Innovación y Desafíos: El impacto de la IA en el ámbito universitario
Somos testigos de como la IA ha transformado la educación superior, al convertirse en
una herramienta poderosa en diversos campos de la sociedad. Si bien existen
preocupaciones sobre su uso y el como impactara en el proceso educativo tradicional.
¿Acaso se podrá asegurar que la maquina supere al ser humano? Según Sal Khan
(2023), fundador de la academia Khan; afirma que su herramienta auxiliar pedagógico,
denominado “khanmigo”; bien encuadrada puede ayudar a los alumnos a consolidar lo
aprendido y a mejorar la confianza en si mismos. Ante esta percepción, nos
preguntamos lo siguiente: ¿es beneficioso o perjudicial el empleo de la IA en la
educación universitaria? Consideramos que la inteligencia artificial es beneficiosa para
la educación universitaria, claro esta que de una manera adecuada y óptima para la
educación. A continuación, explicaremos nuestras razones.
Opinamos que la IA tiene un potencial de revolucionar positivamente la forma en que
nos enseñan y el como aprendemos. Primero uno de los mayores beneficios del uso de
la IA en la educación universitaria es la personalización del aprendizaje, el análisis del
rendimiento y los patrones de aprendizaje de los estudiantes; para poder ofrecer
contenidos y recursos adaptados a sus necesidades individuales. Por ejemplo, la función
de khanmigo hace posible que los estudiantes conversen con personajes históricos o
literarios virtuales, para que refinen sus argumentos antes de una participación real en
clase. Además, según un estudio sobre el método de la academia Khan; los estudiantes
de escuelas ordinarias usan la herramienta 18 horas al año haciendo que su nivel de
conocimientos aumente del 30% al 50% en comparación con otros alumnos. Con todo
esto, ¿Alguien sigue dudando de tan valiosos beneficios? Segundo, pensamos que hay
que destacar el papel que juega los profesores en la enseñanza tradicional y el como la
transformación digital ha cambiado la forma de enseñar, como bien sabemos la IA
puede liberar a los profesores de tareas administrativas y repetitivas; permitiéndoles
dedicar mas tiempo a la interacción y retroalimentación con los estudiantes. Por
ejemplo, los sistemas de la IA pueden automatizar la corrección de exámenes y/o tareas,
gestionar inscripción en cursos y proporcionando asistencia académica en línea las 24
horas del día.
Por último, ante lo dicho reafirmamos nuestra postura, que el uso de la inteligencia
artificial es beneficioso para la educación universitaria y que no debemos de tener
miedo a una “maquinita”, puesto que para crear nuevas tecnologías se necesita de la
intervención humana. Entonces ¿Por qué temerle a la incorporación tecnológica?
Además, la integración de la inteligencia artificial en la educación universitaria
representa una oportunidad transformadora que no solo mejora la calidad del
aprendizaje, sino que también optimiza la experiencia educativa para estudiantes y
profesores por igual. En definitiva, nos parece que la implementación de la IA en la
educación universitaria no solo optimiza la eficiencia y efectividad del proceso
educativo, sino que también promueve el acceso a una educación de alta calidad,
preparándonos mejor para los desafíos del futuro.