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Universidad de Nariño

Facultad de Derecho

Ensayo Argumentativo Caso Hipotético

Hermenéutica

▫ Ximena Carolina Cabrera Rodríguez


▫ Darlin Viviana Torres Sotelo
▫ Ruth Abigail Martínez Godoy
▫ Maryurith Tatiana Sarabia López
▫ Kemberlyn Maritza Niscue
▫ Luz Mary Riascos
▫ Yessica Tatiana Erazo
▫ María Camila Escobar Paz
INTRODUCCIÓN

La Universidad Fronteriza defiende la legitimidad de las actividades decembrinas


tradicionales en la Facultad de Derecho, las cuales incluyen la celebración de novenas y
otras expresiones culturales.

Como Departamento Jurídico nos corresponde garantizar las libertades religiosas y de


conciencia, dignidad humana y pluralismo presentes en la Constitución Política de
Colombia. El Estado faculta mediante la ley 30 de 1992 a las universidades públicas de
autonomía de organizar labores formativas, académicas, culturales y de extensión.

En este caso, el estudiante John Edward Grincho ha interpuesto una acción de tutela
argumentando una presunta vulneración de su derecho a la libertad de conciencia y
cultos, así como el principio de neutralidad del Estado en materia religiosa. Sin embargo,
nuestra postura se fundamenta en la legalidad y la protección de la libertad de culto y
expresión dentro de la Institución Pública.

Para respaldar nuestra posición, basamos nuestros argumentos en fundamentos


constitucionales, jurisprudenciales y doctrinales en los que defendemos el interés de la
colectividad estudiantil en expresar actividades culturales e integrativas. Así, nos
remitimos a suscitar que en un caso trágico no hay respuesta correcta, siempre habrá
perjuicio al interés particular, pero la Universidad Fronteriza debe analizar objetivamente la
decisión menor en cuanto a los derechos en colisión.

Finalmente, declaramos la improcedencia de la acción de tutela por incompatibilidad con


los preceptos constitucionales respecto a las libertades de cultos, expresión, conciencia y
pensamiento adicional por la contrariedad con la autonomía universitaria y la prevalencia
del interés general.
Normatividad libertad religiosa y expresión en Colombia

La constitución Política de Colombia consagra de manera clara e inequívoca el


derecho fundamental a la libertad religiosa y de conciencia. El artículo 19 1 garantiza a todas
las personas la libertad de profesar y difundir sus creencias religiosas. Este derecho no solo
se limita a la práctica interna de una religión, sino que también incluye la manifestación
externa y la difusión pública de las creencias religiosas.
Además, el artículo 18 consagra específicamente el derecho a la libertad de
conciencia, lo que implica que ninguna persona puede ser molestada ni obligado a actuar
en contra de sus convicciones o creencias. La libertad de conciencia es la base fundamental
de la libertad religiosa y de culto, ya que otorga a las personas autonomía para decidir
sobre sus propias convicciones y relaciones con lo divino.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cual es un documento
fundamental en la historia de los derechos humanos, ya que establece los derechos
fundamentales que deben protegerse en todo el mundo. En sus artículos 18 y 19 l igual que
en la Constitución Política de Colombia establece el derecho a la libertad religiosa como
derecho fundamental reiterando que esta libertad incluye la manifestación individual o
colectiva de las creencias. Lo cual implica que las expresiones religiosas pueden ocurrir en
contextos públicos y masivos, siempre y cuando se respeten los límites establecidos por la
ley y la Constitución.
Así mismo, lo dispuesto en la Convención Americana de Derechos Humanos2 está
en consonancia con lo anteriormente mencionado. Estableciendo así en su artículo 19 la
libertad de conciencia y de religión, indicando que este derecho implica la libertad de
conservar su religión o de cambiar de religión o creencias, y la libertad de profesar y
divulgar su religión o creencias, individual o colectivamente, en público y privado.
El artículo 4 de la ley 30 de 19923, establece que en los establecimientos educativos
es entendida la libertad de pensamiento, el pluralismo ideológico teniendo en cuenta a la

1
Articulo 19 de la Constitución Política de Colombia, fue redactado según la disposición del poder
primario, el cual estaba en manos de la Asamblea Nacional Constituyente. [Link]
2
La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un documento fundamental en la historia de
los derechos humanos, ya que establece los derechos fundamentales que deben protegerse en todo el mundo.
[Link]
3
Ley 30 de 1992, en la cual se establecen las directrices en las cuales se debe entender la libertad de
culto y expresión en Colombia. [Link]
universalidad de saberes y la particularidad de las formas de cultura que existen para el
desarrollo del espíritu reflexivo y crítico de sus estudiantes. Con base en lo anterior, y
sustentándose en jurisprudencia desarrollado por la corte, en donde establece que más que
la religión se debe mirársele como parte de la cultura. Debido al contexto social de
Colombia como lo establece el profesor Gustavo Wilches que algunas celebraciones de
Halloween, San Pacho en Quibdó (Nariño), las “Balsadas de Guapi” en el Cauca, la
navidad, el Festival de Blancos y Negros en Pasto (Nariño), entre otras. “no obedecen de
ninguna manera a un interés exclusivamente religioso, sino, por el contrario, a una
tradición cultural, en tanto manifestaciones populares y producto de “un comportamiento
emergente”. (Gustavo Chaux, 2016)
La Ley 133 de 19944, el artículo 19 Constitucional se ve positivizado a mayor
profundidad en dicha ley que tiene como fundamento este artículo. La actividad en
cuestión, que involucra la práctica religiosa en un espacio público y de manera colectiva,
está amparada por el derecho a la libertad de religión y cultos, tal como lo establece la
normatividad vigente. Resaltando así que la Universidad Fronteriza, no está obligando a
nadie a participar en dicha actividad religiosa, lo que respeta la libertad de elección de
cada individuo en asuntos religiosos.
En cuanto a los limites mencionados anteriormente, la Corte Constitucional ha
establecido que realizar actos religiosos dentro de una institución educativa oficial no puede
considerarse inconstitucional, siempre y cuando se respeten ciertas condiciones. Según la
Corte Constitucional, la facultad de las instituciones educativas oficiales para facilitar la
realización de actos religiosos está limitada por el principio de laicidad y el deber de
neutralidad del Estado en materia religiosa. El inciso segundo del artículo 5 del Decreto
4500 de 2006, compilado en el Decreto 1075 de 20155, establece que los establecimientos
educativos deben facilitar la realización y participación en actos de oración y culto, así
como el derecho de los que no profesen ningún credo religioso a abstenerse de participar en
tales actos6. Por analogía podemos pedir la implementación de esta disposición a entidades
universitarias.

4
La ley 133 de 1994, regula la libertad de culto y expresión en el territorio Colombiano
[Link]
5
“Por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector Educación”.
6
Por lo tanto, la universidad fronteriza, al facilitar la realización de actos religiosos
por solicitud voluntaria de la mayoría de sus estudiantes y garantizando el derecho de
abstención de aquellos que no deseen participar, cumple con las disposiciones legales y con
los criterios establecidos por la jurisprudencia de la Corte Constitucional en materia de
libertad religiosa y laicidad del Estado. Además, al verse esta práctica como un acto no
solamente religioso sino cultural, no se estaría vulnerando el derecho a la libertad religiosa.

Religión como cultura

La cultura y la religión son pilares fundamentales que moldean la identidad de


una sociedad. En Colombia, la Ley 397 de 19977 establece las bases para la protección y
promoción del patrimonio cultural, reconociendo la diversidad de expresiones que
conforman la riqueza cultural del país.

La Ley 397 de 1997 define el patrimonio cultural de la Nación como el conjunto de


bienes materiales e inmateriales que reflejan la identidad colombiana. En este sentido, se
reconoce que la religión, con sus manifestaciones espirituales y materiales, forman parte de
esta identidad cultural. Se destaca también el reconocimiento del derecho de las iglesias y
confesiones religiosas a ser propietarias de su patrimonio cultural, protegiendo la naturaleza
y finalidad religiosa de dichos bienes. (Congreso de la Republica de Colombia , 1997)

Por otra parte, la libertad de religión se garantiza como derecho fundamental que
incluye tanto a quienes profesan una religión como a quienes no profesan ninguna
religión. En este sentido, la libertad de religión consagrada en la ley no solo protege el
derecho de las personas a profesar su fe, sino que también salvaguarda el derecho a no
profesar ninguna religión y a ser respetado en esa elección. La ley busca promover un
ambiente de respeto, tolerancia y pluralismo religioso en el país, asegurando que la
libertad de religión beneficie a toda la sociedad, independientemente de las creencias
individuales.

Principios De Laicidad Y Neutralidad Del Estado En Materia Religiosa

Se de una garantía de libertad religiosa, ya que el Estado laico protege la libertad de


conciencia, religión y culto de las personas al no favorecer ni promocionar ninguna religión

7
La Ley 397 de 1997 traemos a colación esta Ley, ya que protege el patrimonio
cultural colombiano., define bienes culturales e impulsa su cuidado y promoción.
en particular, permitiendo que cada individuo practique su fe de manera libre y sin
interferencias8.

Además, está la neutralidad donde el Estado en asuntos religiosos asegura que las
actividades públicas no estén influenciadas por ninguna religión en particular, evitando así
la discriminación o privilegios hacia una confesión religiosa sobre otras. También se
garantiza una igualdad de trato, ya que el Estado laico promueve la igualdad de las
confesiones religiosas ante la ley, garantizando que las autoridades estatales no tengan trato
preferencial o discriminatorio, lo que fomenta la coexistencia pacífica de diversas creencias
en la sociedad.

Cuando la religión es considerada como parte de la cultura de una sociedad, el


Estado laico debe garantizar la protección de la diversidad cultural y religiosa sin favorecer
ni discriminar a ninguna creencia en particular. El Estado laico no busca suprimir la
expresión cultural o religiosa de la sociedad, sino asegurar que todas las manifestaciones
culturales y religiosas sean respetadas y puedan coexistir en un marco de igualdad y
libertad.

Es importante que el Estado laico promueva la tolerancia, el respeto y la


convivencia pacífica entre las expresiones culturales y religiosas de la sociedad, sin que
ninguna tenga un trato preferencial o privilegiado por las instituciones estatales. De esta
manera, se garantiza el respeto a la diversidad cultural y religiosa, al tiempo que se
preserva la neutralidad del Estado en asuntos religiosos.

Para concluir taremos a colación la Sentencia C-817/11, la cual defiende el Estado


laico y el pluralismo religioso en Colombia. El Estado no puede tener una religión oficial
ni favorecer a ninguna, y debe proteger la libertad de religión y de cultos de todas las
personas, sin discriminación. La Sentencia define criterios para determinar si una medida
del Estado es compatible con la neutralidad religiosa (Constitucional, Corte, 2011).

Prevalencia del interés general y su ponderación

8
principios de laicidad y neutralidad del estado en materia religiosa garantiza la libertad de culto
para todos, separando el Estado de las iglesias, es decir que haya una neutralidad en cuanto materia religiosa y
respetando así la libertad de conciencia.
La Constitución Política en su artículo 1 establece la prevalencia del interés general,
esto mediante la tesis de que Colombia es una Republica unitaria en la medida en que se
uno de los fines del estado social de derecho es asegurar el respeto y garantías de la
población en general fundamentada en la dignidad humana y la solidaridad respecto al
pluralismo de las personas que la integran.

La Corte estableció “Es precisamente el carácter jurídicamente abstracto e


indeterminado del concepto de interés general, lo que ha llevado a que las constituciones
liberales modernas consideren la necesidad de armonizarlo con los derechos individuales
y con el valor social que tiene la diversidad cultural. Por ello, constituye un requisito
indispensable para la aplicación de la máxima de la prevalencia del interés general, que el
operador jurídico analice minuciosamente las particularidades de cada caso, intente
armonizar el interés general con los derechos de los particulares y, en caso de no ser
posible, lo pondere teniendo en cuenta la jerarquía de valores propia de la Constitución.”

Por consiguiente, el interés general se refleja en la reunión de los derechos


particulares de la colectividad ciudadana, su enfoque social justifica la prevalencia de las
mayorías sobre las minorías en materia de libertad de expresión suscitado mediante el
concepto de los fines sociales del Estado. Es decir, podemos suscitar que las actividades
realizadas dentro de la institución universitaria corresponden a un aspecto de interés general
de la comunidad estudiantil en ejercer su libre expresión mediante actividades culturales.
Todos los estudiantes gozan de los mismos derechos al interior de la universidad por lo
que es requerido fomentar el respeto y solidaridad de las ideologías en un entorno
educativo basado en el pluralismo.

Argumento Ad simili

Según la Sentencia T-345/02 de la Corte Constitucional de Colombia


aborda el tema de la libertad religiosa y de conciencia en el ámbito educativo. La
sentencia destaca que “la protección de la libertad religiosa y de conciencia es
fundamental, incluso en el ámbito universitario, donde los estudiantes deben tener
la libertad de expresar y practicar sus creencias sin ser presionados o
coaccionados”. (Corte
Constitucional de Colombia., 2002)

De la misma manera la sentencia T-915/11. La universidad se negó a modificar el


horario establecido. La Corte, en última instancia, confirmó la decisión de la
universidad,
considerando que su autonomía le permite fijar horarios sin tener en cuenta situaciones
individuales de los estudiantes, siempre y cuando no contravengan la Constitución.

La Corte determina que la autonomía universitaria permite a la institución


establecer horarios y que no se trata de un conflicto entre derechos, sino de verificar que la
Universidad está actuando dentro de la ley. Además, se menciona la importancia de
conciliar la libertad religiosa con el respeto a las normas establecidas. Sin embargo,
también se presenta un salvamento de voto que argumenta que en ciertas circunstancias
debería permitirse una excepción en favor de los derechos fundamentales, sin que esto
afecte el funcionamiento de la institución en la sentencia T-539A/93.

Dicho lo anterior, las sentencias citadas establecieron que la libertad de culto es un


derecho fundamental protegido constitucionalmente, sin discriminación, promoviendo la
diversidad religiosa y el respeto a las creencias individuales. Han guiado el marco legal al
enfatizar la importancia de garantizar la libertad de culto sin restricciones indebidas,
fomentando un ambiente de tolerancia y respeto mutuo. estas sentencias han contribuido a
crear entornos inclusivos donde se garantiza la libertad de culto para todos en la comunidad
universitaria colombiana.

Con respecto a la garantía de la libertad de culto, el autor John Rawls aborda la


cuestión de la libertad religiosa en una sociedad democrática en su libro “Una teoría de la
justicia”. Defiende la igualdad de trato de todas las religiones y afirma que los principios y
derechos fundamentales deben aplicarse por igual a todas las religiones en situaciones
similares, de acuerdo con el principio de no discriminación.

Además, Martha defiende la importancia de proteger los derechos fundamentales,


incluida la libertad religiosa, como parte integral de una sociedad democrática y pluralista.
La universidad, como centro para el aprendizaje multicultural y el intercambio
intercultural, promueve y respeta la libertad religiosa como parte integral de la libertad
académica y el pluralismo, y alienta a los estudiantes y miembros de la comunidad
universitaria a participar en la expresión religiosa y la identidad espiritual. Algunos pueden
argumentar que deberían poder ejercer sus derechos a Discriminar o imponer restricciones
irrazonables.

De manera ad simili, diferentes universidades públicas en Colombia desarrollan


actividades culturales de origen religioso, estas fomentan la integración de los estudiantes y
funcionarios en manifestaciones relativas a la libertad de expresión y la libertad de culto.
Para ejemplificar, el Estatuto Universitario de la universidad de Nariño, mediante
el artículo 116, se establece derechos de los estudiantes como: “promover y participar en
las actividades académicas científicas, artísticas, deportivas, culturales y políticas que
refuerzan valores establecidos en el proyecto Institucional Universitario”. Asimismo, se
establecen los deberes estudiantiles en el artículo 117 del mismo estatuto donde se
establece: “Respetar las opiniones de los demás y permitir su libre expresión y
movimiento”

Asimismo, la Universidad Nacional estipula en su reglamento universitario lo


siguiente:

De conformidad con el artículo 18 y 20 de la Constitución Política la Libertad de


conciencia, libertad de expresión, difusión del pensamiento y de las opiniones” en esta
misma existen espacios donde los estudiantes y el cuerpo administrativo, desarrollan
actividades de integraciones culturales (Universidad Nacional, 2004)

En afinidad la universidad del Cauca en el Capítulo 4 del Estatuto Universitario,


de conformidad con las siguientes disposiciones: “Derechos y Responsabilidades Artículo
23: Los estudiantes no serán tratados de manera diferente por motivos de su origen étnico,
identidad de género, identidad cultural, fe, religión, discapacidad, vulnerabilidad
socioeconómica u otras características personales o sociales” (Universidad del Cauca,
2006) Derechos y Responsabilidades, Capítulo 2, Artículo 7: “Los derechos de los
estudiantes son los siguientes: i) Gozar de libertad de expresión en relación con las
actividades académicas en el marco de los principios del gobierno académico de la
universidad”. (Universidad del Cauca, 2006). Dentro de este contexto, la universidad
realiza actividades en espacios públicos que tiene en común las demás facultades, y se
celebran novenas como una forma de tradición cultural donde los estudiantes tienen la
libertad de asistir o no.

Es decir, las universidades públicas también consagran la libertad de religión y


expresión en sus estatutos los cuales fomentan un entorno de inclusión y respeto mutuo.
Estas instituciones si bien hacen parte del Estado también fomentan el diálogo abierto y el
intercambio de ideas entre estudiantes y profesores con diferentes creencias y perspectivas
respecto a actividades tradicionales. De esta manera, la universidad Fronteriza contribuye a
la formación de personalidades críticas, tolerantes y respetuosas de la diversidad, que
enriquecen el ambiente académico y preparan a los estudiantes para desenvolverse en una
sociedad pluralista y multicultural.

Argumento ad adsurdum

Retomando la importancia de los límites de la laicidad del Estado en la celebración


de eventos en un espacio público y analizando la interpretación de que cualquier
celebración religiosa en el espacio público del Estado viola los principios de laicidad y de
los derechos individuales, hay claros signos de una reducción al absurdo. Si seguimos esta
interpretación hasta el final, acabaremos ante un escenario impensable según la
Constitución Política de Colombia en su art 209, esto significa que queda completamente
prohibida la libre expresión de opiniones en los espacios públicos y se torna imposible
celebrar actos religiosos en la comunidad.

Este resultado absurdo resalta la importancia de elegir interpretaciones


consistentes y proporcionadas para evitar conflictos obvios con los principios
fundamentales del derecho. De modo esquemático, imaginemos que si se planteara que
por cada celebración navideña en espacio perteneciente a la categoría de bien público y,
por tanto, de propiedad estatal vulnera el principio de laicidad y derechos individuales de
quienes no profesan la religión católica, entonces en ninguna institución o espacio en
general se podría expresar libremente creencias ni celebrar en comunidad ningún tipo de
acto que aluda a la religión católica, cuando podríamos decir que este tipo de actividades
tienen un fin de integración sin el afán de promover una religión.

Entonces, tenemos que, si fuere de ese modo, muchas actividades de origen


religioso practicadas en Colombia que han sido demandadas ante la Corte Constitucional 10,
la cual, ha tomado una posición a favor de la práctica de estas fueran contrarias a la
constitución. La corte ha declarado que:

9
Articulo 20 de la Constitución Política de Colombia establece la libertad de Colombia en Colombia,
como un derecho fundamental que le compete a todos los ciudadanos. [Link]
10
Sentencias como la: C-568/93, C-567/2016, entre otras establecen la intrínseca conexión de la
religión con la cultura.
Una de las razones por las cuales las personas deben poder tener acceso a diferentes
formas y visiones culturales, es porque ello les dará más herramientas creativas para
expresarse, a la vez que les da mayor bienestar y placer estético y espiritual. […] Las
expresiones culturales no sólo reviven el pasado, enriquecen el presente (Corte
Constitucional de Colombia, 2016)

Aquí, podemos enfatizar en el concepto de Incoherencia con el contenido del


ordenamiento y de sus normas de Joaquín Rodríguez-Toubes Muñiz, en su trabajo
La reducción al absurdo como argumento jurídico

El punto de vista jurídico típico considera inaceptable y absurda cualquier tesis


sobre el contenido del derecho que no respeta en él una cierta armonía y unidad de
criterio. Se asume que el ordenamiento jurídico es efectivamente un orden y posee
una estructura sistemática que tiene que ver con la forma de producción y con el
contenido material de sus normas. Este aspecto de la coherencia jurídica
fundamenta diversas premisas que sirven de referencia para otras tantas
reducciones al absurdo. Así, por ejemplo, se toma como absurda la interpretación
que implica que dos normas del ordenamiento igualmente válidas y aplicables se
contradicen entre sí; o que una norma se aparta de los principios explícitos o
implícitos de otras normas, cuando puede interpretarse en armonía con ellos
(Muñiz, 2012)

Aunque, el secularismo estatal tiene como objetivo garantizar la neutralidad y la


igualdad, no debe aplicarse con tanta rigidez como para poner en peligro derechos
esenciales como la libertad religiosa y la diversidad cultural y en lugar de adoptar
interpretaciones que conduzcan a consecuencias absurdas, es imperativo buscar un
equilibrio entre la laicidad del Estado y el respeto por los derechos fundamentales de los
ciudadanos.

La pluralidad y la libertad de expresión son elementos esenciales en una sociedad


democrática, y las interpretaciones legales deben ser guiadas por estos principios para
lograr un sistema jurídico coherente y justo. En resumen, ante la posibilidad de
consecuencias absurdas, la prudencia dicta que se debe evitar una interpretación que
conduzca a tales extremos y, en su lugar, se deben explorar enfoques que salvaguarden
los derechos fundamentales de manera equilibrada y respetuosa.

Casos Trágicos

Ahora, el estudiante invoca la protección de su derecho a la libertad de conciencia


y de cultos al interior de esta institución educativa pública que por consiguiente el resto de
la colectividad estudiantil es portadora de los mismos derechos fundamentales y mismas
facultades de expresión. De esta manera, ante la procedencia de la tutela exigiría proscribir
este tipo de actos culturales de origen religioso en todas las universidades públicas en pro
de un principio de laicidad, de igual manera la improcedencia de la tutela significa la
vulneración de los derechos fundamentales alegados por el accionante.

Es así que hay una colisión de derechos fundamentales en la medida en que no


hay respuesta correcta, siempre hay derechos vulnerados ante la procedencia o
improcedencia de la tutela. De esta manera, el autor Manuel Atienza describe los casos
trágicos como “Aquellos supuestos en relación con los cuales no cabe encontrar ninguna
solución (jurídica) que no sacrifique algún elemento esencial de un valor considerado
como fundamental desde el punto de vista jurídico y/o moral” (Atienza 1991, p 252)

Para ejemplificar, La Corte Constitucional se ha referido a los casos trágicos


mediante la Sentencia T-458 de 1997 “En algunos casos excepcionales, el juez se
encuentra ante una circunstancia trágica: las decisiones jurídicamente admisibles tendrán,
necesariamente, todas ellas, un efecto nocivo. En estas circunstancias, la tarea del juez
consiste en identificar y darle curso a la decisión que tenga el menor costo constitucional.
En otras palabras, la que produzca el menor daño, desde una perspectiva constitucional.”

Con esto en mente, este es un caso trágico debido a que no hay tesis que no vulnere
los derechos de la contraparte. Sin embargo, según el criterio de la Corte es posible
resolver la actual controversia mediante determinar la medida que dentro de las
posibilidades sea la menos lasciva en la afectación de los derechos en colisión.

Al respecto, Robert Alexy plantea la teoría de la ponderación jurídica de tal manera


que el grado de insatisfacción que causa el cumplimiento de una acción para respetar un
derecho sea proporcional al grado de satisfacción que ocasiona el cumplimiento de la otra.
Por esto, dentro de un juicio de necesidad la posibilidad menos lesiva corresponde a
garantizar la libertad de pensamiento y pluralismo ideológico de estudiantes y funcionarios
en las prácticas culturales y recreativas manteniendo el respeto en los horarios académicos
de esta manera evitando afectar el desarrollo educativo de los estudiantes sin afectar su
libertad de expresión.

Para concluir, la tutela no es procedente en cuanto a que no se puede pasar por


alto que la universidad es un punto de aprendizaje intercultural que promueve el respeto,
incentivando a los estudiantes a participar en expresiones culturales sin coacciones,
colaborando y formando personas críticas, tolerantes ante cualquier diversidad,
preparándolos para una sociedad pluralista y multicultural.

Según los principios de laicidad y la neutralidad del Estado, no se busca suprimir


la expresión cultural y religiosa sino asegurar que estas manifestaciones coexistan en el
mismo marco de igualdad y respeto mutuo.

Las actividades decembrinas desarrolladas en la Facultad de Derecho son hábitos


que están arraigadas a la tradición cultural, contribuyendo al fortalecimiento de valores
democráticos y a la formación de una sociedad pluralista y un poco más tolerante. Por lo
tanto, es importante reconocer la promoción de la diversidad cultural y religiosa que realiza
la universidad en calidad de la autonomía universitaria que confiere la ley.

En el caso que presento el estudiante John Edward Grincho, frente al choque de


derechos fundamentales que se ven presente en el caso requiere esencialmente buscar una
armonía entre ellos, por esto, no se puede desconocer que la universidad tomo medidas para
garantizar que estas actividades fueran de manera voluntaria respetando la libertad de
elección de cada estudiante, sin menoscabar el derecho a la educación.

Finalmente, la procedencia de la acción de tutela significaría desconocer las


libertades fundamentales del colectivo estudiantil por un principio de laicidad, esto en la
medida en que se restringiría todo acto de expresión cultural en no solo todas las
universidades públicas sino también en cualquier espacio público de carácter estatal. En ese
sentido, la universidad ha actuado de forma coherente con los principios constitucionales y
legales de Colombia, promoviendo un ambiente inclusivo y respetuoso para toda su
comunidad estudiantil sin exclusiones.
REFERENCIAS

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