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Fundamentos del hedonismo y sus tipos

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Paradoja del hedonismo
Historia
Alternar subsección Historia
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Escuela cirenaica
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Puntos en común
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Hedonismo

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Aristipo de Cirene
Aristipo de Cirene, uno de los primeros defensores del hedonismo ético
El hedonismo (del griego ἡδονή hēdonḗ 'placer' e -ismo)1 se refiere a una familia
de teorías, todas las cuales tienen en común que el placer desempeña un papel
central en ellas. El hedonismo psicológico o motivacional afirma que nuestro
comportamiento está determinado por deseos de aumentar el placer y disminuir el
dolor.23 El hedonismo normativo o ético, por otro lado, no se trata de cómo
actuamos realmente, sino de cómo debemos actuar: debemos perseguir el placer y
evitar el dolor.3 El hedonismo axiológico, que a veces se trata como una parte del
hedonismo ético, es la tesis de que solo el placer tiene valor intrínseco.245
Aplicado al bienestar o a lo que es bueno para alguien, es la tesis de que el
placer y el sufrimiento son los únicos componentes del bienestar.6 Estas
definiciones técnicas del hedonismo dentro de la filosofía, que generalmente se
consideran escuelas de pensamiento respetables, deben distinguirse de cómo se
utiliza el término en el lenguaje cotidiano, a veces denominado "hedonismo
popular". En este sentido, tiene una connotación negativa, vinculada a la búsqueda
egoísta de la gratificación a corto plazo, entregándose a los placeres sensoriales
sin tener en cuenta sus repercusiones.37

La naturaleza del placer


Artículo principal: Placer
El placer desempeña un papel central en todas las formas de hedonismo. Se refiere a
la experiencia que se siente bien, que involucra el disfrute de algo.89 El placer
contrasta con el dolor o el sufrimiento, que son formas de sentirse mal.10 Las
discusiones dentro del hedonismo suelen centrarse más en el placer, pero como su
lado negativo, el dolor está igualmente implicado en estas discusiones. Tanto el
placer como el dolor vienen en grados y se han considerado como una dimensión que
va de grados positivos a través de un punto neutro a grados negativos. El término
"felicidad" se utiliza a menudo en esta tradición para referirse al exceso del
placer sobre el dolor.3

En el lenguaje cotidiano, el término "placer" se asocia principalmente con placeres


sensoriales como el disfrute de la comida o el sexo.11 Pero en su sentido más
general, incluye todo tipo de experiencias positivas o agradables, incluyendo el
disfrute de deporte, de ver una hermosa puesta del sol o de participar en una
actividad intelectualmente satisfactoria. Las teorías del placer tratan de
determinar lo que todas estas experiencias placenteras tienen en común, lo que es
esencial en ellas.8 Tradicionalmente se dividen en teorías de cualidad y teorías de
actitud.12 Las teorías de cualidad sostienen que el placer es una cualidad de
experiencias placenteras en sí mismas, mientras que las teorías de actitud afirman
que el placer es, en cierto sentido, externo a la experiencia, ya que depende de la
actitud del sujeto hacia la experiencia.812

La plausibilidad de las distintas versiones del hedonismo depende de cómo se


concibe la naturaleza del placer.3 Un atractivo importante de la mayoría de las
formas de hedonismo es que pueden dar un relato simple y unificado de sus
respectivos campos. Pero esto solo es posible si el placer mismo es un fenómeno
unificado. Esto se ha puesto en duda, principalmente debido a la amplia variedad de
experiencias de placer que parecen no tener ninguna característica compartida en
común.81113 Una opción abierta a los teóricos de cualidad para responder a esta
objeción es indicar que el tono hedónico de las experiencias de placer no es una
cualidad regular, sino una cualidad de orden superior.811 Las teorías de actitud
tienen una manera más fácil de responder a este argumento, ya que pueden sostener
que es el mismo tipo de actitud, a menudo identificado con el deseo, que es común a
todas las experiencias placenteras.14

Hedonismo psicológico
El hedonismo psicológico, también conocido como hedonismo motivacional, es una
teoría empírica sobre lo que nos motiva: afirma que todas nuestras acciones tienen
como objetivo aumentar el placer y evitar el dolor.1516 Esto generalmente se
entiende en combinación con el egoísmo, es decir, que cada persona solo apunta a su
propia felicidad.17 Nuestras acciones se basan en creencias sobre lo que causa el
placer. Las creencias falsas pueden engañarnos y, por lo tanto, nuestras acciones
pueden fallar a resultar en placer, pero incluso las acciones fallidas están
motivadas por consideraciones de placer, según el hedonismo psicológico.2 La
paradoja del hedonismo sostiene que el comportamiento de búsqueda de placer
comúnmente falla también de otra manera. Afirma que estar motivado por el placer es
contraproducente en el sentido de que conduce a menos placer real que seguir otros
motivos.218

Uno de los atractivos del hedonismo psicológico es que ofrece un relato sencillo
que promete explicar la totalidad del comportamiento humano. Tiene una
plausibilidad intuitiva inicial porque el comportamiento de búsqueda de placer es
un fenómeno común y puede, de hecho, dominar nuestra conducta en ocasiones. Pero la
afirmación de que esto puede generalizarse a todos los comportamientos es muy
controvertida.2317 Una estrategia común para los oponentes es señalar varios
contraejemplos que involucran acciones que no tienen una explicación plausible en
términos de placer. Estos contraejemplos incluyen motivos egoístas para cosas
distintas del placer, como la salud, la superación personal o la fama después de la
muerte, y motivos altruistas, como querer que el propio hijo sea feliz,
sacrificarse por una causa mayor o defender la justicia a pesar de desventajas
personales.1517 Los hedonistas psicológicos han tratado de reinterpretar estos
casos en términos de comportamiento de búsqueda de placer. Hay cierta plausibilidad
en tales reinterpretaciones en algunos casos, por ejemplo, mejorar la salud puede
verse como evitar el dolor a largo plazo o ver a sus hijos felices también puede
traer placer a los padres. Pero es dudoso que esto pueda funcionar para todos los
casos, como, por ejemplo, para un soldado que está sacrificándose.21517

Pero incluso en muchos casos cotidianos, la introspección parece sugerir que buscar
el placer es solo un tipo de motivo que nos impulsa entre otros. Reinterpretar
todos estos casos en términos de placer iría en contra de la intuición
introspectiva.3 Otro problema con el hedonismo psicológico como teoría filosófica
es que su afirmación básica, lo que nos motiva, parece estar más en casa en la
psicología empírica que en la filosofía. Como tal, se necesitarían pruebas
empíricas contundentes para confirmarlo, el solo hecho de poder contar un relato
plausible no es suficiente.217

Hedonismo ético
El hedonismo ético o el hedonismo normativo, como aquí se define, es la tesis de
que las consideraciones de aumentar el placer y disminuir el dolor determinan lo
que debemos hacer o qué acción es correcta.3 Sin embargo, a veces se define en un
sentido más amplio en términos de valor intrínseco, en cuyo caso incluye el
hedonismo axiológico como se define a continuación.216 Es diferente del hedonismo
psicológico, ya que prescribe nuestro comportamiento en lugar de describirlo. En
sentido estricto, el hedonismo ético es una forma de consecuencialismo, ya que
determina si una acción es correcta basada en sus consecuencias, que se miden aquí
en términos de placer y dolor.15 Como tal, está sujeto a los principales argumentos
a favor y en contra del consecuencialismo. En el lado positivo, estos incluyen la
intuición de que las consecuencias de nuestras acciones importan y que a través de
ellas debemos hacer el mundo un lugar mejor.19 En el lado negativo, el
consecuencialismo implicaría que rara vez, o nunca, sabemos distinguir el bien del
mal, ya que nuestro conocimiento del futuro es bastante limitado y las
consecuencias, incluso de acciones simples, pueden ser enormes.20 Como forma de
hedonismo, tiene cierto atractivo intuitivo inicial, ya que el placer y el dolor
parecen ser relevantes para cómo debemos actuar.3 Pero se ha argumentado que es
moralmente objetable ver el placer y el dolor como los únicos factores relevantes
para lo que debemos hacer, ya que esta posición parece ignorar, por ejemplo, los
valores de justicia, amistad y verdad.315 El hedonismo ético suele preocuparse
tanto por el placer como por el dolor. Pero la versión más restringida en forma de
consecuencialismo negativo o utilitarismo negativo se centra solo en reducir el
sufrimiento.2212223 Se dice que el hedonismo ético fue iniciado por Aristipo de
Cirene, que sostenía la idea de que el placer es el bien supremo.2425
Las teorías hedonistas éticas pueden clasificarse en relación con cuyo placer debe
aumentarse. Según la versión egoísta, cada agente solo debe aspirar a maximizar su
propio placer. Esta posición generalmente no se mantiene en muy alta estima.326 Las
teorías altruistas, comúnmente conocidas por el término "utilitarismo clásico", son
más respetables en la comunidad filosófica. Sostienen que el agente debe maximizar
la suma total de la felicidad de todos.327 Esta suma total incluye también el
placer del agente, pero solo como un factor entre muchos. Una objeción común contra
el utilitarismo es que es demasiado exigente.2829 Esto es más pronunciado en los
casos en que el agente tiene que sacrificar su propia felicidad para promover la
felicidad de otra persona. Por ejemplo, varios comentaristas han dirigido este
argumento contra la posición de Peter Singer, que sugiere en una manera similar que
lo correcto para la mayoría de las personas que viven en países desarrollados sería
donar una parte significativa de sus ingresos a organizaciones benéficas, lo que
parece demasiado exigente a muchos.3031 Singer justifica su posición señalando que
el sufrimiento que puede evitarse en los países del tercer mundo de esta manera
supera considerablemente el placer que se obtiene de cómo se gastaría el dinero de
otro modo.32 Otra objeción importante al utilitarismo es que no tiene en cuenta la
naturaleza personal de los deberes morales, por ejemplo, que puede ser más
importante promover la felicidad de los que están cerca de nosotros, por ejemplo,
de nuestra familia y amigos, incluso si la línea alternativa de acción resultaría
en un poco más de felicidad para un extraño.33

Hedonismo axiológico
El hedonismo axiológico es la tesis de que solo el placer tiene valor intrínseco.
También se ha denominado hedonismo evaluativo o hedonismo de valor, y a veces se
incluye en el hedonismo ético.2515 Una teoría estrechamente relacionada con el
hedonismo axiológico es el hedonismo sobre el bienestar, que sostiene que el placer
y el dolor son los únicos componentes del bienestar y, por lo tanto, las únicas
cosas que son buenas para alguien.6 Fundamental para la comprensión del hedonismo
axiológico es la distinción entre valor intrínseco e instrumental. Una entidad
tiene valor intrínseco si es buena en o por sí misma.3435 El valor instrumental,
por otro lado, se atribuye a cosas que son valiosas solo como un medio para otra
cosa.36 Por ejemplo, se dice que herramientas como los coches o los microondas son
instrumentalmente valiosas en virtud de la función que realizan, mientras que la
felicidad que causan es intrínsecamente valiosa. El hedonismo axiológico es una
afirmación sobre el valor intrínseco, no sobre el valor en general.5

Dentro del ámbito del hedonismo axiológico, hay dos teorías en competencia sobre la
relación exacta entre el placer y el valor: el hedonismo cuantitativo y el
hedonismo cualitativo.23 Los hedonistas cuantitativos, siguiendo a Jeremy Bentham,
sostienen que el contenido específico o la cualidad de una experiencia de placer no
es relevante para su valor, que solo depende de sus características cuantitativas:
intensidad y duración.237 De acuerdo con este relato, una experiencia de placer
intenso al entregarse a la comida y al sexo vale más que una experiencia de placer
sutil de mirar bellas artes o de participar en una conversación intelectualmente
estimulante. Los hedonistas cualitativos, siguiendo a John Stuart Mill, objetan
esta versión con el argumento de que amenaza con convertir el hedonismo axiológico
en una "filosofía de cerdos".3 En cambio, argumentan que la cualidad es otro factor
relevante para el valor de una experiencia de placer, por ejemplo, que los placeres
inferiores del cuerpo son menos valiosos que los placeres superiores de la mente.38

Un atractivo del hedonismo axiológico es que proporciona un relato simple y


unificado de lo que importa. También refleja la intuición introspectiva de que el
placer se siente valioso como algo que vale la pena buscar.2 Ha sido influyente a
lo largo de la historia de la filosofía occidental, pero ha recibido muchas
críticas en la filosofía contemporánea.31516 La mayoría de las objeciones pueden
dividirse a grandes rasgos en dos tipos: (1) objeciones a la afirmación de que el
placer es una condición suficiente del valor intrínseco o que todo placer es
intrínsecamente valioso; (2) objeciones a la afirmación de que el placer es una
condición necesaria del valor intrínseco o que no hay cosas intrínsecamente
valiosas aparte del placer.2 Los oponentes de la primera categoría suelen tratar de
señalar casos de placer que parecen carecer de valor o tener un valor negativo,
como el placer sádico o el placer debido a una creencia falsa.16 Los hedonistas
cualitativos pueden tratar de dar cuenta de estos casos devaluando los placeres
asociados con las cualidades problemáticas.3 Otras maneras de responder a este
argumento incluyen rechazar la afirmación de que estos placeres realmente no tienen
valor intrínseco o tienen valor intrínseco negativo. Una manera más es rechazar que
estos casos involucren placer en absoluto.2

Se han propuesto varios experimentos de pensamiento para la segunda categoría, es


decir, que hay cosas intrínsecamente valiosas además del placer. El más conocido en
la filosofía reciente es la máquina de experiencias de Robert Nozick.2339 Nozick
nos pregunta si aceptaríamos ser transportados permanentemente a una realidad
simulada más placentera que la vida real. Piensa que es racional rechazar esta
oferta, ya que otras cosas, además del placer, importan. Esto tiene que ver con el
hecho de que importa estar en contacto con la realidad y realmente "hacer una
diferencia en el mundo" en lugar de simplemente parecer hacerlo, ya que la vida no
tendría sentido de otro modo.339 Los hedonistas axiológicos han respondido a este
experimento de pensamiento señalando que nuestras intuiciones sobre lo que debemos
hacer están equivocadas, por ejemplo, que existe un sesgo cognitivo para preferir
el statu quo y que si descubriéramos que ya habíamos pasado nuestra vida dentro de
la máquina de experiencias, probablemente elegiríamos quedarnos dentro de la
máquina.340 Otra objeción dentro de esta categoría es que muchas cosas además del
placer nos parecen valiosas, como la virtud, la belleza, el conocimiento o la
justicia. Por ejemplo, G. E. Moore sugiere en un famoso experimento de pensamiento
que un mundo que consiste solo en un paisaje hermoso es mejor que un mundo feo y
repugnante, incluso si no hay un ser consciente para observar y disfrutar o sufrir
cualquiera de los dos mundos.241 Una forma de responder para el hedonista
axiológico es explicar el valor de estas cosas en términos de valores
instrumentales. Así, por ejemplo, la virtud es buena porque tiende a aumentar el
placer general de la persona virtuosa o de las personas a su alrededor. Esto puede
combinarse con sostener que existe un sesgo psicológico para confundir valores
instrumentales estables con valores intrínsecos, explicando así la intuición del
oponente.42 Aunque esta estrategia puede funcionar para algunos casos, es
controvertido si se puede aplicar a todos los contraejemplos.

Hedonismo estético
El hedonismo estético es el punto de vista influyente en el campo de la estética de
que la belleza o el valor estético pueden definirse en términos de placer, por
ejemplo, que para que un objeto sea bello es para que cause placer o que la
experiencia de la belleza siempre va acompañada de placer.434445 Una articulación
prominente de esta posición proviene de Tomás de Aquino, quien trata la belleza
como "lo que agrada en la propia aprehensión de ello".46 Immanuel Kant explica este
placer a través de una interacción armoniosa entre las facultades de entendimiento
e imaginación.47 Otra cuestión para los hedonistas estéticos es cómo explicar la
relación entre la belleza y el placer. Este problema se asemeja al dilema de
Eutifrón: ¿es algo bello porque lo disfrutamos o lo disfrutamos porque es bello?48
Los teóricos de la identidad resuelven este problema negando que exista una
diferencia entre la belleza y el placer: identifican la belleza, o su apariencia,
con la experiencia del placer estético.47

Los hedonistas estéticos suelen restringir y especificar la noción de placer de


varias maneras para evitar contraejemplos obvios. Una distinción importante en este
contexto es la diferencia entre placer puro y mixto.47 El placer puro excluye
cualquier forma de dolor o sentimiento desagradable, mientras que la experiencia de
placer mixto puede incluir elementos desagradables.49 Pero la belleza puede
involucrar placer mixto, por ejemplo, en el caso de una historia bellamente
trágica, razón por la cual el placer mixto generalmente se permite en las
concepciones hedonistas estéticas de la belleza.47

Otro problema al que se enfrentan las teorías hedonistas estéticas es que


disfrutamos de muchas cosas que no son bellas. Una forma de abordar este problema
es asociar la belleza con un tipo especial de placer: placer estético o
desinteresado.505152 Un placer es desinteresado si es indiferente a la existencia
del objeto bello o si no surgió debido a un deseo antecedente a través de un
razonamiento medio-fin.4753 Por ejemplo, la alegría de mirar un hermoso paisaje aún
sería valiosa si resultara que esta experiencia fue una ilusión, lo que no sería
cierto si esta alegría se debiera a ver el paisaje como una valiosa oportunidad
inmobiliaria.50 Los opositores al hedonismo suelen admitir que muchas experiencias
de belleza son placenteras, pero niegan que esto sea cierto en todos los casos.43
Por ejemplo, una crítica hastiada puede seguir siendo una buena jueza de belleza
debido a sus años de experiencia, pero le falta la alegría que acompañaba
inicialmente a su trabajo.47 Una manera de evitar esta objeción es permitir que
respuestas a cosas bellas carezcan de placer mientras se insiste en que todas las
cosas bellas merecen placer, que el placer estético es la única respuesta adecuada
a ellas.43

Relación con el utilitarismo

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Este aviso fue puesto el 3 de abril de 2021.
El término «hedonismo» puede tomarse en dos sentidos, lato y estricto. En el
primero, el hedonismo sería una teoría ética de gran amplitud en la que la palabra
placer tendría un significado muy extenso, que abarcaría tanto el placer como la
utilidad; en este sentido, el utilitarismo se encuadraría dentro del hedonismo. En
un sentido más restringido, el hedonismo se diferencia del utilitarismo,
fundamentalmente, porque el primero cifra el bien en el placer individual, mientras
que el segundo afirma como bien sumo el placer, el bienestar y la utilidad
sociales. El hedonismo tiene un carácter individualista, mientras que el
utilitarismo es de índole social y sostiene el punto de vista de que la
satisfacción humana se encuentra en la búsqueda y posesión del placer material y
físico.

Dentro del hedonismo en sentido estricto se pueden distinguir dos formas del mismo,
de acuerdo con los dos significados que tiene el término placer. Este designa al
placer sensible, o inferior, y al placer espiritual, o superior. En consecuencia,
habrá dos formas de hedonismo llamadas hedonismo absoluto y hedonismo mitigado, o
eudemonismo.

El hedonismo radical sostiene que todos los placeres físicos deben ser satisfechos
sin ninguna restricción, mientras que el hedonismo moderado afirma que las
actividades placenteras deben ser moderadas, para que así aumente el placer. En
ambos casos el placer es la principal motivación del comportamiento.

Por lo que se refiere al hedonismo psicológico, son varias las doctrinas existentes
según la determinación temporal del placer. La teoría del placer de los fines, o
«hedonismo psicológico del futuro», sostiene que el placer personal es el fin
último y único de una persona.

Paradoja del hedonismo

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Este aviso fue puesto el 28 de mayo de 2021.
La paradoja hedonista o también conocida como paradoja del placer fue una teoría
planteada por el filósofo Henry Sidgwick en su libro “Los métodos de la ética”,
allí señaló: “El impulso hacia el placer puede ser contraproducente. No conseguimos
los placeres si los buscamos deliberadamente “. Teniendo en cuenta la afirmación
anterior se pone en cuestión la manera en la que experimentamos realmente el placer
y la alegría. Podemos encontrar que la paradoja recae en que el placer o la
felicidad no pueden alcanzarse directamente, sino indirectamente. Y así nos hace
entender que llegamos a encontrar el placer cuando dejamos de buscarlo.

Historia

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Este aviso fue puesto el 3 de abril de 2021.
Atención: Por ahora no estamos clasificando los artículos para referenciar por
sección. Por favor, elige una categoría de esta lista.
Las escuelas clásicas del hedonismo
Las dos escuelas clásicas del hedonismo, formuladas en la Antigua Grecia, son la
escuela cirenaica y el epicureísmo.

Escuela cirenaica
Aristipo de Cirene, discípulo de Sócrates y fundador de la escuela cirenaica de
filosofía fue uno de los máximos representantes del hedonismo. Él consideraba el
placer como principal objetivo, es decir, como fin que al ser alcanzado rápidamente
es posible llegar a la felicidad. Resalta más el placer del cuerpo sobre los
placeres mentales.

La escuela cirenaica, fundada entre los siglos iv y iii a. C., plantea que el
placer es elegible por uno mismo, caso contrario de la felicidad que no es más que
el conjunto de los distintos placeres. El placer es guiado por la prudencia pues es
el hombre quien debe dominar al placer y no dejarse dominar por él. Tanta prioridad
se le otorga al placer, que sobrepone la realización de los deseos personales para
satisfacerse de manera inmediata ignorando los intereses de los demás incluso si
esto implicara actos inmorales. Su interés por el placer presente invita a
preocuparse por el hoy, ya que el futuro es incierto.54

Fue una de las más antiguas escuelas socráticas y enfatizaba solo un lado de las
enseñanzas de Sócrates. Con base en la afirmación de Sócrates de que la felicidad
es uno de los fines de la acción moral, Aristipo mantenía que el placer era el bien
superior. Decía que las gratificaciones corpóreas, que consideraba intensas, eran
preferibles a las mentales. Los cirenaicos también negaban que se pospusiera la
gratificación inmediata por la ganancia a largo plazo. En este respecto difieren de
los epicúreos.

Epicureísmo
Epícuro de Samos, cuyo objetivo en la filosofía era evitar el sufrimiento
procurando la felicidad, por lo tanto, el objetivo principal para el ser humano
debía ser el alcance de la felicidad priorizando la satisfacción obtenida por los
deseos para subsistir y moderando aquellos que son naturales, pero no vitales.55

El epicureísmo, movimiento fundado hacia el 300 a. C., plantea que la felicidad


consiste en vivir continuamente bajo la satisfacción del placer que no excita los
sentidos, sino al que se refiere a la ausencia del dolor o de cualquier tipo de
aflicción; más que buscar un placer inmediato busca aquel que requiere del uso de
la razón, es decir, el que valora las consecuencias sobre las acciones y otorga
placer a largo plazo. El placer se encuentra asociado con la tranquilidad, por lo
que está relacionado con la ataraxia, o la capacidad de controlarse uno mismo y
aceptar los problemas naturales fuera de nuestro control, como lo es la muerte.56
El epicureísmo identificaba el placer con la tranquilidad y enfatizaba la reducción
del deseo sobre la adquisición inmediata del placer. En esta forma, el epicureísmo
escapa a la objeción precedente: mientras el placer y el bien mayor son de hecho lo
mismo, Epicuro argumentaba que el placer más alto consiste en una vida simple,
moderada, complementada con discusiones filosóficas entre amigos. Enfatizaba que no
era bueno hacer algo que a uno le haga sentir bien si después de experimentarlo
denigraría las experiencias posteriores y no le permitiría sentirse bien. Así
mismo, afirmaba que a veces por tener placeres momentáneos intensos se sacrifica el
bienestar posterior. Epicuro entendía por placer la ausencia de dolor.

Cuando decimos que el placer es el bien supremo de la vida, no entendemos los


placeres de los disolutos y los placeres sensuales, como creen algunos que
desconocen o no aceptan o interpretan mal nuestra doctrina, sino el no tener dolor
en el cuerpo ni turbación en el alma.
Epícuro. Carta a Meneceo.
Existen escritos de Epicuro y de sus seguidores que nos muestran sus doctrinas:
entre los deseos, algunos son naturales y necesarios y otros ni lo uno ni lo otro,
solo consagrados a la opinión vana. La disposición que tengamos hacia cada uno de
estos casos determina nuestra aptitud para ser felices o no.

Dentro de los deseos naturales y necesarios encontramos las necesidades básicas


físicas, como alimentarse, calmar la sed, abrigarse y el sentido de seguridad.
Dentro de los deseos naturales e innecesarios están la conversación amena, la
gratificación sexual y las artes.
Dentro de los deseos innaturales e innecesarios están la fama, el poder político,
el prestigio y los generados por las empresas.
Epicuro formuló algunas recomendaciones con respecto a estas categorías:

Debemos satisfacer los deseos naturales necesarios de la forma más económica


posible.
Podemos perseguir los deseos naturales innecesarios hasta la satisfacción de
nuestro corazón, no refiriéndose a uno mismo, sino de tratar de llevar el egoísmo
al placer de otra persona.
No debemos arriesgar la salud, la amistad o la economía en la búsqueda de
satisfacer un deseo innecesario, pues esto solo conduce a un sufrimiento futuro.
Hay que evitar por completo los deseos innaturales e innecesarios, pues el placer o
satisfacción que producen es efímero.
La filosofía epicúrea ganó un gran número de adeptos. Fue una importante escuela de
pensamiento que perduró durante siete siglos después de la muerte de su creador.
Hacia la Edad Media decayó y fueron destruidos muchos de sus escritos. Sin embargo,
hoy existen remanentes de esta doctrina que han sido compilados y difundidos por el
mundo.

Puntos en común
Las dos escuelas convergen en su repudio por la superstición y la religión y sus
bases en la conducta y el juicio mediante la experiencia y la razón. Así anticipan
las posiciones del humanismo e iluminismo posteriores.

Libertinaje
Artículo principal: Libertinismo
Una forma extrema de hedonismo que considera la restricción moral y sexual como
innecesaria o perjudicial. Los defensores famosos son el Marqués de Sade y John
Wilmot.

Utilitarismo
Artículo principal: Utilitarismo
En los siglos xviii y xix, los filósofos británicos Jeremy Bentham, James Mill y
John Stuart Mill hicieron la propuesta de una doctrina universal más conocida como
utilitarismo. Según esta teoría, el comportamiento humano debe tener como criterio
final el bien social. Hay que guiarse moralmente buscando todo aquello que
proporciona y favorece el bienestar de un mayor número de personas.

Véase también: Ética de la población


Hedonismo contemporáneo
Dentro de la filosofía contemporánea se destaca la figura de Michel Onfray como
abierto proponente del hedonismo, quien manifiesta en una entrevista que «se cree
que el hedonista es aquel que hace el elogio de la propiedad, de la riqueza, del
tener, que es un consumidor. Eso es un hedonismo vulgar que propicia la sociedad.
Yo propongo un hedonismo filosófico que es en gran medida lo contrario, del ser en
vez del tener, que no pasa por el dinero, pero sí por una modificación del
comportamiento. Lograr una presencia real en el mundo, y disfrutar jubilosamente de
la existencia: oler mejor, gustar, escuchar mejor, no estar enojado con el cuerpo y
considerar las pasiones y pulsiones como amigas y no como adversarias».57

Otra figura destacable en defensa de este planteamiento hedonista es la escritora


Valérie Tasso. Su libro Antimanual de sexo intenta abordar desde esta perspectiva
el fenómeno de la sexualidad humana con declaraciones como la siguiente: «El
hedonismo es una actitud ante la vida. Es una filosofía vital que prima al instante
sobre el devenir, que reivindica la valentía sobre el miedo, que respeta la
materialidad y cuestiona el espíritu, que gestiona lo que sucede sin despreciarse
por lo que nunca sucedió, que aprecia la lógica de la vida y cuestiona la lógica de
la muerte, que sabe que lo suficiente es suficiente, que busca el placer donde
está, no donde se busca, que hace de su cuerpo su aliado y no su prisión, que desea
sin que lo esclavice su deseo, que emplea su tiempo más que su dinero [...] El
hedonista ejerce el difícil arte de establecer la paz consigo mismo».58

El filósofo transhumanista David Pearce cree y promueve la idea de que existe un


fuerte imperativo ético para que los humanos trabajen hacia la abolición del
sufrimiento en toda la vida sensible. Su manifiesto The Hedonistic Imperative
describe cómo las tecnologías como la ingeniería genética, la nanotecnología, la
farmacología y la neurocirugía podrían converger para eliminar todas las formas de
experiencias desagradables entre los animales humanos y no humanos, reemplazando el
sufrimiento con gradientes de bienestar, un proyecto al que se refiere como
"ingeniería del paraíso".5960

Opositores y sus puntos de vista

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Este aviso fue puesto el 3 de abril de 2021.
La fe católica se opone a las formas más sensuales del hedonismo, considerando que
minan los valores y las virtudes del eudemonismo espiritual, en el cual el
cristianismo frecuentemente ha fundado su moral.

El hedonismo es considerado por muchas religiones una actitud carente de moral pero
no porque aprecie algún placer, sino porque lo antepone a las exigencias del amor a
Dios y al prójimo. Para el catolicismo, es una actitud que corre el riesgo de caer
en el egocentrismo, el cual incapacita gravemente al sujeto para relacionarse con
otros, a menos que sea para explotarlos y satisfacer su afán de placer.

El filósofo británico G. E. Moore dedica gran parte de su libro Principia Ethica


(1903) a la refutación del hedonismo. Entiende que considerar que el placer y
solamente el placer es bueno significa caer en lo que llamó «falacia naturalista».
Al decir que «el placer y solamente el placer es bueno», el placer se convierte en
un equivalente de «bueno». Así, la proposición «el placer es bueno» significa
realmente «el placer es el placer», tautología de ningún interés ético. Moore
defendía que el bien era indefinible, aunque podían atribuírsele ciertas
características que, no obstante, no delimitarían su significación por completo.

La psicología positiva, basada en investigaciones científicas de psicológica


cognoscitiva, ha pensado muchas veces que sustentar la felicidad en la búsqueda del
placer, «la vida placentera», deriva en un mayor índice de insatisfacción. La
búsqueda de una felicidad auténtica, como indica el psicólogo Martin E. P.
Seligman, implica poner un mayor enfoque en el compromiso y el significado. La
«vida comprometida» está basada en gratificaciones que no pueden ser adquiridas por
atajos, como aprender un oficio, o un deporte; se busca el «flujo», que se basa en
lograr un equilibrio entre el reto y las habilidades. Por otra parte, la vida
significativa son las acciones y creencias basadas en algo mayor a nuestro ego,
acciones motivadas por un bien común, etcétera. Se ha dicho que aquellos que basan
su felicidad en la «vida comprometida» y «la vida significativa» cuentan con un
mayor índice de satisfacción en la vida. La «felicidad auténtica» es un concepto
superior al simple hecho de no sentir dolor, sentir placer, o no sufrir
enfermedades psicológicas.

Estos datos, sin embargo, no son científicos, sino más bien ideales. La mayoría de
neurocientíficos cree que nuestro cerebro funciona con un esquema de «castigo-
recompensa», en el que algo que beneficiaría a nuestros antepasados (comida,
pertenecer a un grupo o tener sexo) llevan a la producción de endorfinas, u
hormonas del placer, lo que haría que los hedonistas tengan la razón. Aunque se
advierte que algunas partes de las teorías hedonistas puedan ser morales y no
precisamente abordan un tema objetivo.

Véase también
Bienestarismo
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Enlaces externos
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre hedonismo.
Manifesto de la Internacional Hedonista. Página con fotos de sus acciones políticas
El estilo de vida hedonista
Michel Onfray; El Hedonismo entre el placer y su carencia
Control de autoridades
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