“2024.
Año del Bicentenario de la Erección del Estado Libre
y Soberano de México”
ESCUELA NORMAL DE SANTIAGO TIANGUISTENCO LICENCIATURA EN
ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE DE LA FORMACIÓN ÉTICA Y CIUDADANA.
PLAN DE ESTUDIOS 2022
Asignatura:
Estrategias de trabajo docente y saberes pedagógicos con perspectiva de
género.
Narrativa:
“Experiencias y momentos significativos en mi práctica educativa”
Docentes en formación:
Karen Abigail Caballero Tornero
Docente Titular:
Marco Antonio Juárez Delgado
Grado: Segundo Grupo: Único
Ciclo escolar: 2023-2024
Introducción:
La práctica docente está llena de momentos que nos desafían, nos inspiran y nos hacen crecer como
docentes (futura docente en este caso). A lo largo de mi educación en la ENST, he tenido la suerte de
experimentar una serie de situaciones que han impactado de manera significativa mi enfoque
pedagógico gracias a las prácticas profesionales.
En este pequeño trayecto de mi formación como futura docente, he tenido la oportunidad de vivir
algunos momentos significativos que han moldeado mi desempeño académico. Estos momentos
incluyen tanto éxitos como desafíos, y situaciones de aprendizaje que han dejado una huella en mi
práctica. Del mismo modo sé que mi recorrido por estas prácticas ha sido una experiencia
transformadora que ha marcado de manera significativa mi desarrollo profesional y personal,
justamente como lo hemos venido trabajando en estos cursos del cuarto semestre. Desde el primer
acercamiento al ámbito escolar, he vivido momentos importantes y significativos que han formado mi
visión y me han preparado para enfrentar los desafíos que conlleva la tarea de enseñar.
En esta narrativa, me propongo compartir algunos de estos momentos clave, reflexionando sobre cómo
han moldeado mi visión y mi práctica en las escuelas de práctica.
Desarrollo:
Mi primera práctica educativa:
Aquel primer día en mi primera práctica, la cual fue en Ocuilan, pude percatarme que estando en el
salón de clases tuve una mezcla de emociones y nerviosismo. Recuerdo con claridad la sensación de
pisar por primera vez un espacio que, hasta entonces, solo habías conocido desde la vista como
estudiante. Observar a los maestros interactuar con los niños, manejar la dinámica de la clase y
transmitir conocimientos me abrió los ojos para saber la dificultad y la riqueza de la labor que tenemos
como maestros.
¿Descubriendo mi vocación?:
A medida que van avanzando las jornadas de práctica, voy descubriendo que esta carrera es mi
verdadero gusto, pues disfruto bastante enseñar y hacer que los alumnos adquieran nuevos
conocimientos, estrategias y habilidades. El hecho de ver cómo los estudiantes respondieron a las
estrategias de enseñanza, cómo se entusiasmaron con las actividades y cómo lograron aprender me
llenó de satisfacción. Fue en esos momentos cuando sentí que había encontrado mi verdadero camino.
Antes bien debo decir que uno de los momentos más significativos en mi formación como futuro docente
fue cuando tuve la oportunidad de practicar en una escuela rural. El enfrentarme a un grupo de
estudiantes con diferentes niveles de aprendizaje y necesidades específicas fue un gran desafío, pero
también una gran oportunidad para desarrollar mis habilidades de adaptación y flexibilidad. Recuerdo
con especial cariño a un estudiante que presentaba dificultades de aprendizaje.
Este estudiante, parecía estar perdido y desmotivado en el salón. Decidí adoptar un punto de vista más
personalizado, dedicando tiempo extra para tratar de entender cuáles eran sus fortalezas, debilidades
y preferencias de aprendizaje. Trabajé en estrecha colaboración con él, tratando de adaptar estrategias
de enseñanza para satisfacer sus necesidades.
Aunque trataba de tener paciencia y perseverancia, y lamentablemente no pude ver cómo este
estudiante comenzaba a lograr un cambio, pues el poco tiempo que nos dan de prácticas se me dificulta
dar un seguimiento continuo. Pero al platicar vía mensaje con los docentes titulares me comentaban
que las calificaciones del alumno mejoraron, su confianza se hizo más grande y su participación en
clase se volvió más activa. Fue una experiencia sumamente satisfactoria saber cómo este alumno, que
antes se sentía frustrado y desanimado, ahora se iba convirtiendo en un estudiante más entusiasmado
y exitoso. Este logro me reafirmó la importancia de la enseñanza individualizada y me inspiró a
continuar buscando formas de llegar a cada uno de mis estudiantes de manera única.
Otro éxito destacado fue en la Escuela Secundaria Oficial No. 0738 ”Adrián Ortega Monroy” ubicada
en Lerma, cuando tuve la oportunidad de ayudar a mis titulares a diseñar e implementar un proyecto
interdisciplinario en la escuela. Trabajar en colaboración con los docentes de diferentes áreas para
crear una experiencia de aprendizaje significativa y relevante para los estudiantes fue un desafío
atractivo. El entusiasmo y la participación activa de los estudiantes en el proyecto me ayudo a asegurar
en mi creencia de que la educación debe ser dinámica, práctica y conectada con el mundo real.
A lo largo de todas mis prácticas en las diversas escuelas tanto en el ámbito rural y urbano, también he
enfrentado situaciones realmente desafiantes, algunas de ellas son el lidiar con la falta de recursos en
las escuelas o la oposición de los alumnos e incluso de los docentes al cambio. Sin embargo, estas
experiencias me han enseñado a ser creativa, a buscar soluciones innovadoras y a trabajar en equipo
para superar los obstáculos. He aprendido que la educación es un proceso continuo de aprendizaje y
adaptación, y que la flexibilidad y la resiliencia son cualidades esenciales para un docente efectivo.
Al mismo tiempo quiero comentar otra situación que me sucedió en mis primeras prácticas en la Escuela
Secundaria No. 8 “Manuel C. Bernal” ubicada en San Buenaventura, llegando al salón de clases me
encontré con una maestra muy accesible en todos los aspectos, me pidió que me presentara ante todo
el grupo y ella formalmente me pidió que tomara asiento en el lugar que yo quisiera, busque la silla con
los ángulos más extensos para poder observar la jornada laboral de clases y ver el comportamiento de
los alumnos.
Todo iba muy bien, los alumnos mostraron interés en sus clases, cumplían con las actividades que los
maestros les pedían, mostraron un gran trabajo en equipo, se tomaron el papel del estudiante muy
enserio hasta una maestra los dejo salir 10m antes del recreo, como premio de haber concluido la
actividad solicitada.
En la hora del receso note muchos comportamientos negativos, pude notar que unos chicos se estaban
empujando dentro de los baños de una manera muy impulsiva que hasta yo mismo me sorprendí, otra
situación muy desagradable que alcance a notar fue de que un chico le tiro la comida a una chica al
propósito, y este no le tomo importancia y se echó a correr como si nada hubiera pasado.
Entrando del receso me sorprendí bastante sentí una vibra muy tensa que hasta me pregunté ¿Qué
pasa? Los alumnos no eran los mismo de la mañana para este punto su comportamiento cambio
muchísimo, resulta que los alumnos se ponían a la defensiva, les contestaban a sus maestros de
manera incorrecta, ya no ponían atención en sus clases, se escapaban cuando el maestro o maestra
se distraían entre otras situaciones más. Honestamente me decepcioné tanto de ese grupo, cabe
aclarar que a mí no me dirigieron una mala palabra o me hicieron un mal comentario, pero a sus
maestros sí. En realidad, no sé lo que sucedió, pero ellos después de entrar al recreo su
comportamiento fue muy drástico.
Del mismo modo, como olvidar los momentos de mi práctica fue cuando tuve que diseñar e implementar
mi primera unidad didáctica. Dedique horas a la planificación, buscando estrategias innovadoras que
pudieran captar la atención y el interés de mis alumnos. Cuando llegó la hora de impartir mi clase, pude
sentir una mezcla de emoción y ansiedad, pero logré mantener el control y guiar a mis alumnos a través
de las actividades propuestas.
La satisfacción que sentí al ver cómo los estudiantes se involucraban y demostraban un aprendizaje
significativo fue invaluable.
Otro momento relevante fue cuando tuve que enfrentarme a mi “miedo” de dar clase a toda la escuela,
pues como fui la única practicante los directivos me dieron esa oportunidad, pues al sentirme abrumada,
pude recurrir a las técnicas de manejo de grupo que he aprendido, logrando tener el orden y la atención
de los estudiantes. Esta experiencia me enseñó la importancia de la flexibilidad y la capacidad de
adaptación en el entorno educativo.
Por otro lado, también me enfrenté a un desafío significativo cuando tuve que enseñar un tema
especialmente complejo e indefinido a los diferentes grupos de estudiantes. Inicialmente, me sentí
abrumado por la misión, ya que sabía que el material podía ser difícil de comprender para muchos de
ellos.
Sin embargo, en lugar de rendirme, decidí abordar el desafío de una manera creativa. Comencé a
explorar formas innovadoras de presentar el contenido, utilizando recursos visuales, analogías y
actividades prácticas. Además, fomenté un ambiente de aprendizaje colaborativo, alentando a los
estudiantes a trabajar juntos y a apoyarse mutuamente.
A medida que avanzaba este desafío, pude ver cómo los rostros de mis estudiantes se iluminaban con
la comprensión. Las preguntas y discusiones surgieron, lo que me indicó que estaban realmente
involucrados y entendiendo el material. Al final de la clase, me sentí orgullosa de haber superado este
desafío y de haber logrado que mis estudiantes se apropiaran del conocimiento de una manera
significativa.
No todo fue sencillo, sin embargo. Enfrentarme a los retos que te pusieron a prueba, como lidiar con
situaciones de disciplina o adaptar mis planes de clase a las necesidades específicas de cada grupo.
Pero lejos de desanimarme, estos obstáculos me impulsarán a crecer poco apoco, a desarrollar
habilidades de liderazgo y a fortalecer mi compromiso con la educación.
Esta experiencia me enseñó la importancia de la creatividad y la flexibilidad en la enseñanza. Me
demostró que, con la determinación adecuada y la implementación de estrategias innovadoras, incluso
los temas más complejos pueden ser presentados de una manera accesible y emocionante para los
estudiantes.
Antes de avanzar me gustaría mencionar algunos casos que son relevantes en este proceso de
formación.
1. El poder de la empatía:
Lo nombro así porque en mis inicios como practicante, recuerdo a un estudiante llamado Andrés, quien
se mostraba apático y desinteresado en las clases (en la Escuela Secundaria de Santa Cruz). Tras
indagar en las causas de su comportamiento, descubrí que atravesaba una situación familiar difícil.
Con empatía y comprensión, me acerqué a él, ofreciéndole un espacio de escucha y apoyo emocional.
Poco a poco, note como Andrés comenzó a abrirse, sus participaciones en clase aumentaron y sus
calificaciones mejoraron notablemente. Esta experiencia me enseñó el valor fundamental de la empatía
en la enseñanza, recordándome que la educación va más allá de la transmisión de conocimientos y se
extiende al cuidado del bienestar general de los estudiantes.
2. La magia del aprendizaje colaborativo:
Un día, durante una clase de Formación Cívica y Ética (en la Escuela Secundaria de Santiago
Tianguistenco), propuse a mis alumnos realizar un proyecto colaborativo sobre un tema de su interés,
siempre y cuando estuviera relacionado con el tema “cultura de paz”. La emoción contagió al grupo y
el trabajo en equipo se convirtió en una recolección de ideas, creatividad y entusiasmo. Observé con
asombro cómo los estudiantes se apoyaban mutuamente, compartían sus conocimientos y
desarrollaban habilidades de comunicación y colaboración. Al finalizar el proyecto, los resultados fueron
favorables, no solo en términos de aprendizaje académico, sino también en el crecimiento personal y
social de mis alumnos. Esta experiencia me reafirmó en el poder transformador del aprendizaje
colaborativo, donde el trabajo en equipo se convierte en un motor de crecimiento individual y colectivo.
3. La recompensa de la perseverancia:
En mi formación como futuro docente, he tenido la oportunidad de ayudar a estudiantes con dificultades
de aprendizaje. Uno de ellos era Sofía, quien presentaba dislexia y luchaba por leer y escribir con
fluidez (en la Escuela Telesecundaria de Mexicaltzingo). Sin embargo, Sofía tenía una gran inteligencia
y un gran empeño admirable. Implementé estrategias de enseñanza personalizadas, brindándole apoyo
adicional y creando un ambiente de aprendizaje inclusivo y motivador. Con esfuerzo y empeño, por lo
que pude observar en el poco tiempo que fui de practica Sofía iba logrando superar sus obstáculos y
desarrollar sus habilidades de lectura y escritura. Su progreso me llenó de orgullo y me recordó la
importancia de creer en el potencial de cada estudiante, brindándoles las herramientas y el apoyo
necesarios para alcanzar sus metas.
4. El aprendizaje como una aventura continua:
A lo largo de mi experiencia como practicante, he comprendido que el aprendizaje es un proceso
continuo que se extiende más allá del aula. He implementado el uso de tecnologías digitales en mis
clases siempre y cuando se pueda y existan las herramientas, creando experiencias de aprendizaje
dinámicas e interactivas, (en la Escuela Secundaria de Santa Cruz) He participado en talleres, cursos
y eventos de formación continua para actualizar mis conocimientos y metodologías de enseñanza,
algunos de estos cursos y talleres fueron dados por la escuela Normal en la que me encuentro
estudiando, estos cursos realmente me han ayudado a que mi formación sea más fácil pues ahora
entiendo un poco mejor la NEM, y esto ayuda a que no vaya con los ojos cerrados a mis escuelas de
práctica, al mismo tiempo me ayuda a adaptarme mejor a la forma de trabajo delas escuelas
secundarias en las que he practicado.
He fomentado la comunicación constante con las familias, involucrándolas en el proceso educativo de
sus hijos, lo digo de este modo porque en la Escuela Secundaria de Lerma pedí a mis alumnos
trabajaran una actividad en casa. Esta entrada al aprendizaje continuo me ha permitido convertirme en
una futura docente más innovadora, reflexiva y comprometida con la mejora constante de mi práctica.
Cuando ingrese a la carrera de docente, tenía una visión bastante tradicional de la enseñanza, pues
se estaba trabajando con el Plan de estudios 2018 y este aun contenía apartados aún más
tradicionales, y yo estaba enfocada principalmente en transmitir conocimientos a mis futuros
estudiantes. Sin embargo, a medida que fui adquiriendo más experiencia gracias a las prácticas, me di
cuenta de que este enfoque no era suficiente para lograr un aprendizaje significativo y el desarrollo
integral de mis futuros alumnos.
Un momento clave fue cuando tuve la oportunidad de reincorporarme a la ENST y afortunadamente ya
se encontraban trabajando con el Plan de estudios 2022 y está ya la irían relacionando con la Nueva
Escuela Mexicana y esto abrió más mi panorama de que esta licenciatura es la indicada para hacer
ciudadanos consientes y responsables, claro está que como dice la NEM esto no es una tarea fácil
pues ahora se busca involucrar a los padres de familia, la comunidad , la escuela y el alumno.
En este tercer y cuarto semestre te mi carrera la NORMAL nos ha brindado, cursos /talleres que nos
sirven nuevamente para conocer sobre los principios de la Nueva Escuela Mexicana. Es ahí donde
comprendí la importancia de sobrepensar lo meramente académico y enfocarme en la formación
integral de mis futuros estudiantes, incluyendo aspectos éticos, cívicos y emocionales. A partir de la
implementación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), mi práctica docente ha experimentado una
profunda transformación, guiada por los principios de equidad, inclusión, calidad y humanismo que este
modelo educativo promueve. A lo largo de este camino, he vivido momentos significativos que han
marcado mi enfoque pedagógico y me han permitido ser un agente de cambio en la educación de mis
estudiantes. Por ello comencé a diseñar actividades que fomentaran valores como la solidaridad, el
respeto y la responsabilidad. He dedicado tiempo a discutir temas relevantes para el desarrollo personal
y social de mis alumnos, y brindar un acompañamiento socioemocional cuando lo necesitan.
Otro desafío que he enfrentado es la necesidad de vincular mi práctica como futura docente con la
comunidad y el entorno. Como lo mencione anteriormente en el marco de la NEM, los Procesos de
Desarrollo y Aprendizajes (PDA) se convierten en el eje central para la organización curricular en
Educación Secundaria. Estos PDA representan un enfoque general e integral que va más allá de la
simple transmisión de conocimientos, buscando el desarrollo de competencias, habilidades y actitudes
en los estudiantes para su formación integral.
La asignatura de Formación Cívica y Ética juega un papel fundamental en este enfoque, ya que sus
contenidos se articulan de manera natural con los PDA, permitiendo a los estudiantes: Reflexionar
sobre sí mismos y su entorno, Desarrollar habilidades para la convivencia, Pensar críticamente y tomar
decisiones informadas, Actuar de manera responsable y comprometida.
Por otro lado es importante implementar metodologías de aprendizaje basadas en proyectos e
investigación, fomentando el cuestionamiento, el análisis de múltiples perspectivas y la argumentación
fundamentada por parte de mis estudiantes. Esto me ha permitido desarrollar habilidades de
pensamiento crítico y de investigación, en línea con los principios de la Nueva Escuela Mexicana.
Finalmente, me gustaría decir que hay que procurar atender a la diversidad y la inclusión en mi práctica
docente. Adaptar mis estrategias de enseñanza para responder a las necesidades y estilos de
aprendizaje diversos de mis estudiantes, promover el respeto y la valoración de la diversidad en el aula.
A lo largo de este recorrido, he participado activamente en cursos, reflexionando sobre mis prácticas y
buscando oportunidades de mejora continua (no solo quedándome con lo que medan en los cursos
sino también investigando por mi cuenta). Además, la oportunidad que nos dan las escuelas de practica
de asistir a los Concejos Técnicos Escolares (CTE) es algo muy satisfactorio pues a si podemos
colaborar con otros docentes con más experiencia y así poder intercambiar ideas y buenas prácticas,
enriqueciendo así mi enfoque pedagógico, porque de cierto modo ya nos vamos adentrando más al
trabajo docente y podemos observar como ellos lo van implementando en su día a día y con los
estudiantes.
Hoy en día, me siento orgullosa de haber integrado los principios de la Nueva Escuela Mexicana en mi
práctica docente. Sé que aún hay mucho por aprender y mejorar, pero estoy convencida de que este
enfoque educativo es fundamental para formar ciudadanos críticos, solidarios y comprometidos con su
comunidad.
Reflexión final:
A lo largo de mi narrativa, he compartido algunos de los momentos más significativos que han marcado
mi trayectoria como docente. Estos casos han moldeado mi enfoque pedagógico, reafirmando mi
compromiso con una educación de calidad, humanista e integral para todos mis estudiantes.
Lecciones aprendidas:
El poder de la empatía: La conexión emocional con mis estudiantes es fundamental para crear un
ambiente de aprendizaje seguro, inclusivo y motivador.
El valor del aprendizaje colaborativo: El trabajo en equipo permite a los estudiantes desarrollar
habilidades sociales, emocionales y académicas esenciales para su éxito.
La importancia de la perseverancia: Creer en el potencial de cada estudiante, sin importar sus
dificultades, es clave para acompañarlos en su camino de aprendizaje.
El compromiso con el aprendizaje continuo: La actualización constante y la búsqueda de nuevas
estrategias pedagógicas son esenciales para ofrecer una educación de vanguardia a mis estudiantes.
Impacto en el enfoque pedagógico:
Enfoque centrado en el estudiante: Priorizar las necesidades, intereses y estilos de aprendizaje de cada
estudiante para crear experiencias de aprendizaje personalizadas y significativas.
Énfasis en el aprendizaje activo y colaborativo: Implementar estrategias que promuevan la participación
activa, el trabajo en equipo y la resolución conjunta de problemas.
Evaluación formativa y continua: Utilizar la evaluación como herramienta para el aprendizaje,
identificando fortalezas, áreas de oportunidad y ajustando las estrategias pedagógicas en
consecuencia.
Promoción del bienestar socioemocional: Crear un ambiente de aula seguro y afectivo donde los
estudiantes se sientan valorados, respetados y escuchados.
Conclusión:
Todas estas experiencias han moldeado mi enfoque pedagógico, que se basa en la creencia de que
cada estudiante es único y tiene el potencial de aprender y crecer. Valoro la importancia de establecer
relaciones positivas con los estudiantes, de adaptar la enseñanza a sus necesidades individuales y de
fomentar un ambiente de aprendizaje seguro y estimulante. Además, creo firmemente en la
colaboración con los docentes, familias y la comunidad para brindar una educación integral y de calidad.
A medida que continúo mi trayectoria como futura docente, estoy emocionada por los desafíos y
oportunidades que me esperan, y estoy comprometida a seguir aprendiendo y creciendo para brindar
la mejor educación posible a mis estudiantes
Estos momentos significativos, tanto de éxito como de desafío, han tenido un impacto profundo en mi
enfoque pedagógico. Me han enseñado a ser más empático, creativo y adaptable en mi práctica
docente. Ahora, me esfuerzo por comprender las necesidades únicas de cada estudiante y por diseñar
experiencias de aprendizaje que los inspiren y los motiven. Además, he aprendido a enfrentar los
desafíos con determinación y a buscar soluciones innovadoras que permitan a mis estudiantes alcanzar
su máximo potencial.
Estos momentos han sido fundamentales en mi desarrollo como educador y han fortalecido mi
compromiso con la excelencia en la enseñanza. Seguiré buscando nuevas oportunidades para crecer
y mejorar, con el objetivo de brindar a mis estudiantes una educación transformadora y significativa.
Comprendo que la docencia es una profesión noble y desafiante que me ha ido permitiendo crecer
como persona y como futuro docente. Me siento profundamente agradecida por la oportunidad de
impactar positivamente en la vida de mis estudiantes y de contribuir a la construcción de un futuro mejor
para todos. Asumo con entusiasmo el compromiso de seguir aprendiendo, innovando y trabajando
incansablemente para ofrecer a mis estudiantes una educación de excelencia que los prepare para
enfrentar los retos del siglo XXI.
“Juntos, podemos seguir construyendo una educación más
humana, equitativa y de calidad para todas las niñas, niños,
adolescentes y jóvenes.”
RUBROS APLICA NO
APLICA
● Organiza la narrativa de manera clara y coherente.
● Utiliza una estructura que incluya introducción, desarrollo y
conclusión. Presenta la información de manera cronológica o
temática según sea apropiado. Incluye secciones de reflexión crítica
en su narrativa.
● Analiza por qué ciertos eventos fueron significativos, cómo
influyeron en tu enseñanza y qué aprendiste de ellos.
● Explora conexiones con teorías educativas o enfoques
pedagógicos.
● Describe cómo las experiencias impactaron en el aprendizaje de
los estudiantes, su participación y su desarrollo en general.
● Emplea un lenguaje reflexivo y descriptivo en lugar de
simplemente descriptivo.
● Explica tus decisiones y acciones, y considera cómo podrías
abordar situaciones similares en el futuro.
● Será en un mínimo de 10 cuartillas con márgenes de 1.5 letra Arial
11 interlineado sencillo solamente con un clip de pinza o grapa.