CRIOTERAPIA
HISTORIA
El uso de la terapia fría (crioterapia) se remonta a los griegos
antiguos. Hipócrates, Aristóteles y Galeno hacen mención de
los tratamientos con el frío para curar las lesiones agudas.
Las bebidas frías, los baños, el hielo natural y la nieve se
emplearon como las primeras terapias frías antes de la
introducción del hielo artificial en el año 1755. Desde los
años 40, se ha utilizado el frío de manera extensa para tratar
las lesiones agudas y subagudas y para la rehabilitación.
La crioterapia, también conocida como terapia de frío, es
una aplicación terapéutica que implica el uso de
temperaturas frías en el tratamiento médico. Se puede
utilizar para tratar una variedad de lesiones tisulares y se
utiliza comúnmente en el tratamiento del dolor
musculoesquelético, la inflamación y la hinchazón. El
objetivo principal de la crioterapia es la crioterapia se puede
administrar localmente o en todo el cuerpo. La crioterapia
local se puede aplicar a través de varios métodos, como
bolsas de hielo, compresas frías, aerosoles fríos o baños de
hielo.
¿QUÉ ES LA CRIOTERAPIA Y PARA QUÉ SIRVE?
La crioterapia, es un tipo de intervención terapéutica en la
cual se utiliza el frío para conseguir diversos efectos en la
zona del cuerpo donde se aplica. Generalmente se busca
conseguir efectos a nivel de la circulación, la conducción de
los nervios, el tejido, la contracción muscular y sobre la
espasticidad.
¿Cómo funciona la crioterapia?
la crioterapia tiene efectos sobre la circulación ya que
produce una vasoconstricción y disminución de la misma, así
mismo disminuye la inflamación, el dolor, la velocidad de
conducción nerviosa, aumenta el tono muscular, y la
producción del colágeno de la piel.
¿Qué beneficios tiene la crioterapia?
Ventajas y beneficios de la crioterapia para tratamientos de
fisioterapia La crioterapia como tratamiento fisioterapéutico
tiene 4 principales beneficios:
Efecto analgésico. Bajar la temperatura de la piel por
debajo de los 15º C genera un efecto analgésico local. El
máximo beneficio analgésico se obtiene durante los primeros
15 segundos del tratamiento y puede durar hasta 1 hora.
Efecto antinflamatorio. La temperatura fría de los tejidos
influye directamente en la reacción inflamatoria. La
aplicación del frío puede reducir entre el 70 y el 80% de la
cantidad de sustancias algógenas, generando una respuesta
inflamatoria menos intensa. El frío disminuye el flujo
sanguíneo y la presión hidrostática, limitando así el extravío
plasmático responsable de los edemas. No obstante, el frío
no impide la liberación de líquido fundamental para la
reparación de los tejidos, por tanto, solo ralentiza los efectos
nocivos del edema.
Efectos vasoconstrictores. El frío causa una rápida
vasoconstricción arteriolar y capilar inicial, pero si la
temperatura helada se mantiene se pueden alterar los
períodos de vasodilatación. La temperatura fría no tiene una
dirección directa en la reabsorción del edema, es necesario
aplicar una pequeña compresión y una posición elevada.
Efecto neurológico. El frío disminuye la espasticidad
muscular. El músculo durante y después de la aplicación del
hielo disminuye su amplitud.
¿Cuánto tiempo se aplica la crioterapia?
Usualmente para la aplicación de las compresas se estima
un tiempo de aproximadamente 15 minutos en un área
grande, y 10 minutos en un área pequeña, como son las
manos y pies.
Formas de aplicación de la crioterapia
La crioterapia se puede aplicar de diferentes formas.
Algunas de las formas comunes de aplicar la crioterapia:
Aplicación localizada de frío: Se utiliza hielo, compresas
frías o bolsas de hielo en la zona afectada. Esto puede
ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor.
Inmersión en agua fría: Se sumerge la parte del cuerpo
afectada en agua fría o en un baño de contraste, alternando
entre agua caliente y agua fría. Este método puede ayudar a
mejorar la circulación y reducir la inflamación.
Criomasaje: Es una combinación de masaje y aplicación de
frío localizado. Se utiliza hielo o compresas frías durante el
masaje para obtener efectos terapéuticos adicionales.
Aerosoles refrigerantes: Se utilizan aerosoles que
contienen sustancias refrigerantes para enfriar la zona
afectada. Esto puede proporcionar alivio rápido y localizado.
LESIONES TRATADAS CON CRIOTERAPIA
Algunas de las principales lesiones tratadas con crioterapia
son:
Esguinces y Distensiones: Para lesiones agudas de
ligamentos y músculos, la crioterapia ayuda a reducir la
hinchazón y aliviar el dolor, acelerando la recuperación.
Tendinopatías: La aplicación de frío controlado puede ser
eficaz en el alivio de la inflamación y el malestar asociados
con las tendinopatías o tendinitis.
Bursitis: La crioterapia puede contribuir a reducir la
inflamación en las bursas, sacos llenos de líquido que
amortiguan las articulaciones.
Dolor en Articulaciones: Pacientes con afecciones como la
artritis pueden encontrar alivio temporal de su dolor
mediante la crioterapia.
Síndrome de Dolor Patelofemoral: Esta afección que
afecta la rodilla puede responder positivamente a la terapia
de frío para reducir la inflamación.
Lesiones Deportivas: Los atletas a menudo recurren a la
crioterapia para tratar lesiones relacionadas con la actividad
física, como contusiones y fracturas por estrés.
Dolor de Espalda: La crioterapia localizada puede ayudar a
aliviar el dolor en la espalda baja debido a tensiones
musculares.
Rehabilitación Postoperatoria: Después de procedimientos
quirúrgicos ortopédicos, la crioterapia se utiliza para
controlar la inflamación y mejorar la recuperación.
Migrañas: Algunos pacientes encuentran alivio de las
migrañas mediante la aplicación de crioterapia en el cuello o
la frente.
¿Cuántas sesiones de crioterapia se necesitan?
La cantidad de sesiones de crioterapia varía según la lesión
y la respuesta individual del paciente. En general, se suele
recomendar un programa de varias sesiones para obtener
los mejores resultados, pero esto se determina en consulta
con el profesional de fisioterapia.
BENEFICIOS DE LA CRIOTERAPIA PARA LAS LESIONES
MUSCULARES
La crioterapia se ha consolidado como un recurso valioso en
el tratamiento de lesiones musculares, ofreciendo múltiples
ventajas para la recuperación efectiva.
Los principales beneficios de la crioterapia en el contexto de
las lesiones musculares son:
Reducción de la Inflamación: La aplicación de frío
controlado disminuye la hinchazón muscular, aliviando el
dolor y facilitando la recuperación.
Alivio del Dolor: La crioterapia alivia el malestar asociado
con las lesiones musculares, permitiendo una mayor
comodidad durante el proceso de rehabilitación.
Mejora de la Circulación: El frío estimula el flujo sanguíneo,
lo que promueve la entrega de nutrientes y oxígeno a los
tejidos dañados, acelerando la curación.
Prevención de Hematomas: La crioterapia puede ayudar a
prevenir la formación de hematomas en el área lesionada, lo
que favorece la recuperación.
Control de la Respuesta Inflamatoria: Ayuda a regular la
respuesta inflamatoria del cuerpo, evitando una inflamación
excesiva que podría prolongar la recuperación.
Mayor Rango de Movimiento: Al reducir la rigidez
muscular, la crioterapia facilita la restauración del rango de
movimiento afectado por la lesión.
Aceleración de la Rehabilitación: Los beneficios
acumulativos de la crioterapia contribuyen a una
recuperación más rápida y efectiva de las lesiones
musculares.
PROTOCOLO PARA LA APLICACIÓN
Para que el tratamiento sea exitoso es recomendable aplicar
el protocolo
Detener la actividad física inmediatamente.
Aplicar hielo en la zona indicada.
Sujetar la zona dañada para limitar el dolor.
Elevar la zona para evitar apoyar.
Modos de paliación de la crioterapia
La crioterapia se puede aplicar de diferentes formas, entre
las cuales
Crioterapia tópica: Se aplica directamente sobre la piel
afectada utilizando algodón o un dispositivo de
pulverización. Se utiliza nitrógeno líquido para congelar las
lesiones cutáneas y posteriormente destruirlas
Crioterapia interna: Se utiliza para tratar afecciones
internas, como lesiones precancerosas. Se emplean
criosondas, que son aplicadores similares a agujas, a
través de los cuales se hace fluir nitrógeno líquido o gas
de argón a alta presión para generar un frío intenso y
eliminar el tejido anormal
Compresas frías: Se aplican bolsas de hielo o compresas
frías directamente sobre la zona afectada.
Baños de contraste: Consiste en alternar la exposición a
agua caliente y agua fría para obtener efectos
terapéuticos.
Aerosoles refrigerantes: Se utilizan aerosoles que
generan frío para aplicar sobre la piel afectada.