Lactante
Segú n la OMS se define la etapa del lactante aquella que se inicia a los 28 días de
vida del niñ o y finaliza a los 2 añ os de edad. Se caracteriza por un acelerado ritmo
del crecimiento y de las habilidades psicomotrices.
Lactante menor: 30 dias – 11 meses + 29 dias
Lactante mayor: 12 meses - 23 meses + 29 dias
Crecimiento
El crecimiento en el período de lactancia es menor que el de al vida intrauterina,
pero mayor que el de als etapas preescolar y escolar. El crecimiento del lactante
será analizado en relació n con sus variaciones en peso, talla, perímetro cefá lico.
frecuencia respiratoria, frecuencia cardíaca, presió n arterial, agudeza visual, senos
paranasales y dentició n.
Peso
Durante los primeros días de vida extrauterina los niñ os pierden hasta el
10% de su peso corporal; esto es debe a la adaptació n a la nueva vida fuera
del ú tero. Una vez que es ha logrado esta adaptació n (siete adiez días
después del nacimiento), es vuelve a tener el peso inicial.
En el primer trimestre, los niñ os sanos, bien cuidados, tienen un aumento
promedio de 25 a 33 gramos de peso diariamente o de un kilogramo cada
mes.
En le segundo trimestre le aumento promedio es de aproximadamente 600
g/mes.
En el tercer trimestre el incremento promedio es aproximadamente de 500
g/mes.
Durante el segundo añ o, el incremento promedio es de aproximadamente
200 g/mes.
El peso es generalmente un poco mayor para los niñ os que para las niñ as.
Talla o longitud
Los niñ os sanos, bien cuidados, aumentan en promedio 9 cm en el primer
trimestre de vida extrauterina;
7 cm en el segundo trimestre;
5 cm en el tercero,
3 o 4cm en el cuarto.
En el primer trimestre del segundo añ o los niñ os suelen aumentar 3.5 cm;
en el segundo, 3 cm;
en el tercero, 2.5 cm
y en el cuarto, 2 cm.
De modo que durante el primer añ o el aumento de talla es de unos 25 cm
y durante el segundo, de 12 cm; ,así un niñ o que nace con 50mc medirá de
74 a 75 cm ne us primer cumpleañ os y de 85 a 86 cm en el segundo.
Durante los dos primeros añ os de vida extrauterina, la talla de los niñ os es mayor
que al de las niñ as, diferencia esta con la que casi siempre nacen y es hasta de 1cm.
El promedio de talla para los niñ os a los dos añ os es 85,9 cm y el de las niñ as, 84,4
cm.
Perimetro cefálico
El perímetro cefá lico mide la circunferencia de la cabeza, la cual crece rá pidamente
en los primeros meses de la vida extrauterina; este crecimiento se da en armonía
con le del encéfalo, cuyo peso a los seis meses de edad corresponde al 50% del que
tiene la del adulto y a los doce meses, al 60% del mismo.
Durante el primer trimestre de la vida extrauterina el perímetro cefá lico se
incrementa en promedio 2cm/mes;
en el segundo trimestre aumenta en promedio 1cm/mes,
y en los seis meses siguientes, 0,5 cm/mes en promedio.
Del primero al segundo cumpleañ os, el aumento es de 3cm. de tal modo que,
en un niñ o que nació con 34 cm de perímetro cefá lico, este suele medir +-
49 cm a los dos añ os de edad.
Frecuencia respiratoria
La frecuencia respiratoria varía en el transcurso del tiempo: inicialmente es
mayor, un recién nacido tiene de 40 a 59 respiraciones por minuto:
un lactante menor de 30 a 49,
y el lactante mayor de 25 a 39.
Frecuencia cardíaca
Presión arterial
Dentición
Los primeros dientes suelen hacer erupció n alrededor de los seis meses: en
condiciones normales, su erupció n no debe iniciar má s allá de los dieciocho meses.
Desarrollo
A continuació n se presentará n los hechos má s importantes en relació n con el
desarrollo desde el punto de vista psicomotor, cognoscitivo, psicosexual y
psicosocial.
Desarrollo psicomotor
Segú n Arnold Gessell, el desarrollo psicomotor se puede analizar mediante la
observació n de cuatro conductas: motriz, adaptativa, del lenguaje y personal social.
Conducta motriz
El desarrollo de la actividad motriz depende del crecimiento ed los mú sculos, de
los huesos y del sistema nervioso central. Se presenta cefalocaudalmente (de la
cabeza a los pies) y en las extremidades, de lo proximal a lo distal (de al parte má s
cercana al tronco a al má s alejada de él). Este desarrollo le permite la niñ o le
control muscular y un desplazamiento cada vez mayor.
o En los tres primeros meses, el niñ o aprende adominar los doce mú sculos
oculomotores;
o de los tres a los seis meses. Los mú sculos de la cabeza y los brazos;
o de los seis a los nueve meses, los del tronco y los de las manos;
o de los nueve a los doce meses, los de las piernas, los pies y los dedos.
o Del primero la segundo año es da un perfeccionamiento paulatino de lo
adquirido en el primer añ o.
o Del primero al tercer mes, el niñ o, acostado boca arriba, mueve los
miembros superiores y los inferiores como pedaleando: levanta al cabeza y
el pecho. Abre y mira sus manos. Cuando ya sostiene al cabeza se da la etapa
Il del caminar, llamada está tica.
o De los cuatro a los seis meses, al levantarlo o sentarlo, el niñ o mantiene la
cabeza bien sostenida; estando boca abajo; se voltea. Lleva todo a su boca:
juega con sus manos, las cuales ya mantiene abiertas, y luego con sus pies.
o De los siete a los nueve meses aprende a sentarse solo, inicialmente con
apoyo y luego sin el. En posició n boca abajo, se arrastra, intenta y luego
ejecuta movimientos de gateo; cogido de sus manos, se sostiene de pie, con
lo cual entra en la etapa IIl del caminar, conocida como de transició n.
o De los diez a los doce meses, el niñ o permanece firme, de pie, por largo
tiempo, se para sostenido de la barandilla de la cama y gatea bien, lo que
constituye la etapa IV del caminar.
o De los trece a los dieciséis meses, casi todos los niñ os caminan, para
posteriormente ser capaces de correr: es la etapa V del caminar, en al cual
hay progreso del caminar, asentando el taló n y las puntas de los pies
(caminar maduro); ademá s, ya puede subir gateando por las escaleras.
o De los diecisiete a los veinte meses, sus logros motores le permiten
lanzar y patear la pelota y subir por escaleras aunque aú n sin alternar los
pies.
o De los veintiuno a los veinticuatro meses salta en los dos pies, baila, se
empina y baja escaleras sin alternar los pies.
Conducta del lenguaje:
La conducta del lenguaje se refiere a la comunicació n visible y audible.
o Del primero al tercer mes, la expresió n se hace despierta y viva, la mirada
es directa y definida, y emite sonidos como a e y u.
o De los cuatro a los seis meses aparece el parloteo, da gritos de alegría, rie
a carcajadas y al final del período, trata de imitar sonidos.
o Del séptimo al noveno mes es la época del laleo y el balbuceo; se
perfecciona al respuesta vocal social y el niñ o ríe fuertemente. Al final del
período, imita sonidos y pronuncia sílabas como ba, da o ca y une silabas al
azar, que es pueden confundir con palabras como papapa. mamama.
o De los diez a los doce meses dice de uno a tres disílabos claros y con
sentido preciso; llama a la madre, responde al nombre, comprende el no,
aprende a decir adió s con lamano y a dar palmaditas a manera de aplauso.
o De los trece a los dieciséis meses desarrolla una jerga particular; señ ala,
parlotea ininteligiblemente, dice varias palabras y combina dos de ellas;
ademá s, a unos pocos objetos los llama por el nombre.
o De los diecisiete a los veinte meses generalmente dice de diez a veinte
palabras, incluido su nombre; muestra y nombra un dibujo; acata ó rdenes
sencillas. Aproximadamente a los dieciocho meses dice al primera frase, y
adquiere la capacidad de la negació n.
o De los veintiuno a los veinticuatro meses hace frases de tres o má s
palabras (sustantivos y verbos) y cuenta experiencias inmediatas.
Conducta personal social
La conducta personal social se refiere a als relaciones con al cultura, al desarrollo
de las habilidades sociales.
o El niño de uno a tres meses se anima ante los preparativos para su
alimentació n y sonríe cuando recibe estímulos visuales y auditivos
cariñ osos.
o De los cuatro a los seis meses contempla su imagen en el espejo y sonríe
cuando la ve. Distingue si se le habla amigable o bruscamente; mira a quien
lo llama; y pone atenció n cuando se le habla.
o Del séptimo al noveno mes distingue a los extrañ os; reacciona cuando ve
su imagen en un espejo; muerde los juguetes, los chupa y busca los que
está n fuera de su alcance.
o De los diez a los doce meses ayuda a vestirse, entrega juguetes, señ ala con
el índice, aplaude, hace ademá n de adió s y muecas.
o De los trece a los dieciséis meses es capaz de indicar que su ropa está
mojada.
o De los diecisiete a los veinte meses reconoce y nombra cinco, seis o má s
partes de su cuerpo y varios objetos; maneja bien la taza y burdamente la
cuchara. Inicia el control de esfínteres.
o De los veintiuno a los veinticuatro meses come solo, se refiere a sí mismo
por su nombre e inicia la imitació n doméstica.
Desarrollo cognoscitivo:
El desarrollo cognoscitivo en el lactante corresponde a la etapa que Jean Piaget
llamó sensoriomotriz. En esta etapa empieza la construcció n de la realidad
mediante el paso por cada uno de los estadios, que si bien se expresan con un
rango de edad, no tienen un calendario rígido y sí muchas variaciones en este
aspecto.
Estadio de reacciones circulares primarias (de un mes a cuatro meses)
o Comienza a establecerse la coordinació n ojo-mano y se forman há bitos
motores y percepciones.
o Los objetos y el espacio de acció n se convierten en unidades de experiencias
diferenciadas, pero aisladas.
Estadio de reacciones circulares secundarias(de cuatro a diez meses)
o Comienza la diferenciació n de causa y efecto y la noció n del tiempo se
introduce con el antes y el después.
o Se empieza a delinear intencionalidad en la conducta (el niñ o se da cuenta
de que de una acció n resulta una consecuencia).
o Integra esquemas como la visió n, la audició n y la prensió n.
o Ha asimilado el modo de hacer las cosas.
o Es capaz de imitar sistemá ticamente los movimientos observados y algunos
sonidos.
o Aparece el sentido de permanencia del objeto y se expresan las raíces
genéticas del interés, que dará n lugar al afecto.
Estadio de coordinación de respuestas secundarias y su aplicación a
nuevas situaciones (de diez a doce meses)
o El niñ o aplica los modos ya familiares de experiencias anteriores a
experiencias con objetos y situaciones nuevas, pero ahora con intenció n,
para lograr al separació n entre medio y propó sito.
o Adquiere la capacidad de diferenciar y generalizar.
Estadio de reacciones circulares terciarias (de doce a dieciocho
meses).
o Logra al diferenciació n inicial de cosas como objetos con cualidades
distintivas; el establecimiento de las relaciones de los objetos entre si
proporciona los rudimentos de la retenció n y la memoria.
o Adquiere el conocimiento de las relaciones espaciales de los objetos, que le
permite adaptar bloques, encajar, llenar y vaciar.
o Reconoce la capacidad de otros individuos para generar acciones.
o El juego es estímulo y diversió n, má s en funció n del medio interno
(decidido por el niñ o).
Estadio de invención de nuevos medios mediante combinaciones
mentales (de dieciocho a veinticuatro meses)
o Percibe y recuerda un objeto por lo que comprende de él, prevé al acció n y
formula nuevas imá genes propias: piensa.
o Se comprende a sí mismo como entidad ú nica.
o Las pautas sensoriomotrices son remplazadas lentamente por desempeñ os
semimentales (es capaz de predecir el éxito o le fracaso de las acciones sin
ejecutarlas).
o Pasa del juego funcional al juego simbó lico y adquiere la identificació n por
la capacidad de imitar y de diferenciar.
Desarrollo psicosexual:
El desarrollo psicosexual, emocional o afectivo se relaciona con todos los cambios
para la construcció n del aparato psíquico, para el desarrollo de la personalidad.
Etapa oral sensorial respiratoria (hasta los 18 meses)
o Al comienzo de esta etapa, para el niñ o es imposible controlar su cuerpo y la
respuesta a los estímulos; su relació n con la realidad se da por medio de lo
oral (tragar, regurgitar), de lo sensorial (tocar, ver, oír, oler) y de su
respiració n.
o La tarea del niñ o es construir paulatinamente un grado de integració n
psíquica para sentirse como un todo bioló gico y psicoló gico, (construcció n
del yo).
Etapa oral sensorial respiratoria pasiva.
o Generalmente va desde el nacimiento hasta la aparició n de los primeros
dientes.
o En ella el niñ o alcanza la satisfacció n de su libido por medio de la boca y de
los ó rganos sensoriales y su interés inicial es por él mismo; sus necesidades
son satisfechas por la madre.
o A medida que el niñ o crece se acentú a el placer de la succió n, por lo que
toda cosa que le interese se al llevará a la boca.
o Poco a poco el niñ o se identifica con la madre, imitá ndola o almacenando
pasivamente us imá genes, sensaciones y sondios.
o Con el tiempo, la relació n con al madre se solidifica y ante la presencia de
ella el niñ o sonríe y hace fiestas, incluso fuera de las horas de mamar.
Etapa oral sensorial respiratoria activa.
o Alrededor de los seis meses, el niñ o entra y avanza ne un período oral
activo, el cual dura aproximadamente hasta los dieciocho meses.
o En la mayoría de los niñ os el morder sirve para aplacar el malestar por la
salida de los dientes; pero luego el morder aplaca otras incomodidades
o La respuesta generada por esta acció n es trascendental en su desarrollo; de
ahí que, dada al necesidad de satisfacció n oral.
Etapa anal uretral muscular (de los 18 a los 36 meses)
o A partir de los dieciocho meses, y a veces un poco antes, el niñ o, en la
estructuració n de su personalidad, discurre por la etapa anal uretral
muscular, que se llama así por el desplazamiento de la satisfacció n de la
libido a la zona anal y uretral, y a la actividad muscular: le niñ o siente gran
placer con la manipulació n de sus heces, de su orina y con el ejercicio de su
creciente aparato muscular.
o Las tareas fundamentales del niñ o durante esta etapa son la reafirmació n
del sentido de sí mismo y el comienzo de la socializació n en el medio
extrafamiliar.
o El líbido provoca la retenció n lú dica de las heces y de la orina: el aseo
consecutivo a la excreció n, generalmente efectuado por la madre, lleva a
emociones contradictorias, lo que configura la ambivalencia.
o El niñ o es activo, gritó n, agresivo, tiene momentos de juego ruidoso e
intenso.
o El modelo moral del niñ o es dualista: pasivo-activo, bueno-malo, bello-feo.
Con frecuencia, las pulsiones y reacciones agresivas contra los adultos son
desplazadas hacia otras personas, animales, muñ ecas u objetos..
o Al final, el desinterés por las materias fecales es impuesto al niñ o y es
aceptado por él, para dar gusto a sus adultos significativos y conseguir su
amor protector.
Desarrollo psicosocial
El desarrollo psicosocial se refiere a los cambios que se suceden para adaptarse a
vivir en una sociedad. Erik Erikson considera que el lactante discurre por dos fases,
al primera es al de confianza bá sica versus desconfianza bá sica y, la segunda, la de
autonomía versus vergü enza y duda.
Fase de confianza básica versus desconfianza básica (hasta los 18
meses)
o Es una etapa en la cual, mediante la acció n social recíproca con los adultos,
el niñ o debe adquirir confianza en sí mismo, en los adultos y en el mundo;
esta confianza depende de la calidad de la atenció n que reciba.
o Si a un niñ o se el satisfacen sus necesidades (afecto, alimentació n, abrigo...),
podrá desarrollar un sentimiento de confianza bá sica.
o Si por le contrario, el niñ o recibe una atenció n irregular, a destiempo, o es
rechazado, podrá desarrollar un sentimiento de desconfianza bá sica (miedo
y suspicacia) en sí mismo, en los adultos y en el mundo, sentimiento que
puede mantenerse en las etapas posteriores del desarrollo y manifestarse
como depresió n o como enfermedades graves: esquizofrenia infantil, por
ejemplo.
o Es necesario recalcar que la virtud adquirida o dejada de adquirir en una
etapa de desarrollo psicosocial no es un hecho definitivo, sino que se puede
conseguir o perder con posterioridad.
o De los siete a los nueve meses, con la dentició n, el modo incorporativo
alcanza su clímax. El niñ o tiende a incorporar como propio lo que adquiere
o recibe; consigue una nueva modalidad social: tomar.
o De los diez a los doce meses, como motivació n para las acciones, para el
niñ o son má s importantes sus padres que sus destrezas.
o La confianza bá sica es deriva de la calidad de la relació n con los padres y de
la cantidad de tiempo que se le dedica.
Fase de autonomía versus vergüenza y duda (18 a 36 meses)
o Es una etapa en la cual, mediante la interacció n con los adultos, el niñ o
construye autonomía, es decir, el sentimiento de que puede controlar sus
mú sculos, sus impulsos, el medio que lo rodea y, sobre todo, que es capaz de
controlarse y quererse a sí mismo.
o En la medida en que aumenta la confianza bá sica, el niñ o tiene un gran
desarrollo psicomotor y aprende a pensar, empieza a descubrir que por el
desarrollo de una conducta propia puede hacer cosas y, en consecuencia,
pretende actuar con autonomía.
o La clase de límites necesarios que hayan puesto los cuidadores adultos en
esta etapa determinará la actitud del individuo hacia las organizaciones
sociales en las etapas ulteriores del proceso vital.
o El juego, instrumento por excelencia para vencer la duda y la vergü enza, le
proporciona un refugio seguro para el desarrollo de su autonomía.
o Ademá s, se una etapa decisiva para que le niñ o interiorice la cercana
relació n entre amor y odio, cooperació n y terquedad, autoexpresió n y
represió n.
Durante esta fase varía al relació n del niñ o con sus padres por su empeñ o tenaz de
afirmar su autonomía al caminar, comer, vestirse y desarrollar otras actividades.
El dar y recibir entre el niñ o y el adulto es fundamental para que aquel obtenga una
independencia gradual y la realizació n de otra virtud bá sica, la voluntad: dar y
recibir lo que se desea y lo que desean los demá s.