Bö ckenfö rde: La democracia como principio Constitucional:
La democracia está vinculada al principio de la soberanía popular. El contenido del
principio de soberanía popular es que el poder del Estado ha de articularse de tal
forma que tanto su organización como su ejercicio deriven siempre de la
voluntad del pueblo o puedan ser atribuido a él.
La democracia y el principio de soberanía popular descansan sobre ciertos
presupuesto de naturaleza pre-constitucional.
La configuració n concreta de la democracia debe ser necesariamente una estructura
representativa (no puede ser una democracia directa)
Su conexió n con el principio de la Soberanía Popular
I. Contenido del principio de la soberanía popular:
Quien ejerce el poder político debe ser deducido mediante una legitimació n.
La legitimació n solo puede partir del pueblo y debe ser expresió n de la libertad
y autolimitació n de este.
Autonomía individual:
- Rousseau: El principio de autonomía individual se traslada al pueblo
- Locke: el principio de autonomía determina la génesis del dominio político
y el objetivo del dominio político que son los derechos fundamentales y la
limitació n al poder
La declaració n de los derechos del hombre y el ciudadano recoge estas dos
ideas: la soberanía reside en la nació n y el objetivo es proteger los derechos.
II. Soberanía popular y poder constituyente del pueblo:
El principio de soberanía popular se refiere a quién es el titular del poder del
Estado
El pueblo debe ser y mantenerse como el titular del PODER CONSTITUYENTE
El poder constituyente debe:
1. Poner de manifiesto la referencia al pueblo real como magnitud política, es
decir, las decisiones del poder constituyente siempre deben ser atribuidas al
pueblo REAL
2. Estar dotado de existencia permanente
3. Le corresponde establecer las bases de la ordenació n política, determina el
fundamento y cohesió n del orden político y social
El poder constituyente ES la fuerza y autoridad que le corresponde al
pueblo para establecer una constitución con pretensión normativa de
vigencia
III. El desarrollo de la soberanía popular en la democracia como forma de
gobierno:
La democracia establece que el pueblo es el origen y portador del dominio
pú blico y que el pueblo domina y gobierna (de esta manera ejerce su poder)
El principio de la soberanía popular es el fundamento y justificació n de la
democracia
La democracia no obliga a una democratizació n, esto es, considerar el principio
democrá tico como un principio universal
La democracia como forma de Estado y de gobierno
El poder del Estado se organiza en una democracia del tal forma que su ejercicio se
constituye, se legitima y controla por el pueblo (por los ciudadanos).
La democracia como forma de Estado y de gobierno es un principio de
organización sobre la titularidad y el ejercicio del poder del Estado.
I. El pueblo como titular del poder del Estado:
Se delimita frente a otros titular: solo puede ser el pueblo el titular del
poder del Estado. Se excluye también el dominio de determinas ideologías o
ideas por sí mismas, lo que lleva a una secularizació n del dominio político.
Estas ideas o ideologías pueden estar presentes, pero para eso deben ser
establecidas por el pueblo.
La necesidad de una legitimació n democrá tica efectiva, es decir, de una cadena
ininterrumpida que llegue necesariamente al pueblo.
- el objeto de la legitimació n es toda acció n estatal, es exigible en cualquier caso
de acció n de los ó rganos pú blicos.
- instauració n:
FORMAS:
1. Funcional e institucional: indica que el legislador constituyente mismo
ha configurado los poderes del Estado como funciones y ó rganos
específicos a través de los cuales el pueblo ejerce el poder del Estado
2. Orgá nico-personal: es una legitimació n referida individualmente al que
ocupa el cargo, no tiene que reconducirse de forma inmediata el pueblo.
Se dice que no es necesario aplicarla a todos los miembros de un ó rgano
colegiado siempre que aquellos que tienen la legitimació n tengan la
decisió n final, es decir, estén por sobre los otros. O también que existe
en el ó rgano un numero superior de individuos legitimados.
3. Material o de contenido: busca asegurar, que en lo que se refiere a su
contenido, el ejercicio del poder del Estado deriva del pueblo o se
concilia con la voluntad del pueblo. Se hace a través de dos vías:
vincular a todos los ó rganos a leyes hechas por el parlamento (que
tiene una legitimació n directa)
una responsabilidad sancionada democrá ticamente a través de las
elecciones perió dicas.
COOPERACIÓN Y POSIBLE SUSTITUCIÓN ENTRE LAS DIVERSAS FORMAS
DE LEGITIMACIÓN DEMOCRÁTICA:
- en la legitimació n de la acció n del Estado debe ser: orgá nico-personal +
material o de contenido
- en cuanto al poder judicial: legitimació n orgá nico-personal: que se refiera a
la designació n de jueces. Legitimació n material: vinculació n estricta a la ley
- en cuanto al poder ejecutivo: orgá nico-personal: puede ser por designació n
del parlamento o por lecció n directa. Legitimació n material: vinculació n de
la ley y responsabilidad ante el parlamento. En el caso de que haya sido
elegido directamente por el pueblo también está la sanció n democrá tica de
no reelecció n.
El pueblo como titular y punto de referencia de la legitimació n democrá tica.
o El concepto democrático de pueblo es el conjunto de ciudadanos tal
y como se presentan en su ciudadanía activa. Se presenta, sin
embargo el problema de los inmigrantes, este se soluciona mediante
una política de acogida y naturalizació n
o Existe una ausencia de legitimació n democrá tica en los grupos y
asociaciones sociales, esto es porque se unen en torno a
determinadas características, como por ejemplo intereses
econó micos, sociales, culturales o políticos. Estos grupos o asociaciones
pueden influir en la formació n de opinió n de los ciudadanos, por lo que
se presenta una exigencia de democratización de las asociaciones
políticas más importantes.
o Legitimació n democrá tica de la administració n autó noma (Gobiernos
municipales, etc.). La legitimación que otorgan los ciudadanos no es
una legitimació n del pueblo mismo, pero es una legitimación que
surge de un conjunto dentro del pueblo y que está configurada con
criterios de igualdad. La administració n funcional autó noma se
encarga de tareas que no se especifican en relació n con á mbitos
territoriales. Su legitimació n no es en sí democrá tica pues los titulares
de esta legitimació n son grupos determinados de individuos (llamados
grupos sociales). La justificació n de la administració n funcional
autó noma puede derivar de 1. Un reconocimiento constitucional o 2
necesidades objetivas y específicas. Para que la falta de legitimació n sea
lo menos posible su configuració n está sujeta a límites:
1. Tareas, la organizació n y las competencias del titular tienen que estar
reguladas por ley
2. Es imprescindible la existencia de una inspecció n jurídica del Estado
II. Democracia como autogobierno y autolimitació n:
La relació n positiva entre la democracia y el concepto de moderno de libertad.
El concepto moderno de libertad es libertad frente a todo determinación
heterónoma, es decir, que no provenga del individuo. Es una idea que está
presente en la teoría del contrato social . La democracia es una mediadora
entre el dominio político y la libertad pues las raíces de la democracia
moderna está n en el individualismo liberal. Ademá s establece que toda acció n
del estado debe legitimarse por el pueblo (por lo tanto no este no se ve
sometido a una determinació n heteró noma)
Existe una metamorfosis de la libertad individual a la libertad democrá tica.
- Se pasa de la libertad como autonomía individual a una libertad de
participación democrática esta se convierte en un derecho fundamental de la
democracia. Este derecho fundamental es protegido mediante
1. la protecció n de las libertades comunicativas contra intentos de intromisió n
y abusos
2. La garantía de un proceso abierto de formació n de la opinió n y la voluntad
política.
- se pasa de una libertad de participación democrática a una autonomía
política que es la facultad de disposició n sobre el orden político y jurídico. LA
libertad de participació n democrá tica es el soporte de la autonomía política
Las condiciones procedimentales de la formació n democrá tica de la voluntad
política son:
1. La formació n de la voluntad política debe estar asegurado mediante
garantías formales y procedimentales que son la libertad de participación
democrática y las garantías de libertad de comunicación
2. Es una exigencia proteger el proceso de formació n de opinió n y voluntad
política.
III. La igualdad de los derechos políticos de participació n:
El objeto de la igualdad democrá tica son los derechos políticos de
participación. Esta igualdad es simplemente democrá tica no social ni jurídica
(lo ú nico que busca es una igualdad en los derechos políticos de participació n).
Los derechos políticos de participació n son principalmente el derecho a
sufragio y a participar en los cargos pú blicos. También se manifiesta en la
igualdad entre los partidos políticos a través de su igual derecho a participar en
las elecciones democrá ticas y en la formació n de la voluntad política y en su
derecho a la igualdad de oportunidades.
La singularidad de la igualdad democrá tica radica en dos aspectos:
1. Es esquemá tica, lo que significa que se apoya en un solo criterio que es el ser
ciudadano. El ú nico requisito para que se radiquen en el individuo los derechos
políticos de participació n es el ser ciudadano.
2. Es específica o sustancial, se entronca solo con una pertenencia a la
comunidad política del pueblo. Esta pertenencia se determina formal y
jurídicamente por la condició n de ciudadano. Ademá s la igualdad se entiende
como una homogeneidad pre jurídica que puede deberse a la existencia de una
religió n comú n, un lenguaje o cultura comunes. Los Estado donde no existe una
homogeneidad nacional plantean problemas políticos que pueden resolverse
mediante distintas soluciones:
1. Creando una nueva identidad político nacional o absorbiendo las diferencias
2. Organizació n estatal que se articule en regiones federativas o autó nomas
Consecuencias sobre el ejercicio del dominio y sobre el principio de gobierno
de la democracia:
- el ejercicio del dominio no corresponde a nadie por sí, por lo que no hay
diferencias entre gobernantes y gobernados. Las consecuencias de esto son
1. Los cargos se ejercen por un tiempo determinado
2. Existe una posibilidad de revocació n de los individuos que está n en los
cargos
- Al no existir una diferencia entre gobernante y gobernado el liderazgo se
convierte en un principio de gobierno. Se produce una competencia por el
liderazgo lo que significa que quien tiene el poder se ve sometido a constantes
críticas. La consecuencia de esto es que se realizan acciones a corto plazo con el
fin de ver los efectos que producen de manera má s inmediata y así evitar
críticas.
IV. La democracia como sistema de la decisió n mayoritaria:
La justificació n de la decisió n mayoritaria es por un lado el principio de la
libertad y la autodeterminació n, y por otro, el principio de la igualdad
democrá tica (todas las opiniones tienen el mismo peso)
El establecimiento de mayorías cualificadas está justificado cuando se establce
con el fin de proteger a las minorías, de asegurar con má s intensidad la
persistencia de la prescripció n, o cuando puede estar en peligro el contenido
nuclear del ordenamiento democrá tico.
Los límites del sistema de decisió n de la mayoría pueden ser
- Externos: es decir, excluir que se imponga algo como jurídicamente absoluto.
En este sentido las minorías cobran gran importancia pues está n incluidas en la
competencia por el liderazgo.
- Internos: nadie puede pretender que su propia concepció n y objetivos sean
los ú nicos vá lidos. Faltaría en ese caso una disposició n para llegar a un
compromiso y el respeto a la igualdad de oportunidades de los demá s.
Las cuestiones “no susceptibles de decisió n” son un tema complicado. Se
consideran como aquellas que tienen una trascendencia política de naturaleza
irreversible. El problema es que la comunidad política no puede elegir sobre lo
que tiene que decidir, sino que esto se plantea a lo largo del camino y en la
medida que vaya surgiendo el tema.
Generalmente se opta por “no decidir”, pero en realidad se está decidiendo de
manera indirecta: se decide mantener el status quo.
La imposibilidad de votar acerca de un tema es un privilegio contrario a la
democracia. Todos los temas deben estar abiertos a discusió n y decisió n.
Los presupuestos de la democracia como forma de
estado y de gobierno:
I. Presupuestos socio-culturales:
Afectan :
1. La estructura y configuració n del orden de la sociedad
2. Los aspectos propios de la esfera espiritual y de formació n de los ciudadanos.
Presupuestos sociales:
una estructura emancipadora de la sociedad, no se concibe la democracia
donde aun hay diferencias entre clases y esclavitud. En una sociedad así
libertad democrá tica y la igualdad de los derecho políticos de participació n no
se pueden desarrollar
ausencias de formas teocrá ticas de religió n, se refiere a que no se estableces
teocracias por sí mismas, porque la religió n lo dice. Sino que se deben
establecer por el pueblo.
Homogeneidad relativa. No es una homogeneidad absoluta pues en ese caso no
habría libertad. Se refiere a una igualdad en el estado psicoló gico-social , es
decir, que haya una especie de voluntad comú n. Las raíces de esta
homogeneidad relativa pueden ser de distinta índole (religiosas, historia
política comú n, tradició n étnico-culturales, conciencia nacional comú n.
Presupuestos espirituales y de formación cultural:
Debe existir un sistema educativo desarrollado capacidad de formar un
juicio propio
La informació n y la comunicació n abierta deben estar garantizadas en la
sociedad
II. Presupuestos políticos-estructurales
Se refieren a la cualidad, tipo y alcance de las decisiones que hay que tomar en el
marco del ejercicio del poder político. Deben tomarse de forma que su legitimació n
material y su orientació n puedan aparecer como derivadas de la voluntad del pueblo.
Presupuesto: existe una relació n entre el saber y la experiencia de los ciudadanos y
por otra parte, entre las cuestiones planteadas en la decisió n y sus consecuencias.
¿Es posible un juicio propio sobre las cuestiones que se someten a la decisió n
política?
- supuestamente lo llamados a tomar las decisiones pueden entender
objetivamente sobre materias incluidas en la decisió n
- la democracia moderna tiene dentro de sus características una creciente
especialización esto producto de que cada vez se discute sobre temas má s
finos y detallados (ej.: energía nuclear)
- el problema con esto es que muchas veces el poder de configuració n política
que tienen los legitimados para tomar la decisió n pasa a los expertos (que no
está n legitimados)
¿Es posible aun delimitar la interdependencia de las decisiones políticas?
- las decisiones se vuelven cada vez má s difíciles y por lo mismo, menos
dominables
¿Es posible dirigir los subsistemas sociales (grupos pequeñ os dentro de la
sociedad) mediante decisiones políticas?
- los subsistemas buscan la forma de influir en el sistema político para
beneficiarse y asegurar su estabilidad.
- el problema es que el gobierno llega al poder apoyado por subsistemas por lo
que intenta elaborar efectos y exigencias que mantengan contentos a estos
subsistemas y así asegurar su propia estabilidad
III. Presupuestos éticos:
la efectividad de un ethos democrá tico: El ethos son los modos de
comportamiento y, en definitiva, la cultura política de los hombres. El
contenido del ethos debe ser el reconocimiento de los principios estructurales
(la libertad democrá tica y la igualdad).
Los componentes específicos del ethos (es decir como el individuo debe
comportarse):
1. el respeto a las convicciones políticas y el derecho igual a la vida política
del otro
2. estar abierto a la argumentació n y tener un compromiso para la
confrontació n política
3. tener lealtad frente a las decisiones de la mayoría, es decir, respetarlas y
llevarlas a cabo a pesar de que no sean las mismas que las decisiones
que quería el individuo.
4. Reconocimiento de las “reglas del juego democrá tico” y de la igualdad
de oportunidades para tomar el poder político.
Disposició n a tomar decisiones políticas desde intereses comunes a todos:
- referencia normativa de las decisiones: los individuos no deben actuar como
titulares de sus propios intereses personales. Deben tener responsabilidad
social y política. Es necesaria la existencia de una orientación normativa
superior que tenga como objetivos (1) delimitar y equilibrar los intereses
y pretensiones divergentes, (2) la solución de los conflictos de intereses y
(3) los presupuestos comunes de una vida común ordenada.
Actuació n de la referencia normativa en ciudadanos y representantes.
- ciudadanos: deben orientar las decisiones electorales y las votaciones segú n
la referencia normativa
- representantes: deben comportarse como dignos de confianza, como alguien
que no solo defienda los diferentes intereses sino que los equilibre y medie.
Ademá s en ellos recae la principal responsabilidad, pues si ellos no pueden
comportarse de manera que no velen solo por los propios intereses, los
ciudadanos tampoco pueden.
La relació n de la democracia con el Estado de derecho. La
forma republicana y el estad social:
Los principios que configuran la Repú blica Federal de Alemania son: 1 la democracia
como forma de estado y gobierno 2 el principio del estado de derecho 3 la decisió n a
favor de la forma republicana 4 el principio del Estado social.
I. Democracia y Estado de Derecho:
Rasgos diferenciadores: la democracia se encarga de (1)quién es el portador
y titular del poder y (2) de la formació n, legitimació n y control de este poder.
El estado de derecho se encarga del contenido, á mbito y modo de proceder que
debe tener el poder a través de una vinculació n y limitació n del poder (que se
encuentra contenida en las leyes). Tiene como fin garantizar la libertad
individual. La legalidad de la administració n y la existencia de tribunales
independientes.
Rasgos comunes: ambos se refieren a la libertad de los individuos como los
derechos de libertad democrá tica son fines de ambos. Los derechos
democrá ticos de libertad han de entenderse como derechos fundamentales de
cará cter unitario.
Conexión entre Estado de derecho y democracia:
- vinculació n de la divisió n de los poderes al principio democrá tico. El objetivo
de la articulació n de los poderes es organizar de determinada manera los
poderes o establecer contrapesos
- limitació n de la democracia por las garantías del Estado de derecho. De esta
forma la democracia se convierte en una democracia moderna y la libertad se
ve afirmada debido a que todas las decisiones deben retrotraerse a la libertad
de participació n democrá tica y que el poder este má s limitado significa má s
libertad del individuo.
II. Democracia y Republica:
Concepto formal de la republica: en un comienzo se define negativamente en
relació n a las monarquías, hoy se vincula con la jefatura de estado. Republica y
democracia afectan cosas distintas
Concepto material: en cuanto al estado como comunidad política, el dominio
debe ejercerse en razó n de lo que es mejor para la comunidad. Se forma una
nueva especie de Estado: tiene cargos pú blicos sujetos a le ley con funciones
limitadas.
El concepto opuesto de republica no es monarquía, sino despotismo o dominio
de algú n grupo.
Dentro de la republica está n incluidos elementos del Estado de derecho
III. Democracia y Estado social:
El fin del Estado social es la desaparició n del antagonismo y la desigualdad social
La democracia es la impulsora del Estado social de derecho, pues es necesario
en una democracia que exista cierta homogenizació n.
Ausencia de limites por parte de la democracia: cuando se trata del Estado
social de derecho, la democracia no tiene ningú n limite. Estos limites solo
pueden producirse por consenso pú blico, pero la tendencia es que cada vez se
agranden má s las funciones del Estado de derecho (y los limites se reduzcan).
Los limites se pueden encontrar en el Estado de derecho, dentro de las
garantías que da este. Como por ejemplo, la garantía a la propiedad privada.