PINGÜINOS
(1) Hace cuatro siglos existió en el Ártico un ave que no
volaba llamada pingüino, también conocida como el gran
auk, pero se extinguió. Probablemente la razón fue la
presencia de depredadores: los pingüinos salen a tierra a
poner sus huevos, y fuera del agua están indefensos, pues
sus cortas patas no les sirven para correr deprisa.
La Antártica y sus islas circundantes están libres de
depredadores terrestres mientras que el Ártico está
poblado por osos, lobos, ratas, zorros y otros mamíferos.
Por otra parte, los exploradores les daban caza cuando se
quedaban sin víveres, aunque su carne, desde el punto de
vista gastronómico, no era muy apetecible.
(2) Existen 17 especies de pingüinos y los fósiles
indican que hace 45 millones de años hubo el doble,
incluyendo a una gigante casi tan alta como una persona.
Algunas de las especies más conocidas son: el Emperador, el Rey, el Real, el Adelia, el Azul, el
Crestado, el Saltarroca, el Ojoamarillo o el Macarrones.
(3) Ponen huevos, tienen plumas, construyen sus nidos en tierra, respiran aire, tienen pico… Los
pingüinos son aves que no vuelan, sino que nadan con sus aletas. Resistentes y atléticos algunos,
como los Emperador y los Adelia, caminan enormes extensiones para buscar comida. Sus oídos les
permiten escuchar debajo del agua, y se reconocen por la voz entre miles de parejas.
(4) Cada especie de pingüino es capaz de zambullirse a una determinada profundidad, como se
aprecia en el siguiente gráfico. El Emperador bucea hasta 250 metros para buscar comida, pero su
récord está en más de 500 metros, es decir, puede zambullirse a una profundidad similar a la altura
de la torre CN Tower de Canadá.
(5) Tienen muchas estrategias para refrescarse, ya que bajo el sol del verano antártico, los
pingüinos se asan. Entonces, erizan las plumas para aumentar el flujo del aire y extienden sus aletas
a los lados. A veces, pasan tanto calor que las aletas se les ponen rosadas y se tienden con la
barriga contra el hielo, como los perros. Los bebés se tumban patas arriba. Tirarse al agua es otra
solución.
(6) Los únicos “pingüinos de hielo” son los Emperador y los Adelia. Si estos pasan calor,
imagínate los de las playas sudafricanas y argentinas. Excavan nidos bajo la arena para librarse del
sol y sus plumas, dispuestas como tejas, son cortas y densas para impermeabilizarlos. Debajo tienen
una capa de grasa de varios centímetros. Por eso es difícil ver a un pingüino temblar de frío.