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Estudio Sobre Instrucción Secundaria (Pedro Aguirre Cerda)

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EL PLAN CONCÉMTRICO

1) Fin de la enseñanza. 2. Método. 3. Réjimen interno. 4. Profe-


sorado.

1) Como tendremos oportunidad de decirlo, por la


constante observacion de fenómenos concretos, que se
van relacionando i completando gradualmente hasta lle-
gar a la concepcion mas completa de la materia, el niño
adquiere conocimientos armónicos, i ninguna de las en-
señanzas, por la acertada seleccion que de ellas se hace,
es obstáculo para la adquisicion de las nuevas ideas que
el alumno recibe; por el contrario, estas mismas relacio-
nes contribuyen a la mejor comprension de los conoci-
mientos i a despertar el interec por el estudio.
Uno de los propósitos perseguidos con perseverancia
por este sistema es el fin forinal de la enseñanza: se tra-
ta de desarrollar metódica i armonicamente las facultades
mentales del educando, de modo que pueda obtener el
mayor provecho posible de su intelijencia. A la conse-
cusion de este fin, tiende el método empleado en la en-
señanza: los fenómenos los estudia el educando, en
cuanto es posible, por la observacion i la esperimentacion,
e
- 70 -

i de ellos induce las verdades jetierales. E s así como que-


da en aptitud de juzgar los niievos fenómenos que dia-
riamente tendrá que apreciar.
Las protestas que algunos han levaiitado en contra de
la enseñanza actual se dirijen a la inconveniencia que,
segun ellos, existe en dar a los alumnos conocimientos
que no han de aprovechar en la vida. Estos ataques de-
muestran la ignorancia de este objeto formal de la ense-
ñanza, que se dirije a ejercitar metódica i armonicamente
l a s facultades mentales del individuo, para que pueda
j i x a r con acierto los constantes fenómenos de la vida.
Terminados los estudios secundarios, el niño tiene su
criterio completamente desarrollado, i comprenderá facil-
mente los estudios especiales a que se dedique.
A este propósito está unido intimamente la integridad
de la enseñanza, o sea, el propósito de que esta com-
prenda todas las facultades del espíritu para que el de-
senvolvimiento del sér se efectúe en todos los órdenes
de su actividad, intelectual, moral i fisicamente. Una base
jeneral, que abarque todos los conocitnientos principales
que constituyen el saber, es indispensable a los estudios
especiales. Faltando a la instruccion la calidad de inte-
gral, pierde su carácter de jeneral para convertirse en
especial,
Marcada distincion existe entt-'e el fin formal i el r e d ,
aunque ambos marcfian conjuntamente, sirviendo este de
base a aquél; pues de la forma en que se infundan los
conocimientos efectivos que el educando debe adquirir,
depende el desarrollo mas o ménos completo i armónico
de sus faciiltades. S e atiende el fin real de la enseñanza
- 71 -
suministrando al individuo cierta suma de"conocimientos
que se consideran necesarios para el medio en que ha
de vivir.
Como el ser es educado para la sociedad i a las exi-
jencias de ésta debe conformzr sus actos i ha de saber
discernir i juzgar los hechcs que en ella se verifican, es
necesario que adquiera cierta suma de conocimientos,
que a la vez que le servirán como medio para educar sus
diversas facultades, tendrán el fin de dejar al individuo
en aptittid de vivir en la sociedad a que está destinado.
/
De aquí el otro requisito que se exije a la enseñanza j e -
neral, con el cual cumple la que se da actualmente entre
imsotros, el de que tenga carácter social, esto es, dé al
educando la suma de conocimientos necesarios para vivir
en la sociedad; i por esta circunstancia es por lo que se
pxmite en algunos casos que se introduzcan en la ins-
truccion jeneral algunos estudios que, siendo especiales
en sí mismos, se han hecho necesarios a la colectividad
social.
No nos permite la brevedad de este trabajo estender-
nos mas sobre este punto, ni siquiera observar el plan
de estudios secundarios, para demostrar hasta qué punto
cumple la enseñanza actual con los requisitos indicados.
Por otra parte, su consulta es fácil, i bien puede estable-
cerse que, en jeneral, satisface casi por compIeto el fin
que persigue la instruccion jeneral.
2) S e considera propio que en las universidades el .
profesor haga una estensa esposicion de la materia, por-
que ya las facultades del alumno han alcanzado un gra-
do suficiente de desarrollo, la madurez necesaria para la
- 72 -
cabal comprension de los conocimientos que recibe; i de
aquí el nombre de exámeii de madurez con que se de-
signa en Alemania a nuestro bachillerato.
Pero no sucede lo mismo (:II la primera edad, cuando
el alumno sólo tiene i i i i escaso desarrollo intelectual: en
el!a el profesor debe dirijir sus esfuerzos principalineti-
te al fin formal de la enseñanza, o sea, a desarrollar sus
facultades mentales de la mejor manera posible. 1 este
resultado se consigue haciendo que la enseñanza sea uii
estudio por parte de los. niños, es decir teniéndolos en
constante actividad, haciéndolos investigar cada objeto,
cada fenómeno para que ellos mismos descubran los
elementos de que ese objeto se compone o las leyes que
gobiernan esos fenómenos, i sus relaciones con los de-
mas. De esa manera, por la investigacion infantil, los
niños entienden mejor la materia, se despierta en ellos
el interes, hai asiinilacion de la nueva materia que se
les trata de enseñar con las ideas que ya tienen al res-
pecto, i se robustecen sus&xltades.

. El estudio se hace intuitivamerite, esto es, por medio


de los sentidos, que es el medio por el cual recibimos
las percepciones. 1 como el principal de nuestros sentidos
es la vista, se acostumbra presentar a los educandos co-
sas visibles, porque de este ...
modo, aparte de la mayor
facilidad con que se observa ese objeto o fenómeno,
pueden formarse idea mas completa de lo que no han
tenido oportunidad de ver.
~ ” Seestima que la enseñanza no debe principiar con re-
glas abstractas, sino que se debe estudiar cosas concre-
tas, para que los inismos alumnos, por la observacion,
- 73 -
descubran las verdades; paulatinamente se van estudian-
do fenómenos mas i mas abstractos.
S e ha dado el nombre de concéntrico al actual siste-
ma, porque se estudian en cada ramo las varias partes
que esten al alcance dt: la intelijeiicia del niño, i se van
ensanchando nias i mas estas materias, relacionándolas
i completándolas en armonii con el desarrollo de la inte-
lijencia, en forma de círcrilos concéntricos, correspohdien-
tes a los tres primeros años de humanidades, escepto en
los últimos años, en los cuales piiede darse carácter sis-
temático a la enseñanza. El objeto qiie se tiene en vista
es, como facilmente, se comprende, el que los alumnos
puedan posesionarse siti grandes esfuerzos de la niate-
ria, haciendo un estudio científico i completo, ya que pa-
ra Ia enseñanza sistemática se careceria de la base nece-
saria de otros ramos. La seleccioii de las partes que
se tratan las hace asiinilables faciltnente.
La práctica de los conocimientos que se adquieren es
constantementeejercitada por dictados, reprodiicciones,
soluciones de problemas, composiciones, confecciones de
mapas, etc., etc., elijiendo criidadocaiiieiite para estos
casos los asuntos que mayor provecho práctico puedan
tener.
Los principios fiiiirlanieiitales del método hoi einplea-
do pueden, pues, reducirse a los siguientes: I .O, hacer
que toda enseñanza sea un estudio por parte del niño i
que él mismo descubra las verdades que ha de apren-
der; - . O , la enseñanza debe ser al principia concreta i
despues abstracta; se estudian primeramente los hechos
aisladamente i se establecen eii seguida siis relaciones
- 74 -

de seiiiejanzas i diferencias; 3.") el método empleado de-


be ser el inductivo, que es el que presentalosfenómenos
con mas claridad i que hace penetrarse mejor de los co-
nocimientos, sin conducir a errores; si ocasionalmente se
. recurre al deductivo, es sólo para comprobar lo descu-

bierto por aquél; 4.O, el estudio debe ser concéntrico en


los primeros años i sistemático en los últimos.
3) La lei de instruccion secundaria i superior de g de
Enero del 79 divide los liceos en dos clases, de I .a i de
2,a. Los primeros constan de seis años de humanidades, i

l o s segundos, de tres. Varios de los de primera tienen inter-


nado con cierto número de becas costeadas por el Esta-
do. La vijilancia inmediata de los internados está a car-
go del vicerrector. L o s inspectores cuidan de la discipli-
na en las horas de recreo i de estudio.
El guante, las pqsturas de [Link] i demas castigas ver-
gozantes i crueles, que nuestros antepasados creian que
podian influir en el mejoramiento de los educandos, han
sido suprimidos, por haberse demostrado palmariamente
que en vez de morijerar pervienten los sentimientos de
los niños.
Los castigos usados son la amonestacion privada, la
postura deplanton (en la misma clase, para evitar que
el niño pierda las esplicaciorges del profesor); lo mas co-
mun es dejar al niñ0.a estudiar en el liceo despues de
terminadas las clases u obligarlo a asistir el diadomingo.
Si despues de avisos repetidos a los padres sobre la con-
ducta de un alumno, no mejora, se decreta s u es-
pulsion.
El ideal que se persigue, la supresion absoluta de los
6
- 75 -

castigos, reemplazada por la persuasion, ha llegado a


'
inui alto grado de desarrollo. 1 aun podríamos citar el
caso de un liceo de la capital en el que casi se han des-
terrado por completo los castigos: el liceo ((Manuel Ba-
rros Borgoño». L a direccion de este colejio ha estudiado
las causas que orijinan las faltas i ha implantado excelen-
tes medidas preventivas que impiden que los alumnos
desatiendan sus deberes, a la vez que interesan a la ..
fa-
rnilia en la educacion del niño.
1
Conseguida la conveniente uniformidad del profesora-
do, que no tardará mucho sin realizarse, la supresion del
castigo vendrá por sí sola; porque no hai lugar a duda
que por los castigos empleados se conoce la calidad del
maestro: un profesor que prepare debidamente la mate-
ria que ha de tratar i dé a s u enseñanza los atractivos
de que sea susceptible despertará en sus discípulos un
constante interes, que se opone a toda falta. L'
L a s nuevas ideas pedagójicas trajeron como conse-
cuencia la supresion de los premios- Lato seria enume-
rar las razones que ,aconsejaban la abolicion de jas re-
compensas, ántes tan en boga, i que aun cuentan con
algunos partidarios. En otra parte hemos trascrito una
descripcion de la forma en que se realizaban estas so-
lemnes distribuciones de premios, en las que los alumnos
distinguidos recibian sus diplomas de honor en medio de
los acordes niusicales i vítores de los concurrentes.
Tan aparatosas muestras de aprobacion por lo que
no significaba mas que el cumplimiento de un deber, no
hacian sino despertar la vanidad, de suyo tan fácil de ,
1
nacer, sobre todo en la primera edad. El egoismo con
~ O Scompañeros de trabajo i los mil i un medios que el
instinto jiivenil es capaz de inventar se ponian en prác-
tica para obtener las deseadas recompensas. El fin moral
de la enseñanza se malograba en mucha parte, i el cum-
plimiento del deber no se realizaba sino por el deseo d e
obtener el premio. El hombre que desde pequeño se
acostumbra a obrar bien miéntras recibe el aplauso de
sus semejantes pierde las dos terceras partes de su ener-
jía al entrar en el mundo, cuando no halle personas dis-
puestas a aplaudir cada uno de sus actos. Desde peque-
ños debe infuidirse en los niños, por la palabra i el
ejemplo, que cuanto se estudia i cuanto se hace en la vi-
da tiene por objeto el cumpliento del deber. Esto es lo
que principalmente constituye el fin moral de la ensefianza.
4) Larga i laboriosa fiié !a campaña emprendida por
nuestros hombres de ciencia para conseguir la introdiic-
cion en Chile de los sistemas de enseñanza que rejian en
los paises mas adelantados de Europa. Don Diego Ba-
rros Arana, don Valentin Letelier, don Claudio Matte i
otros distinguidos educadores chilenos trabajaron empz-
ñosamente en este sentido.
A don José Joaquin Aguirre, como rector de la Uni-
versidad, i a don Julio Bañados Espinosa, como Ministro
de Instruccion Pública, les cupo el honor de dar forma a
L

esta innovacion, i distinguidos profeiores alemznes frie-


ron llamados a introducir el nuevo sistema i a servir d e
maestros en el Instituto Pedagójico, seminario fundado
en 1889 para preparar el profesorado nacional.
Al principio tuvo este establecimiento el carácter de
internado, i el Gobierno proveia a la subsistencia de sus
- 77 -
educandos i aun les asignaba una pequeña remuneracion
mensual. M a s tarde se convirtió en esternado i se supri-
mió el sueldo.
Para obtener el título de profesor del Estado se nece-
i

sita, ademas de haber cursado sitisfactoriamente los tres


años que exije el reglamento, tener el título de bachiller
en las facultades de Filosofía i Humanidades o Matemáti-
cas. 4ntes era permitido tambien el título de normalista,
pero ultimamente se ha prohibido a los preceptores-Po-
der graduarse d e profesores de inctruccion secundaria.
L a enseñanza que se da en este establecimiento se di-
vide en dos secciones: hzcnzccnz'dades superiores i cien-
cias, La primera comprende cuatro cursos: I .', castella-
no i latin; 2 . O , frances, ingles i aleman ( 1 ) ; 3.O, historia i
jeografía; 4.", dibujo i jimnasia. La seccion de ciencias
comprende los cursos de matemáticas i de ciencias físi- -
cas i naturales.
Anexo al Instituto Pedagrjjico existe un liceo de hom-
bres i un liceo superior de niñas, destinados ambos a la
práctica, por parte de los aspirantes a profesores de los
dos sexos, de los conocimientos adquiridos.
E n las pájs. 62 i siguientes de este trabajo hemos hn-
bhdo ya de las disposiciones que rijen sobre remuneracion,
nombramiento i destitucion de los profesores de- instruc-
cion secundaria.

(1) Ultimamente han sido suprimidas las asignaturas de ingles


i nleman.
SEGUNDA PARTE

Medidas ten&n%es a mejorar la calidad


i condicion del profesorado de instruc-
cion secundaria.
El profesorado de instruccion secundaria

1. Ventajss de tener un baen cuerpo docente; esfuerzos hechos en


Chile. 2. Necesidad de formar la carrera del profesorado; fac-
tores que pueden conciirrir a este proptisito. A. Preparacion
del maestro: reformas en el Instituto Petlagójico; curso de re-
peticion. R. Ascensos en la carrera: reformas i adiciones a la
lei de 9 de Enero del 79 i a los decretos que la complemeiitaii.
C. Sueldos; horas de clasus; retiro. Reformas a las leyes i
reglamentos vijentes.

í) Pocas personas instruidas habrá que ignoren la


grande importancia que en toda época se da en las na-
ciones cultas al mejoramiento, siempre necesario, del
profesorado nacional. No necesitaiiios sino ojear cual-
quier libro sobre esta materia pqra comprender el interes
siempre creciente con qiie pedagogos i estadistas discu-
ten i estudian cuanto se relaciona con la enseñanza na-
cional. 1 gracias a estos constantes esfuerzos en bien del
profesorado es a lo que se debe el que las instituciones
de todo órden hayan llegado a un alto grado de perfec-
cion, ya que cuanto se haga por levantar esa e'ptidad re-
dunda en provecho directo de todos 10s educandos, que
han de ser los directores i administradores del Estado. +

Al principiar esta memoria(pfijs.4 i 5) hemos visto la im-


c
e la instruccion
lo que importa la b
Segun sea la preparacion científica con que cuente el
maestro, así serán tambien los conocimientos qu
dividuos lleven a los diversos destinos público
tanto, de ella dependerá la bondad de la administracion
onstante mejoramien Por otra parte, la
sencialmente imitati e la primera edad hace que
cípulos adquieran las cualidades de sus ma
i los consideren como personas que en todo deb

sobre la enseñanza secundaria con


tro trabajo, se conocerán los esfuerzos gastados en todo
tiempo para mejorar la calidad de nuestro cuerpo docen-
te, i a este empeño de los direc

cerse mucho porque el profesor adquiera conocimient


mas sólidosi estensos en el Instituto PedagOjico. Hoi sale.

situacion no tan perjudicial en las otras profesiones como


- 83 -
en ésta; pues en aquéllas, la necesidad de prestijiarse,
de formar clientela, los induce a perfeccionar constante
mente sus conocimientos, miéntras que el profesor sabe .
que su único porvenir lo tieneen los cargos que el Esta-
do pueda proporcionarle, i que éste los admitirá sin otro
requisito que su título.
Pero si con pocos esfuerzos lograremos tener un cuer-
po de profesores idóneos, gracias a lo ya hecho. en
este sentido, difícil es alcanzar otra de las inapreciables
conquistas gue aun nos faltan en esta materia: me refiero
a la necesidad de elevar el nivel social del profesorado
que tiende a decaer si no se arbitran las medidsc necesa-
rias para evitarlo. La circunstancia de haber sido forma-
do el profesorado en años anteriores por personas pro-
fesionales, aun cuando su preparacion como maestros era
por demas deficiente, daba motivo para ejercer sobre los
educandos i los padres de familia la debida influencia i
confianza; lo que era altamente satisfactorio, i remedia-
ba en parte la falta de preparacion pedagójica. Debe
darse, pues, a la juventud que hoi difunde la enseñanza
todos los medios necesarios para conservar i elevar su
posicion social,.de manera que el maestro sea en todo
caso un motivo de respeto i estiniacion para sus alum-
nos. N o por otro motivo que por el que apuntamos es
por lo que muchos padres de familia mira% ert mhos
a los profesores i no se guardan de manifestar su despre-
cio por ellos ánte sus propios hijos. No necesitamos
decir que esto relaja completamente la disciplina, base
primordial de toda enseñanza.
Nadie revoca a duda que la carencia absoluta de es-
- 84 -
la juventud encuentra en el-profesorado
na de las camas principales que se oponen al mejo.
ramiento del cuerpo docente. Sabemos que la única es-
peranza que tiene el alumno que e dia en el ‘Instituto
Pedagójico es la de ser ocupado por el Estado. Es ne-

las aptitudes que manifies

ir con decencia i

estudio i cérvicios
cion i dinero. Segu

mero de clases para


- 85 --
**
guen a adquirir una posicion indepediente, social i pecu-
niariamente.
A mayor abundamiento, podemos citar aquí la auto-
rizadísima opinion de don Antonio Varas. En un juicioso
artículo publicado en la 3 Gaceta de los Tribunales»,
despues de probar con grande acopio de razones los
ímprobos trabajos de los maestros, espuestos a la <pér-
dida precoz de las fuerzas físicas e intelectuales, que or-
. +

dinariamepte sigue de cerca a esta clase de ocupaciones)


i demostrar su poco porvenir, agrega: aDe aquí nace la
necesidad de que se cree cuanto ántes, por lei del Esta-
do, una carrera segura i permanente en favor de esta cla-
se benemérita, con sus escalones, promociones i ascen-
sos, con sus estímulos de honor i ‘recompensas pecunia-
rias, pensiones de retiro, montepío i las demas ventajas
que se conceden en todos los paises i a todas las carre-
ras ...» (1)
Al hablar de ascenso, no tomamos esta palabra en el
sentido de que un [Link] un ramo pase a enseñar
otro que es tenido en mas estima, pues sabemos que el
interes del Estado consiste en que el individuo desedpe-
ñe la misma cátedra por un buen número de años, ya
que esto contribuirá a hacerlo un’especialista en la mate-
ria; sino al hecho de pasar el individuo de una ciudad de
poca importancia a otra de mejores condiciones, de un
liceo de segunda clase, a otro degrimera; de sólo pro-
fesor, a profesor i rector, i aun a visitador de liceos. Co-

(1) Amunátegiii Solar, [Link] 1. Nacional bajo los rectorados de


Moiitt, Puente i Varas, phjs. 546-547.
- 86 -
mo se ve, el ascenso puede existir perfectamente en el
sentido que tomamos esta voz.
Veamos ahora los medios que pueden concurrir al fin
que tanto anhelamos de elevar la condicion del profesor
i mejorar su preparacion, o en otros términos. qué me-
dios puede poner en práctica e! Estado para que su '

cuerpo docente continúe haciéndose cada vez mas apto


en el desempeño de sus funciones, i para atender debi-
damente a la creacion de una situacion estable i halaga-
dora a los maestros de instruccion secundaria.
Creemos que los objetivos indicados pueden conseguir-
se en parte, tomándose algunas precauciones mas estric-
tas que las actuales para la preparzcion del maestro,
estableciendo el ascenso en la forma que indicamos, re-
glamentando el nombramiento i destitucion de tal suerte
que los profesores tengan la seguridad de que todo po-
drán conseguirlo por su estudio i dedicacion al trabajo
i se verán siempre libres de las siempre malsanas influ-
encias políticas. La asignacion de un sueldo que les per-
mita vivir con cierta holgiira es asunto de suma impor-
tancia para el fin que debe perseguirse, lo mismo que la
disminucion paulatina de sus horas de trabajo, de tal
modo que el maestro pueda, despues de cierto número de
años, descansar un tanto delas pesadas labores que le
están encomendadas, i le permita así mismo dedicarse a
estudios que le sirvan para desempeñar debidamente los
altos puestos 'del profesorado nacional, o sea, la rejencia
de las cátedras del Instituto Fedagójico, así como-la .
composicion de obras para la enseñanza. Unida intima-
mente a disposiciones con los fines anteriores, están las
- 87 -
*-
destinadas al retiro forzoso despues de algunos años de
servicio.
Trataremos, pues, separadamente de los puntos si-
guientes:

u) PreparacZon del muestro

Corno ántes hemos tenido ocacion de decirlo, debido


a los perseverantes esfuerzos de algunos distinguidos
chilenos tenemos, para preparar el profesorado de ins-
truccion secundaria, un Instituto Pedagójico, cuyos fru-
tos han sido altamente satisfactoriosi cuyo bien merecido
renombre se estiende mas i mas t:n nuestro continente.
Susceptible de perfeccionamiento como toda obra hu-
mana, natural es que se noten en él algunas deficien-
cias fáciles de subsanar. Estimo, por ejemplo, que dada
la solidez i desarrollo__quFdebetenGr-una
- _-- - - tal enseñanza,
-- - -
convéfiXáTumentar a cuatro los años de estudio. No
_L_

me-deténdré' a esplicar las ventajas que reportaria esta


medida, ya que ellas se hacen notables con su sólo
enunciado: el profesor que va a enseñar su ramo desde
el momento en que sale del 1. Pedagójico necesita, no
una preparacion para estudiar con provecho, coino es
la que hoi se obtiene, sino conocimientos seguros: el
aprendizaje de idiomas estranjeros gaiiaria inmensamen-
te; las clases prácticas que los aspirantes a profesores
deben hacer a los alumnos del Liceo de Aplicacion po-
drian aumentarse con evidente beneficio. lo mismo que
la asistencia a presenciar clases de profesores de. este
establecimiento.
- 88 -
Actualmente no se exije el título de bachiller en filo-
sofía i humanidades sino para obtener el tjtulo de profe-
sor, de manera que se incorporan alumnos queno tienen
aun la madurez necesaria ni los conocimientos debidos
para esta clase de estudios. E s por esta falta de prepa-
racion por lo que, desde hace cuati'o o cinco años, se '
prohibe a los norrnalistas obtener el título de profesor
de instruccion secundaria. Sin embargo, casos comunes
hai que, alumnos que han cursado los tres años de estu-
dio, no obtienen aun el título de bachiller de filosofía i
humanidades. Como se ve, se burlan los fines que ha
tenido la lei para exijir los conocimientos de instruccioii
secundaria a todos los que aspiren a estudios superiores
i los alumnos principian su carrera sin el bagaje de co-
nocimientos necesarios para obtener una preparacion
suficiente.
Para ser admitido al exánien de profesor en lenguas
vivas estranjeras, es condicion indispensable en Alema-
nia que el candidato compruebe haber permanecido uno
o dos semestres en Inglaterra o Francia. (1) En el Ins-
tituto Pedagójico se han suprimido las asignaturas de
aleman e ingles; porque se ha estimado que los alum-
nos no salian con la preparacion suficiente en el idioma
hablado. Con un poco de preocupacion en esta materia
del señor Ministro de Instruccion podrian reabrirse estas
clases con el evidente beneficio que a la enseñanza re-
porta el que los maestros de lenguas vivas sean chile-
nos; bastaria asignar una pequeña cantidad en el presu-

(1) Letelier Vnlentiii. La iiistruccion Secundaria i Universita-


ria en Berlin, p8js. 66 i siguientes.
,
en Alemania, de los mas aventajados profesores en estas
asignaturas. Esta medida, junto con estimular a los
estudiantes de tales ramos, ya que serian favorecidos
los que hubieran obtenido nota mas alta, permitiria
tener profesores idóneos, con el agregado de ser éstos
chilenos. 1 para quien no crea en la bondad de esta
última circunstancia, trascribimos las propias palabras
del docto prófesor aleman de lenguas vivas en el 1. Pe-
dagójico, don Rodolfo Lenz, quien, hablando de la im-
portancia que tiene la traduccioii para aumentar la
destreza del alumno en el manejo del idioma patrio,
consigna una nota que dice:
« E s esta una poderosa razon para encomendar la
enseñanza de los idiomas estranjeros, en cuanto sea
posible, sólo a personas que posean el castellano con
toda correccion. Es mas grave el daño que se hace al
niño chileno cuando un profesor estranjero de frances
o ingles le enseña castellano incorrecto i le pervierte el
criterio con respecto al idioma patrio, que cuando, sien-
do chileno, le enseña algun jiro incorrecto del idio-
ma estranjero. r) ( 1 )
Sustitúyanse anualmente en su ida a Europa seis pro-
fesores a doce o mas comisionados ad honorem i se
habrá hecho un positivo servicio en bien de la enseñan-
za nacional.
El aumento de un año en los estudios del Pedagójico,

(1) Lenz, Rodolfo. Memoria sobre las tendencias de la enseñan-


za del idioma patrio en Chile, pkj. 4.- Santiago 1899.
- 90 -
que hemos propuesto, daria facilidades asimismo para
agregar a los programas vijentes en este establecimiento
algunos estudios que cada dia se hacen mas indispensa-
bles en las diversas asignaturas, entre otros, la introduc-
cion en el ramo de castellano del estudio de la historia
jeneral de la literatura i del arte, i no solamente de las.
literaturas española i americana, como actualmente suce-
de. El estudio de las otras literaturas se deja actualmente
en los liceos a los profesores de lenguas vivas estranje-
ras, i por nadie es ignorada la deficiencia de tales estudios
en esa forma; i como los aspirantes al profesorado en
castellano no estudian estas literaturas en el 1. Pedagó-
..
J I C O , al salir de e1 no poseen sino las lijerísirnas nociones.

adquiridas en los liceos.


E n jeneral, se impone en este plantel de ediicacion la
revision de algunos de sus programas i horarios, el au-
mento a cuatro de los tres años de estudio, con exijen-
cia del título de bachiller al matricularse, la introduccion
de algunas nuevas cátedras i el restablecimiento iniiie-
diato del estudio de los idiomas ingles i aleman.
El H. Consejo de Inctruccion Pública ha creado últi-
mamente los cursos de repeticion ,pedagóiica, que noso-
tros deseábamos proponer, a iinitacion de los estableci-
R
.

dos para médicos, con el fin de mejorar la preparacion


del profesorado de instruccion secundaria. Nadie podrá
dudar de las ventajas que esta disposicion acarreará al
mejoramiento del cuerpo docente: los profesores prepa-
rados en el Pedagójico podrán imponerse de los adelantos
recientes, i los maestros no titulados tendrán facilidades
para conocer los métodos vijentes. 1

V
- 91 -
**

He aquí el acuerdo a que nos referimos:


Curso de repeticion pedagójica en las vacaciones de
Setiembre.
Art. I .O Anudlmente se abrirán 'en los establecimien-
tos que se designen cursos especiales de repeticion, des-
tinados a completar la educacion de los profesores de ,
instruccion secundaria.
Las materias que comprenderán estos cursos, las .fe-
chas en que fecgan lugar i los profesores encargados de
hacerlos, serán designados en Abril por el Consejo de
Instruccion Pública.
Art. 2 . O El Fisco otorgará pasaje a los profesores que
con este objeto se trasladen de un piinto a otro, hasta el
número de cinco en cada liceo.
Art. 3." Estos cursos durarán un mes, i los profeso-
res designados para hacerlos tendrán una gratificacion
de ;o0 pesos si prestan sus servicios en el lugar de su
residen& i de 600 en los demas casos.

b) A4scensosen la currera

Espongamos brevemente la forma en que los profesores


podrian mejorar dc condicion en su carrera, a medida
que se hagan mas i mas aptos en la enseñanza i que se
hayan sometido a prueba sus cualidades morales, tan im-
portantes como las intelectuales en el majisterio de la
rp

educacion.
I Titulado el profesor en el 1: Pedagójico, quedará
.O

eiz aptitud de ser nombrado para profesor en un liceo


de segtcnda clase.
- 92 -
Estamos de acuerdo con los que piensan que no se
necesitan mayores conocimientos pedagójicos para ense.
ñar en los últimos años que en los tres primeros; Antes
por el contrario, el método i la disciplina necesitan mas
conocimientos de pedagojía en éstos que en aquéllos;
pero hai que convenir asimismo que la preparacion espe-
cial que se requiere en la asignatura respectiva es in-
mensamente inferior en los primeros años de humanida-
des. Únase a esto la circunstancia de que los profesores
de liceos de^segunda clase no tienen las horas de trabajo
necesarias para foritiarse la renta de los que hacen cla-
ses en establecimientos eti que se cursan los seis años,
i que e n aquéllos será donde principalmente se pondrá
en práctica la medida que mas adelante aconsejamos
relativa a la preferencia que debe dare a los profesores
para ocupar !os cargos de inspectores, bibliotecarios,
escribientes. 1 si no fuera suficiente, piénsese en que los
establecimientos de segunda clase están situados regu-
larmente en ciudades de poca importancia, i que el as-
censo de una ciudad a otra será tambien uno de los es-
timulos que tendrán los maestros.
En este primer nombramiento tendrá el profesor ca-
rácter de interino. Paso a enumerar los bienes que esta
medida produciria, basándose- en los hechos, no en lo
que debiera suceder, ya que de ellos no podemos desen-
tendernos: I .O, algunos profesores se gradúan, como
sucede en todas las demas profesiones, mas que por sus
conocimientos positivos, como premio otorgado a su
constancia, por haber proficndizado, como se dice en
jerga escolar, repitiendo los años. Aunque los casos son
- 93 -- e*

raros, hai que considerarlos i dar facilidades a los recto-


res para poder desprenderse de esta clase de personas,
cuando en la práctica no dan los resultados deseables,
por falta de preparacion i estudio; 2 . O , la direccion del
Pedagójico, al titular al individuo; no toma en conside-
racion-ni puede obrar de otro modo-las cualidades
morales que deben tener los que se dedican a tan deli-
cada labor, sino cuando éstas son ostensibles por demas;
i dar la propiedad de su empleo, con todas sus ventajas,
a una persona que no sea un tnodelo de cultura, es alta-
mente inconveniente; 3 . O , la bondad del alumno en sus
estudios del Pedagójico no está a veces de acuerdo con
la práctica, porque hai que tomar en consideracion como
factor mui digno de estima el carácter del profesor para
imponerse a sus discípulos, para conservar el órden en
s u s clases, sin lo cual no puede haber resultado satisfac-
toriof En el 1. Pedagójico, las clases se hacen en presep-
cia del profesor i de los alumnos, motivo por el cual los
niños conservan una disciplina admirable. Esta circutis-
tancia desaparece en los liceos, i no deja d e haber jóve-
nes, con conocimientos suficientes, escollar por falta de
carácter para conservar la disciplina. Por último, la si-
tuacion de que tratamos será un poderoso aliciente para
acostumbrarlos al tra
recepcion ~. de su título
-- - ~
'1 ^I__
s u- s %[Link] qu
f--."-,

necesita en ésta arbitrar toda clase de medios para


que los que la desempeñan no se dediquen al do2cefar
niente, ya que saben que u n mayor esfuerzo no será
recompensado con aumento de sueldo, sino, a lo mas,
con la esperanza de algun lejano ascenso.
- 94 -
2.O Los profesores de liceos de primera clase se-
rtín nombrados precisanzente de entre los que hayaia
sido aprobados en ahn exúmem facultativo que podrci
rendirse despues de tres años de servicios en ulz es-
fnbleciiniento de segunda Órden.
Solo a falta de éstos podrán nombrarse otros titu-
=e

lados.
Formarán parte de la comision encargada de la recep-
cion de las pruebas de estos postulantes, por lo ménos
tres profesores del 1. Pedagójico. El total de miembros
será de cinco, nombrados por el Presidente de la Repú-
blica, a propuesta del Consejo de Instruccion Pública.
Esta comision examinará todos los candidatos que se
presenten con la comprobacion de haber servido tres
años en un liceo de segunda clase, del Estado, i pre-
vios los requisitos reglamentarios, entre los qiie podrá
figurar el pago de cierta suma de dinero destinada en
todo o parte a la remuneracion de los miembros del
jurado.
j .' Este izoiiabramiento se hará por el Presidente
de la República, a propuesta en terna del Rector de
la Universidad, sometida a lu aprobacion del Coizsejo
de Instrwion, iIlettard envuelta la condicioon de pro-
piedad del empleo.
Con las medidas propuestas en estos dos ÚItimos nú-
ros, cree'mos conseguir dos fines del todo necesarios en
esta rama del servicio administrativo: :os profesores es.
tarán ciertos de que el ascenso en si1 puesto lo deberán
a su estudio i contraccion al trabajo, sin que nada signi-
fique para ellos el apoyo político, i con la propiedad del
- 95 -
empleo despues de tres años de interinato se premiarán
debidamente sus servicios i se les dará la seguridad de
que ningun jefe, por motivos estraños a su servicio,
puede hacerlos peligrar en cargos que han obtenido me-
diante una probada competencia i honorabilidad.
4." Sercin vúlidos para el ascenso los servicios pres-
tados en los colejios particulares que designe el Conse->
j o de Instrzcccion.
Los éspléndidos resultados obtcnidos por los nueiros
métodos de enseñanza han producido saludables efectos
en algunos estableciiiiientos de enseñanza privada, i no
pocos de éstos han llamado a sus aulas a profesores ti-
tulados, algunos de los cuales no han sido jamas ocupa-
dos por el Estado. El Consejo de Instruccion, que es la
corporacion mas apta en esta materia, podria designar
aquellos estab~ecirnietitosen los cuales serian vAlidos los
años de servicio. Con esto se beneficiarian tambien aque-
llos que, no pudiendo salir de los grandes centros de
poblacion, consiguen colocacion en liceos que no son
fiscales.
5 .O LOS profesokes estrnnjeros, provenientes de pni-
ses con los cuales el maestro n o tiene trotados sobre
colacion cle grados i qtbe n o hayan sido contrntados
a virtud de lo dispzhesto en el núm. 10' del ajrt. 9." de
de la Lt4 de Azstruccion Secwzdaria i Sicperior del 7.9,
podrán ser admitidos como profesores nacionales, pre-
via la aprobacion en un excimen jeneral que yendircin
ante la comision respectiva, iqao serán nombrados sino
para liceos de sqicnda clase. E!n su ascerso, se confor-
nzarán a las prescripciolzes señaladas n los profesores
nacionales.
- 96 -
Esta medida, de la mas elemental prudencia tratán-
dose de la enseñanza nacional, tiene motivos especiales
para su rigurosa aplicacion. Desgraciadamente, no son
pocas las personas que creen que la sola conclicion de
estranjeros los habilita para desempeñar cualquier cargo
público, i es así como honrados colonos i pacíficos arte-
sanos europeos han sido improvisados maestros en sus
propias lenguas í en estrañas. No se crea que un resa-
I
bio de civilizacion atrasada es la que nos hace comba-
tirlos: hemos sido ediicados por digiiísiiiios profesores
ectranjeros que honran la enseñanza nacional, i declara-
mos sin embajes sus profundos conocimientos i altos
hábitos morales; pero conocemos numerosísimos profe-
sores que no tienen mas título que ostentar que su
calidad de estranjeros, sin que jamas se hayan dedicado
ántes a la enseñanza.
6." A las prescrQc2ones impuestas en el número an-
terior que les sean aplicables, se someterán -los chilenos
que no hayan obtenido titulo de profesor.
Cosa algo parecida a la espuesta en el caso anterior,
aunque fundada en razones diversas, sucede con los
chilenos ajenos a la ensefianza que dia adia son nom-
brados para desempeñar cátedras o dirijir establecimien-
tos, a pesar de los esfuer-zos hechos en contrario por
algunos miembros del Consejo de Instruccionf Siempre
se ha creido, i por no pocos directores de establecimien-
tos hoi se piensa, qiie el título dqabogado o el haber
i

publicado algunas poesías o artículos periodísticos, es


mas que suficiente para ser profesor de castellano; que
11-1 i 'ijeniero tiene cobrados méritos para hacer clases
- 97 --
de aritmética, jeografía i áljebra, i que a un médico no
se le puede negar la asignatura de ciencias físicas i na-
turales, como si el saber un ramo, poniéndonos en el
mejor de los casos, fuera suficiente para enseñarlo a
los niños., /

No por ser tan laudable el propósito, deja de costar-


nos sacrificios el sostenimiento del [Link]ójico. Lójico
es, por tanto, sacar de él el mayor provecho posible, i
tratar de evitar que los graduados en dicho estable-
cimiento busquen colocaciones en colejios privados o
dediquen sus enerjías a trabajos de otra índole, vistas
las dificultades de conseguir que el Estado los ocupe.
Creemos por esto que debe exijirse a 10s no tituIadoc
la aprobacion en un exámen que rendirian ante la comi-
sion ya nombrada, I no se crea que este es un acto de
odioso esclusivismo, porque si han hecho estudios pri-
vados satisfactorios a juicio del jurado, s u aprobacion
será consiguiente.
7-0 S e conserva la facultnd pibe el ntímero 10 del
art. 9 de Lei de Instrzcccioolz Sectc?idaria i Superior
con$ere al consejo de Imdtuxion Pública para «pro-
poner la contratacion de profesores estranjeros para la
enseñanza de uno o mas ranzos.)
Siendo esta corporacion la mas cientificainente prepa-
radcl, no podemos sino felicitartios de que a su pruden-
cia esté encomendada la tarea de estu’diar los casos en
que tales contrataciones son necesarias. Desgraciada-
mente ha habido ministros quc se han desentendido de
tal disposicion en algunas ocasiones.
8 . O Losprofesores de liceos de prlmera clase (pro-
t
- 98 -
pietarios) sólo podrcin ser destituidos previo informe
dd rector de. la Universidad que proponga o apoye
' la medida, de acuerdo con el Consejo de Instruccion
Pziblica,
9," Los profesores de liceos de segunda clase (in-
terinos) sólo pockvin ser destituidos previo informe
del rector del respectivo establecimiento, apoyado por
el rector de la Dniversidad.
I o. L o s profesores ausihbres i suplentes sercíiz

considerados para su destitucion como empleccdos de-


pedientes del rector del establecimiento en que pres-
tarea sus servicios-
La estabilidad en las funciones del profesor es uno de
los asuntos que mas interesan a la buena niarcha de la
inctruccion, pues de ese modo pueden los maestros
dedicarse de lleno asus labores, sin temer que sus ideas
políticas u otras influencias indebidas puedan ser pretes-
to liara removerlos. No a otra causa que a la relativa
independencia de que han gozado las personas consa-
gradas a la enseñanza, es a lo que se debe el qiie se
hayan conservado siempre ajenas a las luchas partida-
ristas. Comprendemos que es conveniente tomar las
precauciones necesarias para observar en ellos las cua.
lidades que iiingun profesor debe dejar de poseer, i por
esto hemos aconsejado ántes i establecemos aquí el in-
terinato para los profesores d e 1ict:os de segunda clase,
primera época en el ejercicio de l a profesion. Pero
conocidas suficientemente sus dotes, justo es que se. le
recompense con la propiedad de su empleo junto con
su ascenso o liceos de I .a clase, de tal suerte que sólo i
- 99 -
yando al rector
de la Universidad, pueda exonerarlo de su pues
se coartan de este modo las facultades del Ejecutivo, ya
o habrá caso de u n a justa destitiicion propuesta
1 Minístro de Instruccion, que es el presidente del
onsejo, que no la apoyen éste i el rector. Rejistranclo
iversidad hemos visto que cada vez
eclido al Consejo una distituCion
da a jústicia, jamas ha dejado éste de patrocinarla.
Para facilitar la espedicion en el servicio, i dado el
carácter transitorio de los maestros ausiliares i suplentes
natural es que dependan de jefe, el rector.
I I. N o podrá% ser rectores de liceo de se.9
se, sino las personas que hayan servido dos años como
profesor de igastruccion secunclaria.
I 2 . P a r a ser rector de liceo de pri

[Link] haber dirijido por dos años un liceo de segundu


cíuse o tenir cuatro año servicios en lu instrzcccion

abre paso l a id e recliitar el perso-


nal de los rectores entre las per que por s u dedi-
cacion al servicio merezcan una distincion de esta clase
i se abandonalacreencia, por tanto tiempo en boga, de
que bastaba ser buen padre de familia para estar en
aptitud de dirijir con acierto un establecimiento de en-

nes que consignamos


constituyen un justo premio a la consagracion al estudio
i abre la puerta a las espectativas a que con justa razon
son acreedores los maestros, se tendrán los liceos bajo
In direccion de personas aptas. Recubrdese que el papel
del rec
blecimiento, sino fiscalizar las clases de los maestros, i
hasta debe servir de consultor pedagójico al cuerpo do-
cente. Hai que ten resente asimismo qiie casi la to-
talidad de los recto acen clases en los mismgs esta-
blecimientos, para

re haber desernpe

tres afim de serv


clase o haber dir

establece la lei del 9 de Enero de 1879.

ue pronto se establecerán debidamente las visitaciones


de liceos, que dia en dia se hacen mas necesarias no só-
lo para mantener la unidad en la enseñanza, sino para
cautelar los intereses del Estado en lo relativo a la in-
version de los fondos asignados a los establecimientos de
instruccion, i a la pronta eficaz ejecucion de las medidas
que reclama la instriiccioñ en todas partes del pais.
Podria adoptarse a este respecto el proyecto presen-
tado al Congreso Jerieral de Enseñanza, por don E
Fernández H.
I 5. Contimima r do las disposiciones de lu lei de
9 de Enero del 79, en lo que no fueren contrarios a
la presente.
- 101 -
4-

e) Sueldo; horas de clases; retiro

Temeríamos ser cansados si insistiéramos e; la nece-


sidad de que el profesor conserve una posicion social,
si no superior a sus alumnos, a lo ménos igual.
Por el hecho de haber sido aumentado el sueldo en
ocasiones anteriores a los profesores de inctruccion se-
cundaria, tomando en consideracion, entre otras circuns-
tancias, la depreciacion de nuestra moneda, se piensa
que ya nada mas debe hacerse en esta materia, i que la
condicion del cuerpo docente es suficientemente holga-
da; no se toman en consideracion circunstancias que es
conveniente esponer.
El sistema -de enseñanza que rije en la actualidad im-
pone una tarea por demas ardua a los maestros de ins-
truccion secundaria. Sabemos que el papel que ántes
tenia que desempeñar el profesor se reducía a hacer re-
petir la leccion del testo, sin que su actividad se mani-
festase de otro modo que por lijeras esplicaciones. Hoi
ha variado este sistema: el profesor, en constante activi-
dad, trabaja empeñosatnente porque sus discípulos des-
cubran la verdad, por medio de un constante interroga-
torio. Por otra parte, el absoluto dominio de la materia
que se enseña que exijen los nuevos métodos, obliga a
los maestros a invertir una buena parte de su tiempo en
prepararse; bien sabemos que ántes, concl6ida la clase,
terminanaba el trabajo del institutor, miéntras que ahora,
los dictados, composiciones, trabajos gramaticales, solu-
ciones de problemas, mapas jeográficos, etc., que el
maestro tiene que correjir con esmero, aumentan consi-
- 102 --
derablemente su labor. Hai que considerar asimismo que
si bien un profesor ptcede ganar hasta 3 7 5 pesos men-
suales dado el número de clases semanales que le es
permitido hacer, en rarísimos casos se verifica estc, piies
en los liceos de segunda clase, que forman la mayoría,
llegan sólo a once semanales, es decir, el profesor obtie-
ne un sueldo de sólo $ 137.50. S e olvida que. hasta el
mas humilde empleado de la administracion sabe que por
la mayor capacidad i buen comportamiento piiede ascen:
der indeterminadamente, ganando en sueldo i considera-
cion, al paso que [Link] dela instruccion aconseja que
los maestros permanezca en el desempeño de sn asigna-
tura el mayor tiempo posible.
Convendria, en mi sentir, establecer los sueldos en tal
forma que junto con producir el efecto deseado de aliviar
la condicion,de los que se dedican a la' enseñanza, les
diese un menor trabajo despues de trascúrridos algunos
años de servicio, no sólo con el fin de hacerles ménos
pesada su labor, sino con el de preparar el profesorado
superior, i estimular la publicacion de testos de enseñai?-
za. Atacando la actual permanencia de maestros alema-
nes en el 1. Pedagójico se ha dicho: <Han formado pro-
fesores o no los han form'ado; si lo primero, deben dejar
sus puestos a los maestros ,chilenos; si lo segundo, no
han correspondido a las esperanzas cifradas en ellos, i
deben retirarse)). Al discurrir de este modo, se olvida
que los maestros chilenos, empujados por la necesidad,
dedican todo su tiempo a la enseñanza para poder ganar
10 necesario para su subsistencia, de tal suerte que no
pueden distraer SLI tiempo en estudios que no sean los
- 103 -
Be

que directamente los hagan aptos para desempeñar sus


tareas. Un profesor de castellano, por ejemplo, no po-
drá dedicarse a profundizar el latin i castellano antiguo,
porque seria un trabajo que sólo le proporcionaria la re-
motísima esperanza de reemplazar a sus maestros, con
perjuicio real i evidente de sus necesidades actuales.
Propósito mui laudable seria el que tendiese a evitar
que se burlen las disposiciones relativas al número. .de
clases que un profesor puede desempeñar, porque en la
actualidad varios maestros, si bien es verdad que cum-
plen en un establecimiento con lo ordenado de no de-
sempeñar mas de treinta horas semanales, hacen mas de
cuarenta sumando las de distintos establecimientos. Este
acaparamiento de clases perjudica gravemente el réjimen
de los liceos i la calidad de sus clases. No es de estra-
ñar, por esto, que no se pueda cumplir, a veces, en ellos
con los mas elementales consejos de la pedagojía en la
distribucion de las clases i que sólo se tome en cuenta
la conveniencia de los maestros para que puedan distri-
buir convenientemente su tiempo en los diversos cole-
..
J I O S . No es raro que las clases de castellano i matemáti-

cas se hagan en las últimas horas de la tarde i las de


relijion i dibujo en las primeras de la mañana.
Por todos es reconocida la conveniencia de que el ins-
pectorado esté a cargo de los mismos maestros, i en
este sentido se ha pasado una circular a los rectores
para que propongan para servir las inspectorías a los
profesores del iiiicmo establecimiento, reconociendo las
inapreciables ventajas que esto trae a l a educacion del
niño. S e ha visto que mas influencia ejerce sobre el
- 104 -
educando la autoridad moral de su profesor que el, cas-
tigo sistemático impuesto por personas que, no tenien-
do la preparacioti necesaria, creen que todo se conci-
gue con el castigo.
El proyecto que presentamos en seguida mejora u n
tanto el sueldo de los profesores sin gravámen para el
Estado, puesto que s e economizan?los gastos que se in-
vierten en los inspectores: asigna a los maestros el doble
carácter que tiempo ha debieran tener; alivia un tanto
sus tareas despiies de algunos años de servicios, i redu-
ce su trabajo a un núniero fijo de horas semanales. Ec-
tablece asimismo la jubilacion a los treinta años de ser-
vicios, como lo disponian los decretos de 1834 i 1835,
disposicion mas premiosa hoi e n atencion a lo pesado
e la tarea del maestro. Se igualan con esta medida
los preceptores a los profesores de instruccion secundaria,
pues aquéllos pueden jubilar con sueldo íntegro a los
treinta años de servicios.

***
-
1 . O L a hora semanal de clase se pagara a razon de
doscientos pesos anuales ($?[Link]). ,
2.' L o s profesores serán al niisrno tiempo inspec-

tores.
L o s recéores dividirán la inspeccion entre los profeso-
res en proporcion invt:rsa al número de clases, no pii-
diendo computar mas d e dos horas de inspeccion por
una d e clases.
cion por la inspeccion que hicieren.
4." Los maestros de ínstruccion secu
desempeñar mas de veinticuatro horas semanales de
clases, durante los diez primeros años, i en ningun &aso
prestarán mas de treinta horas de servicios a la semana.
5." Despues del décimo año de servicios, el número
de horas de clase se reducirá a dieciocho.
6." Los prekios corresponderán eii todo c
veinticuatro horas que pueden desempéñar.
7." Es incompatible el puesto de profeso
quier otro empleo o cargo público i c
de clases en otros establecimientos fiscales.
8." A los treinta años de servicioi, el profesor
jubilar con sueldo íntegro, pero sin premios.
Para computar el sueldo anterior, no se toman en
consideracion los 'premios.
Por no alargar mas esta ya estensa memoria, ROS
abstenemos de entrar en mayores detalles para demos-
trar palmariamerite la perfecta practicabilidad de este
sistema, segun datos que hemos recopilado i que tene-

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