Saludos cordiales a todos y muy buenos días, hoy es un día muy especial, un día en el que
nos despedimos de un ciclo importante en nuestras vidas. Durante estos años, hemos
aprendido juntos, hemos vivido momentos inolvidables y hemos crecido como personas. Hoy,
nos toca decir adiós, pero antes de hacerlo, quiero compartir con ustedes algunas palabras. El
día de hoy nos encontramos reunidos para celebrar el último timbre de la 5ta promoción del
Colegio Santo Domingo de Guzmán, el día hoy una generación de bachilleres se despide de
ustedes y de esta prestigiosa institución que nos ha formado a lo largo de los años, una
institución en la que hemos vivido grandes memorias. El día de hoy dejaremos atrás todas
esas risas, juegos, travesuras y regaños que sin duda se han convertido en recuerdos
inolvidables y que estamos seguros de que estaremos presentes en la memoria de muchos de
ustedes, tanto estudiantes como profesores. El día de hoy 5to año abre las puertas hacia una
nueva etapa en nuestras vidas a la cual nos hemos formado con lágrimas, noches de desvelo,
días de estrés y mucho esfuerzo, hoy nos despedimos para dar un paso más grande en
nuestras vidas y estoy seguro que hablo por todos cuando les doy las gracias por habernos
preparado para este momento.
A lo largo de estos años, hemos trabajado juntos para formarnos como ciudadanos críticos,
comprometidos y responsables. Hemos aprendido a pensar por nosotros mismos, a cuestionar
lo establecido y a buscar soluciones innovadoras a los problemas que enfrentamos como
sociedad. Por otra parte, así como nosotros hemos aprendido todo esto, a los demás años les
pido que mantengan siempre esta actitud crítica y comprometida, porque somos nosotros
quienes tenemos el poder de cambiar el mundo.
Pero también les pido que no olviden hacia dónde se dirigen y todas sus metas, que no
olviden a las personas que les han apoyado y que les han acompañado en este camino.
Agradezcan a sus padres, sus familiares y amigos, a sus profesores y a todas aquellas
personas que les han ayudado a llegar hasta aquí. Y por supuesto, no olviden a su país, a su
cultura y a su historia, porque son ellas las que les dan identidad y les hacen ser quienes son.
Aprovecho este momento para darle las gracias de parte de toda la promoción a todos
aquellos profesores que nos vieron crecer, a todos aquellos profesores que nos enseñaron con
total dedicación y paciencia, aquellos que genuinamente querían que aprendiéramos, a todos
aquellos profesores que siguen aquí, a los que se fueron y a los que verán a más estudiantes
partir, muchas gracias por haber sido parte de nuestro crecimiento personal y académico. Le
damos las gracias a la directiva por siempre estar atentos en todo momento y al personal
obrero que siempre estuvieron allí dispuestos para ayudarnos.
Sin más que decir, el día de hoy nos despedimos y les deseamos mucho éxito y mucha
suerte a la próxima promoción de esta institución. Y recuerden siempre lo que un gran
hombre dijo una vez: "El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito.
Si amas lo que estás haciendo, tendrás éxito". Así que sigan sus pasiones y el éxito siempre
les acompañará.
Fue un placer.