DISEÑO DE INTERIORES EN ESPACIOS COMERCIALES
En la nueva era digital, donde el e-commerce se encuentra en continuo crecimiento, los espacios comerciales
deben reinventarse y aportar al cliente una experiencia única e inolvidable.
A la hora de enfrentarse a un nuevo proyecto de diseño hay claves que tienes que tener muy en cuenta. Tu objetivo
debe ser conseguir una atmósfera atractiva, en línea con tu marca, para lograr lo que más deseas; que la curva de
tus ventas llegue a su pico más alto.
“Si hay un momento en el que tu marca debe dar importancia al diseño del espacio y la experiencia de cliente, es
ahora”
¿Por qué es tan importante el Retail Design?
El diseño de espacios comerciales es la disciplina que se encarga de que los puntos de venta sean funcionales,
atractivos y experienciales. Es una estrategia de venta que busca ensalzar las virtudes del producto y favorecer las
relaciones humanas en el interior del local. En definitiva, el diseño consigue que tu marca desprenda un aire único,
diferente a todo lo demás.
El objetivo de los comercios es simple: vender.
Para conseguirlo, es imprescindible que en tu tienda no dejes ningún detalle de diseño en el olvido: desde la
distribución, iluminación, la ambientación, hasta la colocación del producto. Todo corresponde a una estrategia de
diseño en retail, cuya finalidad es transmitir valores e ideas sobre la marca. Por ello, el diseño de espacios
comerciales es considerado una herramienta de branding y retail marketing.
El diseño de espacios comerciales, no solo ayuda a definir tu marca y comunicar tus principios, también contribuye a
crear un espacio en el que los clientes puedan sentirse identificados. Asimismo, es posible que te diferencies de
la competencia de una forma mucho más creativa e innovadora. El diseño en retail juega un papel fundamental en
el proceso de compra y la fidelización del cliente. La experiencia del consumidor es uno de los factores más
importantes que el diseño debe tener en cuenta, ya que contribuye al incremento de las ventas de tu negocio.
“Un buen diseño no es un gasto, es tu mejor inversión”
Para poder llevar a cabo el proceso de diseño adecuado, en el caso de los espacios comerciales, será
imprescindible realizar un análisis previo de la marca. Tanto externo como interno, sus objetivos, fortalezas y
debilidades, tipo de cliente y estudio de su competencia; nada debe dejarse al azar.
Tipos de espacios comerciales
La construcción de los espacios comerciales supone establecer un equilibrio entre la belleza, funcionalidad y
habitabilidad.
Dependiendo del tipo de clientes, de los productos y del tamaño físico del espacio, estos podrán ser de diferente
naturaleza. Una primera división se encuentra si te fijas en el tipo de venta, según sea minorista o mayorista.
Los espacios mayoristas son el intermediario entre el fabricante y el cliente, sus espacios de venta más
representativos son los siguientes:
Almacenes, donde los minoristas realizan sus compras.
Showroom, son espacios donde se presenta un producto novedoso para vender en espacios minoristas. Se trata de
un evento y a la vez es un escaparate de compras.
Decoración gráfica de Showroom Ralph Lauren en Madrid
Stand ferial, es el punto de atención al cliente del que tu empresa dispondrá en una feria. Se trata de una
herramienta estratégica y de promoción directa, donde se realizan negociaciones comerciales. Es la “carta de
presentación” de tu empresa en un evento al que acudirán muchos profesionales del sector.
En cuanto a los puntos de venta minoristas, quienes venden al consumidor final, diferenciamos:
Puesto de venta automática o vending, no hay contacto humano, el consumidor compra el artículo directamente en
la máquina.
Mercado, comercio tradicional, el que vemos en los mercados municipales.
Multimarca o tienda especializada, tienda de barrio que se dedica a un solo sector, tintorería, textil, calzado…
Grandes superficies, son grupos multinacionales, compran al fabricante y venden al consumidor final. Son
hipermercados y grandes superficies que conviven con las marcas blancas o de distribuidor.
Corners, representan espacios corporativos que se suelen montar en tiendas multimarca o grandes almacenes. Se
definen como shop in shop, ya que desarrollan una labor comercial de una marca en concreto dentro de un espacio
multimarca.
Retailer, establecimiento o cadena vertical, une la producción, distribución y venta directa al consumidor, lo cual le
hace ser más flexible. Franquicia, tiendas que venden productos similares en distintas ubicaciones. Se trata de una
forma de negocio en el que una persona o empresa cede a otra el derecho de explotación de su sistema de negocio
a cambio de una compensación económica. Outlets, establecimiento comercial especializado en la venta de
productos en stock, de temporadas anteriores o con taras y defectos, siendo por tanto de un precio inferior. Pop up
stores, tiendas temporales que permiten a las marcas tener una presencia en los sitios más simbólicos de la ciudad
por un tiempo limitado, tienen como objetivo aumentar la notoriedad de marca. Se trata de marketing experiencial,
es un canal de promoción directa, que facilita la posibilidad de abrirse a nuevos mercados. Guide shop, se trata de
un tipo de tienda que actualmente se está popularizando por la fusión del comercio online y físico, es decir, por su
omnicanalidad. Consiste en establecimientos en los cuales el cliente puede probar, tocar y ver el producto de una
tienda online para después comprarlo por internet y que le llegue a la ubicación elegida.
La fachada, primer impacto visual del cliente
“Nunca hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión”
Esta cita de Oscar Wilde es perfecta para recalcar la importancia del exterior de un espacio comercial.
En un negocio, la fachada es el elemento comunicador y diferenciador de la marca. Es el primer impacto que recibe
el cliente y el que le va a persuadir, ayudándole a decidir si entra o no en el local. La fachada refleja la personalidad
y el estilo de tu negocio. Es la encargada de transmitir a un viandante si tu local va dirigido a él y si le va a aportar
todo lo que necesita, diferenciándote de la competencia.
Un punto clave para convencer a un cliente que entre a tu local, es la vía de acceso. En ningún caso la entrada debe
ser una barrera física ni visual para el viandante. Las puertas deben estar diseñadas para ser accesibles y fomentar
la entrada al interior. “La mejor puerta de entrada es la que no existe”.
Escaparate, carta de presentación del producto con cliente
“Nadie compra lo que no ve”. Pues bien, el elemento que permite mostrar el tipo de producto que vendes es
el escaparate. Se trata de la carta de presentación de tu empresa, por ello tienes que darle la importancia que
merece. Debe llamar la atención, ser diferente y eliminar la barrera entre exterior e interior. La disposición de los
productos, la creación de diferentes volúmenes y los elementos decorativos son claves para crear un escaparate
que sea “el punto decisivo», que comunique el mensaje que busca transmitir tu marca. Tiene que ser tan atractivo
que incite a entrar y comprar.
Rótulo, preséntate al cliente
Sin duda, es imprescindible tener un rótulo que dote de personalidad a tu negocio. Que te identifique y exponga
claramente a qué te dedicas. Hablando claro: va a ser lo que el usuario vea para conocer el nombre de tu negocio.
Por eso es tan importante, debe ser un rótulo tan atractivo que se quede en el recuerdo de cualquier viandante.
Soluciones hoy en día hay infinitas: corpóreos, luminosos, retroiluminados, banderolas, etc.. Es importante diseñar
una cartelería que te de mayor visibilidad y complete tu imagen de marca.
Si nos centramos en las letras corpóreas veremos que es un estilo de rotulación usado tanto en exteriores como en
interiores de negocios y que cada día está más demandado.
Consiste en poner el nombre de tu compañía o eslogan en letras tridimensionales gigantes, muy llamativas,
además, pueden tener su propia iluminación.
No debes olvidar que siempre tienen que ir en consonancia con la imagen de tu negocio. Es un tipo de rótulo
diferente e innovador, que llama mucho la atención por su volumen, diseño y en ocasiones su gran tamaño.
Revestimientos, viste tus superficies
Además de un aspecto estético, que puede diferenciarte y contar mucho de tu marca, los revestimientos son una
excelente manera de aislar la fachada, protegerla y conservarla, ya que son una de las partes más propensas al
deterioro. Revestirlas de un material adicional permite cuidar el local y a la vez vestir una superficie aportando estilo
y personalidad.
Los vinilos para fachadas y escaparates también te ayudarán a captar la atención de tu público objetivo. Decoran,
generan confianza en el cliente y aumentan el interés hacia un producto en concreto.
Pueden ser vinilos promocionales, que comunican ofertas y descuentos, vinilos informativos que ayudan al cliente a
comprender mejor lo que está comprando y así elegir lo que más le interesa, y decorativos, que ayudan a transmitir
la filosofía de la marca o de un producto concreto.
Del mismo modo, también nos pueden ayudar en el interior de la tienda, pudiendose colocar en el suelo de zonas
promocionales temporales.
En definitiva, son elementos que incitan a la entrada en tu tienda. Es un recurso muy versátil y económico, que te
puede ayudar a implantar campañas de una manera rápida, atractiva y efímera.
Iluminación de la fachada, capta nuevos clientes
La iluminación es otro de los puntos clave en la fachada y el escaparate. Se usa para guiar la mirada del cliente
hacia donde nosotros queremos. Los productos del escaparate o los elementos de comunicación que la marca
decide resaltar siempre deben ir acompañados de luz. Además no debemos olvidar que es importante la iluminación
también en las horas nocturnas, para no perder ni un minuto la posibilidad de captar nuevos clientes.
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El interior de la tienda: tu elemento diferenciador
Es muy importante la estética exterior del local, pero resulta aún más importante la decoración y distribución interior.
Debe proyectar los valores de tu marca y dar visibilidad a los productos y servicios que quieres ofrecer. El
interiorismo es el encargado de transformar una estancia común y corriente en un lugar único.
Está demostrado que, en la actualidad, el arma principal para triunfar en un mundo saturado por la tecnología con
un alto grado de competencia es solo una; la originalidad. Debes conseguir diferenciarte de los demás, ofrecer algo
nuevo, distinto y especial.
Tres claves importantes en la ambientación de un local comercial son:
1. Diseñar pensando en la competencia.
Debes evitar comparaciones. Cuando el cliente entra en la tienda tiene que sentirse identificado con tu marca, por lo
que todo lo que lleve a la diferenciación de los competidores será positivo para tu negocio. ¿Cómo puedes
conseguir llegar a este punto? creando espacios únicos, ofreciendo experiencias que no se consigan acudiendo a
otro lugar, sorprendiendo y fidelizando al comprador.
2. Diseñar pensando en el cliente.
Este debe ser el objetivo prioritario de todo negocio. Todo se centra exclusivamente en los clientes. Olvídate de un
diseño bonito en función de preferencias personales. Se debe tener en cuenta los gustos y necesidades de tus
clientes. Haciéndolo a la vez funcional para que encuentren exactamente lo que necesitan.
3. Diseñar respetando la filosofía de la marca/producto.
El diseño debe reflejar fielmente la filosofía de la marca a todos los niveles posibles; estético, tecnológico y según el
tipo de atención al cliente.
“La finalidad del diseño de espacios comerciales es alcanzar el equilibrio entre aspectos estéticos, funcionales y
estructurales”
Si quieres sobresalir, y ganarle la carrera a tus competidores, no debes pasar por alto los siguientes factores:
1. La distribución de espacios en el punto de venta
El objetivo es que el cliente circule por la máxima superficie posible de venta, de forma inconsciente, para potenciar
la compra de todos los productos de la tienda.
La zona de acceso es el punto donde el cliente tiene su primera toma de contacto con el ambiente interior, y por
tanto, se le debe estimular para que conozca el producto. Es conveniente que sea un espacio amplio y sin
obstáculos. Es un lugar idóneo para ubicar las novedades o aquellos productos cuya venta se desee potenciar.
Mediante un expositor atractivo, que provoque una buena primera impresión.
La exposición del producto no se reduce sólo al escaparate, sino que el interior es una extensión del mismo. Donde
el mobiliario juega un papel fundamental, tanto en la exposición como en la distribución del espacio y la circulación.
Es muy importante no generar cuellos de botella. Crear pasillos suficientemente amplios como para que el cliente se
encuentre cómodo pasando tiempo en tu tienda.
El punto de compra final es el lugar donde el cliente realiza la compra del producto y cuenta con tres elementos: la
caja, un espacio para depositar los productos que se desea comprar y una zona de artículos de venta.
Se tiene que ubicar en un lugar que tenga la mayor visibilidad posible, siendo el final del recorrido del cliente, como
si fuera la meta del proceso de compra.
Además es beneficioso añadir productos en la caja que sean de compra por impulso o elementos de venta
complementaria.
2. La colocación del producto
Está comprobado que la mayoría de los consumidores solemos circular al contrario de las agujas del reloj dentro del
establecimiento. Es por eso que la entrada se suele situar en la derecha y la salida a la izquierda. En relación a este
circuito, la zona de la entrada se denomina zona “caliente”. Es donde se deben colocar productos que interese
vender por diferentes motivos. La zona “fría”, que es la salida, es donde debes hacer mayor hincapié para motivar al
cliente con ofertas o productos llamativos, para fomentar que vuelva, ya que suele ser la zona que pasa más
desapercibida.
Es recomendable colocar los productos por familias para que sea más fácil que el cliente encuentre lo que busca.
En cuanto a la zona que ocupan dentro del expositor, los productos que se encuentran a la altura de los ojos o las
manos son más accesibles.
El espacio físico que ocupan los productos también juega un papel importante en nuestra atención.
“Todo lo que se ve, se coge” hay que prestar atención al empaquetado o packaging, ya que hace que los productos
sean más voluminosos y capten todas las miradas.
Por otro lado, si seguimos la idea de que “la masa promueve la venta”, dependiendo del tipo de negocio, será
beneficioso que un producto no esté presentado solo, sino que tenga gran cantidad de unidades. Da sensación de
abundancia e importancia, estimulando la compra. Si por el contrario la idea que se quiere transmitir es de
exclusividad debe presentarse como un producto único y selecto.
“Algunos productos ayudan a la venta de otros” es un principio por el que los productos con mejores ventas, si se
sitúan cerca de los de menos vendidos, ayudarán a estos últimos. Pasa lo mismo con los productos
complementarios, se estimula la venta de un complemento si estos están colocados juntos.
3. El mobiliario
El mobiliario comercial es un elemento poderoso. Es necesario que este facilite el acceso del cliente a los productos
de forma agradable, práctica, visible y muy a tono con la decoración general.
Además, el mobiliario debe estar en armonía con el espacio, integrarse en el concepto de marca, de lo contrario sus
funciones no serán efectivas. Así que, asegúrate de que tu mobiliario vaya en consonancia con la disposición del
espacio, que los colores y formas causen las sensaciones que quieres generar. Y que cumplan su objetivo principal:
exponer tu producto de forma clara y atractiva.
4. La Iluminación
Con la iluminación debes asegurarte de que no quede ninguna zona sombría en tu tienda, pero más allá de eso, es
necesario que cumpla un papel de señalización de espacios.
Mientras mejor manipules la luz, para enfocar las zonas más importantes de tu tienda, o en las que necesitas que
tus clientes se detengan a observar, más resultados positivos tendrás.
Puedes instalar pequeños focos repartidos en el techo, y ubicarlos estratégicamente. Así lograrás que el cliente
visualice los productos sin problemas, y reciba el mensaje, comprendiendo el gran valor de tu producto.
Si no puede ver con claridad no podrá comprender tampoco, así que facilítale las condiciones para conectarse con
los productos en la tienda, así como su correcta visualización (colores, estampados, formas…). Con la iluminación
puedes guiarlo a realizar la ruta que has trazado mediante la disposición de muebles y productos.
5. La decoración
Los elementos decorativos de un local son importantes para crear el ambiente único que buscas. A través de
plantas, vinilos decorativos, expositores especiales o un mobiliario de diferentes estilos, el cliente se sentirá atraído
por tu tienda y cómodo al circular en ella.
Otros elementos importantes, que no debes dejar en el olvido son: el aroma en tu tienda, la música, la iluminación,
la temperatura, el orden y la limpieza. Todo debe estar en sintonía con la imagen de marca y la esencia del negocio.
6. Las promociones
La importancia de la publicidad y promociones en el lugar de venta como elemento de impulso a la misma es
enorme. Es una estrategia de marketing que no se puede desaprovechar.
Seguro que más de una vez has entrado a algún gran comercio en cuyo interior había logos de la marca en grandes
carteles o diseños novedosos, así como otros elementos para atraer la atención sobre determinados productos. La
publicidad en el lugar de venta tiene como objetivo final favorecer la venta de determinados productos, aumento del
ticket de compra y mejorar la notoriedad de la marca.
La incorporación de cartelería digital, audios plv, displays, expositores y stands mejoran el conocimiento de la marca
y fidelizan a tu cliente.
¿Qué conseguirás con la publicidad en el punto de venta?
– Es una forma muy eficiente de atraer al cliente con una pequeña inversión
– Reduces stock de productos determinados
– Orientas el interés de tu público sobre los productos que generan más ganancias
– Te facilita la forma en la que mostrar al cliente las novedades de la tienda
– Aumenas de venta cruzada y complementaria
La tienda física cobra una nueva vida
“La experiencia de cliente es clave para atraer y retener al cliente. Necesitas que sea el centro de tu estrategía si
quieres estar en el mercado”
El nuevo consumidor no solo busca productos, sino que demanda experiencias. No solo busca la satisfacción
racional en la compra de un producto cuando acude al punto de venta; busca, además, sentir y disfrutar de la
experiencia de consumo.
La única manera de enriquecer la vivencia de compra es generar experiencias que creen lazos emocionales con los
consumidores. Tienen que ver con aportar emoción, interactividad, envolver al usuario en una experiencia,
ayudándole a meterse dentro de tu marca y vivirla.
Hay una regla muy básica pero imprescindible en todo esto: conoce a tu comprador, de dónde viene, hacia dónde
va, qué te compra, qué lo motiva y todo lo relacionado a esa experiencia con tu marca. Solo así podrás averiguar
sus gustos y necesidades, de esta manera conseguirás lo que todo empresario desea: fidelizar a tu cliente.