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Perashát Mattót. Jumash

parashah matot, 42

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PERASHÁT MATTÓT

Capítulo 30

(Vers.3) “El hombre que haga una promesa…”. El tema de las promesas y los
juramentos es catalogado en el Judaísmo como un asunto muy serio y delicado.
El hecho de no cumplir con lo que se promete implica un pecado de grave riesgo.
En realidad, es preferible no prometer nunca, ni mucho menos jurar. Y en los
casos en que una persona quiera comprometerse a algo es mejor decir “belí
neder...” (Sin promesa) otorgando a lo dicho un mero carácter informal.

(Vers.3) “ante YHWH”. Esto incluye tanto a lo que se promete para cuestiones
sagradas o de beneficencia (ofrendas y donativos) como para cosas mundanas y
triviales (en el comercio, el hogar, o en lo social). Porque todo lo que dice la
persona lo expresa ante YHWH, que es Omnipresente.

(Vers.3) “…todo lo que salió de su boca cumplirá.” El Hombre, a diferencia del


animal, se distingue por el Habla. Y el uso y cuidado de este don es su condición.

(Vers.3) “…todo lo que salga de su boca, cumplirá.” En esta frase está


implícito algo maravilloso. Esto también quiere significar que la persona que
cuida su palabra, todo lo que él diga, y pida, YHWH lo cumplirá.

(Vers.4) “…Y la mujer”. El Rambá’m explica que la mujer -en su niñez o cuando
ya es casada- resulta más proclive a prometer y a jurar, por su dependencia al
padre o marido y esto puede causar desavenencias en el hogar. Por lo tanto la
Torá legisla que sus promesas o juramentos conlleven el consentimiento del jefe
de la familia. En cambio, siendo adulta y soltera., está en iguales condiciones que
el hombre. Cabe consignar que aún cuando una promesa o un juramento sean
válidos y firmes pueden ser anulados, cuando la persona lo considere pertinente,
por medio de un tribunal compuesto por tres hombres adultos, o con la
intervención de un rabino, quienes invalidan el compromiso asumido por el
solicitante al comprobar que éste no asumió los alcances y las consecuencias de
sus palabras.
Esta intervención, es similar a la del padre de la menor, o el esposo de la mujer,
que prometieron o juraron sobre algo sin sus respectivos consentimientos.

(Vers.16) “…él cargará con el pecado…”. Por callarse, aceptar, y luego anular.

Capítulo 31

(Vers.2) “Cobra la venganza de Yisrael sobre los midianitas”. Estos habían


tendido la maliciosa trampa ante Yisrael, mediante la prostitución de sus
mujeres, para hacerlos caer en pecado de perversión e idolatría (ver final de
Parashá Balak).

(Vers.2) “…y luego te retirarás.” Condicionó YHWH el fallecimiento de Moshé


Rabenu al cumplimiento de esta misión inconclusa para que se retire con el deber
cumplido.

(Vers.3) “Y habló Moshé al pueblo” A pesar de saber Moshé que tras esta
misión debía morir, no se retrasó ni un momento en cumplir la orden de YHWH.

(Vers.5) “Y fueron entregados” Cuando el pueblo se enteró de que Moshé


moriría después de esto, no quisieron presentarse, y debieron ser entregados a
fuerzas,

(Vers.6) “Y los mandó a ellos Moshé…con Pinejhás.” ¿Por qué no fue Moshé al
frente de este ejército? Existieron dos motivos para ello:

1. Por haber sido Pinejhás, con su heroica intervención, quien salvó a Yisrael de la
tragedia que había comenzado a hacer estragos en el Am-Yisrael, a causa del
maligno plan tramado por los midianitas, le otorgó Moshé el honor de que sea él
quien conduzca al ejército para cobrar la venganza pendiente.
2. Moshé vivió muchos años de su juventud en Midián, allí conoció a Yitró, se
casó con su hija Tziporá, tuvo a sus dos hijos, etc. Por lo tanto, no creyó
correcto ni digno encabezar una guerra en contra de esa gente que lo acogió en
su seno. Sobre esto fue escrito: “Al pozo del cual bebiste agua, no le arrojéis
piedras”.

(Vers.8) “…y a Bilaám hijo de Be-ór lo mataron a espada.” Se podría


preguntar: ¿Qué hacía allí Bilaám, si él no vivía en Midián, sino en Arán?

Sobre esto, explica el Talmud, tratado Sanhedrín 106, Había ido Bilaám a Midián
a cobrar la recompensa de su consejo dado a Balak, de que los haga caer en la
tentación de degeneración sexual, cuyo resultado fue la muerte de 24.000
Yahudim por la plaga que YHWH desató sobre ellos.

Cuando los Yahudim lo vieron, lo ajusticiaron y fue muerto a filo de espada,


porque así como él había usado las armas de Yisrael (las palabras de sus bocas y
sus rezos, con los cuales piden a YHWH, y son respondidos) para eliminarlos con
sus maldiciones, también ellos usaron ahora el arma de los enemigos de Yisrael
para ajusticiarlo También Balak recibió su merecido, pues tras su frustrada
gestión como rey de Moab, regresó a su país de origen -Midián- y allí fue hallado
y castigado por Yisrael.

(Vers. 21) “Esta es la ley que ha prescrito YHWH”. Se legislan aquí las reglas
de la esterilización (Hag-alá) y purificación (Tevilá) de los utensilios de cocina:
ollas, platos, cubiertos, etc.- que pasan de la propiedad de un gentil a manos de
un Yahudí. La primera, se hace con la finalidad de expeler del objeto lo que tiene
impregnado en su interior, de los alimentos prohibidos que se cocinaron
anteriormente. Para ello se debe proceder de la misma manera como fue usado.
Es decir, si es una parrilla que, por lo general, se usa directamente sobre la
lumbre, se debe ponerla sobre el fuego hasta que se torne al rojo vivo (a este
proceso se le llama libún). Si es una olla, se la llenará de agua haciéndola hervir
hasta lo máximo (esto es Hag-alá) La segunda etapa, la purificación, se realiza
sumergiendo totalmente el utensilio en las aguas de la Tevilá, con la intención de
adquirirlo en estado de pureza.

(Vers.21) “que volvían de la guerra.” El texto parece decir: “que van a la


guerra.” Es para advertir a los soldados victoriosos que ahora se van a
encontrar con el peor enemigo, la euforia del triunfo. Las ínfulas del éxito y sus
secuelas.

(Vers. 27) “Y divide todo el botín entre los combatientes y toda comunidad”.
El total de lo conquistado debía repartirse entre los que fueron al frente y toda
la comunidad. Porque aunque no todos lucharon, el mérito de la victoria es de
todos.

(Vers. 32) “Y las cifras de todo lo conquistado.” Las cantidades aquí


enumeradas, más de 800.000 cabezas de animales, y 32.000 niñas pequeñas,
reflejan, en una lógica y sencilla proporción, la asombrosa dimensión en número y
poderío que poseían los países enemigos que enfrentaba Yisrael.

Esta mención no hace sino engrandecer, aún más, la innegable y milagrosa


intervención de YHWH, en la triunfante batalla que acababan de realizar los
escasos 12.000 soldados hebreos, ante los centenares de miles de hombres que
enfrentaron.

Por si esto fuera poco, debemos añadir y resaltar que estos 12.000 valientes,
regresaron todos sin sufrir baja alguna, sanos y salvos al campamento hebreo,
tras completar con éxito esta increíble hazaña bélica.

(Vers. 41-47) “Y entregó Moshé a El-azár…y a los Leviim”. Estos aportes


representaban el reconocimiento de que indudablemente gracias a la ayuda
espiritual, de los kohanim y de los leviim, se había logrado el éxito.
(Vers. 50) “…para expiar con ello por nuestras vidas”. Un profundo y
admirable sentimiento impulsó a estos oficiales del ejército de Yisrael a donar
estas joyas.

Ellos acababan de oír las reglas de esterilización y purificación de los utensilios


que conquistaron de los midianitas y comprendieron que el proceso de limpieza
era, principalmente, para extraer los vestigios de impureza que podían haber
quedado impregnados en el interior del material de esos objetos.

Entonces, ellos reflexionaron y decidieron donar las joyas femeninas que habían
traído de botín, porque reconocieron que aún cuando no cometieron ningún desliz
pecaminoso al recoger estos objetos valiosos de las reinas y princesas
midianitas, sin embargo, no podían asegurar que quizás algún pensamiento
prohibido haya cruzado por sus mentes al hacerlo y de tal forma haya quedado
impregnado en sus almas, algún vestigio recóndito de impureza.

Capítulo 32

(Vers.1) “Y el ganado que poseían los Hijos de Reuvén y Gad era muy
numeroso.” La razón por la cual tenían estas dos tribus tanto ganado, se
atribuye al hecho de que Reuvén era el primogénito y había heredado doble
parte del ganado de su padre Yaakóv, que al llegar a Egipto, lo hizo con su
numeroso ganado, (Bereshit 46: 6). Y cuando salieron de Egipto lo hicieron con
todos sus animales, que eran muchísimos, prueba de ello fue que el faraón se
había rehusado a que lleven sus ganados con ellos y estuvo dispuesto a dejarlos
salir, pero solos.

Con respecto a la tribu de Gad, se dice que eran muy fuertes y trabajadores, y
que tenían casi tanto ganado como los de Reuvén. Incluso se sabe, que la
iniciativa de presentar esta propuesta fue de ellos. (Por eso los menciona el
texto en primer lugar y luego a los de Reuvén, cuando hablan con Moshé para
solicitar esta opción.
(Vers.2) “Y fueron los Hijos de Gad y los de Reuvén y dijeron.” Duras
críticas de los exégetas mereció esta actitud, precipitada y egoísta de los
integrantes de estas dos tribus. Se los culpa de evidenciar un materialismo
insensato.

¿Cómo se puede entender de otra manera el hecho de desdeñar recibir un


territorio dentro de la Tierra Prometida que mana leche y miel, esperada
durante largos años y preferir a cambio tomar posesión de una región fuera de
sus límites por el sólo hecho de asegurarse una buena pastura para su numeroso
ganado?

“Heredad que se toma con precipitación no conlleva bendición para el futuro”


Esta frase del Rey Shelomó en su Libro Mishlé 20: 21, alude a este hecho. Años
más tarde, fueron ellos los primeros en ser atacados y masacrados siendo
expulsados de allí por los enemigos.

La ambición desmedida, la pasión por acumular riqueza y el afán por conservarla,


engendra egoísmo y aislamiento y ocasiona el riesgo de los celos y la envidia.

(Vers. 16) “pensamos construir aquí establos para el ganado y ciudades para
los niños.” Antepusieron las necesidades de los animales a las de sus propios
hijos. El sórdido afán materialista hizo que pensaran más en el ganado que en los
niños. En cambio, cuando Moshé les concede el permiso de hacer lo que querían
tras reprenderlos y advertirles de su error, les cambia la frase en sentido
inverso (Vers. 24) señalándoles claramente las prioridades que debían respetar.

(Vers.22) “…estarán limpios de cargo ante YHWH e Yisrael. Esta expresión


de Moshé, se ha constituido en una premisa moral que debe tener presente todo
Yahudí. No es suficiente con estar limpios ante YHWH, es preciso estarlo
también ante la gente. Y no alcanza con estar limpios ante la gente hay que
estarlo, además, ante YHWH. Parafraseando el dicho popular diríamos: No
hagas cosas buenas ante YHWH que parezcan malas para la gente. Ni hagas
cosas buenas para la gente que sean malas ante YHWH.
(Vers.22) “…estarán limpios de cargo ante YHWH e Yisrael.” Estas palabras
de Moshé indican que ante YHWH en realidad ellos estaban en orden. Porque, en
lo más profundo del corazón, la intención de esta gente de instalarse allí, era
también para estar cerca de Moshé cuando sea sepultado en esa región.
El .problema era cómo lo tomaría el resto del Pueblo si ellos se quedaban desde
ahora en ese lugar.

(Vers.25) “Y dijeron los Hijos de Gad y los Hijos de Reuvén a Moshé,


diciendo”. En realidad, el texto hebreo literal dice: “Y dijo”, en singular, porque
el que hablaba con Moshé era un dignatario de la tribu de Gád que representaba
a ambas tribus.

(Vers.26) “Nuestros niños y el ganado quedará aquí.” Ahora ya dijeron las


cosas correctamente. Después del regaño que recibieron de Moshé
comprendieron que los niños y sus necesidades estaban primero que sus
pertenencias.

(Vers.28) “Entonces, encomendó Moshé a El-azár y a Yehoshúa”. Consiente


Moshé de su inminente retiro de este Mundo encarga a El-azár y a Yehoshúa
para que se cumplimenten estas condiciones antes de dar la posesión de esta
región a las dos tribus solicitantes.

(Vers.28) “…se les dará a ellos estos territorios de Guilad como posesión de
heredad.” De manera definitiva y legal. Mientras tanto lo ocuparán en forma
provisional y condicionada.

(Vers.30) “Empero, si no cruzan ellos con ustedes.” Este doble


condicionamiento, si hacen esto se les dará lo que piden y si no lo hacen, se les
dará otra cosa y todas las pautas impuestas por Moshé en este acuerdo, fueron
instituidas en el Talmud como requisitos básicos e indispensables para cualquier
convenio o acuerdo que sea pactado de acuerdo al derecho judaico. Se apuntan y
estipulan las cláusulas del contrato “...Acorde e igual al convenio de los Hijos de
Gad y de Reuvén”.

(Vers.31) “…lo que diga YHWH a tus servidores, haremos.” El compromiso


contraído aquí por los Hijos de Gad y de Reuvén, les implicó cruzar el Jordán
junto con los demás y participar en la conquista de la Tierra de Kenaan hasta su
finalización. El proceso se prolongó durante siete largos y penosos años de lucha.

(Vers.32) Nosotros hemos de cruzar como soldados ante YHWH”. El vocablo


“nosotros” que utiliza aquí la Torá aparece incompleto (nájnu en lugar de anájnu)

Esta diferencia, explican los expertos en ortografía hebrea, es para indicar que
ellos no se referían a que todos los hombres de las tribus de Reuvén y Gad
cruzarían el Jordán para luchar junto a sus demás hermanos de Yisrael, sino
solamente los idóneos y prestos para esa misión. Por ello dijeron: nájnu y no
anájnu.

Encontramos esta misma variante en otros lugares del Texto y también con el
mismo significado; por ejemplo: Cuando los hermanos de Yosef dijeron.
“Nosotros somos hijos de un mismo padre”, usaron el vocablo nájnu en lugar de
anájnu, porque no incluían a los otros hermanos que no estaban allí con ellos,
Yosef, según ellos creían, y Binyamín.

(Vers.33) “Y les concedió Moshé también a una media Tribu de Menashé.” La


anexión de esta media tribu de Menashé al grupo de Reuvén y Gad, es
controvertida. Unos intérpretes infieren que fue por decisión ulterior de ellos
mismos quienes al constatar la calidad y extensión del territorio, se acoplaron a
la solicitud de aquellos. Otros afirman que fue Moshé quien les invitó a unirse a
estas dos tribus para que sean un puente de conexión entre ambos territorios
ocupados por Israel y de esta forma quedase una parte (eran en realidad sólo
dos familias) de la tribu de Menashé de este lado del Jordán y la otra mitad del
lado contrario y así se sintiese unido y hermanado todo el Pueblo de Yisrael.
Haftará de Mattot

Esta es la primera de las tres Haftará de aflicción y tristeza que se deben leer
en los shabat previos a Tishá-Beáb -9 de Av-. Transcurren en este periodo de
luto/Ben Hametzarím, las tres semanas de duelo general en todo el mundo judío
por la conmemoración de la destrucción de Yerushalayim y el Bet-Hamikdash
acaecido, en ambas oportunidades, en esta misma fecha. Se escogió, para iniciar
esta serie, el primer capítulo del profeta Yirmeyahu/Jeremías porque fue
precisamente él quien advirtió enfática y públicamente, mediante las
reprimendas y los sermones que YHWH le ordenó trasmitir al pueblo hebreo y a
sus gobernantes, las horribles calamidades posteriores que vendrían, para evitar
que sucedieran. El profeta Yirmeyahu fungió en los años previos al primer
desastre, sucedido en el año 3.338, y fue testigo presencial, y forzoso
protagonista, de lo ocurrido antes, durante y después del mismo.

Fue Yirmeyahu, mediante inspiración profética, que escribió, por orden y dictado
de YHWH, la Meguilat-Ejá/El Rollo de las Lamentaciones, en donde se describen
los horrores sucedidos en la destrucción de Yerushalayim y el Templo sagrado,
para luego presentarla ante el monarca Yehoyakím/Joaquim, advirtiéndole lo que
sucedería si no se cambiaba la conducta liberal imperante en el gobierno y en la
mayoría de los ciudadanos. La reacción del rey fue intransigente y agresiva.
Luego de echar una ligera y burlona mirada al rollo escrito por Yirmeyahu, lo
arrojó al fuego de su chimenea y ordenó expulsar al profeta del palacio. Poco
tiempo después, Nebujadnetzar/Nabucodonosor II, con su ejército invadió
Yerushalayim y pasó, exactamente todo lo que había advertido y escrito
Yirmeyahu. Más tarde, YHWH le ordenó escribirlo otra vez, agregando un
capítulo nuevo en el texto.

Tishá-B’Av o Tish'ah-B’Av (en hebreo: ‫באב‬ ‫תשעה‬, tish‘āh-bə-āḇ) es el


principal día de ayuno y abstinencia del judaísmo rabínico. Su nombre hace
referencia al noveno día/Tishá del mes hebreo de Av, que cae en
la canícula boreal (es la temporada del año en la cual el calor es más fuerte en el
hemisferio norte). Se le suele llamar el "día más triste de la historia judía" y
tradicionalmente conmemora el decreto de la generación de los judíos del
desierto de no entrar a la Erets-Yisrael (Talmud babilonio tratado de Taanit
pág. 29), la destrucción del Primer templo de Yerushalayim por
el Ejército de Nabucodonosor II, la destrucción del Segundo Templo por las
legiones de Tito, la caída de la fortaleza de Betar y por consiguiente, el colapso
de la Rebelión de Bar-Kojvá, seguido por la intensa persecución conducida
por Adriano, la expulsión de los judíos de Inglaterra por el Rey Eduardo I, la
expulsión de los judíos de Francia, y el destierro de los judíos de España por
el rey Fernando y la reina Isabel en 1.492 . Por último, hay quienes dicen que
la Solución Final firmada durante la Segunda guerra mundial también sucedió en
esta fecha, 9 de Av.

El ayuno conmemora los dos eventos más tristes de la historia judía: la


destrucción del Primer Templo, construido por el rey Shelomó, y la del Segundo
Templo. Estos hechos acaecieron en el mismo mes, av, y como tradición en el
mismo día nueve, pero trascurrieron 656 años del primero al segundo.

En relación con la caída de Yerushalayim, existen otros tres días de ayuno que se
establecieron a la vez que éste: el 10 de Tevet, cuando comenzó el asedio; el
diecisiete de tamuz, la primera grieta del muro; y el tres de Tishréi, conocido
como el Ayuno de Godolías, día en que Godolías fue asesinado (II Reyes 25:
25; Jeremías 41: 2). De Zacarías 7: 5, 8: 19, menciona que tras la
edificación del Segundo Templo, no se siguió con continuidad la costumbre del
ayuno. Tras la destrucción de Yerushalayim por los romanos, se volvieron a
establecer los 4 días.

Tras el Éxodo

En este día, en el 1.446 antes de HaMashiaj, 16 meses después


del Éxodo liderados por Moshé, los yisraelitas que hubieran tenido 20 años o
más cuando salieron de Mitzrayim fueron condenados a morir en
el midbar/desierto, y la entrada a la Erets-Yisrael se retrasó cuarenta años
hasta que aquella generación muriera.

Los cinco acontecimientos

Según la Mishná (Taanit, 4:6), hay cinco eventos que justifican el ayuno y la
abstinencia el 9 de av:

-Este día, Moshé mandó 12 espías para informarle sobre la tierra de Kenaan. Los
espías regresaron con malas noticias, y los hijos de Yisrael sollozaron, temieron
y se desesperaron por no poder ingresar a la Tierra Prometida. Este día vendría
a ser solemnizado por las generaciones venideras de los Hijos de Yisrael
(Bamidbar 13-14).

-Los babilonios arrasaron el Primer Templo y toda Judea liderados


por Nabucodonosor en el 586 a. M., condenado a la población al exilio de
Babilonia.

-El Segundo Templo fue destruido por el Imperio romano en el año 70, tras
la primera guerra Judeo-romana, llevando a los judíos a una diáspora de dos mil
años.

-La revuelta de Simón bar-Kojvá contra Roma fracasó y Bar-Kojvá, el Taná Rabí
Akivá y miles de sus seguidores fueron asesinados.

-Tras la caída de Yerushalayim en el 70, su resurgimiento un año después.

Según el Talmud, la destrucción del Segundo Templo comenzó el 9 y terminó el


10 de Av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo.

Otros acontecimientos del 9 de Av:

-Urbano II declara las Cruzadas en 1095.


-Quema del Talmud en 1242.

-En 1290, firma del edicto de Eduardo I de Inglaterra expulsando a los judíos
de Inglaterra.

-El Decreto de la Alhambra expulsa a los judíos de España el 3 de agosto de


1492.

-Primera Guerra Mundial en 1914.

-Aprobación de la Solución Final contra los judíos de Europa (9 de Av de 5701).

-Inauguración del Campo de exterminio de Treblinka el 22 de julio de 1942 (8 de


Av de 5702).

-Atentado terrorista en Buenos Aires en la sede de la AMIA (Asociación Mutua


Yisraelita Argentina) el 18 de julio de 1994 (10 de Av de 5754). Murieron 85
personas y hubo más de 120 heridos.

-Inicio del Plan de retirada unilateral Yisraelí de la Franja de Gaza (10 de Av de


5765).

Holocausto/Shoah

Muchos judíos jaredíes/ultraortodoxos ven en el 9 de Av una forma de


rememorar a los seis millones de judíos muertos en el Holocausto. Judíos
ortodoxos y no ortodoxos los recuerdan en un día oficial de duelo llamado Yom-
HaShoah. Líderes rabínicos jaredíes están en desacuerdo y no celebran ni
el Yom Yerushalayim ni el Yom Ha'atzmaut/Día de la Independencia de Yisrael,
hecho que además afirmaría que para ellos el Estado de Yisrael carezca de
significado religioso.
Como en el Yom-Kippur, el Tishá-B'Av consiste en un día de 25 horas, a veces
más según la localización y que empieza al atardecer y dura hasta la noche del
día siguiente. Hay seis prohibiciones:

1. No llevar zapatos de cuero.


2. Abstenerse de comer y beber (salvo que comprometa la vida).
3. Abstenerse de lavarse o bañarse (en algunos casos, sólo se acepta una
mínima higiene).
4. Abstenerse de aplicarse cremas, aceites, desodorantes y maquillajes.
5. Abstenerse de mantener relaciones sexuales, abrazarse, besarse o
cualquier otra forma de afecto corporal.
6. Abstenerse de estudiar la Torá, ya que trae alegría a la persona. Sin
embargo, ciertas partes sí se pueden estudiar, como son:

— El tercer capítulo del tratado Moed-Katán, que habla de las leyes del duelo y
la excomulgación [sin profundizar en su análisis].

— El comentario del Midrash sobre el Libro de las Lamentaciones, además de la


interpretación de otros exégetas.

— El Libro de Job con sus comentarios, pues, al igual que Lamentaciones,


despierta un sentimiento de pena y dolor en el lector.

— Los capítulos de admonición y tragedias registrados en el Libro de


Jeremías —salteando aquellos versículos que hablan de consuelo—.

Aunque llegue la noche, se prohíbe comer carne y beber vino hasta el mediodía
del día siguiente, ya que de acuerdo con la tradición, el templo ardió toda la
noche y parte del día siguiente, el 10 de av.

En la sinagoga, y al volver a casa, desde el anochecer al mediodía, uno debe


sentarse en el suelo o en sillas bajas, como durante la shiv'ah/semana
de luto tras la muerte de un familiar de primer grado, algunos llegan a dormir
sobre el suelo y no se puede felicitar o regalar nada en este día, viejos libros de
rezos y torás se suelen enterrar en este día.

Las leyes del Tishá B'Av están grabadas en el Shulján Aruj ("Código de Ley
Judía") Orach Chayim 552-557.

Liturgia

Los cinco capítulos del libro de Eijá/Lamentaciones se leen en


la sinagoga durante la tarde del servicio. Además, durante el luto se leen
las kinót/Poesía bíblica, compuesta por varios poetas, sobre todo rabinos
como Elazar ha-Kalir, Judah ha-Levi, Shimon Schwab, Solomon
Halberstam, Bobov Hasidim , sobre todo clásica.

Historia del rito

La literatura talmúdica comenta que la práctica se refleja como un día de


congoja y ascetismo. En los últimos años, se observa una disminución de la
práctica, en horas y/o prohibiciones.

Maimónides (siglo XII), en su Mishné Torá, proponía que las restricciones de no


beber vino ni comer carne debían retraerse a la víspera de Tishá B'Av

A fines del siglo ii o principios del III, no se practicaba de una manera tan
severa y hubo rabinos, como Judah ha-Nasi que abogaron por abolirla o, según
otras versiones, aminorar su severidad cuando se propusiera pasarla del sábado
al domingo (Talmud, Tractate Megillah 5b), pero en tiempos postalmúdicos se
volvió más restrictiva, sobre todo en los siglos del XV al XVIII, se puede
observar de hecho un aumento gradual en las prohibiciones hasta llegar a
prohibir matrimonios u otros eventos.

Los judíos ortodoxos prefieren no abandonar ninguna práctica, al menos hasta el


advenimiento de HaMashiaj. Los sionistas propusieron su supresión en un
principio. El movimiento conservador se pronuncia de distintas formas, queriendo
suprimirla en todo o en parte o respetarla tal cual.

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