Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua
Facultad de Ciencias Médicas
Medicina IV año
Componente: Enfermedades cardiovasculares y afección
renal
Tema: Tarea #2 “Biomarcadores
Cardíacos y renales
Elaborado por:
• Br. Carlos Eduardo Rodríguez García
Martes 7 de Abril, 2024
“2024: 45/19 La patria, la revolución”
Biomarcadores cardiovasculares
Los biomarcadores son considerados como
moléculas, proteínas o enzimas medibles en
plasma, que proporcionan un valor diagnóstico y
pronóstico independiente que refleja un estado
de enfermedad o trastorno subyacente.
aparecen en la sangre después de que el
corazón estuvo bajo un intenso estrés y se
lesionó por no recibir suficiente oxígeno. Por
ejemplo, si tuvo un ataque al corazón. Pero
estos niveles pueden estar altos por otras
razones. A menudo, los niveles de los
biomarcadores se usan para determinar de
manera rápida la magnitud de un ataque y qué
tan grave fue para el corazón. Los biomarcadores o marcadores cardiacos son
sustancias que se liberan a la sangre cuando se produce un daño al corazón.
Su determinación permite diagnosticar el síndrome coronario agudo (SCA) y
la isquemia cardiaca. Ambas entidades se asocian a un aporte insuficiente de
sangre hacia el corazón.
LDL oxidada (LDL-OX)
El papel de los niveles plasmáticos de LDL-OX en el síndrome coronario agudo
ha sido objeto de varios estudios, y se ha mostrado que puede ser un
importante marcador de cardiopatía isquémica.
Proteína A plasmática asociada al embarazo (PAPP-A)
La proteína A asociada al embarazo (PAPP-A) es una metaloproteinasa de alto
peso molecular que fue identificada originalmente en el plasma de las mujeres
embarazadas y se utilizó primariamente para el tamizaje de la trisomía fetal en
el primer trimestre de gestación. La PAPP-A puede ser detectada en la sangre
de pacientes con síndrome coronario agudo y se cree que es producida por las
células activadas en las placas inestables para posteriormente ser liberada
hacia la matriz extracelular.
Los niveles de PAPP-
A mayores a 2,9
mIu/L predicen un
incremento de 4,6
veces el riesgo de
muerte
cardiovascular, infarto
agudo del miocardio o
revascularización
incluso sin elevación
de las troponinas
Moléculas de adhesión: ICAM-1 y VCAM-1
Las moléculas de adherencia intercelular (ICAM-I) y las moléculas de
adherencia a las células vasculares (V-CAM1), son muy importantes en el
reclutamiento celular hacia el interior de la pared vascular. El ICAM-1, miembro
de la superfamilia de las inmunoglobulinas, cumple un papel importante en la
adhesión de células mononucleares a las células del endotelio vascular, ya que
promueve la progresión de la placa aterosclerótica y transforma una placa
estable en una inestable a través de la invasión de monocitos al ateroma
Marcadores de inflamación
Los factores de riesgo pro-inflamatorios (tabaquismo, hiperglicemia,
dislipidemia e hipertensión arterial), desencadenan una serie de estímulos
nocivos que estimulan la producción de leucocitos y moléculas de adhesión, las
cuales a su vez facilitan la unión de los monocitos a las células endoteliales, su
entrada y su acumulación en el espacio subendotelial. Una vez acumulados,
dan inicio a la cascada inflamatoria, promoviendo el crecimiento, la
desestabilización y la ruptura de la placa aterosclerótica, exponiendo así el
núcleo ateronecrótico a la sangre periférica donde inducen la activación
plaquetaria y activan la cascada inflamatoria y dan inicio a la trombosis. La
inflamación representa un elemento clave en todas las etapas de la
enfermedad. Por ello, los mediadores de la inflamación son atractivos como
potenciales marcadores de esta enfermedad.
Proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us)
La proteína C reactiva, miembro de la familia de las pentraxinas, es sintetizada
por los adipocitos hepáticos en respuesta a la inflamación.
Interleucina 6 (IL-6)
Es una glicoproteína de cadena simple producida por muchos tipos celulares,
incluyendo monocitos/macrófagos activados, células endoteliales y adipocitos.
Es capaz de estimular la secreción de proteína 1-quimioatrayente por parte de
los macrófagos y participar en la proliferación de las células musculares lisas
del endotelio vascular. Representa la principal citocina procoagulante, pero su
función más importante es la amplificación de la cascada inflamatoria, por lo
que interviene directamente en el proceso aterotrombótico.
CD40L
El ligando CD40 es una glicoproteína transmembranosa que contiene un
dominio homólogo al factor de necrosis tumoral y es expresado principalmente
por plaquetas y linfocitos T activados. La subsecuente fragmentación por
metaloproteasas produce el ligando CD40 soluble, el cual es un fragmento
soluble de 18 Kda utilizado para determinar la actividad biológica de CD40. La
unión de la forma soluble con el receptor de los linfocitos B lleva a su
proliferación, adhesión y diferenciación. Por otro lado, la unión con el receptor
de las células endoteliales tiene efectos proinflamatorios e indica la coagulación
al inducir la expresión del factor tisular en los monocitos y células endoteliales.
Además, esta unión produce la liberación de metaloproteasas que
desestabilizan la placa aterosclerótica iniciando la trombosis coronaria. Dada la
importancia del sistema CD40/sCD40L en la génesis de la aterotrombósis,
también se ha intentado analizar si la determinación de sus valores plasmáticos
tiene un valor pronóstico.
Mieloperoxidasa (MPO)
Es una hemoproteína tetramérica que está presente y es secretada por los
fagocitos activados en los sitios de inflamación. Esta enzima genera productos
intermedios del oxígeno al catalizar la conversión del peróxido de hidrógeno y
cloruro a ácido hipocloroso, induciendo daño oxidativo a las células y tejidos.
Marcadores de isquemia
La isquemia cardiaca es el mecanismo más común del síndrome coronario
agudo subyacente, y cuando se instaura por periodos prolongados, puede
inducir daño miocárdico y muerte celular.
Albúmina modificada por isquemia
La albúmina es la proteína de más alta concentración plasmática; entre sus
funciones se encuentra el transporte de iones metálicos. Posee cuatro puntos
de unión con diferentes especificidades para estos iones. Dos de ellas se
ubican en su extremo aminoterminal y confieren la capacidad de unirse a los
metales de transición. Cuando hay isquemia, en los capilares hipoxémicos se
produce un cambio en el octapéptido terminal que reduce esta capacidad de
unión. Probablemente, las especies reactivas de oxígeno son el agente causal
de este cambio conformacional en la molécula de albúmina, haciéndola actuar
como antioxidante con el fin de reducir el daño
Glucógeno fosforilasa isoenzima BB
La glucógeno fosforilasa (GP) hace parte fundamental en la regulación del
metabolismo de los carbohidratos al catalizar el primer paso de la
glucogenólisis, en el cual el glucógeno es convertido en glucosa 1-fosfato,
utilizando fosfato inorgánico. Se han descrito tres isoformas diferentes: GPLL
(hepática), GPMM (músculo) y GPBB (cerebro), de las cuales la MM y la BB
están presentes en el corazón, y predomina la GPBB
La GPBB es un marcador prometedor para el diagnóstico temprano del
síndrome coronario agudo; sin embargo, se requieren más estudios sobre su
especificidad y el desarrollo de métodos estandarizados que permitan su
utilización de forma sistemática.
Marcadores de necrosis
El término infarto al miocardio debería utilizarse cuando existe evidencia de
necrosis miocárdica en el contexto clínico de isquemia miocárdica
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Biomarcadores Renales:
Los biomarcadores se pueden clasificar en indicadores de:
▪ Cambios en la función renal (Cr sérica, cistatina C).
▪ Flujo urinario.
▪ Daño renal (KIM-1, NGAl, L-FABP, IL-18).
La combinación de marcadores de daño y de función renal nos aportaría un
método fácil de estratificar pacientes con lesión renal aguda.
Algunas limitaciones del mismo son:
1- la falta todavía de un conocimiento amplio de la sensibilidad, especificidad,
valor predictivo positivo (VPP) o el valor predictivo negativo (VPN) de los
biomarcadores;
2- los resultados del mismo se han obtenido en base a una revisión realizada por
expertos de artículos presentes en buscadores (ensayos clínicos, etc. realizados
previamente);
3- el hecho de que en este artículo no nos oriente sobre qué biomarcador sería
más útil en cada caso (predicción de daño renal agudo en pacientes sépticos, de
necesidad de técnicas continuas de reemplazo renal o de mortalidad).
El biomarcador ideal debe ser sensible, específico, precoz, no invasivo,
predictivo, indicativo del lugar de la lesión, pronóstico y económico. Para llegar
al nivel de valoración de los biomarcadores de lesión cardíaca utilizados en la
actualidad (Incremento de TnI) todavía faltan muchos estudios y mayor evidencia
científica. La fiabilidad para su uso vendrá otorgada por la capacidad de
correlación con el sitio específico de daño, fase de la enfermedad, masa renal
funcionante, magnitud y duración del daño.
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