Posadas Navideñas: Renacer con Jesús
Posadas Navideñas: Renacer con Jesús
Queridos hermanos: Con mucha alegría e ilusión les presentamos este sencillo
material para vivir las posadas navideñas 2022; recordando que las posadas son
tradición, simbolismo y comunidad. Después de pasar por los momentos críticos de
pandemia podemos decir que estamos en la etapa de renacer. Por eso en esa
sintonía ha sido elaborado el lema de estas posadas “Renacer con Jesús en el Nuevo
Belén”, ese Nuevo Belén de nuestro corazón, ese Nuevo Belén de nuestra familia,
ese Nuevo Belén como parroquia, como jóvenes, como niños, de los migrantes, en
la pobreza, en los enfermos.
Que además de renacer con Jesús, también renazca nuestra conciencia ecológica,
esa que cuida de no usar duroport, de no tirar basura, de no usar los plásticos de un
solo uso y la quema de pólvora.
¡Feliz Navidad!
1. Recoger el misterio y hacer una oración espontánea en la casa de donde
sale la posada.
2. Procesión a la casa que recibirá el misterio. No olvidar que el sonido de la
tortuga, los chinchines, los villancicos y la luz de los faroles durante el
recorrido, invitan a un ambiente de paz, alegría, lleno de ilusión y
esperanza.
3. Al llegar a la casa, pedir posada con el canto tradicional: “Quién toca la
puerta…”.
4. Reunidos en la casa con la familia que recibe; todos juntos cantar un
villancico.
Oración inicial
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Virgen María, al vivir este tiempo de posadas queremos renacer con tu hijo Jesús, y
por eso nos entregamos a tu amoroso corazón, un corazón sencillo, humilde generoso
que no dudó en interrumpir sus planes para aceptar el plan de Dios.
Gracias por ser la misionera que se acerca a nosotros para acompañarnos por la vida,
abriendo nuestros corazones a la fe con tu cariño materno. Queremos aprender de
tu generosidad, de tu valentía, de ese sí sin reservas y que iluminados por tu amor
podamos dar respuesta y testimonio de vida a toda nuestra comunidad.
Dios te Salve María...
5. Tema de la Posada: Desarrollar el tema.
6. Oración final para todos los días al terminar el tema:
Jesús, tú naces allí donde hay amor y caridad, donde las personas que sufren sienten
alivio, donde las ilusiones se hacer realidad, donde hay personas trabajan por un
mundo mejor, allí donde se cuida de nuestra casa común, la madre tierra.
Haznos más hermanos, más sencillos, más cercanos y humanos, más justos y
misericordiosos. En el nuevo Belén llénanos de tu amor, de tu alegría y tu vida. Amén.
Avisos:
• El día 16 de diciembre se hará la bendición de las andas a las 6:00 p.m. en el
templo para las posadas del casco urbano.
• A continuación, se presenta una Oración especial de bendición de las andas
para las otras comunidades.
Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo.
Respondemos todos: Bendito seas por siempre, Señor.
Durante estos días de posadas acompañaremos a María y José hasta Belén y meditaremos el
gran amor del Hijo de Dios, que ha querido habitar con nosotros. Pidamos, pues, a Dios que
estas posadas aviven en nosotros la fe cristiana y nos ayuden a celebrar más intensamente
estas fiestas de Navidad.
Oremos: Bendito seas, Señor y Padre nuestro, que nos concedes recordar con fe en estos
días de Navidad los misterios del nacimiento de Jesucristo. Concédenos vivir también a la luz
de los ejemplos de la Sagrada Familia en peregrinación y ser enriquecidos con sus virtudes, y
así renacer con Jesús en el nuevo Belén. Bendice estas andas y bendícenos a todos nosotros.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
R/. Amén.
Bienvenida:
Acordémonos que Jesús nace en nuestro corazón cuando cuidamos de alguna forma
de alguien más, al hambriento, al enfermo, al forastero, al que por alguna razón no
deja ese vicio que no lo deja levantarse pero que necesita de nuestro apoyo lleno de
esperanza.
Actividad:
Repartir corazones de cartulina roja y que los asistentes escriban el o los nombres de la
familia y que los coloquen en el árbol de Navidad.
Bienvenida:
Hermanas y hermanos, bienvenidos a este segundo día de posada de Navidad. Queremos
renacer con Jesús en el nuevo Belén. Es decir, queremos entusiasmarnos en nuestro servicio
a los demás, en nuestra vida de fe, en nuestro compromiso en la Iglesia. Jesús nos anima,
nos fortalece y regala lo que necesitamos para ser sus discípulos misioneros.
Hoy se nos presenta al ejemplo de familia; a la familia de Nazaret, una familia que luchó por
mantenerse juntos en cada momento, que sufrió, que pasó momentos de dolor de angustia,
de alegrías y de discusiones posiblemente, pero cuidándose entre sí.
Dios se hizo humano y quiso nacer en el seno de una familia, desde entonces todo lo
humano quedó elevado al plan divino y la puerta por la que Dios quiso asumir nuestra
condición humana es precisamente en la familia. Y si vemos bien, los relatos bíblicos del
nacimiento de Jesús tienen como centro la familia. En ella Jesús nace, se deja cuidar por
María y José, por eso, la familia es la protagonista de la Navidad.
El encierro de esta pandemia nos ha hecho redescubrirnos como familia, nos peleamos, nos
alegramos, nos desilusionamos, nos reencontramos inclusive a nosotros mismos dentro de
nuestra propia familia. No ha sido nada fácil, pero la invitación o el anuncio o llamado que
nos hace el Ángel de la Navidad es renacer con Jesús en ese nuevo Belén de nuestra familia.
Que el amor que nos tenemos entre la familia nos vuelva a juntar.
Para reflexionar juntos: (queda libre si lo quieren compartir, recordando que el mensaje
deberá hacerse en positivo= no mencionar lo malo sino sólo cosas buenas)
Actividad:
Escuchamos el canto “Aquí está mi familia Señor” de: Paz y Bien Music, mientras todos
nos tomamos de la mano y nos sentimos parte de la familia. Aplaudimos como signo
festivo de encuentro.
Canto: Villancico
Renacer en el nuevo Belén de nuestra parroquia
Bienvenida:
En el texto que acabamos de escuchar, vemos cómo al vivir esa experiencia maravillosa del
encuentro personal con Jesús, cambia la vida, las formas de actuar, de pensar. El texto nos
muestra claramente tres momentos importantes en la vida de una persona cristiana: acudir
a la enseñanza, oración continua, y fracción del pan. Y eso perfectamente lo encontramos
en nuestra parroquia, acudiendo a misas o a los espacios de formación, visitar al Santísimo,
participar de la Eucaristía. La parroquia somos todos y estamos invitados a caminar juntos
en comunión, en participación y a renovamos en la alegría de la misión.
Actividad:
Visitar la página de Facebook de la parroquia y darle un “like". Sigue el enlace o escanea
el código qr :
[Link]
Que el nacimiento de Jesús nos haga construir iglesia, parroquia para todos ¡caminemos
juntos, siendo testimonio de fraternidad en Guastatoya!
Bienvenida:
Hermanas y hermanos, bienvenidos a este cuarto día de posada de Navidad. Queremos
renacer con Jesús en el nuevo Belén de nuestras comunidades. Es decir, queremos
entusiasmarnos en nuestro servicio a los demás, en nuestra vida de fe, en nuestro
compromiso en la Iglesia. Jesús nos anima, nos fortalece y regala lo que necesitamos para
ser sus discípulos misioneros.
Hoy, ese nuevo Belén al que se refiere el tema de esta posada, nos recuerda que grandes
cosas suceden viviendo en comunidad y que estamos llamados a renacer con Jesús como
miembros activos de nuestras comunidades, que el monstruo de la pandemia se alejó, se
debilitó, que con fe, esperanza y amor lo estamos venciendo.
Pues, así como los pastorcitos que nos narra la lectura, así son los miembros de nuestras
comunidades, no son perfectas, no son iguales, no son parejas, tienen sus diferencias, sus
características y ahora todos nosotros estamos llamados a reactivarlas, a asumir
compromisos, a participar dentro de nuestra parroquia desde donde estamos; anunciando
la Buena Nueva, somos como los pastorcitos que no eran expertos en hablar, eran personas
sencillas pero que sin miedo corrieron a anunciar con gran alegría el nacimiento de Jesús y
ahora; al nuevo Belén se va y se viene por caminos de alegría.
Actividad:
Para el día de mañana en la quinta posada, los presentes invitaremos a otra persona y
previamente le contaremos lo que hemos visto en estos cuatro días de posadas. Y les
contaremos lo que ha sucedido o está sucediendo con las comunidades de la parroquia.
Hoy, queremos dedicar esta posada a nuestra juventud, a esos jóvenes que tenemos en
casa, en la familia, en la comunidad, en nuestros sectores y parroquia y que a veces los
“grandes” los vemos como bichos raros (es un término que usan los jóvenes cuando se les
pregunta si saben cómo son vistos por los adultos)
El Papa Francisco, hace un tiempo, exhortaba a los jóvenes diciéndoles "Hagan lío, pero
también ayuden a arreglar y organizar el lío que hacen. Un lío que nos dé esperanza, que
nazca de haber conocido a Jesús". En el contexto de nuestras posadas sería de haber
renacido con Jesús. Pero ¿Cómo esperamos que los jóvenes hagan eso, si no los
acompañamos? ¿Si los criticamos a cada rato? ¿Si les exigimos más de lo que ni nosotros
mismos podemos dar? El ambiente de los jóvenes muchas veces es como ese cielo
estrellado pero oscuro de la noche cuando nació Jesús, les da miedo caminar, mucho miedo
enfrentarse a una familia y/o sociedad exigente.
Hoy estamos invitados a ser esa estrella que los ilumina, que los guía, que los orienta, y que
confié en ellos. Estamos invitados ayudarlos a repartir ese don gratuito de su juventud.
Acompañando a nuestros jóvenes, teniendo tiempo y valorándonos todos, podremos ser
también luz y esperanza para muchos hermanos y cuando menos lo hemos pensado nuestro
acompañamiento ha servido para que ellos no tengan miedo a responderse estas
preguntas: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Cómo ser feliz? ¿Por qué amo? ¿A que me
llama Dios? Porque para responder a estas preguntas, los hemos acercado a Dios que se
hizo hombre.
Seamos para nuestros jóvenes, esos adultos que necesitamos cuando teníamos su edad.
Actividad:
Durante el día de mañana llamemos, visitemos o enviemos un mensaje a ese nieto, a ese sobrino,
a ese hijo, a ese primo, a ese ahijado joven que hemos descuidado como adulto acompañante y le
decimos lo mucho que lo ama Dios y que le pedimos a Dios por su vida, por sus decisiones y que
ahora que nace Jesús deseamos que renazca en su vida para que sea o siga siendo muy feliz.
Bienvenida:
Hermanas y hermanos, bienvenidos a este sexto día de posada de Navidad. Queremos
renacer con Jesús en el nuevo Belén, ahora de los niños. Es decir, queremos entusiasmarnos
en nuestro servicio a los demás, en nuestra vida de fe, en nuestro compromiso en la Iglesia.
Jesús nos anima, nos fortalece y regala lo que necesitamos para ser sus discípulos
misioneros.
En estos días estamos recordando que José y María, al llegar a Belén, no tenían un lugar en
ninguna posada; que desde que el ángel le habló en el sueño a José de no tener miedo al
tomar como esposa a María y luego también de salir a Egipto para proteger a su hijo, vemos
como asumen su paternidad con amor, responsabilidad, cuidado.
Hoy, esta posada queremos dedicarla a los pequeños y sencillos de nuestras casas, a los
niños. Los impactos de pandemia se pueden observar en varios aspectos, pero en cuánto a
los niños notamos que su fragilidad de algún modo ha sido golpeada por el encierro, por la
intolerancia de muchos que los tienen a su cuidado.
Los niños nos enseñan a acercarnos a Dios, porque Jesús tiene una preferencial cercanía
con los niños, son ejemplo de paz y reconciliación y a nosotros los adultos ¿Cuánta paz nos
hace falta en nuestros corazones? Los niños, además, participan en la transformación de la
Iglesia, al estar alegres y nosotros como verdaderos cristianos siempre debemos estar
alegres en el servicio como tus hijos más pequeños.
Todos a nivel general, estamos obligados a dejar un mundo mejor para ellos, educándoles
en la fe, con el ejemplo de buenas prácticas humanas, ecológicas, solidarias. A los niños no
debemos verlos solo como el futuro, pues tienen su lugar en la realidad de hoy, son el
presente de nuestra Iglesia, deseando trabajar arduamente y con alegría.
Actividad:
Los invitamos a asistir a la misa de niños, el tercer domingo de cada mes a las 10:00 am
Bienvenida:
Hermanas y hermanos, bienvenidos a este séptimo día de posada de Navidad. Queremos
renacer con Jesús en el nuevo Belén, hoy, por los migrantes. Es decir, queremos
entusiasmarnos en nuestro servicio a los demás, en nuestra vida de fe, en nuestro
compromiso en la Iglesia. Jesús nos anima, nos fortalece y regala lo que necesitamos para
ser sus discípulos misioneros.
En las últimas semanas se han observado que continúa el tránsito de personas venezolanas
por Guatemala, muchas de ellas en condiciones de agotamiento, cansancio, sin recursos
económicos, con enfermedades y con necesidades de ayuda humanitaria.
Los migrantes pasan por nuestro territorio como personas desconocidas. Sin embargo,
debemos recordar que es con ellos con quienes se identifica el Señor Jesús cuando dice: “En
verdad les digo que cuanto hicieron con uno de estos pequeños, conmigo lo hicieron”. Por
eso debemos mirar con misericordia a nuestros hermanos migrantes. Y cuando toquen a
nuestras puertas, responder con nuestra ayuda y protección.
Del Evangelio según san Lucas (2,1-5) Por aquellos días, se promulgó un edicto de César
Augusto, que ordenaba un censo de todo el imperio. Este primer censo se hizo cuando
Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a empadronarse, cada uno en su propia ciudad;
así es que también José, perteneciente a la casa y familia de David, se dirigió desde la ciudad
de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, para empadronarse, juntamente
con María, su esposa, que estaba encinta. Palabra de Dios.
Muchos de nosotros tenemos familiares migrantes en otras partes del mundo. Sabemos
que están lejos de su tierra, de la familia, que pasan por momentos difíciles, que corren
muchos riesgos. También, a veces, desvían su camino. Somos testigos de los grandes
dolores y dificultades que muchas familias han tenido que sufrir por la migración. Estamos
muy agradecidos con ellos y con Dios cuando nos ayudan en nuestras necesidades.
Actividad:
Escribimos en un papel los nombres de todos nuestros familiares migrantes. Después
los ponemos en el árbol de Navidad de nuestras casas y nos comprometemos a tener un
pequeño detalle con ellos: una llamada, un mensaje especial… lo que se nos ocurra.
canto: villancico
Renacer en el nuevo Belén en medio de los enfermos
Bienvenida:
Hermanas y hermanos, bienvenidos a este octavo día de posada de Navidad. Queremos
renacer con Jesús en el nuevo Belén, de los enfermos. Es decir, queremos entusiasmarnos
en nuestro servicio a los demás, en nuestra vida de fe, en nuestro compromiso en la Iglesia.
Jesús nos anima, nos fortalece y regala lo que necesitamos para ser sus discípulos
misioneros
El Papa Francisco nos recuerda que “cuando una persona experimenta en su propia carne
la fragilidad y el sufrimiento a causa de la enfermedad, también su corazón se entristece, el
miedo crece, los interrogantes se multiplican”. El sufrimiento de nuestros hermanos
enfermos se convierte en una urgente llamada a cada uno de nosotros para que los
acompañemos, los cuidemos y oremos por ellos.
Del Evangelio según San Mateo (25,31-36): «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre,
y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas
las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y
pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su
derecha: “Vengan ustedes, benditos de mi Padre; hereden el reino preparado para ustedes
desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me
dieron de beber, fui forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y
me visitaron, en la cárcel y vinieron a verme”.
Tal vez muchos de los enfermos no podrán disfrutar o vivir la Navidad. Muchos la pasarán
en el hospital. Lo importante es que puedan estar acompañados de toda la gente que los
quiere. Muchos no tienen quién los acompañe, de manera que gente de buen corazón
acude a su lado para darles ánimo y compañía.
Agradecemos a todas las personas que cuidan a los enfermos. Hoy, especialmente, en la
situación de pandemia, a los ministros de la Eucaristía de nuestra comunidad que les llevan
la Eucaristía, oran con ellos, los acompañan y se interesan por su salud en nombre de toda
la comunidad parroquial.
Actividad:
Visitar y llevar una ayuda a los enfermos de nuestra comunidad. De esta manera
renacemos con Jesús en el nuevo Belén. Le llevamos el mensaje de Navidad. Ver la
tarjetita del anexo, leerla, sacar copias y todos nos convertimos en emisarios de Buena
Nueva.
Bienvenida:
Hermanas y hermanos, bienvenidos a este noveno día de posada de Navidad. Queremos
renacer con Jesús en el nuevo Belén, en medio de las situaciones de pobreza. Es decir,
queremos entusiasmarnos en nuestro servicio a los demás, en nuestra vida de fe, en
nuestro compromiso en la Iglesia. Jesús nos anima, nos fortalece y regala lo que
necesitamos para ser sus discípulos misioneros
Los pastores representan a las gentes sencillas, que viven pobremente. El misterio de la
Navidad les encuentra trabajando, como todos los días. Escuchan el anuncio del ángel, quizá
porque están despiertos, en vela, mientras otros duermen. Llevan la noticia entre amigos y
familiares. Acuden juntos a Belén, dándose ánimo los unos a los otros, y ofreciendo lo poco
que tienen: los frutos de su trabajo. Los más humildes y los más pobres saben acoger el
mensaje de la Navidad.
Del Evangelio según san Lucas (2,8-16): Había unos pastores en la zona que cuidaban por
turnos los rebaños a la intemperie. Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor
los cercó de resplandor y ellos sintieron un gran temor. El ángel les dijo:
—No teman. Miren, les doy una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy
les ha nacido en la ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor. Esto les servirá de señal:
encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
Cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se decían:
—Crucemos hacia Belén, a ver lo que ha sucedido y nos ha comunicado el Señor.
Fueron rápidamente y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre.
El Papa Francisco nos invita a salir a las periferias a anunciar la Buena Nueva allá donde solo
suele haber malas noticias. Hacerlo llevando nuestra solidaridad, ayuda y escucha. El Niño
Jesús nos mueve a ser solidarios durante todo el año, no solo en Navidad. Por eso en nuestra
parroquia existen proyectos a los que nos podemos sumar con nuestro corazón y manos.
Muchas personas, desde la fe y la caridad, ayudan a quien lo necesita, se acercan a las
personas que están pasando por un momento de gran dificultad y buscan un futuro mejor
para todos.
Compartimos brevemente
1. ¿De qué manera somos solidarios con las personas que sufren una situación de
pobreza?
2. ¿Qué otras situaciones de pobreza podemos mencionar?
Actividad:
Tener un detalle, llevar una despensa o una ayuda a una familia que lo necesite. De esta
manera renace Jesús en el nuevo Belén.
Canto- villancico: Campana sobre campana
ANEXOS
ADENTRO AFUERA
EL PORTAL DE BELÉN
Todo es Fe y es amor, en la
navidad
Dios se hizo hombre y nació Dios se hizo hombre y nació
para caminar como uno más entre nosotros. para caminar como uno más entre nosotros.
Cuánta bondad en su acto, Cuánta bondad en su acto,
cuánta fe tuvo en el ser humano. cuánta fe tuvo en el ser humano.
Ten fe en Él, mejora día a día, Ten fe en Él, mejora día a día,
no te rindas a la enfermedad. no te rindas a la enfermedad.
En Nochebuena y Navidad reza, entrégate al Señor. En Nochebuena y Navidad reza, entrégate al Señor.
Verás que a fin de cuentas su amor siempre cura. Verás que a fin de cuentas su amor siempre cura.
¡Feliz Navidad! ¡Feliz Navidad!
PARROQUIA PARROQUIA
SANTO CRISTO DE SANTO CRISTO
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