0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas134 páginas

Conducta Suicida en Boyacá: Prevención y Factores

Cargado por

Nahomy Leal
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas134 páginas

Conducta Suicida en Boyacá: Prevención y Factores

Cargado por

Nahomy Leal
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

©

Presidente de la Universidad de Boyacá Los autores


Dr. Osmar Correal Cabral
Ronald Alberto Toro Tobar
Rectora Mildred Alexandra Vianchá Pinzón
Dra. Rosita Cuervo Payeras Lizeth Cristina Martínez Baquero
Mónica Patricia Pérez Prado
Vicerrector Académico
Ing. MSc. Rodrigo Correal Cuervo Gestión editorial, corrección de texto y estilo,
diseño y diagramación
Vicerrector Desarrollo Institucional División de Publicaciones
Ing. MSc. Andrés Correal
Director División de Publicaciones
Vicerrectora Investigación Ciencia Ing. D.G. Mg. Johan Camilo Agudelo Solano
y Tecnología
Ing. Mg. Claudia Patricia Quevedo Vargas Gestión editorial

Vicerrectora Educación Virtual Lcda. Mg. Natalia Elizabeth Cañizalez Mesa


Ing. Mg. Carmenza Montañez Torres
Corrección de Texto y Estilo
Vicerrector Administrativo y de Infraestructura Lcda. Esp. Clara Yenny Vanegas Correa
Dr. Camilo Correal C.
Diseño de cubierta
Decana Facultad de Ciencias D.G. Diana Lizeth Becerra Castro
Humanas y Educativas
Psic. Mg. Claudia Inés Bohórquez Olaya Diseño y Diagramación
D.G. Esp. Daniel Francisco Dueñas Mora
Directora Centro de Investigaciones para el
Desarrollo “CIPADE” © Ediciones Universidad de Boyacá
Ft. Mg. Elisa Andrea Cobo Mejía
Carrera 2a. Este N° 64-169
Tels.: (8) 7452742 - 7450000 Ext. 3104
www.uniboyaca.edu.co
[email protected]

Tunja-Boyacá-Colombia

ISBN: 978-958-8642-84-0

Esta edición y sus características gráficas son propiedad de la

© 2018

Queda prohibida la reproducción parcial o total de este libro, por medio


de cualquier proceso reprográfico o fónico, especialmente fotocopia,
microfilme, offset o mimeógrafo (Ley 23 de 1982)
PRESENTACIÓN LIBRO SOBRE CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

P ara la Universidad de Boyacá, es muy satisfactorio presentar el trabajo


intitulado “Conducta suicida en Boyacá: factores psicosociales y prevención”
elaborado por los psicólogos Ronald Alberto Toro, Mildred Alexandra Vianchá,
Lizeth Cristina Martínez y Mónica Patricia Pérez, docentes de la Facultad de
Ciencias Humanas y Educativas.

Desde el año 2012, han adelantado esta investigación movidos por el interés en
detectar las causas del suicidio en Boyacá, porque las estadísticas muestran que
es uno de los departamentos con mayor tasa de suicidios en Colombia (5.98 por
100.000 habitantes en el 2016) y que municipios muy pequeños como Tutazá y Cuítiva
presentaron altísimos registros en el año 2014 (111.8 y 57.08 respectivamente), lo
cual constituye, sin lugar a dudas, un grave y complejo problema de salud pública
que debe estudiarse y atenderse con prontitud.

Los autores estudiaron este problema a partir de una pregunta que sirvió de base
para toda la investigación: “¿Cuáles son las variables psicológicas, familiares y
sociodemográficas asociadas a la ideación y al acto suicida en jóvenes de Tunja,
Sogamoso y Duitama?” y el análisis de las respuestas dadas por la población joven
entrevistada les permitió a los autores de este trabajo formular una propuesta de
prevención que debe ser considerada con toda atención por las autoridades de
la Salud Pública de Boyacá.

Dr. Osmar Correal Cabral

Presidente Universidad de Boyacá


Autoría

Ronald Alberto Toro Tobar, Psicólogo, Especialista en Psicología Clínica, Magíster


en Psicología, Estudiante de Doctorado en Salud, Psicología y Psiquiatría en la
Universidad de Almería en España. Afiliación: Universidad de Boyacá.
Contacto: [email protected]

Mildred Alexandra Vianchá Pinzón, Directora Programa de Psicología, Líder Grupo


ETHOS. Afiliación: Universidad de Boyacá.

Lizeth Cristina Martínez Baquero, Directora de Investigación FCHE. Afiliación:


Universidad de Boyacá.

Mónica Patricia Pérez Prada, Coordinadora Proyección Social FCHE. Afiliación:


Universidad de Boyacá.

Agradecimientos

A Bertha Lucía Avendaño, Universidad Católica de Colombia, por su asesoría


metodológica y estadística.

A Paola Barrera y Leydy Johana Barrera, por su trabajo como auxiliares de investigación.

A los estudiantes del semillero PAIDEIA de la Universidad de Boyacá: Diana


Katerin Hernández, Leidy Milena Carreño, Diana Camila Parra, Henry Leonardo
Rivera, Yury Nataly Barajas, Lizeth Natalia Arévalo, Alejandra Cujaban, Fabián
Bustamante, Ángela Ochoa y Milena Cabra.

A la Fundación para la Promoción de la Investigación y la Tecnología del Banco


de la República, que en el año 2014 patrocinó la investigación titulada: “Variables
psicológicas, familiares y sociodemográficas relacionadas con la ideación y acto
suicida en adolescentes escolarizados de Tunja, Sogamoso y Duitama”. Tunja,
(Proyecto 3190), y que este libro forma parte de los productos de ella derivados.
Contenido

Introducción 11

Parte I 15
Capítulo 1 El suicidio como problema de salud pública mundial 17
Capítulo 2: El suicidio en Latinoamérica como problema de salud pública 27
Capítulo 3: Consideraciones sobre el suicidio en Colombia 35
Capítulo 4: La conducta suicida en el departamento de Boyacá 45
Factores de riesgo suicida en Boyacá 49
Riesgo suicida, edad y sexo en adolescentes de Boyacá 62
Riesgo suicida y familia en adolescentes de Boyacá 63
Riesgo suicida y abuso sexual en adolescentes de Boyacá 64
Riesgo suicida y conducta alimentaria en adolescentes de Boyacá 66

Parte II 69
Capítulo 5: La prevención del suicidio en el panorama mundial y
colombiano 71
Introducción 73
Prevención del suicidio 74
Intervención de la conducta suicida 80
Capítulo 6: Una propuesta de prevención de la conducta suicida en Boyacá 85

Epílogo 99
La investigación en Boyacá sobre los factores psicosociales en la
conducta suicida 101
Direcciones futuras para los programas de prevención de la conducta
suicida en Boyacá 104

Referencias 107
Índice de Tablas

Tabla 1. Estadísticos descriptivos de la muestra inicial conformada 52


(n = 676) según sus características sociodemográficas 52
Tabla 2. Contingencias entre la ideación suicida 54
positiva y negativa y los niveles establecidos 54
Tabla 3. Ideación suicida y riesgo suicida y 55
su asociación con la variable sexo 55
Tabla 4. Ideación suicida y riesgo suicida y su 55
asociación con la variable tipo de familia 55
Tabla 5. Frecuencia y porcentajes de intentos suicidas según tiempo 56
transcurrido desde la última tentativa y edad de aparición 56
Tabla 6. Indicadores de asociación entre las variables de riesgo 57
suicida, maltrato y problemas de conducta alimentaria 57
Tabla 7. Regresión logística binaria de acto suicida, maltrato físico y verbal, 58
abuso- tocamiento y abuso penetración y trastornos alimentarios 58
Tabla 8. Regresión logística binaria de ideación suicida, maltrato físico y verbal, 59
abuso- tocamiento y abuso penetración y trastornos alimentarios 59
Tabla 9. Frecuencias de intentos suicidas según edades y 60
constitución familiar de los participantes 60
Tabla 10. Frecuencias de ideación suicida según edades y 61
constitución familiar de los participantes 61
Tabla 11. Indicadores de asociación entre las variables 62
ideación suicida, intento suicida y abuso sexual 62
Tabla 12. Recomendaciones por cada intervención 83
en los casos de conducta suicida 83
Tabla 13. Resumen de las características del programa de prevención 91
de la conducta suicida para adolescentes de Boyacá 91
Tabla 14. Características de los participantes del programa de prevención 95
de la conducta suicida para adolescentes de Boyacá 95
Tabla 15. Estadísticos de comparación de ideación suicida 97
positiva y negativa en términos pre y post intervención 97
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Introducción

El término suicidio proviene de las raíces latinas sui (sí mismo) y caedĕre (matar),
que conforman suicidium lo que significa “quitarse voluntariamente la vida” (Real
Academia Española RAE, 2016). Durkheim (1897/1965) lo concibió como una forma
de locura, una entidad morbosa sui géneris limitada al acto, es decir, transitoria o
monomaniaca que aparece en momentos de alta sensibilidad o violencia, derivada
de una pasión anormal que agota la energía de vivir. Conceptualmente, es un
caso de muerte que resulta directa o indirectamente de un acto positivo o negativo,
realizado por la víctima sabiendo el resultado. Para el autor se constituye como el
resultado de un factor individual (psicológico) y otro social (sociológico).

El suicidio a través de la historia se ha asociado a diversos factores socioculturales,


los cuales han sido los componentes fundamentales para su comprensión. Es así
como desde la antigüedad, las explicaciones han variado según el rol que ejercía
en la sociedad el suicida (Maris, Berman, & Silverman, 2000), una apreciación que
resalta la relevancia de los aspectos psicosociales que acompañan esta problemática
hasta la fecha.

Desde tiempos remotos, el suicidio ha sido considerado un fenómeno confuso


para los filósofos, teólogos, médicos, sociólogos y artistas, igualmente, en diversas
culturas como los celtas, hispanos, vikingos y nórdicos; por ejemplo, entre los
galios era una conducta razonable por razones como vejez, muerte de los esposos,
condición de jefe y/o enfermedad grave o dolorosa; también, en situaciones de
vejez o enfermedad, lo validaban los celtas, hispanos, vikingos y nórdicos; en China
era un acto de lealtad y en Japón un evento ceremonial, un acto de expiación o
el desenlace de una derrota. A su vez, los antiguos cristianos, lo consideraban un
hecho escaso quizás por atentar contra el quinto mandamiento. Así mismo, son
innumerables las referencias a los suicidios en las antiguas Grecia y Roma, allí se
daban por razones como conducta heroica y patriótica, vínculos societarios y
solidarios, fanatismo, locura, decretos de solidaridad o suicidio asistido por el
senado (Raheb, 2009).

Actualmente, el suicidio se define como un acto con resultado fatal, anticipado y


llevado a cabo por la persona, la cual tiene conocimiento del hecho y el propósito
de obtener un cambio deseado (WHO, World Health Organization, 2012). Según

11
INTRODUCCIÓN

Montalbán (1998), la conducta suicida hace referencia al continuum de conductas


que incluyen tanto el suicidio consumado como la ideación y los intentos, derivada
de la interacción de tres elementos cognoscitivos básicos: un autoconcepto
negativo, una interpretación sesgada de las experiencias hacia lo destructivo,
y una visión pesimista de los hechos futuros. Para este autor, el suicidio es una
manifestación extrema del deseo de escape a las situaciones que son percibidas
como inmanejables e intolerables, muchas de ellas presentes a lo largo del tiempo
(factor distal) y otras cercanas temporalmente (factor proximal); la combinación de
los factores distales y proximales sumados a un evento desencadenante (factor
precipitante), incrementa paulatinamente el nivel de riesgo suicida (vulnerabilidad),
que termina en muchos casos en la manifestación del acto suicida (intento y muerte
por suicidio).

Las muertes por suicidio se calculan alrededor de unas 800.000 cada año y las
conductas suicidas no fatales van de 25 a 50 por cada muerte; esta se constituye
como la décima causa de muerte en el mundo (WHO, 2016; Oquendo & Baca-Gar-
cía, 2014). El National Institute of Mental Health (NIMH, 2016) indicó que uno de los
principales factores de riesgo en muertes por suicidio es ser hombre, dado que
suelen usar métodos como el arma de fuego o el ahorcamiento, sin embargo, las
mujeres lo intentan más veces usando métodos como el envenenamiento; otros
factores relevantes son tener una edad entre los 15 y 34 años, sobrepasar los 65
años y pertenecer a razas y etnias minoritarias como indoamericanos, nativos de
Alaska o afroamericanos.

Ante este panorama, se hace notoria la necesidad de mejoras inmediatas en


la implementación de los programas de prevención pues, aunque las políticas
públicas llevan a cabo esfuerzos titánicos, no dejan de ser inquietantes estas
cifras; esta situación ha llevado a un cambio de perspectivas ante el problema.
En la última edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos men-
tales -DSM-5-, se ha sugerido usar una nueva categoría diagnóstica denominada
conducta suicida (American Psychiatric Association -APA-, 2013), esto aunaría
esfuerzos directos para atacar la problemática, teniendo en cuenta los avances
en neurociencias, salud pública y los problemas de clasificación del anterior
manual diagnóstico (Regier, Kuhl, & Kupfer, 2013), sin embargo, este tema se
encuentra aún en debate y revisión.

12
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Otra perspectiva está relacionada con el diseño de métodos de evaluación de la


conducta suicida cada vez más precisos y con suficientes soportes empíricos, que
garanticen la detección temprana de los potenciales suicidas; al respecto,
los investigadores han dirigido sus esfuerzos hacia la identificación de los
factores sociales y psicológicos, estos últimos con mucha acogida, particularmente
cuando se basan en el modelo tripartito: afecto, conducta y cognición (Harris et
al., 2015), aunque la investigación es menor en cuanto a los factores biológicos
(Pandey, 2013).

Un enfoque de prevención ha sido el desarrollo de mejores programas, diseñados


con base en un espectro más amplio que el de los actuales y basados en los
principales factores de riesgo, es decir, dirigidos hacia poblaciones saludables,
personas con mediano y alto riesgo, teniendo en cuenta también los contextos,
los factores interpersonales y sociales (Caine, 2013), incluida especial atención a
los niños y adolescentes.

La National Strategy for Suicide Prevention de los Estados Unidos de Norteamé-


rica (Wyman, 2014) sugiere programas basados en habilidades de regulación
emocional, resolución de conflictos familiares y escolares, control de abuso de
sustancias psicoactivas y el fortalecimiento de las relaciones interpersonales. Otro
programa estructurado a partir de variables cognitivas es el perfeccionismo, en
especial el perfeccionismo socialmente prescrito, que parece tener auge en la
evaluación del riesgo, a la vez que brinda pautas para la prevención de la conduc-
ta suicida, con base en mediciones de vulnerabilidad psicológica, sumadas a la
desesperanza, el estrés y la sobregeneralización (Flett, Hewitt, & Heisel, 2014). El
NIMH (2016), dada la relevancia que han adquirido los modelos de intervención
con base en la evidencia, recomienda “la implementación de programas a partir
de los factores de riesgo, teniendo en cuenta las características de las poblaciones
minoritarias e incluyendo además procesos psicológicos implicados como
memoria, atención, planeación y emoción, muchos de estos asociados a trastornos
depresivos y ansiosos, abuso de sustancias y psicosis” (párr. 4).

Se debe reconocer que las estrategias llevadas a cabo hasta la fecha, se han
conectado con los tratamientos de estos trastornos asociados; por otra parte,
la información disponible sugiere que las terapias de corte cognitivo conductual,
como la Terapia Cognitivo Conductual (CBT) pueden reducir efectivamente el

13
INTRODUCCIÓN

riesgo suicida (NIMH, 2016, párr. 12), lo mismo la Terapia Dialéctico Conductual
(DBT) y la farmacoterapia; sin embargo, es necesario obtener mayor evidencia
empírica y comparaciones con controles y placebos, además de pruebas con grupos
poblacionales distintos (por ejemplo infancia, vejez), tal vez sea un reto más grande,
dada la dificultad de realizar estudios ex post facto en esta problemática.

El propósito del presente libro, por lo tanto, es exponer los factores de riesgo
identificados en el contexto local, es decir, el departamento de Boyacá (Colombia),
especialmente en las ciudades de Tunja, Sogamoso y Duitama, a la vez, presentar
un panorama de las posibilidades de prevención de la conducta suicida, incluida
una propuesta en desarrollo que pretende servir como herramienta efectiva para
disminuir esta creciente problemática de salud pública, no solo local sino mundial,
que genera costos de diversa índole.

14
El suicidio como
problema de salud
pública mundial

- Ronald Alberto Toro Tobar


- Mildred Alexandra Vianchá Pinzón
- Lizeth Cristina Martínez Baquero
- Mónica Patricia Pérez Prada
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

E l suicidio es la causa de muerte de alrededor de 800.000 personas cada


año, siendo la segunda en personas con edades entre los 15 y 29 años (WHO,
2016), la WHO desde el año 2012 indicó que es la décima causa mundial de
muerte, ubicada entre 1.2 % y el 1.8 % del total, con una tasa de 16 por cada
100.000 habitantes; aproximadamente cada cuarenta segundos ocurre una muerte
por suicidio, con un incremento del 60 % en los últimos 45 años y un 50 % más
hacia el año 2020 (WHO, 2014; Suicide.org, 2016).

A nivel mundial la tasa de suicidios consumados es mayor o igual a 15 por cada


100.000 habitantes; tasas mayores se han reportado en el norte de Europa y Asia,
África Oriental, India, y algunas zonas del oriente de Sudamérica; tasas menores
(entre 10 y 14.9) se registran en los Estados Unidos de Norteamérica, Europa Medi-
terránea, África del Sur, Australia y en el sur de Sudamérica como Argentina y
Chile, seguidos de las zonas ocupadas por Canadá, Turquía, Irán, y demás hasta
la China; países de América del sur como Colombia, Brasil y Ecuador tienen tasas
entre 5 y 9.9; mientras que en países del Caribe, Medio Oriente, norte y extremo
sur de África, península arábiga y las islas del Océano Índico fueron reportadas
tasas inferiores a 5 (WHO, 2014).

19
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

A su vez, el país con la tasa de muertes por suicidio más alta en el mundo por cada
100.000 habitantes, según el World Health Rankings (2016) basados en los indicadores
de la WHO (2014), es Guyana (43.22), seguido de Corea del Norte (37.44), Corea
del Sur (29.34), mientras que las tasas más bajas las tienen Arabia Saudita (0.42),
Siria (0.44), Kuwait (0.86) y Líbano (0.91). En América, se resaltan países con tasas
altas como los Estados Unidos (12.38), Bolivia (12.27), Chile (12.21) y menores en
Brasil (5.85), Perú (3.23), Venezuela (2.70) y Panamá (4.52), una tasa similar a la
reportada en ese año para Colombia (5.62).

Estos datos indican que el suicidio puede ser considerado un problema de salud
pública (WHO, 2012), el cual se ha asociado a otros problemas de salud mental y
física en el mundo. En Suiza, mediante un estudio longitudinal entre 2001 y 2008,
encontraron que 8.721 adultos, entre 7´140.589 muertes evaluadas, murieron por
suicidio (0.12 %); entre los factores de riesgo más representativos se identificaron
el diagnóstico previo de depresión (aumenta de 15 hasta 42 veces), la enfermedad
pulmonar obstructiva crónica, el cáncer, los trastornos espinales, el asma y los
infartos (aumentan entre 1.4 a 2.1 el riesgo), mientras que la diabetes y la enfer-
medad isquémica cardíaca es más prevalente en hombres (aumenta entre 1.2 y
1.4 veces el riesgo) (Crumpa et al., 2014). En el Reino Unido, se reportaron en el
mismo periodo resultados similares, ubicándose la depresión como el principal
factor de riesgo, el cual aumentaba si había presencia de enfermedad (57.7 % vs.
47.9 %) (Webb et al., 2012). Estos resultados dan cuenta de la importancia que
tiene el nexo de las enfermedades mentales y físicas con el incremento de la
probabilidad de cometer muerte por suicidio.

Sin embargo, condiciones contextuales como pertenecer a las fuerzas militares,


parecen estar relacionadas también con el incremento de este riesgo. Estudios al
respecto indican que en el personal militar activo aumenta considerablemente el
riesgo suicida en situaciones en las que también se presenta trastorno de estrés
postraumático -TEPT- (24 %), trastorno depresivo mayor (29 %) o ambos (45 %)
(Ramsawh et al., 2014); particularmente, ha sido confirmada la conducta suicida en
veteranos con TEPT (Pompili, 2013; Ramchand, Rudavsky, Grant, Tanielian &
Jaycox, 2015). Esta problemática abordada desde las fuerzas militares ha generado
especial interés, no solo por su notable incremento el cual supera los índices en
la población civil, sino porque ha sido foco para el desarrollo de programas de

20
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

prevención que pudiesen extrapolarse a otras poblaciones vulnerables. Con base


en esta información se han identificado cuatro elementos a tener en cuenta en el
desarrollo de investigaciones con militares: a) una mejor descripción de la conducta
suicida, b) nuevos estudios exploratorios de la conducta suicida para identificar
nuevos factores de riesgo, c) desarrollar nuevos métodos de predicción que sinteticen
la información desde múltiples dominios, y d) comprender los mecanismos y procesos
que subyacen el desarrollo de la conducta suicida (Nock et al., 2013).

Por otra parte, el acoso escolar o bullying ha ganado substancial interés en los
últimos años dada su relación con la conducta suicida, incluida su presencia en las
redes sociales, en donde es llamado cyberbullying. Estudios de meta-análisis han
reportado una estrecha relación entre la victimización de pares y la ideación suicida
(OR, 2.23, 95 % IC, 2.10-2.37) e intento suicida (OR, 2.55, 95 % CI, 1.95-3.34) en población
infantil y adolescente (van Gel, Vedder, & Tanilon, 2014); similares resultados se
reportaron en adolescentes canadienses (1.658 mujeres, 1.341 hombres, M =
14.3 DT = 1.8 años), quienes aumentaron su riesgo de ideación suicida ante el
bullying (OR, 3.31, 95 % CI, 2.16-5.07) y el cyberbullying (OR, 3.48, 95 % CI, 2.48-4.89),
también en planes suicidas (bullying: OR, 2.76, 95 % CI, 2.20-3.45; cyberbullying: OR,
2.79, 95 % CI, 1.63-4.77) e intentos suicidas (bullying: OR, 2.76, 95 % CI, 2.20-3.45;
cyberbullying: OR, 1.64, 95 % CI, 1.18-2.27), estos resultados apoyan la evidencia
de estos factores como relevantes en el aumento estadísticamente significativo
del riesgo suicida (Sampasa-Kanyinga, Roumeliotis, & Xu, 2014).

Investigaciones de revisión sobre estos factores, indican que se trata oficialmente


de un problema de salud pública que afecta entre el 20 y el 40 % de la pobla-
ción infantil y adolescente, con mayor riesgo para las minorías sexuales, y los
perpetradores son usualmente varones que prefieren las plataformas electrónicas
(Aboujaoude, Savage, Starcevic & Salame, 2015). Se necesitan programas de
intervención centrados en estos factores que puedan mitigar el impacto que tienen
el bullying y el cyberbullying en el aumento del riesgo suicida, dada su estrecha
relación con los problemas depresivos moderados y graves, consumo de sustan-
cias psicoactivas, ideación e intentos suicidas (Bottino, Bottino, Regina, Correia,
& Ribeiro, 2015). De este modo, los programas de intervención por desarrollar
deben incluir modos específicos por cada grupo de edades, usar estrategias
diversas para obtener información, enfocarse también en la victimización e incluir
los espacios de internet (Smith, 2014).

21
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Otro de los factores asociados al suicidio como problema de salud pública es la


edad avanzada, particularmente la etapa del ciclo vital que corresponde a la vejez,
considerada por muchos autores a partir de los 65 años. Se ha prestado especial
interés a las dificultades que aparecen en el estudio de estas poblaciones, dado
que en dicha edad, la manifestación de la conducta suicida puede confundirse con
el deseo pasivo de muerte, más aún cuando estas personas sufren desesperanza y
se consideran una carga para quienes los rodean (Cukrowicz, Jahn, Graham, Poin-
dexter, & Ryan, 2013).

Los síntomas depresivos vistos como factores de riesgo suicida en esta población,
se han estudiado de manera independiente, encontrándose una elevada asociación
entre intento suicida y problemas de abuso de alcohol, con incrementos notables
para las mujeres, hasta doce veces mayor (hombres OR, 9.5; 95 % CI, 4.0-22.8;
y mujeres OR, 12.0; 95 % CI, 2.4-59.5) (Morin et al., 2013); asimismo, la mala calidad
en el patrón de sueño (OR, 1.39; 95 % CI, 1.14-1.69), en cuanto a la concilia-
ción de sueño (OR, 2.24; 95 % CI, 1.27-3.93) y sueño no reparador (OR, 2.17;
95 % CI, 1.28-3.67), con incrementos significativos de muerte por suicidios si se
presenta diagnóstico depresivo (OR, 1.30; 95 % CI, 1.04-1.63) (Bernert, Turvey,
Conwell, & Joiner, 2014). En Corea fue reportado como principal factor de riesgo
el intento suicida previo (OR, 3.84; 95 % CI = 1.06-13.87), además de la baja
actividad física (si es alta, el riesgo disminuye así OR, 0.32; 95 % CI, 0.12-0.81), el
bajo nivel educativo (OR, 2.41; 95 % CI, 1.21-4.77) y la depresión (OR, 3.02; 95 %
CI, 1.65-5.53). Adicionalmente, los diagnósticos de trastornos bipolares con o sin
episodio actual, o con episodio depresivo mayor actual, fueron reportados como
los más altos factores de riesgo suicida en una muestra de 530 adultos, mayores
de 60 años, en Brasil (Ciulla et al., 2013).

Los anteriores factores proponen la prevención de la conducta suicida en la adul-


tez mayor con base en intervenciones multimodales que tengan en cuenta las
variaciones en cuanto al riesgo reportado en investigaciones previas. Al respecto,
se han sugerido tratamientos basados en evidencia como la CBT para la depresión,
que contemplen los principales factores de riesgo de la conducta suicida de esta po-
blación, preferiblemente con protocolos de doce sesiones que incluyan evaluación,
formulación cognitivo conductual del problema, desarrollo del plan de seguridad,
estrategias que permitan aumentar la esperanza y razones de vida, mejoras del
soporte social y habilidades para la solución de problemas, fortalecimiento del

22
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

apoyo médico, prevención de recaídas y reestructuración cognitiva (Bhar & Brown,


2012). Sin embargo, también puede ser un programa de intervención breve que
contenga elementos como identificar los signos de riesgo suicida y crisis,
estrategias de afrontamiento adaptativas, apoyo social con distracción de
pensamiento, remisión a profesionales de la salud y restringir contacto con instrumentos
letales (Stanley & Brown, 2012).

Otro factor de riesgo suicida es el maltrato infantil, incluido el abuso sexual. Se


ha reportado un aumento de la aparición de la ideación suicida y planes suicidas
en quienes presentaron diferentes tipos de maltrato en su infancia (OR, 3.0; 95 %
CI, 2.3-3.9, y OR, 7.7; 95 % CI, 5.7-10.3) (Afifi et al., 2016). De igual manera, en
una muestra canadiense de 23.395 personas, el historial de abuso físico, sexual y
la exposición a la violencia de pareja, estuvo asociado al posterior desarrollo de
enfermedad mental como trastorno depresivo (OR, 2.9; 95 % CI, 2.5-3.3), trastorno
bipolar (OR, 3.6; 95 % CI, 2.7-4.9), trastorno de ansiedad generalizada (OR, 2.7;
95 % CI, 2.3-3.1), alcoholismo (OR, 2.5; 95 % CI, 2.2-2.89), abuso de drogas y
sustancias (OR, 3.4; 95 % CI, 2.9-4.0), ideación suicida (OR, 4.1; 95 % CI, 3.7-4.7)
e intentos suicidas (OR, 6.1; 95 % CI, 4.6-8.0), entre otros. Si hay un solo tipo de
abuso se aumenta el riesgo de ideación suicida en 3.2 veces (OR, 3.2; 95 % CI, 2.7-
3.7), con dos formas de abuso 5 veces (OR, 5.0; 95 % CI, 4.1-6.0) y tres formas de
abuso 13.8 veces (OR, 13.8; 95 % CI, 10.4-18.2); asimismo, los intentos de suicidio
relacionados con una sola forma de abuso un 3.4 veces (OR, 3.4; 95 % CI, 2.4-4.8),
con dos formas de abuso 7.5 veces (OR, 7.5; 95 % CI, 5.5-10.3), y con los tres tipos
de abuso 27.2 veces (OR, 27.2; 95 % CI, 18.2-40.6) (Afifi et al., 2014).

Adicionalmente, factores mediadores como la inhibición o la desinhibición, al


parecer están relacionados con el intento suicida. Al respecto, en el estudio de
Stewart et al. (2015), hallaron relación entre el historial de abuso sexual infantil
y desinhibición en las frecuencias del intento suicida, sin embargo, estos datos
requieren un mayor soporte dada la condición observacional y transversal del
estudio; los autores sugirieron usar la desinhibición como un predictor del riesgo
suicida y foco de intervención.

Se puede afirmar que el abuso físico, sexual y la exposición a la violencia en la


familia, se relacionan significativamente con el riesgo suicida posterior y otras
alteraciones de la salud mental (Afifi et al., 2014; Pérez-Fuentes et al., 2013), además,

23
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

pueden facilitar la inhibición de conductas suicidas (Stewart et al., 2015), aspecto


relevante a tener en cuenta para el desarrollo de programas de prevención
enfocados en los factores de vulnerabilidad que aumenten el riesgo de padecer
alteraciones psiquiátricas, incluida la conducta suicida (Constantino, 2016).

Por último, se han encontrado trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en


pacientes con elevado riesgo suicida, lo que se constituye en un relevante factor
de riesgo por revisar. En un estudio llevado a cabo con 2.462 pacientes (95 %
mujeres), admitidos por TCA entre los años 1995-2010, un 6.3 % presentó ingreso
por intento suicida y se encontró que los riesgos de cometer suicidio aumentaban
4.7 veces ante la presencia del TCA (OR, 4.7; 95 % IC, 1.41-15.74), ocho veces ante
la presencia de anorexia nerviosa (OR, 8.01; 95 % CI, 5.40-11.87), y 5.08 veces
en bulimia nerviosa (OR, 5.08; 95 % CI, 3.46–7.42) (Suokas et al., 2014). Similares
resultados fueron reportados por Suokas et al. (2013), en un estudio previo para
anorexia nerviosa (OR, 5.07; 95 % CI, 1.87-18.84) y bulimia nerviosa (OR, 6.07; 95 %
CI, 2.47-14.89). Estos resultados permiten aseverar que los TCA se constituyen
como factores de riesgo suicida, y más aún en asociación con trastornos afectivos,
emocionales y consumo de sustancias psicoactivas. Al respecto, Bodell, Joiner
y Keel (2013), mediante un análisis de regresión, encontraron que la bulimia
nerviosa predice significativamente la aparición e incremento del riesgo suicida y
trastornos comórbidos, sin embargo, la anorexia nerviosa no fue significativa; los
autores sugieren por lo tanto, desarrollar nuevos estudios que permitan dilucidar
el papel causal de la bulimia nerviosa y su aplicabilidad en la evaluación del riesgo
suicida.

El desarrollo de programas de tratamiento de los TCA’s que contengan específi-


camente la reducción de los factores de riesgo suicida asociados, hace necesario
que los programas por venir en un futuro cercano tengan en cuenta diferentes
rutas, contextos y planes de contingencia que faciliten la disminución de estas
muertes en el mundo; un problema de salud pública que, de acuerdo con la
mayoría de las cifras, va en aumento cada año.

La WHO (2013) en su plan de trabajo para la salud mental y el bienestar a nivel


mundial en el periodo 2013-2020, mencionó que entre un 76 % y 85 % de los
casos de enfermedad mental no reciben ayuda, tal vez debido a la inequidad
en la distribución de los recursos en los diferentes países, con presupuestos que

24
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

pueden ir desde 0.25 dólares hasta 2 dólares por persona; en promedio, hay un
psiquiatra por cada 200.000 personas o más. La meta entonces, es promocionar
el bienestar mental, prevenir trastornos mentales, proveer atención, facilitar la
recuperación, promover los derechos humanos y reducir la mortalidad, morbi-
lidad y discapacidad, ya que las personas con problemas mentales tienen una
probabilidad entre un 40 % y un 60 % mayor de morir prematuramente, ya sea
por complicaciones físicas como cáncer, enfermedad cardiovascular, diabetes o
infección de VIH o suicidio.

Según este informe, la depresión predispone la aparición de infarto al miocardio


y diabetes, además, se asocia con los trastornos adictivos (en especial en las
mujeres), la discapacidad y el ausentismo laboral con sus consecuentes pérdidas
económicas a gran escala; por ejemplo, se calcula que entre los años 2011 y 2030
podrían perderse alrededor de US$16.3 billones de dólares por esta razón. El
suicido tiene como principal causa la depresión, por lo tanto el plan de salud
mental 2013-2020 de la OMS (WHO, 2013) pretende reducir en un 10 % la tasa de
suicidios en los países, siguiendo seis principios a saber: cobertura universal de
salud, derechos humanos, prácticas basadas en la evidencia, métodos a lo largo
del ciclo vital, métodos multisectoriales y el fortalecimiento de las estrategias para
las personas con trastornos mentales y limitaciones psicosociales. La estrategia
recomendada se basa en fortalecer los sistemas de reporte y la vigilancia de las
conductas autolesivas, asimismo, enfocarse en otros aspectos como mejorar el
control y restringir el acceso a elementos letales (armas de fuego, pesticidas, y
medicinas tóxicas); además, mejorar los sistemas de detección, reporte, protección
y manejo efectivo de los trastornos mentales concomitantes.

La WHO recomienda también incluir las poblaciones vulnerables e identificadas


en los grupos de alto riesgo. Se espera que para el año 2020, el 80 % de los países
tengan en funcionamiento dos programas multisectoriales de promoción y pre-
vención en salud mental (WHO, 2013). Es necesario reconocer que se requiere, de
inmediato, estimular el desarrollo de mejores políticas públicas para la prevención
del suicidio, que “es algo más que un problema clínico, es un problema de salud
pública” (Sarabia, 2014, p. 199).

25
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

El suicidio en
Latinoamérica como
problema de salud pública

- Ronald Alberto Toro Tobar


- Mildred Alexandra Vianchá Pinzón
- Lizeth Cristina Martínez Baquero
- Mónica Patricia Pérez Prada

27
CAPÍTULO 2 / EL SUICIDIO EN LATINOAMÉRICA COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

E l suicidio como problema de salud pública en Latinoamérica ha sido objeto de


interés para los países que conforman el territorio. La Organización Panamericana
de la Salud -OPS- (PAHO, 2014), en el reporte de 2014 respecto a Latinoamérica,
indicó que alrededor de 65.000 personas se quitan la vida, cifra equivalente a siete
muertes por cada hora. En América del Sur las tasas fueron inferiores a las del norte,
aunque las cifras suelen ser imprecisas debido a las dificultades en cuanto a la
toma de datos y la clasificación de la conducta suicida con base en los intentos, las
variables socioculturales y legales. Entre las clasificaciones están la ideación suicida,
los planes e intentos, muchos de ellos no letales y por lo tanto no reportados; se
ha estimado que por cada muerte ocurren entre 10 y 20 intentos, (mientras que en
países como los Estados Unidos una muerte por cada 100 a 200 intentos), y una
por cada cuatro intentos en mayores de 65 años, con una presencia del 90 % de
enfermedad mental en los casos reportados.

En el reporte de la PAHO (2014), se presentó una tasa anual de muertes por suicidio
de 7.3 por 100.000 habitantes (11.5 en hombres y 3 para mujeres), principalmente en
el Caribe no hispano y América del Norte se evidenciaron las tasas más altas, mientras
que las más bajas en el Caribe central, Caribe hispano, México, y América del Sur. En

29
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

América Latina y Caribe fue de 5.2 por 100.000, distribuidas para “América del
Norte, 10,1; América Central, Caribe hispano y México, 5.3; Suramérica, 5.2; y Ca-
ribe no hispano, 7.4” (p. 5). En cuanto al sexo, los hombres con un 79 % de total
de muertes en todas las regiones, con edades entre los 25-44 años, y 44-59 años
(25.6 %) y menor para mayores de 70 años (19.9 %). Los métodos de suicidio
más usados (90 % de los casos) fueron la asfixia (37.9 %), arma de fuego (33.3 %),
y envenenamiento (18.2 %); se resaltó que en Norteamérica el arma de fuego
obtuvo un 47.2 %, y asfixia en Centroamérica, Caribe hispano, México (64.3 %) y
Suramérica (58.2 %), y el envenenamiento en el Caribe no hispano (47.3 %). Estas
cifras varían también entre hombres y mujeres, los primeros usaron más las armas
de fuego (1.9 veces) mientras que las mujeres el envenenamiento (2.7 veces); en
todos los grupos de edades en Suramérica, la asfixia fue la causa de muerte por
suicidio más común, mientras que en Norteamérica fueron las armas de fuego.

Sin embargo, el problema del suicido en esta zona del mundo requiere mejoras
a nivel metodológico; entre las recomendaciones del informe de la PAHO está
el uso precavido de los datos reportados, ya que se tuvieron limitaciones en el
acceso a la información en algunos países, incluso, varios de ellos no aportaron
datos, igualmente, se presentaron dificultades en la definición de las variables
y la congruencia con los reportes solicitados, por cuanto no deben centrarse
únicamente en la estadística de la mortalidad, sino incluir registros de riesgo en
casos de ideación, planeación e intento, además de factores sociales y culturales
no expuestos con claridad aún en las investigaciones latinoamericanas.

Estudios similares sobre el problema del suicidio en la región apoyan la infor-


mación reportada por la PAHO, aspecto que favorece parcialmente el uso de
los anteriores datos. Al respecto, en Chile, en la pasada década, la tasa por cada
100.000 habitantes ascendió a 14.7, siendo la más elevada de Suramérica, 4.8
veces más alta en hombres, pertenecientes a las áreas rurales (Bustamante et al.,
2016). En Cuba se indicó como la novena causa de muerte, y la tercera en las
edades comprendidas entre los 10 y 19 años, con incrementos en mayores de 60
años; la tasa por cada 100.000 habitantes fue de 12.8 en 2014, principalmente en
hombres (80.3 %, tasa del 21.6, razón de 3.9 respecto a las mujeres) (Corona, Her-
nández, & García, 2016). En el Perú, las prevalencias anuales para el deseo suicida
fueron del 8.5 % en Lima metropolitana y del 9.4 % en la Lima rural, también, un 1 %
y 2.2 % en ideación suicida, respectivamente. Se presentaron elevaciones hasta

30
CAPÍTULO 2 / EL SUICIDIO EN LATINOAMÉRICA COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

del 12.9 % en las poblaciones de la sierra en cuanto el deseo suicida y 5.4 % en la


ideación suicida (Nizama, 2011).

Uno de los aspectos resaltados fue el constante incremento en los países latinoa-
mericanos; por ejemplo, en un estudio retrospectivo realizado en México con
información obtenida desde el año 1950, el aumento fue permanente debido tal
vez a los cambios socio políticos que se han generado de manera paralela en este
país, probablemente conectados con dificultades emocionales y adaptativas en la
población (Hernández-Bringas & Flores-Arenales, 2011). Datos relacionados indican
que en el año 2011 se registraron 5.718 casos, lo que representó un aumento del
258 % con respecto a 1990, año en el que se presentaron 1.939 casos, aunque
menor en los hombres con un 279 % frente a un 390 % del total de casos estu-
diados en el periodo; la cantidad de casos masculinos es alarmante en contraste
con los femeninos (4.621 ante 1.095), los métodos suicidas entre hombres y mujeres
presentaban diferencias, no obstante, fueron similares a los reportados por la
PAHO; los hombres usan unos métodos más letales y agresivos; estado civil, en su
mayoría solteros; el lugar más común, la vivienda; las causas, problemas familiares
y conflictos con la pareja (Jiménez-Ornelas & Cardiel-Téllez, 2013). Hallazgos
similares en menores de 20 años reportaron Sánchez-Cervantes, Serrano-González
y Márquez-Caraveo (2015) en el mismo país; concluyeron estos autores que “en
promedio, cada año mueren 22 personas menores de 20 años por suicidio por
cada millón de habitantes de 5 a 19 años” (p. 382).

Los factores de riesgo reportados por los estudios en Latinoamérica también son
similares a los revisados en cuanto a los indicadores mundiales, muchos de ellos
asociados a disfunción familiar, adolescencia y adultez mayor, minorías y discri-
minación, y enfermedad mental como el trastorno depresivo (Teti, Rebok, Rojas,
Grendas & Daray, 2014). Uno de los principales factores de riesgo suicida ha sido
el lugar ocupado en el ciclo vital, ya que el pertenecer a un grupo etario adolescente
o mayor de 60 años, tal parece que tiene particular relevancia en los países
latinoamericanos.

Respecto a la vejez, con el aumento de la edad de la población mundial se incrementa


cada vez más el número de casos; conforme avanzan los cambios demográficos en
Latinoamérica (Velásquez, 2013) se producen menos intentos (4 veces a 1), aunque
los métodos usados son similares (incluida la precipitación de lugares altos); los

31
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

adultos mayores suelen presentar pocas señales de aviso, no son tan impulsivos y
prefieren métodos pasivos como dejar de alimentarse o no tomar los medicamentos
(Pérez, 2012). En cambio, en países como Brasil se estimó que en la adolescencia
el comportamiento suicida se asocia a enfermedad psiquiátrica en un 75 % de
los casos, con predominio en el sexo femenino que llega al intento suicida en un
50 %, aunque la mayoría de los casos fatales se siguen presentando en la pobla-
ción masculina (Kuczynski, 2014). Los principales factores de riesgo se asocian
con el acceso a lugares letales como alturas y al consumo de medicamentos que
causan intoxicación, especialmente en los menores de doce años; igualmente, se
relacionan con la presencia de patologías ansiosas, depresivas y el déficit cognitivo
(Vásquez-Rojas & Quijano-Serrano, 2013).

Sin embargo, la adolescencia ha cobrado particular interés como variable de riesgo


suicida; por ejemplo, Pandolfo et al. (2011), analizaron mediante un estudio epide-
miológico la incidencia de consultas por intentos autolíticos en menores de 15 años,
su entorno y los métodos, encontraron que la mayoría de los casos se desencadenaron
debido a conflictos interpersonales (57 %), pérdidas afectivas (17 %), maltrato (11 %),
ingesta de fármacos (78 %); con un 18 % planeados previamente, en la vivienda
(77 %) y un alto riesgo vital (10 %). Los investigadores concluyeron que edades
entre 12 y 14 años, sexo femenino y acceso a fármacos, son aspectos que con-
formaban un perfil de riesgo para los adolescentes evaluados. En países como
Colombia, Ballesteros et al. (2010), encontraron que las representaciones sociales
del suicidio en la juventud se agruparon en torno a las perturbaciones psíquicas,
el drama existencial y los dilemas vitales de los jóvenes. Si bien, puede ser un
fenómeno cultural emergente, también, en estudios como el de Vianchá, Bahamón
y Alarcón (2013), se puede evidenciar que los factores de riesgo en población juvenil
tienen entre las principales variables documentadas el acoso escolar, los trastornos
alimentarios, el abuso sexual y el maltrato; factores que coinciden con lo reportado
por Villa-Manzano et al. (2009), quienes además agregaron condiciones como el
tabaquismo, la baja autoestima, la depresión y la ansiedad.

Los antecedentes psicopatológicos son elementos claves para la comprensión


del suicidio en adolescentes y jóvenes. Al respecto, Bella, Fernández y Willington
(2010) buscaron describir la frecuencia de los trastornos mentales en niños y
adolescentes con intentos de suicidio, analizando el método de autoagresión
utilizado, además de los antecedentes psicopatológicos previos; igualmente,

32
CAPÍTULO 2 / EL SUICIDIO EN LATINOAMÉRICA COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

reportaron que antes de los intentos suicidas ya se tenían antecedentes psicopa-


tológicos y diagnósticos de trastornos mentales como depresión y trastorno de
conducta disocial.

Además, en estos últimos años el acoso escolar ha tenido un impacto en el


desarrollo de un mayor número de investigaciones, como un factor clave de riesgo
suicida y su posible papel causal. Al respecto, se ha identificado que la relación
acoso escolar - suicidio, presenta similar probabilidad de aumento de conducta
suicida tanto en el rol de la víctima como en el del victimario. Autores como Cano,
Gutiérrez y Nizama (2009), determinaron que la prevalencia de la ideación suicida
y su asociación con la violencia dirigida hacia otros, era elevada en los adolescentes
escolares. La depresión clínica también es uno de los principales factores de riesgo
para esta población, con tasas que siguen en aumento en edades comprendidas
entre los 14 y 19 años (Ventura-Juncá et al., 2010), además de la distimia (Cabrejos,
Krüger, & Samalvides, 2005).

Estos reportes parecen indicar que tratándose del suicidio en Latinoamérica, el riesgo
suicida y la conducta suicida se incrementan a medida que se cumple un perfil
sociodemográfico como ser mujer, pese a que la mayor letalidad está presente bajo la
condición de ser hombre, pertenecer a zonas marginadas o estratos socioeconómicos
bajos, presentar conflictos interpersonales y familiares; asimismo, inciden aspectos
relacionados con pérdidas afectivas, maltrato o abuso y padecimiento de patolo-
gías mentales como la depresión mayor. Aunque en Latinoamérica el número de
investigaciones sobre suicidio en adolescentes es menos extenso y prolijo que en
el resto del mundo, se reconoce que el tema ha tomado en los últimos años cierta
relevancia social, tal vez por el creciente aumento en las cifras de muerte por suicidio.

33
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

Consideraciones sobre
el suicidio en Colombia

- Ronald Alberto Toro Tobar


- Mildred Alexandra Vianchá Pinzón
- Lizeth Cristina Martínez Baquero
- Mónica Patricia Pérez Prada

35
CAPÍTULO 3 / CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO EN COLOMBIA

E n el informe Forensis del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias


Forenses (2016), en el capítulo que corresponde al comportamiento del suicidio
en Colombia, se expone que en el año 2016 fueron reportados 2.310 casos de
muerte por suicidio. En el periodo comprendido entre 2007 y 2016 se registraron
19.777 casos, un promedio de 1.918 cada año, con una tasa de 4.56 por cada
100.000 habitantes. En el 2016 la tasa aumentó a 5.20 por cada cien mil habi-
tantes (2.310 casos); las mayores tasas se presentaron en los grupos de edades
comprendidas entre los 20 y 24 años (270 casos) y 25-29 años (228); con una tasa
de 7.60, superior a la tasa nacional, principalmente hombres (1.888, 81.7 %); con
escolaridades de básica primaria y secundaria (37.18 % y 35.7 %); solteros (50.25 %),
en unión libre o casados (42.14 %). A nivel ocupacional, se identificaron condi-
ciones como ser campesino (102 casos, 5.04 %) y tener un historial de consumo
de sustancias psicoactivas (68 casos, 3.36 %).

Los mecanismos más usuales fueron la asfixia mecánica con 1.421 casos (61.52 %),
de los cuales 1.200 fueron hombres y 221 mujeres; el envenenamiento (447 ca-
sos, 19.35 %) y el uso de arma de fuego (226 casos, 11.52 %). Entre las causas
identificadas, aunque en un 53.7 % no se obtuvo información, sobresalieron la
enfermedad física y mental (311 casos, 29.09 %), los conflictos con la pareja o

37
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

expareja (277 casos, 25.91 %), los problemas económicos (154 casos, 14.41 %) y
el desamor (148 casos, 13.84 %); el lugar más común fue la vivienda (1.615 casos,
72.132 %). Adicionalmente, los meses con mayor registro fueron octubre (217 casos),
agosto (215 casos) y diciembre (213 casos); asimismo, los días de la semana con
mayor registro fueron los domingos, lunes, sábado y martes (18.01 %, 15.89 %,
14.68 %, y 13.59 % respectivamente); en las mañanas, la mayor incidencia estuvo
aproximadamente de las 09:00 a las 11:59 (162 casos) y en las tardes, de las 15:00
a las 17:59 (139 casos).

A su vez, los departamentos que más suicidios reportaron en el 2016, fueron Putumayo
(34 casos, tasa de 10.98 por 100.000 habitantes), Arauca (24 casos, tasa de 10.35
por 100.000 habitantes), Quindío (46 casos, tasa de 8.80 por 100.000 habitantes),
Guainía (3 casos, tasa de 8.14 por 100.000 habitantes) y el Huila (79 casos, tasa de
7.49 por 100.000 habitantes). El departamento de Boyacá en el año 2016 presentó
70 casos, lo que equivale a una tasa de 5.98 por 100.000 habitantes.

Sin embargo, los datos son más elevados cuando incluyen la ideación, la amenaza
y el intento suicida; por ejemplo, en el 2014 se reportaron, únicamente en Bogotá
D.C., un total de 7.745 casos, 4.014 casos de ideación (1.406 hombres y 2.608
mujeres), 485 de amenaza (205 hombres y 280 mujeres), y 3.246 intentos (1.043
hombres y 2.203 mujeres). Autores como Gómez-Restrepo (2013) indicaron que
en Colombia, la ideación suicida tiene una prevalencia del 9.2 %, 3.2 % para los
planes suicidas y el 2.7 % para los intentos. A su vez, la muerte por suicidio sigue
teniendo vacíos relevantes en los datos obtenidos año tras año.

Estas cifras muestran un panorama nacional del suicido como problema de salud
pública, además, se constituyen en un foco urgente de trabajo multidisciplinar en
términos de prevención y promoción, a partir del análisis de aquellos factores que
favorecen el surgimiento de la conducta suicida en esta población. El INML (2014,
p. 346) concluye al respecto:

Es necesario alertar a las autoridades, en especial a las de los departamentos


de Vichada, Quindío, Norte de Santander, Arauca, Huila, Antioquia, Risaralda,
Casanare y Cundinamarca, donde se presentaron las tasas más altas, para analizar
e intervenir las posibles causas, no solo las epidemiológicas, sino las sociales y
culturales de cada región del país, y puedan incluir en sus acciones la evaluación

38
CAPÍTULO 3 / CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO EN COLOMBIA

del riesgo de la conducta suicida y la intervención integral del fenómeno.

Para el desarrollo de un enfoque de prevención centrado en los factores de riesgo,


se debe tener en cuenta que en Colombia se han identificado aquellos relacio-
nados con la infancia, adolescencia y juventud, tales como problemas familiares,
enfermedad psiquiátrica, dificultades afectivas, y pertenecer a la población LGBTI.
Estudios exploratorios han reportado diversos factores sin tener en cuenta en
muchos de los casos las variaciones entre suicidio, riesgo suicida, ideación suicida
e intentos suicidas.

Por ejemplo, según Jiménez, Hidalgo, Camargo y Dulce (2014), los principales
factores de riesgo para la ideación suicida están relacionados con el sexo feme-
nino y las edades entre 13 y 16 años. Adicionalmente, en un estudio llevado a
cabo en la ciudad de Medellín en el año 2008, en 108 casos a los cuales se les
practicaron autopsias psicológicas se encontró, mediante análisis de regresión
logística condicional, que la ruptura de pareja, el desempleo y las dificultades
económicas predicen la muerte por suicidio (García-Valencia et al. 2008). En este
mismo departamento, Blandón, Medina-Pérez y Peláez (2015) caracterizaron el fenó-
meno del suicidio para la zona del golfo de Urabá de la siguiente manera: edad
promedio de 31.1 años; proporción entre hombres y mujeres, 3 a 2; estado civil,
44.8 % solteros; con métodos de ahorcamiento, (43.4 %); mes de mayor ocurrencia,
enero (11.9 %); días domingos (19.6 %); todos estos datos con una tasa de 2.6
por cada 100.000 habitantes, mayormente en el municipio de Mutatá (tasa de 5.5
por 100.000 habitantes). De igual forma, en el 2015 Blandón, Carmona, Mendoza
y Medina (2015) reportaron que la ideación suicida en el departamento, en el
último año, fue del 16 %, más un 12 % para intentos con características similares
como no tener empleo, malas relaciones con el padre, intentos previos conocidos
con intentos suicidas y actividades de alto riesgo contra la vida.

Sin embargo, intentar comprender el suicidio desde una óptica poblacional en el


país representa una dificultad, tal vez debido a las variaciones culturales, las distancias
y la misma historia de cada departamento. Uno de los departamentos que aparece
con mayor riesgo suicida en los reportes de medicina legal es Nariño, el cual ha
presentado un perfil compuesto por la falta de práctica religiosa, escolaridad
inferior a los 11 años, diagnósticos psiquiátricos previos, intentos previos, estrés
agudo y depresión (Muñoz & Gutiérrez, 2010). En un estudio previo, los municipios

39
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

de Pasto, Ipiales, Tumaco, Túquerres y La Unión, reportaron 393 suicidios (67.6 %)


entre los años 2002 y 2007; estos municipios, en este periodo, hicieron evidente un
perfil similar a los ya mencionados, como ser hombres (2:1 respecto a las mujeres),
edad media de 29 años (DE = 14.2), llevado a cabo en la casa (70.9 %), con los conflictos
de pareja como principal detonador (22 %) (Peña, Ortiz, & Gutiérrez, 2009).

Otro estudio llevado a cabo en el departamento de Nariño entre los años 2001
y 2005, después de la revisión de 242 historias clínicas de pacientes con intento
previo (Jiménez, Hidalgo, Camargo, & Dulce, 2014), reveló que en la ciudad de
Pasto la población afectada presentaba las siguientes características: edad entre
los 13 y 16 años, en aislamiento, en su mayoría mujeres (74 %), con ocupación
estudios de secundaria incompleta (52 %), que habían ingerido medicamentos
(61.26 %), habían comunicado su intención de quitarse la vida durante las horas
del descanso (57.44 %), la mayoría llevados a cabo en las propias viviendas (70.25 %).

Por su parte, en departamentos como el Valle del Cauca, con una tasa de suicidios
de 4.16 por 100.000 habitantes (INML, 2014), los factores de riesgo no distan
demasiado de los anteriormente expuestos. Se podría agregar que los casos en
niños y adolescentes se incrementan por situaciones relacionadas con historial
familiar de enfermedad mental con antecedentes de intentos suicidas, consumo
de alcohol y cigarrillo, exposición a venenos, cambios en los patrones nutricio-
nales metabólicos, bajas en la actividad y el ejercicio, alteraciones del sueño y el
descanso, modificaciones en el autoconcepto, dificultades en las relaciones, baja
tolerancia y afrontamiento del estrés (Piedrahita, García, Sirley & Stivalis, 2011).

De igual forma, en el departamento del Quindío, Medina, Piernagorda y Rengifo


(2010, p. 12) indicaron en su revisión, que durante el periodo 1989-2008, de un
total de 683 casos de muerte por suicidio, 321 correspondían a adultos jóvenes
(18-34 años de edad), con una relación 4:1 entre hombres y mujeres; los métodos
identificados fueron ahorcamiento (32 %), arma de fuego (32 %) e intoxicación (30 %),
más un 4 % por lanzamiento al vacío. Resaltan los autores que el 75 % de los casos
se cometieron antes de los 28.5 años de edad.

Los perfiles de riesgo suicida en Colombia van más allá de una delimitación regional,
este problema también se puede estudiar desde variaciones y comunalidades con
otros aspectos de interés; entre otros elementos que enmarcan esta situación,

40
CAPÍTULO 3 / CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO EN COLOMBIA

está el pertenecer a una de las etapas específicas del desarrollo humano como
la infancia, la adultez temprana y la vejez; estas etapas han cobrado relevancia
en la determinación de los factores asociados al riesgo suicida en el panorama
nacional. En un estudio llevado a cabo en Manizales, los adultos jóvenes evalua-
dos presentaron un 13.5 % de riesgo suicida en la Escala de Plutchik, y síntomas
de depresión entre moderados y altos en la escala de Beck. Los principales factores
identificados en esta población fueron los eventos vitales como separaciones
afectivas recientes junto con problemas académicos, económicos y familiares;
asimismo, se identificaron situaciones como baja autoestima, depresión,
ansiedad, y alcoholismo (Cañón et al., 2012).

Las relaciones afectivas inestables parecen indicar que las variables de tipo vincular
incrementan el riesgo suicida; en este sentido, Garciandía (2013), resalta por
ejemplo la incidencia en la dinámica familiar del duelo derivado de la muerte
por suicidio, el cual en muchos de los casos se vuelve patológico y da lugar a la
aparición de patologías mentales en los sobrevivientes como depresión, estrés
postraumático, conductas suicidas, además de permanentes conductas evitativas
de las conversaciones sobre el tema, seguidas de frustración y estigmatización
consecuente por los miembros de la comunidad. Estos resultados, permiten
resaltar que la disfunción familiar hace parte de los componentes afectivos fundamentales
que permitirían la comprensión del suicidio (García de Alba, Quintanilla, Sánchez, Morfín &
Cruz, 2011).

Siguiendo con los elementos claves que hacen parte del perfil de las personas
en riesgo suicida, en el territorio nacional, se puede afirmar que la población
universitaria tiene un elevado riesgo dada la soltería, las relaciones afectivas va-
riables y las condiciones económicas relativas a los estados de empleabilidad. Es
presumible por lo tanto que la conducta suicida en población universitaria tiene una
mayor prevalencia que en otros grupos poblacionales. Carmona, Gaviria y Layne
(2014), identificaron en 17 universidades colombianas, a partir de una muestra de
1.055 participantes entre los 18 y 25 años, que los vínculos más débiles con las
figuras paterna y materna, los presentaban aquellos que puntuaban alto en ideación
suicida, intentos suicidas, omisiones en el autocuidado y conductas autodestructivas.
Este estudio resaltó la relevancia de reconocer los comportamientos culturales
específicos relativos a los patrones de crianza e incluso el género.

41
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Estudios de revisión como el llevado a cabo por Rosado, García, Afeo y Rodríguez
(2014), indican que los factores relativos al género son fundamentales en la
comprensión de las causas de la conducta suicida; se ha determinado un
papel fundamental del rol masculino y la conducta suicida en los hombres;
esta afirmación la sustentan en aspectos concernientes a la relación con las
adicciones, específicamente alcoholismo, igualmente, con el hecho de no poder
cumplir con los papeles asignados tradicionalmente al varón, por ejemplo, ser
proveedor y la consecuente desesperanza al no lograrlo, la depresión posterior y
la indisposición para la expresión de emociones.

Por esta misma línea, elementos relativos a atributos sociales per sé, como estigmas
y discriminación de género, han tomado interés en tiempos recientes. Campo-Arias
y Herazo (2015), reportaron en su revisión que “Se evidenció que las personas con
estigma internalizado realizaron más intentos de suicidio y que la tasa de suicidio
en población general es más alta en los países con mayor estigma percibido” (p.
243); a lo anterior se suman las restricciones en el acceso a los servicios en salud
mental, factor de vulnerabilidad cuando el paciente se encuentra internalizado y
en riesgo de desencadenar síntomas depresivos y conductas autolesivas.

Esta problemática aumenta si se pertenece a la comunidad conformada por les-


bianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI). Se ha reportado que
entre más temprana sea la revelación de la orientación sexual, mayor será el riesgo
suicida; este riesgo se incrementa en los 12 meses siguientes a dicha revelación y
en presencia de factores como adicciones y abuso físico en la adultez (OR, 0.97;
95 % IC, 0.96-0.99) (Hatzenbuehler, 2011). La población LGBTI tiene mayor riesgo
en la adultez por causas como homofobia internalizada, depresión, ansiedad,
ideación e intentos previos, este aspecto resalta la importancia de incluir factores
sociales en el desarrollo de los programas de prevención del suicidio, dirigidos a
esta población en particular (Pineda, 2013).

Las enfermedades psiquiátricas también constituyen una importante variable de


riesgo suicida en el territorio nacional. El intento suicida y conductas autolesivas
presentes en 908 pacientes con trastornos de la conducta alimentaria (TCA), en
Bogotá, D. C., fueron estudiados por Rodríguez, Rodríguez, Gempeler y Garzón
(2013), mediante análisis de frecuencias simples y bivariadas, según las historias
clínicas y reportes familiares; los resultados reportados indicaron un 13 % en ideación

42
CAPÍTULO 3 / CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO EN COLOMBIA

suicida y 26 % de conductas autolesivas. Los predictores de ideación suicida fueron


el trastorno bipolar (OR, 3.86, 95 % IC, 2.4 - 6.1) y el abuso sexual (OR, 3,48, 95 %
IC, 2,2-5,4), principalmente.

Lo anterior permite aseverar que el suicidio se presenta con mayor frecuencia en


casos de patología psiquiátrica y por ende, en las instituciones de salud mental.
En un estudio con pacientes institucionalizados durante el periodo 1998-2007 en
cinco ciudades de Colombia (tres capitales entre ellas), se reportaron doce casos
en los cuales fueron sobrepasados los controles de seguridad debido a su alto
riesgo, muchos de ellos (50 %) ocurridos en el año 2007; en estos casos se pudo
reconocer su elevada complejidad, pese al subregistro por deserción y a la falta
de datos en cuanto a tasas de prevalencia después de los egresos hospitalarios.
Se resalta en el estudio que pese a no haber dado señales previas, sí se encontraron
notas suicidas escondidas en la unidad de cuidados agudos, habitaciones y
baños; adicionalmente, once de estos pacientes ya presentaban intentos previos
(de la Espriella, 2010). La posible percepción de discapacidad presente en las
personas con intentos suicidas y patología mental, al parecer, según un estudio
hecho con poblaciones vallecaucanas, constituye un factor adicional de riesgo
(OR, 4.5, 95 % IC, 1.04 - 27.16), así como las limitaciones en movilidad (OR, 1.61,
95 % IC, 0.79 - 6.88), y las restricciones en la participación social (OR, 6.45, 95 %
IC, 3.03 - 13.71) (Castro & Castillo, 2013).

Diferentes estudios consultados sobre la muerte por suicidio en Colombia, que


dan cuenta de un perfil basado en comunalidades masculinas, con patologías
mentales como depresión, adicciones, acceso a tóxicos y armas, historiales de
abusos, pérdidas afectivas, pertenencia a comunidades LGBTI, vejez, niñez y
adolescencia, permiten establecer un modelo de riesgo suicida que orientaría
directamente el desarrollo de programas de prevención del suicidio, articulado
a los actuales servicios en salud mental del país. Estos enfoques exploratorios
permitirán a los investigadores precisar modelos teóricos y metodológicos, así
como técnicas de intervención, ajustadas a las características particulares y nece-
sarias en el contexto nacional y que a la vez, aborden específicamente el tema del
suicidio que ha sido evitado, estigmatizado e incluso, mitificado por la sociedad
(Silva, 2012).

43
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

La conducta suicida
en el departamento de
Boyacá

- Ronald Alberto Toro Tobar


- Mildred Alexandra Vianchá Pinzón
- Lizeth Cristina Martínez Baquero
- Mónica Patricia Pérez Prada

45
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

L os datos de los últimos años han activado alarmas en torno al incremento


de las tasas de conducta suicida en el Departamento de Boyacá. En el reciente
Informe Forensis del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses del
año 2016, la tasa de 5.98 por 100.000 habitantes (70 casos) fue superior a la
nacional de 5.2. A nivel de municipios, el índice más alto está en Berbeo, en donde
por cada 100.000 habitantes se obtuvo una tasa de 58.04; lo siguen Pachavita
con 43.99, Viracachá con 34.47, Güicán con 33.18 y Belén con 29.90, más siete
municipios con tasas alrededor de 20.

En el momento en el que se desarrolló la anterior investigación, se contaba con el


informe Forensis publicado por el INML en el 2014, en este “…el municipio de Tutazá,
en el departamento de Boyacá, presentó la tasa municipal más alta (111.86 por
100.000 habitantes), seguido por Gutiérrez Cundinamarca (82.21 por 100.000
habitantes), Guatapé Antioquia (61.27 por 100.000 habitantes), Cuítiva Boyacá
(57.08 por 100.000 habitantes) y Altamira Huila (53.18 por 100.000 habitantes)”
(INML, 2014; p. 333). Las tasas registradas en dos municipios del departamento
de Boyacá han despertado el interés de diferentes sectores de la salud mental
en el país.

47
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Asimismo, los registros manejados previamente por el INML (2010), sugieren que,
en promedio, diariamente seis personas deciden quitarse la vida. Año tras año las
cifras aumentan y la edad de los suicidas es cada vez menor, pese a los esfuerzos
de las autoridades. Ahora bien, los datos de Boyacá sobre suicidio, según el Forensis
(INML, 2010), ubican este departamento como el segundo del país con mayor
cantidad de suicidios (74 casos, 61 hombres y 13 mujeres), con las mayores tasas
de suicidio en Tunja y Sogamoso. En el año 2011, la tasa de suicidio en Boyacá fue
de 3.94 por cada 100.000 habitantes, con un total de 50 casos (39 hombres, 11
mujeres), y las ciudades de Tunja y Duitama tuvieron tasas de 7.45 y 5.41 por cada
100.000 habitantes respectivamente (Macana, 2011).

Según el reporte Forensis del 2014 (INML, 2014), en el departamento de Boyacá


se incrementó la tasa a 4.62 por cada 100.000 habitantes (55 casos, 45 hombres
y 10 mujeres); las poblaciones con más frecuencia de casos fueron Tunja (9 casos,
tasa de 4.96 por cada 100.000 habitantes) y Sogamoso (9 casos, tasa de 7.88 por
cada 100.000 habitantes), seguidas de Moniquirá (4 casos, tasa de 18.59 por cada
100.000 habitantes), Duitama (3 casos, tasa de 2.68 por cada 100.000 habitantes)
y Úmbita (3 casos, tasa de 29.10 por cada 100.000 habitantes).

Si bien los anteriores datos indican un notable incremento en el riesgo suicida en


las poblaciones abordadas, las investigaciones en torno a la identificación de los
factores asociados son aún escasas. En un estudio llevado a cabo por Siábato y
Salamanca (2015), con un diseño de investigación descriptiva y una muestra
de 258 estudiantes universitarios, se identificó que alrededor del 31 % de los
evaluados presentaban ideación suicida asociada, a estas personas también
se les identificaron condiciones como estado civil en unión libre, vivencias de
eventos estresantes, dependencia emocional, impulsividad, y depresión.

Los suicidios en Boyacá registrados desde el año 2004, analizados por género,
coinciden con la proporción entre hombres y mujeres a nivel nacional (4 a 1);
el municipio de Sogamoso ha presentado las tasas más altas con las siguientes
características: edades inferiores a 30 años; métodos más comunes las armas
de fuego, el ahorcamiento en los hombres y el consumo de sustancias tóxicas
en mujeres; sin embargo, no se dispone de datos completamente ajustados a la
realidad, ya que se estima que hay un 22 % de subregistro de la información de
las personas que han presentado suicidio consumado. Los factores protectores,

48
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

particularmente en varones, son: el estar casado y tener hijos pequeños, este


último factor funciona en la medida en que despierta la expectativa de ver, en
un futuro, a los niños convertidos en adultos (Perdomo, 2012).

La Secretaría de Salud de Boyacá, concluyó desde el año 2010 que el suicidio es


un problema de salud pública, lo que llevó a ese despacho a plantear, a través
del comité de infancia, adolescencia y familia, un plan de choque que incluía la
gestión pública y estratégica, articulada al plan estratégico para la prevención de
la ideación y el suicidio; un plan centrado en los factores de riesgo, con el pro-
pósito de controlar el acceso a los medios de la autolesión y brindar servicios de
apoyo psicológico a través de la línea 106, una atención telefónica que funciona
las 24 horas y que ha permitido salvar alrededor de 900 adolescentes boyacenses
(Perdomo, 2012). Sin embargo, para incrementar la eficacia de los esfuerzos, se
requiere una mayor cantidad de información derivada de las investigaciones en
torno a la descripción de los factores de riesgo específicos para el departamento,
ya que los estudios disponibles solo brindan respuestas parciales, tal vez debido
a las diferentes variables usadas en cada pesquisa; tener información amplia y
precisa podría ampliar el foco de atención de los programas preventivos, centrando
el interés en las intervenciones de los casos detectados e identificados como de
alto riesgo y en las necesidades de contextos particulares, específicamente en las
ciudades principales y con mayor casuística como son Tunja, Duitama y Sogamoso.
Se expone a continuación, una revisión de los factores psicosociales de la conducta
suicida en Boyacá.

Factores de riesgo suicida en Boyacá

Responder una sencilla pregunta constituye en la síntesis del problema y de la


misma investigación, en la cual se centraron los intereses del proyecto llevado a
cabo por la Universidad de Boyacá; la pregunta formulada fue: ¿cuáles son las
variables psicológicas, familiares y sociodemográficas asociadas a la ideación y al
acto suicida en jóvenes de Tunja, Sogamoso y Duitama?

En primer lugar, es conveniente resaltar que Boyacá ha sido considerado como


uno de los departamentos con la mayor tasa de suicidios en Colombia, desde el
reporte realizado por medicina legal durante el año 2010; sin embargo, los actos
suicidas tienen una presencia considerable también en los departamentos del

49
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Huila, Quindío, Caldas y Risaralda (INML, 2010). Con este panorama y la escasa
investigación sobre el tema en el contexto Boyacense, se llegó a la necesidad
de realizar un estudio minucioso sobre el suicidio, el acto suicida y la ideación
suicida, asimismo, considerando que el suicidio no es un fenómeno de naturaleza
espontánea en el ser humano, sino que por el contrario, puede constituirse en
el resultado de un complejo proceso que pasa por la idea de desesperanza, la
posibilidad de cometer suicidio, la planeación y los intentos hasta que finalmente,
llega a la ejecución del acto con un resultado fatal.

De igual manera, se debe considerar que el suicidio es un fenómeno con orígenes


multifactoriales, por lo tanto, resulta conveniente determinar cuáles son las variables
asociadas a la conducta suicida del departamento. En este sentido, la identificación
de correlaciones estadísticamente significativas entre las distintas variables de
riesgo, permitiría generar mejores modelos explicativos, comprender los procesos
psicológicos implicados en la conducta suicida hasta su desenlace fatal, así como
determinar las relaciones causales que permitan finalmente la construcción de
modelos explicativos sobre los determinantes del suicidio en el contexto boya-
cense; es un resultado necesario que aportaría significativamente al control, la
predicción y por supuesto la mejora en la planeación, ejecución y revisión de los
programas de intervención y prevención del departamento.

El objetivo general formulado para la investigación consistió en “Analizar las


relaciones entre variables sociodemográficas, psicológicas, familiares y la ideación
y acto suicida en jóvenes de las ciudades de Tunja, Sogamoso y Duitama”. Para
lograrlo, se plantearon tres objetivos específicos; el primero, “Identificar los niveles
de ideación suicida y acto suicida en los jóvenes de las ciudades de Tunja, Duitama
y Sogamoso”; el segundo, “Identificar la presencia de maltrato físico y verbal, abuso
sexual, síntomas de trastornos alimentarios y acoso escolar en los jóvenes participantes
de las ciudades de Tunja, Duitama y Sogamoso” y el último, “Establecer un perfil
sociodemográfico de riesgo suicida en los jóvenes de las ciudades de Tunja,
Duitama y Sogamoso”.

En el año 2012, se empezó a ejecutar el proyecto de investigación; en el estudio


participaron 676 jóvenes de las tres principales ciudades del Departamento, a
través de ellos se buscaba comprender la dinámica de la conducta suicida en los
jóvenes y establecer las variables que predicen con mayor probabilidad el riesgo

50
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

de ideación y el acto suicida. Se plantearon variables como la intimidación social,


los trastornos alimentarios, el maltrato físico y verbal y el abuso sexual, con las
cuales, a partir de los resultados obtenidos, se esperaba desarrollar otras inves-
tigaciones tanto de orden descriptivo (depresión infantil, depresión en hombres,
inteligencia emocional) como interventivo (protocolos de atención, modelos de
intervención) que dieran respuesta y que permitieran profundizar en aspectos
hallados en el estudio.

Los participantes fueron seleccionados mediante muestreo no probabilístico y


teniendo en cuenta la literatura y los antecedentes empíricos, que describen a los
jóvenes entre los 14 y 18 años como personas más vulnerables a la ideación y el
acto suicida, la intimidación escolar, el maltrato físico y verbal, el abuso sexual y
los trastornos alimentarios. La muestra obtenida presentó una distribución normal,
homogénea; la edad mínima registrada fue de 12 años y la máxima de 19, con una
media de 14.58 años y una mediana de 15 años, en su mayoría mujeres (56.9 %), con
escolaridades entre grados octavos y undécimos (nivel de escolaridad esperable de
acuerdo con los datos del Sistema de Matrícula Estudiantil de Educación Básica y
Media (SIMAD). La configuración familiar fue en un mayor porcentaje de familias
nucleares (59 %). En la tabla 1 se presentan las características de la muestra del
estudio expuesta.

51
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Tabla 1. Estadísticos descriptivos de la muestra inicial conformada


(n = 676) según sus características sociodemográficas

Variable Valores Frecuencia Porcentaje

Masculino 385 56.9


Sexo Femenino 283 41.8
Sin dato 8 1.2

12 13 1.92
13 117 17.31
14 136 20.12
15 191 28.25
Edad 16 125 18.49
17 67 9.91
18 12 1.78
19 3 0.44
Sin dato 12 1.78

Octavo 209 31
Noveno 144 21
Escolaridad
Décimo 183 27
Once 139 21

Nuclear 400 59
Mono parental 151 22
Extensa 67 10
Familia
Sin dato 29 4
Compuesta 18 3
Otro tipo de familia 11 2

Fuente: elaboración propia.

Acto e ideación suicida en jóvenes del departamento de Boyacá. Se encontró


que 91 jóvenes (13.5 %) señalaron haber intentado suicidarse al menos una vez;
en contraste, 585 afirmaron no haber tenido nunca una tentativa de suicidio. En
relación con el tiempo trascurrido desde el acto suicida, el 3.5 % indicó haberlo
hecho durante el último año, a su vez, el 86.5 % (n = 585), reportó no haber tenido
nunca una tentativa de suicidio, y un 13.5 % (n = 91), señaló haber intentado
suicidarse al menos una vez en la vida. La edad de 14 años fue la que más se
registró en los intentos suicidas. Asimismo, las mujeres presentaron riesgo suicida

52
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

alto y moderado con respecto a los hombres (3.73 % y 0.74 % respectivamente);


principalmente en las familias nucleares se evidenció el mayor número de adolescentes
en riesgo alto (0.80 %), mientras que el riesgo moderado de suicidio (1.77 %) fue más
alto en las familias monoparentales.

En cuanto a los indicadores de ideación suicida, se analizaron los datos obtenidos


de las subescalas del instrumento aplicado para medir la Ideación Suicida Positiva
y Negativa (PANSI) en los adolescentes evaluados. Se trata de un instrumento que
mide pensamientos protectores contra el suicidio llamados ideación suicida positiva,
con ítems positivos como “¿Has sentido que tenías el control de la mayoría de las
situaciones de tu vida?” e ítems de ideación suicida negativa como “¿Pensaste
en matarte porque no tenías esperanza en el futuro?”. A partir de las medidas
de ideación suicida, se elaboró una codificación categórica; el puntaje mínimo
posible en el factor de ideación negativa fue de 8 y el máximo fue de 40. Según
las puntuaciones medias y la desviación estándar obtenida, se recodificó el total
de la variable ideación negativa, agrupando los participantes en dos categorías:
la primera incluyó a los adolescentes que obtuvieron puntuaciones superiores a
una desviación estándar por considerarlos un grupo en riesgo; la segunda tuvo
en cuenta los restantes puntajes con sumatorias inferiores a 16 (puntuación por
debajo de una desviación estándar). En el 11.1 % de los jóvenes participantes se
encontraron factores de riesgo para la ideación suicida como fracaso, desespe-
ranza, baja autoeficacia, frustración y tristeza. A su vez, el puntaje mínimo posible
en el factor de ideación positiva es de 6 y el máximo de 30, en esta muestra los
puntajes oscilaron entre 6 y 29; teniendo en cuenta la media y la desviación
estándar obtenidas, se recodificó el total de la variable ideación positiva, agrupando
los participantes en dos categorías, quienes obtuvieron una puntuación superior a
18 (puntuación por encima de una desviación estándar) correspondían al grupo en
alto riesgo.

Se encontró que el 11.4 % de los jóvenes participantes no presentaba factores


protectores para la ideación suicida, tales como sentido de control, autoconfianza,
expectativas positivas, alegría y satisfacción con la vida. Además, se identificaron
25 jóvenes con alta ideación negativa y baja ideación positiva, factor que los ubicó
en una situación de vulnerabilidad; este grupo de jóvenes correspondió al 3.7 %
del total de muestra. En una tabla de contingencia entre ideación suicida positiva
y negativa, codificados los participantes según el riesgo, se encontró que el 88.9 %

53
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

de los participantes no presentaba riesgo suicida e ideación suicida baja; por el


contrario, el 11.1 % tuvo alta ideación suicida negativa y un 3.7 % presentó alto
riesgo según la ideación positiva (ver tabla 2).

Tabla 2. Contingencias entre la ideación suicida


positiva y negativa y los niveles establecidos

Ideación Negativa

Sin riesgo Con riesgo Total

549 50 599
Sin riesgo
81.2 % 7.4 % 88.6 %

Ideación 52 25 77
Con riesgo
Positiva 7.7 % 3.7 % 11.4 %

601 75 676
Total
88.9 % 11.1 % 100 %

Fuente: elaboración propia.

Acto e ideación suicida según sexo y conformación familiar. Para el estudio de


las relaciones entre las variables sociodemográficas, psicológicas, familiares y la
ideación y acto suicida en jóvenes de las ciudades de Tunja, Sogamoso y Duitama,
se procedió mediante el análisis estadístico, usando pruebas no paramétricas en
la comprobación de las hipótesis relacionales para variables nominales y ordinales
mediante el Chi cuadrado X2 y un α = 0.01 para un IC del 99 %. Las hipótesis plan-
teadas se enfocaron en establecer las relaciones entre el acto suicida e ideación
suicida con las variables de riesgo, maltrato físico, maltrato psicológico, tocamientos,
penetración y trastornos alimentarios. En cuanto al sexo se encontró que las
mujeres tenían un riesgo alto y moderado en mayor proporción que los hombres,
como se muestra en la tabla 3.

54
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

Tabla 3. Ideación suicida y riesgo suicida y


su asociación con la variable sexo

Femenino Masculino Total

Sin riesgo 37.61 % 32.08 % 70 %

Poco Riesgo 15.22 % 9.10 % 24.32 %


Ideación suicida
negativa Riesgo moderado 3.73 % 0.74 % 4.47 %

Alto riesgo 0.89 % 0.29 % 1.19 %

Total 57.46 % 42.23 % 100 %

Nota: Valores de puntuaciones: sin riesgo (1-10), poco riesgo (11-20), riesgo moderado (21-30), y

alto riesgo (21-40).

Fuente: elaboración propia.

A nivel de constitución familiar, el mayor número de adolescentes en riesgo alto


se ubicó en las familias nucleares, mientras que en la familia monoparental la
mayoría de los casos presentaron un riesgo moderado de suicidio (ver tabla 4).

Tabla 4. Ideación suicida y riesgo suicida y su


asociación con la variable tipo de familia

Tipo de familia

Nuclear Extensa Monoparental Total

Sin riesgo 46.60 % 6.79 % 16.99 % 70.38 %

Poco Riesgo 15.85 % 3.07 % 5.50 % 24.42 %


Ideación suicida
negativa Riesgo moderado 1.45 % 0.80 % 1.77 % 4.02 %

Alto riesgo 0.80 % 0.16 % 0.16 % 1.12 %

Total 64.72 % 10.87 % 24.43 % 100 %

Nota: la ideación suicida negativa se planteó como aquellas cogniciones o pensamientos recurrentes

sobre la muerte de sí mismo, los motivos para morir y la planeación del acto de quitarse la vida.

Valores de puntuaciones: sin riesgo (1-10), poco riesgo (11-20), riesgo moderado (21-30), y alto

riesgo (21-40).

Fuente: elaboración propia.

55
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

En cuanto a la tentativa de suicidio, de los 676 jóvenes, el 86.5 % (n = 585)


afirmó no haber tenido nunca una tentativa de suicidio y el 13.5 % (n = 91),
señaló haber intentado suicidarse al menos una vez en la vida; en relación
con el tiempo trascurrido desde el intento, se identificó que el 3.5 % lo intentó
durante el último año; con respecto a la edad, el mayor número de intentos
suicidas se presentó a los 14 años (ver tabla 5).

Tabla 5. Frecuencia y porcentajes de intentos suicidas según tiempo


transcurrido desde la última tentativa y edad de aparición

Variable Frecuencia Porcentaje

Nunca 597 88.3

más de 1 año 51 7.5

Tiempo transcurrido más de 1 mes 15 2.2

7 a 30 días 9 1.3

última semana 4 0.6

10 3 0.4

11 2 0.3

12 3 0.4

Edad en años 13 3 0.4

14 12 1.8

15 6 0.9

16 7 1.0

Fuente: elaboración propia.

Acto e ideación suicida según maltrato, abuso sexual, y conducta alimentaria. Se


procedió a establecer las asociaciones entre las variables de conducta suicida,
algunas formas de maltrato y las conductas alimentarias patológicas, las cuales han
sido identificadas, según la revisión empírica, como indicadores de riesgo. Para
ello, se tuvo en cuenta el nivel de significancia p = .001 a partir de la prueba Chi
cuadrado de Pearson (χ2), como indicador de aceptación de la hipótesis. En la tabla
6 se pueden observar las asociaciones obtenidas entre las variables analizadas.
En las asociaciones estadísticamente significativas se identificó el maltrato verbal

56
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

como variable relacionada con la ideación suicida y el acto suicida, así como los
problemas relativos a la conducta alimentaria relacionados con la ideación y acto
suicida. El abuso sexual en cambio no representó una considerable asociación.

Tabla 6. Indicadores de asociación entre las variables de riesgo


suicida, maltrato y problemas de conducta alimentaria

Casos Porcentaje esperado


Asociación χ2 gl Sig.
válidos (casillas)

Acto suicida y maltrato verbal 676 36.79 1 .000 0.0 % (0)

Acto suicida y abuso sexual


676 2.31 1 .128 25 % (1)
-tocamientos-

Acto suicida y abuso sexual


676 2.05 1 .152 25 % (1)
-penetración-

Acto suicida y trastorno


676 36.37 2 .000 16.7 % (1)
alimentario

Ideación suicida y maltrato físico 676 28.83 3 .000 25 % (2)

Ideación suicida y maltrato verbal 676 21.93 3 .000 12.5 % (1)

Ideación suicida y abuso sexual


676 3.53 3 .317 25 % (2)
-tocamientos-

Ideación suicida y abuso sexual


676 15.79 3 .001 50 % (4)
-penetración-

Ideación suicida y trastorno


676 31.52 6 .000 25 % (3)
alimentario

Nota: χ2 (Chi cuadrado de Pearson); gl (Grados de libertad); Sig. (significancia).


Fuente: elaboración propia.

Para complementar el análisis estadístico llevado a cabo, se procedió a realizar un


análisis de regresión logística binaria para determinar cuál de las variables (abuso
sexual por tocamiento, abuso sexual por penetración, maltrato físico, y maltrato
verbal) predecía, con mayor probabilidad, la ocurrencia de la ideación y el acto
suicida.

57
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

En primer lugar, en el acto suicida se determinó como variable dependiente el acto


suicida de manera dicotómica, codificada con valores 0 (ausencia) y 1 (presencia);
luego se identificaron las covariables, predictoras y confundentes, siendo estas el
abuso sexual penetración, abuso sexual tocamientos, maltrato físico, maltrato ver-
bal, trastornos alimentarios. Se hizo el paso 0 y 1 para cada una de las variables
dependientes con cada una de las covariables. A continuación, se obtuvo en el
paso uno la regresión logística binaria para las variables ideación suicida, maltrato
físico y verbal, abuso tocamiento, abuso penetración y trastornos alimentarios. En
la tabla 7 se detallan los valores obtenidos del modelo resultante, en el cual el
maltrato físico predice significativamente el acto suicida (-2 log de la verosimilitud
= 487.053; R cuadrado de Cox y Snell = .067; R cuadrado de Nagelkerke = .123).

Tabla 7. Regresión logística binaria de acto suicida, maltrato físico y verbal,


abuso- tocamiento y abuso penetración y trastornos alimentarios

Covariables B E.T. Wald Gl Sig. Exp(B)

SCOFF .631 .154 16.829 1 .000 1.879

Maltrato físico .921 .239 14.914 1 .000 2.512

Maltrato verbal .319 .193 2.716 1 .099 1.375


Paso 1
Abuso tocamiento -.194 .411 .224 1 .636 .823

Abuso penetración -.507 .945 .287 1 .592 .602

Constante -1.774 .227 60.935 1 .000 .170

Fuente: elaboración propia.

A continuación, se analizó la ideación suicida negativa a partir de las anteriores


variables llevando a cabo el mismo procedimiento anterior. Las covariables del
modelo fueron el maltrato físico, el verbal y el abuso sexual (tocamiento, pene-
tración); en la tabla 8 se detallan los valores obtenidos del modelo resultante en
el cual las variables que predicen mejor la ideación suicida en su orden fueron el
maltrato físico y verbal (-2 log de la verosimilitud = 817.697; R cuadrado de Cox y
Snell = .065; R cuadrado de Nagelkerke = .090).

58
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

Tabla 8. Regresión logística binaria de ideación suicida, maltrato físico y verbal,


abuso- tocamiento y abuso penetración y trastornos alimentarios

Covariables B E.T. Wald Gl Sig. Exp(B)

SCOFF .915 .192 22.635 1 .000 2.496

Maltrato físico 1-089 .285 14.630 1 .000 2.973

Maltrato verbal .891 .263 11.469 1 .001 2.438


Paso 1
Abuso tocamiento -.153 .496 .096 1 .757 .858

Abuso penetración .339 .994 .116 1 .733 1.404

Constante -3.790 .337 126.292 1 .000 .023

Fuente: elaboración propia.

Un estudio posterior centrado en maltrato y abuso sexual en los adolescentes


escolarizados de Boyacá (Colombia), con un enfoque social cuantitativo y un diseño
descriptivo-correlacional multifactorial de corte transversal; se realizó con una
población objeto (según el Sistema de Matrículas del Ministerio de Educación
Nacional corresponde a un código 85444) que correspondía a niveles educativos
comprendidos entre los grados octavo, noveno, décimo y undécimo de instituciones
educativas públicas de Tunja, Sogamoso y Duitama.

Mediante un muestreo probabilístico, se conformó una muestra final de 1.292


participantes quienes cumplieron con criterios de inclusión como manifestar su
voluntad de participar en el estudio y firmar el consentimiento informado de
investigación, descartando los criterios de exclusión como la negación a participar
en el estudio, no pertenecer a las instituciones educativas seleccionadas, estar
en los niveles de educación básica primaria, grados sexto o séptimo, y presentar
discapacidad cognitiva severa.

El instrumento utilizado fue el Inventario de Ideación Suicida Positiva y Negati-


va (Positive and Negative Suicidal Ideation – PANSI; Osman, Gutiérrez, Kopper,
Barrios & Chiros, 1998). Para su diligenciamiento, la persona debía responder
haciendo uso de una escala de 5 puntos que oscilaban entre 0 (nunca) y 4
(siempre) con los cuales se identificaron factores de riesgo y protectores de

59
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

conducta suicida. Se incluyó además un instrumento de autorreporte de abuso


sexual y acto suicida de cuatro preguntas cerradas.

Los resultados obtenidos de este proyecto indican también las características


sociodemográficas de los jóvenes en quienes se identificó la presencia de acto e
ideación suicida, y su relación con el abuso sexual.

En principio, en cuanto a la relación acto suicida y abuso sexual, se encontró que el


15.5 % de los participantes (n = 198 estudiantes) reportó haber intentado el suicidio,
de los cuales el 60.1 % (n = 119) eran mujeres y el 39.9 % hombres (n = 79). En
cuanto a la edad como variable de estudio, se encontró que el mayor número de
intentos de suicidio estaba en jóvenes entre los 14 y 17 años, la mayoría de ellos
pertenecientes a familias nucleares y monoparentales (ver tabla 9).

Tabla 9. Frecuencias de intentos suicidas según edades y


constitución familiar de los participantes

Variable Edad Total

12 13 14 15 16 17 18 19 20

Sí ha intentado suicidarse 0 12 44 44 57 26 12 3 0 198

No ha intentado suicidarse 3 52 253 250 304 141 54 15 1 1073

Total 3 64 297 294 361 167 66 18 1 1271

Riesgo / Constitución familiar Nuclear Extensa Monoparental Compuesta Otra Total

Sí ha intentado suicidarse 111 13 44 15 15 198

No ha intentado suicidarse 674 90 220 57 30 1071

Total 785 103 264 72 45 1269

Nota: Se resaltan en negrita los datos de riesgo suicida de interés.

Fuente: elaboración propia.

En cuanto a la ideación suicida registrada, se encontró que 226 personas (17.6 %)


la presentaban, con mayor presencia en el sexo femenino (n = 135). Igualmente, los
intentos suicidas tuvieron ocurrencia en personas con edades comprendidas entre
los 14 y 17 años, pertenecientes a familias nucleares y monoparentales (ver tabla 10).

60
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

Tabla 10. Frecuencias de ideación suicida según edades y


constitución familiar de los participantes

Variable Edad Total

12 13 14 15 16 17 18 19 20

Sí ha tenido ideación suicida 0 10 49 52 64 34 15 2 0 226

No ha tenido ideación suicida 3 65 298 294 362 167 66 19 1 1275

Total 3 55 249 242 298 133 51 17 1 1049

Riesgo / Constitución familiar Nuclear Extensa Monoparental Compuesta Otra Total

Sí ha tenido ideación suicida 666 86 217 46 32 1047

No ha tenido ideación suicida 122 17 48 26 13 226

Total 788 103 265 72 45 1273

Nota: Se resalta en negrita los datos de riesgo suicida de interés.

Fuente: elaboración propia.

El abuso sexual como factor de riesgo suicida, se indagó a partir de los reportes de
tocamientos y penetración y la presencia de la ideación suicida en los afectados. En
la tabla 11 se puede observar una asociación positiva entre el abuso sexual con
la ideación suicida positiva e intento suicida, en aquellos participantes que
reportaron antecedentes de abuso por tocamientos.

61
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Tabla 11. Indicadores de asociación entre las variables


ideación suicida, intento suicida y abuso sexual

Casos en Porcentaje esperado


Asociación χ2 gl Sig.
riesgo (%) (casillas)

Ideación suicida y abuso sexual


26(36.6) 18.63 1 .000 0.0 % (0)
-tocamientos-

Ideación suicida y abuso sexual


13(52) 20.69 1 .000 25 % (1)
-penetración-

Intento suicida y abuso sexual


48(24) 159.06 1 .000 0.0 % (0)
-tocamientos-

Intento suicida y abuso sexual


25(12.5) 138.06 1 .000 25 % (1)
-penetración-

Nota: χ2 (Chi cuadrado de Pearson); gl (Grados de libertad); Sig.(significancia).

Fuente: elaboración propia.

Riesgo suicida, edad y sexo en adolescentes de Boyacá

Los anteriores resultados, obtenidos del proyecto llevado a cabo en el departamento


de Boyacá, dan cuenta de que las variables edad y sexo femenino están asociadas
al riesgo suicida. Estos hallazgos concuerdan con los reportados en otros lugares
del mundo; aunque la tasa de muertes por autolesión en esos lugares es mucho
mayor, coinciden en la importancia de las diferencias entre hombres y mujeres
en el riesgo suicida, particularmente mayor riesgo en las mujeres (Sun & Zhang,
2017). También, en cuanto a la edad, estudios recientes sobre tasas de suicidio
indican aumentos considerables en población femenina desde 1989, además, a
partir de los diez años se incrementa paulatinamente el riesgo en aquellos nacidos
en 1999 y posteriores años (OR, 7.4, 95 % IC, 5.1-9.7) (Burns, 2016; Park, Jee &
Jung, 2016). Al parecer, la edad se ha disminuido en los últimos años, según los
datos revisados previamente que reportaban tasas superiores para las personas
con edades alrededor de los 30 años. Es relevante recordar que se siguen presen-
tando las mismas diferencias significativas entre los reportes de ideación suicida
en mujeres y las muertes consumadas de los hombres.

62
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

El riesgo suicida se ha estudiado teniendo en cuenta que la conducta suicida se


presenta en tres pasos, el primero corresponde a la ideación suicida, luego el in-
tento suicida y finalmente el suicido consumado (Li, Bao, Li & Wang, 2016); por lo
tanto, se puede determinar el nivel de riesgo suicida a partir de los indicadores
de ideación e intentos. En población adolescente se estima que las mujeres son
más propensas a presentar experiencias depresivas e ideación suicida (Nock et al.,
2013); al parecer, experimentan mayores cantidades de conflictos emocionales y
mucho más temprano que los adolescentes hombres (Shin et al., 2014), asociados
a crisis de identidad que conllevan inestabilidad psicológica, en especial en cursos
de educación media con edades promedio entre 14 y 15 años (Im, Oh & Suk,
2017), según se encontró con los estudios del proyecto. Asimismo, podrían estar
asociados estos indicadores a los eventos vitales estresores cotidianos que enfrentan
estas poblaciones y a una permanente frustración por considerarse una carga
(Miller, Esposito-Smythers & Leichtweis, 2016). Los estados depresivos y las formas
de afrontamiento disfuncional para los estados emocionales negativos, también se
asocian al incremento de la ideación suicida en los adolescentes con conductas de
riesgo como consumo de alcohol y tabaco (Peltzer & Pengpid, 2015).

En conclusión, el riesgo suicida así como la ideación suicida, se encontraron


elevados en Boyacá en adolescentes entre los 14 y 15 principalmente, además,
se hallaron asociaciones con el sexo femenino probablemente por una mayor
presencia de conflictos emocionales y crisis de identidad tempranas en esta
población. Esta condición, se considera por lo tanto una medida de vulnerabi-
lidad de conducta suicida en la población adolescente en Boyacá.

Riesgo suicida y familia en adolescentes de Boyacá

La conformación familiar en el estudio constituyó un indicador de riesgo; las familias


monoparentales y nucleares fueron las que mayor frecuencia de riesgo presen-
taron. Al respecto, la familia como principal grupo de apoyo, puede representar
a la vez un factor de riesgo o protección. Algunos estudios han reportado que la
percepción de escaso apoyo familiar estaría asociada a la ideación suicida y estos
a su vez, estarían relacionados con el estatus socioeconómico, los desequilibrios
intrafamiliares y un escaso soporte social (Adrian et al., 2016); aquellas familias en
las cuales hay padres ausentes o padres solteros, representan factores que maximizan
la aparición de ideación suicida en población adolescente (Im, Oh & Suk, 2017).

63
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

El riesgo suicida y los factores familiares asociados se han establecido también


desde el historial de parientes con muerte por suicidio. En este estudio no se lle-
vó a cabo la indagación del historial, sin embargo, a nivel familiar este puede ser
una variable causal, en cuanto a las características de inestabilidad emocional que
acarrea un evento particular como es la muerte por suicidio de un familiar, a
manera de “contagio suicida” (Mueller & Abrutyn, 2015). Además, estudios
recientes recalcan que factores como la impulsividad motora se han asociado a
un historial de suicidio familiar e intentos suicidas posteriores (Wang et al., 2017),
un aspecto que podría ayudar a diferenciar a los adolescentes en riesgo suicida
que están en la etapa de ideación, de los que están en intento. Las relaciones
interpersonales, al igual que el funcionamiento social ineficaz, incrementan el riesgo
suicida; al parecer los estilos personales intrusivos y la incapacidad de crear
relaciones estables y duraderas, pueden incrementar tanto el riesgo de alteraciones
de personalidad como el suicida (Rajalin et al., 2017). Otros estudios indican
que algunas condiciones como psicopatologías, violencia doméstica, abuso de
sustancias y encarcelamiento de los padres, aumentan la probabilidad de aparición
de las conductas suicidas (Sachs-Ericsson et al., 2015).

En conclusión, en el primer caso, el riesgo suicida se asoció a la conformación


familiar monoparental y nuclear debido la baja percepción de apoyo por parte
del adolescente, y en el segundo (aunque también para las monoparentales), se
relacionó con la inestabilidad emocional que genera la muerte por suicidio de un
familiar cercano o problemas intrafamiliares diversos.

Riesgo suicida y abuso sexual en adolescentes de Boyacá

El maltrato como variable asociada al riesgo suicida tuvo elevados indicadores


de asociación en los participantes del estudio en Boyacá; tanto el maltrato físico y
verbal como el abuso sexual por tocamientos, fueron los más representativos en
los casos con riesgo suicida. Se ha documentado previamente la relación directa
e indirecta que tienen las diferentes formas de abuso infantil con el posterior
desarrollo de conductas suicidas (Devries et al., 2014; Short & Nemeroff, 2014);
particularmente, tanto el abuso físico como el sexual han sido los más relacionados
(Bruffaerts et al. 2010), así se registró en este estudio con adolescentes de Boyacá.

64
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

Al parecer, la vivencia temprana de experiencias negativas como el maltrato, favorece


el surgimiento de factores relacionados con el desarrollo de estilos cognitivos ne-
gativos, el afrontamiento inefectivo y la presencia de problemas interpersonales,
que ante un estresor particular pueden llevar a la aparición de la ideación e intento
suicida. Sachs-Ericsson et al. (2015) expusieron los siguientes mecanismos: a
nivel neurológico, cambios en las vías sensitivas ante estresores; a nivel genético
ambiental, cambios en la regulación del ánimo y aparición de psicopatologías;
a nivel psiquiátrico, aparición de trastornos neuropsiquiátricos además de proble-
mas de salud; y a nivel de desarrollo psicosocial, aparición de sesgos cognitivos,
dificultades en solución y afrontamiento de conflictos, disregulación emocional
(v.g. afecto plano o alexitímico), dificultades interpersonales unidas a un escaso
soporte social y vulnerabilidad en etapas tardías del ciclo vital.

Las experiencias tempranas de abuso inciden en el desarrollo de estilos cognitivos


inferenciales negativos (Liu et al., 2012); se ha reportado que algunas formas de
abuso sexual suelen generar posteriores percepciones de culpa y atribuciones de
responsabilidad por el evento (Sachs-Ericsson et al., 2015), lo anterior concuerda con
los modelos teóricos explicativos en los cuales se activan esquemas desadaptativos o
modos suicidas (Wenzel, Brown, & Beck, 2009). A partir de lo dicho, se puede asumir
que la aparición de ideación, intento y plan suicida en los adolescentes se deriva
de eventos traumáticos previos, aunque la evidencia aún no es concluyente (Liu
& Miller, 2014).

Se ha documentado que los abusos ocurridos antes de los nueve años de edad,
combinados con abuso físico, facilitan la aparición de trastornos de personalidad
y conductas suicidas; además, entre más temprano haya ocurrido el abuso, más se
aumenta la frecuencia de intentos suicidas; igualmente, si el abuso sexual se dio
con penetración vaginal o anal también aumenta la frecuencia (López-Castroman
et al., 2013); por ejemplo, en militares con antecedentes de abuso sexual infantil se
incrementó la ideación suicida 2.2 veces (OR, 2.2; 95 % IC, 1.6-2.9) y 2.7 veces los
planes suicidas (OR, 2.7; 95 % IC, 1.7-4.3) (Afifi et al., 2016). Estos datos concuerdan
con los indicadores de ideación e intentos suicidas en los adolescentes de Boyacá,
los cuales reportaron antecedentes de maltrato físico y abuso sexual por tocamientos
y penetración. Sin embargo, es necesario profundizar los estudios de riesgo en
dicha población para corroborar estos factores de alta relevancia.

65
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

En conclusión, el maltrato infantil y el abuso sexual son factores de alto riesgo sui-
cida y han sido documentados en múltiples estudios con muestras poblacionales
distintas; en los adolescentes de Boyacá, tanto el maltrato físico como el abuso
sexual por tocamientos, se constituyen en variables de riesgo. Entre los mecanismos
causales se ha considerado que estas formas de maltrato llevan al desarrollo de
psicopatologías que facilitan la aparición de la conducta suicida, asimismo, el
nivel de disfunción familiar se asocia generalmente a estos eventos.

Riesgo suicida y conducta alimentaria en adolescentes de Boyacá

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) como la anorexia, bulimia y otros


no especificados, predicen la aparición de la conducta suicida, especialmente;
así se observó en el estudio llevado a cabo en el que al parecer, estos trastornos
solamente se asociaron al intento suicida, mientras que para la ideación suicida no
se obtuvo una suficiente frecuencia de casos, de tal forma que se pudiera asumir
la hipótesis establecida.

Se ha determinado que los TCA presentan picos entre los 16 y 21 años, principalmente
en mujeres, aunque se ha incrementado la tendencia en hombres (Zerwas et al.,
2015), un aspecto relevante dados los indicadores de riesgo para ideación suicida
en mujeres y muerte por suicidio en hombres. Esto da cuenta de que los TCA al
estar asociados a la conducta suicida se constituyen en factores de riesgo, no solo
porque afectan la salud de los adolescentes sino por el nivel de letalidad.

Entre los mecanismos explicativos se afirma que pueden deberse a los cambios
físicos y psicológicos intensos que se presentan en la adolescencia, en especial
aquellos derivados de los cambios corporales de la pubertad y la percepción
insatisfactoria del cuerpo, además de las conductas de dieta que tienen inicio en
esta etapa y los cambios hormonales con una posible incidencia en las respuestas
ansiosas y depresivas (Neumark-Sztainer et al., 2011, Zerwas et al., 2015).

Se ha indicado que una persona con anorexia nerviosa tiene 40 veces más posi-
bilidades de morir por suicidio con respecto a la población general (Preti et al.,
2011). A su vez, se considera que la bulimia nerviosa es un predictor de la conducta
suicida, mientras que la anorexia nerviosa, debido a su elevada comorbilidad con
trastornos ansiosos y depresivos, no muestra una relación clara (Bodell, Joiner

66
CAPÍTULO 4 / LA CONDUCTA SUICIDA EN EL DEPARTAMENTO DE BOYACÁ

& Keel, 2013); estos reportes confirman parcialmente la importancia de los


diagnósticos comórbidos en los pacientes con TCA. Lo anterior permite plan-
tear que los participantes del estudio presentaron asociaciones entre los TCA
y los intentos suicidas, sin embargo, los hallazgos parecen dar cuenta de que
estos trastornos se consideran un factor de riesgo multidimensional, cuya
interpretación debe ser analizada con mayor detenimiento.

A la vez, se ha reportado que las conductas relacionadas con la dieta restrictiva, y el


estrés que estas conllevan, más los eventos estresores vitales factibles de aparecer
en la adolescencia, pueden generar la percepción de ser una carga para la familia,
frustración y síntomas depresivos asociados como el aislamiento interpersonal; estas
asociaciones parecen ser los factores causales que conducen a un incremento del
riesgo suicida (Dodd, Smith & Bodell, 2014).

En algunos estudios sobre suicidio consumado, por ejemplo, se encontró que la


anorexia nerviosa está mucho más asociada al suicidio, más que la bulimia nerviosa
(Preti et al., 2011). Al respecto, Preti et al. (2011) reportaron que tanto la anorexia
nerviosa como la bulimia nerviosa, los TCA’s no especificados, las alteraciones del
estado del ánimo, la ansiedad, y otros trastornos por uso de sustancias psicoactivas
fueron predictores simultáneos de conductas suicidas. Esto indicaría que se hace
necesario replicar el estudio usando instrumentos de evaluación diagnóstica para
otras alteraciones asociadas, con el fin de explicar la aparición de conductas
suicidas particularmente en esta población.

En conclusión, los TCA´s son psicopatologías que se constituyen de manera multi-


factorial en indicadores de riesgo suicida. Al encontrar asociaciones positivas con
el intento suicida en los adolescentes de Boyacá, se asume que la ideación suicida,
las problemáticas afectivas y emocionales, el estrés asociado a las conductas
como dietas restrictivas y purgativas, al igual que las dinámicas familiares e
interpersonales, incrementan la posibilidad de muerte por suicidio en los
evaluados del departamento.

67
La prevención del suicidio
en el panorama mundial
y colombiano

- Ronald Alberto Toro Tobar


- Mildred Alexandra Vianchá Pinzón
- Lizeth Cristina Martínez Baquero
- Mónica Patricia Pérez Prada
CAPÍTULO 5 / LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN EL PANORAMA MUNDIAL Y COLOMBIANO

P
Introducción

revenir las muertes por suicidio es una prioridad en lo que respecta a la


salud mental hoy en el mundo; los intereses del presente libro están enfocados
hacia este justo propósito. El uso de políticas claras acerca de la prevención de
la conducta suicida es necesario y conveniente en la sociedad actual, sin embargo,
proponer lineamientos de acción específicos demanda mayor claridad sobre las
formas más efectivas de proceder, ya que muchos de los métodos actuales han
probado eficacia en poblaciones específicas, pero lastimosamente no se han
documentado con mayor rigurosidad, lo que hace difícil verificar su viabilidad.
Esta heterogeneidad de estrategias a lo largo del mundo permite aseverar la
necesidad, por una parte, usar revisiones sistemáticas sobre los procedimientos
más eficaces y, por la otra, reportar los alcances de los resultados indicando las
condiciones en las cuales se desarrollaron las estrategias de prevención, además
de tener en cuenta factores sociodemográficos como raza, cultura, economía y
contexto de aplicación.

En el documento de la WHO (2012), por ejemplo, se describen formas de prevención


que van desde campañas multitareas hasta tratamientos específicos, la mayoría de

73
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

ellos con base en la minimización de los factores de riesgo. Así, se muestra que
los programas escolares focalizados en el cambio conductual y las estrategias
de afrontamiento han presentado bajas en las tasas de suicidio, sin embargo,
son poco documentados y se desconoce el efecto preciso de estas formas de
intervención.

El reporte de la WHO también rescata las modificaciones a nivel educativo


y organizacional en la institución militar, lo cual ha demostrado efectividad en
cuanto a la disminución de los intentos suicidas en el personal de la milicia. A su
vez, las restricciones activas de agentes letales han sido una forma efectiva de
prevención; tal es el caso de la prohibición del uso de armas letales, sin embargo,
también es escasa la evidencia en términos de reducción de tasas de muerte por
suicidio. Además, está la administración de fármacos como los que contienen litio
o fluoxetina, generalmente utilizados para la modulación del estado del ánimo,
más aún si se usan de forma combinada con las terapias cognitivo-conductuales,
la solución efectiva de problemas y las tarjetas de emergencia; al parecer, estas
estrategias corroboran reducciones significativas en las tasas de intentos suicidas
en diversas poblaciones (WHO, 2012).

El panorama de la muerte por suicidio es amplio, este problema obedece a


un fenómeno complejo, multicausal y que requiere esfuerzos conjuntos a nivel
multidisciplinar. A lo largo de este capítulo se presenta, para efectos de facilidad en
la presentación de la información, un apartado sobre la prevención, entendida como
aquellos esfuerzos dirigidos a impedir la aparición del trastorno (en este caso la
conducta suicida y muerte por suicidio), teniendo en cuenta tanto la prevención
universal como la selectiva, esta última enfocada hacia objetivos poblacionales
de riesgos particulares. Igualmente, se presenta en otro apartado la información
sobre los tratamientos de la conducta suicida, es decir, los esfuerzos en-
focados hacia la disminución del riesgo en personas que ya presentan la
problemática.

Prevención del suicidio

En el documento sobre la prevención del suicidio publicado por el departamento


de salud y servicios humanitarios (U.S. Department of Health and Human Services,
-HHS-., 2012), se indica que las acciones en materia de prevención, deberán promover

74
CAPÍTULO 5 / LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN EL PANORAMA MUNDIAL Y COLOMBIANO

un diálogo público y libre de vergüenza, prejuicios y silencios para construir un


soporte social adecuado, enfocar las poblaciones vulnerables y coordinar acciones
con los órganos de salud mental. Todos estos esfuerzos deberán estar enfocados
hacia la promoción de cambios en las políticas, en los sistemas de soporte y en
los ambientes, de tal forma que faciliten la prevención del suicidio, la solución de
problemas, la disminución del acceso a elementos letales en individuos con riesgo
suicida y por último, la aplicación de todo el conocimiento actualizado para la
prevención del suicidio.

Una de las estrategias usadas por los sistemas, consistió en aunar esfuerzos entre
los sistemas promotores de salud y las fuerzas de trabajo para la prevención del
suicidio, por ejemplo, el programa “cero suicidios”, dirigido a los órganos de salud
clínicos, o las conversaciones públicas sobre el suicidio y su prevención, con
esfuerzos comunicativos destinados a segmentos específicos de la población,
promoviendo mensajes positivos y apoyo en los casos de intervención en crisis.

En el Reino Unido, se efectuaron cambios en el sector de salud pública, los cuales


incluyeron recomendaciones como implementar un sistema de equipos de atención
las 24 horas del día; remover elementos letales como los corto punzantes; hacer
seguimiento, mínimo durante siete días, tanto a los pacientes en riesgo como a
los que ya padecen enfermedad mental aguda; entrenar los equipos de atención
primaria en manejo del riesgo suicida; evaluar los pacientes que abandonan los
tratamientos de forma prematura; compartir información con los sistemas legales
y de justicia y conducir evaluaciones de carácter multidisciplinar con las familias
luego de la muerte por suicidio (While et al., 2012).

Al respecto, un paradigma de atención prioritaria basado en el entrenamiento a los


asistentes telefónicos en líneas de emergencia puede ser un avance significativo.
Al recibir la llamada el asesor, además de evaluar el estado mental y el nivel de
ideación suicida (etapa 1), deberá hacer contención y profundizar la evaluación del
paciente en cuanto drogas, alcohol, y funcionamiento cognitivo (etapa 2); si no se
logra la contención, se debe proceder a la etapa 3 y seguir las recomendaciones
protocolarias resumidas en los 21 ítems de la Asociación Americana de Suicido-
logía como por ejemplo: hospitalizar, remitir al terapeuta, advertir a la familia y
hablar con ella, conversar con amigos y supervisor, remover peligros letales (armas
o medicamentos), realizar seguimientos telefónicos, pedir un acompañamiento

75
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

comprometido y la visita permanente de amigos o familiares, tener a la mano el


teléfono de emergencias 24/7, tener un cuarto para emergencias, solicitar cita de
urgencia, brindar información al personal de emergencias, dar aviso a la policía y
pedirle revisiones periódicas; adicionalmente, también se debe requerir evaluación
clínica por parte de profesionales, proveer información al personal clínico y
autoridades, ofrecer el llamado de ambulancia, averiguar si la familia cuenta con
facilidad de transporte, evaluar capacidad letal y de daño y finalmente, contar con
planes detallados y debidamente documentados (Halderman et al., 2009).

Sin embargo, un enfoque basado en llamadas telefónicas presenta limitaciones


que deberán ser solventadas antes de llevar a cabo una estrategia preventiva y
similar; uno de los obstáculos más comunes consiste en los mitos que persisten
en la comunidad, tanto en los familiares como en los mismos potenciales suicidas,
la OMS (2000) enlista algunos:

a. Mito: los que hablan de suicidio no lo cometen. Realidad: los suicidas suelen
comentar sus intenciones.
b. Mito: los suicidas tienen claro su deseo de morir. Realidad: para ellos es
ambivalente.
c. Mito: el suicidio ocurre sin advertencias. Realidad: los suicidas advierten de
forma detallada.
d. Mito: después de la crisis, el suicidio se supera. Realidad: los suicidios suelen
ocurrir en el periodo de mejoría.
e. Mito: no todos los suicidios se previenen. Realidad: la mayoría se puede
prevenir.
f. Mito: la persona es, durante toda la vida, un potencial suicida. Realidad: los
pensamientos suicidas no son permanentes y son superables.

Igualmente, la OMS (2000, p. 12) sugiere tener en cuenta la relación sentimien-


to-pensamiento existente en los pacientes suicidas. En el caso de expresar tristeza
o depresión, el pensamiento típico asociado suelen ser, “desearía estar muerto”;
si se siente solitario piensa, “no puedo hacer nada”, si se ve indefenso concluye,
“no lo soporto más”; si sufre desesperanza cree, “soy un perdedor, soy una carga”;
si se valora como un ser despreciable, está convencido de que “los otros serán
más felices sin mí”.

76
CAPÍTULO 5 / LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN EL PANORAMA MUNDIAL Y COLOMBIANO

En el marco de un procedimiento de identificación previa de estas cogniciones,


los profesionales del área de la salud mental deberán tener en cuenta múltiples
estrategias y los diferentes sectores de la sociedad para obtener logros eviden-
tes en el mediano y largo plazo. Una estrategia para la prevención del suicidio
que reunió varios de los elementos expuestos hasta el momento, fue la llevada a
cabo a partir del año 1992 en Finlandia; se trató de un programa implementado
en los noventa de una manera comprometida, multisectorial, multiprofesional y
que involucraba varios servicios públicos y se apoyaba en las redes, con la
participación de actores sociales comprometidos con la cooperación y el
trabajo interactivo (Upanne, 1998).

La estrategia llevada a cabo incluyó alrededor de 1.700 profesionales de 12 áreas


de trabajo, un 70 % perteneciente al campo de la salud, quienes desarrollaron
220 proyectos multisectoriales; adicionalmente, se contó con la participación de
200 agentes respondientes que recibieron aproximadamente de 320 horas de
entrenamiento, lo que en términos de jornadas laborales correspondió a 331 días
de labores y un promedio de 50 profesionales recibiendo capacitación diaria. La
estrategia en total brindó cobertura a 30.000 profesionales aproximadamente,
quienes se enfocaron en modelos de cuidado para aquellos que presentan riesgo
suicida y problemas asociados al consumo de alcohol; modelos de afrontamiento
ante las situaciones de crisis en la escuela, personas con problemas legales
y deudas; modelos regionales de prevención y modelos de información pública,
asimismo, en la implementación de una red nacional de vigilancia de 1.200
miembros. El proyecto involucró a las escuelas, fuerzas armadas, iglesias, policía,
centros de atención en salud y hospitales y fue evaluado en cuanto a operaciones,
en forma interna y externa por agentes nacionales e internacionales. Las estadísticas
indicaron, para Finlandia, una disminución de la tasa de suicidios de 30.3 (por
100.000 habitantes) en 1990 a 27.6 (por 100.000 habitantes) en 1993, fecha en la
que se reportó el avance preliminar (Upanne, 1998).

Hoy en día, más de dos décadas después de esta propuesta, la fuerza de trabajo
para la prevención del suicidio en Europa, Zalsman et al. (2016) resalta cuatro
elementos claves según estudios de revisión sistemática: a) restringir el acceso
de armas letales con prohibiciones de ley, b) tratamiento de la depresión mediante
farmacoterapia y psicoterapia, c) asegurar la cadena de cuidado a través de sistemas
de servicio de salud apropiados, y d) un enfoque de prevención universal en las

77
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

escuelas, respaldado por políticas de salud pública. La mayor evidencia que han
aportado las estrategias se resume en dos frentes; por una parte, los métodos
desde la salud pública como la restricción y la prevención universal, además,
aunque menos relevante, el entrenamiento a vigilantes, las capacitaciones a
través de medios, intervenciones vía internet y líneas de atención; por la otra, el
nivel interventivo, el cual ha tenido incidencia, muy fuerte, en los tratamientos para
la depresión (farmacológicos y psicoterapias) y en el cuidado seguro, y en menor
medida, en la educación a los cuidadores primarios y los sondeos en unidades de
atención primaria (Zalsman et al., 2017).

Según lo anterior, se exponen a continuación algunos programas recientes de


prevención que han demostrado prometedores resultados en la disminución de
las tasas de suicidio.

En población reclusa se ha estimado que el aislamiento, la frustración, el miedo y


la vergüenza reportada por los prisioneros, incrementa hasta cinco veces el riesgo
suicida (Pratt et al., 2015); uno de cada seis, ha presentado ideación suicida y uno
de cada veinte lo ha intentado (Bebbington et al., 2010); estos son indicadores que
demandan medidas de prevención urgentes para esta población en particular.
Pratt et al. (2015) presentaron un programa de prevención cognitivo conductual
basado en los mecanismos subyacentes de la conducta suicida, con una duración
de cuatro meses, en los cuales se llevaban a cabo 20 sesiones individuales de 30
a 60 minutos.

Las estrategias iniciales se enfocaron en la alianza terapéutica y la evaluación de


los problemas de cada participante, igualmente, en las experiencias previas de
ideación suicida e intentos suicidas (creencias, percepciones, respuestas emocio-
nales y conductuales, metas de cambio). Se formularon planes de intervención en
áreas claves por cada participante, para los cuales se tuvo en cuenta la propuesta
de Tarrier et al. (2013), que contiene cinco módulos: 1) entrenamiento en control
atencional (reducción de la fijación atencional por ejemplo con imaginería), 2)
reestructuración de percepción (mediante el uso de reestructuración cognitiva
de Beck), 3) entrenamiento en solución de problemas, 4) activación conductual, y
5) técnicas focalizadas en esquemas (por ejemplo instaurar creencias adaptativas
acerca de sí mismos y el futuro). Posteriormente, se desarrolló un compilado de
estrategias de afrontamiento y fortalecimiento de la resiliencia hacia la conducta

78
CAPÍTULO 5 / LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN EL PANORAMA MUNDIAL Y COLOMBIANO

suicida. En las etapas finales, el enfoque estuvo hacia el mantenimiento de ganancias


y en las dos últimas sesiones, hacia el incremento del bienestar.

Entre los resultados reportados, Pratt et al. (2015), indicaron que durante el programa
ninguno de los participantes evidenció ideación e intento suicida, pese al alto
nivel de riesgo que presentaban, tampoco en el periodo de seguimiento que fue
de seis meses. La naturaleza preventiva de este programa se dio en términos de
implementar diferentes estrategias en contextos específicos, particularmente en
aquellos que se han identificado como vulnerables.

En poblaciones asistenciales como los cuerpos de bomberos, el Houston Fire


Deparment de EEUU desarrolló un programa de prevención, apropiado para replicar
en otros servicios sanitarios. Finney, Buser, Schwartz, Archibald y Swanson (2015),
presentaron tres fases; la primera, una fase de vigilancia en la que los superiores
fueron capacitados para difundir toda la información relacionada con el historial
de casos de suicidio, con las tres etapas del programa y con los recursos disponibles
para la atención en salud mental; la siguiente fase fue de prevención y estuvo
enfocada a todo el personal, brindándoles entrenamiento en vigilancia de los com-
pañeros en riesgo y educación acerca de la conducta suicida, sus signos, síntomas,
factores de riesgo y planes. La tercera fase fue de instrucción y tuvo una duración
aproximada de seis meses, en esta se ofreció capacitación sobre la diferencia entre
los problemas y las crisis, como también, en las pautas para afrontar las situaciones
de crisis y usar adecuadamente los servicios de salud mental. El programa resultó
exitoso en cuanto a la formación del personal de bomberos y el reconocimiento del
riesgo y las herramientas para minimizarlo, pero el principal éxito reportado fue la
reducción a dos casos desde su implementación en el año 2007.

Estos estudios resaltan la importancia de las redes de apoyo social, tanto en lo


interpersonal como en lo institucional, convirtiéndose en un elemento clave para
la prevención de la conducta suicida. En comunidades indígenas por ejemplo,
se ha destacado su efectividad como factor protector ante el riesgo suicida; asi-
mismo, en las relaciones estrechas entre jóvenes con adultos y ancianos y en la
protección familiar y comunitaria (Philip, Ford, Henry, Rasmus, & Allen, 2016). Es
así que las poblaciones sin hogar suelen tener porcentajes de riesgo más elevados,
especialmente si a esta condición se le agrega el consumo diario de alcohol
(45.2 %), lo que demanda programas especializados que incluyan otras variables

79
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

de riesgo concomitantes (Calvo-García, Giralt-Vázquez, Calvet-Roura, & Carbo-


nells-Sánchez, 2016).
En conclusión, los programas de prevención de la conducta suicida deben tener
en cuenta los siguientes componentes para garantizar una mayor efectividad: a)
un componente informativo acerca del riesgo suicida y la manera de prevenirlo
y actuar en casos identificados; b) un componente de soporte institucional, en el
cual hagan presencia las organizaciones relacionadas con el campo de la salud
mental y atención de emergencias, garantizando disponibilidad y facilidades de
acceso para la población; c) un componente legal que restrinja el acceso a ele-
mentos letales, en especial las armas de fuego; d) un componente que involucre
fuerzas de trabajo multidisciplinario, desde las cuales se propongan proyectos
preventivos coordinados; y e) un componente que incluya el fortalecimiento de
las redes de apoyo, a nivel interpersonal como la familia y psicosocial, como la
comunidad del lugar de vivienda, incluyendo estrategias basadas en vigilantes y
seguimiento telefónico.

Intervención de la conducta suicida

Uno de los mayores factores de riesgo para muerte por suicidio es haber tenido
intentos suicidas previos o diagnóstico de trastorno depresivo mayor y esquizofrenia.
Las etapas de prevención secundaria de la conducta suicida están enfocadas por lo
general, a la intervención de las patologías de base; por esta razón, se presentan
a continuación los tratamientos específicos desarrollados para diferentes trastornos
que permitirán esbozar los elementos claves enfocados al desarrollo de un programa
de prevención en este nivel.

Para la atención a pacientes con psicosis y alto riesgo suicida, Tarrier et al. (2013)
propusieron un protocolo cognitivo conductual destinado a la prevención del
suicidio en psicosis, que con base en modelos de procesamiento de información,
identifica sesgos, percepciones, errores, atrapamiento, disregulación emocional,
aislamiento social y pobre solución de problemas interpersonales; además, este
protocolo incluye un aspecto focalizado en los componentes subyacentes de la
resiliencia ante el suicidio. Tarrier et al. (2014), en un ensayo clínico controlado,
informaron que después de haber implementado el protocolo, la ideación suicida y
la probabilidad de cometer suicidio disminuyeron con respecto al grupo de control,

80
CAPÍTULO 5 / LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN EL PANORAMA MUNDIAL Y COLOMBIANO

además, en las mediciones se observó una reducción de los síntomas depresivos y


psicóticos, y un impacto positivo sobre la autoestima.

Dada la elevada asociación de los trastornos del estado del ánimo depresivos
unipolares y bipolares con la conducta suicida, se han detallado, en revisiones
sistemáticas como la reportada por Rihmer y Gonda (2013), tratamientos para el
caso de la depresión unipolar con base en antidepresivos como la fluoxetina, la
cual ha demostrado una reducción del 56 % en el riesgo suicida, superior a otros
antidepresivos que muestran una efectividad del 40 %. Con el uso de TCAs y SSRIs
se logra una reducción del 81 % y el 77 % respectivamente, aspecto que resalta
las facultades protectoras de estos medicamentos. Zisook et al., (2011), indicaron
que los pacientes con depresión mayor posterior al tratamiento farmacológico
antidepresivo (escitalopram, bupropion, venlafaxina, o mirtazapina), no presentaron
nueva ideación suicida en un seguimiento de 28 semanas (86 %, solamente un 1.7 %).
Rihmer y Gonda (2013) agregan que los tratamientos basados en litio tienen un
efecto reductor en el riesgo suicida (88 %), en pacientes que no necesariamen-
te padecen un trastorno bipolar; también se resalta que el uso combinado de
antiepilépticos y litio o estabilizadores del estado del ánimo más antidepresivos
o antipsicóticos, reducen el riesgo suicida (combinaciones quetiapina y olanza-
pina-fluoxetina, o de largo plazo como quetiapina, olanzapina, y aripiprazol).

Por otra parte, las estrategias que se llevan a cabo después de las crisis suicidas,
varían según el alcance poblacional, es decir, se definen dependiendo de los
pacientes con alto riesgo suicida a quienes están dirigidas. Una de estas estrategias
ha sido el uso de mensajes de texto y llamadas telefónicas a las personas que han
tenido intento reciente (Berrouiguet, Gravey, LeGaludec, Alavi, & Walter, 2014); la
técnica incluye envío de mensajes de texto después de que el paciente recibe la
antención, siempre a la 1:00 p.m. y con la siguiente frecuencia: 48 horas después
de la salida, en el día ocho, en el día 15 y en el día 30. El contenido del mensaje
apuntaba a la validación del sufrimiento, a recordar la posibilidad de descarga y al
sistema de monitoreo; estas acciones, realizadas desde una perspectiva interventiva,
también incluían el número de contacto 24/7; cabe aclarar que los mensajes fueron
enviados por un portal de intranet diseñado para el estudio. Los pacientes mostraron
un elevado margen de aceptabilidad hacia la estrategia, la consideraron beneficiosa
para la salud psicológica y no intrusiva.

81
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

El uso de pares vigilantes entrenados en la detección de factores de riesgo y acciones


específicas ante casos reportados, con derivación inmediata al tratamiento, ha
mostrado resultados favorables en adolescentes (Kong & Kim, 2016). Un programa
llevado a cabo en Corea con la participación de vigilantes, evidenció mejoras en
la autoestima y en las relaciones interpersonales, con lo cual, se demostró una
considerable disminución en el riesgo suicida (Shin & Kim, 2013); otro estudio
que incluyó el entrenamiento en solución de problemas fue favorable, aunque no
se reportó un cambio suficientemente significativo (Sohn, 2011). Se ha sugerido
que para incrementar la efectividad de los vigilantes en población adolescente,
los programas deben incluir otros actores del contexto como los docentes, personal
educativo y la comunidad local.

A continuación, la guía clínica de prevención, tratamiento y pautas que se deben


seguir en las intervenciones de la conducta suicida, presentada para España, desde
el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (2011, p. 22) (tabla 12).

82
CAPÍTULO 5 / LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN EL PANORAMA MUNDIAL Y COLOMBIANO

Tabla 12. Recomendaciones por cada intervención


en los casos de conducta suicida

Intervención Recomendaciones

Abordar la conducta suicida de forma integral o coordinada a nivel


A nivel general farmacológico, psicoterapéutico y psicosocial.
Promover una sólida alianza terapéutica.

Usar tratamientos semanales de corte cognitivo-conductual.


Debe incluir un módulo específico para la conducta suicida.
En adultos usar sesiones individuales.
Psicoterapéutica En adultos con trastorno límite de la personalidad usar Terapia Dialéctico
Conductual.
En adolescentes se recomienda formato de terapia grupal.
En adultos mayores y adolescente se recomienda la Terapia Interpersonal.

Se recomienda el uso de antidepresivos:


• En adultos con depresión usar antidepresivos del grupo ISRS.
• En adolescentes fluoxetina más terapia interpersonal.
Se recomienda el uso de ansiolíticos:
• En etapas iniciales de la conducta suicida, depresión mayor y
síntomas de ansiedad.
Se recomienda el litio:
• En casos de adultos con depresión bipolar.
• Si es reciente la crisis usar combinación con antidepresivos.
• Hacer retirada de medicamento de manera gradual, mínimo dos
semanas.
Farmacológica Se recomiendan anticonvulsivantes:
• En adultos con trastorno límite de la personalidad elegir carbamazepina
para controlar riesgo suicida.
• En pacientes con trastorno afectivo bipolar y riesgo suicida, usar ácido
valproico o carbamazepina.
• En pacientes con epilepsia y riesgo suicida, usar topiramato o
carbamazepina. Extender vigilancia si están tratados con gabapentina,
lamotrigina, oxcarbazepina y tiagabina, dado que pueden aumentar el
riesgo.
Se recomiendan los antipsicóticos:
• En pacientes adultos con esquizofrenia o trastornos esquizoafectivos
con alto riesgo suicida usar clozapina.

83
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Intervención Recomendaciones

Se recomienda en casos de depresión grave sin respuesta a otros tratamientos.


Se puede usar en casos con alto riesgo suicida de esquizofrenia, trastorno
esquizoafectivo, y trastorno afectivo bipolar en episodio maniaco.
Electroconvulsiva
Se debe decidir en conjunto con el paciente.
Debe haber un consentimiento informado escrito y firmado por el paciente.
Se debe realizar en entorno hospitalario.

Fuente: elaborado a partir de lo reportado por España en la Guía de Práctica Clínica de Prevención y

Tratamiento de la Conducta Suicida del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (2011, p. 22).

En conclusión, las intervenciones de la conducta suicida como forma de prevención


secundaria, deben tener en cuenta, para el desarrollo de un protocolo ajustado
a los conocimientos actuales sobre suicidio, los siguientes componentes: 1) inter-
vención articulada a las patologías comórbidas como los trastornos del estado del
ánimo unipolares y bipolares, psicóticos y convulsivos; 2) un plan de psicoterapia
que incluya procedimientos basados en la evidencia, preferiblemente con una
combinación entre farmacoterapia y terapia cognitivo conductual; 3) un acompaña-
miento psicosocial que involucre distintos niveles de atención como la supervisión
familiar y de pares, la vigilancia (gatekeepers), el seguimiento telefónico asistencial,
y facilidades en el acceso a los servicios de salud; y 4) únicamente en casos de
alto riesgo suicida que no respondan a las intervenciones tradicionales, usar
terapia electroconvulsiva teniendo en cuenta los protocolos de seguridad y
éticos requeridos.

84
Una propuesta de
prevención de la conducta
suicida en Boyacá

- Ronald Alberto Toro Tobar


- Mildred Alexandra Vianchá Pinzón
- Lizeth Cristina Martínez Baquero
- Mónica Patricia Pérez Prada
CAPÍTULO 6 / UNA PROPUESTA DE PREVENCIÓN DE LA CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

L os diferentes componentes que hacen parte de una propuesta de prevención


de la conducta suicida, en especial los relacionados con la ideación, considerada
uno de los principales factores que incrementan el riesgo, deberían estar enfocados
hacia la reducción de la ideación suicida negativa e incrementar la positiva, así
como a fortalecer las capacidades de afrontamiento positivo y las estrategias
efectivas de solución de problemas.

Si bien las estrategias para la reducción de la ideación suicida están enfocadas hacia
la modificación del pensamiento, otras, como la distracción, han tenido resultados
prácticos en poblaciones adolescentes y jóvenes; reducir las preocupaciones y la
autoinculpación, también parece tener un efecto en la disminución de la ideación
suicida (Tucker, Smith, Hollingsworth, Cole, & Wingate, 2017). Así mismo, el entre-
namiento en la solución de problemas en adolescentes ha resultado efectivo en
la reducción del riesgo suicida (Sohn, 2011); esto sugiere que una estrategia que
incluya técnicas cognoscitivas, sumadas a entrenamientos conductuales en reso-
lución de problemas y autocontrol, permitirá generar reducción del riesgo en
población adolescente. Siguiendo esta premisa, se planteó como una iniciativa,
desde el programa de psicología, un modelo de prevención dirigido a adolescentes

87
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

de Boyacá. A continuación, se exponen los detalles del pilotaje llevado a cabo en


las ciudades de Tunja y Sogamoso.

En primer lugar, el problema de investigación planteado de manera preliminar


fue: ¿Cuál es el efecto de un programa de prevención basado en estrategias de
autocontrol y resolución de problemas en la ideación suicida de adolescentes de
14 a 18 años en las ciudades de Tunja y Sogamoso? Para poder responder este
interrogante, se debieron responder las siguientes preguntas claves: ¿Cuál es la
presencia de ideación suicida en adolescentes de 14 a 18 años de las ciudades
de Tunja y Sogamoso? ¿Cuáles son las estrategias de autocontrol y resolución de
problemas más efectivas en la prevención de la ideación suicida desde el modelo
cognitivo conductual? ¿Cómo se aplica el programa a los adolescentes de 14 a 18
años identificados con ideación suicida? ¿Cuáles son los efectos del programa
en los adolescentes de 14 a 18 años de las ciudades de Tunja y Sogamoso
identificados con ideación suicida?

El objetivo general planteado fue diseñar y aplicar un programa de prevención para


la ideación suicida, mediante estrategias de autocontrol y resolución de problemas
para adolescentes entre 14 a 18 años de las ciudades de Tunja y Sogamoso. Los
objetivos específicos se plantearon en torno a evaluar la presencia de ideación
suicida en los adolescentes de 14 a 18 años en las ciudades de Tunja y Sogamoso;
identificar las estrategias de autocontrol y resolución de problemas, más efectivas
en la prevención de la ideación suicida desde el modelo cognitivo conductual; y
evaluar los efectos del programa en los participantes.

El diseño metodológico adoptado tuvo como muestra cinco participantes adoles-


centes entre los 14 y 18 años de tres colegios (A, B, y S), los cuales se seleccionaron
mediante muestreo no probabilístico intencional, un muestreo utilizado en estudios
que se orientan a poblaciones y grupos particulares, donde se privilegia la selec-
ción de sujetos con determinadas características, más que la generalización de
resultados (Hernández, Fernández & Baptista, 2014). Los criterios de inclusión a
considerar fueron las edades entre los 14 y 18 años, presentar ideación suicida
negativa alta, voluntad explícita de participación en el estudio mediante la firma
del consentimiento y asentimiento informado. Entre los criterios de exclusión
se tuvieron en cuenta ser jóvenes universitarios y no entregar el consentimiento
informado debidamente firmado.

88
CAPÍTULO 6 / UNA PROPUESTA DE PREVENCIÓN DE LA CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

El procedimiento llevado a cabo, consistió en unas etapas preliminares de estudio


más el desarrollo de ocho etapas. En las preliminares se contactó a los rectores y
coordinadores de las instituciones educativas para gestionar los permisos corres-
pondientes y se realizó la identificación de las instituciones educativas de Tunja
y Sogamoso, en las que se presentaron ideación suicida negativa alta e ideación
suicida positiva baja, según un estudio previo realizado por los investigadores.
Posteriormente, se enviaron los consentimientos informados a los padres de
familia, para ser diligenciados y entregados el día de la aplicación del instrumento.
Durante la aplicación se les explicó a los estudiantes con claridad el objetivo del
estudio y el destino que se le daría a la información suministrada, igualmente, se
aclaró la forma de diligenciar el instrumento mediante instrucciones estandarizadas.
Solamente quienes se encontraron de acuerdo con participar voluntariamente e
hicieron entrega del consentimiento informado, fueron parte de la investigación. El
programa se realizó de manera individual y cada sesión duró en promedio 60 minutos.

En la etapa uno, se realizó una exhaustiva investigación en cuanto a los factores de


riesgo y factores protectores en el suicidio, estos últimos con el fin de ser fortalecidos
mediante el diseño e implementación del programa. Además, se investigó sobre la
prevención de este fenómeno, tanto en el mundo como a nivel nacional y regional,
para identificar cómo se ha venido haciendo prevención en diferentes ámbitos.

Entre las fuentes de información primaria estuvieron los resultados provenientes


del proyecto de suicidio Modelo multinivel de atención y prevención del suicidio
en Boyacá, adelantado por el grupo ETHOS de la Facultad de Ciencias Humanas
y Educativas de la Universidad de Boyacá. El principal propósito fue indagar en
todos aquellos elementos en los cuales se tuvo en cuenta alguna forma de pre-
vención del suicidio en adolescentes, brindándoles las herramientas suficientes
para su efectivo afrontamiento. Las fuentes secundarias, fueron las derivadas de la
recolección de datos, investigaciones, artículos y normatividad sobre el suicidio,
legal y vigente. Para seleccionar los artículos y publicaciones pertinentes para la
investigación se tuvieron en cuenta los siguientes criterios: a) la disponibilidad en
revistas electrónicas, b) que estas publicaciones tuvieran acceso libre, sin ningún
costo, c) que las publicaciones fueran del año 2006 en adelante, y d) que tuvieran
un plan o algún tratamiento para intervención en la ideación suicida o suicidio. La
búsqueda permitió elegir aquellos artículos en los que se revisaban o se planteaban
modelos y protocolos encaminados a la prevención de la conducta suicida y artículos

89
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

de investigación que mostraran resultados acerca de los factores de riesgo, los


protectores de la conducta suicida y la prevalencia del suicidio.

En la etapa dos, se llevó a cabo la aplicación y tabulación del pre-test; en esta etapa
participaron los adolescentes entre 14 y 18 años pertenecientes a tres instituciones
educativas, dos de la ciudad de Tunja y una de la ciudad de Sogamoso. En el
desarrollo de este proceso, se enviaron los consentimientos informados a los
padres de familia, para ser diligenciados y entregados el día de la aplicación del
instrumento. Durante la aplicación grupal a 225 estudiantes de los dos colegios
de Tunja, se expuso claramente el objetivo del estudio y la forma en que se usaría
la información obtenida, igualmente, se dio explicación de diligenciamiento del
instrumento mediante instrucciones estandarizadas; posteriormente, se hizo el
mismo procedimiento en la institución educativa de Sogamoso, donde se aplicaron
15 pre-test, con el fin de realizar la selección del grupo experimental que participó
en el programa de prevención.

La estrategia de evaluación pre y post, fue el uso de una entrevista clínica y un


test de ideación suicida positiva y negativa. La entrevista clínica fue estructurada
para identificar los factores sociodemográficos y las relaciones interpersonales y
familiares, proporcionando información relevante acerca de la conducta problema.
El Test de Ideación Suicida Positiva y Negativa (Positive and Negative Suicidal Idea-
tion-PANSI), desarrollado por Osman et al. (1998), es un instrumento que consiste
en un cuestionario de 14 ítems, seis para medir ideación suicida positiva (factores
protectores) y ocho de ideación suicida negativa (factores de riesgo); estos ítems
fueron evaluados durante las últimas dos semanas, a través de ellos se preguntó
qué tan a menudo se habían presentado cada uno de los 14 pensamientos; el
encuestado debía responder haciendo uso de una escala de 5 puntos que oscilaban
entre 0 (nunca) y 4 (siempre). Este inventario ha mostrado coeficientes de consistencia
interna superiores a 0.8 y buena evidencia de validez de constructo (concurrente
y discriminante), tanto en muestras clínicas como no clínicas.

En las etapas tres y cuatro, se identificaron las estrategias y se seleccionaron las


técnicas de autocontrol y resolución de problemas, más efectivas, en la prevención
de la ideación suicida desde el modelo cognitivo conductual. Para este fin, se
revisaron aquellas que podrían ser útiles en el fortalecimiento de estos factores

90
CAPÍTULO 6 / UNA PROPUESTA DE PREVENCIÓN DE LA CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

protectores, por ejemplo el modelo de D’Zurilla y Nezu (1999) para resolución de


problemas y Kanfer (1970, 1971) para autocontrol.

En la etapa cinco, se llevó a cabo la elaboración del programa de prevención previsto


para ser realizado en 10 fases y 10 sesiones, cada una con una hora de duración,
en las cuales se integraron actividades relacionadas con técnicas de autocontrol y de
resolución de problemas; antes de iniciar la intervención, se realizó una entrevista
clínica, para identificar factores que pudieran facilitar o interrumpir el éxito del
programa. En la tabla 13 se resumen las principales características del programa
diseñado, por sesiones y comentarios teóricos u operativos.

Tabla 13. Resumen de las características del programa de prevención


de la conducta suicida para adolescentes de Boyacá

Sesiones Descripción de la sesión Comentarios sobre la sesiones

Descripción
En esta fase el psicólogo muestra
Comentario
las principales características de
Sesión 1 Se planteó una jornada de
la resolución de problemas y el
Fase educativa. psicoeducación para los participantes,
autocontrol, así mismo, debe estar
donde se les dio a conocer la forma en
dispuesto a resolver las dudas y las
Duración: que se iba a realizar la intervención; en
inquietudes de los participantes.
1 hora general, se resolvieron todas aquellas
Además, está destinada a la corrección
dudas que los asistentes pudiesen
de errores de concepto a fin de que el
tener.
sujeto pueda recurrir a ellos cuando se
va precisando.

91
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Sesiones Descripción de la sesión Comentarios sobre la sesiones

Descripción Comentario
Sesión 2 En esta fase se busca que los sujetos: Se realizó entrenamiento en
Fase de en- • Acepten el hecho de que las autobservación, auto registro y tareas
trenamiento situaciones problemáticas forman entre sesiones, además, se elaboró el
y orientación parte de la vida diaria y que es contrato conductual. Se pretendió que
hacia el pro- posible hacerles frente de manera los sujetos aceptaran el hecho de que
blema. eficaz. las situaciones problemáticas forman
• Reconozcan las situaciones parte de la vida diaria y que es posible
Duración: 2 problemáticas cuando ocurren e hacerles frente de manera eficaz;
horas inhiban la tendencia a responder igualmente, se buscó que reconocieran
de forma impulsiva o sin hacer las situaciones problemáticas cuando
nada (D’Zurilla & Goldfried, 1971). ocurren.

Sesión 3 Descripción
Definición y Con esta fase se busca obtener
formación del información relevante sobre el
problema. problema, clarificar su naturaleza Comentario
y establecer una meta realista de Ninguno
Duración: 1 solución, adicionalmente, revaluar
hora la importancia del problema para el
bienestar personal y social.

Sesión 4
Descripción
Generación
El propósito de esta fase es tener
de soluciones
tantas soluciones alternativas como Comentario
alternativas.
sea posible para que así, se maximice Ninguno
la probabilidad de encontrar la mejor
Duración: 45
solución.
minutos

92
CAPÍTULO 6 / UNA PROPUESTA DE PREVENCIÓN DE LA CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Sesiones Descripción de la sesión Comentarios sobre la sesiones

Descripción
El procedimiento consistió en:
• Después de la generación de
alternativas se pide a los sujetos
elegir una que resulte adecuada
y sea la más útil o eficaz, para
ponerla en práctica en la solución
problemática actual.
Comentario
• El instructor debe plantearles a los
Sesión 5 El objetivo de la toma de decisiones
sujetos las siguientes preguntas:
Toma de es evaluar (comparar juzgar) las
¿Consigue la meta con ella?
decisiones. alternativas de solución disponibles
¿Puede ejecutar esa solución de
y seleccionar la mejor(es) para
modo óptimo?
Duración: 1 ponerla en práctica en la situación
¿Qué tanto esfuerzo, tiempo,
hora problemática.
costes o ganancias emocionales
tiene esa solución?
¿Cuáles son las consecuencias
sociales que trae la solución
(efectos sobre la familia, amigos,
compañeros de estudio y
vecinos)?
¿Cuáles son las consecuencias a
corto y a largo plazo?

Descripción
En esta fase se evalúa el resultado
Sesión 6
de la intervención y se verifica la
Puesta en
efectividad de la estrategia de solución
práctica y
elegida para la problemática de la
verificación. Comentario
vida real. En esta etapa se debe hacer
Ninguno
énfasis en la teoría cibernética del
Duración:
control y la concepción cognitiva-
1hora
conductual del autocontrol (Ejecución,
autoobservación, autoevaluación y
auto-reforzamiento).

93
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Sesiones Descripción de la sesión Comentarios sobre la sesiones

Descripción
Sesión 7 En esta fase se hace énfasis en los
Asimilación. siguientes aspectos:
Comentario
• Autoobservación
Ninguno
Duración: • Aplicación
1 hora • Autoevaluación
• Autocorrección

Sesión 8
Descripción
Fase de ensayo
En esta fase se busca que los Comentario
y prevención
participantes tengan todas las Además, se hizo un entrenamiento en
de recaída.
habilidades completamente prevención de recaída, en ambiente no
desarrolladas y sean capaces de clínico.
Duración: 2
resolver los problemas cotidianos.
horas

Descripción
Sesión 9
En esta sesión se desarrollan los
Fase de
siguientes procesos:
evaluación Comentario
• Calificación de auto registros y
Ninguno
tareas entre sesiones.
Duración:
• Evaluación del mantenimiento de
1 hora
las técnicas aprendidas

Comentario
Sesión 10
Descripción Buscando el éxito en su aplicación,
Cierre
Se realiza el cierre de la intervención este programa se diseñó para ser
terapeuta y paciente; se evalúa el ejecutado exclusivamente por
Duración:
tratamiento, objetivos alcanzados y psicólogos y estudiantes de psicología
1 hora
cambios evidenciados. de últimos semestres, con un enfoque
cognitivo conductual.

Fuente: elaboración propia.

En la etapa seis, se ejecutó el programa vinculando a los adolescentes identificados


con ideación suicida, se inició solamente con aquellos que entregaron los
consentimientos y los asentimientos firmados, esta acción fue realizada de
forma individual.

94
CAPÍTULO 6 / UNA PROPUESTA DE PREVENCIÓN DE LA CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

En la etapa siete, una vez terminadas las diez sesiones, se procedió con la aplicación
y tabulación de las post-pruebas diligenciadas por los participantes; finalmente, se
realizaron los análisis descriptivos para verificar la viabilidad del programa.

Los resultados más representativos del pilotaje de este programa con adolescentes
de Boyacá, en particular de las ciudades de Tunja y Sogamoso, se detallan en la
tabla 14.

Tabla 14. Características de los participantes del programa de prevención


de la conducta suicida para adolescentes de Boyacá

Variables Sujeto A Sujeto B Sujeto C Sujeto D Sujeto E

Edad 18 17 18 18 18

Ocupación Estudiante Estudiante Estudiante Estudiante Estudiante

Sexo Femenino Femenino Femenino Masculino Femenino

Tipo de familia Nuclear Nuclear Extensa Extensa Nuclear

Asistencia psicológica previa No Sí No No No

Intento de suicidio previo Sí No Sí Sí No

Historia de intento de suicidio


No Sí No No No
familiar

Nivel de satisfacción actual con la


vida (Según entrevista 0 muy insa- 3 2 1 2 2
tisfecho-7 muy satisfecho)

Muy Muy Muy Muy Muy


Severidad del problema
molesto molesto molesto molesto molesto

Confía en sus padres No No No No No

Nivel de tensión (En el último mes) Muy tenso Muy tenso Muy tenso Muy tenso Muy tenso

Fuente: elaboración propia.

Se encontró que en los colegios A y B, los participantes presentaron un alto


porcentaje de factores protectores de ideación suicida (colegio A, negativos: 15 %,
positivos: 85 %; colegio B, negativos: 9 %, positivos: 91 %), mientras que en el

95
PARTE 2 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

colegio S fueron más altos los factores de riesgo según la ideación suicida
negativa (colegio S, negativos: 73 %, positivos: 27 %).

A partir de la información presentada en la tabla 14, se pueden establecer algunos


datos sociodemográficos que respaldan los encontrados en las investigaciones
anteriormente revisadas. En primer lugar, se evidencia que la edad promedio de
los sujetos participantes fue de 17.8 años, lo cual concuerda con las estimaciones de
la OMS, desde donde se indica un aumento en las tasas de suicidio que se producen
en los jóvenes entre 15 y 24 años, situándose como una de las tres causas de
muerte más frecuentes en este grupo etario.

En segundo lugar, cuatro de los cinco participantes fueron de sexo femenino y


uno masculino, tres de los cinco sujetos pertenecían a familias nucleares, los otros
dos a familias extensas, tres de los sujetos habían presentado intento de suicidio
previo a la intervención. Respecto a la satisfacción con su vida, en una escala de 1
a 7, siendo 7 muy satisfecho y 1 insatisfecho, se pudo observar que el promedio
de los sujetos no estaban completamente satisfechos, ni tenían la confianza
suficiente en sus padres como para contarles sus problemas.

En tercer lugar, tres de los adolescentes participantes tenían intento de suicidio


previo, además, manifestaron sentirse insatisfechos con su vida actual lo cual
interfirió al momento de la aplicación ya que, aunque estaban dispuestos a
participar, mostraban incomodidad al hablar de sus problemas personales o
familiares, entre otros.

En cuanto a la efectividad del programa de prevención llevado a cabo, se utilizaron


medidas iniciales y finales para determinar los efectos, mediante estadísticos no
paramétricos y pruebas del tamaño del efecto. En la tabla 15 se presentan las
diferencias entre las puntuaciones pre y post de las medidas de ideación suicida
positiva (factores protectores) y la negativa (factores de riesgo), con las cuales se
muestra la efectividad del programa, una vez ejecutado con los adolescentes de
Boyacá. Se puede evidenciar que tanto los factores de riesgo como los protectores,
tuvieron un cambio estadísticamente significativo al finalizar el programa de
prevención, con un tamaño del efecto grande.

96
CAPÍTULO 6 / UNA PROPUESTA DE PREVENCIÓN DE LA CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Tabla 15. Estadísticos de comparación de ideación suicida


positiva y negativa en términos pre y post intervención

Factores protectores

Participante PreTest PostTest Rangos de Wilcoxon (z) p. Tamaño del efecto

Sujeto A 7 13

Sujeto B 8 13

Sujeto C 8 14 -2.032 .042 0.90

Sujeto D 5 12

Sujeto E 8 9

Factores de riesgo

Sujeto A 8 5

Sujeto B 9 7

Sujeto C 12 10 -2.032 .042 0.90

Sujeto D 14 8

Sujeto E 13 5

Fuente: elaboración propia.

Entre las principales conclusiones del estudio, se pudo afirmar que el diseño y
aplicación de un programa de prevención para la ideación suicida en población
adolescente de las ciudades de Tunja y Sogamoso como estudio piloto, fue exitoso.
Con estos hallazgos, se evidenció que mientras más habilidosa sea una persona
a la hora de enfrentar un problema y mayor autocontrol muestre, menor será su
ideación suicida, la cual se irá reduciendo consecutivamente; razón por la cual, un
programa que involucre estos aspectos se puede considerar pertinente para su
ejecución mediante un diseño cuasi experimental.

A manera de recomendaciones finales, se sugirió fortalecer el apoyo social, la


funcionalidad familiar, las habilidades de solución de problemas, el autocontrol
y la autoestima, entre otros factores protectores; lo anterior, como parte de una
nueva versión del programa en etapas posteriores de validación.

97
CAPÍTULO 3 / CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO EN COLOMBIA

U
La investigación en Boyacá sobre los factores psicosociales en la conducta suicida

na vez indagados los factores de riesgo y los protectores de la conducta


suicida en el mundo, en Colombia y en Boyacá, es importante mencionar aquellos
vacíos pendientes por revisar; de esta forma, se podría ampliar la información
hasta el punto en que permita establecer perfiles de riesgo más precisos, para
que de esta manera repercuta en el desarrollo de programas de prevención e
intervención más eficaces, los cuales no están suficientemente reportados por las
investigaciones locales.

Se documentó que la muerte por suicidio se presenta, según estudios epidemio-


lógicos, en hombres depresivos, especialmente, si padecen alguna enfermedad
física adicional; estas características probablemente dan cuenta de un perfil de
riesgo más alto. Por tanto, los enfoques preventivos deben tener como prioridad
el acceso a la población adolescente y adulta con este perfil. Igualmente, se
requiere una mayor atención a elementos contextuales que facilitan el incremento
del riesgo en población vulnerable, tales como pertenecer o haber pertenecido a
las fuerzas militares (considerando la facilidad de acceso a las armas letales), ser

101
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

víctima de acoso escolar presencial o virtual, presentar dificultades para acceder a


los servicios de salud en la vejez o haber sufrido maltrato infantil y/o abuso sexual.
De acuerdo con los hallazgos reportados en la primera parte del libro, se puede
considerar que los adolescentes y jóvenes de Boyacá coinciden en alta medida
con el perfil de riesgo de la OMS. De los factores analizados en esta población,
los más representativos en el surgimiento de la ideación y el riesgo suicida fueron:
1) las dificultades asociadas a la conformación familiar nuclear y monoparental,
aunadas al contexto de maltrato verbal, físico y sexual que conllevan; y 2) las
disfunciones en la conducta alimentaria.

Los anteriores factores, encontrados en este estudio, permitirán la implementación


de proyectos encaminados a especificar los mecanismos determinantes de la
conducta suicida a nivel local y nacional, partiendo de unos referentes mínimos
como los expuestos anteriormente; sin embargo, se deben precisar algunos
aspectos de orden metodológico a tener en cuenta para desarrollar líneas de
investigación en torno a esta problemática.

En primer lugar, las variables asociadas al riesgo suicida se han analizado a partir
de estudios descriptivos incidentales, sin embargo, es necesario llevar a cabo
estudios de corte longitudinal prospectivo para incrementar las posibilidades de
ampliación de la información recolectada, así como las conclusiones derivadas de los
mismos, dado que el alcance es mucho mayor en estos modelos de investigación.
Es relevante reconocer que la evaluación de la conducta suicida no incrementa
el riesgo suicida en la población (Eynan et al., 2014). El uso de estudios que hacen
seguimiento de casos basados en la incidencia de muertes por suicidio y en
pacientes ingresados con elevado riesgo suicida, constituyen una importante
alternativa para la comprensión de la conducta suicida de manera exploratoria.
Por ejemplo, un modelo explicativo llevado a cabo en México, con variables
similares a las del estudio expuesto, denominado Modelo explicativo psicosocial
de la ideación suicida en adolescentes, evidenció resultados coincidentes, con
una varianza explicada del 33.1 % (Sánchez-Sosa, Villarreal-González, Musitu,
& Martínez, 2010); estudios semejantes en Boyacá, ampliarían los alcances del
presente estudio.

En segundo lugar, el uso de medidas que evalúen con mayor precisión cons-
tructos derivados de la conducta suicida como la desesperanza, la ideación, la

102
CAPÍTULO 3 / CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO EN COLOMBIA

planeación, el intento, la visión de túnel y el método usado, requieren estudios


psicométricos que reporten las propiedades de confiabilidad y validez, teniendo
en cuenta que el desarrollo de estos instrumentos suele tener bajos indicadores
de varianza explicada, tal vez, debido a los componentes cognitivos protectores
de los no vulnerables (v.g. Toro, Avendaño & Castrillón, 2016; Urzúa & Caqueo-Urizar,
2011). Por lo tanto, es necesario seguir analizando la estructura factorial de la conducta
suicida, como objeto de estudio de la psicopatología y áreas afines, para identificar
los mejores tipos de reactivos, las diferencias culturales relativas a las respuestas
de los ítems (análisis de invarianza en los test) y las manifestaciones conductuales
suicidas que difícilmente pueden ser captadas mediante un test de autorreporte,
además, para establecer las mismas baremaciones de los instrumentos en grupos
poblaciones específicos, en especial el sexo y la edad.

En tercer lugar, sobre las muestras poblacionales se han elaborado propuestas


de manejo desde la conformación de grupos ya sea por diagnósticos comórbidos
de distimia, trastorno depresivo mayor o esquizofrenia; o por tipo de riesgo, por
ejemplo, grupos control, ideación suicida, o intento suicida; o por factores de riesgo
alto, medio y bajo (Toro, 2013). También, aumentar los estudios de autopsia
psicológica, ya que estos reportan las verdaderas poblaciones suicidas, las cuales
pueden incluir factores de riesgo no establecidos claramente con respecto a otras
muestras, dado que solo se han referenciado las causas de la muerte en un
contexto médico (Figueroa-Perea & Nájera-Aguirre, 2015).

En cuarto lugar, tener en cuenta el riesgo suicida que aparece cuando los
pacientes se encuentran en fases posteriores del tratamiento para los trastornos
depresivos, es decir, cuando aparentemente se encuentran fuera de riesgo; se
ha observado que en periodos de seguimiento de seis meses, hasta el 55 % de
los pacientes han incrementado su ideación suicida, porcentaje inferior al 79 %
que se presenta alrededor de los dos meses posteriores al tratamiento, aunque
solamente el 29 % llega a la crisis suicida real (Gaudiano, Andover & Miller, 2008).
Estos reportes indican la necesidad de llevar a cabo estudios de seguimiento de
casos, ya sea con metodologías de caso único o de estimación de riesgos prospec-
tivos, que permitan establecer los métodos de intervención para esta población
en particular.

103
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Tener en cuenta los anteriores aspectos metodológicos, contextuales, poblacionales y


patológicos, permitirá comprender de una forma precisa y amplía la conducta suicida
en el departamento. Estos aspectos son claves y serán la base necesaria y suficiente
para desarrollar programas de prevención en varios niveles, es decir, desde la
disminución del riesgo suicida hasta la intervención inmediata y eficaz en los
casos de alto riesgo, identificados por la comunidad, las autoridades y los
profesionales de la salud mental de Boyacá.

Direcciones futuras para los programas de prevención de la conducta suicida en Boyacá

Según Google Trends, la tendencia de muerte por suicidio se ha incrementado


paulatinamente; en un reciente informe de esta herramienta informática se indicó
que a medida que aumentan las búsquedas de la palabra “suicidio”, de forma
similar, aumentaban las tasas mundiales de prevalencia de la muerte por suicidio.
También, las búsquedas sobre depresión, trastorno bipolar y formas de suicidarse y
cometer suicidio han puesto en la mira este tipo de tecnologías para ser incluidas en
las políticas de prevención, en tiempo real (Fond, Gaman, Brunel, Haffen & Llorca,
2015). En este siglo en el que se da el flujo constante del acceso a la informa-
ción digital, sumado a fenómenos como la globalización y la aldea global,
las políticas de prevención deben formularse teniendo en cuenta estas
herramientas tecnológicas.

Actualmente, se ofrecen programas de formación virtual en la prevención del


suicidio, en los cuales los profesionales se capacitan en sesiones de interven-
ción, manejo de grupos, video llamadas sobre los elementos claves del suicidio,
incluso, se resaltan temas avanzados de investigación y práctica (Lieu, 2015). Otros
programas se han enfocado en realizar juegos de roles virtuales que provocan
emociones como ira, tristeza o ansiedad, con el fin de establecer las capacidades
de afrontamiento e incluso el riesgo suicida, estrategia que ha sido usada de forma
paralela a los programas de pares vigilantes (Albright et al., 2014). Otro modelo
de intervención virtual interactiva de pacientes en riesgo (TAB con intento suicida),
fue usado exitosamente para entrenar estudiantes del área de la salud mental,
generalizable a la intervención psiquiátrica (Foster et al., 2015).

Estos programas han demostrado disminuciones significativas del riesgo suicida


en contextos educativos (Katz, 2013), en especial el Juego de la Buena Conducta

104
CAPÍTULO 3 / CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO EN COLOMBIA

(Good Behavior Game), del cual ha sido evidente su efectividad, incluso en la


reducción del consumo de sustancias psicoactivas y trastornos adictivos, trastornos
de personalidad antisocial, crímenes violentos, e ideación suicida (Kellam et al.,
2011). Una combinación de entrenamientos virtuales, programas de pares
vigilantes y horas específicas para la implementación de juegos como el de
la buena conducta, serán estrategias eficaces para la prevención del suicidio
en los adolescentes de Boyacá.

Otras de las orientaciones futuras para el estudio del suicidio en el departamento,


serán aquellas que usen la información proveniente de las redes sociales, ya sean
blogs, Twitter, Facebook, o similares, utilizando métodos de análisis de grandes
datos (big data), tal como se está implementando en las fuerzas armadas de los
Estados Unidos de Norteamérica y el Reino Unido, con los registros de las entradas
a los servicios de salud de los usuarios (Goodwin, Wessely, & Fear, 2015). En un
estudio sobre factores de riesgo y protectores realizado a partir de las búsquedas
en Google entre los años 2004 y 2010, se usó esta estrategia de análisis de datos
con base en la cual se reportó que las personas suelen buscar palabras relacio-
nadas con reducción de estrés antes de las asociadas a suicidio (Song, Song, An,
Hayman, & Woo, 2014). Resultados como este permiten aseverar que los esfuerzos
para la prevención deben darle mucha importancia al uso de las tecnologías de
información y comunicación; de esta forma, se podrían disminuir los factores de
riesgo en tiempo real, con estrategias de vigilancia que detecten los casos específicos
sin esperar a que la persona, o su vigilante, acuda a solicitar apoyo profesional.

Nock (2016), resalta que los actuales modelos epidemiológicos sobre la muerte
por suicidio permiten explicar la conducta suicida a partir de factores de riesgo,
sin embargo, se han limitado a la ideación suicida, dejando de lado el intento o
la muerte. La Entrevista de Salud Mental Mundial de la OMS, conocida como
el WMH Proyect (disponible en http://www.hcp.med.harvard.edu/wmh/), ha
permitido superar esta limitación, es decir, está reduciendo la brecha explicativa
que existe en la transición ideación e intento suicida (Nock, Borges, & Ono, 2012);
dicha estrategia ayudará a explorar los mecanismos causales inmediatos, tal como
ya lo está haciendo.

En últimas, la tecnología deberá seguir siendo útil al momento de establecer


mejores alternativas en la captación de datos relevantes para la prevención, ya

105
PARTE 1 / CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

sea por medio de Smartphones, tablets o dispositivos similares; de esta forma,


algunas aplicaciones podrían permitir el monitoreo de pensamientos suicidas,
conductas de riesgo y comportamientos patológicos como la impulsividad que
pueden desembocar en posteriores intentos; asimismo, la frecuencia, intensidad,
duración, desencadenantes y motivaciones de la conducta suicida (Nock, 2016).

Se concluye que las estrategias dirigidas a la prevención del suicidio, además de


establecer los factores de riesgo, lejanos y cercanos, contextuales y culturales, no
son suficientes en la medida en que no aportan al mejoramiento de los actuales
modelos teóricos y explicativos. Lo anterior, no solamente a nivel descriptivo sino
procesal, un aspecto con el que las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación están abriendo brechas metodológicas antes imposibles, ni siquiera
imaginables, lo que a su vez, está perfeccionando los horizontes necesarios para
proyectar mejores modelos preventivos en varios niveles; un paso que ya se está
dando, lento pero acumulativo. Finalmente, ante el suicidio como problema de
salud pública, se puede aseverar que existen alternativas diferentes.

106
CAPÍTULO 1 / EL SUICIDIO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA MUNDIAL

107
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Aboujaoude, E., Savage, W. M., Starcevic, V., & Salame, W. O. (2015).


Cyberbullying: Review of an Old Problem Gone Viral. The Journal
of Adolescent Health, 57(1), 10-18. doi:10.1016/j.jadohealth.
2015.04.011

Adrian, M., Miller, A. B., McCauley, E., & Van der Stoep, A. (2016). Suicidal
ideation in early to middle adolescence: Sex-specific trajectories
and predictors. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 57(5),
645-653. doi:10.1111/jcpp.12484

Afifi, T. O., MacMillan, H. L., Boyle, M., Taillieu, T., Cheung, K., & Sareen,
J. (2014). Child abuse and mental disorders in Canada. CMAJ,
186(9), E324-32. doi:10.1503/cmaj.131792

Afifi, T. O., Taillieu, T., Zamorski, M. A., Turner, S., Cheung, K., & Sareen,
J. (2016). Association of child abuse exposure with suicidal
ideation, suicide plans, and suicide attempts in military personnel
and the general population in Canada. JAMA Psychiatry, 73(3),
229-238. doi:10.1001/jamapsychiatry.2015.2732

109
REFERENCIAS

Albright, G., Davidson, J., Goldman, R., Shockley, K., Eastgard, S., &
Himmel, J. (2014). Utilizing emotionally responsive virtual human
role-play simulations to train users to identify, talk to and refer
students in psychological distress including those at-risk for
suicide: a meta-analysis. Faculty works (CUNY), Paper-30.

American Psychiatric Association, APA (2013). Diagnostic and sta-


tistical manual of mental disorders (5th ed.). Washington, DC
(USA): Author.

Ballesteros, M., Gutiérrez, M., Sánchez, L., Herrera, N., Gómez, P., &
Izzedin, I. (2010). El suicidio en la juventud: una mirada desde
la teoría de las representaciones sociales. Revista Colombiana
Psiquiatría, 39(3), 523-543.

Bebbington, P. E., Minot, S., Cooper, C., Dennis, M., Meltzer, H.,
Jenkins, R., & Brugha, T. S. (2010). Suicidal ideation, self-harm
and attempted suicide: Results from the British psychiatric
morbidity survey 2000. European Psychiatry, 25(7), 427-431.
doi:10.1016/j.eurpsy.2009.12.004.

Bella, M., Fernández, R., & Willington, J. (2010). Intento de suicidio


en niños y adolescentes: depresión y trastorno de conducta
disocial como patologías más frecuentes. Archivos argentinos
de pediatría, 108(2), 124-129.

Bernert, R. A., Turvey, C. L., Conwell, Y., & Joiner, T. E. (2014). Associa-
tion of Poor subjective sleep quality with risk for death by suicide
during a 10-year period: A longitudinal, population-based study
of late life. JAMA Psychiatry, 71(10), 1129-1137. doi:10.1001/
jamapsychiatry.2014.1126f

Berrouiguet, S., Gravey, Le Galudec, M., Alavi, Z., & Walter, M.


(2014). Post-acute crisis text messaging outreach for suicide
prevention: A pilot study. Psychiatry Research, 217, 154-157.
doi:10.1016/j.psychres.2014.02.034

110
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Bhar, S. S., & Brown, G. K. (2012). Treatment of Depression and


Suicide in Older Adults. Cognitive and Behavioral Practice,
19(1), 116-125. doi:10.1016/j.cbpra.2010.12.005

Blandón, O. M., Carmona, J. A., Mendoza, M. Z., & Medina, O. A. (2015).


Ideación suicida y factores asociados en jóvenes universitarios
de la ciudad de Medellín. Revista Archivo Médico de Camagüey,
19(5), 469-478.

Blandón, O. M., Medina-Pérez, Ó. A., & Peláez, M. A. (2015). Compor-


tamiento de los suicidios en el Urabá Antioqueño, Colombia,
2000-2010. Investigaciones Andina, 17(30), 1166-1178.

Bodell, L. P., Joiner, T. E., & Keel, P. K. (2013). Comorbidity-independent


risk for suicidality increases with bulimia nervosa but not with
anorexia nervosa. Journal of Psychiatric Research, 47(5), 617-
621. doi:10.1016/j.jpsychires.2013.01.005

Bottino, S. M., Bottino, C. M., Regina, C. G., Correia, A. V., & Ribeiro, W. S.
(2015). Cyberbullying and adolescent mental health: systematic
review. Cadernos de saúde pública, 31(3), 463-475.

Bruffaerts, R., Demyttenaere, K., Borges, G., Haro, J.M., Chiu, W.T.,
Hwang, I., Nock, M.K. (2010). Childhood adversities as risk
factors for onset and persistence of suicidal behaviour. The
British Journal of Psychiatry, 197(1), 20-27. doi:10.1192/bjp.
bp.109.074716

Burns, R. A. (2016). Sex and age trends in Australia’s suicide rate


over the last decade: Something is still seriously wrong with
men in middle and late life. Psychiatry Research, 245, 224-229.
doi:10.1016/j.psychres.2016.08.036

Bustamante, F., Ramirez, V., Urquidi, C., Bustos, V., Yaseen, Z., & Galynker, I.
(2016). Trends and most frequent methods of suicide in Chile between
2001 and 2010. Crisis, 37(1), 21-30. doi:10.1027/0227-5910/a000357

111
REFERENCIAS

Cabrejos, C., Krüger, H., & Samalvides, F. (2005). Intento de suicidio


en niños y adolescentes, sus características biopsicosociales y
diagnósticos psiquiátricos. Revista de Neuropsiquiatría, 68(1-
2), 55-66.

Caine, E. D. (2013). Forging an Agenda for Suicide Prevention in the


United States. American Journal of Public Health, 103(5), 822-
829. doi:10.2105/AJPH.2012.301078

Calvo-García, F., Giralt-Vázquez, C., Calvet-Roura, A., & Carbonells-Sán-


chez, X. (2016). Riesgo de suicidio en población sin hogar.
Clínica y Salud, 27, 89-96. doi:10.1016/j.clysa.2016.05.002

Campo-Arias, A., & Herazo, E. (2015). El complejo estigma-discriminación


asociado a trastorno mental como factor de riesgo de suicidio.
Revista Colombiana de Psiquiatría, 44(4), 243-250.

Cano, P., Gutiérrez, C., & Nizama, M. (2009). Tendencia a la violencia


e ideación suicida en adolescentes escolares en una ciudad de
la Amazonía peruana. Revista Peruana de Medicina Experimental
y Salud Pública, 26(2), 175-81.

Cañón, S. C., Castaño, J. J., Atehortúa, B. E., Botero, P., García, L. K.,
Rodríguez, L. M., Rincón, E. (2012). Factor de riesgo para suici-
dio según dos cuestionarios y factores asociados en población
estudiantil de la Universidad de Manizales (Colombia), 2011.
Psicología desde el Caribe, 29(3), 632-664.

Carmona, J. A., Gaviria, J. M., & Layne, B. (2014). Suicidio, vínculos en estu-
diantes universitarias colombianas. Tesis Psicológica, 9(1), 102-111.

Castro, E. S., & Castillo, A. (2013). Factores relacionados con la carga de


discapacidad en personas con intento de suicidio, atendidas en
la red pública de servicios de salud de Santiago de Cali. Revista
Colombiana de Psiquiatría, 42(1), 29-50.

112
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Ciulla, L., Lopes, E., Gomes da Silva, I., Levi, G., Engroff, P., Ciulla, V., &
Cataldo, A. (2013). Suicide risk in the elderly: Data from Brazilian
public health care program. Journal of Affective Disorders, 152-
154(152-154), 513-516. doi:10.1016/j.jad.2013.05.090

Constantino, J. N. (2016). Child maltreatment prevention and the


scope of child and adolescent psychiatry. Child and Ado-
lescent Psychiatric Clinics of North America, 25(2), 157-165.
doi:10.1016/j.chc.2015.11.003

Corona, B., Hernández, M., & García, R. M. (2016). Mortalidad por


suicidio, factores de riesgos y protectores. Revista Habanera
de Ciencias Médicas, 15(1), 90-100.

Crumpa, C., Sundquista, K., Sundquista, J., & Winklebya, M. A. (2014).


Sociodemographic, psychiatric and somatic risk factors for sui-
cide: a Swedish national cohort study. Psychological Medicine,
44(2), 279-289. doi:10.1017/S0033291713000810

Cukrowicz, K. C., Jahn, D. R., Graham, R. D., Poindexter, E. K., &


Williams, R. B. (2013). Suicide risk in older adults: Evaluating
models of risk and predicting excess zeros in a primary care
sample. Journal of Abnormal Psychology, 122(4), 1021-1030.
doi:10.1037/a0034953

D’Zurilla, T. J., & Goldfried, M. R. (1971). Problem solving and behavior


modification. Journal of Abnormal Psychology, 78(1), 107-126.
doi:10.1037/h0031360

D’Zurilla, T. J., & Nezu, A. M. (1999). Problem-solving therapy: A social com-


petence approach to clinical intervention. Nueva York: Springer.
de la Espriella, R. (2010). Suicidio en instituciones psiquiátricas,
1998-2007. Revista Colombiana de Psiquiatría, 39(2), 268-290.

113
REFERENCIAS

Devries, K. M., Mak, J. Y. T., Child, J. C., Falder, G., Bacchus, L. J.,
Astbury, J., & Watts, C. H. (2014). Childhood sexual abuse and
suicidal behavior: A meta-analysis. Pediatrics, 133(5), 2013-
2166. doi:10.1542/peds.2013-2166

Dodd, D., Smith, A., & Bodell, L. (2014). Restraint feeds stress: The
relationship between eating disorder symptoms, stress genera-
tion, and the interpersonal theory of suicide. Eating Behaviors,
15, 567-573. doi:10.1016/j.eatbeh.2014.08.004

Durkheim, É. (1897/1965). El suicidio. Traducción al castellano de


Lucila Gibaja, Buenos Aires, Argentina: Schapire.

Eynan, R., Bergmans, Y., Antony, J., Cutcliffe, J. R., Harder, H. G., Am-
breen, M., Links, P. S. (2014). The effects of suicide ideation as-
sessments on urges to self-harm and suicide. Crisis, 35(2), 123-
131. doi:10.1027/0227-5910/a000233

Figueroa-Perea, J. G., & Nájera-Aguirre, J. N. (2015). El uso de


las autopsias verbales para analizar algunos suicidios de
varones progenitores. Acta Universitaria, 25(NE-2), 40-46.
doi:10.15174/au.2015.848

Finney, E. J., Buser, S. J., Schwartz, J., Archibald, L., & Swanson, R.
(2015). Suicide prevention in fire service: The Houston Fire
Department (HFD) model. Aggression and Violent Behavior
21, 1-4. doi:10.1016/j.avb.2014.12.012

Flett, G. L., Hewitt, P. L., & Heisel, M. J. (2014). The destructiveness


of perfectionism revisited: Implications for the assessment of
suicide risk and the prevention of suicide. Review of General
Psychology, 18(3), 156-172. doi:10.1037/gpr0000011

114
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Fond, G., Gaman, A., Brunel, L., Haffen, E., & Llorca, P. (2015). Google
Trends: Ready for real-time suicide prevention or just a Zeta-Jones
effect? An exploratory study. Psychiatry Research, 228, 913-917.
doi:10.1016/j.psychres.2015.04.022

Foster, A., Chaudhary, N., Murphy, J., Lok, B., Waller, J., & Buckley, P. F.
(2015). The use of simulation to teach suicide risk assessment to
health profession trainees—rationale, methodology, and a proof of
concept demonstration with a virtual patient. Academic Psychiatry,
39(6), 620-629. doi:10.1007/s40596-014-0185-9

García de Alba, J. E., Quintanilla, R., Sánchez, L. M., Morfín, T., & Cruz,
J. I. (2011). Consenso Cultural sobre el Intento de Suicidio en
Adolescentes. Revista Colombiana de Psicología, 20(2), 167-179.

Garciandía, J. A. (2013). Familia, suicidio y duelo. Revista Colombiana


de Psiquiatría, 42(1), 71-79,

García-Valencia, J., Palacio-Acosta, C., Diago, J., Zapata, C., López,


G., Ortiz, J., & López, M. (2008). Eventos vitales adversos y
suicidio: un estudio de autopsia psicológica en Medellín,
Colombia. Revista Colombiana de Psiquiatría, 37(1), 11-28.

Gaudiano, B. A., Andover, M. S., & Miller, I. W. (2008). The emergence of


suicidal ideation during the post-hospital treatment of depressed
patients. Suicide and Life-Threatening Behavior, 38(5), 539-551.
doi:10.1521/suli.2008.38.5.539

Gómez-Restrepo, C. (2013). Intento de suicido y suicidio. Revista


Colombiana de Psiquiatría, 42(1), 1-2.

Goodwin, L., Wessely, S., & Fear, N. T. (2015) The future of “big data”
in suicide behaviors research: can we compare the experiences
of the U.S. and U.K. armed forces? Psychiatry, 78(1), 25-28. doi:
10.1080/00332747.2015.1016783

115
REFERENCIAS

Halderman, B. L., Eyman, J. R., Kerner, L., & Schlacks, B. (2009). A para-
digm for the telephonic assessment of suicidal ideation. Suicide
and Life-Threatening Behavior 39(6), 639-647. doi:10.1521/
suli.2009.39.6.639.

Harris, K. M., Syu, J.-J., Lello, O. D., Chew, Y. L. E., Willcox, C. H., & Ho, R.
H. M. (2015). The ABC’s of Suicide Risk Assessment: Applying a
Tripartite Approach to Individual Evaluations. PLoS ONE, 10(6),
e0127442. doi:10.1371/journal.pone.0127442

Hatzenbuehler, M. L. (2011). The social enviroment and suicide


attempts in lesbian, gay and bisexual youth. Pediatrics,
127(5), 896-903.

Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2014). Metodología de la


investigación. Sexta edición. México: McGraw-Hill.

Hernández-Bringas, H. H. & Flores-Arenales, R. (2011). El suicidio en


México. Papeles de Población, 17(68), 69-101.

Im, Y., Oh, W., & Suk, M. (2017). Risk factors for suicide ideation among
adolescents: five-year national data analysis. Archives of Psychiatric
Nursing, In Press. doi:10.1016/j.apnu.2017.01.001

Instituto Nacional de Medicina Legal -INML. (2010). Medicina legal.


Forensis: La respuesta de muchos, la experiencia de la vida:
el suicidio. Obtenido de http://www.medicinalegal.gov.co/
documents/20143/49508/Suicidios.pdf

Instituto Nacional de Medicina Legal -INML. (2014). Medicina legal.


Forensis: Datos para la vida. Obtenido de http://www.medi-
cinalegal.gov.co/documents/20143/49520/Forensis+2014+-
Datos+para+la+vida.pdf

116
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Instituto Nacional de Medicina Legal -INML. (2016). Medicina legal.


Forensis: Datos para la vida. Obtenido de http://www.medi-
cinalegal.gov.co/documents/20143/49526/Forensis+2016.+-
Datos+para+la+vida.pdf

Jiménez, M., Hidalgo, J., Camargo, C., & Dulce, B. (2014). El intento
de suicidio en la población pediátrica, una alarmante realidad.
Revista Ciencias de la Salud, 12(1), 59-92.

Jiménez-Ornelas, R. A., & Cardiel-Téllez, L. (2013). El suicidio y su


tendencia social en México: 1990-2011. Papeles de Población,
19(77), 205-229.

Kanfer, F. H. (1970). Self-monitoring: methodological limitation


and clinical applications. Journal of Consulting and Clinical
applications, 35, 148-152.

Kanfer, F. M. (1971). The maintenance of behavior by self-generated


stimuli and reinforcement. In A. Jacobs & L. B. Sacha (Eds), The
psychology of private events. New York: Academic Press.

Katz, C., Bolton, S.-L., Katz, L. Y., Isaak, C., Tilston-Jones, T., Sareen, J., &
Swampy Cree Suicide Prevention Team. (2013). A systematic review
of school-based suicide prevention programs. Depression and
Anxiety, 30(10), 1030-1045. doi:10.1002/da.22114

Kellam, S. G., Mackenzie, A. C. L., Brown, C. H., Poduska, J. M., Wang,


W., Petras, H., & Wilcox, H. C. (2011). The Good Behavior Game
and the future of prevention and treatment. Addiction Science
& Clinical Practice, 6(1), 73-84. Available at https://www.ncbi.
nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3188824/

Kong, J. W., & Kim, J. W. (2016). A review of school-based suicide


prevention interventions in South Korea, 1995–2015. Children
and Youth Services Review, 69, 193-200. doi:10.1016/j.child-
youth.2016.08.007

117
REFERENCIAS

Kuczynski, E. (2014). Suicídio na infância e adolescência. Psicologia


USP, 25(3), 246-252.

Li, D., Bao, Z., Li, X., & Wang, Y. (2016). Perceived school climate and
Chinese adolescents’ suicidal ideation and suicide attempts:
The mediating role of sleep quality. Journal of School Health,
86(2), 75-83. doi:10.1111/josh.12354

Lieu, D. (2015, August). Using interactive virtual events to build


capacity in suicide prevention. In 2015 National Conference
on Health Communication, Marketing, and Media (August 11-
13). CDC. Available at https://cdc.confex.com/cdc/nphic15/
webprogram/Paper36304.html

Liu, R. T., Jager-Hyman, S., Wagner, C. A., Alloy, L. B., & Gibb, B. E. (2012).
Number of childhood abuse perpetrators and the occurrence of
depressive episodes in adulthood. Child Abuse & Neglect, 36(4),
323-332. doi:10.1016/j.chiabu.2011.11.007

Liu, R. T., & Miller, I. (2014). Life events and suicidal ideation and
behavior: A systematic review. Clinical Psychology Review, 34,
181-192. doi:10.1016/j.cpr.2014.01.006

López-Castroman, J., Melhem, N., Birmaher, B., Greenhill, L., Kolko,


D., Stanley, B. ... Oquendo, M. A. (2013). Early childhood sexual
abuse increases suicidal intent. World Psychiatry, 12(2), 149-
154. doi:10.1002/wps.20039

Macana, N. L. (2011). Comportamiento del suicidio en el 2011,


FORENSIS. Bogotá, D.C., Colombia: Instituto Nacional de
Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Maris, R. W., Berman, A. l., & Silverman, M. M. (2000). Comprehensive


textbook of suicidology. New York, USA: Guilford Press.

118
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Medina, Ó., Piernagorda, D. C., & Rengifo, Á. J. (2010). Prevalencia del


suicidio en adultos jóvenes en el departamento del Quindío -
Colombia, entre 1989 y 2008. Pensamiento Psicológico, 8(15),
9-16.

Miller, A. B., Esposito-Smythers, C., & Leichtweis, R. N. (2016). A short-term,


prospective test of the interpersonal-psychological theory of
suicidal ideation in an adolescent clinical sample. Suicide
and Life-Threatning Behavior, 46(3), 337-351. doi:10.1111/
sltb.12196.

Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. (2011). Guía de Prác-


tica Clínica de Prevención y Tratamiento de la Conducta Suicida
I. Evaluación y Tratamiento. Plan de Calidad para el Sistema
Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Política Social e
Igualdad. Axencia de Avaliación de Tecnoloxías Sanitarias de
Galicia (avalia-t); 2010. Madrid, España: Tórculo Artes Gráficas.
Disponible en http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_481_Con-
ducta_Suicida_Avaliat_vol1_compl.pdf

Montalbán, S. (1998). La Conducta Suicida. Madrid: Aran.

Morin, J. Wiktorsson, S., Marlow, Th., Olesen, P. J., Skoog, I., & Waern,
M. (2013). Alcohol use disorder in elderly suicide attempters: A
comparison study. The American Journal of Geriatric Psychiatry,
21(2), 196-203. doi:10.1016/j.jagp.2012.10.020

Mueller, A. S., & Abrutyn, S. (2015). Suicidal disclosures among


friends: using social network data to understand suicide
contagion. Journal of Health and Social Behavior, 56(1), 131-
148. doi:10.1177/0022146514568793

Muñoz, É. J., & Gutiérrez, M. I. (2010). Factores de riesgo asociados


al suicidio en Nariño (Colombia): estudio de casos y controles.
Revista Colombiana de Psiquiatría, 39(2), 291-312.

119
REFERENCIAS

National Institute of Mental Health, NIMH (2016, April). Suicide


Prevention. Available at https://www.nimh.nih.gov/health/
topics/suicide-prevention/index.shtml

Neumark-Sztainer, D., Wall, M., Larson, N. I., Eisenberg, M. E., & Loth, K.
(2011). Dieting and disordered eating behaviors from adoles-
cence to young adulthood: Findings from a 10-year longitudinal
study. Journal of the American Dietetic Association, 111(7), 1004-
1011. doi:10.1016/j.jada.2011.04.012

Nizama, M. (2011). Suicidio. Revista Peruana de Epidemiología, 15(2), 81-85.

Nock, M. K. (2016). Recent and needed advances in the understanding,


prediction, and prevention of suicidal behavior. Depression and
Anxiety, 33, 460-463. doi:10.1002/da.22528

Nock, M. K., Borges, G., & Ono, Y. (2012). Suicide: Global perspectives
from the WHO World Mental Health Surveys. New York: Cam-
bridge University Press.

Nock, M. K., Deming, C. A., Fullerton, C. S., Gilman, S. E., Goldenberg,


M., Kessler, R. C., … Ursano, R. J. (2013). Suicide among soldiers:
A review of psychosocial risk and protective factors. Psychiatry,
76(2), 97-125. http://doi.org/10.1521/psyc.2013.76.2.97

Nock, M. K., Green, J. G., Hwang, I., McLaughlin, K. A., Sampson,


N. A., Zaslavsky, A. M., & Kessler, R. C. (2013). Prevalence, co-
rrelates, and treatment of lifetime suicidal behavior among
adolescents: Results from the National Comorbidity Survey
Replication Adolescent Supplement. JAMA Psychiatry, 70(3),
300-310. doi:10.1001/2013.jamapsychiatry.55

OPS, Organización Panamericana de Salud. (2014). Mortalidad por sui-


cidio en las Américas. Informe regional. Washington, DC: Autor.
Disponible en http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_
docman&task=doc_download&Itemid=&gid=27709&lang=es

120
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Oquendo, M. A., & Baca-Garcia, E. (2014). Suicidal behavior disorder


as a diagnostic entity in the DSM-5 classification system: advan-
tages outweigh limitations. World Psychiatry, 13(2), 128-130.
doi:10.1002/wps.20116

Organización Mundial de la Salud, -OMS- (2000). Prevención del suicidio,


un instrumento para trabajadores de atención primaria de salud.
División de Trastornos Mentales y Cerebrales. Departamento de
Salud Mental y Toxicomanía. Ginebra: Autor. Disponible en http://
www.who.int/mental_health/media/primaryhealthcare_workers_
spanish.pdf

Osman, A., Gutiérrez, P., Kopper, B., Barrios, F., & Chiros, C. (1998). The
positive and negative suicide ideation inventory: Development
and validation. Psychological reports, 82(3), 783-793. doi:10.2466/
pr0.1998.82.3.783

Pandey, G. N. (2013). Biological basis of suicide and suicidal behavior.


Bipolar Disorders, 15(5), 524-541. doi:10.1111/bdi.12089

Pandolfo, S., Vásquez, M., Más, M., Vomero, A., Aguilar, A., & Bello,
O. (2011). Intentos de autoeliminación en menores de 15 años.
Experiencia en un Servicio de Urgencias. Archivos Argentinos
de Pediatría, 109(1), 18-23.

Park, C., Jee, Y. H., & Jung, K. J. (2016). Age–period–cohort analysis of


the suicide rate in Korea. Journal of Affective Disorders, 194(4),
16-20. doi:10.1016/j.jad.2016.01.021

Peltzer, K., & Pengpid, S. (2015). Early substance use initiation and sui-
cide ideation and attempts among school-aged adolescents in
four Pacific Island countries in Oceania. International Journal of
Environmental Research and Public Health, 12(10), 12291-12303.
doi:10.3390/ijerph121012291

121
REFERENCIAS

Peña, M. del P., Ortiz, Y., & Gutiérrez, M. I. (2009). El suicidio en Nariño:
una mirada desde los observatorios del delito en cinco munici-
pios del Departamento. Pensamiento Psicológico, 6(13), 97-108.

Perdomo, M. E. (2012). Conducta suicida en Boyacá, un tema para tener


en cuenta. Suicidios consumados 2004 a 2011. Instituto Nacional
de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Boletín Epidemiológico
-CRRV, Regional Oriente, 3(1), 1-12.

Pérez, S. A. (2012). Factores de riesgo suicida en el anciano. Ciência &


Saúde Coletiva, 17(8), 2011-2016.

Pérez-Fuentes, G., Olfson, M., Villegas, L., Morcillo, C., Wang, S., &
Blanco, C. (2013). Prevalence and correlates of child sexual
abuse: a national study. Comprehensive Psychiatry, 54(1), 16-
27. doi:10.1016/j.comppsych.2012.05.010

Philip, J., Ford, T., Henry, D., Rasmus, S., & Allen, J. (2016). Relationship
of social network to protective factors in suicide and alcohol use
disorder intervention for rural Yup’ik Alaska Native youth. Psycho-
social Intervention, 25, 45-54. doi:10.1016/j.psi.2015.08.002

Piedrahita, L. E., García, MA., Sirley, J., & Stivalis, I. (2011). Identificación
de los factores relacionados con el intento de suicidio, en niños
y adolescentes a partir de la aplicación del Proceso de Atención
de Enfermería. Colombia Médica, 42(3), 334-341.

Pineda, C. A. (2013). Factores asociados con riesgo de suicidio de


adolescentes y jóvenes autoidentificados como lesbianas, gays
y bisexuales: estado actual de la literatura. Revista Colombiana
de Psiquiatría, 42(4), 333-349.

Pompili, M., Sher, L., Serafini, G., Forte, A., Innamorati, M., Dominici, G.,
Girardi P. (2013). Posttraumatic stress disorder and suicide risk
among veterans: a literature review. Journal of Nervous and Mental
Disease, 201(9), 802-812. doi:10.1097/NMD.0b013e3182a21458

122
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Pratt, D., Tarrier, N., Dunn, G., Awenat, Y., Shaw, J., Ulph, F., & Goo-
ding, P. (2015). Cognitive behavioural suicide prevention
for male prisoners: A pilot randomized controlled trial.
Psychological Medicine, 45(16), 3441-3451. doi:10.1017/
S0033291715001348

Preti, A., Rocchi, M. B., Sisti, D., Camboni, M. V., & Miotto, P. A. (2011).
Comprehensive meta-analysis of the risk of suicide in ea-
ting disorders. Acta Psychiatrica Scandinavica, 124(1), 6-17.
doi:10.1111/j.1600-0447.2010.01641.x

Raheb, C. (2009) Suicidio y conducta suicida en la infancia y la


adolescencia. España: Universidad Autónoma de Barcelona.
Disponible en http://www.paidopsiquiatria.cat/files/Suici-
dio_Ninos_Adolescentes.pdf

Rajalin, M., Hirvikoski, T., Renberg, E. S., Åsberg, M., & Jokinen, J.
(2017). Family history of suicide and interpersonal functio-
ning in suicide attempters. Psychiatry Research, 247, 310-314.
doi:10.1016/j.psychres.2016.11.029

Ramchand, R., Rudavsky, R., Grant, S., Tanielian, T., & Jaycox, L. (2015).
Prevalence of, risk factors for, and consequences of posttrauma-
tic stress disorder and other mental health problems in military
populations deployed to Iraq and Afghanistan. Current Psychiatry
Reports, 17(5), 37. doi:10.1007/s11920-015-0575-z

Ramsawh, H. J., Fullerton, C. S., Mash, H. B., Ng, T. H., Kessler, R. C.,
… Ursano, R. J. (2014). Risk for suicidal behaviors associated
with PTSD, depression, and their comorbidity in the U.S. Army.
Journal of Affective Disorders, 161, 116-122. doi:10.1016/j.
jad.2014.03.016

Real Academia Española, RAE. (3 de mayo de 2016). Diccionario de


la Lengua Española - Vigésima segunda edición. Obtenido de
http://dle.rae.es/?id=YfmGwPw

123
REFERENCIAS

Regier, D. A., Kuhl, E. A., & Kupfer, D. J. (2013). The DSM-5: Classification and
criteria changes. World Psychiatry, 12(2), 92-98. doi:10.1002/wps.20050

Rihmer, Z., & Gonda, X. (2013). Pharmacological prevention of sui-


cide in patients with major mood disorders. Neuroscience
and Biobehavioral Reviews, 37, 2398-2403. doi:10.1016/j.
neubiorev.2012.09.009

Rodríguez, M., Rodríguez, N., Gempeler, J., & Garzón, D. F. (2013).


Factores asociados con intento de suicidio y comportamientos
de autolesión no suicida en pacientes con trastornos del com-
portamiento alimentario. Revista Colombiana de Psiquiatría,
42(1), 19-26. doi:10.1016/j.rcp.2013.11.007

Rosado, Mª. J., García, F., Alfeo, J. C., & Rodríguez, J. (2014). El suicidio
masculino: Una cuestión de género. Prisma Social, 13, 433-491.

Sachs-Ericsson, N. J., Rushing, N. C., Stanley, I. H., & Sheffler, J. (2015).


In my end is my beginning: developmental trajectories of ad-
verse childhood experiences to late-life suicide. Aging & Mental
Health, 20(2), 139-165. doi:10.1080/13607863.2015.1063107

Sampasa-Kanyinga, H., Roumeliotis, P., & Xu, H. (2014). Associations


between cyberbullying and school bullying victimization and
suicidal ideation, plans and attempts among Canadian school-
children. PLoS One, 30; 9(7). doi:10.1371/journal.pone.0102145

Sánchez-Cervantes, F. S., Serrano-González, R. E., & Márquez-Caraveo,


M. E. (2015). Suicidios en menores de 20 años. México 1998-
2011. Salud Mental, 38(5), 379-389.

Sánchez-Sosa, J. C., Villarreal-González, M. E., Musitu, G., & Martínez,


B. (2010). Ideación suicida en adolescentes: Un análisis psico-
social. Intervención Psicosocial, 19(3), 279-287. doi:10.5093/
in2010v19n3a8

124
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Sarabia, S. (2014). Suicidio: un problema de salud pública. Revista de


Neuro-Psiquiatría, 77(4), 199-200.

Shin, E. J., & Kim, H. S. (2013). Effects of a peer gatekeeper training pro-
gram on self-esteem, interpersonal relationships with friends,
and suicide probability for high school students. Journal of the
Korean Academy of Psychiatric and Mental Health Nursing, 22(3),
241-251. doi:10.12934/jkpmhn.2013.22.3.241.

Shin, S. H., Ko, S. J., Yang, Y. J., Oh, H. S., Jang, M. Y., & Choi, J. M.
(2014). Comparison of boys’ and girls’ families for actor and
partner effect of stress, depression and parent-adolescent
communication on middle school students’ suicidal ideation:
Triadic data analysis. Journal of Korean Academy of Nursing,
44(3), 317–327. doi:10.4040/jkan.2014.44.3.317

Short, A. O., & Nemeroff, C. B. (2014). Early life trauma and suicide,
in K.E. Cannon, T.J. Hudzik (Eds.), Suicide: Phenomenology
and Neurobiology (pp 187-205). USA: Springer International
Publishing.

Siabato, E. F., & Salamanca, Y. (2015). Factores asociados a ideación


suicida en universitarios. Psychologia: avances de la disciplina,
9(1), 71-81.

Silva, S. (2012). Reseña de “Manual de prevención del suicidio para insti-


tuciones educativas. ¿Qué hacer en casos de suicidio consumado,
intento de suicidio o ideación suicida de nuestros estudiantes?”
de Carmona, J. A., Jaramillo, J. C., Tobón, F. & Areiza, Y. A. Revista
Latinoamericana de Psicología, 44(2), 194-195.

Smith, P. K. (2014). Understanding School Bullying: Its Nature and


Prevention Strategies. London, UK: SAGE.

125
REFERENCIAS

Sohn, J. N. (2011). The effects of the peer suicide prevention gatekee-


per program for middle school students. Journal of the Korean
Academy of Psychiatric and Mental Health Nursing, 20(1), 111-
119. doi:10.12934/jkpmhn.2011.20.1.111.

Sohn, J. N. (2011). The effects of the peer suicide prevention gatekee-


per program for middle school students. Journal of the Korean
Academy of Psychiatric and Mental Health Nursing, 20(1), 111-
119. doi:10.12934/jkpmhn.2011.20.1.111.

Song, T. M., Song, J., An, J. Y., Hayman, L. L., & Woo, J. M. (2014).
psychological and social factors affecting internet searches
on suicide in Korea: A big data analysis of Google search
trends. Yonsei Medical Journal, 55(1), 254-263. doi:10.3349/
ymj.2014.55.1.254

Stanley, B., & Brown, G. K. (2012). Safety planning intervention: A brief


intervention to mitigate suicide risk. Cognitive and Behavioral
Practice, 19(2), 256-264. doi:10.1016/j.cbpra.2011.01.001

Stewart, J. G., Kim, J. C., Espósito, E. C., Gold, J., Nock, M. K., & Auerbach,
R. P. (2015). Predicting suicide attempts in depressed adolescents:
Clarifying the role of disinhibition and childhood sexual abu-
se. Journal of Affective Disorders, 187, 27-34. doi:10.1016/j.
jad.2015.08.034

Suicide.org (2016, May). International Suicide Statistics. Available at


http://www.suicide.org/international-suicide-statistics.html

Sun, L., & Zhang, J. (2017). Gender differences among medically serious
suicide attempters aged 15–54 years in rural China. Psychiatry
Research, 252, 57-62. doi:10.1016/j.psychres.2017.02.042

126
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

Suokas, J. T., Suvisaari, J. M., Gissler, M., Löfman, R., Linna, M. S.,
Raevuori, A., & Haukka, J. (2013). Mortality in eating disorders:
A follow-up study of adult eating disorder patients treated in
tertiary care, 1995–2010. Psychiatry Research, 210(3), 1101-
1106. doi:10.1016/j.psychres.2013.07.042

Suokas, J. T., Suvisaari, J. M., Grainger, M., Raevuori, A., Gissler, M., & Haukka, J.
(2014). Suicide attempts and mortality in eating disorders: a follow-up
study of eating disorder patients. General Hospital Psychiatry,
36(3), 355-357. doi:10.1016/j.genhosppsych.2014.01.002

Tarrier, N., Gooding, P., Pratt, D., Kelly, J., Awenat, Y., & Maxwell, J.
(2013). Cognitive behavioral prevention of suicide in psychosis:
A treatment manual. London: Routledge.

Tarrier, N., Kelly, J., Maqsood, S., Snelson, N., Maxwell, J., Law, H. Goo-
ding, P. (2014). The cognitive behavioural prevention of suicide
in psychosis: A clinical trial. Schizophrenia Research 156, 204-
210. doi: 10.1016/j.schres.2014.04.029

Teti, G. L., Rebok, F., Rojas, S. M., Grendas, L., & Daray, F. M. (2014).
Systematic review of risk factors for suicide and suicide attempt
among psychiatric patients in Latin America and Caribbean.
Revista Panamericana de Salud Pública, 36(2), 124-133.

Toro, R. A. (2013). Conducta suicida: consideraciones prácticas


para la implementación de la terapia cognitiva. Psychologia.
Avances de la disciplina, 7(1), 93-102. Disponible en http://
www.redalyc.org/articulo.oa?id=297226904010

Toro, R. A., Avendaño, B. L., & Castrillón, D. A. (2016). Design and


psychometric analysis of the Hopelessness and Suicide
Ideation Inventory “IDIS”. International Journal of Psychologi-
cal Research, 9(1), 52-63. Available at http://www.scielo.org.co/
pdf/ijpr/v9n1/v9n1a06.pdf

127
REFERENCIAS

Tucker, R. P., Smith, C. E., Hollingsworth, D. W., Cole, A. B., & Wingate, L. R.
(2017). Do thought control strategies applied to thoughts of suici-
de influence suicide ideation and suicide risk? Personality and In-
dividual Differences, 112, 37-41. doi:10.1016/j.paid.2017.01.019

U.S. Department of Health and Human Services, -HHS-. (2012). National Stra-
tegy for Suicide Prevention: Goals and Objectives for Action. Office
of the Surgeon General and National Action Alliance for Suicide Pre-
vention. Washington, DC: HHS. Available at www.surgeongeneral.
gov/library/reports/national-strategy-suicide-prevention/index.html

Upanne, M. (1998). Implementation of the suicide prevention strategy


in Finland first follow-up, in D. De Leo, A. Schmidtke, & R. F. W.
Diekstra (eds.), Suicide Prevention (pp 219-223). Netherlands:
Kluwer Academic Publishers.

Urzúa M., A. & Caqueo-Urizar, A. (2011). Construcción y evaluación


psicométrica de una escala para pesquisar factores vinculados
al comportamiento suicida en adolescentes chilenos. Universitas
Psychologica, 10(3), 721-734. Disponible en http://revistas.jave-
riana.edu.co/index.php/revPsycho/article/download/564/1167

van Gel, M., Vedder, P., & Tanilon, J. (2014). Relationship between
peer victimization, cyberbullying, and suicide in children and
adolescents: a meta-analysis. JAMA Pediatrics, 168(5), 435-
442. doi:10.1001/jamapediatrics.2013.4143

Vásquez-Rojas, R., & Quijano-Serrano, M. (2013). Cuando el intento


de suicidio es cosa de niños. Revista Colombiana de Psiquiatría,
42(1), 36-46. doi:10.1016/j.rcp.2013.11.004

Velásquez, J. M. (2013). Suicidio en el anciano. Revista Colombiana de


Psiquiatría, 42(1), 80-84.

Ventura-Juncá, Carvajal, C., Undurraga, S., Vicuña, P., Egaña, J., &
Garib, M. J. (2010). Prevalencia de ideación e intento suicida

128
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

en adolescentes de la Región Metropolitana de Santiago de


Chile. Revista Médica de Chile, 138(3), 309-315. doi:10.4067/
S0034-98872010000300008

Vianchá, M. A., Bahamón, M. L., & Alarcón, L. L. (2013). Variables


psicosociales asociadas al intento suicida, ideación suicida y
suicidio en jóvenes. Revista Tesis Psicológica, 8(1), 112-123.

Villa-Manzano, A. I., Robles-Romero, M. A., Gutiérrez-Román, M. G.,


Martínez-Arriaga, F. J., & Cabrera-Pivaral, C. E. (2009). Magnitud
de la disfunción familiar y depresión como factores de riesgo
para intento de suicidio. Revista Médica del Instituto Mexicano
del Seguro Social, 47(6), 643-646.

Wang, Y., Chen, S., Xu, Z., Shen, Z., Wang, Y., He, X., Wang, J. (2017). Fami-
ly history of suicide and high motor impulsivity distinguish suicide
attempters from suicide ideators among college students. Jour-
nal of Psychiatric Research, 90, 21-25. doi:10.1016/j.jpsychi-
res.2017.02.006

Webb, R. T., Kontopantelis, E., Doran, T., Qin, P., Creed, F., & Kapur,
N. (2012). Suicide risk in primary care patients with major phy-
sical diseases. Archives of General Psychiatry, 69(3), 256-264.
doi:10.1001/archgenpsychiatry.2011.1561

Wenzel, A., Brown, G. K., & Beck, A. T. (2009). Cognitive therapy for sui-
cidal patients. Scientific and clinical applications. Washington,
DC: American Psychological Association.

While, D., Bickley, H., Roscoe, A., Windfuhr, K., Rahman, S., Shaw, J.
… Kapur, N. (2012). Implementation of mental health service
recommendations in England and Wales and suicide rates,
1997-2006: A cross-sectional and before-and-after obser-
vational study. Lancet, 379(9820), 1005-1012. doi:10.1016/
S0140-6736(11)61712-1

129
REFERENCIAS

WHO, World Health Organization. (2012). For which strategies of


suicide prevention is there evidence of effectiveness? Copen-
hagen, Denmark: WHO Regional Office for Europe. Available at
http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0003/168843/
HEN-Suicide-Prevention-synthesis-report.pdf

WHO, World Health Organization. (2012). For which strategies of


suicide prevention is there evidence of effectiveness? Copen-
hagen, Denmark: WHO Regional Office for Europe. Available at
http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0003/168843/
HEN-Suicide-Prevention-synthesis-report.pdf

WHO, World Health Organization. (2012). For which strategies of


suicide prevention is there evidence of effectiveness? Copen-
hagen, Denmark: WHO Regional Office for Europe. Available at
http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0003/168843/
HEN-Suicide-Prevention-synthesis-report.pdf

WHO, World Health Organization. (2013). Mental Health Action


Plan 2013-2020. Geneva, Switzerland: WHO Document Pro-
duction Services. Available at http://apps.who.int/iris/bitstre
am/10665/89966/1/9789241506021_eng.pdf

WHO, World Health Organization. (2014, May). World Health Organiza-


tion Map Production: Health statistics and information systems
(HSI). Available at http://gamapserver.who.int/mapLibrary/Files/
Maps/Global_AS_suicide_rates_bothsexes_2012.png?ua=1

WHO, World Health Organization. (2016, April). Suicide. Available at


http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs398/en/

WHO, World Health Organization. (2016, May). Suicide data. Avai-


lable at www.who.int/mental_health/prevention/suicide/sui-
cideprevent/en/

130
CONDUCTA SUICIDA EN BOYACÁ

World Health Rankings. (2016, May). World Health Rankings. Live


longer live better: Suicide. Available at http://www.worldlifeex-
pectancy.com/cause-of-death/suicide/by-country/

Wyman, P. A. (2014). Developmental Approach to Prevent Adolescent


Suicides: Research Pathways to Effective Upstream Preventive
Interventions. American Journal of Preventive Medicine, 47(3 0
2), S251-S256. doi:10.1016/j.amepre.2014.05.039

Zalsman, G., Hawton, K., Wasserman, D., van Heeringen, K., Arensman,
E., Sarchiapone, M., & Zohar, J. (2016). Suicide prevention strate-
gies revisited:10-year systematic review. Lancet Psychiatry, 3(7),
646-659. doi:10.1016/S2215-0366(16)30030-X

Zalsman, G., Hawton, K., Wasserman, D., van Heeringen, K., Arens-
man, E., Sarchiapone, M., Zohar, J. (2017). Evidence-based na-
tional suicide prevention task force in Europe: A consensus po-
sition paper. European Neuropsychopharmacology, in press.
doi:10.1016/j.euroneuro.2017.01.012

Zerwas, S., Larsen, J. T., Petersen, L., Thornton, L. M., Mortensen, P.


B., & Bulik, C. M. (2015). The incidence of eating disorders in a
Danish register study: Associations with suicide risk and mortali-
ty. Journal of Psychiatric Research, 65, 16-22. doi:10.1016/j.
jpsychires.2015.03.003

Zisook, S., Lesser, I. M., Lebowitz, B., Rush, A. J., Kallenberg, G., Wisniews-
ki, S. R.,Trivedi, M. H. (2011). Effect of antidepressant medication
treatment on suicidal ideation and behavior in a randomized
trial: an exploratory report from the combining medications to
enhance depression outcomes study. The Journal of Clinical
Psychiatry, 72(10), 1322-1332. doi:10.4088/JCP.10m06724

131
Este libro se terminó de imprimir
en el mes de noviembre de 2018
en Búhos Editores Ltda.

También podría gustarte