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El inspector de Gogol. Un paso del Romanticismo al Realismo.
De Alejandra Guarín
La historia del teatro universal se ha cultivado gracias al talento de grandes
dramaturgos como Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Lope de Vega,
Shakespeare, Calderón, Moliere, Brecht, entre muchos otros, que han aportado
grandes innovaciones para el desarrollo del mismo. Es el caso de los escritores
rusos que forman parte de la edad de oro que abarca desde el s. XIX hasta las
vanguardias del s. XX. Como germen fundamental de este florecimiento
literario se deben destacar los nombres de Aleksandr Pushkin (1799 - 1837) y
Nikolai Gogol (1809 - 1852).
A partir de ellos surgieron grandes renovadores de la literatura universal como
Fiódor Dostoievski (1821 - 1881), Iván Turgueniev (1818 - 1883), Antón Chéjov
(1860 - 1904), León Tolstoi (1828 - 1910), Máximo Gorki (1868 - 1936) y
Vladimir Nabokov (1899 - 1977).
Su gran aporte revolucionario está en una literatura realista que refleja la
complejidad temática del absolutismo zarista, el feudalismo, el mundo religioso,
el nihilismo, la revolución y la modernidad, con ese sentimiento atormentado y
fatalista propio de la cultura rusa.
Para hablar de Nikolai Gogol es necesario destacar sus dos grandes aportes a
la literatura como lo son Almas muertas y El inspector.
Su novela Almas muertas, una de las más grandes obras de la literatura
universal, refleja la decadencia de la clase terrateniente rusa y la emergente
nueva clase capitalista a través de ponzoñosos dardos.
El tono satírico de la obra El Inspector describe la Rusia de la época zarista.
Gogol se burla de la condición extrema a la que el hombre puede llegar para
satisfacer sus intereses particulares.
Recrea la historia de un Alcalde y los funcionarios de una pequeña provincia
rusa, que se ven obligados a cubrir de la manera más indebida posible, los
malos manejos administrativos que han llevado a cabo a lo largo de los años
en sus cargos públicos. Este proceder se desata por la supuesta llegada de un
alto funcionario de San Petersburgo que viene de incógnito para inspeccionar
el manejo administrativo de los bienes y recursos de dicha provincia.
2
En relación al argumento de la obra se sabe que Gogol le pidió a su amigo
Alexander Pushkin que le relatara un asunto interesante para ser llevado a la
comedia. Pushkin le contó una experiencia que tuvo una noche en una posada
de una ciudad rusa, al ser confundido con un enviado secreto de Moscú. Esto
fue suficiente para elaborar el texto de esta ingeniosa sátira sobre la corrupción
en los cargos y entidades públicas.
La obra fue publicada en 1836 y llevada a la escena en 1846. Se sabe que una
vez representada por primera vez, la obra provocó un gran impacto social,
escandalizando al círculo conservador y entusiasmando al liberal. Gogol,
abrumado por el resultado producido, se justificaba diciendo que su objetivo era
“acumular todas las cosas malas de Rusia y reírse de ellas”. 1 En ningún
momento quería asestar golpe alguno contra el ordenamiento burocrático del
Estado ruso. Quiso resarcir su culpa tratando de explicar la intensión del
personaje principal, pero todo fue en vano para él, porque su obra trascendió a
la historia como la primera comedia realista que se opuso al melodrama, a la
farsa y al vodevil, con un alto contenido de sátira social.
Nikolái Gogol nació en Soróchintsi (actual Ucrania) el 20 de marzo de 1809. Su
infancia se desarrolló en un ambiente de firmes principios ortodoxos
promulgados más que todo por su madre, quien, más tarde, se convirtió en un
constante referente ético y moral que aplicaba con firme convicción a sus
últimos escritos.2 Muere en Moscú el 21 de febrero de 1852. A la edad de
nueve años fue enviado, con su hermano Iván, a la Escuela Provincial de
Poltava, que enseñaba estrictamente las Sagradas Escrituras y el Catecismo.
De Gogol se sabe que era un muchacho callado e introvertido, un ser
completamente obnubilado por la lectura. Desde pequeño se interesó en el
teatro. Escribía obras cortas para representar en su colegio. A la edad de 19
años, Gogol se trasladó a San Petersburgo para trabajar en el campo del
teatro. Escribió algunos artículos relacionados con el papel del director de
escena y otros donde expresaba su opinión contra el melodrama (S. XIX -
1
Marc Slonim. El teatro ruso. Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1965. Pág. 36
2
Luego de un viaje de peregrinació n a Tierra Santa, Gogol reflexiona profundamente sobre el
contenido que ha transmitido en sus obras, y, en su libro Trozos escogidos de una correspondencia
con amigos, se arrepiente profundamente al punto de calificar sus obras como “ligeras bagatelas sin
algú n sentido moral”.
3
género teatral de escaso nivel literario) y el vodevil, género florecido en
Francia, derivado de la ópera ligera del s. XVIII 3 y del que decía era artificioso,
torpe y superficial. En Rusia se implementó hacia 1730 con obras de un solo
acto acompañadas de coplas locales. En la primera mitad del s. XIX, el vodevil
tuvo gran éxito dentro del pueblo ruso por sus canciones locales nutridas por
situaciones farsescas. Sólo con el desarrollo de la opera y el ballet, el pueblo
ruso encontró otras formas de entretenimiento y apreciación del arte escénico.
Gogol se lamentaba por la falta de veracidad con la que estos géneros
representaban las diversas situaciones de la vida: “Oh, gran Moliere que
pintaste tus personajes tan plena y ricamente (….); y tú, noble y fogoso Schiller
(….), contemplad lo que está sucediendo después de vosotros en el teatro;
¡Qué extraño monstruo bajo el aspecto del melodrama se ha infiltrado entre
nosotros! ¿Y dónde está nuestra vida, dónde estamos nosotros mismos con
nuestras propias idiosincrasias y rasgos? El melodrama miente
desvergonzadamente.”4
Y fue precisamente con su comedia El inspector, presentada por primera vez
en abril de 1936, en la que plasmó sus consideraciones realistas de la vida
rusa.
Fue tanto el estruendo provocado que el ala conservadora de la sociedad rusa
la consideró subversiva y peligrosa, en tanto que para los liberales era un fiel
reflejo de la realidad.
El tema principal se desarrolla en el corrompido y grotesco mundo de los
funcionarios burócratas de la Rusia zarista, encabezados por el alcalde Antón
Antonovich.
Desde la corrupción, el soborno y el robo al fisco, hasta la doble moral, son
temas que Gogol toca con un realismo crítico gracioso y chispeante, como diría
Belinski5, el más importante de sus críticos, quien afirmaba que el arte debía
“ser la expresión artística de una problemática social. La personalidad del poeta
3
Su nombre viene de una regió n de la provincia de Normandía que se llama Vau de Vire, donde
nació el compositor Oliver Basselin en el s. XV. Sus canciones satíricas se hicieron famosas bajo el
nombre de su ciudad natal. El teatro ruso. Marc Slonim. Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1965.
4
Marc Slonim . El teatro ruso.. Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1965. Pág. 34.
5
Rusia (1811 – 1848). Crítico literario, periodista, lingü ista y filó sofo ruso de tendencia
occidentalizante. [Link] n_Belinski
4
se deduce de su obra y el poeta es, ante todo, un ciudadano de su país, su voz
y su conciencia” 6.
Un leitmotiv recurrente es la mezquindad a la que puede llegar el hombre que
lleva una vida carente de sentido ético, que prefiere pisotear su dignidad antes
de verse destituido de un cargo oficial.
Se puede decir que El inspector incursiona, sin plena conciencia e intensión del
autor, en el tópico del individualismo burgués por la condición que representan
las personas que intentan subir, a costa de todo, a una privilegiada clase social.
Este tópico es constante en la literatura realista y surge a partir de la
preocupación filosófica y sociológica de los filósofos generadores de la
conciencia revolucionaria, como Marx y Hegel.
En el aspecto relacionado con la forma de la composición literaria de la obra
debemos remontarnos al Romanticismo, estilo literario que responde en contra
de los parámetros del Clasicismo y que resplandece en Europa a finales del s.
XVIII y primera mitad del s. XX.
Partiendo del espíritu romántico que tiene como base fundamental el deseo de
libertad, el anhelo por tiempos pasados y el predominio del sentimiento, y la
intuición sobre la razón, el romanticismo toma múltiples formas y da origen a
una variedad de estilos muy diferentes entre sí, pero que conservan su esencia
romántica.
Uno de estos estilos es el melodrama, que en Rusia se implantó a comienzos
del s. XIX, y se manifestó en obras de escaso interés literario que presentaban
la caracterización maniquea de personajes moralmente buenos y malvados,
para satisfacer la sensiblería vulgar.7
Gogol, oponiéndose a este estilo teatral aclamado en la época, da una firme y
auténtica respuesta con su obra El inspector (que hace que lo proclamen padre
de la comedia social) y sienta las bases de un nuevo estilo teatral: El Realismo
Crítico. Nombre que se le dio por el golpe que asestó contra el ordenamiento
burocrático del Estado ruso.
6
[Link] n_Belinski
7
[Link]
5
Cabe resaltar que según algunos críticos como Ettore Lo Gatto, la obra de
Gogol, en especial sus cuentos y relatos ucranianos, alcanzan una concepción
romántica de la vida y costumbres fieles a la idiosincrasia y la época vivida por
el joven autor en su lugar de origen. Es decir, para ellos Gogol mostró un
carácter romántico en una considerable parte de su obra, con lo cual se
comprobó que el realismo nato derivaba verdaderamente del Romanticismo.8
No deja de ser paradójico que a Gogol no le gustara que lo calificaran como un
escritor realista, no porque negara serlo, sino porque este concepto implicaba
una posición ideológica sobre lo social y por eso algunos lo consideraban como
un crítico político y social, y no asimilaban su obra como lo que para él fue
siempre su manera (de escribir), reflejo exterior de una estructura interior, aún
cuando tuvo la característica grotesca, que fue la manera romántica de
interpretar el realismo.9
Aunque su vida transcurrió bajo el régimen absolutista del zar Nicolás I, Gogol,
a diferencia de otros escritores posteriores, nunca pensó en intervenir contra el
Estado. Se inspiró directamente en la realidad de su patria con un estilo
auténtico y humorista.
Su obra representa para Rusia no sólo el paso del Romanticismo al Realismo,
sino que abre el camino hacia nuevas narrativas.
El texto representa un reto para los actores capaces de enfrentarlo, pues su
contenido goza de un sarcasmo elegante y dinámicamente elaborado, que
requiere de una interpretación rica en minuciosos detalles actorales y un fino
sentido del humor. Además retrata cuidadosa, íntima e internamente las
costumbres, cultura e idiosincrasia del pueblo ruso. No se limita a burlarse del
aspecto bajo e inmoral de la sociedad, sino que penetra en el interior del
universo humano para entender el origen de esta naturaleza humana.
Cabe anotar que dentro del mundo gogoliano, el arte del actor representa una
constante reflexión y preocupación que ha generado la semilla de grandes
directores e investigadores en este campo, como Constantin Stanislavski:
Remendar y apropiarse del modo de caminar y de los movimientos –decía
Gogol- y suministrar al papel el ropaje y el cuerpo, puede hacerlo cualquier
artista, hasta uno de segunda categoría. Pero apoderarse del alma del
8
Lo Gatto, Ettore. Storia della letteratura russa, editorial Sansoni (1942) ISBN-10: 8838318654
9
Lo Gatto, Ettore. Storia della letteratura russa, editorial Sansoni (1942) ISBN-10: 8838318654
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personaje, “transformarse” en una imagen artística, sólo puede lograrlo un
talento verdadero. 10
La Estructura
Al examinar la estructura de la comedia encontramos que la división del
desarrollo de la acción está hecha en cinco actos, que progresivamente
evolucionan tal como expone Gustav Freytag (Alemania 1816-1895) en su
Técnica del drama, así:
1º acto: Exposición (de la trama)
2º acto: Intensificación (de la acción)
3º acto: Culminación con peripecia
4º acto: Declinación.
5º acto: Desenlace.
El análisis de la estructuración.
Es importante señalar cómo el autor da a conocer las circunstancias iniciales
de los personajes en la introducción que hace a modo de observaciones a los
actores. En ella, realiza un detallado perfil de nueve de los personajes más
importantes de la comedia: El Alcalde, su esposa, el licencioso joven Jlestakóv,
su criado Osip, dos terratenientes del pueblo, el director del hospital y el jefe de
correos.
Estos detalles permiten al lector hacerse una idea de las personalidades y
posiciones de los personajes de la comedia.
Los antecedentes que constituyen la situación y origen de la acción se van
desarrollando a lo largo de la primera escena en que Antón Antónovich, el
alcalde de una pequeña provincia rusa, reúne a los directivos de sus entidades
públicas para prepararlos y alertarlos de la llegada de un alto funcionario de
San Petersburgo que viene en calidad de incógnito para inspeccionar el manejo
administrativo de los bienes y recursos de la provincia. Esta información es
revelada a través de una carta que le escribe un amigo al alcalde.
10
Stanislavsky, Constantin. Mi vida en el arte, Quetzal, Buenos Aires, 1993, pá g. 139.
7
La introducción de esta primera escena refleja, por sí misma, la situación que
acontece en torno a los malos manejos administrativos en las entidades
públicas del pueblo.
Para exponer las características de cada uno de los personajes, por ejemplo
del director del hospital se deduce la manera como administra los recursos del
hospital donde los enfermos se recuperan, no por las medicinas, sino por obra
de la Naturaleza (si tienen que morir, morirán; si tienen que sanar, curarán); del
director de escuelas se rebela su poco sentido de autoridad pues en las
escuelas los maestros actúan de manera irracional; del jefe de policía el
miserable sentido humano al dejar sin comer por dos semanas a los presos; el
juez que ha hecho de su juzgado un criadero de patos.
El motivo excitante de la trama se desarrolla al margen de la corrupción que se
da en todas estas entidades y que obliga a sus funcionarios a determinar la
mejor posibilidad para ocultar su culpa: El soborno.
Un factor retardante de la trama se puede presentar al final del primer acto,
pues el dinamismo con que se desata la acción, que en ese momento es la
decisión de visitar al inspector, se trunca con la escena de la esposa e hija del
Alcalde que no escatiman esfuerzos en disimular la curiosidad que sienten por
conocer todos los detalles de la llegada del funcionario. Claramente esta
escena no se desvincula de la trama pues su función es enlazar la historia de
estas mujeres con la desbordante evolución de los acontecimientos vinculados
al impacto social que produce la llegada del “inspector”.
Como escenas principales se pueden destacar la primera del segundo acto, en
la que Osip, el criado de Jlestakóv (el supuesto inspector) reconstruye en un
hilarante monólogo los pormenores por los que han atravesado en el camino
hasta el hotel en el que actualmente están hospedados, la irresponsabilidad de
su amo y, a causa de ella, la consecuente hambre que los alberga.
En la escena octava del segundo acto se destaca la absurda situación que se
desarrolla al llegar el alcalde a visitar y sobornar a Jlestakóv, quien cree que
viene por la denuncia del posadero por no pagar el hospedaje, por lo cual lo
recibe con extrema prevención. A su vez, el alcalde teme abordar el encuentro.
Los sentimientos de culpa de estos personajes hacen que la situación se
desarrolle de una manera delirante y absurda, pues sin ser criticado ni juzgado,
8
Jlestakóv se defiende impetuosamente para no ir a la cárcel y el alcalde busca
por todos los medios sobornar al “inspector” sin ser evidente.
Surge pues la oportunidad de ofrecerle dinero a Jlestakóv, que lo acepta
desinteresadamente advirtiéndole que lo hace a manera de préstamo. A la vez
es invitado a hospedarse en casa del alcalde por las molestias e
incomodidades por las que ha atravesado en el hotel.
El tercer acto consolida el argumento de la trama cuando después de una
ansiosa espera por parte de la mujer e hija del Alcalde, llega el “Inspector” a
hospedarse en la casa del funcionario y su familia. Una vez en casa, Jlestakóv
describe ante todos y especialmente ante las damas, los contactos sociales
que por su rango él debe atender. Desde actividades con ministros, grandes
poetas, actrices, generales, hasta el reconocimiento del propio Consejo
Imperial. Ante todos estos detalles, su audiencia queda perpleja y no dudan en
reconocer en Jlestakóv la presencia de una destacada e importante
personalidad de San Petersburgo.
En el cuarto acto se va marcando el desenlace cuando los funcionarios deciden
untarle el bolsillo de la manera más disimulada posible, por considerarlo un
personaje de tan alto rango. Uno a uno van entrando a su habitación (Juez,
Jefe de correos, Inspector de escuelas, Director de hospital, dos terratenientes)
y, sin necesidad de pasar por la penosa situación de ofrecerlo, Jlestakóv les
pide dinero “prestado”.
De otro lado llegan también comerciantes, mercaderes y gente del pueblo a
hacerle todo tipo de peticiones, lo que lo lleva a pensar en retirarse del pueblo
no sin antes redactar una carta a un amigo de San Petersburgo narrando todo
lo acontecido en ese lugar y burlándose de cada uno de los personajes.
Antes de hacerlo da su última estocada al declarar su amor a la esposa del
alcalde y, después, al pedirle oficialmente (ante el Alcalde y su esposa) la
mano de su hija.
Para el alcalde este es un acontecimiento sin precedentes en el pueblo, que lo
puede llevar, a él y a su familia a la propia San Petersburgo, y él podría llegar a
ser General.
9
Habiendo huido Jlestakóv y Osip del pueblo, surge el desenlace final en el
quinto acto en casa del alcalde, cuando, al celebrar con sus coterráneos su
“buena fortuna” en medio de falsos saludos y cumplidos, aparece el jefe de
correos que ha abierto la carta de Jlestakóv y quiere hacerla conocer a todos
los presentes. En esta no sólo comprueban la falsa identidad del personaje,
sino que se descubren las más bochornosas conductas que comprometen a los
funcionarios, al alcalde y a su esposa e hija, de las que se burla
despiadadamente.
Finalmente, llega la noticia del arribo del verdadero inspector. Y entonces,
después de tantos esfuerzos mal pagados y al ver que se desmoronan todas
las garantías que supuestamente habían alcanzado, los involucrados quedan
totalmente estupefactos y paralizados.
Gogol, de esta forma, consigue un drama inherente no solamente a la sociedad
rusa, sino al ser humano en general; refleja características de la condición
humana de la ambición, la codicia y el abuso del poder, exponiéndolas de
manera satírica y realista.
Es interesante ver cómo los acontecimientos se entretejen finalmente en una
secuencia lineal, no hay temas secundarios que se desvinculen de la trama.
Guardando algunas condiciones del teatro clásico, la obra respeta la unidad de
tiempo y acción, más no la de lugar. La acción se refiere a un solo hecho
central: la llegada del inspector. Converge en ella una acción coyuntural, y es el
conflicto que se genera en el V acto con la lectura de la carta redactada por el
supuesto inspector; todos los engatusadores que rodearon al “inspector” como
medida desesperada para ganar sus favores, se enfrentan al escarnio público
al develarse en esta carta las verdaderas intenciones y el origen de dicho
personaje. No sin menos importancia es el caso de la esposa e hija del Alcalde
de quienes se burla abiertamente por permitir ciertas licencias que en las
mujeres no se aceptan socialmente.
Es así como la estructura de la comedia devela un aspecto fundamental de
orden social: caracteres humanos ordinarios que revelan un mundo
interior, y que al estar vinculados con circunstancias sociales,
confluyen en actitudes bajas y mezquinas propias del
10
comportamiento humano, como la corrupción, la ambición y la
hipocresía.
No está de más aclarar que para Gogol el fundamental protagonista de esta
comedia es la risa, que es producida por ciertas acciones y/o actitudes de la
sociedad; en ningún momento el autor quiere hacer señalamiento alguno contra
el orden burocrático, es más, al final de su vida se condena a sí mismo por la
dimensión social que imparte su obra.
Con todo esto, y tal como dijo Belinski 11 al referirse a la obra de Gogol: Es
grande y fundamental “aquello que divide las opiniones y juicios de las gentes,
lo que crece y madura en medio de la lucha, (….) el combate entre los
principios nuevos y los viejos”; y como exclamó Trotsky12 “¿cómo pasar del
Gogol realista al Gogol místico, del poeta profundamente humano al estricto
asceta moralista,13 (…) pero que en realidad no fue sino un “idealismo forzado y
desplazado”. Lo que internamente florece en su obra es “un pensamiento
reflexivo y profundo. La idea fundamental del poeta es la contradicción entre las
formas cristalizadas, inmóviles, de la vida rusa, y su contenido en constante
mutación. (…) Si (Gogol) intentó desvalorizar el sentido social de sus propias
obras con una interpretación moralista impersonal, ¡no se lo tengamos en
cuenta! (…) Y por sus grandes e inapreciables servicios al arte del lenguaje,
por la gran influencia humana de su creación, concedamos ¡gloria eterna e
inextinguible a Gogol!”
Bibliografía:
Slonim, Marc. El teatro ruso. Editorial Universitaria de Buenos Aires,
1965.
Molist Pol, Esteban (selección, prólogo y anotaciones). Teatro ruso.
Editorial Iberia. Barcelona 1957.
11
Idem 5
12
Artículo publicado el 21 de febrero de 1902 en el nú mero 43 de la revista Vostó chnoe Obosrénie.
13
En sus ú ltimos añ os de vida muestra esta faceta mística y moralista que expone en su libro Trozos
escogidos de una correspondencia con amigos.
11
Gogol,Nikolai Vasilievich. Obras completas. Aguilar – Madrid. Tercera
edición, 1964.
Gogol, Nikolai Vasilievich. Las Almas Muertas. Prólogo de Rosa María
Phillips. Editorial Porrúa, México, D. F. – 2003.
Stanislavsky, Constantin. Mi vida en el arte, Quetzal, Buenos Aires, 1993
Trotsky, León. Artículo publicado en feb. 21 de 1902, en el número 43 de
la revista Vostóchnoe Obosrénie.
[Link]
[Link]
[Link]
EL_MUNDO_MADRID/[Link]
[Link]
[Link]
Blog de Guillermo Mayr. Buenos Aires, Argentina
[Link]
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