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Discipulos Que Multiplican Discipulos

DISCIPULADO
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
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1

2
Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos,
encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén
capacitados para enseñar a otros.
2 Timoteo 2:2

Impacto Latinoamericano

3
Permitimos que otras personas distribuyan, reorganicen, retoquen y elaboren otros
materiales a partir de esta obra sin fines comerciales, siempre y cuando nos den
crédito y licencien sus nuevas creaciones según las mismas condiciones.

A menos que se indique lo contrario, las citas bíblicas han sido tomadas de La
Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI® © 1999, 2015 por Biblica, Inc. ® Usado
con permiso de Biblica, Inc. ® Reservados todos los derechos en todo el mundo.

Equipo directivo
Dr. Ricardo Gómez, Pr. John Jairo Leal Rincón y Dr. Paul Olver

Equipo de escritura y revisión


Ali León, Marlin López, Pr. David López, Miguel Quintero, Ynelitza Sanabria,
Jenmira Sánchez

Corrección ortotipográfica y de estilo


Sofía Martínez Jackson

Dirección de arte
Esteban Venegas

Diseñador
Banny Joesser Izquierdo Hurtado

Primera edición
Elaborado en Latinoamérica en 2021

4
INTRODUCCIÓN
Nos gozamos en ofrecer al cuerpo de Cristo en toda Latinoamérica este
manual para entrenadores de Discípulos que Multiplican Discípulos. El propósito
de este manual es ayudar al entrenador a recordar todos los elementos que
necesita tomar en cuenta al momento de entrenar un grupo de discípulos
para que se multiplique eficazmente. Este material es una sistematización
de múltiples herramientas que hemos aprendido de diversos movimientos a
nivel global y de otras que Dios nos ha permitido desarrollar como organización.
Agradecemos especialmente al movimiento “Ningún lugar sin alcanzar”, que
nos hizo conocer muchas de estas herramientas y nos entrenó en su uso. Ellos
muy generosamente nos permitieron usarlas y adaptarlas para el avance de
la visión que Dios nos ha dado.

En este manual hemos usado los términos “plantador” o “pastor” para


referirnos tanto a hombres como a mujeres; hemos preferido hacerlo de
esta manera porque corresponde al uso tradicional en español. Nuestra
convicción es que Dios llama a hombres y mujeres por igual; creemos que
Dios ha derramado su Espíritu sobre todo el género humano y que, por ello,
tanto los hijos como las hijas de estas tierras pueden ministrar en el nombre
de Dios (Hech. 2:17-18). Él no hace acepción de personas.

El manual está diseñado de tal forma que un entrenador pueda desarrollar


las primeras tres sesiones en un bloque de seis horas de entrenamiento
(además de los tiempos para descansar y comer) o en tres bloques de
dos horas. La sesión 1 presenta los elementos iniciales de la plantación
de iglesias comunitarias, concientiza sobre la misión y entrena en las
herramientas que debemos usar en un campo vacío. La sesión 2 presenta
las herramientas necesarias para sembrar el evangelio en un campo
que ya ha sido preparado. La sesión 3 se enfoca en las herramientas de
discipulado. Nuestra recomendación es que, luego de estas primeras seis
horas de entrenamiento, se usen ocho horas extra (cuatro reuniones)
para familiarizarse con las herramientas de discipulado de la sesión tres y
profundizar en ellas. La sesión 4 presenta un par de herramientas para utilizar
en el campo con fruto, que ayudarán a desarrollar la iglesia comunitaria.

¡A Dios sea la gloria por permitirnos presentar este trabajo! Y oramos para que
Él permita que nuestro esfuerzo redunde en mucho fruto en el campo de
cosecha de Latinoamérica.

Equipo Directivo de Impacto Latinoamericano

5
6
TABLA DE CONTENIDO

Sesión 1 Introducción a Discípulos que Multiplican Discípulos


• Plantación de Iglesias Comunitarias
• Los principios de la cosecha
• La estrategia de Jesús
• Concienticémonos sobre nuestra misión
» La Gran Comisión
» ¿Por qué? Nuestra identidad
• Campo vacío, estrategia de entrada
» ¿A quién? Mapa oikos
» “Oracción”
» Personas de paz
• Desafíos: metas

Sesión 2 Campo preparado, estrategia de evangelismo


• Testimonio de obediencia
• Mi historia: testimonio personal
• La historia de Dios: tres círculos
• Orar por milagros
• Grupos de descubrimiento bíblico
• El semáforo
• Permanecer en Jesús
• Desafíos: metas

Sesión 3 Campo en crecimiento, estrategia de discipulado


• Testimonio de obediencia
• Discipulado en formato 3/3
• Los mandamientos de Jesús
• Practicar la reunión 3/3 con los mandamientos
• Cuatro terrenos: la obediencia
• El siguiente paso

Sesión 4 Campo con fruto, estrategia de desarrollo


• El círculo de la iglesia saludable
• Discipulado a largo plazo
• Desafíos: metas

7
SESIÓN 1:
INTRODUCCIÓN A DISCÍPULOS QUE
MULTIPLICAN DISCÍPULOS
Introducción (objetivos y agenda)
Esta primera sesión del entrenamiento de Discípulos que Multiplican Discípulos
(DMD) tiene como objetivo presentar la visión de Plantación de Iglesias Comunitarias
(PIC), los principios básicos al hacer discípulos, concientizar a los participantes sobre
la importancia de involucrarnos en hacer discípulos y presentarles las herramientas
para preparar el terreno (sea una persona, una familia o una comunidad).

Esta parte del entrenamiento llevará unas dos horas distribuidas de la


siguiente forma:
1. Plantación de Iglesias Comunitarias (10 minutos)
2. Los principios de la cosecha (15 minutos)
3. La estrategia de Jesús (20 minutos)
4. Concienticémonos sobre nuestra misión
a. La Gran Comisión (15 minutos)
b. ¿Por qué? Nuestra identidad (10 minutos)
5. Campo vacío, estrategia de entrada
a. ¿A quién? Mapa oikos (10 minutos)
b. “Oracción” (10 minutos)
c. Buscar la persona de paz (15 minutos)
6. Desafíos: metas (15 minutos)

1. Plantación de Iglesias Comunitarias


En esta parte, el entrenador deberá presentarse y dar una introducción sobre
el ministerio y la visión de Plantación de Iglesias Comunitarias. Es importante
presentar la definición y la visión de PIC que recordamos a continuación.

8
2. Los principios de la cosecha
La herramienta “los principios de la cosecha” tiene como gran objetivo presentar
a los participantes tres verdades fundamentales sobre el ministerio de ir y hacer
discípulos. Estas tres verdades deben producir paz, porque el resultado no depende
de nosotros; un sentido de responsabilidad, porque tenemos una tarea que hacer
en la extensión del reino; y confianza en que habrá fruto de nuestro trabajo.

Un asunto importante al presentar esta herramienta es permitir que las personas


descubran por sí mismas estas verdades en el texto bíblico (Mar. 4:26-29). ¡Evite dar
un sermón! De esta manera, les estamos dando la oportunidad de interactuar con
la Palabra y, a la vez, les estamos mostrando una forma de enseñar que consiste
en el diálogo y no en el monólogo. Esto último será muy importante para cuando
ellos estén dirigiendo su propia iglesia comunitaria.

La exposición de la herramienta consiste en leer el texto de Marcos 4:26-29 (si es


posible, proyecte la diapositiva o téngalo escrito en papel).

Ahora pregúnteles qué aspectos les llaman más la atención en el pasaje. Los
participantes aportarán múltiples comentarios; valore cada opinión. Al final del
diálogo, resalte tres aspectos clave (es posible que los participantes los hayan
mencionado de alguna forma):
a. Dios es el Señor de la cosecha. Es claro en el texto que el agricultor no sabe
cómo sucede, pero la cosecha se da. De igual forma, cuando estamos
esparciendo el evangelio, debemos recordar que el éxito de la cosecha
no depende de nosotros; ese es el trabajo de Dios. Nuestra dependencia
está puesta en Dios; entendemos que la cosecha depende de Él y no de
nosotros mismos.

9
b. Nosotros tenemos una responsabilidad en la cosecha. A pesar de que la
cosecha ocurre por la gracia de Dios, el agricultor se encarga de esparcir la
semilla, se levanta de día y de noche (para darle seguimiento al cultivo) y
mete la hoz cuando hay fruto. De igual forma, nosotros dependemos de
Dios, pero tenemos algunas responsabilidades y debemos hacer nuestra
parte en el proceso.

c. Podemos confiar en que Dios producirá la cosecha. El agricultor, cuando


siembra, no tiene duda de que habrá fruto, aunque no tiene el control del
proceso. Así, nosotros tenemos que confiar y tener fe en Dios en que habrá
fruto de nuestro trabajo.

3. La estrategia de Jesús
A continuación, debemos dejar claro que no solo es importante conocer estos
principios, ¡sino que necesitamos tener una estrategia para cumplir la misión! En
ese sentido, lo mejor es seguir la estrategia de Jesús (que también siguieron los
apóstoles). Notemos y hagámosles ver a los participantes del entrenamiento que
Marcos 4:26-29 (y otros textos de la Escritura como, por ejemplo, Mat. 13:24-30; Mar.
4:30-34; Luc.8:1-8; 1 Cor. 3:6-8) compara la extensión del reino con un cultivo. Explique
que Marcos 4:26-29 nos enseña que un cultivo pasa por cuatro etapas.

El proceso comienza con un campo vacío que tiene todo el potencial de producir
una gran cosecha. Al principio, el agricultor prepara el campo quitando la maleza,
arando el terreno, etc. Una vez que el terreno está listo, se siembra la semilla.

10
Esta semilla sembrada produce plantas que empiezan a crecer; en esta etapa, el
trabajo del agricultor consiste en cuidar las plantas, así que las riega, las protege de
las plagas, etc. Por último, las plantas dan fruto, y el agricultor recoge la esperada
cosecha; esta es tan grande como la siembra que se hizo. Hay algo más que hace
el agricultor: de todos los frutos recogidos, separa los mejores para que sirvan de
semilla para la siguiente siembra.

Resalte que lo anterior representa una metáfora que nos ilustra la estrategia
de Jesús para extender el reino; esto es lo que llamamos “4 etapas del cultivo/5
partes” (explique el dibujo a continuación).

Preparar/Entrar: cuando queremos sembrar, lo primero que hacemos es arar


y abonar el terreno; luego, preparamos la tierra para que esté en óptimas
condiciones para recibir la semilla. Este proceso se realiza mediante la oración
y las buenas obras; estas permiten preparar los corazones y nos conceden el
derecho a ser escuchados.

Sembrar/Evangelizar: la siembra es el momento en que llevamos la Palabra de


Dios a toda persona que la necesita.

Cuidar/Discipular: en este punto, encontramos una pequeña plantita que necesita


cuidados, ya que las plagas o malezas pueden poner en riesgo la siembra. De igual

11
forma, los nuevos creyentes necesitan recibir cuidados por medio de una relación
cercana en medio de la cual les enseñamos a obedecer la Palabra de Dios.

Cosechar/Desarrollar: la cosecha es lo mejor de la siembra; es el punto donde


podemos ver y recoger los frutos de nuestro trabajo. En nuestro caso, estos
frutos son discípulos obedientes que aman a Dios, aman a las personas y
hacen más discípulos.

Semilla: los frutos tienen semillas que son usadas para iniciar un nuevo cultivo.
En nuestro caso, estas semillas son personas que Dios está llamando para
comenzar un nuevo cultivo que dé como fruto más discípulos.

Lo que hemos hecho en PIC es tomar la estrategia de Jesús “4 etapas del


cultivo/5 partes” y adaptar o desarrollar una serie de herramientas que nos
ayuden a llevar a cabo el trabajo en cada etapa del cultivo. Eso es lo que
llamamos entrenamiento DMD.

Todas las herramientas cumplen con tres características fundamentales:


a. Son bíblicas: todo lo que enseñamos y aplicamos en estas herramientas
está basado en fundamentos de la Palabra de Dios.
b. Son fáciles: el objetivo es que puedan ser entendidas y puestas en práctica
por todos aquellos que quieren cumplir la Gran Comisión.

12
c. Son reproducibles: es decir que se pueden enseñar fácilmente a otros para
que se sumen a nosotros en el cumplimiento de la Gran Comisión.

Otro asunto importante es que, en este entrenamiento, todos necesitamos tener


cuatro implementos: una Biblia, unas hojas de papel, un lápiz y muchas ganas de
aprender y poner en práctica lo aprendido.

4. Concienticémonos sobre nuestra misión


Hasta este punto, solo hemos visto los asuntos más filosóficos y generales del
entrenamiento. A partir de ahora empezaremos con las cuestiones prácticas.
Como entrenador, recuerde que estas dos herramientas están estrechamente
relacionadas con dos metas: primero, concientizar a los participantes sobre su
responsabilidad frente a la extensión del reino, y segundo, entrenarlos para que
compartan estas dos herramientas con otros discípulos para impulsarlos a
sumarse a la misión.

a. La Gran Comisión
La primera herramienta es la Gran Comisión. Esta herramienta consiste en una
serie de símbolos (íconos) tendientes a ayudar al participante a recordar las palabras
de la Gran Comisión. Sin embargo, la parte más importante de la herramienta
es cuando confrontamos el mandato de Jesús con la realidad de la iglesia. La
última parte está compuesta por cuatro preguntas que vamos a responder con
las siguientes herramientas. Comience el desarrollo de esta herramienta con una
lectura del texto de Mateo 28:18-20.

18
Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: —Se me ha dado toda
autoridad en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, vayan y hagan discípulos
de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo
y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he
mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre,
hasta el fin del mundo.

Luego de leer, explique la Gran Comisión por medio de los íconos (revise el dibujo
a continuación). Los comentarios que siguen le recordarán los asuntos clave que
debe mencionar mientras va dibujando los íconos.

13
La Gran Comisión (Mateo 28:18-20)
Jesús dijo... 98%
¿Por qué?
¿A quién?
¿Qué?
¿Cuándo?

1 Jesús dijo...
En esta porción de la Palabra encontramos algo muy interesante. Al comienzo del
versículo 18, leemos: “Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo”. Notemos que el
que habla es el mismo Jesús; no fue una sugerencia, sino un mandato para sus
discípulos. Nosotros, que hemos creído y obedecido, somos discípulos de Cristo y,
por lo tanto, hemos sido llamados a hacer discípulos. Este fue un mandato directo
para nosotros.

2
Cuando Jesús vino a la tierra, murió por todos nosotros, pero la historia no terminó
allí. Él resucitó al tercer día y se llenó de gloria, poder y majestad, como lo dice el
versículo 18: “Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra”. Esa potestad
la representaremos con una corona, ya que Jesús es nuestro Rey y Señor.

3
Observemos este ícono en forma de flecha. Usaremos esta representación porque
Jesús dijo: “Por tanto, vayan”. Estas palabras de Jesús a sus discípulos nos dejan
claro que la misión no es traer las personas a un templo, sino ir a ellas, donde
quiera que estén, y hacerlas discípulos.

14
4
Lo que leemos a continuación es: “Y hagan discípulos”. Estas palabras representan
un mandato que sigue vigente hasta nuestros días para todos aquellos que
han decidido entregar sus vidas a él. ¡No es una opción, sino un mandato! Esto
lo representaremos con la figura de un círculo pequeño del que se desprenden
otros círculos, formando una red. Vemos que la tarea que Jesús nos encomendó
fue que hiciéramos discípulos (en plural), y su expectativa era que estos, a su vez,
hicieran más discípulos.

5
Esta figura representa el mundo (no en el sentido del pecado, sino de las naciones).
Podemos ver en el mismo texto que Jesús nos dice: “De todas las naciones”. La
intención de Jesús es que se formen discípulos en cada lugar del planeta tierra.

6
Esta figura representa el bautismo. Recordemos que hacer discípulos no consiste
solamente en que las personas escuchen el evangelio, sino que respondan en
fe (confianza) y obediencia al mensaje. Por tanto, nosotros impulsamos a las
personas a que “se bauticen en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

7
Sin embargo, el bautismo no es el punto de culminación del proceso de discipulado,
sino el comienzo. Es por ello que todavía tenemos mucho trabajo por delante,
“enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes”. Notemos que
no dice que enseñemos meramente mandamientos, sino también obediencia.
Por tanto, será muy importante no solo lo que les digamos, sino el ejemplo que
nosotros mismos les demos (así se enseña a obedecer).

15
8
Cuando miramos este ícono podemos recordar que Jesús nos dio una gran
promesa. Él dijo: “Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin
del mundo”. Así pues, los discípulos que están haciendo discípulos pueden
descansar en que no están solos mientras cumplen la misión: Jesús mismo
está con nosotros.

Este podría ser un buen momento para detenerse y guiar a los participantes a
practicar la herramienta de a dos. Recuerde: su meta no es transmitir información,
sino entrenar a las personas para que usen estas herramientas día a día. Por lo
tanto, estas prácticas serán clave para que ellos vayan interiorizando la herramienta
y, de esa manera, puedan ayudarnos a entrenar a otros.

Luego de practicar la herramienta (incluso, puede pedirles a algunos participantes


que repitan la herramienta), llegamos al punto en el que confrontamos a las
personas con la realidad de lo que vemos frente a la Gran Comisión. Los diálogos
a continuación nos ayudarán.

9 98%
En su opinión, de todos los cristianos que asisten a la iglesia, ¿qué porcentaje no hace
discípulos? (Permita que algunos respondan; esto ayudará a interactuar un poco al
respecto). Un estudio realizado en EE. UU. reveló que el 98 % de las personas que asisten
a una iglesia nunca en su vida han hecho un discípulo1. Si bien este es un estudio
hecho en los EE. UU., la realidad de las iglesias latinoamericanas no es muy distinta.

Entendiendo la misión que Jesús nos encomendó de ir y hacer discípulos a


todas las naciones, nos encontramos con una realidad bastante triste, y es
que el 98 % de los cristianos nunca cumple con ese mandato. Solo el 2 % lo
obedece. Algunas preguntas clave serían: “¿Eres parte del 98 % o del 2 %? ¿En
qué grupo te gustaría estar?”.
____________________________________________
1
Algunas personas en los entrenamientos nos preguntan por la fuente de esta información. A continuación,
les ofrecemos una de ellas.
“Las estadísticas estiman que solo el tres por ciento de los evangélicos participa en el evangelismo. Eso
significa que el noventa y siete por ciento de los creyentes nacidos de nuevo están sentados al margen.
Solo una pequeña fracción de la iglesia lleva a cabo el mandato del Salvador de buscar y salvar a los que
están perdidos. El mandato es claro en la Escritura, pero permanece incumplido. ¡Algo está terriblemente
mal!” [Howard A. Tryon, Orando por usted: Un libro de trabajo para llegar a otros a través de la oración
(Grand Rapids: Kregel Resources, 1996), 34].

16
Por otra parte, hemos encontrado que hay cuatro grandes preguntas que las
personas se hacen frente a este tema de ir y hacer discípulos y que, de alguna
manera, contienen las excusas para no hacerlo:

Las herramientas a continuación nos van a ayudar a responder


¿Por qué?
estas cuatro interrogantes.
¿A quién?
¿Qué?
¿Cuándo?

b. ¿Por qué? Nuestra identidad


La primera pregunta o excusa que responderemos es “¿Por qué?”. ¿Por qué debo
hacer discípulos? Para ello, usaremos la herramienta que llamamos “nuestra
identidad”. Esta herramienta consiste en observar el pasaje en 2 Corintios
5:17-21 (RVR1960); allí, las personas serán confrontadas con dos aspectos de su
identidad en Cristo: somos una nueva criatura y somos embajadores. La meta
es que la gente entienda que Dios ha puesto en cada cristiano un ADN de
embajador y que, si no estamos cumpliendo con ese rol, algo está mal con
nosotros. A continuación, presentamos algunas ideas clave para mencionar
mientras desarrollamos la herramienta.

Posiblemente se ha hecho la pregunta: “¿Por qué debo hacer discípulos?”. Algunas


personas han llegado a pensar que hacer discípulos es una responsabilidad de los
pastores, los misioneros o el pequeño grupo de evangelismo de la iglesia local. Hoy
vamos a entender de forma bíblica, práctica y sencilla por qué debemos hacer
discípulos. Leamos 2 Corintios 5:17-21 (RVR1960).

¿Por qué? Nuestra identidad


2 Corintios 5:17-21

v. 17 v. 20

Nueva criatura Embajador

17
1 2 Corintios 5:17-21
17
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18 Y todo esto proviene de Dios,
quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la
reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no
tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros
la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de
Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre
de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo
hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. (2 Cor.
5:17-21, RVR1960)

2
En el versículo 17 podemos leer: “Si alguno está en Cristo”. Cuando aceptamos a
Cristo como nuestro único y verdadero Salvador, podemos afirmar que somos
hijos de Dios y coherederos con Jesús. Por eso, la cruz será nuestro punto de
partida, ya que podemos estar en Dios gracias al sacrificio de Jesús.

v. 17

Nueva criatura

3
En el versículo 17, vemos cómo toma sentido la lectura: “Si alguno está en Cristo,
nueva criatura es”. Esta imagen representa una persona resplandeciente, llena de
luz. Esto es lo que ocurre cuando conocemos a Cristo y le abrimos nuestra vida.

Somos transformados, tenemos una nueva posición delante de Dios e incluso,


nuestro rostro, nuestro semblante, cambia por completo. Los viejos hábitos
empiezan a desaparecer y nuevas prácticas empiezan a florecer.

18
v. 20

Embajador

4
Sin embargo, ser nuevas criaturas no es lo único que ocurre. Según los versículos
siguientes, Dios está reconciliando al mundo consigo mismo. Y el versículo 20 nos
dice algo revelador, que no muchos han logrado comprender, y es que somos
embajadores de Cristo aquí en la tierra.

Un embajador es el representante de un gobierno en una nación extranjera.


El embajador no es elegido por el pueblo, sino designado directamente por
un mandatario. Cuando vemos todo esto, es evidente que tenemos un gran
compromiso; nuestra ciudadanía no pertenece a esta tierra: somos embajadores
y representantes de Cristo en ella.

Nueva criatura Embajador

5
Ahora bien, es clara nuestra identidad: somos nuevas criaturas y somos
embajadores. La pregunta es: ¿será que podemos ser embajadores y no ser
nuevas criaturas? La respuesta de muchos es inmediata: “Es imposible: para
ser embajador, es necesario ser una nueva criatura, haber nacido de nuevo”. Sin
embargo, ¿podemos ser nuevas criaturas y no ser embajadores? La verdad es
que no podemos ser una nueva criatura sin ser embajadores y tampoco podemos
ser embajadores sin ser nuevas criaturas. Esta identidad se concede a todos los
que creen en Cristo y lo reciben en su corazón. En respuesta a esta gran pregunta
o incógnita, podemos decir que debemos hacer discípulos porque es parte de
nuestra identidad, de nuestro ADN.

Como entrenador, es muy importante que en este punto separe al grupo en


parejas y les anime a practicar esta herramienta. Eso les ayudará a conocerla
mejor y usarla para animar a otros cristianos a sumarse a la extensión del reino.

19
5. Campo vacío, estrategia de entrada
Hasta aquí, hemos despertado en las personas la conciencia de que necesitan ir
y hacer discípulos. Ahora es el momento de enseñarles a desarrollar la estrategia
de Jesús, que llamamos “4 etapas del cultivo/5 partes”. Lo primero que queremos
es enseñarles a entrar en las vidas de otros (es decir, ganarse el derecho a ser
escuchados), empezando por las personas más cercanas y reconociendo a las
personas de paz. Recuerde también que seguimos respondiendo a las preguntas
o excusas que se plantearon en la herramienta “la Gran Comisión”.

a. ¿A quién? Mapa oikos


Esta herramienta tiene como propósito ayudar a los participantes a identificar las
personas con necesidad espiritual que están a su alrededor. Además, contesta
inicialmente la pregunta “¿A quién debo hacer discípulo?”. A continuación,
presentamos las ideas principales que deben mencionarse.

Algunas personas, especialmente aquellas que han sido cristianas por un buen
tiempo y para quienes la mayoría de sus conocidos son creyentes, se preguntan:
“¿A quién voy a hacer discípulo si ya todos los que conozco saben de Cristo?”. Para
responder a esta pregunta, usaremos lo que se llama “mapa oikos”, que se basa
en Hechos 16:31 (RVR1960): “Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo,
tú y tu casa”.

20
¿A quién? Mapa oikos (Hechos 16:31)
Juan 7:20 Esposo
Hijo Amigo
Familiar Papá

Conocido Yo Familiar Mamá

Amigo Hermano

1 ¿A quién? Mapa oikos (Hechos 16:31)


La palabra que en Hechos 16:31 (RVR1960) se traduce como “casa” es la palabra
griega oikos. Esta palabra aparece frecuentemente en el Nuevo Testamento para
describir la comunidad de personas con las que alguien se relaciona y en la que
tiene influencia. Todos tenemos un oikos, es decir, un grupo de personas con
quienes nos relacionamos y en el que tenemos algo de influencia. Estas relaciones
normalmente incluyen familiares, amigos, conocidos (vecinos, compañeros de
trabajo, etc.), y otros con los cuales pasamos tiempo regularmente.

2 Yo
Para comenzar a elaborar nuestro mapa oikos, debemos colocar nuestro nombre
en el centro de una hoja en blanco.

Familiar

Conocido Yo Familiar

3 Amigo

Ahora vamos a orar pidiéndole al Espíritu Santo que ponga en nuestros corazones
a aquellas personas que forman parte de nuestro círculo de influencia (familia,
amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.) y que necesitan conocer de Jesús.

21
Una vez identificadas, vamos a escribir sus nombres en círculos alrededor de
nuestro nombre. Trate de que no sean menos de tres (3) ni más de seis (6).

4 Juan 7:20
Algo importante es recordar lo que nos dice Juan 17:20 (RVR1960): “Mas no ruego
solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra
de ellos”. Vemos que en este texto Jesús nos dice que no solo oraba por sus
discípulos, sino también por quienes iban a conocerlo a través de ellos.

Juan 7:20 Esposo


Hijo Amigo
Familiar Papá

Conocido Yo Familiar Mamá

Amigo Hermano

5
Siguiendo el ejemplo que nos dejó Jesús, nosotros no solo vamos a orar por las
personas que el Espíritu Santo nos mostró, sino también por las que forman parte
de su círculo de influencia. Entonces, lo siguiente que vamos a plasmar en nuestro
mapa oikos son los nombres de estas personas que conforman su círculo de
influencia en los círculos ubicados alrededor de ellas.

b. “Oracción”
Esta herramienta va de la mano con el mapa oikos, ya que nos ayuda a ponerlo
en práctica. Explique que “oracción” no es una palabra mal escrita, sino un nuevo
término que hemos acuñado. La palabra se compone de oración y acción, pues
nos invita a estos dos asuntos importantes.

“Oracción”

* Oramos por las personas en nuestro mapa oikos

* Les mostramos el amor de Dios de manera tangible

22
1
Primero, debemos orar intencional y constantemente por las personas en
nuestro mapaoikos.

2
Segundo, no nos conformamos con orar, sino que además comenzamos a
mostrarles el amor de Dios de manera tangible.

c. Personas de paz
Hemos respondido anteriormente a la pregunta “¿A quién debemos hacer
discípulos?” a través del mapa oikos. Ahora queremos ayudar a los participantes
a entender el concepto clave de “persona de paz”. A continuación, presentamos
algunos de los elementos clave que debemos mencionar durante el entrenamiento.

Ahora hablaremos sobre “personas de paz”. Este concepto aparece en Lucas 10:1-
12. Leamos los versículos 5-6.

¿A quién? Persona de paz (Lucas 10:1-12 / Juan 4)


Personas preparadas por Dios
Reciben al mensajero
Reciben el mensaje
Reciben la misión

Jesús Discípulo Nosotros

¿?
Leví (Mar. 2) Cornelio (Hech. 10)
Endemoniado (Mar. 5) Lidia (Hech. 16)
Zaqueo (Luc. 19) Carcelero (Hech. 16)
Crispo (Hech. 18)

23
1 Lucas 10:1-12
“Cuando entren en una casa, digan primero: ‘Paz a esta casa’. Si hay allí alguien
digno de paz, gozará de ella; y, si no, la bendición no se cumplirá”.

2 Personas de paz
Vemos que Jesús mencionó a estas personas de paz. Una persona de paz es
alguien que el Espíritu Santo ha preparado para cumplir un papel estratégico en la
expansión del reino de Dios. Estas personas, a pesar de no ser creyentes, reciben
amablemente a los obreros; están dispuestas a escuchar y a saber más acerca
de Jesús; a la vez, facilitan la difusión de las buenas nuevas entre los no creyentes,
ya que reúnen a sus familiares, amigos, conocidos para escuchar de Jesús.

3 Juan 4
Sin embargo, Jesús no solo habló de personas de paz, sino que se encontró con
ellas en su ministerio. Podemos ver un ejemplo de esto en Juan 4, en el relato de
la mujer samaritana.

Aquí Jesús se encuentra con una mujer samaritana quien, luego de tener una
conversación con él, lo identifica como el Mesías, el Cristo prometido. Este hecho la
deja maravillada y la impulsa a ir a la ciudad para contarle a mucha gente acerca
de su encuentro con Jesús.

Personas preparadas por Dios


Reciben al mensajero
Reciben el mensaje
4 Reciben la misión
Por lo tanto, después de entender el ejemplo de la mujer samaritana como una
persona de paz, vemos que estas son personas preparadas por Dios con tres
características importantes:

• Reciben al mensajero (son hospitalarias).


• Reciben el mensaje (son sensibles al evangelio).
• Reciben la misión (tienen reputación y son influyentes).

24
Jesús
Leví (Mar. 2)
Endemoniado (Mar. 5)
5 Zaqueo (Luc. 19)
Sin embargo, la mujer samaritana no fue la única persona de paz que Jesús
encontró. Otros ejemplos son: Leví (Mar. 2), el endemoniado gadareno (Mar. 5) y
Zaqueo (Luc. 19).
Discípulo
Cornelio (Hech. 10)
Lidia (Hech. 16)
Carcelero (Hech. 16)
6 Crispo (Hech. 18)
Sus discípulos, siguiendo la visión de Jesús, también encontraron personas de
paz como Cornelio (Hech. 10), Lidia (Hech. 16), el carcelero (Hech. 16) y Crispo (Hech.
18).
Nosotros

7 ¿?
La pregunta que debemos hacernos es si nosotros hemos encontrado o
estamos dispuestos a salir y encontrar esas personas de paz.

6. Desafíos: metas
En caso de que solo tengamos un par de horas para el entrenamiento, este sería el
punto ideal para detenerse. Si este es el caso, es importante que los participantes
asuman algunos desafíos concretos que buscarán cumplir antes del próximo
encuentro. Le recomendamos que les pregunte: “¿Qué piensas hacer con lo que
aprendiste hoy?”, y dejar que ellos se propongan algunas metas. Otra opción es
plantearles las siguientes preguntas más concretas:

a. ¿Con qué otro hermano vas a compartir las herramientas de concientización


y te van a impulsar a sumarte a la misión de ir y hacer discípulos? (Invítalos
a la siguiente sesión de entrenamiento).
b. ¿Cuánto tiempo y en qué momentos del día vas a orar por las personas en
tu mapa oikos? Pide al Señor que prepare sus corazones para el evangelio
y, si tienes la oportunidad, muéstrales el amor de Dios de manera tangible.

25
SESIÓN 2:
CAMPO PREPARADO, ESTRATEGIA
DE EVANGELISMO
Introducción (objetivos y agenda)
Ahora tendrá la segunda sesión de entrenamiento de Discípulos que Multiplican
Discípulos (DMD). Esta sesión tiene como objetivo explicar paso a paso las
herramientas contenidas en la segunda etapa de cultivo. Estas nos ayudarán
a sembrar la Palabra de Dios en el corazón de quien lo necesite, respondiendo
además a la pregunta: “¿Qué decir?”. Por último, recordaremos a los participantes
la importancia no solo de hacer discípulos, sino también de ser discípulos.

Esta parte del entrenamiento llevará alrededor de dos horas distribuidas de la


siguiente forma:
1. Testimonio de obediencia (15 minutos)
2. Mi historia: testimonio personal (15 minutos)
3. La historia de Dios: tres círculos (20 minutos)
4. Oración por milagros (10 minutos)
5. Grupos de descubrimiento bíblico (15 minutos)
6. El semáforo (10 minutos)
7. Permanecer en Jesús (20 minutos)
8. Desafíos: metas (15 minutos)

26
1. Testimonio de obediencia
Si usted detuvo el entrenamiento y dejó desafíos a los participantes, es importante
que use los primeros minutos de esta sesión para que compartan cómo les fue
con los desafíos que tomaron a partir de la sesión anterior. Si está realizando el
entrenamiento en una sesión de cuatro horas sin interrupción, omita este punto.

2. Mi historia: testimonio personal


Esta herramienta nos ayuda a responder una de las preguntas o excusas que en
muchas ocasiones las personas encuentran para no compartir su fe y comenzar
a hacer discípulos: “¿Qué?”. ¿Qué les voy a decir? Con esta herramienta, vamos
a entrenar a los participantes para que cuenten su testimonio resaltando lo que
Jesús ha hecho en sus vidas. Esta es una manera para saber qué decir al momento
de evangelizar. El objetivo es ayudarles a contar su testimonio de manera sencilla
y precisa.

¿Qué? Mi historia
Introducción Antes Jesús Después Pregunta

¿?
Hubo un tiempo Pero conocí ¿Te gustaría
en mi vida en a Cristo y que Dios
que yo... decidí hiciera algo
seguirlo similar en tu
vida?

IntroducciónA ntes Jesús Después Pregunta

1
Contar nuestro testimonio tiene cinco partes: introducción; antes de conocer a
Jesús; nuestro encuentro con Jesús; después de conocer a Jesús; y una pregunta.

Introducción

Hubo un tiempo
2 en mi vida en
que yo...
En la introducción podemos utilizar esta frase para comenzar a contar nuestro
testimonio de manera general: “Hubo un tiempo en mi vida en que yo…”.

27
Antes

Abandonado
3 Inseguro

A continuación, en las dos líneas debajo de la flecha del antes, plasmamos dos
palabras clave que describen cómo era nuestra vida antes de conocer a Jesús.
Por ejemplo, “abandonado” e “inseguro”.
Jesús

Pero conocí
a Cristo y
4 decidí
seguirlo
La tercera parte define el momento en que tuvimos el encuentro con Jesús, y lo
podemos decir de la siguiente manera: “Pero conocí a Cristo y decidí seguirlo”.

Después

Familia
5 Propósito

Luego, en las dos líneas debajo de la fecha del después, escribiremos las palabras
que describen el cambio que Dios hizo en nuestra vida después de conocer a
Jesús. Por ejemplo, “familia” y “propósito”.

Pregunta

¿?
¿Te gustaría
que Dios
hiciera algo
6 similar en tu
vida?

Por último, es importante hacer una pregunta para invitar a las personas a que
también conozcan a Jesús. La pregunta sería la siguiente: “¿Te gustaría que Dios
hiciera algo similar en tu vida?”.

Así sería el relato de nuestro testimonio:

Hubo un tiempo Pero conocí ¿Te gustaría


Abandonado Familia que Dios
en mi vida en a Cristo y
que yo... Inseguro decidí Propósito hiciera algo
seguirlo similar en tu
vida?

28
“Hubo un tiempo en mi vida en que yo me sentía abandonado e inseguro, pero
conocí a Cristo y decidí seguirlo. Ahora Dios me ha dado una familia y un propósito.
¿Te gustaría que Dios hiciera algo similar en tu vida?”.

Dedique tiempo para que practiquen el testimonio personal en parejas. Pida que
lo repitan varias veces y al final, puede invitar a algunos al frente para que lo hagan
en público.

3. La historia de Dios: tres círculos


Esta herramienta también ayudará a que los participantes puedan responder las
preguntas “¿Qué? ¿Qué debemos decir?”. Las personas no solo necesitan escuchar
nuestro testimonio personal, sino también aprender a contar la historia de Dios.
Hay muchas formas de hacerlo; sin embargo, nosotros queremos sugerirles que
usen lo que llamamos “tres círculos”. Se trata de algo muy fácil, muy bíblico y que
se puede multiplicar (cualquiera puede aprender a hacerlo). Consiste en realizar
un dibujo por vez a medida que les vamos contando la historia de Dios.

29
1
Lo primero que dibujamos es un círculo con una línea quebrada dentro. Mientras
lo dibujamos, podemos decir algo como lo siguiente: “Vivimos en un mundo
quebrantado, lleno de dolor, sufrimientos, enfermedad y maldad”.

2
Luego, dibujamos estas flechas, unas intentan salir del mundo quebrantado
y otras vuelven hacia él. “No nos gusta este mundo quebrantado; por lo tanto,
tratamos de salir de él. Algunos intentan salir por medio del dinero, los títulos
profesionales, yéndose a otro país, la religión, la lujuria, los vicios e incluso, lo que es
más lamentable, el suicidio. Sin embargo, todas estas salidas son inútiles, ya que
causan un efecto rebote: cuanto más buscamos salir de este mundo, más nos
adentramos en él”.

3
Ahora dibujamos el siguiente círculo. Mientras tanto, podemos agregar: “Sin
embargo, el mundo no siempre fue así: Dios lo diseñó como un lugar lleno de amor,
de paz, de alegría y de su presencia. Un lugar que el ser humano podía disfrutar”.

4
Sin embargo, el ser humano decidió desobedecer a Dios y dar la espalda a sus
propósitos; eso es lo que llamamos pecado. A causa de ese pecado, dejamos de
estar en el mundo perfecto de Dios y terminamos en este mundo quebrantado.

30
5
Por último, comenzamos a dibujar el tercer círculo: “Pero Dios, que sigue amando a
la humanidad, envió a su Hijo” (flecha hacia abajo). “Y él vino, y vivió entre nosotros”.

6
“Y murió en una cruz para darnos salvación” (cruz en el centro del círculo).

7
“Pero él no se quedó muerto, sino que al tercer día resucitó y ascendió a los cielos”
(flecha hacia arriba).

8
“Y fue hecho Señor y Rey de todo el universo”.

9
Gracias a toda la obra de Jesús, se abrió una puerta que nos permite salir del
mundo quebrantado, para que nosotros a través del...

31
10
arrepentimiento de nuestros pecados (que nos alejaron de Dios) y la fe en la obra
de Jesús y en su señorío...

11
podamos ser restaurados al mundo original diseñado por Dios.

Al finalizar el dibujo, podemos hacer algunas preguntas a las personas para


guiarlas a la fe en Cristo. Estas cuatro preguntas nos ayudarán a ir de la
explicación a la acción:
a. ¿En qué mundo crees que te encuentras ahora?
b. ¿En qué mundo te gustaría estar?
c. ¿Hay algo que te impida arrepentirte y creer?
d. ¿Te gustaría hacerlo ahora?

Si dicen que quieren hacerlo, debemos guiarlas en una sencilla oración como
esta: “Señor Jesús, reconozco que vivo en un mundo quebrantado a causa de
mi pecado y del pecado de otros. Hoy me arrepiento de mis pecados y creo en
Jesús como mi Salvador y Señor. Te pido que por favor comiences a restaurarme
al diseño original que creaste para mí y para este mundo. Amén”.

Es muy importante detenerse y darles tiempo a los participantes para que


practiquen la historia de Dios en parejas. Ayúdeles a hacerlo bien; esto servirá
para que realmente la utilicen. Recuerde que usted no está capacitando,
sino entrenando. Esto implica que las personas deben finalizar no solo con
conocimientos adquiridos, sino también con habilidades desarrolladas.

4. Oración por milagros


Hasta aquí hemos compartido dos herramientas muy importantes para sembrar
el campo en el que Dios nos está permitiendo trabajar. Ahora, le mostramos otra
herramienta que nos invita a la acción.

32
Hay una realidad que no podemos negar a la luz de la Biblia, y es que nuestro Dios
es un Dios hacedor de milagros. Nosotros creemos en un Dios que está vivo y cuya
mano está extendida para salvarnos. Sin embargo, hay muchos cristianos que
tienen temor de orar por una persona que lo necesita; por ejemplo, a muchos les
da temor orar por un enfermo. A través de esta herramienta, usted impulsará a los
participantes a orar por milagros en las vidas de las personas con las que están
compartiendo el evangelio. Usted debe ayudarles a dejar de lado todo temor.

Jesús realizó; sus discípulos oraron


2 por milagros (señales), y Dios contestó.
Lo primero que debe hacer es explicarles que la Biblia nos muestra que Dios
hace milagros como una señal que indica la presencia del reino de Dios. También
vemos que los discípulos oraron por milagros y Dios contestó.

Hechos 4:29-30 (RVR 1960): 29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas,


y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades
3 y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.

33
En Hechos 4:23-30 leemos que, cuando Pedro y Juan salieron de la cárcel, se
reunieron con algunos creyentes, contaron lo que les había pasado y luego
pidieron en oración lo siguiente: “Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a
tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra”. Ellos pidieron denuedo para
hablar la palabra y agregaron: “Mientras extiendes tu mano para que se hagan
sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús”. Es
decir, aquí los apóstoles y los creyentes oraron para que Dios obrara milagros,
señales y prodigios. Ellos pidieron que Dios los usara de esta manera, pero no para
hacer un show, sino para dar evidencia del reino de Dios.

Hebreos 2:3-4 (RVR 1960): 3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos


una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente
por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios
juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y
4 repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

En Hebreos 2:4 podemos ver que Dios mismo testificó juntamente con ellos, es
decir, Dios respondió la oración de Hechos 4. Los milagros se convirtieron en una
forma tangible en que las personas podían decir que Dios sí estaba obrando por
medio de ellas. De la misma forma, nosotros, los cristianos, podemos orar por
milagros y que sea el Señor testificando con nosotros.

Nosotros también podemos orar


5 y ver milagros (Marcos 16:17-18)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán
fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos
serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los
enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

En Marcos 16:17-18 podemos ver que estas señales no solo seguirán a los apóstoles,
sino que el versículo dice: “A los que creen”. Esto significa que, nosotros, los que
estamos dando testimonio de Jesús, podemos orar y ver milagros. Si entramos
en una casa y hay un enfermo, oremos por sanidad; si alguien no tiene empleo,
oremos por un empleo.

34
5. Grupos de descubrimiento bíblico2
Las tres herramientas anteriores (“mi testimonio”, “la historia de Dios” y “oración
por milagros”) sirven para presentar el evangelio a una persona en un momento
específico. Sin embargo, muchas personas estarán más abiertas a participar en un
espacio en el que pueden descubrir las respuestas a sus inquietudes espirituales
poco a poco. En esa circunstancia, la herramienta de grupos de descubrimiento
bíblico será de gran ayuda. Entrene a los participantes en tres asuntos clave para
desarrollar una reunión de este tipo.

En primer lugar, necesitarán tener un pequeño esquema sobre cómo hacerlo. El


dibujo a continuación presenta una idea muy sencilla y multiplicable.

COMPARTE LEE Y CUENTA DENTRO DE MÍ


¿Por qué estás Una persona lee el Conforme a este estudio,
agradecido? nuevo pasaje de la Biblia
¿qué estoy haciendo
en voz alta. El resto sigue
¿Qué te está causando bien?¿Qué necesito
la lectura. Otra persona
estrés? cambiar?
cuenta la historia con
¿Quién necesita nuestra sus propias palabras. El
ayuda y cómo podemos resto del grupo completa ¿QUIÉN MÁS?
ayudarle? lo que se haya omitido. ¿Quién necesita
escuchar esta historia?
LEE Y MEDITA ¿Cómo puedo
MIRANDO ATRÁS Lee el pasaje de nuevo. compartirla con ellos?
Vuelve a contar la Comenta lo que el ¿A quién podría invitar a
historia de la semana pasaje dice sobre Dios, este estudio?
pasada con tus propias Jesús y su plan.
palabras.
¿Qué has hecho LEE Y PROFUNDIZA
25%
diferente después de Lee el pasaje una vez
escuchar la historia? más y analiza lo que
¿Con quién has dice el texto sobre el ser
compartido y cuáles han humano, sobre las
sido sus reacciones? personas.

25% 50%
En un grupo de descubrimiento bíblico, el tiempo se divide en tres momentos.
Uno para mirar hacia atrás; otro para estudiar una nueva porción de la Biblia;
y otro para proyectarnos. Explique todas las partes de este esquema. Será de
mucho provecho para los participantes que puedan preguntar cualquier cosa
que no entiendan.
______________________________________________
2
En los enlaces a continuación encontrará más información sobre los grupos de descubrimiento bíblico. Puede
usar estos enlaces para su propio enriquecimiento o incluso, para proyectarlos durante el entrenamiento (si
es posible).
https://www.youtube.com/watch?v=ToFJy7RdtEE&list=PLxjs_O3xvo7JAtu6WGrmV1ry6Y7vJMkH2&index=15
https://www.youtube.com/watch?v=pGD3fXPqMmI&list=PLxjs_O3xvo7JAtu6WGrmV1ry6Y7vJMkH2

35
En segundo lugar, los participantes necesitan saber algunas normas básicas, tanto
para el grupo como para ellos como moderadores. El esquema a continuación las
explica claramente.

NORMAS PARA EL GRUPO NORMAS PARA EL MODERADOR


Lee estas normas al comienzo Lee estas normas al comienzo de
de las primeras tres o cuatro las primeras tres o cuatro
reuniones.
reuniones.
1. Vigilar el tiempo para completar
1. Todos comparten en frases y todas las partes del estudio.
no en párrafos. 2. Prepararse de antemano
2. Enfocarse solo en lo que dice estudiando el pasaje, buscando la
este pasaje y no en otros. idea central y pensando en
3. Enfocarse solo en lo que ve ejemplos o relatos de tu propia
este grupo. vida.
4. Permitir tiempo para 3. Responder a preguntas del grupo
responder, respetando el contestando: “En este pasaje,
silencio. ¿qué nos ayuda a contestar esa
pregunta?”.
5. El moderador debe facilitar el
4. Responder a preguntas que
debate y no enseñar. distraen contestando: “¿Dónde
encontramos eso en este
pasaje?”.
5. Contestar a las preguntas
“extrañas” preguntando:
“Ayúdanos a entender lo que
estás pensando.”

Por último, los participantes necesitan saber qué historias bíblicas serían adecuadas
para compartir con el grupo de descubrimiento. A continuación, le presentamos
una lista.

36
Es muy importante que los participantes entiendan que el grupo de descubrimiento
bíblico tiene principio y final. No nos quedaremos en ellos para siempre. Nuestro
objetivo es guiar a las personas a la fe en Cristo. Por ello, debemos procurar limitarlo
a unas seis u ocho semanas y, después de eso, evaluar si vale la pena seguir o si
debemos buscar nuevas personas.

6. El semáforo
Hemos terminado de ver las herramientas para sembrar. Ahora debe presentarles
la próxima herramienta, que es un filtro que nos ayudará a saber cuándo y cómo
pasar a la siguiente etapa. A la vez, esta herramienta permite preparar a los
participantes para el rechazo; eso es muy importante para que, cuando siembren
el evangelio, no se desanimen si los rechazan. A continuación, detallamos los
puntos clave que debe recordar al presentar el semáforo.

Las respuestas al evangelio: El semáforo


(Hechos 17:32-34)

Rechazo Rojo Seguimos adelante

Después Amarillo ¿Cuándo?

Creen Verde Discípulado

1 (Hechos 17:32-34)
Ahora vamos a hablar de las respuestas al evangelio. Para ello, leamos Hechos 17:
32-34 (RVR1960):

Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se


burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez. Y así
Pablo salió de en medio de ellos. Mas algunos creyeron, juntándose
con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer
llamada Dámaris, y otros con ellos.

37
En este relato, observamos claramente las tres respuestas que el apóstol Pablo
encontró al momento de compartir las buenas nuevas. Vamos a estudiarlas
mientras dibujamos un semáforo.

Rechazo Rojo
2
Vemos que la primera respuesta que enfrentó Pablo fue el rechazo. El texto
menciona que “cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se
burlaban”, es decir que rechazaron el mensaje. Esta respuesta la relacionamos
con la luz roja de un semáforo, porque es como si nos dijeran: “Deténgase; no
quiero oírlo”.

Amarillo
Después
3
La siguiente respuesta es “Después”. Encontramos en el texto que “otros decían:
Ya te oiremos acerca de esto otra vez”. Esta respuesta la relacionamos con la luz
amarilla del semáforo, porque no cierra la puerta del todo, pero tampoco la abre.

Creen Verde
4
La última respuesta es: “Los que creen”. El texto nos dice: “Mas algunos creyeron,
juntándose con él”. Esta respuesta es como la luz verde del semáforo, porque nos
invita a seguir adelante.

Ahora bien, uno de los asuntos importantes de este filtro es que nos ayuda a
saber cuál es nuestro siguiente paso ante cada una de las respuestas.

38
Rechazo Rojo Seguimos adelante
5
Si nos encontramos con una luz roja, nuestra respuesta debe ser no avanzar
con esa persona. No debemos tratar de convencerla o contender con ella. En
este momento no está lista para las buenas nuevas.

Amarillo
Después ¿Cuándo?
6
En el caso de encontrarnos con una luz amarilla, debemos tratar de acordar una
reunión para seguir compartiendo el evangelio con ella.

Creen Verde Discípulado


7
Cuando estamos frente a luz verde, es decir, frente a personas
que creyeron, debemos iniciar con ellas un discipulado bíblico
y relacional. Aprenderemos más de esto en la próxima sesión.

7. Permanecer en Jesús
La herramienta “permanecer en Jesús” tiene como gran objetivo guiar a los
participantes a reconocer la necesidad de permanecer unidos a Jesús en medio
del desarrollo de la misión. Presentaremos esta herramienta de la misma forma
que hicimos con “los principios de la cosecha”. Es decir, permitiremos que las
personas descubran estas verdades en el texto bíblico (Juan 15:1-8). Recuerde que
enseñamos más con lo que hacemos que con lo que decimos. Por ello, debe llevar
adelante un estudio bíblico de descubrimiento: más diálogo, menos monólogo.

39
Permanecer en Jesús (Juan 15:1-8)
Preguntas Respuestas
1. ¿Qué les llama la atención de este
pasaje?
2. ¿Qué espera Dios de nosotros?
3. ¿Cuánto fruto quiere el padre que
llevemos?
4. ¿Qué pasa si no permanecemos en
Jesús?
5. ¿Qué pasa si permanecemos en Jesús?
6. ¿Qué significan estas verdades para tu
vida?
7. ¿Cómo puedes ponerlas en práctica?

Pídale a alguien que lea Juan 15:1-8 mientras los demás siguen la lectura en sus
Biblias o en la proyección (si es posible). Luego ore pidiéndole a Dios que les ilumine
para encontrar los tesoros que él tiene para sus vidas y sus ministerios a través
de este pasaje.

A continuación, realice una por una las siguientes preguntas o algunas parecidas.
A medida que las hace, permita que algunos participantes respondan en voz alta
(si es posible, escriba sus respuestas en un pizarrón o en una hoja de papel).
a. ¿Qué les llama la atención de este pasaje?
b. ¿Qué espera Dios de nosotros?
c. ¿Cuánto fruto quiere que llevemos el Padre?
d. ¿Qué pasa si no permanecemos en Jesús?
e. ¿Qué pasa si permanecemos en Jesús?
f. ¿Qué significan estas verdades para tu vida?
g. ¿Cómo puedes ponerlas en práctica?

Al final del diálogo, resalte los siguientes asuntos clave (posiblemente ya se hayan
mencionado de alguna manera):

a. Dios desea que permanezcamos unidos a Jesús. Notemos que la palabra


que más se repite en este pasaje es “permanecer”. Permanecer en Jesús
significa permanecer en sus enseñanzas, permanecer en relación con él. No
se trata meramente de una obediencia religiosa, sino de que las enseñanzas
de Jesús penetren en nosotros y nutran nuestra vida y nuestras oraciones.
Sin una relación así con Jesús, la misión fracasa.

40
b. Dios desea que llevemos mucho fruto. Es interesante que el pasaje aclara
que Dios no se conforma con que llevemos algo de fruto: el anhelo de Dios
es que seamos muy fructíferos. Este fruto tiene que ver tanto con nuestro
carácter (el fruto del Espíritu en nosotros) como con el fruto ministerial de
hacer discípulos a otros (note que en el versículo 16 se utiliza la expresión
“los comisioné”. Este es un término relacionado con el ministerio).

c. Es imposible llevar fruto sin permanecer. Aunque esto puede parecer


evidente, es bueno resaltarlo. Los participantes deben tener claro que, para
ser discípulos y hacer discípulos, debemos permanecer unidos a la vid
verdadera, es decir, a Jesús.

8. Desafíos: metas
Una vez más, o por primera vez, deberá guiar al grupo a asumir desafíos concretos
frente a lo aprendido. Recuerde que es importante que los participantes practiquen
lo que aprenden, no solamente que se llenen de información. Le recomendamos
que les pregunte: “¿Qué piensas hacer con lo que aprendiste hoy?”, y dejar que
ellos se propongan algunas metas. Otra opción es plantearles las siguientes
preguntas más concretas:

a. ¿Con quiénes vas a compartir el evangelio y cuándo lo harás?


b. ¿Cómo vas a seguir nutriendo tu relación con Jesús de tal forma que vivas
esa permanencia en él?

41
SESIÓN 3:
CAMPO EN CRECIMIENTO, ESTRATEGIA
DE DISCIPULADO
Introducción (objetivos y agenda)
Esta tercera sesión de entrenamiento de Discípulos que Multiplican Discípulos
(DMD) tiene como objetivo explicar paso a paso las herramientas necesarias para
avanzar hacia la tercera etapa, la de cultivo. En este punto hemos encontrado
algunas luces verdes; es decir, hay algunos nuevos creyentes que necesitan
crecer espiritualmente. Por lo tanto, estas herramientas nos ayudarán a seguir
nutriéndolos para que crezcan de manera saludable y altamente replicable.

Esta parte del entrenamiento llevará alrededor de dos horas distribuidas de la


siguiente forma:
1. Testimonio de obediencia (15 minutos)
2. Discipulado en formato 3/3 (15 minutos)
3. Los mandamientos de Jesús (15 minutos)
4. Practicar la reunión 3/3 con los mandamientos (60 minutos)
5. Cuatro terrenos: la obediencia (15 minutos)

1. Testimonio de obediencia
Comience esta sesión preguntando a los participantes qué testimonios tienen
para contar a partir de los desafíos que se propusieron la semana pasada. Ore

42
dando gracias por los que fueron obedientes y pida a Dios que ayude a los que no
cumplieron sus metas.

2. Discipulado en formato 3/3


Esta herramienta nos ayudará a dirigir un tiempo de discipulado en tres sesiones.
Estas sesiones son importantes porque están organizadas intencionalmente
para ayudar a los nuevos creyentes a crecer en obediencia a Dios, en relación
mutua, y los impulsará a multiplicar en otros lo que están recibiendo.

Discípulado en formato 3/3


MIRAR HACIA ATRÁS MIRAR HACIA ARRIBA MIRAR HACIA ADELANTE

1. Cuidado personal 4. Ensañanza: mandamientos 5. Metas


a. ¿Cómo están tú y tu familia? de Jesús a. ¿Qué desafio te deja la
b. Orar por los motivos que a. Cuento la historia palabra de Dios hoy y qué
vayan surgiendo b. ALguien repite la historia acciones?
c. Leemos la historia b. ¿Con quién vas a compartir
2. Testimonio de obediencia d. Estudiamos la historia lo que aprendite hoy?
¿Cómo les fue esta semana
Dios
con las metas que 6. Visión
se propusieron la semana
pasada? ¿Alguien
Evitar Obedecer
tiene un testimonio?

3. Alabanza
Una canció, salmo u oración Personas

1 MIRAR HACIA ATRÁS


La primera parte consiste en algo que llamamos “mirar hacia atrás”. Este es un
tiempo dedicado específicamente a conocernos y relacionarnos con los demás.

1. Cuidado personal
a. ¿Cómo están tú y tu familia?
b. Orar por los motivos que
2 vayan surgiendo
Lo primero que haremos en esta sesión será tener un tiempo de cuidado
personal haciendo esta pregunta: “¿Cómo están tú y tu familia?”. Seguido
de esto, oramos unos por otros según los motivos que vayan surgiendo.

43
2. Testimonio de obediencia
¿Cómo les fue esta semana
con las metas que
se propusieron la semana
pasada? ¿Alguien
3 tiene un testimonio?
Lo siguiente es un tiempo de rendición de cuentas con la intención de conocer
el crecimiento en obediencia a lo aprendido en las reuniones. En este tiempo
las personas responderán las preguntas: “¿Cómo les fue esta semana con las
metas que se propusieron la semana pasada? ¿Alguien tiene algún testimonio
de obediencia?”. Debemos afirmar la obediencia.

3. Alabanza
4 Una canció, salmo u oración
Luego de rendir cuentas, celebramos lo que Dios está haciendo en las vidas de los
nuevos creyentes; para esto llevamos a cabo un tiempo de alabanza a Dios, ya
sea por medio de una canción, un salmo o una oración.

MIRAR HACIA ARRIBA


4. Ensañanza: mandamientos
de Jesús
a. Cuento la historia
b. ALguien repite la historia
c. Leemos la historia
5 d. Estudiamos la historia
La segunda parte de este formato de discipulado la llamamos “mirar hacia arriba”.
Consiste en el tiempo de enseñanza. Entendiendo que vamos a usar este formato
de discipulado con nuevos creyentes, recomendamos comenzar enseñando los
mandamientos de Jesús. En esta parte contamos una historia, pedimos que
alguien repita la historia, leemos la historia y, por último, estudiamos la historia.

Dios

Evitar Obedecer

6 Personas
Para este último punto, el estudio de la historia, usaremos el método espada (o de
la cruz, como algunos prefieren llamarlo). Consiste en preguntar primero qué nos
dice el texto acerca de Dios (Padre, Hijo o Espíritu Santo). Luego, preguntamos qué
aprendemos sobre las personas. Después, qué cosas debemos evitar y, por último,

44
qué debemos obedecer. La intención es que la enseñanza no se convierta en un
monólogo, sino que sea un diálogo donde todos puedan participar y, sobre todo,
que sea la misma Palabra que nos enseñe y que el líder o la persona encargada
cumpla la función de ser un moderador o alguien que dirija la reunión.

7
La tercera y última parte de esta reunión la llamamos “mirar hacia adelante”.
Creemos que es de suma importancia que estas reuniones no sean simplemente
unas palabras más, sino que los participantes se comprometan a poner en
práctica lo que aprendieron. A la vez, esperamos que compartan estas lecciones
con otras personas.

5. Metas
a. ¿Qué desafio te deja la
palabra de Dios hoy y qué
acciones?
b. ¿Con quién vas a compartir
lo que aprendite hoy?

Una excelente forma que encontramos para motivar a las personas a


obedecer es poniéndose metas semanales. Un par de preguntas nos
ayudarán en este objetivo:

1. ¿Qué desafío te deja la Palabra de Dios hoy y qué acciones prácticas puedes
emprender?
2. ¿Con quién vas a compartir lo que aprendiste hoy?

3. Los mandamientos de Jesús


Tres tercios es el formato de discipulado. Ahora, veremos el contenido que
pondremos en ese formato. “Los mandamientos de Jesús” es una serie de trece
enseñanzas que tiene como objetivo que los nuevos creyentes aprendan “a
obedecer todo lo que Jesús nos ha mandado” (Mat. 28:20). Cada una de ellas está
sustentada por un texto bíblico en el que vemos claramente el mandamiento
y una historia que lo ilustra de manera explícita. El esquema a continuación nos
ayudará a comprenderlo mejor.

45
4. Practicar la reunión 3/3 con los mandamientos
En este punto debe organizar a los participantes en grupos de cuatro a seis
personas para que practiquen una sesión de discipulado. Deberá elegir un par
de moderadores por cada grupo y ellos deberán desarrollar una reunión de
aproximadamente una hora siguiendo el formato 3/3 de discipulado. En la
enseñanza deberán utilizar algunos de estos mandamientos.

5. Cuatro terrenos: la obediencia


El formato tres tercios y los mandamientos de Jesús son las herramientas de
discipulado. Ahora vamos a hablar de “Cuatro terrenos: la obediencia”, que es un
filtro que nos ayudará a saber cuándo y cómo pasar a la próxima etapa. Esta
herramienta prepara a los participantes para entender que, aunque hay personas
que inicialmente creen, no llegan a ser discípulos. Eso es muy importante para
que no se desanimen al vivir esa situación.

46
Cuatro terrenos: la obediencia
(Lucas 8:4-15, 19-21)
13 Lo s que están sobre l as piedras son
12 Lo s que están junt o al camin o son lo s los que reciben la palabra con alegría
que oyen, pero luego viene el diablo y les cuando la oyen, pero no tienen raíz. Est os
quita la pal abra del corazón, n o sea que creen por algún ti empo, pero se apa rtan
crean y se sal ven cuando llega la prueba.

15 Pero la par te que ca yó en buen 14 La parte que ca yó entre espi nos son
terreno son lo s que oyen la palabra con los que oyen, pero, con el correr del
corazón noble y bue no, y la retienen; y, tiempo, lo s ahogan l as preocupaciones,
como pe rseveran, producen una buena las riqu ezas y lo s placeres de es ta vida, y
cosecha. no maduran.

Cuatro terrenos: la obediencia


1 (Lucas 8:4-15, 19-21)
Comenzamos la explicación de esta herramienta haciendo una lectura de Lucas
8:4-15. Al leer esta porción de la Palabra, podemos ver que el sembrador esparce
la semilla y esta cae en distintos tipos de terrenos y, en cada uno, se desarrolla de
distinta forma.

12 Lo s que están junt o al camin o son lo s


que oyen, pero luego viene el diablo y les
quita la pal abra del corazón, n o sea que
crean y se sal ven
2
Cuando leemos el versículo 12, podemos ver que la semilla cayó en el
camino. Si relacionamos esta lectura con la herramienta del semáforo,
podemos ver que estas semillas corresponden a las luces rojas y amarillas.
Oyeron, pero no creyeron. Nunca empezaron un proceso de discipulado.

13 Lo s que están sobre l as piedras son


los que reciben la palabra con alegría
cuando la oyen, pero no tienen raíz. Est os
creen por algún ti empo, pero se apa rtan
cuando llega la prueba.
3
En el versículo 13 vemos a personas que creen. Es decir, eran luces verdes.
Sin embargo, con el tiempo se apartan cuando llegan las pruebas a sus vidas.
Estas personas comenzaron el proceso de discipulado, pero no llegaron a
ser discípulos.

47
14 La parte que ca yó entre espi nos son
los que oyen, pero, con el correr del
tiempo, lo s ahogan l as preocupaciones,
las riqu ezas y lo s placeres de es ta vida, y
no maduran.
4
En este tercer cuadrante podemos ver nuevamente a personas que creyeron:
más luces verdes. Sin embargo, las preocupaciones, las riquezas y los placeres
de la vida ahogaron la semilla. No maduró.

15 Pero la par te que ca yó en buen


terreno son lo s que oyen la palabra con
corazón noble y bue no, y la retienen; y,
como pe rseveran, producen una buena
cosecha.
5

El último cuadrante corresponde a la semilla que cae en buena tierra. Allí, la


semilla dará fruto al treinta, sesenta y ciento por uno. Estas son personas
que creen y perseveran en la palabra y dan fruto. Estos son los discípulos.

Las personas que comienzan un grupo de discipulado sacarán mucho


provecho de esta herramienta porque les ayudará a identificar cómo proceder.
Les ayudará a saber si deben continuar con la siguiente etapa (porque están
viendo buen fruto), si deben perseverar con las personas que están discipulando
(porque ven poco fruto), o si deben comenzar con otras personas (porque no
ven nada de fruto).

El siguiente paso
En este punto, es muy importante definir cómo seguir el entrenamiento. Lo
ideal es invertir varias reuniones (quizás cuatro) para practicar el discipulado en
formato 3/3 y profundizar en los mandamientos de Jesús. Esto ayudará al grupo a
familiarizarse con ambas herramientas y les dará tiempo para iniciar sus propias
iglesias comunitarias (recuerde que la meta es practicar, no solo informar). Luego
de esto, deberían avanzar a la siguiente sesión de este manual. En los casos que
no sea posible tener varias sesiones para practicar, avance hacia la última sesión
de este entrenamiento de una vez.

48
SESIÓN 4:
CAMPO CON FRUTO, ESTRATEGIA
DE DESARROLLO
Introducción (objetivos y agenda)
Una vez que hemos hecho discípulos (luces verdes que dieron fruto), podemos decir
que efectivamente ha comenzado la iglesia comunitaria. Esta cuarta sesión de
entrenamiento de Discípulos que Multiplican Discípulos (DMD) tiene como objetivo
enseñar a usar un par de herramientas que ayudarán a las iglesias comunitarias
a desarrollarse saludablemente.

Esta parte del entrenamiento llevará unas dos horas distribuidas de la


siguiente forma:
1. El círculo de la iglesia saludable (80 minutos)
2. Discipulado a largo plazo (20 minutos)
3. Desafíos: metas (20 minutos)

1. El círculo de la iglesia saludable


En esta última sesión, deberá presentar la herramienta que llamamos “el círculo
de la iglesia saludable” usando el discipulado en formato 3/3 (note que el último
mandamiento es “Reúnete [círculo de la iglesia saludable]”). “El círculo de la iglesia
saludable” es una herramienta clave y práctica que debemos obedecer y enseñar
a obedecer a los nuevos discípulos. Esta herramienta se basa en Hechos 2:36-47
y consiste en resaltar quince características que definen una iglesia saludable. A
continuación, los elementos clave que se deben resaltar.

El círculo de la iglesia saludable (Hechos 2:36-47)

Una vez que ha completado el primer tercio de la reunión, cuente un poco lo que
está sucediendo en Hechos 2. Luego pida a alguien que lea en voz alta Hechos

49
2:36-47. Explique que esta vez no vamos a usar el método espada para estudiar el
texto y comience la siguiente explicación mientras dibuja los íconos.

El propósito de Dios es restaurar este mundo al diseño original que Él planeó; para
ello, es indispensable que cada iglesia (grupo de cristianos) sea saludable. Este
pasaje de Hechos 2:36-47 nos deja ver quince características que llamamos “el
círculo de la iglesia saludable” (dibuje un círculo). Esta es una herramienta bíblica,
fácil y muy replicable que nos ayuda a medir la salud de toda iglesia comunitaria.

1
En primer lugar, una iglesia saludable reconoce el señorío de Jesús; el versículo 36
dice: “Este Jesús, a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías”.

2
A continuación, nos muestra que una iglesia saludable reconoce líderes; el pasaje
dice: “Les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles”.

3
La tercera característica es que ha experimentado el arrepentimiento; Pedro
declaró: “Arrepiéntase”

4
y luego dijo: “Bautícese”. Esa es la cuarta característica de una iglesia saludable.

5
La quinta característica es que ha recibido el Espíritu Santo. El texto dice: “Y recibirán
el don del Espíritu Santo”.

6
La siguiente característica es que la iglesia saludable hace discípulos: “Se unieron
a la iglesia unas tres mil personas”.

50
Otras características de una iglesia saludable son:

Persevera en las escrituras; es decir, la practica y es obediente a


7
ella.

Persevera en la comunión; es decir que hay unidad entre los


8 discípulos.

Persevera en la Cena del Señor; es decir que practica


9 regularmente la Santa Cena.

10 Persevera en la oración.

Estas cuatro características se encuentran en el versículo 42: “Se mantenían


firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del
pan y en la oración”.

11
La undécima característica es que experimenta señales y prodigios. El texto
expresa: “Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que
realizaban los apóstoles”.

12
Otra característica importante es que da con generosidad. El pasaje nos enseña que
“todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: vendían sus propiedades
y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno”.

13
Otro aspecto para destacar es que una iglesia saludable se mantiene
conectada a todo el cuerpo. “No dejaban de reunirse en el templo ni
un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida
con alegría y generosidad”. Notemos que se reunían en el templo y
en las casas; cada grupo sabía que era parte de algo más grande.

51
14
La catorceava característica de una iglesia saludable es que alaba. El pasaje dice:
“Alabando a Dios”.

15
Por último, una iglesia saludable mantiene un buen testimonio en su comunidad.
La palabra nos enseña: “Y disfrutando de la estimación general del pueblo”.

El anhelo de Dios es que todo grupo de discípulos, independientemente de su


antigüedad o tamaño, sea saludable. Esta herramienta ayudará a cada iglesia
comunitaria a autoevaluarse y ver cuáles elementos ha desarrollado y cuáles
necesita desarrollar para llegar a ser la iglesia que Dios desea. Usemos esta
herramienta constantemente para que todos en la iglesia comunitaria sepamos
cómo estamos frente a los estándares de Dios.

2. Discipulado a largo plazo


Por último, usted debe presentar el discipulado a largo plazo. Aunque este
momento sea meramente informativo, es importante que los participantes
puedan entender que hay un plan de continuidad con las enseñanzas en la
iglesia comunitaria.

Explíqueles que, luego de la última enseñanza del discipulado a corto plazo (“Los
mandamientos de Jesús”), podemos empezar el plan de discipulado a largo plazo:
la historia. Más adelante recibiremos el entrenamiento para usar este material.

3. Desafíos: metas
Termine esta última sesión del entrenamiento recordándoles que lo más
importante no es saber, sino hacer algo con lo que aprendemos. Pregúnteles qué
piensan hacer con lo que aprendieron en este entrenamiento y pídales que se
propongan metas concretas.

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