El español venezolano (es-VE2) es la variedad de español propia de Venezuela; en
general es bastante próximo a las variedades caribeñas de español. Debido a que
la Constitución en su artículo noveno especifica «El idioma oficial es el castellano.»,3 existe
una preferencia marcada en el uso de esa denominación, aunque no se rechaza el término
«español». A su vez, dentro del país se habla con distintos acentos, y por la ambigüedad del
término «dialecto» no se catalogan formalmente a nivel académico como tales, aún con
diferencias importantes, incluyendo el voseo y el ustedeo.
Acentos regionales o dialectos del español en
Venezuela[editar]
Se suelen percibir las siguientes variedades del idioma español en el país:
Andino: Hablado en los estados donde inicia la Cordillera de Los
Andes: Mérida, Táchira, Trujillo y parte de Barinas. También es muy particular, como
sucede con el marabino, pero a diferencia de este, utiliza el «usted» en lugar del «vos»
(que también se usa, de forma minoritaria, con tendencia a la obsolescencia). También
utilizan la palabra «toche» (grosería) que deriva de un ave particular de la región. La
mayoría pronuncian la letra f aspirada como [x] (sonido de la j), por ejemplo «una julana»
(fulana), «muy projundo» (profundo), etc. Guarda cierta similitud con el dialecto andino
colombiano, de hecho los habitantes del resto del país suelen identificar o confundir el
acento andino venezolano más con los dialectos de Colombia que con
los venezolanos dada su cercanía geográfica, también es llamado Gocho en forma
peyorativa en algunos estados.
Central: Un acento marcado característico cuyo uso es muy común en ciudades
como Caracas, La Guaira, Los Teques, Maracay, San Juan de Los
Morros y Valencia Además es el principal dialecto usado en los medios televisivos
nacionales y posee una influencia léxica relativamente amplia en los demás dialectos
venezolanos, siendo el dialecto estándar del país y el estereotipo del español venezolano
a nivel internacional.
Guaro 20: Hablado inicialmente en Barquisimeto, y El Tocuyo, se fue extendiendo por todo
el este, sur y sureste del estado Lara y otros estados del Centroccidente y norte
del Estado Portuguesa donde es comprendido ampliamente. Se caracteriza por su acento
que va de suave a diferenciado dependiendo de la zona de la región y supresión del
sonido [r] 21 en el habla informal al momento de usar los verbos en infinitivo («voy a
comé»). Esta variación del castellano a su vez sufre algunos barbarismos en el lenguaje
cotidiano o informal al suprimirse el sonido de [d] en el participio pasado de los verbos
cuando se emplea el presente perfecto en oraciones negativas («no he estudia'o ná, no
has compra'o lo que te dije, ella no lo ha trai'o»). A nivel fonético, por otra vez, se suele
escuchar expresiones como «para que lo reviséjm», en lugar de «para que tú lo revises»,
«pa' que lo traigájm» en lugar de «para que tu lo traigas»; es decir se cambia el sonido de
la [s] por el de [jm] - un sonido meramente nasal - acentuándose la última vocal presente
en la última sílaba «arrójm, tréjm, dójm». También usa como expresión el «Guará», que
de acuerdo a la entonación o énfasis empleado determina el uso pero tampoco tiene un
significado específico («Guará, me gané una máquina» o «Guará choqué mi carro»,
«¿Qué es esa guarandinga?»). Otras expresiones guaras son «vasié» o «sié'cará» (de
desacuerdo o incredulidad), «¡Ah mundo!» (añoranza), «ah, mal haya» (de deseo), «ah
vaina güena» (excelente, calidad), «caca» (de asco), «adiú» (para expresar
equivocación), etc.
Otro fenómeno lingüístico presente en la variante Guaro o Guarilandés22 es la repetición del
verbo ser en las oraciones y preguntas con connotaciones despectivas: «Martín como que es
achanta'o éjm» «eres gafo éjm». Acotandose que el sonido de [s] se cambia por el sonido
nasal [jm], «¿y fuí yo fué» «¿y fué que Filomena se fué, fué?». Asimismo el doble ya «¿Ya
compraste ya?» «ya llegue ya», similar a una alocución en el tiempo gramatical doble
perfecto.
Esta variante además de ser apreciada en el estado Lara, es notable también su influencia en
parte del estado Falcón, particularmente en Punto Fijo. Cabe destacar que existe una variante
del mismo llamada coriano que se habla en el Estado Falcón, donde se pierde la d
intervocálica; así se tienen barbarismos como rue'a (por «rueda»), crú'o (por
«crudo»), mú'o (por «mudo»), ma'úro (por «maduro»), mié'o (por «miedo»), etc.
Llanero: Es la modalidad hablada en los llanos venezolanos, una de sus características
es un considerable léxico aborigen producto de la fusión de ambos idiomas. La letra s se
aspira, así se tiene:
―¿Vaj [vas] a arriá el ganao?
―Ji [sí].
Marabino: Hablado principalmente en el estado Zulia, y en el municipio Mauroa,
diferenciado por el voseo, inexistente en el resto del país excepto en el estado Falcón y en
algunos casos en Trujillo esto por ser estados cercanos a Zulia, además de un acento y
uso de palabras claramente diferentes. Es una de las pocas partes de América donde se
práctica el voseo singular con la declinación verbal plural, es decir «vos bailáis» en vez de
«vos bailás», tal como se usa en Punto Fijo (Estado Falcón) y en muchos países
latinoamericanos, por ejemplo Argentina, Costa Rica, Colombia (algunas
zonas), Honduras, Nicaragua y Uruguay.
Artículo principal: Español marabino
Caroreño: Hablado inicialmente en el oeste del Estado Lara, en el Municipio Torres, y
extendiéndose hacia el suroeste y noreste durante una histórica conexión y dominación de
la identidad caroreña (caroreñismo) sobre estas localidades. Actualmente existe una
conexión municipal y mancomunidad que forma la Región Caroreña, tales como son los
municipios Urdaneta, Baralt, Silva, Iturriza y Palmasola. Esta región de Venezuela,
mantiene una especie de Español Rioplatense (de uso paralelo oficial entre voseo y tuteo)
con jerga propia y muy antigua, con influencia canaria, africana, indígena (achagua y
caquetía), gallega y catalana. Se caracteriza por un marcado acento sonoro de fuerte
tonalidad y a veces, con exageración. A nivel fonético se logra apreciar la eliminación de
la 'R', y de la 'D' en el participio pasado. La 'S' muchas veces es cambiada por una
especie de 'H' soplada y en pocos casos, aspirada. Comúnmente suelen cambiar la 'I' por
la 'E' aunque a veces pase por alto, como 'deferencea', 'cambea' o 'poleséa'. Se suele
usar el voseo y el tuteo en una misma oración, aunque el voseo es por porcentaje más
usado que el tuteo. En este dialecto se usa la palabra 'Pues' para reemplazar afirmaciones
como 'Sí, claro o por supuesto'. También es conocida por sus expresiones emblemáticas
como 'ah diablo, chiahblo, chiah, diah, dianche o diantre' y a veces de menor uso,
'diáhwara'. En muchas ocasiones se puede apreciar el juego de palabras que hacen con
otras de uso cotidiano finalizándolas con 'chiah', como 'verchiah, nojochiah...'. Tienen su
propia manera de referirse al transporte, nada semejante a lo que se usa en el resto del
país. También tienen sus propios nombres para referirse a juegos y cosas de uso
cotidiano y no tan cotidiano. El escritor argentino de fama mundial, Adolfo Bioy Casares,
logró registrar unas 500 palabras Rioplatenses en su paso por Carora, antes de morir.
Tiempo después, los profesores caroreños, Gerardo Castillo y Pablo Arapé, tuvieron la
iniciativa de escribir un Diccionario de Caroreñismos, para que los foráneos pudiesen
lograr investigar lo que el caroreño está tratando de decir. Se utiliza 'papa viejo y mamá
vieja" para referirse al bisabuelo y bisabuela. Durante los desastres políticos y naturales,
el caos siempre es culpa del diablo y utilizan una expresión muy conocida '¡Se soltó el
diablo e' Carora!'.
Transporte:
o Un libre: es un taxi
o Un Taxi: es un bus de ruta concreta
o Un rapidito: es un transporte de cooperativa por puesto o taxi colectivo (también se
emplea en Barquisimeto y todo el estado Lara).
o Un milero: es un transporte más barato e informal
Diferencias en dulces, juegos y cosas comunes:
o Yaquis: es pimpón o pimpín
o Honda: es fonda
o Budare: es parrilla o plancha (se utiliza budare, pero de menor uso)
o Chancleta/ Chancla: es cotiza
o Chupi Chupi/ Polo: es bambino
Entre las palabras expresiones que más usan los caroreños, también se encuentran:
o ¿Vajacré?: usada para preguntar si algo es certero.
o ¿Me ajumó? usada para referirse a una situación de extrañeza o confusión.
o Pendejo: usada para referirse a algo grande, en demasía. Por ejemplo: ¡Ah pendeja
casa!, ¡Ah pendejo embuste! o ¡Ah pendejo gafo!
o Azogue: usada en esta región como sinónimo de 'ladilla, tener mucha energía o estar
muy agitado'.
o Ajilao: usada como sinónimo de 'salir rápido y en silencio'.
o Chilinchar: usada como sinónimo de 'chismear'.
o Tallao: usada como sinónimo de 'golpe'.
o Ayú: es usada cuando alguien se equivoca en algo.
o Ah diablo: equivalente al na'guará barquisimetano.
o Oriental: Es utilizado principalmente en la Isla de Margarita, y ciudades costeras
como Puerto La Cruz, Cumaná, Carúpano, aunque también se extiende entre la
mayoría de la población de los estados Estado Anzoátegui, Monagas, Nueva
Esparta y Sucre reconocida por la transliteración de la /l/ en /r/, además de otras
peculiaridades (orientar por «oriental» y orientá por «orientar», por ejemplo). Es usado
un lenguaje familiar, se tiende a cambiar el artículo el por er, ejemplos serían «er mar»
(‘el mar’), «er sor» (‘el sol’), «er pájaro cantaor» (‘el pájaro cantador’). La difusión o
extensión del margariteño hacia otras áreas del oriente venezolano obedece al hecho
de que Margarita es una isla en la que la pesca y el turismo constituyen actividades
importantes, además de ser también una zona de emigración tradicional hacia otros
lugares relativamente cercanos del continente, lo cual favoreció el contacto y, por
ende, la homogeneización en el lenguaje. También es muy común el ceceo (pronuciar
la c, s y z como la z española); así mismo se emplea como expresión de asombro la
palabra «¡muchacho!» o «¡muchacha!». Esta modalidad del lenguaje se extiende
también por toda la región nororiental (los estados Estado
Anzoátegui, Monagas, Nueva Esparta y Sucre).
o Mijo: Se le llama m’hijo (que significa ‘mi hijo’ pero en un sentido generalmente ligado
al asombro ―como una interjección―). Su diminutivo Mijito es usado de forma
despectiva cuando es acentuado en la segunda "i" (Mijíto), pero cuando es acentuado
en la "o" (Mijitó o Mijó) se usa de forma general amistosa.
o Compái: Compadre./ Comái: Comadre.
o Hijo 'er diablo: Utilizado como expresión de ‘muchacho travieso’.
o Encantado: Persona que no presta atención a lo que hace, es sinónimo de "gafo".
Ejemplo "muchacho'er diablo, tú está' encanta'o, no pones cuida'o".
o ¡Mayor...!: Denota asombro por el gran tamaño de una cosa en específico.
o ¡Madre...!: Expresa asombro por algo, o indignación por una calumnia. Se usa
mayormente en la isla de Margarita.
o Papa/Mama: Se utiliza para referirse a los padres (es lo mismo que "Papá" y "Mamá",
pero sin acento). También se utilizan las expresiones "Papa abuelo" y "Mama
abuela" para referirse a los abuelos, sobre todo cuando éstos son los que han criado
a la persona. Estos términos son de uso común en la isla de Margarita.
o ¡Ay Virgen der Valle! Expresión de sorpresa, asombro o dolor. El oriental suele ser
muy aferrado a la religión católica.
o Completación con o al final de los nombres propios y acentuando en esta. El
Margariteño oriental suele anexar la vocal o al final de nombres propios usando
diminutivos o agregando directamente, sin importar el género, ejemplos serían Luisit'ó
por Luis, Sandra'ó por Sandra, María'ó por María, etc.
Cabe destacar que en las zonas más deprimidas del país (favelas o "barrios") también se
suele emplear un tipo de argot llamado popularmente jerga de malandreo, la cual es bastante
mal vista debido a que la emplean mayormente los delincuentes.
Expresiones venezolanas[editar]
Otra de las particularidades del castellano venezolano es la utilización de Hipocorísticos,23
algunos ejemplos serían: Pancho, Fran, Chico para alguien llamado Francisco. Chucho, Chuo,
Chu, Chuy para referirse a alguien llamado Jesús así como también Cheo, Che, Sé para
llamar a alguien de nombre José. Del mismo modo pueden ser combinados para personas
con segundos nombres, un ejemplo sería José Manuel por Sema o Chema, María Fernanda
por Mafer, Marifer o Mariafer, Juan Carlos por Juanca, María Alejandra por Mariale, Juan
Pablo por Juanpa, Luis Fernando por Luisfer, María José por Majo, María Alexandra por
Marialex etc. Cabe destacar que en algunos casos el uso es carente de alguna relación con el
nombre de pila.