EXPEDIENTE ---------------------
C. JUEZ PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA EN MATERIA MERCANTIL.
P R E S E N T E .-
___________________________, compareciendo en mi carácter de autorizada en términos
amplios del artículo 1069 del Código de Comercio, personalidad que tengo debidamente
reconocida dentro de los autos del juicio ejecutivo mercantil cuyos datos identificatorios se
anotan en el rubro superior; ante Usted C. Juez con el debido respeto, comparezco para
exponer:
Que, por medio del presente escrito, y encontrándome dentro del término de tres días
otorgado mediante auto de fecha tres de diciembre del año dos mil veinte, ocurro a
desahogar la vista contenida en dicho proveído, haciéndolo en los siguientes términos:
PRIMERO.- En cuanto a la excepción planteada por mi contraria respecto a la “FALTA DE
ACCIÓN Y DE DERECHO en virtud de la PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN CAMBIARIA DIRECTA”,
manifiesto que dicha es excepción es improcedente, toda vez que el demandado manifiesta
que “la parte actora no realizó los trámites necesarios para los efectos de llevar a cabo el
emplazamiento ordenado por auto de fecha ______________________, así como del auto de
fecha ------------------------”, sin embargo, dentro del procedimiento que nos ocupa, el auto de
exequendo fue dictado con fecha diez de noviembre de dos mil veinte; por lo que, en ese
orden de ideas, dicha excepción invocada por el demandado, resulta ser improcedente,
además de pasar desapercibida sin valoración alguna por no ser aplicable para el proceso.
Respecto al capítulo en el que refiere contestar los hechos de la actora:
Manifiesto que son falsas las afirmaciones expresadas en el correlativo que se atiende, toda
vez que el hoy demandado, es decir, el C. ------------niega de manera fraudulenta la obligación
contenida en el título de crédito base de la acción, toda vez que la firma contenida en la parte
posterior del mismo fue puesta por su puño y letra en su carácter de aval y no como pretende
hacer creer a Su Señoría, pues como el mismo manifiesta dentro del correlativo que se
contesta y cito “ya que el suscrito demandado nunca firmé documento de los denominados
PAGARE (SIC)”; sin embargo, el hoy demandado sí suscribió con el carácter de aval dicho
documento y por el hecho de haberlo realizado, también aceptó y se obligó en todas y cada
una de sus partes en el documento base de la acción, tal y como consta en dicho documento,
por lo que desconocer la suscripción de documentos como lo realiza, es a simple vista una
manera mal intencionada de nublar el buen juzgar de Su Señoría. Asimismo, y en atención a lo
establecido en los artículos 1194, 1195 y 1196 del Código de Comercio, mismos que se apoyan
en la base doctrinal de conformidad con la cual quien afirma cuenta con dos clases de
pruebas: la directa y la indirecta; en tanto que quien niega sustancialmente sólo puede
demostrar su posición con pruebas indirectas; por lo que el hoy demandado al negar que la
firma en el documento base de la acción fue puesta por su puño y letra, debe probar la
veracidad de los hechos que afirma.
Así las cosas, de acuerdo con la doctrina de las cargas probatorias en relación con lo dispuesto
en los numerales del Código de Comercio, mi endosante solamente está constreñido a
acreditar los elementos que conforman el título ejecutivo en el que funda su acción, lo
anterior, en términos del artículo 1391 del referido código, no obstante que la acción se
tramitó por medio de un documento que contiene aparejada ejecución como lo es el pagaré
motivo de la litis, el actor colma su carga probatoria con la sola exhibición de un documento
de tal naturaleza; por ende, corresponde al demandado demostrar la causa aducida para
oponerse a su pago, mediante la justificación de sus excepciones y defensas. Esto, porque el
hoy actor, al ser poseedor de un título ejecutivo que es prueba preconstituida de su acción,
conserva el beneficio su pago, mientras que el hoy demandado sólo puede liberarse de él
justificando haberlo ya realizado, o bien, que exista alguna causa legal suficiente para no
hacerlo, y toda vez que el hoy demandado no ofreció prueba alguna para acreditar el haber
realizado el pago total de adeudo contraído con mi endosante, es claro que mi contraria se
conduce de manera mal intencionada al hacer dichas declaraciones, pues la verdad de las
cosas se encuentra plasmada en mi escrito inicial de demanda.
Respecto a las excepciones y defensas:
1.- En cuanto a la excepción planteada por mi contraria “EXCEPCIÓN DE NO HABER SIDO EL
DEMANDADO QUIEN FIRMÓ EL DOCUMENTO”, manifiesto que aunque es una de las
excepciones contempladas en el artículo 8 de la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, la
misma es improcedente, lo anterior, en razón de que el hoy demandado sí estampó de su
puño y letra la firma que aparece en la parte posterior del documento base de la acción; por lo
que ante el desconocimiento de la firma inserta en dicho documento, es una clara manera
dolosa de nublar el buen juzgar de ese H. Juzgador y contravenir con el cumplimiento de la
obligación que de manera voluntaria adquirió el hoy demandado.
Para apoyar lo anteriormente expuesto, me permito ofrecer la siguiente tesis que servirá para
acreditar la veracidad de los hechos antes mencionados:
Época: Décima Época
Registro: 2000019
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Tipo de Tesis: Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Libro III, Diciembre de 2011, Tomo 5
Materia(s): Civil
Tesis: XIV.C.A.1 C (10a.)
Página: 3793
PAGARÉ. LA FIRMA DEL SUSCRIPTOR CONSTITUYE LA MANIFESTACIÓN DE
VOLUNTAD DE ASUMIR LA OBLIGACIÓN CONTENIDA DENTRO DE ESE
TÍTULO DE CRÉDITO, POR TANTO, LOS TEXTOS O FRASES POSTERIORES A
ELLA NO FORMAN PARTE DEL MISMO.
La firma de la persona que suscriba un pagaré o de la a quien ordena que lo
haga a su ruego o en su nombre, es signo demostrativo de la voluntad de
cumplir con la obligación consignada dentro del documento, lo cual hace
evidente que sería contrario a la lógica tener por válidos y aceptados los
textos o frases posteriores a la misma; de manera tal que si después del
apartado relativo a la firma del título exhibido (debajo de la que lo calza), se
advierte la existencia de la leyenda "acepto las condiciones del contrato
recibí mercancía de conformidad" u otra equivalente, tal agregado no
puede llevar a considerar que el firmante dejó de obligarse
cambiariamente, máxime si el documento que suscribió es un pagaré que
reúne los demás requisitos exigidos por el artículo 170 de la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito.
TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS CIVIL Y ADMINISTRATIVA DEL DÉCIMO
CUARTO CIRCUITO.
Amparo directo 375/2011. Mayco del Sureste, S.A. de C.V. 5 de octubre de
2011. Unanimidad de votos. Ponente: Elvira Concepción Pasos Magaña.
Secretaria: María Elena Valencia Solís.
Amparo directo 373/2011. Mayco del Sureste, S.A. de C.V. 11 de octubre de
2011. Unanimidad de votos. Ponente: Gabriel Alfonso Ayala Quiñones.
Secretario: José Guadalupe Orta Méndez.
De lo cual podemos deducir que la firma de la persona que suscribe un pagaré o de la a quien
ordena que lo haga a su ruego o en su nombre (aval), es signo demostrativo de la voluntad de
cumplir con la obligación consignada dentro del documento, por lo cual se hace evidente que
el hoy demandado al haber plasmado con su puño y letra el documento por el cual se obligó
con el carácter de aval con mi endosante, aceptó la obligación contraída en él.
Por lo que, en ese orden de ideas, dicha excepción invocada por el demandado, resulta ser
improcedente, además de pasar desapercibida sin valoración alguna por no ser aplicable
para el proceso.
2.- Con respecto a la excepción planteada por mi contraria “EXCEPCIÓN DE FALTA DE ACCIÓN
Y DE DERECHO”, manifiesto que al no ser ésta una excepción de las previstas en el artículo 8
de la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, me encuentro en un estado de incertidumbre
jurídica, pues es una excepción oscura e infundada. Por lo que, en ese orden de ideas, dicha
excepción invocada por el demandado, resulta ser improcedente, además de pasar
desapercibida sin valoración alguna por no ser aplicable para el proceso.
3.- Respecto al correlativo que se contesta, es sabido que el artículo 9 de la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito, únicamente cuenta con las fracciones I y II, por lo tanto,
manifiesto que al no ser ésta una excepción de las previstas en el artículo 8 de la Ley de
Títulos y Operaciones de Crédito, me encuentro en un estado de incertidumbre jurídica, pues
es una excepción oscura e infundada. Por lo que, en ese orden de ideas, dicha excepción
invocada por el demandado, resulta ser improcedente, además de pasar desapercibida sin
valoración alguna por no ser aplicable para el proceso.
4.- Con respecto a la excepción planteada por mi contraria “EXCEPCIÓN DE FALTA DE
PERSONALIDAD”, manifiesto que toda vez que los endosos en procuración insertos en los
documentos base de la acción, reúnen los requisitos señalados por el artículo 29 de la Ley
General de Títulos y Operaciones de Crédito, resulta incuestionable su validez y eficacia para
acreditar la personalidad de los endosatarios, habida cuenta que el señalado precepto no
exige como requisito la justificación de la facultad que se les haya conferido a los endosantes,
y si por otra parte el artículo 39 del ordenamiento invocado prescribe que el que paga un
documento de crédito no está facultado para exigir que se le compruebe la autenticidad de
los endosos, por mayoría de razón, las personas a quienes judicialmente se les exige el pago
tampoco pueden objetar la validez del endoso de un título de crédito aduciendo para ello que
no aparecen acreditadas las facultades del endosante, pues de estimar lo contrario se
propiciaría la inseguridad en la circulación de tales documentos y se haría nugatorio el fin que
se propuso el legislador al crear formas rápidas, simples y seguras en la tramitación de los
títulos de crédito.
Por lo que, en ese orden de ideas, dicha excepción invocada por el demandado, resulta ser
improcedente, además de pasar desapercibida sin valoración alguna por no ser aplicable
para el proceso.
Para apoyar lo anteriormente expuesto, me permito ofrecer la siguiente tesis que servirá para
acreditar la veracidad de los hechos antes mencionados:
Registro digital: 231873
Aislada
Materias(s): Civil
Octava Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: Tomo I, Segunda Parte-2, Enero-Junio de 1988
Tesis: null
Página: 735
TITULOS DE CREDITO EN PROCURACION. NO SE REQUIERE ACREDITAR LA
PERSONALIDAD DEL ENDOSANTE.
Si bien es verdad que conforme el artículo 9o. fracción I, de la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito, la representación para otorgar o suscribir
títulos de crédito se confiere mediante poder inscrito en el Registro de
Comercio, también no es menos verdad que el endosatario en procuración
de un título de crédito no tiene obligación de acreditar en juicio la
personalidad del endosante, porque ello no lo exige la ley, toda vez que
conforme a lo dispuesto por los artículos 35 y 39 del citado Código, el
endosatario en procuración que reúne los requisitos del artículo 29 del
propio Código, está autorizado para intentar el cobro judicial o
extrajudicialmente y el deudor sólo puede verificar la identidad de la persona
que lo presente como último tenedor y de la continuidad de los endosos.
TRIBUNAL COLEGIADO DEL DECIMO TERCER CIRCUITO.
Amparo en revisión 43/88. Gabriel Carrasco Juárez. 23 de febrero de 1988.
Unanimidad de votos. Ponente: José Angel Morales Ibarra. Secretario:
Amado Chiñas Fuentes.
Véase:
Séptima Epoca, Volúmenes 127-132, Sexta Parte, página 171.
Registro digital: 251806
Aislada
Materias(s): Civil
Séptima Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: Volumen 127-132, Sexta Parte
Tesis: null
Página: 171
TITULOS DE CREDITO. ENDOSO EN PROCURACION. NO SE REQUIERE
ACREDITAR LA PERSONALIDAD DEL ENDOSANTE.
Del contenido de los artículos 35 y 39 de la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, se desprende que el endoso en procuración de un
título de crédito, que llene los requisitos que establece el artículo 29 de la
propia ley, autoriza al endosatario para intentar el cobro judicial o
extrajudicialmente de dicho documento, sin que sea necesario acreditar para
ello la personalidad del endosante, porque no lo exige la ley; y el deudor sólo
puede verificar la identidad del último endosante y la continuidad del
endoso. De otro modo, si se exigiere en tales casos la comprobación de la
personalidad de los dueños de los títulos de crédito, ello tendría el
inconveniente de que tratándose de documentos que han pasado por
diversas instituciones de crédito, compañías u otras personas jurídicas,
habría que probar la personalidad de cada uno de ellos, lo que es contrario al
espíritu de la ley, que es el expeditar el manejo de los títulos de crédito,
teniendo como norma la buena fe de los que intervienen en su movimiento.
TRIBUNAL COLEGIADO DEL CUARTO CIRCUITO.
Amparo directo 71/79. Inés Ordóñez Castillo. 10 de agosto de 1979.
Unanimidad de votos. Ponente: Felipe García Cárdenas.
Por lo anteriormente expuesto ante Usted C. Juez atentamente solicito:
PRIMERO.- Se me tenga por desahogando en tiempo y forma la vista que me fue ordenada
mediante auto de fecha --------------.
SEGUNDO.- Se me tenga por presentando las manifestaciones en torno al escrito de
contestación que realiza el C. ------------------- en términos del presente escrito.
TERCERO.- Tenerme por objetando e impugnando, todas y cada una de las pruebas ofrecidas
por mi contraria, por las razones vertidas en este escrito y se desechen de plano dichas
probanzas.
PROTESTO LO NECESARIO