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Cultura y cambios sociales en Argentina 1916-1955

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Matías N.

Muñoz
Cataruzza, Historia de la Argentina 1916- 1955, desde página 86 hasta el final.

Las ediciones de entreguerras: A lo largo de el periodo de entreguerras varias


editoriales intentaron alcanzar los nuevos públicos urbanos (sectores medios y
populares), a ellos se les entregaba libros económicamente accesibles.
Editorial claridad: difundía los lineamientos políticos de sus impulsores.
“Sin novedad en el frente” y “Carlos y Ana”, eran novelas antibélicas.
Se difundían autores múltiples como Dostoievsky, Barbbuse, Almafuerte, Evaristo
Carriego, Tolstoi.
El teatro, el cine y la radio también formaban parte de la oferta cultural de los años 20.

La cultura de masas y los cambios sociales


Se afirmó la presencia de los medios masivos de comunicación en nuevos formatos.
Así la figura del hombre de elite como la de los lectores exclusivos habían dejado de ser
las dominantes.
En los años 20 se verificó el cruce de dos procesos relevantes. Extensión de la
alfabetización en los sectores populares y la implantación estable de los medios de
comunicación masivos. Esa combinación señalo la aparición de una nueva formación
cultural en las ciudades (distinta de la antigua cultural elite), Una cultura de masas
asociada a la industria.

4. las transformaciones sociales


En los primeros años de este periodo se sucedieron la Semana Trágica de 1919, las
huelgas y la represión de La Forestal entre 1920 y 1921 y los episodios de la Patagonia
también en estos últimos años. En el movimiento obrero se fortalecían las posiciones de
grupos sindicalistas, comenzaba la lenta transformación de identidad de grupos
subalternos especialmente en las ciudades (su resultado fue la identidad popular)
dispuestas a al reclamo frente al estado.

Los grandes cambios a través de los números.


El censo nacional de 1914 registraba una población total de 8.090.084 de personas, el
30% eran extranjeras. En Bs. As. El 51% de la población era extranjera, predominio de
italianos y españoles.
La primera Guerra Mundial interrumpió la llegada temporaria de inmigrantes.
Entre 1914 y 1930 continuo el fenómeno de concentración urbana. En 1914 el 58%
vivía en las ciudades y en 1930 el porcentaje subió al 68%.
En lo referido a la economía, durante las presidencias radicales la exportación de
productos agropecuarios continúo siendo el sector más dinámico. La inmigración se
recuperó luego de la guerra y se produjeron nuevas inversiones extranjeras.
Tuvo lugar un acotado desarrollo de la industria asociado a la producción de bienes para
el mercado interno y se desarrollaron algunas industrias que sustituían importaciones.
Entre 1920 y 1930 se radicaron en argentina grandes empresas extranjeras en las que se
destacaban las norteamericanas. Se instalaron fábricas de artículos eléctricos, productos
químicos y farmacéuticos, y neumáticos, entre otras.
Algunas d e aquellas firmas fueron Goodyear, Ford, Generals Motors, Colgate, Parke
Davis.
La industria utilizaba el 43 % de la mano de obra ocupada.
Cuando se produjo la crisis de 1929 y luego del golpe de estado de 1930 la economía
argentina continuaba centrada e la producción primaria para el mercado externo, en un
esquema de relación comercial triangular con Inglaterra y estados Unidos, cuya
presencia en las importaciones argentinas crecía, así como las inversiones en el país.
Sin embargo los productos de exportación argentinos no tenían un mercado en EE UU.
Cuya producción agropecuaria era también importante.
Los salarios reales tendieron a bajar desde el comienzo. En 1919 se inicio cierta
recuperación. Luego en tiempos de Alvear la mejora del salario real se sostuvo, aunque
complicada por la inflación.
Por su parte, el número de trabajadores que participaron en huelgas en la Capital creció
significativamente en 1917 y 1918, hasta alcanzar un máximo en 1919, año de la
Semana Trágica. De este modo el movimiento de fondo es el de una conflictibilidad
social alta que se extiende entre 1917 y 1921, con un pico hacia 1919, para decaer en
1922 hasta el final de la década. Esto no solo se halla vinculado a variables económicas,
sino también a episodios político-sociales locales y lejanos como la revolución de
Octubre, el fin de la Gran Guerra y el cambio parcial de la política hacia el movimiento
sindical del gobierno radical. Las luchas obreras se libraron en las ciudades, pero
también en zonas rurales, algo novedoso para el capitalismo argentino.

Fuera de las ciudades


El mundo heterogéneo de los trabajadores del campo incluía peones, braseros,
estibadores, conductores y operadores de las maquinas trilladoras y carreros.
Los movimientos que llevaron a cabo se produjeron en las zonas pampeanas y en las
áreas periféricas al corazón del modelo agroexportador como la Patagonia. Tucumán y
el Chaco.
Los salarios reales de los trabajadores rurales cayeron con fuerza entre 1915 y 1918-
1919. Se agrego un aumento de la desocupación que devino en peores condiciones de
trabajo y extensión de la jornada laboral. La organización sindical era mas reciente y
mas débil que en la ciudad. Estas condiciones se agravaron cuando por efecto del fin de
la guerra arribaron nuevos grupos de inmigrantes que aumentaron la disponibilidad de
mano de obra, mientras que tenía lugar un proceso de mecanización que aumentaron las
dificultades para conseguir trabajo.
Todo este cuadro puso en marcha un parcial desplazamiento de población hacia las
ciudades y hacia regiones extrapampeanas.
En las zonas dedicadas a la agroexportación los conflictos sociales tendieron a enfrentar
a los chacareros, peones y obreros rurales con los grandes propietarios, contratistas y
arrendatarios. La Federación Agraria Argentina surgida en 1912 con el Grito de Alcorta
se consolido como un actor de peso en estas disputas. Compuestas por arrendatarios, la
federación intento conseguir la modificación de las reglamentaciones que regulaban la
relación entre los dueños de la tierra y los colonos (no lograron demasiados avances).
A comienzos de 1919 se iniciaba una huelga de peones rurales que incidió con una
nuevo reclamo de los arrendatarios cuyas exigencias eran: créditos accesibles, moratoria
de deudas y más adelante la reforma agraria. El gobierno intento poner fin a la violencia
de estos hechos con un plan que contemplaba la creación de organismos para regular las
relaciones laborales en el campo, tres años de contrato como mínimo para los
arrendatarios y apoyo a las cooperativas.
Estas medidas fueron bloqueadas en el congreso por la oposición conservadora. Poco
después luego de una nueva marcha de los chacareros y negociaciones parlamentarias
fue sancionada una ley para regular los arrendamientos y fijar normas para la relación
laboral.
En lo que respecta a los trabajadores asalariados, comienzan procesos de lucha, los mas
intensos en Córdoba y Santa Fe. Los conflictos incluían incendios de campos, cortes de
alambrados, envenenamiento de animales, declaración de huelgas al inicio de la
cosecha. Las centrales sindicales urbanas colaboraron con estos movimientos y
extendieron la sindicalización.
Los sectores patronales respondieron acudiendo a los rompehuelgas de la Asociación
Nacional de Trabajo y alentando la acción de la Liga Patriótica que tenia partidas
rurales armadas. Los reclamos de los movimientos sociales eran aumento de salarios,
mejoras en las condiciones laborales, reducción de la jornada laboral y la exigencia de
reconocimiento a las organizaciones de trabajadores.

Dos conflictos relevantes: La Forestal y la Patagonia.


El movimiento de conflictos en el mundo agrario tuvo dos episodios importantes.
Uno vinculado a la Compañía La Forestal, parte de sus capitales eran ingleses, actuaba
en el norte de Santa Fe y en el Chaco. Se dedicaba a la explotación de quebracho
colorado en el monte para la elaboración de tanino.
En torno a las instalaciones de la compañía crecieron los poblados existentes, se crearon
nuevos asentamientos trabajadores y se extendió el ferrocarril. El trabajo en el monte
era duro, la paga solía hacerse con vales, bonos o fichas de la compañía, lo que obligaba
al trabajador a comprar en los almacenes de la empresa para consumir. La empresa
también era propietaria de las viviendas donde se alojaban los trabajadores. El poder de
la empresa ejercía funciones policiales y judiciales, apañadas por comisarios y jueces de
paz corruptos. Activistas obreros del ferrocarril y de los barcos del Paraná
contribuyeron al inicio de la acción sindical en la Forestal impulsada por la instalación
de un local socialista. Se abrió un centro sindical en Villa Guillermina, a mediados de
1919 los trabajadores presentaron sus reclamos a la compañía y lanzaron la huelga,
exigían aumento de salarios y jornada de trabajo de ocho horas.
El uso de la violencia fue frecuente: represión policial, arrestos de dirigentes obreros,
cortes de energía eléctrica a los pueblos. Los trabajadores apelaron al sabotaje de las
vías entre otros. En 1921 la protesta paso a centrarse en el derecho a trabajar.
Existieron persecuciones, muertes de obreros en los montes, incendio de locales
sindicales y de viviendas. Hacia abril el movimiento fue finalmente derrotado.

Para entonces ya había comenzado el conflicto en la Patagonia. En la provincia de Santa


Cruz la actividad económica central era la cría de ovejas para exportación de lanas y
carnes, la propiedad estaba concentrada y la producción ganadera era extensiva. Hacia
septiembre de 1920 en Río Gallegos, la Sociedad Obrera de Oficios Varios intentó
realizar un acto que fue prohibido por las autoridades. Se inició así un conflicto que
comenzó con el hostigamiento patronal a cargo de la Liga Patriótica. Los reclamos eran
limitar la jornada de trabajo, mejores condiciones, y eliminar el sistema de pagos en
vales o en moneda chilena, tener una tarde libre para lavar la ropa y no trabajar a la
intemperie cuando llueve. El petitorio fue rechazado y se desataron las huelgas.
Hacia diciembre de 1920 comenzó la represión a cargo de la policial local y de la Liga
Patriótica. Al inicio de 1921 llegaron las tropas del ejercito al mando del teniente
coronel Héctor Varela, enviadas por el gobierno nacional. El gobernador del territorio
reconocía la veracidad de algunas denuncias y atendía parte de los reclamos obreros,
esto fue visto como una victoria parcial, pero el conflicto con los terratenientes
continuaba.
Los terratenientes sostuvieron una reunión con Yrigoyen en Bs. As. En septiembre el
conflicto vuelve a tomar impulso, se extendió y tomo forma de huelga general, con la
creación de grupos huelguistas. La represión quedo a cargo de Varela quien estableció
la ley Marcial y fusilo en masa a los huelguistas. Los huelguistas fueron derrotados y
asesinados se calculaban 2.000 obreros. El dirigente Antonio Soto había escapado a
Chile. En Enero de 1923 el obrero anarquista alemán Kurt Wilckens asesinó a Varela en
un atentado en la Capital, Wilckens a su vez fue asesinado en la cárcel por un miembro
de la Liga Patriótica.

En la ciudad: la Semana Trágica.


Los trabajadores de los talleres metalúrgicos Vasena (Bs. As.) se encontraban en huelga
desde diciembre de 1918. Reclamos: aumentos salariales reducción de jornada laboral,
reincorporación de los compañeros despedidos. En 1919 se produjo un choque entre os
huelguistas y quienes continuaban trabajando protegidos por custodios, la policial
intervino y provocó, en principio cuatro muerto y mas de veinte heridos.
La central sindical FORA (Federación Obrera Regional Argentina), del IV congreso,
comunista anárquica convoco a una huelga general para el 9 de Enero.
Las fuerzas policiales el 9 de enero balearon el cortejo fúnebre de las victimas de la
regresión del 7, con un número más alto de muertos y heridos.
La otra central sindical FORA del IX Congreso se sumaba a la convocatoria de la
huelga general. La liga Patriótica, grupos conservadores y radicales salieron a colaborar
con la policía. Los habitantes del barrio Once con fuerte presencia judía fueron atacados
como muestra del antisemitismo.
Yrigoyen mantuvo negociaciones con los sindicatos y tuvo una reunión con el propio
Vasena en la cual le reclamo que cediera a los reclamos obreros. Los incidentes duraron
una semana, la visibilidad que daba el conflicto la circunstancia de desarrollarse en Bs.
As. La presencia de las tropas del ejercito en la Capital y el numero de victima hicieron
de la Semana Trágica uno de los episodios más significativos de la protesta social, que
señalo además un cambio de actitud del gobierno radical ante la cuestión obrera.

El movimiento obrero.
Las agrupaciones sindicales existían ya en Argentina desde fines de siglo XIX. Hacia
1916 cuando llega el radicalismo las centrales activas eran varias. Un año antes la
FORA celebro su IXº congreso. Creada en 1901, en 1905 durante su Vº congreso se
definió como comunista anárquica. A ella se incorporaron sindicalistas revolucionarios,
esta corriente entendía al sindicato como la organización decisiva para la
transformación social a través de la huelga general revolucionaria. El sindicalismo
revolucionario rechazaba la subordinación de obreros y organizaciones a los partidos
políticos. En el IX congreso este sector consiguió la mayoría y estableció que la FORA
seria una organización exclusivamente obrera sin definición ideológica.
El sector anarquista se opuso al cambio y la central se dividió: FORA del Vº congreso
que era anarcocomunista, y la FORA del IXº congreso sindicalista revolucionaria.
Esta ultima dio origen en 1922 a la Unión Sindical Argentina (USA) también
sindicalista. En 1926 los ferroviarios de La Fraternidad y de la Unión Ferroviaria junto a
municipales y demás gremios fundaron la Confederación Obrera Argentina (COA), en
la que convivieron socialistas y sindicalistas que impulsaron la organización sindical
por rama industrial. Los militantes comunistas terminaron organizando el Comité de
Unidad Sindical Clasista (CUSC), en 1929.
En 1929 USA y COA crearían la Confederación General de Trabajo (CGT).
Durante la primera década del siglo XX el anarquismo había sido particularmente fuerte
en el movimiento obrero, estos actuaban por la promoción de la propaganda por acción
directa.
El sindicalismo revolucionario rechazaba a los partidos y fue la tendencia dominante
entre 1917 y 1921.
Los socialistas asumían plenamente su condición de miembros del partido.
Los comunistas también participaban de la lucha política.
En la década del 20 se produjo un fenómeno importante para el movimiento obrero: el
comienzo de un cierto dialogo con el estado, a partir de los primeros años de la
presidencia de Yrigoyen. Este intervino en algunos conflictos para apoyar el reclamo
obrero, evitar la represión y establecer contacto con los sectores sindicalistas, en
particular con ferroviarios y marítimos.
En tiempos de Alvear la unión ferroviaria obtuvo mejoras de salarios y condiciones de
trabajo, en las negociaciones el estado apoyo al sindicato. La unión ferroviaria y la
fraternidad el sindicato de maquinistas establecieron un modo de negociación con las
empresas y el estado que resulto exitoso y obtuvieron mejoras para el sector trabajador.
El procedimiento se tomo como modelo por otras organizaciones. Durante las
presidencias radicales Entre 1916 y 1930 se paso de un movimiento obrero con base
artesanal y perfil anarquista o anarcosindicalista, a un movimiento obrero cuya
organización mas importante era un sindicato grande, centralizado y capaz de obtener
mejoras para sus trabajadores por la vía de negociación con la patronal y el estado.

Otra vez en las ciudades.


Se dio una lenta modificación en la identidad de los grupos subalternos urbanos a una
identidad popular.
Los procesos de orden material que contribuyeron a sostener estas transformaciones
fueron varios, uno de ellos fue la movilidad social ascendente que se registró en ese
periodo. El sector medio creció en Buenos Aires entre 1914 y 1936. En este crecimiento
de los grupos medios tuvo un papel decisivo la demanda de mano de obra calificada
para el sector terciario y para actividades administrativas en la industria así como
extensión del sistema educativo. Se trato de una movilidad social a medio plazo que
terminaba por afectar a los hijos de los trabajadores.

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