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Edicion N° 192 de revista Mampato

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Alvaro Araneda
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mampato 5 Flomes SiveSines Chilemas ZONA MESOMORFICA(V) FORMACION XEROMORFICA ANDINA (CONCLUSION) Queridos lectores: Cuando se ha tenido ocasién de encontrarse en plena cordilie- ra durante una nitida noche sin luna, se hace inolvidable el ma- ravilloso espectaculo de la Via Lactea con sus millones de es- trellas tan lejanas y eniqmaticas. Junto con pensar ante esa in- mensidad en lo poca cosa que ‘somos, hemos tratado de imaqi- naros cémo seran los astros y los planetas, si habré vida en ellos y la tremenda impresion que debe causar la soledad y el silencio que lo envuelve todo desde la salida de la Tierra. Los astronautas tienen que te- ner los nervios de acero, de otro modo se volverian locos. Si los viaies a nuestro satélite que les hemos ido presentando desde el Apolo XI han sido impresio- nantes, como van a ser los que se Ilevaran a cabo a Marte y ‘otros planetas en unos afios mas. A nuestra generacién le ha to- cado el inicio de la expansién del hombre hacia el espacio deral, sin saber hasta dénde puede fleqar ni con qué se va a encontrar. En este ejemplar de la revista incluimos un articulo sobre la préxima meta, Marte, con foto- aratias, datos y dibujos dirigidos por importantes cientificos. Gimeeres ) tasPanperse deArgal fii” Franz Bopp ElPlaneta Marte... LaRana mas grande del mundo E1Planeta Marte Flores Silvestres _Chilenas. Los Mamiferos Chilenos . Nuestra Péaina........ Marte .. ; Mampato Howard Flynn LaTribu Terrible Pasado Colonial (i) Por qué? Evisopara Mini Aaricultores EtRincon de Rena Mampatoarama ..... Puertas Adentro |... Agul cantamos todos Correo de lon Mampatinos ta Vide es Ast... ueaos’ | Chistes Para Armar ndeptses races tana 2k: siggpemraeee oe. HISTORIAS Y CUENTOS LAMINAS HISTORIETAS turera y a las cosas del mar. estudié ndutica y va en posesién de su titulo de piloto, recorrio como marino el mundo entero, adquiriendo asi un gran co- nocimiento de los mas diversos paises v de todas las razas humanas. Durante veinticinco afios escribié una monumental e inapreciable serie de novelas de aventuras bajo todos los cielos, en tierra y mar, que alcanz6 gran éxito en su 6po- ay que atin hoy conmueve a la gente joven y a muchos adultos. Entre sus obras mas conocidas estan E! Leén de Damasco, La Batalla de Famaqus- ta, Las Panteras de Argel, Los Horrores de Filipinas, Los Misterios del Than Kin y La Heroina de Puerto Arturo, Giovanni Papini lo definid en breves palabras: “Amo al ser humano y por eso quiero conocer sus dramas, sus suefios, sus esperanzas”. Salaari fue a todos los lugares de la tierra y hurgé en el drama de los hombres. Sus novelas son, entonces, mas que una mera fantasia. Iniciamos hoy una secuencia de sus obras mayores, extractadas y adaptadas por ra- zones de espacio. Hie Salgari. Este famoso escritor italiano, aran aficionado a la vida aven- Era una noche espiéndida, una de esas _— de aristocratica figura, coraza y altas” Noches dulces y serenas que con botas, conversaba con un rechoncho frecuencia pueden admirarse en lascos- _personaie cubierto de acero, que pare- tas italianas. cia una gran bola de arasa. Doce hombres, vigorosos todos, con el _La chalupa se habia aleiado de Cerde- fostro bronceado, el pecho resquar- fia y se encaminaba en alta mar en di- dado por corazas de acero, sobre los _reccién a una islita. cuales se veia pintada en nearo una © —Dentro de media hora estaremos cruz, bogaban afanosamente; picas, ala- en San Pedro —dijo el ioven capitan bardas, mandobles y pesados mosque- © —%Se habran juntado ya esos perros tes componian su bagaie. Sobre la par- _sarracenos, sefior barén? te trasera de la peauefia nave un joven — —zTe inquietas por eso, Cabeza de Hie- —2Cém0, a asta hora —ereguné el Guard Me traeun mal a levantar ei puerta 110? —dlio con tono irénico et aludido. —2Yo, sefior barén? iMe los comeria a todos de dos bocados! Ya veran ellos la resistencia de Cabeza de Hierro. No le tengo miedo a los berberiscos. —Tehe ofdo suspirar... —Es una antigua costumbre, sefior barén. Pero, qué significa eso? Mi padre ha.dado muerte a mil de ellos y mi tio. —Entonces, por qué cuando el mes pasado abordamos a aquel_corsario argelino en aquas sicilianas te escon- diste en la bodega y tu terrible maza estuvo inactiva? —inauirié sarcastica- mente el capitan. —No fue culpa mia —respondié el gor- do. —2De auién, entonces? —De una botella de vino de Chipre que me privé del ejercicio de las piemas. —2Una sola o medio barril o simplemen- tel miedo? —1 Miedo un ilustre descendiente de los Barboza? No olvidéis, sefior barén, que fue un antepasado mio quien hizo pri- sionero al rey de los incas. De pronto brillé a lo lejos la luz de una falda —zAdénde ira? —inquirié el barén. —A ‘robar a la condesa y a demoler el castillo. Se han visto los buques corsarios? —preaunt6 Cabeza deHierro. —No, sélo la falda vigila sospechosa- mente las costas de San Pedro. Debe ser la avanzada de una escuadrilla —zPero con quién se hace sefiales en fas costas? Zs una hoquera lo que $e ve 0 un espeio que hace hablar los rayos dela luna? —Una hoquera se encendié de pronto en la playa. Se hacen sefiales —asequ- 16 el baron y agreqd— i sabes qué ban- dera flamea sobre la falta? —La de Culquelubi, capitan general de las galeras araelinas. Es un tigre feroz —ila proa hacia San Pedro! —diio ei barén con voz tonante— iY maldito sea el traidor que trae alos tiares a las cos- tas de San Pedro! A pesar de sus bravatas Cabeza de Hierro se habia estemecido de pies cabeza. —Si tuviera un par de copas en el cuer- Po —dijo— ipobres moros! —Nos jugaremos la piel —respondié el caballero. —iEs fuerte el castillo de la condesa de Santafiora? —Si sus bastiones no son muy resisten- tes, lo serdn nuestras espadas. —iPobre sefiora condesa, en qué terri- bles combates va a verse envueltal —

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