma a un determinado acto o


negocio jurídico, sino además en dar fe de dicho acto. Por tal motivo, la función
puede resumirse en dar forma pública. El término “dar fe” significa confiar o creer
en lo que el notario narra en el documento. Si bien la función notarial se concreta o
resume en la autorización del documento público, sin embargo, tal autorización es
un punto culminante al cual se desemboca tras una serie de actos que exigen una
actividad funcional complementaria. (p. 589)

12
Por tanto, en ejercicio de la función notarial, el notario da fe pública de los actos,
contratos y hechos que se realicen ante él. Además, el notario podrá extender y
autorizar instrumentos públicos notariales dentro de los límites de su competencia
y con las formalidades de ley, conforme al artículo 23 del Decreto Legislativo
precitado. Dichos instrumentos públicos notariales, otorgados con arreglo a lo
dispuesto en la ley, producen fe respecto a la realización del acto jurídico y de los
hechos y circunstancias que el notario presencie.

Así, la escritura pública es el instrumento público por excelencia que autoriza el


notario; esta contiene uno o más actos jurídicos. Para la extensión de dicho
instrumento, el notario debe ceñirse a ciertas pautas, las mismas que se encuentran
recogidas en la sección primera del capítulo II del título II del Decreto Legislativo
del Notariado. En efecto, en cuanto al otorgamiento de una escritura pública,
conforme al literal h) del artículo 54 del Decreto Legislativo N° 1049, en la
introducción de dicho documento se expresará, entre otros, la fe del notario de la
capacidad, libertad y conocimiento con que se obligan los otorgantes.

Al respecto, el literal c) del artículo 28 del Reglamento del Decreto Legislativo del
Notariado, cuyo texto único ordenado fue aprobado por Decreto Supremo N° 010-
2010-JUS, señala lo siguiente:

Artículo 28.- En el contenido de la introducción que recoge el artículo 54 del Decreto


Legislativo, deberán tener en cuenta: (…) c) La certificación de capacidad, libertad
y conocimiento efectuada en la introducción a que se refiere el inciso h), se
entenderá efectuada en las fechas de suscripción del instrumento por cada uno de
los otorgantes. La certificación de capacidad bajo responsabilidad del notario, no
se extiende a la verificación de desórdenes o patologías mentales cuya existencia
no fuese notoria al momento de la suscripción del instrumento, salvo que el Notario
tuviese previo conocimiento de ellos.

13
III. MARCO METODOLÓGICO
3.1. Tipo de estudio
El presente trabajo se desarrolla de acuerdo a una investigación básica.

De acuerdo a Ávila (2001). “La investigación básica está destinada a aportar un


cuerpo organizado de conocimientos científicos y no produce necesariamente
resultados de utilidad práctica inmediata. Se preocupa por recoger información de
la realidad para enriquecer el conocimiento teórico científico.” (pág. 37)

Según Valderrama, la investigación básica “es conocida como pura, teórica o


fundamental, busca poner a prueba una teoría con escasa o ninguna intención de
aplicar sus resultados a problemas prácticos. […] Se preocupa por recoger
información de la realidad para enriquecer el conocimiento teórico y científico.”
(2014, pág. 38)

3.2. Población
En el presente trabajo, la población está conformada por 10 abogados y notarios,
de ambos géneros, de la región Lima en el año 2021.

Sobre la población Terrones (1998) señala que:

Se llama así a toda la población que se necesita estudiar o el conjunto total o


el grupo más grande de individuos, objetos, cosas, hechos, fenómenos o
situaciones que pueden ser agrupados en función de una o más características
comunes, susceptibles de observación y al que se trata de interpretar sus
características y magnitud. En otras palabras, es el número más grande de
individuos o de unidades de interés para el investigador, es la totalidad del
fenómeno estudiado, al conjunto de datos o el grupo de objetos que poseen
alguna característica común. (pág. 299)

3.3. Muestra
Nuestra muestra será 10 abogados y notarios, de ambos géneros, de la región Lima
en el año 2021

14
Según Valderrama (2014), la muestra “Es un subconjunto representativo de un
universo o población. Es representativo, porque refleja fielmente las características
de la población cuando se aplica la técnica adecuada de muestreo de la cual
procede.” (pág. 184)

3.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos


Para este trabajo, la técnica utilizada es la encuesta y el instrumento que se utiliza
es el cuestionario que es la medición más utilizada para recolectar datos. Ante ello
Valderrama citando a Salkind, indica que “Los cuestionarios son un conjunto de
preguntas estructuradas y enfocadas que se contestan con lápiz y papel. Los
cuestionarios ahorran tiempo, porque permiten a los individuos llenarlos sin ayuda
ni intervención directa del investigador” (2014, pág. 195)

3.5. Métodos de análisis de datos


Para obtener los datos estadísticos de nuestro cuestionario, se utilizó como método
de análisis de datos el programa Microsoft Excel.

Se realizó una encuesta a 10 abogado y notarios de Lima, la encuesta contaba con


5 preguntas, de las cuales se obtuvieron los siguientes resultados:

Respecto a la primera pregunta: ¿Considera que el notario debe ser dependiente


del Estado?

Se obtuvo como resultado que un 100% considera que el notario no debe ser
dependiente del Estado.

15
Respecto a la segunda pregunta: ¿Considera que el notario debe ser considerado
un funcionario público?

Se obtuvo como resultado que un 100% considera que el notario no debe ser
considerado un funcionario público.

Respecto a la tercera pregunta: ¿Considera que el notario otorga seguridad jurídica


a los derechos de los particulares?

Se obtuvo como resultado que un 100% considera que el notario otorga seguridad
jurídica a los derechos de los particulares.

16
Respecto a la cuarta pregunta: ¿Considera que los notarios aplican correctamente
el principio de inmediación?

Se obtuvo como resultado que un 90% considera que los notarios aplican
correctamente el principio de inmediación, y un 10% considera que los notarios no
aplican correctamente el principio de inmediación.

Respecto a la quinta pregunta: ¿Considera que el notario debe ejercer su cargo


de manera vitalicia?

Se obtuvo como resultado que un 60% considera que el cargo de notario debe ser
vitalicia, y un 40% considera que debe haber un límite de edad.

17
IV. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS

El Proyecto de Ley N° 786-2021-PE presenta propuestas para la modificatoria de


diversos artículos del Decreto Legislativo N° 1049. Es el punto número 2 de la
exposición de motivos, que contiene un acápite donde se menciona al notario como
garante de la fe pública, el cual se ha considerado que contiene aciertos y errores.

El primer párrafo indica que:

“El rol del notario en el seno de la comunidad, trasciende su ocupación liberal de


letrado. Es por eso, que le corresponde al Estado gobernar todo su quehacer desde
la emisión del título que lo habilita hasta el ejercicio de control sobre el servicio que
brinda y que exige la comunidad, pasando por la labor legislativa que rige la función
notarial.”

Sobre ello se ha considerado como un desacierto, puesto que, se debe tener en


cuenta que el notario ejerce su función de manera privada e independiente. No se
encuentra sujeto a un empleador ni al Estado; en este último caso, es importante
resaltar que no tiene la condición de funcionario público. El notario está obligado a
garantizar la integridad del documento que autoriza. El notario realiza una función
autónoma, el cual constituye una garantía al sistema jurídico por cuanto no cabe
ordenar al notario extender un instrumento público ajeno al ordenamiento jurídico y
a las buenas costumbres. Este es el fundamento primordial por el cual no puede
ser un funcionario público sujeto a una jerarquía ni a las disposiciones de una
jefatura.

El segundo párrafo indica que:

“La función notarial tiene carácter público. La comunidad deposita su confianza en


el notario, autoridad de la fe pública que con su actividad otorga seguridad jurídica
a los derechos de los particulares. En esta medida, bien pueden reproducirse las
consideraciones que se exponen en el Decreto Ley N° 22634, que introdujo serias
reformas en nuestra primera ley del notariado: Que la función notarial, por ser de
carácter público y por las consecuencias de la seguridad jurídica que de ella se
derivan, debe ejercerse dentro de las rigurosas calidades de tecnificación,
idoneidad y honestidad. La certidumbre que deriva el pronunciamiento notarial con

18
cada actuación dentro del marco de sus funciones permite que el tráfico jurídico de
los derechos ciudadanos involucrados, sea transparente y condiciona una
economía dinámica y segura."

Sobre ello se ha considerado como un acierto, puesto que, el notario a través del
ejercicio de la función notarial, permite satisfacer las necesidades de las personas
que pretenden autenticar determinados actos jurídicos o hacer constar hechos
jurídicos que requieran de veracidad frente a terceros. El notario, con las
atribuciones que le confiere el Estado, ejerce su función en beneficio no solo de las
personas que solicitan su actuación, sino que, en cierto modo, a la sociedad.
Además, es importante resaltar que, la actuación notarial debe ser totalmente
objetiva. El notario ejerce la función notarial en forma imparcial; no puede favorecer
a una de las partes.

El tercer apartado indica que:

“El notario, con arreglo a la legislación nacional, está autorizado para dar fe de los
actos de autonomía privada que ante él se celebren. En inmediación con los
otorgantes, da forma a sus declaraciones de voluntad. Elabora los instrumentos
correspondientes dotándoles de autenticidad y matricidad. Su estatuto normativo
legal, ha establecido que la función notarial se ejerce en forma personal, autónoma,
exclusiva e imparcial. Habiéndose establecido una precisión al carácter personal,
en el siguiente sentido: El ejercicio personal de la función notarial no excluye la
colaboración de dependientes del despacho notarial para realizar actos
complementarios o conexos que coadyuven a su desarrollo, manteniéndose la
responsabilidad exclusiva del notario. Consideramos que esta precisión debe ser
rectamente interpretada y aplicada, toda vez que son evidentes dos cosas: que
cualquier función requiere de asistencia y que la labor asistencial no implica
traslado de responsabilidad.”

Sobre ello se ha considerado como un acierto, puesto que, el notario debe ejercer
la función notarial en forma personal, esta es una de las características de la función
notarial, al delegarse al notario la potestad de dar fe pública, esta no puede
delegarse, transferirse a un tercero, sin embargo, esto no debe confundirse con la

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colaboración de sus trabajadores de una notaría, ya que ellos tienen labores
complementarias y que sirven de ayuda al cumplimiento de la misión de un notario.
Por otro lado, debe existir inmediación entre el notario y las partes, no cabe realizar
una función por terceros; el notario y las partes deben estar presentes para
formalizar el instrumento público notarial. Por lo tanto, el notario debe tener contacto
directo con las partes y con el documento público notarial. Es función notarial, por
tanto, instruir a los otorgantes sobre sus alcances, lo que genera seguridad en las
transacciones y, en consecuencia, en la sociedad

El cuarto apartado indica que:

“El notario conforme a las reglas legales vigentes tiene derechos, obligaciones y
prohibiciones. Su función no la ejerce en propiedad, como antaño: no es un cargo
vitalicio. Por eso, la Ley ha dispuesto razones para el cese. En este contexto, resulta
fundamental la Organización que ha diseñado la vigente ley del notariado,
siguiendo la línea del Decreto Ley N° 26002, la cual, sin duda, requiere de ajustes
para su optimización. […] En consecuencia, siendo el rector, debe contar con la
capacidad suficiente para accionar, intervenir y decidir en todas las materias
relativas a la función pública notarial para que el servicio sea brindado con eficiencia
a los usuarios.”

El colocar un límite de edad en para el ejercicio de la función notarial se ha


considerado como un desacierto, se tiene como supuesto que los notarios puedan
cesar de su función a su muerte, por renuncia, entre otros. Sin embargo, se
pretende limitar su función hasta la edad de 75 años, considero que no debe haber
un limite de edad, puesto que es suficiente acreditar estar apto tanto físicamente
como mentalmente para el cargo, y es por medio del consejo del notariado que se
acredita la capacidad física y mental del notario puesto que se encarga de realizar
exámenes o evaluaciones periódicas.

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V. CONCLUSIONES

Se concluye que, sobre el primer punto del acápite numero dos de la exposición de
motivos del Proyecto de Ley N° 786-2021-PE, donde se indica que le corresponde
al Estado gobernar todo su quehacer desde la emisión del título que lo habilita hasta
el ejercicio de control sobre el servicio que brinda, esto estaría desnaturalizando el
sistema notarial latino, es cual es el modelo que se ejerce en Perú, donde el notario
no es un funcionario público, el notario ejerce su función de manera autónoma,
privada e independiente. No se encuentra sujeto a un empleador ni al Estado; en
este último caso, es importante resaltar que no tiene la condición de funcionario
público.

Otro punto donde se considera que la posición del proyecto es errónea, se refiere
a implementar un limite de edad para el ejercicio de la función notarial, esto estaría
vulnerando el derecho a la libertad de trabajo y al libre desarrollo, puesto que se
tiene como supuesto en el artículo 21 del Decreto Legislativo Nº1049 que, los
notarios puedan cesar de su función a su muerte. Se pretende limitar su función
hasta la edad de 75 años, lo cual puede considerarse una vulneración al derecho a
la igualdad y a la no discriminación, puesto que es suficiente acreditar estar apto
tanto físicamente como mentalmente para el cargo, y es por medio del consejo del
notariado que se encarga de realizar exámenes o evaluaciones periódicas para
acreditar la capacidad física y mental del notario.

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VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Almonacid, G. V. (2017). Derecho notarial. Huancayo: Universidad Continental.


Avila, R. (2001). Metodología de la investigación. Lima: Estudios y ediciones.
Gonzales G. (2012). Derecho registral y notarial (3.a ed.). Lima: Jurista Editores
Gonzales G. (2008). Introducción al derecho registral y notarial (2.a ed.). Lima:
Jurista Editores
Tambini M. (2010). Manual de derecho notarial (2.a ed.). Lima: Grijley
Terrones, E. (1998). Diccionario de investigación científica. Lima: A.F.A Editores.
Valderrama, S. (2014). Pasos para elaborar proyectos de investigación científica.
Lima: San Marcos.

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