Texto dramático
El texto dramático es un texto escrito para ser representado frente a un público. De
este modo, se diferencia de otros textos como la novela, el cuento o la poesía, cuyo
fin último no es la representación sino la lectura. La esencia del texto dramático radica
en la posibilidad de su puesta en escena.
La palabra drama, en literatura, no hace referencia a algo triste o desgraciado, sino
que proviene del griego y se asocia con la idea de acción. En el género dramático se
representa la acción de los personajes frente a los espectadores y de esta manera
avanza la trama. Al no haber narrador, los personajes se caracterizan a partir de sus
acciones, su vestimenta y lo que dicen de ellos mismos o de otros personajes.
Características del texto dramático
Las principales características del texto dramático son:
Es escrito para ser representado frente a un público.
La trama avanza a partir de las acciones y diálogos de los personajes.
Está formado por un texto primario (parlamentos) y un texto secundario
(acotaciones o didascalias).
Internamente, se divide en situación inicial, conflicto y resolución.
Externamente, se divide en actos, cuadros y escenas.
Desde la antigüedad se distinguen tres subgéneros dramáticos: tragedia,
comedia y tragicomedia.
Elementos del texto dramático
El texto dramático es un texto doble, puesto que cuenta con un texto principal
(parlamentos) y un texto secundario (acotaciones o didascalias).
Texto principal. Está formado por los parlamentos, que son las intervenciones de
los personajes. Puede darse en forma de:
o Diálogo. Conversación entre dos o más personajes. Hace avanzar la acción.
o Monólogo. El personaje manifiesta sus emociones y sentimientos como si
dialogara consigo mismo.
o Aparte. El personaje se dirige al público para hacer algún tipo de comentario o
aclaración y el resto de los personajes presentes en escena no lo oyen.
Texto secundario. Está formado por acotaciones o didascalias, que son
indicaciones para la puesta en escena de la obra.
o Acotaciones externas. Se encuentran al comienzo de los actos o escenas.
Describen la escenografía, la época, la vestimenta de los personajes, la
iluminación y los efectos de sonido. Se escriben en cursiva y no van entre
paréntesis.
o Acotaciones internas. Se ubican al lado o en medio de los parlamentos de los
personajes e indican gestos, movimientos, tonos de voz o el nombre del personaje
al que se dirigen los actores. Se escriben en cursiva y entre paréntesis.
Estructura del texto dramático
Todo texto dramático está formado por una estructura interna y una estructura
externa:
Estructura interna del texto dramático
El texto dramático plantea una historia de ficción y, al igual que la novela o el cuento,
se divide principalmente en tres momentos:
Situación inicial. Se presentan los personajes, el tiempo y el espacio y se
muestran las fuerzas en tensión.
Conflicto. Se da una lucha de intereses o fuerzas enfrentadas que hace
avanzar la acción. Los personajes deben superar ciertos obstáculos (externos
o internos) y llegan hasta el punto de mayor tensión dramática: el clímax.
Resolución. Se resuelve el conflicto y las fuerzas en tensión disminuyen.
Puede ser favorable o no para el protagonista.
Estructura externa del texto dramático
El texto dramático se divide en actos, cuadros y escenas:
Actos. El texto teatral está dividido en partes menores llamadas actos o
jornadas. El comienzo y la finalización de los actos se indica por la bajada del
telón o un apagón y encendido de luces.
Cuadros. Los actos pueden dividirse en cuadros. Los cambios de cuadros se
relacionan con modificaciones en el tiempo y/o en el lugar de la acción.
Escenas. Las escenas comienzan y terminan cuando sale o entra algún
personaje.
Tipos de texto dramático
El teatro puede generar distintas emociones, puede alegrar, emocionar, generar
reflexiones, críticas sociales. Debido a esto, desde sus orígenes en la Antigua Grecia,
el género dramático se clasificó en tragedia, comedia y tragicomedia.
Tragedia. Escenifica conflictos irreparables con un final trágico. Es un texto
solemne que en sus orígenes recurría a los temas de la mitología. Las historias
se centran en un héroe que lucha inútilmente contra un destino fatal del que no
puede escapar. Sus personajes participan de conflictos serios y elevados y sus
temas suelen ser el honor, el deber, la venganza. Su intención es que el
espectador se sienta atravesado por el conflicto y tenga un efecto catártico.
Por ejemplo: Antígona de Sófocles, Macbeth de William Shakespeare, Bodas
de sangre de Federico García Lorca.
Comedia. Escenifica los problemas de personas comunes en su vida diaria.
Es de tono jocoso, su objetivo es entretener y hacer reír al espectador y suele
presentar fuertes críticas sociales. Sus protagonistas se construyen a sí
mismos y no luchan contra el destino inexorable como en las tragedias. Suelen
tener finales felices y satisfactorios para los protagonistas.
Por ejemplo: Sueño de una noche de verano de William Shakespeare, La
importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde, Esperando la carroza de
Jacobo Langsner.
Tragicomedia. Es un género a medio camino entre la tragedia y la comedia.
Recupera los temas de la tragedia pero llevados adelante de una manera más
amena y cercana.
Por ejemplo: La Celestina de Fernando de Rojas, La dama boba de Lope de
Vega, La tempestad de William Shakespeare.