Lecciones
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Primeros modelos: los palacios urbanos de la segunda mitad del siglo XV.
Los palacios urbanos de la segunda mitad del siglo XV presentan organizaciones sencillas que sin embargo contienen
el germen de las mucho más elaboradas y extensas de los jardines de villas.
Ejemplos:
La villa en la Península Itálica se va a desarrollar en dos situaciones que dará lugar a dos tipos:
Villas sobre terrenos llanos: tipo llano. En este caso, el problema fundamental será el dominio de la extensión.
Villas en ladera: tipo aterrazado. Aquí se tendrá que solucionar el escalonamiento. Se formará un espacio
perspectivo al incluir la altura en la composición.
El dominio de la extensión.
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
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3. El espacio se amplia en las dos dimensiones (espacio de dimensiones mayores, pero de proporciones cuadradas).
Partiendo de los ejes originales se pueden hacer dos operaciones:
Biaxial homogéneo. Malla / retícula. Repetir los ejes de forma gradual para formar un espacio con unas
divisiones homogéneas, una malla o retícula (todas las calles son iguales, lo que hace que se adapte
perfectamente a contornos irregulares.
Esquema biaxial jerarquizado. Subdivisión iterativa del espacio a partir de la familia de ejes conservando un
centro principal y un par de calles principales que se van repitiendo en cada uno de los cuadrantes, y que se
pueden ir generando incluso centros menores.
En las villas suburbanas encontramos el desarrollo de los dos tipos de jardín renacentista: el llano y el aterrazado.
Los primeros ejemplos están ligados a la familia Médicis, la familia que durante más de 250 años domino el territorio
de la Toscana.
Pintura jardín Pratolino.
Ejemplo jardín llano y aterrazado por los Médicis. Villa en Cafaggiolo y villa medicea en Fiésole.
En Cafaggiolo podemos ver un primer intento de configurar un espacio perspectivo sobre un terreno llano.
En otras ocasiones, como en la Villa Medicea de Fiésole, el problema fue la implantación del trazado regular en un
terreno de fuerte pendiente.
Casa con aspecto defensivo con los torreones, jardín en la parte delantera de
aspecto medieval con una valla de madera, a la puerta se llega por un camino que
coincide con la puerta de entrada, pero hay una fuente que no se somete a ningún
sistema axial.
Los ejes no son coincidentes con la casa, pero sí que tiene una estructura axial
(monoaxial). Con un primer intento de crear un espacio perspectivo que deriva de
la perspectiva lineal.
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
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Jardín de tipo aterrazado. Villa Medicea en Fiésole.
Cósimo de Médicis y Michelozzo Michelozzi.
La villa se debía de ubicar sobre una ladera con una fuerte pendiente.
Va a plantear dividir el jardín en una serie de terrazas planas y horizontales
(terraza de acceso, segunda terraza con jardín en la parte posterior y una tercera
terraza a una cota más baja).
− En la tercera terraza tiene una pendiente tan fuerte que se va a dividir en dos
espacios distintos: un pasillo superior donde se va a colocar un emparrado y el
espacio inferior.
− En la segunda terraza, se va a recurrir a un esquema en crucero (par de ejes,
fuente en el centro que define cuatro cuadros de plantación organizados
alrededor de este elemento).
− En el primero no se sabe la estructura que tenía en origen, puede que fuera
monoaxial. Pero era una terraza de acceso con vistas hacia el tercer jardín.
La segunda terraza es un jardín secreto, situado fuera de la composición y es para ver sin
ser visto, se accedía solo desde la casa.
Desde la casa se podía salir también a un pasillo y se llegaba a la tercera terraza que era
un huerto.
A principios del siglo XVI el Papa Julio II decide renovar el núcleo del Vaticano. Entre otras obras, quería enlazar la
Villa Belvedere (construida por Inocencio VIII años antes en lo alto de la colina de San Egidio) con el palacio papal.
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Solución de Bramante.
El Vaticano está en la cota más baja, doble abre un nicho para situar el eje. El
Belvedere en la parte más alta va a tener una doble fachada que la va a
poner a eje con la edificación anterior.
El Papa quería un acceso cubierto y están a la misma cota, Bramante
construye un par de crujías paralelas que van a cerrar el espacio central a
modo de patio, esto hace un cerramiento lateral y deja en el centro la colina
“natural” que se va a estructurar en terrazas horizontales planas.
Es interesante como maneja Bramante la escala, todos los elementos se van a disponer alineados según un eje de
simetría. Este eje tiene una gruta al principio del jardín, una fuente en el centro y una fuente al final o pignone y en
el teatro en el centro aparece un vaso romano.
En sección. Hay tres crujías que se transforman en dos en la planta intermedia y en una en
la planta del jardín. La escala va cambiando y se va adaptando a los distintos usos.
Con un solo elemento y un espacio unitario tenemos un primer espacio (teatro) con escala
monumental de tres crujías y que sirve para asomarse al espacio central, mientras que en
el último espacio la escala es mas reducida y pasa a albergar la estatuaria que se exhibía en
el jardín.
Va a sentar las bases (cuatro) de composición de los jardines del s XVI que se
van a configurar con el sistema monoaxial que relaciona las distintas partes, que se enlazan por escalinatas o rampas
y está reforzado por elementos escultóricos y acuáticos, además el jardín va a ser el jardín de exhibición de
estatuario.
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Regularidad, axialidad, proporción.
La condición primordial del jardín, tal como queda establecido en la tratadística, es la regularidad de la composición,
fundamentada en la geometría euclídea, que nace de la implantación de dos direcciones perpendiculares sobre el plano
horizontal, dentro de un contorno preferentemente rectangular. Trazado regular quiere decir paralelismo y ortogonalidad de las
líneas, constancia de los intervalos entre ellas – a veces del mismo intervalo en ambas direcciones- y rectangularidad general de
las superficies y del recinto.
El grado de cumplimiento de tales requisitos depende de circunstancias como los límites de propiedad o la correspondencia con
la casa, aunque a la hora de valorar los ejemplos hay que considerar la fiabilidad de sus representaciones gráficas. Esta
regularidad, que se da por supuesta en las piezas arquitectónicas del jardín, afecta también al terreno, la vegetación y el agua:
el primero ha de ofrecer un suelo llano y horizontal; la vegetación debe sujetarse a lineamentos rectos (hileras de árboles,
cuadros reguladores o cuadrados) y algunos elementos -en particular los setos-, reducirse a figura regular podándolos en caras
planas; las aguas se han de recoger en superficies rectangulares (estanques), líneas o bandas rectas (acequias y canales) y
puntos marcados con elementos circulares o poligonales (fuentes).
Unida a la premisa de regularidad se entiende asimismo la axialidad del jardín, es decir, la referencia a una línea recta imaginaria
que enlaza todas las partes; más aún en el caso habitual de la existencia de una casa o palacio, pues la relación compositiva
entre ambos es interpretada, sobre todo, como correspondencia entre ejes: así lo mostraban las propuestas de Filarete y Di
Giorgio. Además, el eje es de simetría y frecuentemente va acompañado por un contraeje ortogonal que lo cruza en el centro,
produciéndose entonces una simetría biaxial o incluso una central. Ambas cualidades son reforzadas por la colocación de
elementos técnicos o acuáticos en los puntos y líneas principales, dando pie a una jerarquización desde el eje a los lados o
desde el centro a la periferia del recinto. Si a estas reglas añadimos las de buena proporción teorizadas por Alberti, que
gobiernan tanto las relaciones de medida de las figuras sobre el terreno como las de las horizontales con las verticales, estará
construido el núcleo normativo básico de la composición del jardín.
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Lección 2. El jardín Hispano – Islámico.
El origen del Jardín Islámico – Árabes, nomadismo y Guerra Santa.
El Jardín Islámico se origina en la Península Arábiga, un lugar donde las tribus nómadas vivían con muy pocos
recursos. La vida es nómada, no existe arquitectura y mucho menos jardines.
El paisaje es el del desierto. El agua se encuentra en los oasis; es el lugar donde surge la vida. La palmera, con su
verticalidad, indica la existencia del oasis: se convierte en signo de vida.
Estas tribus nómadas serán el origen del Imperio Árabe, iniciado por Mahoma, que en el año 611 d.C. comienza a predicar una
religión dictada por el mismo Dios.
El año 622 d.C., el de la Hégira o emigración, es el primer del calendario musulmán. Una de las ideas de la nueva religión es que
Dios premia en el otro mundo al que siga sus reglas, que eran fundamentalmente cinco: la profesión de fe (extendiendo la
palabra de Dios, si es necesario con la Guerra Santa); la oración cinco veces al día; la limosna, caridad y hospitalidad; el ayuno
durante los meses del Ramadán y la peregrinación a la Meca.
Si estas reglas se cumplen, Alá acoge al musulmán en un jardín: lleno de flores y frutos, con riachuelos que corren sin
parar; es decir, al creyente se le ofrece lo que en la tierra no puede tener. En pocos años, Mahoma consiguió unir a
las tribus nómadas del desierto, que, a su muerte, convertidas en ejércitos de guerreros, desafiaron a los dos
grandes imperios que entonces dominaban el creciente fértil: el Imperio Romano de Oriente (o el Imperio Bizantino)
y el Imperio Sasánida (que gobernaba Persia).
La llegada a Al-Ándalus.
Cuando los islámicos llegan a la Península Ibérica traen consigo lo que han asimilado de todas las culturas con las que han
entrado en contacto: la idea del jardín persa (jardines geométricos, regulares, partidos en cuatro partes, que los persas
denominaban “paraísos”), los conocimientos de agricultura de los nabateos, los grandes estanques y la regularidad de los
jardines egipcios y las y las majestuosas ciudades romanas del Norte de África (con sus casas organizadas alrededor de peristilos
y criptopórticos).
En la Península Ibérica se produce la amalgama de todos estos conocimientos, la cohesión de lo clásico (griego y
romano) y lo oriental (fenicio, bizantino e islámico). El resultado fueron unos jardines tan únicos como únicas eran
las circunstancias que aquí se daban: son los jardines hispano-islámicos.
Córdoba – La Mezquita.
Con la dinastía Omeya la Península Ibérica disfrutó de largos reinados de estabilidad política, social y
económica, que tuvieron como consecuencia una gran prosperidad, hasta el punto de que en el siglo X,
Córdoba rivalizara con Bagdad como capital cultural.
El mecenazgo califal favorecerá una verdadera revolución agrícola. Se invertirá en el territorio alrededor
de la ciudad, y proliferaran las almunias o fincas de recre. Los nuevos cultivos y técnicas de riego
producirán cambios profundos en el paisaje.
En Córdoba, la capital, se erigirá, como en todos los lugares importantes, un espacio para el rezo:
la Mezquita de Córdoba.
Todas las mezquitas tienen una estructura similar. Un espacio cubierto, una cubierta
formada por unos faldones que conducen el agua por un canalón que cae hacia el patio
o sahn (y luego enlazan los naranjos).
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El sahn va a ser un espacio muy importante. Separa el exterior ruidoso (la calle)
del interior (lugar sagrado y dedicado al rezo). Un lugar preparatorio antes de
entrar al templo, por tanto, también es un lugar sagrado, un patio espiritual.
En el sahn siempre tiene que haber agua para purificarse y tiene que estar
separado de la calle con tres muros al exterior y un muro que lo separa de la
mezquita y que es muy permeable (ahora ya no).
El jardín público más antiguo de Europa en uso. En el resto del mundo los patios son pavimentados, pero en la
Península son siempre con plantación.
Las columnas interiores de la mezquita se continuaban en el patio con la alineación arbórea (en origen plantación de
olivos, con el aceite iluminaban las lámparas del templo).
En el patio siempre tiene que haber agua en movimiento, por eso se eleva el agua del río y se trae con un
acueducto, para que esté constantemente corriendo.
Las columnas interiores recuerdan a los arcos de un acueducto.
El sahn es un jardín de tipo religioso de un pueblo que esta fundamentalmente regido por una idea religiosa, que ha
impregnado a su vida, la política, la social, la íntima, la familiar y un jardín espiritual que se va a repetir en otras
mezquitas de España (como la de Sevilla).
El complejo más grande que se había visto nunca. Para Abderramán no era suficiente hacer el Palacio más grande
que se había visto, debía construir uno mejor. Elige un lugar fuera de Córdoba y separado del río (por donde pasaba el
acueducto de Valdepuentes), a los pies de una montaña. Solamente un 10% de la ciudad está excavado.
Es una ciudad palacio, un palacio rodeado de una ciudad autosuficiente (con mezquitas, mercado, baños…). Lo
primero que se hizo fue la conducción del agua desde la montaña.
La ciudad es una síntesis entre la cultura romana y las tradiciones orientales, sobre todo la persa. Es una de las pocas
ciudades islámicas no sepultadas por desarrollos urbanísticos posteriores (si quedó sepultada por el terreno).
Está estructurada en al menos tres terrazas. La terraza superior donde hay un patio con un jardín, los palacios y
dependencias, otro patio sin ajardinar; una intermedia donde están los jardines; y una más baja donde posiblemente
hubo también jardines.
A un lado la mezquita que se sale de la ordenación para estar orientada hacia la Meca.
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Jardines de albercas.
La alberca está desplazada a uno de los extremos, sirve como elemento de reflexión. Cuenta
con escaleras para bajar (se lo traen de Egipto). Los cuadros de plantación están rehundidos
respecto a la alberca.
Alberca = estanque con paredes, estanque elevado sobre los cuadros de plantación, desde
donde se riegan estos.
Hay dos salas principales en los extremos del eje largo (muy común en la arquitectura
islámica, tener dos pórticos con salas principales y los otros dos lados cerrados).
Segundo.
Se sitúa frente al salón rico o salón de oro (que vemos en un lateral configurado por tres naves
paralelas y otra nave perpendicular con una arquería) este se abre hacia una enorme terraza que
se divide en cuatro partes.
Podríamos decir que es un trazado en crucero, pero con uno de los brazos que se ensancha
para acoger otra composición que a su vez se parte también en cuatro partes.
El pabellón se sitúa en frente con una lámina de agua intermedia que hace que se reflejen
las arquerías, se crea (como en las mezquitas) un espacio isótropo en el que el reflejo
produce un efecto espacial interesante.
Además, hay tres albercas menores que rodean el pabellón central. El pabellón central era
de estancia y de placer.
La alberca de mercurio enlaza con la idea del deseo de producir estupor en el visitante. Los
cronistas narran como al atardecer los rayos entraban en el salón y se reflejaban en la pila, hasta
que los rayos salían disparados en todas las direcciones dando la sensación de que ascendía hacia el
cielo.
La alberca estaba decorada con figuras de animales en el perímetro, las bocas de fuentes que llenaban el interior de
la alberca.
Son jardines de albercas, aunque sea un crucero. Los cuatro cuadros de plantación estaban rehundidos, con unos
pasillos elevados por los que se podía caminar.
La dimensión permite la apertura hacia el paisaje, con una torre mirador a un lado que se abre hacia la terraza
inferior.
En el siglo XII, Alfonso XI hace la Sala de la Justicia y su hijo Pedro I hará la reconstrucción total.
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Distintos tipos dentro del recinto del Real Alcázar:
Un espacio abierto en el que se sitúa una alberca descentrada (porque el eje era el contrario al
que tenemos hoy). Cuando Alfonso XI hace la sala de la justicia (a la izquierda) decide
ponerla en comunicación con el patio.
Un canalillo que enlaza el agua exterior de la alberca con una fuente interior, el
canal tiene un dibujo egipcio donde vemos las influencias de la cultura islámica.
La alberca rodeada por setos de mirto (como en el de los arrayanes de la Alhambra).
Patio de Crucero.
Las paredes laterales amenazaban con vencerse, por lo que hoy vemos un jardín más
reciente en la planta posterior. Aunque la acequia si se puede ver, pero con los vanos
abiertos al jardín tapiados.
La casa de la Contratación.
Un jardín hispano-islámico, medieval español. Que se forma sobre un antiguo jardín taifa que tenía albercas en los
extremos.
Cuando los cristianos entran en el Alcázar, deciden ocupar parte del patio y adelantan
un pórtico; dejan el espacio de planta cuadrada y sitúan acequias en los dos extremos y
una fuente central además de cuatro cuadros de plantación rehundidos. El crucero se
señala con una fuente elevada sobre una taza (una fuente cristiana).
La cota no es tan alta como en el jardín anterior, pero si
está el mismo doble espacio sombreado y con luz.
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Al-Mamun y Toledo.
No solo en Sevilla existieron jardines de la época taifa y almohade; son notables
también los de Toledo. Uno de los más famosos fue el jardín del palacio de Al – Mamun,
donde estaba su mítico pabellón-fuente, formado por cristales multicolores y oro. El
agua se elevaba mediante algún ingenio hasta la cubierta y desde ahí se dejaba escurrir
por los paramentos de cristal. A veces se empleaba para reuniones nocturnas, y se
encendían velas en el interior, creándose así un espectáculo visual maravilloso.
También en la vega del Tajo existieron innumerables almunias, algunas reconvertidas
luego en cigarrales. Destaca el llamado Palacio de Galiana.
El reino nazarí de Granada. Allí se hicieron unos jardines que culminan un largo proceso de evolución, y que se
pueden encuadrar también en los tipos vistos:
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Lección 3. El jardín clásico en Francia antes de Le Nôtre. Etapas. Desde los principios hasta finales del Barroco (XV-XVII)
Premisas:
− La llegada de la nueva cultura clásica a Francia estuvo ligada a las expediciones militares de Carlos VIII en 1494,
Luis XII en 1500 y Francisco I en 1515.
− Los ejércitos franceses volvieron a su país con un botín de numerosas obras de arte y acompañados por algunos
artistas italianos. Entre ellos, el napolitano Pacello da Mercogliano, introductor del jardín clásico en Francia.
− Las condiciones locales de clima húmedo y terreno llano en las regiones del Loira y del norte del país obligaron a
la adaptación del modelo italiano.
− Los dibujos de J. A. du Cerceau en ‘Les plus excellents bastiments de France’ (1576-79) muestran con detalle la
evolución de los jardines palaciales del siglo XVI.
− Partiendo de las persistencias del jardín medieval, se produjo un proceso de asimilación progresiva de los nuevos
temas provenientes de Italia, para alcanzar después su expansión en superficie.
Poggio Reale.
Era una villa de recreo suburbana, encargo de Alfonso II de Nápoles a Giuliano da Maiano en 1487. Situada en una
zona alta de la ciudad de Nápoles, se llegaba a esta a través de una amplia avenida adornada con fuentes y
alineación arbórea.
La casa se componía alrededor de un patio central algo rehundido, que podía inundarse para la realización de
naumaquias.
− La superior. Recorrida por un tramo de acueducto della Volla, reconstruido en este momento. Contaba con una
extensa galería abierta al paisaje y al jardín inferior.
− Una terraza de planta cuadrangular y trazado cuatripartito.
− Una terraza ocupada casi en su totalidad por un estanque dividido en tres por dos caminos laterales y con una
plataforma adornada por fuentes que se adentraba en el agua.
Castillo de Amboise. Pacello da Mercogliano para Carlos VIII. 1495. (Grabados de Du Cerceau)
El castillo permanece, pero el jardín ha desaparecido o está muy transformado. Lo vemos en la esquina ocupando un
espacio mínimo, no hay concordancia axial de los distintos elementos, aunque si vemos cierto orden (cuadros de
plantación más o menos regulares, un templete, una galería que no llega a recorrer todo el perímetro y una galería
que permite la apretura hacia el exterior).
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
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Blois. Pacello da Mercogliano para Luis XII. 1500.
Vemos como el jardín sale del recinto fortificado. Hay un aumento de tamaño muy grande y el espacio se va a dividir
en tres recintos separados.
Un recinto superior, otro intermedio y otro a una cota más baja. Cada uno ordenado
con cierta modulación que pretende ser regular, se va a recurrir a la existencia de
pabellones y emparrados, además para salvar la diferencia de nivel había una torre
que actuaba de mirador. Empieza a haber una diversidad de los cuadros de
plantación que se empiezan a hacer cada vez más complejos.
El aumento de tamaño es evidente, hay un jardín más pequeño con un templete central que marca la intersección
entre los dos caminos principales del jardín y unos módulos muy regulares con otros dos un poco más amplios.
Por otro lado, un espacio exterior que está también modulado con una estructura muy simétrica.
Características.
Surge cuando los franceses se dan cuenta de que la incorporación de los elementos italianos tiene que sufrir
modificaciones. Nos encontramos en un paisaje distinto, caracterizado por la presencia de grandes ríos, con algunas
zonas pantanosas y grandes bosques asociados a estas masas de agua.
Había sido un lugar tradicional de caza de la corte francesa, por lo que se inicia sobre
unas construcciones preexistentes.
− Uno dando a la fachada del castillo cuatripartito y con fuente central, es un espacio
muy irregular porque las construcciones no tienen un frente común. Se emplea por
primera vez un canal que rodea todos los elementos y los unifica, un canal que es
reminiscente de los medievales que actuaban como fosos (agua como barrera y
elemento unificador).
− Luego encontramos una enorme extensión de agua que forma un canal trapezoidal,
con una islita central. Separa y articula el jardín de los pinos (posiblemente un jardín
de invierno situado frente a la gruta de los pinos) y luego el jardín de las arboledas (a la izquierda) que se
caracteriza por la presencia de una serie de espacios rectangulares rodeados por agua, donde aparece también
un canal transversal que actúa ya como un eje compositivo.
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Características:
Una primera terraza a la que da frente la fachada que sale del castillo, con estructura
cuatripartita y fuente central. Da paso a un espacio rectangular que se divide en tres
partes: las dos laterales con arboledas y situadas más altas tienen la visión del paisaje y
la del jardín situado a una cota más baja donde los cuadros de plantación empiezan a
tener un diseño más complejo. Todo está rodeado por agua, con un canal que delimita
y a través de una pasarela se llega a otro espacio que parece complementar al anterior
(una serie de pasillos que rodean un estanque central que parece formar parte de toda la red
de canales).
Luego tiene otros espacios arbolados y organizados de otra manera. Pero nos interesa el central, donde hay una
serie de terrazas y se produce un despliegue del espacio en profundidad y altura y da una visión encadenada
perfectamente establecida.
Características:
El jardín llano se entiende ligado a la herencia del jardín medieval en Francia, que se asimila con el trazado
regular y el cierre del perímetro.
El jardín aterrazado se impone como una moda italiana, aprovechando los escasos terrenos con suficiente
desnivel.
En ambos casos se da por sentada la coaxialidad de palacio y jardín y la regularidad del trazado.
El espacio perspectivo está ya configurado: la visión encadenada parece en Verneuil.
Existió un primer castillo en la parte alta pero que cuando se decide ampliar se hace
una construcción nueva que sustituye al anterior, y que genera un eje compositivo
que va enlazando distintas terrazas escalonadas a lo largo de la ladera. Más cerca
de castillo con menos plantación y enlazadas todas con escalinatas y rampas y el eje
principal señalado por diversos elementos acuáticos.
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Primera terraza ajardinada (las anteriores tienen una serie de pórticos y galerías que albergan en su
interior grutas que escondían órganos de agua).
El primer espacio ajardinado se caracteriza por tener un trazado donde empiezan a
aparecer líneas diagonales y otros espacios con trazado más reticular. Los trazados
focalizados se ven en la terraza ocupada por arboledas regulares que se insertan en los
espacios dejando las avenidas focalizadas.
En la última terraza tiene una fuente central con cuatro estanques simétricos alrededor de
la fuente (villa Lante y claustro de los evangelistas del Escorial).
Junto a la fachada posterior del palacio vemos un parterre. El parterre va a ser muy
característico del jardín Barroco francés, es una invención genuinamente francesa.
Parterre significa por tierra, un dibujo a ras de suelo hecho con distintos colores y con
elementos vegetales perennes como boj o tejo. Los dibujos deben tener siempre un punto
de visión elevada para poder ser vistos y entendidos en su totalidad, por eso se suelen situar cerca de las
edificaciones.
En el caso de Luxemburgo se sitúan los laterales ligeramente elevados respecto a los paseos del parterre.
Características:
Se sitúa sobre una ladera escalonada hacia el Sena, pero a diferencia de St. Germain-
en-Laye hay una pendiente suave. El palacio se sitúa en la parte alta (a modo de castillo
rodeado por un foso).
Este palacio va a generar un eje compositivo que va a iniciarse antes del ingreso, en el
que se van a suceder una plaza delante del edificio y a ambos lados unos bosquetes
laterales, y luego detrás del edificio va a aparecer el jardín.
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Primero una plaza con una glorieta central y una fuente que señala un primer eje
transversal. Luego el eje continúa con un ligero desnivel hacia el río y con una
avenida de surtidores alineados a ambos lados que van a dar a dos estanques
con altos surtidores, aparece aquí un segundo eje transversal. Y a partir de este
punto aparece una cadena de agua que lleva hasta un estanque circular donde
aparece el tercer eje transversal que es un paseo muy próximo al río con una
plataforma que se adentra prácticamente en el agua.
Parterres cerca de la edificación y bosquetes más densos que sirven de
cerramiento en los laterales.
Características:
Fusión del jardín escalonado en el eje y jardín llano a los lados sobre un terreno en ligera pendiente.
Un jardín aterrazado en el eje mientras que a los lados jardines llanos.
Logro de la variedad mediante la combinación de las tres posibilidades:
− Escalonamiento del terreno a lo largo del eje del palacio.
− Elementos acuáticos dispuestos en altura sobre el mismo.
− Diversidad de los elementos vegetales con parterres junto al palacio más arboledas y bosquetes a los lados.
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Lección 4. El jardín Barroco en Europa.
El lugar donde se sitúa la granja había sido una donación del rey Enrique IV había hecho a los monjes del monasterio
jerónimo de Santa María del Parral. Felipe V compra el sitio y plantea hacer allí su sitio de retiro.
Estamos en los montes carpetanos, de climatología muy fría y heladas continuas durante todo el año, lo favorable es que había
abundante agua por el deshielo. La vegetación clásica de alta montaña, las coníferas con el pino de Valsaín y robledales y monte
bajo con pastizales. Se va a decidir respetar la plantación de olmos que habían plantado los monjes y favorecer el roble melojo.
El proyecto inicial es obra de un arquitecto, Teodoro Ardemans, que va a hacer un palacio construido en piedra de distintos
colores. Sigue la tradición hispana de patio central con cuatro torres en los ángulos, pero cambia el aspecto y los materiales
diferentes.
El jardín no tiene una autoría muy clara, se suele atribuir la traza general a René Carlier.
Es un proyecto unitario que se realizará por partes y que ha conservado su unidad y su carácter. Los jardines se van a
construir incluso antes que el palacio y tendrán unas características peculiares.
Los jardines, se desarrollan en la parte posterior del palacio (Le Notre enlazaba una
serie de plazas y luego estaba el jardín), aquí el acceso se realiza por el camino que
llega desde Valsaín, perpendicular al eje. Aunque posteriormente se abrirá otro
acceso que se hará coincidir con el eje principal del recinto, pero es un eje que
aparecerá cortado porque la capilla de los monjes jerónimos interrumpe el
desarrollo del eje.
El primer eje que enlaza el acceso posterior con la capilla, el palacio y una serie de
elementos del jardín: la terraza de las esfinges, el parterre de broderie que hoy es
de boulingrín, la cascada nueva que es una pieza de agua escalonada que empieza
con la fuente de Anfitrite y termina arriba con la fuente de las tres gracias, y el
cenador de la reina.
El eje se continúa con el parterre de Andrómeda y llega hasta el final donde está el
mar, una gran superficie de agua.
Hay una rotura de la norma del jardín clásico francés que decía que el jardín estaba
elevado en una parte más alta y que el terreno descendía suavemente. Aquí el
palacio tiene una preexistencia (la capilla de los jerónimos) así que el palacio se sitúa
en la divisoria de los arroyos de la zona, en la parte más baja. Así que el terreno
empieza a ascender fuertemente y no tenemos esa perfectiva infinita que buscaba
Le Notre, pero si tenemos una sucesión de pareterres y bosquetes.
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
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agua cambia, de estar en el eje a ser el espacio delimitador de los recintos. Se canaliza el arroyo natural y se lleva
rodeando la fuente de la selva.
Se incorpora un tercer eje hacia el sur, que engloba unos gabinetes enlazados (hasta 9) con unos bosquetes, cada uno
con una pieza acuática central. Los bosquetes están en un plano inclinado, no se hace ningún aterrazamiento del
terreno (estanque interior denominado bosquete de Eolo).
En el eje principal se van a aplicar los recursos ópticos que usaba Le Notre.
− Va a haber una focalización por el acercamiento progresivo de las masas vegetales al eje, que va a producir que
el cenador parezca estar mucho más lejos.
− Elementos que se van a ir descubriendo a medida que avancemos, jugando con la topografía para ocultar
elementos.
− Desde la parte más alta se ve el palacio mucho más cerca de lo que realmente está, porque el efecto embudo es
contrario y porque los elementos se han ido ocultando.
El segundo eje: bosquete de las conchas, la carrera de caballos y la fuente de Neptuno, fuente de Apolo y fuente de
Andrómeda en la parte más alta.
Es una perspectiva larga pero que en seguida se corta por las montañas al fondo.
De la fuente de Andrómeda partía la canalización del arroyo Morete, que primero formaba parte del eje compositivo
y luego se desviaba formando una barrera o límite hasta terminar en el arroyo natural una vez salía el agua del
jardín.
El primer eje longitudinal enlazaba el acceso, con el palacio, el jardín y llegaba hasta el
bosque de caza y el mar. Pero quedaba cortado por una serie de elementos por lo que no
tenía la perspectiva infinita de los jardines de Le Notre y esa extensión del territorio.
Este se replicaba con un segundo eje longitudinal, con una vista paralela visualmente
más larga y menos escalonada.
Tercer eje también en plano inclinado con una vista paralela a la principal.
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Este bosquete de las 8 calles es un parque de caza murado, con una serie de elementos que
se van a enlazar con los anteriores.
Tiene un eje principal que enlaza con la fuente de las tres gracias y en el otro extremo la
fuente de Latona. Otro eje transversal que enlaza la fuente de Andrómeda con el laberinto y
la fuente del canastillo. Además, todo este espacio se configura mediante un trazado
focalizado y otros ejes que van a enlazar los elementos acuáticos.
La fuente de la selva.
Es el punto focal del eje transversal que pasa por delante de la fachada
del palacio. Es una fuente que se sitúa sobre un vaso elíptico pero que
está sobre un plano inclinado, es como una fuente cascada.
Fuente de la fama.
Parterre de la fama, con la fuente de la fama sobre el vaso circular, la que tenía el surtidor más
alto y está en la parte más baja del recinto. Y un parterre barroco con tejo recortado, boj
recortado y plantación floral en el interior.
El resto de plantación es de tilos (con este se configuran las alineaciones principales) y olmos.
Tiene una estructura geométrica muy característica con un trazado focalizado con dos aspas que se señalan y
refuerzan por la presencia de las fuentes de las tazas (a la izquierda) y de los dragones (arriba).
Es un plano inclinado de forma que lo que es regular en planta no lo es tanto en el espacio.
La línea relaciona la fuente de las tres gracias (en el eje longitudinal principal) con la
de Latona también llamada fuente de las ranas (al otro lado del bosquete).
Del centro de la plaza de las ocho calles sale una línea que enlaza la fuente del
canastillo (en el bosquete) con la de la fama (en el segundo eje longitudinal).
Y a su vez enlaza con el eje transversal y cruza con el otro que se prolongaba
desde la selva hasta los baños de Diana. Y por el otro lado con el que enlaza el
canastillo con la fuente de Andrómeda.
Es una estructura muy geométrica, un trazado focalizado con la influencia del Picotajo
con la plaza de las 12 calles.
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Lección 5. El jardín de escenas.
William Kent.
Kent es el autor más prolífico de jardines de escenas. Será el artífice de los primeros ensayos de manipulación
simultánea de los diversos componentes del paisaje.
Organiza el espacio en profundidad sin atenerse a las reglas del espacio perspectivo lineal: empleando cortinas de
arbolado que producían fragmentación o masas arbóreas que proporcionan claroscuro. Sus mecanismos de
composición son los de un pintor (que fue su formación inicial, aunque luego se “reconvirtió” en arquitecto neopalladiano).
Roushman.
Incluir el paisaje como parte del cuadro, hasta entonces eran recursos de un
entorno que se consideraba hostil. Aquí esculpió la tierra con una pendiente
hasta el rio sin ocultarlo, luego la pradera donde pastaba el ganado, con el
camino despejado para ver a los animales y al final se ven dos edificios (uno
reformado para que parezca un palacio y otro simplemente un muro).
Era una especie de parque temático de la época. El jardín es una escena teatral
esperando a que entren los actores que son los visitantes, de esa forma todo
cobra vida.
Originalmente el agua del arroyo corría libremente, pero Kent decide añadir el
estanque ortogonal y controlar el agua. La genialidad de Kent consistía en su
capacidad para controlar los sentidos y la mente.
El procedimiento anterior permitía trabajar a una escala relativamente grande, pero no suponía propiamente la
construcción de un jardín inspirado en el paisaje, sino la transformación del paisaje en un jardín mediante la sagaz
colocación de algunas piezas arquitectónicas: la solución de un arquitecto.
Parece lógico que el primer intento de realizar un jardín paisajista fuera obra de un pintor que había vivido en Italia:
William Kent. Kent pretendía representar el paisaje italiano en suelo inglés componiendo escenas al modo como un
pintor hace en un cuadro. En sus dibujos establece algunos de los esquemas fundamentales de la composición
paisajista: cómo dar a un estanque o un canal un aspecto natural, cómo disponer el arbolado en cortinas o en
grupos para dotar al espacio de profundidad, cómo situar los edificios en relación con la topografía y el agua. Esta
fase comprende la cuarta década del siglo: los años 30.
Rousham (1737).
Está formado por seis escenas aisladas por arboledas y colocadas a un lado de un río, que funciona como límite o ha-
ha natural. Cuatro de ellas son más significativas, porque plasman cuatro formas distintas de plantear el problema.
Además, de dos de ellas hay dibujos de Kent.
La casa neogótica:
Kent añadió a la casa existente una torre en el centro y un remate de almenas para darle un aire medieval. Delante
de ella hay una pradera rectangular (en realidad, un parterre de césped) flanqueada por arbolado.
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Al final de la pradera, llama la atención un grupo escultórico: un león que da caza a un caballo; pero al aproximarnos
a él, la mirada es atraída más allá por un edificio rural que aparece entre los árboles, y luego por lo que parecen las
ruinas de una iglesia, situadas casi a la altura del horizonte. Solamente al llegar junto a la escultura se descubre que
el terreno baja con fuerte pendiente y que el paisaje del fondo se encuentra más allá de un río, fuera del jardín. Se
trata de escena apropiada, construida con este propósito.
Praeneste:
A la izquierda de la primera escena nace una senda, señalada por un banco cubierto y un estípite, que se interna en
la oscura arboleda; tras cruzarla, el camino sale junto a una arcada, en la parte superior de una corta pendiente, que
desciende hacia el río; ya no atrae lo que pueda haber al otro lado de éste, sino la propia arcada: al alejarse para
contemplarla se observa su aspecto romano y que encima hay una terraza con una estatua sobre la balaustrada.
La palabra Praeneste, oportunamente susurrada al oído del visitante, traería a la memoria el santuario de la Fortuna
Primigenia en Palestrina, escalonado sobre una pedregosa ladera, desde la que se contempla la extensión de la
campiña romana en dirección al mar. Las terrazas, pórticos y escalinatas del santuario son aludidas aquí por una sola
arcada, la ladera por esta suave pendiente, la extensa campiña por un fragmento de pradera inglesa: la grandiosa
escena es traída a la memoria con los mínimos elementos gracias al mecanismo de la asociación mental, según el
nuevo gusto propugnado por Addison.
Valle de Venus:
Rodeando la arboleda al aproximarse al río, se accede al pie de la siguiente escena: una pradera descendente
recluida por el arbolado, que tiene la atmósfera de un valle, en la que se suceden una serie de elementos
arquitectónicos y acuáticos.
Delante hay un frente de tres arcos de piedra bajo los que cae el agua a un estanque semicircular; más arriba se
divisa, siempre que el punto de vista se aparte del eje que parece unirlos, otro frente de un solo arco. Como el
terreno se eleva, es posible ascender por los lados hasta un nivel superior, donde aparece un estanque cuadrado,
aunque las esquinas redondeadas hacen que parezca oval; más allá está, en efecto, el frente menor de un arco, con
su pequeño estanque delantero, y una estatua de Venus sobre la clave: la leyenda que hay al pie abona la
interpretación mitológica de la escena. Detrás del grupo de árboles que da fondo a Venus hay otro estanque de
menores dimensiones, ahora cegado por la vegetación. Sin embargo, mirando desde Venus hacia el río, el
escalonamiento del terreno, la ocultación parcial producida por los desnivelas y la disposición axial de todas las
piezas sugiere una interpretación distinta: lo que está ante nuestros ojos rememora las villas aterrazadas de los
alrededores de Roma, pero en la visión desde abajo Kent, ayudado por el terreno, procura evitar la visión en el eje,
muy arquitectónica, pero nada pictórica, dando preferencia a la visión en escorzo.
La asociación mental funciona esta vez sin hacerse evidente; pero la combinación entre escalonamiento del terreno,
pequeña escala, arbolado, piezas de agua y elementos tectónicos colocados en un eje, resulta muy evocadora.
Templo de Eco:
Del estanque intermedio del Valle de Venus, nace una acequia ondulada que se interna en el Bosque, pasa por un
estanque heptagonal, delante de unos baños semienterrados, y sale a la luz a un costado de un minúsculo templete:
la mano alcanza al arquitrabe del pórtico.
El templo de Eco está quizás en la cota más alta del jardín; desde allí, la pradera desciende hasta el río, deteniéndose
junto a un pequeño grupo de olmos. La sombra de los olmos invita a volverse para mirar hacia arriba. He aquí una
escena de paisaje compuesta con los elementos mínimos: una pendiente verde coronada por un edificio,
acompañado por una densa arboleda que desciende a los lados y un grupo de árboles que indica el punto de vista,
levemente apartado del eje; desde esta posición el templo no parece tan
pequeño, produciendo un efecto de alejamiento: de mayor tamaño del real. A
la izquierda, una estatua de Apolo de notable tamaño señala la entrada de un
camino, un paseo recto y ancho que, bajo la bóveda de los árboles, inicia el
camino de vuelta.
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El desarrollo del jardín pintoresco. Etapa 3: el jardín de escenas.
Bridgeman.
La propiedad estaba delimitada por el río Cherwell y al otro lado hay un terreno libre con
una suave pendiente que se va a integrar en la composición.
Kent.
Kent transforma y amplía la casa, siendo una de las primeras casas neo-medievales de
Inglaterra. Conserva el parterre de boulingrín pero elimina la alineación de estatuas y en
su lugar coloca una gran estatua (el león y el caballo) en el eje que va a atraer la mirada
hacia el paisaje.
Esto es importante porque el paisaje va a incorporar unos elementos fuera de la
propiedad, va a construir un molino gótico y un arco triunfal, que van a actuar como eye-
catcher, unos elementos que captan la atención en un paisaje que aparentemente es
natural.
El teatro que Bridgeman hace mucho más formalizado lo esconde en la espesura del
bosque, llegando a él por un pequeño camino oscuro cerrando la visión del paisaje.
Terraza de Praeneste.
Valle de Venus.
Organizado según un eje que desciende hacia el río con distintas piezas de agua
geométricas. Incorpora tres arcos rústicos con un estanque semicircular en el plano
inferior, un estanque cuadrado con las esquinas en chaflán, y una arcada coronada por la
estatua de Venus, y observada por Pan y un sátiro (por tanto, se estructura en tres niveles
suavemente escalonados).
Alrededor hay un arbolado en cortinas que encuadraba las distintas vistas de las piezas arquitectónicas, indicando
las salidas en laterales y ordenando los fondos. El arbolado se emplea para producir profundidad sin recurrir a
recursos perspectivos como en los jardines formales (recursos propios de los pintores más que de los arquitectos).
Hay múltiples senderos en esta zona. El camino rectilíneo se mantiene, pero más corto, y al final se sitúa la estatua
de Apolo que forma escena con el templo de Eco. El arbolado va cerrando o abriendo las vistas al paisaje en puntos
determinados.
Kent entiende que, al incorporar el paisaje exterior a la composición, se hace de manera natural porque entiende las
consecuencias de la desaparición formal del cierre. Que dan una continuidad formal, y el jardín debía formarse
mediante la continuidad de los elementos del paisaje.
La continuidad visual entre paisaje y jardín implica también su continuidad formal.
Las escenas están hechas como si estuviéramos mirando un cuadro, con un primer, segundo, tercer termino y planos
de fondo. El jardín se pinta y no se construye, están pensadas para ser contempladas desde un punto de vista como
si estuviéramos mirando un cuadro, no según las reglas de la perspectiva lineal como se hacía anteriormente.
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
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En el valle de venus, en el puente el tramo central oculta el que hay detrás, pero pinta las vistas desde un lateral que
es donde se sitúa el espectador. La composición es axial, pero te dirige hacia un punto fuera del eje.
Las escenas son independientes, se enlazan, pero cada una esta pensada de forma independiente para ser
contemplada desde un punto de vista concreto y no hay una relación visual entre ellas.
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Lección 6. El París de Haussmann.
Entre todas las reformas llevadas a cabo en el XIX en las grandes ciudades europeas, la de París destaca por su
planeamiento unitario.
El entonces presidente de Francia, Napoleón III, encargó al barón Haussmann, prefecto del Sena, la remodelación de
París en 1853.
Además del ingeniero Alphand, en el plan intervendrán el arquitecto Gabriel Davioud y el horticultor Barillet-
Deschamps.
De todas estas actuaciones, la llevada a cabo en París es la de más altos vuelos. Las reformas emprendidas por Haussmann en 1853 se
basaban, como es sabido, en la apertura de un conjunto de nuevas vías rectilíneas -los bulevares arbolados que, atravesando los barrios
medievales y barrocos, debían conectarlos entre sí y con los nuevos centros de la vida urbana, y además estructurar como nuevos distritos las
poblaciones periféricas incorporadas a la ciudad. Tomándolas como trama básica del nuevo sistema de espacios urbanos, el ingeniero Adolphe
Alphand se encargaría de definir las distintas clases de elementos que, siguiendo una graduación perfectamente calculada, lo completan a las
correspondientes escalas.
La primera es la de las plazas ajardinadas al modo inglés, pero de carácter público, muchas de las cuales toman el nombre de ' squares',
aunque su sentido es bien distinto: estas plazas aligeran una trama urbana muy densa, resuelven los encuentros difíciles y llenan los vacíos
resultantes de las modificaciones del entramado de calles. Están organizadas en paisajes mínimos de contornos redondeados y anchos paseos,
en ocasiones circunscritos -y a veces sustituidos- por repetidas alineaciones de árboles; actuando como fondos vegetales, estos jardines
neutralizan el desorden visual producido por el cruce de calles en direcciones poco concordantes y recuperan su entidad espacial.
Tal procedimiento se aplica a mayor extensión en intervenciones más comprometidas: la transformación parcial del jardín de Luxemburgo
para integrarlo como paseo público en los barrios de Montparnasse y Latino que lo flanquean; la organización del recinto del Campo de Marte
para la exposición universal de 1867, sistematizando los espacios libres en torno al palacio de Exposiciones, que debían albergar los pabellones
singulares; y el completamiento del primer tramo de los Campos Elíseos entre la plaza de la Concordia y el Rond Point hasta el Cours de la
Reine, incluyendo el palacio de la Industria edificado para la exposición del año 55.
Los jardines de los Campos Elíseos son entendidos por Alphand como un verdadero parque que se suma a los tres establecidos en el interior de
la ciudad: el de Monceau, al noroeste, realizado a partir de un jardín pintoresco del siglo anterior, cercado en cuatro de sus cinco lados por
edificaciones y atravesado por dos calzadas que evitan la interrupción de la red viaria; el de Montsouris, en el borde sur de la ciudad,
aprovechando unos terrenos de difícil parcelación cruzados por dos líneas- de ferrocarril; y el de las Buttes Chaumont, al noreste, en un
terreno de colinas, lugar de un antiguo patíbulo convertido después en cantera y depósito de basuras.
Atendiendo a su configuración, estos parques interiores son jardines de circuito múltiple, en los que el recorrido prefijado de los ejemplos
ingleses del siglo XVIII es sustituido por una red jerarquizada de vías implantada en un 'paisaje urbanizado', algunos de cuyos accidentes
naturales se magnifican -junto a ciertos motivos espectaculares de la vida moderna, como el paso del tren- para despertar la admiración del
hombre común, y construcciones recreativas y mobiliario urbano ocupan el puesto de pabellones y ruinas, dando distracción a una multitud de
paseantes cuyo trayecto culmina en el punto más elevado del recinto con una panorámica sobre la ciudad.
Un tratamiento similar se emplea a escala mucho mayor en los dos grandes parques exteriores o bosques -transformaciones de parques de
caza existentes desde el medievo- que coronan el sistema de espacios públicos parisino: el de Bolonia, situado al oeste, entre la nueva cerca
defensiva y el Sena, conectado a la plaza de la Estrella por la avenida de la Emperatriz, que comprende varios sectores e instalaciones
especializadas -Pré Catelan, jardín zoológico de aclimatación, círculo de patinadores, además del hipódromo de Longchamp-, y se convertirá en
el paseo favorito de las clases altas residentes en los barrios próximos a los Campos Elíseos; y el de Vincennes al sureste, entre la cerca y el
Mame, conectado a la plaza del Trono, que incluye varias instalaciones militares -entre ellas un campo de maniobras de la infantería- y otro
hipódromo, y estará destinado al esparcimiento de las clases populares desplazadas a los suburbios orientales de París.
La inclusión de estas actuaciones de Alphand en la estructura viaria dispuesta por Haussmann, da lugar a otra convergencia de dos modos de
intervención de origen diferente. Por un lado, se manejan en el trazado urbano instrumentos tomados de la tradición barroca filtrada por la
cultura académica: avenidas rectas, alineaciones uniformes de valor escenográfico, fondos perspectivos e hitos monumentales. Por otro, se
insertan piezas de paisaje artificial y tamaño diverso derivadas de la aplicación urbana del repertorio pintoresco, que resuelven los puntos
críticos, ocupan las zonas de nadie y añaden variedad al recorrido de la ciudad.
No obstante, el conjunto constituye, en un contexto ecléctico, un todo coherente, en particular en lo referido a la continuidad circulatoria y
espacial; un entramado intrincado y diversificado, de múltiples trayectorias, cortado en la 'selva urbana', quizás irónicamente análogo al de los
parques comprendidos en él.
Las squares parisinas se utilizan para aligerar la trama urbana densa, resolver encuentros difíciles y llenar vacíos
resultantes de modificaciones de calles.
Sustituyen las ruinas y los pabellones las construcciones recreativas y el mobiliario urbano.
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El París de Haussmann. Sistema.
El sistema de espacios libres, por tanto, partía de un elemento fundamental: el bulevar (nueva vía rectilínea arbolada
que conectaba distintos barrios de la ciudad).
− Plazas o parques.
La Square des Batignolles, recién inaugurada, y la estación de
ferrocarril de Auteuil. 1892.
− Jardines interiores.
Algunos ya existían (en ocasiones se trata de jardines
pertenecientes a la realeza o a la nobleza, que se abren en el XIX para uso público). Otros
son de nueva planta (Buttes Chaumont, Parc Montsouris) o el resultado de
transformaciones radicales sobre recintos anteriores (Parc Monceau).
La Naumaquia del Parc Monceau es un resto del antiguo jardín pintoresco.
− Bosques en la periferia.
Los bosques pertenecientes a la realeza son acondicionados como parques públicos: el
Bois de Boulogne al oeste y el Bois de Vincennes al sureste.
El lago era un elemento fundamental de la composición tanto de los jardines interiores
como de los parques de la periferia.
El lago Daumesnil, uno de los varios lagos del Bois de Vicennes.
Buttes Chaumont.
Jardines públicos interiores (1864-1867)
Situado al noreste de la ciudad, en un terreno con topografía peculiar (los restos de extracción de piedra de una antigua
cantera dieron lugar a una topografía accidentada, con un terreno muy pobre).
Una de las primeras operaciones que se plantea es la de hacer un lago en la parte más baja (al
extraer piedra se llega al nivel freático), se hace alrededor de un montículo (promontorio de piedra
que llega a los 50m de altura) donde en la cima se coloca un templete. Este elemento se
convierte en el principal del recinto y debajo se hace una gruta de dimensiones gigantescas.
El agua se lleva hasta la parte más alta y se deja caer creando una cascada.
− Vamos a tener unas vías que van a atravesar el jardín, una de ellas de ferrocarril (por la
izquierda que pasa por debajo) y otra de tráfico rodado (a la derecha). La parcela del jardín se
atraviesa por estas dos vías, sobre la del ferrocarril se hará un puente porque se integraba
como símbolo de la vida moderna.
− Una vía perimetral que también veíamos en los parques ingleses, pero aquí es mas difícil
dibujarla. Porque es una vía de circuito múltiple, que se bifurca en distintos puntos.
− Los distintos accesos (tráfico rodado, peatonal y otros hacia los caminos de dimensión
menor que son las vías peatonales).
Las praderas también van a existir, va a cubrir el espacio entre los caminos, pero con una
topografía amucho más accidentada.
Hay otro montículo elevado también a la derecha.
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La plantación se va a disponer alrededor de las vías principales, en las zonas de taludes la plantación está mas
agrupada y las zonas más amplias y extensas se aprovechan para situar la pradera.
En los jardines públicos interiores franceses no va a haber edificación interior. Tenemos claramente la vía exterior
con alineación arbórea, y las viviendas están en el exterior. La sustitución de las escenas del jardín por otro tipo de
edificaciones de arquitectura ecléctica siempre con un uso público.
Para llegar a la isla central se atraviesa el agua por unos puentes (puente de Eiffel).
Un jardín que tiene una estética que deriva hacia el romanticismo.
Bois de Boulogne.
Bosques.
Bosque de bolonia al oeste, para las clases más pudientes y el de Vincennes al este, para
la zona más proletaria.
Hay un primer proyecto que va a fracasar en 1879. Plantea un lago serpentino similar al
de Hide park, pero no tienen en cuenta que el terreno no era uniforme y tenía un
desnivel (el lago se llena y el agua se va por todos los lados). Entonces llaman a Alphand.
El trazado varía del bosque barroco con avenidas focalizadas a la intervención donde
algunas se conservan y otras se transforman en avenidas más sinuosas. Alphand va a
crear el lago, pero como el terreno tenia un desnivel lo hace en dos niveles (las tierras que
se extraen se usan para aumentar la altura de las colinas). El segundo lago y más bajo es el de
mayores dimensiones con dos islas enlazadas, el lago alto es más pequeño, y entre los
dos se va a hacer una cascada.
Los lagos son el centro compositivo del jardín y se rodean de un camino para carruajes,
aquí el jardín de recorrido está más claro. Es un camino que va a ir enlazando escenas
múltiples de las islas y de la orilla. Además, va a ser muy representativo de como la
población emplea el espacio y su valor social. Una costumbre que se llama el tour de slacks,
todas las tardes los parisinos cogían sus carruajes y paseaban alrededor de los lagos.
Los grandes invernaderos d’Auteuil.
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