Maduvitzel Guadalupe Navarro Morales 2 D construcción
sistema de comunicación
Las señales eléctricas son ondas electromagnéticas que se utilizan para
transmitir información o energía a través de circuitos electrónicos. Hay varios
tipos de señales eléctricas, cada una con sus propias características y usos
específicos. A continuación, se describen los diferentes tipos de señales
eléctricas.
Señales Continuas:
Son señales que mantienen un valor constante en el tiempo, como una
corriente constante o un voltaje constante. Estas señales se utilizan en
aplicaciones que requieren una fuente de energía constante, como la
alimentación de baterías.
Son señales que tienen un valor constante y no cambian con el tiempo. Estas
señales se utilizan en la electrónica de potencia para suministrar energía a los
circuitos.
Señales de corriente alterna (AC):
Son señales que varían de forma periódica, como una onda sinusoidal. Estas
señales se utilizan en la mayoría de las redes eléctricas para transmitir energía
a largas distancias, ya que pueden ser transformadas fácilmente a niveles de
voltaje más altos o más bajos.
Son señales que cambian su dirección y amplitud de forma periódica en el
tiempo. Estas señales se utilizan en la transmisión de energía eléctrica a largas
distancias y en la mayoría de los sistemas eléctricos de consumo.
Señales de corriente directa (DC):
Son señales que mantienen un valor constante en una dirección, sin
fluctuaciones. Estas señales se utilizan en aplicaciones como la alimentación
de baterías y la transmisión de información digital, ya que pueden ser
transmitidas a largas distancias sin disminución significativa de la energía.
Son señales que tienen un valor constante y no cambian con el tiempo. Estas
señales se utilizan en la electrónica de potencia para suministrar energía a los
circuitos.
Señales de pulsos:
Son señales que alternan rápidamente entre valores altos y bajos. Estas
señales se utilizan en aplicaciones como la transmisión de información digital y
la control de motores, ya que pueden ser fácilmente interpretadas por circuitos
electrónicos.
Son señales que tienen una forma de onda de pulso y se utilizan para transmitir
información en sistemas digitales. Las señales de pulso se utilizan
comúnmente en la comunicación de datos a través de redes de computadoras.
Señales analógicas:
Son señales que varían de forma continua en el tiempo, como una onda
sinusoidal o una señal de audio. Estas señales se utilizan en aplicaciones como
la transmisión de audio y video, ya que pueden ser fácilmente convertidas a
señales digitales para su procesamiento.
Son señales que varían continuamente en el tiempo y pueden tomar cualquier
valor dentro de un rango determinado. Ejemplos de señales analógicas son las
señales de audio, video, voltaje y corriente.
Señales digitales:
Son señales que solo tienen dos valores posibles, como una señal de
encendido/apagado. Estas señales se utilizan en aplicaciones como la
transmisión de información digital y la control de dispositivos electrónicos, ya
que pueden ser fácilmente procesadas por circuitos electrónicos.
Son señales que solo toman valores discretos y finitos en el tiempo. Estas
señales se utilizan en sistemas digitales como computadoras, teléfonos
celulares, televisores digitales, etc. Las señales digitales se representan
mediante 0 y 1.
Además de estos tipos de señales, también existen señales más complejas que
combinan elementos de diferentes tipos de señales. Por ejemplo, una señal de
audio analógica puede ser convertida en una señal digital para su
procesamiento y transmisión.
Equipos de comunicación
Los equipos de comunicaciones o telecomunicaciones, son aquellos con los
que se pueden realizar la transmisión y recepción de voz, datos y video;
definiéndose como el hardware utilizado para la comunicación de estos
elementos y son complementados en su mayoría por un software para su uso
óptimo.
Dentro de los equipos de comunicación tenemos: Router, modem, switch, radio,
televisores, teléfonos, celulares, conmutadores, digital video recorder,
computadoras, repetidoras, radio trasmisores, entre otros no menos
importantes. AT Support, comercializa, instala y configura cada uno de estos
equipos para un correcto funcionamiento y uso optimo.
Identificar los elementos que conforman los sistemas de comunicación.
Transmisores: Dispositivos encargados de convertir la información en
señales adecuadas para su transmisión a través del medio de
comunicación, ya sea cableado o inalámbrico.
Medio de transmisión: Es el canal físico a través del cual se transmiten
las señales. Puede ser alámbrico (cables de cobre, fibra óptica) o
inalámbrico (aire, espacio libre).
Receptores: Dispositivos que reciben las señales transmitidas y las
convierten de nuevo en información comprensible para el usuario.
Protocolos de comunicación: Conjunto de reglas y estándares que rigen
la transmisión de datos entre los dispositivos en un sistema de
comunicación. Estos protocolos definen cómo se empaquetan, envían y
reciben los datos.
Modulación y demodulación: Procesos mediante los cuales se modifica
una señal (modulación) para transportar información y luego se restaura
a su forma original (demodulación) en el receptor.
Multiplexación: Técnica que permite transmitir múltiples señales a través
de un único medio de transmisión compartido.
Dispositivos de control y gestión: Equipos que supervisan y controlan el
flujo de datos, gestionan los recursos de red y garantizan la calidad de
servicio.
Codificación y decodificación: Procesos mediante los cuales se convierte
la información en un formato adecuado para la transmisión y se vuelve a
convertir en su forma original en el receptor.
Infraestructura de red: Incluye todos los componentes físicos y lógicos
necesarios para el funcionamiento de la red de comunicaciones, como
cables, ro
uters, switches, antenas, servidores, entre otros.
Dispositivos terminales: Son los dispositivos finales que se comunican
entre sí a través del sistema de comunicación, como computadoras,
teléfonos móviles, tabletas, impresoras, entre otros.
Explicar el proceso de instalación de sistemas de comunicación.
Planificación y diseño: Antes de la instalación, se realiza una
planificación detallada del sistema de comunicación. Esto incluye la
identificación de requisitos específicos, análisis del entorno, diseño de la
red, selección de equipos y determinación de la ubicación de los
dispositivos.
Preparación del sitio: Se prepara el sitio donde se instalarán los equipos
de comunicación. Esto puede implicar la instalación de infraestructura
física, como montajes, racks, cableado y conexiones eléctricas.
Instalación de equipos: Se instalan los equipos de comunicación según
el diseño planificado. Esto puede incluir la colocación de antenas,
tendido de cables, montaje de dispositivos en racks, configuración de
equipos de red, entre otros.
Configuración y puesta en marcha: Una vez instalados los equipos, se
procede a configurarlos según las especificaciones del sistema. Esto
implica la programación de parámetros de red, asignación de
direcciones IP, configuración de protocolos de comunicación, entre otros.
Luego se realiza una serie de pruebas para verificar el funcionamiento
correcto del sistema.
Integración y pruebas de sistema: Si el sistema de comunicación forma
parte de una infraestructura más grande, se integra con otros sistemas y
se realizan pruebas de interoperabilidad. Esto garantiza que todos los
componentes funcionen correctamente juntos y cumplan con los
requisitos del usuario.
Capacitación y documentación: Se proporciona capacitación al personal
que operará y mantendrá el sistema de comunicación. Además, se
genera documentación detallada que describe la configuración del
sistema, procedimientos de operación y mantenimiento, y otros aspectos
relevantes.
Entrega y puesta en servicio: Una vez completada la instalación y
pruebas, se entrega el sistema al cliente y se pone en servicio para su
uso operativo. Se proporciona soporte continuo para resolver cualquier
problema que pueda surgir y asegurar el funcionamiento óptimo del
sistema a largo plazo.
Este proceso puede variar en complejidad y duración dependiendo de factores
como el tamaño del sistema, la tecnología utilizada y los requisitos específicos
del proyecto. Sin embargo, estos pasos proporcionan una guía general para la
instalación de sistemas de comunicación.
Identificar los requerimientos técnicos de mantenimiento a la instalación.
Inspección regular: Realizar inspecciones periódicas de todos los
componentes del sistema, incluyendo cables, conexiones, equipos de
transmisión y recepción, antenas, etc. Esto ayuda a identificar posibles
problemas antes de que se conviertan en fallas mayores.
Limpieza: Mantener limpios los equipos y las conexiones para prevenir la
acumulación de suciedad, polvo u otros contaminantes que puedan
afectar el rendimiento del sistema.
Calibración y ajuste: Realizar calibraciones y ajustes periódicos en
equipos como transmisores, receptores, amplificadores, etc., para
garantizar un rendimiento óptimo y una calidad de señal adecuada.
Actualizaciones de software: Mantener actualizado el software de los
equipos y sistemas, instalando parches de seguridad y actualizaciones
de firmware para garantizar la estabilidad y seguridad del sistema.
Monitoreo de rendimiento: Implementar sistemas de monitoreo continuo
del rendimiento del sistema para identificar posibles problemas, como
caídas en la calidad de la señal, pérdida de paquetes de datos, etc., y
tomar medidas correctivas de manera proactiva.
Respaldo y recuperación de datos: Realizar copias de seguridad
regulares de la configuración y datos críticos del sistema, y establecer
procedimientos de recuperación de datos en caso de fallas o pérdida de
información.
Capacitación del personal: Proporcionar capacitación regular al personal
encargado del mantenimiento para asegurar que estén familiarizados
con los procedimientos de mantenimiento y puedan responder
eficazmente a cualquier problema que surja.
Cumplimiento normativo: Asegurarse de que la instalación cumpla con
todas las regulaciones y normativas aplicables, incluyendo requisitos de
seguridad, salud ocupacional y medio ambiente.
Estos son solo algunos de los requerimientos técnicos de mantenimiento que
pueden ser necesarios para asegurar el funcionamiento confiable y eficiente de
una instalación de sistemas de comunicación. Es importante adaptar estos
requerimientos a las necesidades específicas de cada instalación y llevar a
cabo un plan de mantenimiento regular y sistemático.