PENSAMIENTO CRITICO
EL PENSAMIENTO CRÍTICO. APROXIMACIONES
El pensamiento así descrito implica el encadenamiento de ideas con arreglo a cierto orden,
secuencia y consecuencia conducente a una conclusión (Dewey, 1933/1998). Esta denominación
alude a un atributo central del pensamiento -la reflexión- de modo que no pocas veces
pensamiento reflexivo y pensamiento se utilizan como conceptos equivalentes o intercambiables
(León, 2014; Ennis, 2005).
En general se admite que el pensamiento crítico designa un pensar bien, un “pensamiento
razonado y reflexivo” o un juicio autorregulado que está orientado a una meta o propósito, tiene
componentes cognitivos y no cognitivos, cumple ciertos criterios y estándares de calidad y
presenta conclusiones basadas en evidencias (Eggen y Kauchak, 1999; Paul y Elder, 2003; Facione,
2007; Lipman, 2014; Saiz, 2018). El pensamiento crítico es, además, autocorrectivo (Paul y Elder,
2003; Lipman, 2014) y sensible al contexto (Lipman, 2014)
Así como el pensamiento suele organizarse en dos grandes ámbitos: razonamiento -deducción e
inducción- y solución de problemas (Carretero y Asensio, 2012), el pensamiento crítico se
desarrolla a través de tres componentes fundamentales: razonamiento, toma de decisiones y
solución de problemas (Saiz, 2018; Saiz y Rivas, 2008). Pensar críticamente consiste en razonar y
decidir para resolver eficazmente problemas.
El componente
cognitivo contiene
seis habilidades
clave: interpretación,
análisis, evaluación e
inferencia, así como
explicación y
autorregulación
(Abrami, Bernard,
Borokhovski, Wade,
Surkes, Tamim y
Zhang, 2008;
Facione, 2007).
El pensamiento
crítico, según se
puede advertir,
constituye un
proceso cognitivo
complejo que se orienta a resolver problemas y producir un cambio a través del uso de habilidades
cognitivas, disposiciones y el uso de determinados estándares o criterio
COMPONENETES FUNDAMENTALES DEL PENSAMIENTO CRITICO
1. EL RAZONAMIENTO
La habilidad cognitiva esencial y genérica más relevante es el razonamiento. Este se define
como la capacidad de extraer información previa para adquirir conocimiento (Espino,
2004; Saiz, 2008). Su eficacia depende mucho del contenido de la tarea y del contexto
sobre el cual se razona (Limón, 2005). El razonamiento se desarrolla a través de la
deducción e inducción y puede ser formal e informal.
El razonamiento formal se identifica con la deducción y es matemático, necesario,
algorítmico y está ligado en gran medida a la actividad académica. La deducción alude a un
proceso en el cual se deriva una conclusión a partir de una o más premisas siguiendo las
reglas de la inferencia. Se expresa en el razonamiento silogístico, condicional y
proposicional (Moya y Goergieva, 2014
El razonamiento informal, a su vez, se caracteriza por ser no deductivo, contingente,
heurístico, dependiente del contenido de las premisas y estar muy vinculado con la vida
cotidiana incluyendo contextos académicos y profesionales (Valiña y Martín, 2012)
A través del razonamiento inductivo se desarrollan diversos tipos o habilidades específicas
del pensamiento: observar, indagar, comparar, contrastar, identificar, interpretar,
organizar, clasificar, distinguir, combinar, formar hipótesis, inferir, aplicar, probar, juzgar,
entre otros (Swartz, Costa, Beyer, Reagan y Kallick, 2008)
El razonamiento causal o explicativo es uno de los más importantes tipos de la inducción.
Implica una relación que vincula un hecho con sus causas y efectos de modo que las
causas más relevantes son las internas. Se desarrolla a través de las siguientes fases:
) Delimitación del contexto, incluyendo el problema o situación.
Observación de los fenómenos y registro de los datos o hechos.
Identificación de la razón o móvil.
Formulación de hipótesis para darle sentido al problema o situación que buscamos
solucionar previa búsqueda de datos cuando estos se requieran
En la última fase, se define el escenario causal y se plantea la explicación propiamente dicha.
Luego, se derivan algunas predicciones, las mismas que son sometidas a prueba o verificación
(Saiz, 2018).
La argumentación es una variante del razonamiento causal. Consiste en un proceso cognitivo
cuya conclusión, postura o tesis es sostenida por la solidez de las razones o premisas que la
apoyan.
Para valorar la solidez de los argumentos se utilizan los siguientes criterios de valoración:
a. Aceptabilidad.- Designa la propiedad de una razón o afirmación de ser aceptable en cierto
grado.
b. Relevancia.- Refiere en qué medida una razón sirve de apoyo a otra razón o a la
conclusión. Constituye el criterio más significativo
c. Suficiencia.- Alude a la calidad y cantidad de razones necesarias para apoyar un argumento
(Saiz, 2018).
2. Toma de decisiones.
Las decisiones describen situaciones cuyo curso de acción se requiere conocer evaluando
la probabilidad de su ocurrencia (Espino, 2004). Este proceso implica elegir una alternativa
u opción para la solución de un problema e involucra, además de gustos, deseos y
preferencias, el riesgo e incertidumbre y la intervención de otros sujetos (Moya y
Georgieva, 2014).
Sin embargo, en la vida cotidiana la mayoría de personas no realizan los juicios de
probabilidad y acuden a los heurísticos. Estos son estrategias generales, vagas e intuitivas,
basadas en la experiencia, que demandan poco esfuerzo y conducen a un rápido acceso a
la solución del problema (Pérez y Bautista, 2012; Saiz, 2018). Los heurísticos más
importantes que intervienen en la toma de decisiones son:
Sin embargo, en la vida cotidiana la mayoría de personas no realizan los juicios de
probabilidad y acuden a los heurísticos. Estos son estrategias generales, vagas e intuitivas,
basadas en la experiencia, que demandan poco esfuerzo y conducen a un rápido acceso a
la solución del problema (Pérez y Bautista, 2012; Saiz, 2018). Los heurísticos más
importantes que intervienen en la toma de decisiones son
Heurístico de representatividad.
La representatividad está determinada por la relación de un modelo y un hecho, objeto o
ejemplo que comparte los rasgos principales del modelo.
Este heurístico suele manifestarse cuando clasificamos o “etiquetamos” a las personas
utilizando un tipo de información, ignorando o minimizando otras fuentes o datos. Por
ejemplo, calcular las remuneraciones de los docentes basado en los ingresos económicos
de los docentes que laboran en las zonas urbanas (Saiz, 2018).
Heurístico de disponibilidad.
- Conocido también como de accesibilidad. Consiste en juzgar como más probable aquello
que resulta más frecuente o es más fácil de recordar. Cuando no se tiene información, se
acude a aquello que podemos traer a la memoria (Moya y Georgieva, 2014; Tu
En la interacción social vinculado a la toma de decisiones, también se utilizan algunos heurísticos
cognitivos-sociales, tales como
Sesgo egocéntrico. Tendencia a sobreestimar el número de personas que harían lo que
nosotros hacemos
Error fundamental de atribución. Tendencia a considerar un determinado
comportamiento como resultado de un rasgo estable de personalidad y no como
consecuencia del contexto o situación.
Vigilancia automática. Tendencia a prestar más atención y exagerar la información social
negativa; esto es, comportamientos socialmente inadecuados
3. . Solución de problemas
Los problemas pueden clasificarse atendiendo a las restricciones en la información, en su
estructura -problemas bien o mal definidos- o en su naturaleza. En este último caso, los problemas
son simples o complejos (Pérez, 2012)
Los problemas bien definidos se caracterizan porque tienen todos sus componentes especificados,
presentan restricciones o poco grado de libertad para decidir las estrategias y una ruta de solución
claramente establecida. Un caso ilustrativo son los ejercicios en los que la ruta y los
procedimientos de solución son claros, además de restrictivos, y no requieren mucha reflexión
(Minervino 2005; Pérez, 2012)
Metacognición
Finalmente, para pensar eficazmente se requiere “pensar sobre nuestro pensamiento”. La
metacognición adquiere especial relevancia para tomar consciencia de los procesos de
pensamiento que estamos realizando, reflexionar sobre su ejecución y evaluar el resultado
(Swartz, Costa, Beyer, Reagan y Kallick, 2008). Del mismo modo, cuando afrontamos una situación
confusa o compleja y advertimos aquello que sabemos y necesitamos saber para resolverla,
planificando la estrategia más adecuada, utilizamos nuestras habilidades meta cognitiva
En la experiencia meta cognitiva, realizamos el monitoreo y seguimiento del pensamiento crítico y
sus estrategias a través de las siguientes preguntas: ¿qué es lo que sé?, ¿cuál es mi meta?, ¿cómo
sabré cuando aprender?, ¿llegaré a la meta?, ¿estoy progresando? (Swartz, Costa, Beyer, Reagan y
Kallick, 2008; Lai, 2011)
Bibliografía