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Auto Cuidado

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Autocuidado, una responsabilidad con nuestra salud

El autocuidado consiste en aquellas acciones que velan por el bienestar de nuestra salud
física y mental, son tareas y hábitos que incluimos en nuestra rutina diaria y nos ayudan a
garantizar una mejor calidad de vida a medida que envejecemos.
Es importante porque gracias a esto somos más conscientes de aquello que nos hace bien o
nos hace mal tanto en el aspecto físico como psicológico, de esta manera, podremos
encaminarnos con mayor facilidad hacia decisiones que beneficien nuestra salud propia.
Dentro del sistema de salud, el autocuidado tiene un rol muy importante que va desde la
educación a la sociedad en cuanto a los hábitos de vida saludable que todos debemos tener,
la prevención de enfermedades o condiciones de riesgo y la continuidad a los tratamientos
de nuestros pacientes, así garantizamos la autogestión y el empoderamiento de las personas
frente a su salud.
¿Cómo aplicar el autocuidado en nuestra vida diaria?
 Alimentarse saludablemente, esto puede ser con la guía de su médico tratante o
nutricionista.
 Hacer actividad física mínimo 30 minutos al día, preferiblemente en la mañana para
comenzar el día con toda la energía.
 Evitar el consumo excesivo de alcohol y cigarrillo, recordemos que estos pueden
provocar enfermedades graves.
 Realizarse un chequeo médico regularmente, en este podrá acceder a exámenes que
descarten posibles enfermedades y analizar los factores de riesgo que puede estar
presentando.
¿Cómo promover el autocuidado en mi hogar?
Lo primero que podemos hacer es ser ejemplo en nuestro hogar.
 incluir platos saludables y creativos, altos en contenido de fruta y verdura, sin dejar
de lado la proteína (ya sea vegetal o animal), las grasas saludables, los lácteos y
demás alimentos que nos brinden una dieta balanceada y empezar a reducir o
erradicar el consumo de grasas saturadas, excesos de sal o azúcares refinados.
 Dejar el cigarrillo de manera progresiva, evitar fumar dentro de la casa y pedir
ayuda de un profesional médico de ser necesario.
 Invitar a los miembros de nuestro hogar a realizar actividad física que a su vez nos
permita pasar tiempo juntos, ya sea ir a un parque a caminar, jugar a la pelota,
bailar, saltar la cuerda o cualquier actividad que nos agrade.
 Reducir el consumo de bebidas alcohólicas y buscar alternativas como cócteles sin
trago o aguas saborizadas de manera natural.
¿Cómo promover el autocuidado en mi trabajo?
 Llevar almuerzo a tu trabajo o buscar restaurantes cercanos que te brinden opciones
saludables y balanceadas.
 Hacer pausas activas mínimo 2 veces al día.
 Buscar medios de transporte que nos permitan hacer ejercicio a la vez como la
bicicleta, los patines o incluso a píe, si vivimos muy lejos de nuestro lugar de
trabajo podemos bajarnos una estación antes y caminar.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el autocuidado se define como "la
capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover la salud, prevenir
enfermedades, mantener la salud y hacer frente a las enfermedades y discapacidades con o
sin el apoyo de un proveedor de atención médica".
Y aunque estamos dispuestos a atenderlos y brindarles el mejor servicio de salud siempre
que lo necesiten, les hacemos una invitación a cuidar de su salud a través de hábitos de vida
saludables y a preferir la medicina preventiva sobre la curativa.

¿Qué es el autocuidado?
Cuidarse a sí mismo significa preguntarse qué necesito y responder honestamente, esto puede ser
tan simple como acostarse temprano después de un largo día de trabajo, o tan difícil como
cuestionar los hábitos que hemos creado y sus efectos a largo plazo.

Cuidarse a sí mismo significa identificar y tomar mejores decisiones sobre nuestras necesidades
físicas, emocionales, mentales, financieras y espirituales. Para hacer esto, se debe comenzar con
el reconocimiento de la responsabilidad que tenemos sobre nuestro bienestar y, también, de las
acciones que podemos realizar para estar saludables.

Ahora, hemos construido una definición: El autocuidado es el conjunto de acciones que se toman
para proporcionarnos salud mental, física y emocional.

Teniendo esto en cuenta, mientras que un masaje puede ser una forma de autocuidado (¡al menos
para mí!), también puede ser salir a caminar, llamar a un amigo para conversar después de un día
difícil en la oficina o simplemente no ir a una fiesta para meterse entre las cobijas, leer un poco y
dormir. Recuerda, el autocuidado es relativo: así como cada ser humano es único, el autocuidado
es diferente para cada uno de nosotros.

¿Qué no es el autocuidado?

No es un acto egoísta, no se trata de cuidar la imagen que las personas o la sociedad tienen sobre
nosotros, no consiste en realizar dietas o de estirarse como una serpiente para hacer una postura
de yoga extrema. Se trata de hacer lo que se siente bien para ti, de realizar y disfrutar esas
actividades saludables o benéficas fundamentales para cada uno.
El autocuidado es escucharse, darse una respuesta honesta y hacer lo que está bien para ti en el
momento en que te estás preguntando, ¿cómo puedo ser bueno conmigo mismo?

El autocuidado es una opción

Solo tú puedes decidir cómo cuidarte a ti mismo, nadie puede hacerlo por ti, pues depender de
alguien para promover el cuidado de ti mismo no es una opción saludable, en esto consiste el
autocuidado, en responsabilizarte de ti, hacerte cargo de tu salud, de tus emociones, de tus ideas y
de tus proyectos.

Esto no quiere decir que tengas que excluir a los demás, puedes sentirte inspirado o influenciado
por quienes te rodean, las personas que sigues en Instagram, las revistas, tu dietista, tu
terapeuta…etc. Pero solo tú puedes ir un paso más allá y comenzar a cuidar de ti mismo.

El autocuidado es cuestión de balance


Cualquiera que sea la forma en que te cuidas o decidas hacerlo, debes tener algo muy
claro: menos, es más. Para encontrar equilibrio no necesitas exagerar o hacer demasiadas cosas.
Por esto, lo ideal sería encontrar ese lugar indicado entre el aguacero y la sequía. Porque en el
primero corremos el peligro de ahogarnos y en el segundo podríamos desfallecer por la sed

Tomarse el tiempo para meditar es bueno para nuestra alma, pero si paso todo el tiempo libre
meditando, ¿Cuándo veré a mis amigos o familiares? Igualmente, tener una dieta saludable es
bueno para nuestro cuerpo, pero privarnos del placer del chocolate o un helado ocasional puede
ser frustrante.

Beneficios del autocuidado


 Mejorar mi productividad: Con el autocuidado, aprendes a decir «no» a las cosas que
se extienden demasiado y comienzas a hacer tiempo para las cosas que son más importantes.
Si quieres dedicar el tiempo justo a los compromisos y tener más tiempo para las pasiones,
entonces te recomiendo la lectura de nuestro artículo sobre autocuidado en el trabajo.
 Mejorar mi autoestima: Cuando tenemos tiempo para nosotros mismos, tiempo en el
que nos tratamos bien y satisfacemos nuestras propias necesidades, enviamos un mensaje
positivo a nuestro subconsciente.
 Conocerme mejor: Practicar el autocuidado requiere pensar en lo que realmente nos
gusta hacer y necesitamos, descubrir qué es lo que realmente nos apasiona e inspira, para
entendernos mejor.
 Tener más para dar: Cuando eres bueno contigo mismo, puedes pensar que eres
egoísta, pero en realidad te brinda los recursos que necesitas para ser compasivo con los
demás.
Tipos de autocuidado

Una de las principales excusas que nos decimos para no persistir en el autocuidado es:
simplemente no tengo tiempo. Afortunadamente hay un gran número de cosas que podemos
hacer por nosotros y ninguna de ellas es especialmente difícil o requiere mucha planificación, el
truco es encontrar algo que realmente disfrutemos y que se ajuste a nuestra vida y valores.

1. Autocuidado Emocional: Cuando se trata de nuestra salud emocional, uno de los


mejores consejos es asegurarte de que estamos conectados completamente con nuestras
emociones. Recuerda que las emociones no son «buenas» o «malas». No eres culpable
por las emociones que sientes; solo cómo te comportas frente a ellas.

Ideas de autocuidado emocional


 Mantener un diario y ser totalmente honesto acerca de tus sentimientos.
 Darse tiempo para reflexionar y reconocer lo que realmente no está funcionando.
 Consultar a un terapeuta o doctor cuando sintamos que no podemos solucionar nuestros
problemas solos.
 Tomarse el tiempo para estar con un amigo o familiar que realmente nos entienda.
 Aceptar las emociones sin juzgarlas.
 Meditar.
 Reír, viendo una película o videos.
 Permitirse llorar.
 Encuentra canales para expresar tus sentimientos: pintar, bailar, escribir.

2. Autocuidado físico: El autocuidado físico se trata de atender a nuestro cuerpo, aquí nos
encargamos de la salud puesto que la actividad física es vital para nuestro bienestar corporal, que
además contribuye a desahogarnos y a liberar el estrés. Algunas de las actividades que puedes
realizar:
 Cocinar una comida nutritiva.
 Ir a la cama un poco más temprano.
 Prepararse para la mañana desde la noche anterior para que puedas dormir un poco más.
 Hacer yoga. Incluso si nunca lo has probado, hay posturas que son perfectas para los
principiantes.
 Unirse a una clase y practicar un nuevo deporte.
 ¡Ir a correr con tu perro (o el de un amigo)!
 Dar una simple caminata.

3. Autocuidado intelectual: El autocuidado intelectual consiste en ejercitar nuestra mente,


estimular el pensamiento crítico y la creatividad, a través de acciones como:

 Leer un libro.
 Hacer un rompecabezas o crucigrama.
 Ser creativos: escribir, dibujar o tocar un instrumento musical.
 Mezclar la rutina: tomar una ruta diferente para ir al trabajo, ir a un nuevo restaurante o
tienda, o terminar nuestra lista de tareas pendientes en un orden diferente.
 Comenzar un proyecto que use las manos como tejido, costura o manualidades.
 Aprende a hacer algo nuevo, como usar un programa de computador o tomar mejores
fotos.
 Escuchar un podcast educativo sobre algo novedoso y de interés para ti.

4. Autocuidado espiritual: El autocuidado espiritual consiste en conectar con tus valores y lo


que realmente te importa. Se relaciona con quién eres en tu interior, por medio de:
 Mantener una práctica diaria de meditación o atención plena.
 Asistir a un servicio, ya sea religioso o humanístico.
 Pasar tiempo en la naturaleza y reflexionar sobre la belleza que te rodea.
 Llevar un diario de gratitud.
 Decir afirmaciones que fundamenten el sentido de ti mismo y tú propósito.
 Hacer un viaje con el único propósito de fotografiar cosas que te inspiren.
5. Autocuidado social: La conexión con otras personas es necesaria para nuestra felicidad; esta
nos ayuda a entender que no estamos solos y que el contexto social también contribuye a nuestro
bienestar. ¿Qué hacer aquí?

 Hacer una cita para almorzar o cenar con un gran amigo.


 Escribir un correo electrónico a alguien que viva lejos, pero a quien extrañas.
 Unirse a un grupo de personas que comparten tus intereses.
 Dejar de socializar con aquellos que no te hacen bien.
 Iniciar una conversación con alguien interesante.
 Inscribirse en una clase para aprender algo y conocer gente nueva al mismo tiempo.
 Llamar a un amigo.
 Salir solo para estar alrededor de la gente. ¡La energía puede ser contagiosa!

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