ARN
El ARN, es el segundo tipo principal de ácido nucleico de la célula, desempeña muchas funciones. En la
expresión génica, actúa de intermediario en la conservación de la información codificada en el ADN en la
secuencia de aminoácidos de las proteínas funcionales. Ya en la década de 1950, el ARN era considerado
como el candidato natural: se encuentra tanto en el núcleo como en el citoplasma y el aumento de la
síntesis proteica está acompañado de un aumento de la cantidad de ARN en el citoplasma y de un
aumento de su velocidad de recambio. Estas y otras observaciones indujeron a algunos investigadores a
proponer que el ARN transportaba la información genética desde el ADN hasta los ribosomas, donde se
sintetizan las proteínas. En 1961, Francois Jacob y Jacques Monod presentaron una teoría unificada
(esencialmente correcta) de los diversos aspectos de este proceso. Propusieron el nombre de “ARN
mensajero” (mARN) para la fracción de ARN celular total que traslada la información genética desde el
ADN a los ribosomas. mRNA se forman sobre un molde de DNA en el proceso de la transcripción. Una
vez han alcanzado los ribosomas, los mensajeros actúan de molde para especificar las secuencias de
aminoácidos de las cadenas polipeptídicas. A pesar de que la longitud de los mRNA de genes diferentes
puede variar mucho, los mRNA de un gen determinado tienen normalmente un tamaño definido. En las
bacterias y arqueas, una única molécula de mRNA puede codificar una o varias cadenas polipeptídicas. Si
únicamente contiene información para la síntesis de un solo polipéptido, el mRNA es monocistrónico; si
codifica dos o más polipéptidos diferentes, el mRNA es policistrónico. Los mRNA eucarióticos son, en su
mayoría, monocistrónicos. (El término cistrón, por cuanto afecta a esta discusión, es sinónimo de gen. El
término tiene sus raíces históricas en la genética, pero su definición genética rigurosa va más allá del
ámbito de este texto). La longitud mínima de un mRNA viene determinada por la longitud de la cadena
polipeptídica que codifica. Por ejemplo, una cadena polipeptídica de 100 residuos aminoácidos requiere
una secuencia codificante de RNA de al menos 300 nucleótidos, puesto que cada aminoácido está
codificado por un triplete de nucleótidos. Sin embargo, los mRNA transcritos a partir del DNA son
siempre algo más largos de lo estrictamente necesario para codificar una secuencia (o secuencias)
polipeptídica(s). El RNA no codificante adicional incluye secuencias que regulan la síntesis proteica.
Muchos ARN tienen estructuras tridimensionales complejas: Cuando nos referimos a que muchos ARN
tienen estructuras tridimensionales complejas, estamos hablando de la capacidad de ciertos ácidos
ribonucleicos (ARN) para plegarse en formas tridimensionales específicas que van más allá de la simple
cadena lineal de nucleótidos. Aunque comúnmente se piensa en el ARN como una molécula lineal, como
una cadena de perlas, la realidad es que esta molécula puede plegarse y formar estructuras secundarias
y terciarias más complicadas. Estas estructuras tridimensionales son cruciales para la función biológica
del ARN, ya que determinan cómo interactúa con otras moléculas en la célula. Por ejemplo, algunas
estructuras tridimensionales del ARN son necesarias para su unión a proteínas específicas, lo que
permite la regulación de la expresión génica y otras funciones celulares. El plegamiento del ARN está
determinado en gran medida por la secuencia de nucleótidos que lo componen y por las interacciones
entre las bases nitrogenadas (adenina, guanina, citosina y uracilo) a lo largo de la cadena. Estas
interacciones pueden incluir puentes de hidrógeno, apilamiento de bases y otros tipos de enlaces
moleculares. El estudio de las estructuras tridimensionales del ARN es fundamental para comprender su
función en una variedad de procesos biológicos, incluida la regulación génica, la síntesis de proteínas y la
respuesta celular a estímulos externos. Además, esta comprensión es importante para el desarrollo de
terapias dirigidas contra enfermedades genéticas y otros trastornos que involucran anormalidades en el
ARN.
Los ARN de transferencia actúan como moléculas adaptadoras en la síntesis proteica; unidos
covalentemente a un aminoácido por un extremo, se aparean con el mARN, de tal forma que los
aminoácidos se unen a la cadena polipeptídica en proceso de crecimiento con la secuencia correcta.
El producto de la transcripción del ADN es siempre un ARN de cadena sencilla. Las monohebras tienden
a adoptar una conformación helicoidal dextrógira, determinada por las interacciones de apilamiento de
las bases (fig. 8-22), que son más fuertes entre dos purinas que entre una purina y una pirimidina o
entre dos pirimidinas.
El RNA mensajero transfiere la información genética del ADN a los ribosomas para la síntesis proteica. El
ARN de transferencia y el ARN ribosómico también intervienen en la síntesis proteica. El ARN puede ser
estructuralmente complejo; las cadenas sencillas de ARN pueden formar horquillas, regiones de doble
cadena o bucles complejos.
Preguntas
1. ¿Qué función tiene el ARN en la expresión génica?
R// actúa de intermediario en la conservación de la información codificada en el ADN en la secuencia de
aminoácidos de las proteínas funcionales.
2. ¿Qué quiere decir ARNm?
R// fracción de ARN celular total que traslada la información genética desde el ADN a los
ribosomas.
3. ¿Qué sucede econ el ARNm en el proceso de la transcripción?
R// mRNA se forman sobre un molde de DNA
4. ¿A qué nos referimos cuando muchos ARN tienen estructuras tridimensionales complejas?
R// estamos hablando de la capacidad de ciertos ácidos ribonucleicos (ARN) para plegarse en
formas tridimensionales específicas que van más allá de la simple cadena lineal de nucleótidos.
5. ¿Por qué es fundamental el estudio de las estructuras tridimensionales del ARN?
R// es fundamental para comprender su función en una variedad de procesos biológicos,
incluida la regulación génica, la síntesis de proteínas y la respuesta celular a estímulos externos.
Además, esta comprensión es importante para el desarrollo de terapias dirigidas contra
enfermedades genéticas y otros trastornos que involucran anormalidades en el ARN.