0% encontró este documento útil (0 votos)
55 vistas2 páginas

La Onicofagia

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
55 vistas2 páginas

La Onicofagia

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La onicofagia es una costumbre de incidir, cortar, roer las uñas con los dientes, pudiendo

provocar heridas en dedos, labios y encías, así como el desarrollo de diversas infecciones. Esta
es considerada un hábito patológico muy extendido en la infancia y en la edad juvenil, que
influye negativamente en la estética dental, bucal y digital. Representa a veces una costumbre
viciosa contraída desde pequeño y en otras ocasiones es sintomática de una afección
neuropática.

La mayor incidencia de este mal hábito se da en la pubertad (44%). Es más común en el sexo
masculino que en el femenino. Y en niños de 7 a 10 años, ocurre entre el 28 y el 33% de los
casos.

Causas

La succión de dedos y la mordedura de uñas son ejemplos cotidianos y comunes de hábitos


pautados de desarrollo. Suelen considerarse reacciones automáticas que pueden manifestarse
en momentos de estrés, frustración, fatiga, aburrimiento o alteraciones psiquiátricas.

Una vez establecido este hábito, las conductas que lo exacerban son hambre, aburrimiento e
inactividad. Puede además estar asociado a trastornos mentales o emocionales, según su
frecuencia

Consecuencias y manifestaciones clínicas

 La continua y reiterativa manía ocasiona desgaste y astillamiento prematuro de los


incisivos centrales superiores, dientes de enorme repercusión en la buena apariencia de la
sonrisa.
 Los microtraumatismos que el mordisqueo ocasiona en las mucosas labiales hacen que la
patología infecciosa (herpes, labios cortados, aftas) sea más frecuente en estos pacientes.
 Asimismo, la estética de las manos disminuye por la presencia de uñas escasas e
irregulares, crecimiento indebido de la uña, verrugas, las uñas se pueden encarnar.
Además, se puede originar una deformación de los dedos y puede aparecer un factor
psicológico relacionado con la pérdida de autoestima de los pequeños.
 Morderse las uñas puede resultar en infecciones cruzadas por el transporte de gérmenes
que se ocultan bajo las uñas a la boca o viceversa. Y esto sucede por la diferencia en la
flora bacteriana de ambas partes.
 El mordedor compulsivo de uñas puede estar tentado a comer no sólo ésta sino también
la cutícula y la piel de alrededor, provocándose heridas por donde sufrir infecciones
oportunistas micróbicas y virales.
 A largo plazo perjudica el esmalte dental, aumentando la caries en las zonas afectadas y la
sensibilidad dental.

Cómo corregirlo: consejos a las mamás

Acabar el hábito de morderse las uñas no es sencillo, sobre todo en los más pequeños debido a
que ellos no son conscientes de lo perjudicial que es esa costumbre, ni de los riesgos a los que
quedan expuestos, por lo tanto:
 Explicarles las consecuencias que pueden padecer es el primer paso para combatirlo.
cuando solo les pides que dejen de morderse las uñas una y otra vez, tan solo les produces
más ansiedad y tensión. Por tanto, en vez de ayudarles se puede agravar el problema.
 Practicar ejercicio físico. Puesto que la onicofagia se asocia al estrés o la ansiedad.
 Manualidades. Los juegos de construcción, pintar, la plastilina o las actividades manuales,
ya que harán que tengan las manos ocupadas y no se muerdan las uñas.
 Guantes.
 Esmaltes de uñas con sabor desagradable o aplicar picante. Esta técnica es muy efectiva ya
que hará que detengan el mordisqueo de forma consciente.
 Masticar chicle sin azúcar. Es cierto que no es la mejor opción, pero puede ser una
solución para momentos puntuales.

También podría gustarte