Ultrasonido
de
tiroides
TIRADS
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE NICARAGUA UNAN-MANAGUA
FACULTAD REGIONAL MULTIDISCIPLINARIA DE CARAZO
FAREM-CARAZO
Departamento de Ciencia Médicas
Medicina y Cirugía
COMPONENTE: RADIOLOGIA
AÑO: 4TO AÑO
ELABORADO POR
Escobar Lovo Débora Prisila.
Espinoza Mora Rosmery Selena.
Fonseca Estrella Maria Fernanda.
Guadamuz Rodriguez Michell Auxiliadora.
Gutiérrez Busto Yendri Celeste.
Gutierrez Romero Allisson Walkiria.
Docente: Dra. Cristina Breck.
Fecha: 17 de junio del 2024
Introducción
Un nódulo es un crecimiento anormal de tejido autónomo, distinto al parénquima de
la glándula u órgano que le da origen. La enfermedad nodular tiroidea (ENT) se caracteriza
por la presencia de nódulos en esta glándula. Estos pueden ser benignos o malignos,
subdivididos a su vez según sus características histológicas. Se entiende entonces que los
nódulos tiroideos son masas localizadas, de consistencia generalmente firme y que pueden
distinguirse del resto del parénquima de la glándula tiroides. Ante todo nódulo se plantea
siempre el diagnóstico diferencial entre un proceso benigno o maligno para definir de una
manera certera el tratamiento definitivo que garantice seguridad y tranquilidad para el
paciente.
Los nódulos tiroideos pueden mostrar un patrón ecográfico muy diverso que muchas
veces dificulta una segura catalogación con respecto a su malignidad. Por ello, Horvath en el
año 2009 propuso un sistema de evaluación de los NT denominado TI-RADS (Thyroid
Imaging Re- porting and Data System), en semejanza al sistema de la mama BIRADS (Breast
Imaging Reporting and Data System).
Al detectarse un nódulo tiroideo por palpación o por estudio de imágenes, se debe
realizar una historia clínica y un examen físico cuidadoso enfocado especialmente en cuello,
con el fin de describir las características del nódulo.
Indicaciones
La ecografía tiroidea debería realizarse en todos aquellos pacientes con:
Nódulo tiroideo único o bocio multinodular detectados mediante palpación del cuello.
Nódulos tiroideos hallados de forma incidental en otras pruebas de imagen solicitadas para
la evaluación de otras enfermedades no tiroideas.
Estos nódulos no palpables reciben el nombre de “incidentalomas”.
NO ESTA INDICADA REALIZAR ECOGRAFIA DE TIROIDES COMO CRIBADO
OPORTUNISTA.
NODULOS TIROIDEOS: La ecografía se considera la prueba de PRIMERA ELECCIÓN
para la caracterización de la glándula.
Longitud x anchura x profundidad x 0,5. (ml ó cm3)
Anchura = diámetro transversa; Profundidad = diámetro anteroposterior.
Hablamos de tiromegalia cuando el volumen glandular del tiroides, es superior a 25 cm3 en
hombres o a 20 cm3 en mujeres. Cuando el diámetro anteroposterior es mayor a 20 mm y/o
hay un aumento del istmo mayor de 10 mm.
Características a determinar:
Número de nódulos
Tamaño
Ecogenicidad
Composición
Halo periférico
Contornos
Forma
Calcificaciones
Vascularización
Adenopatías patológicas
Objetivos de la Ecografía Clínica en la valoración de los nódulos tiroideos:
Confirmación presencia de un nódulo tiroideo detectado en la palpación.
Determinación tamaño del nódulo, pudiendo detectar nódulos de hasta 3 mm.
Definición de signos ecográficos de benignidad o de sospecha.
Evaluación de otras estructuras adyacentes
Guía de imagen para determinados procedimientos intervencionistas
Ultrasonido Tiroideo (US)
El ultrasonido de alta resolución (transductor de 7-15 MHz) es el método más sensible
para detectar lesiones tiroideas, permite medir sus dimensiones, identificar su estructura y
evaluar los cambios del parénquima. El US asociado a Doppler proporciona además
información acerca del aumento de la vascularidad y la presencia de cortocircuitos
arteriovenosos. Existen características ultrasonográficas del nódulo tiroideo que se asocian a
malignidad y son consideradas al momento de elegir el nódulo para la realización de la
punción y aspiración con agujafina (PAAF).
Características ultrasonográficas asociadas a malignidad en nódulo tiroideo
sensibilidad %
Espe
cificidad %
Hipoecogenicidad 26.1 - 59.1 85.8 -
95.0
Microcalcificaciones 26.5 - 87.1 43.4 -
94.3
Márgenes irregulares o ausencia de halo 17.4 - 77.5 38.9 -
85.0
sólido 69.0 - 75.0 52.5 -
55.9
vascularidad intranodular 54.3 - 74.2 78.6 -
80.8
Aumento del diámetro anteroposterior en relación al 32.7 92.5
transverso
De acuerdo a estas características, se cataloga el nódulo en la clasificación TIRADS,
utilizada para identificar los nódulos que deben ser evaluados por PAAF y establecer la
probabilidad de malignidad.
1. TIRADS 1: Glándula tiroidea normal.
2. TIRADS 2: Lesión benigna, incluye:
● Quiste coloide típico, áreas anecoicas y manchas hiperecogénicas.
● Nódulo mixto, no encapsulado con apariencia de malla, dado por áreas sólidas
isoecoicas y manchas hiperecoicas.
● Nódulo mixto, no encapsulado, isoecoico, con manchas hiperecoicas y
vascularizado.
3. TIRADS 3: Nódulo probablemente benigno, incluye:
● Nódulo hiperecoico, isoecoico o hipoecoico, parcialmente encapsulado con
vascularización periférica, con aspecto sugestivo de tiroiditis de Hashimoto.
4. TIRADS 4A: Nódulo indeterminado, incluye:
● Patrón neoplásico simple, nódulo sólido o mixto hiperecoico, isoecoico o
hipoecoico sin calcificaciones, rodeado por fina cápsula.
● Patrón de Quervain, lesión hipoecoica con bordes mal definidos sin
calcificaciones.
● Patrón neoplásico sospechoso; nódulo hiperecoico, isoecoico o hipoecoico,
hipervascularizado, rodeado por cápsula gruesa y con calcificaciones.
5. TIRADS 4B: Nódulo sospechoso para malignidad, incluye:
● Nódulo sólido hipoecoico, no encapsulado, con forma y márgenes mal
definidos, vascularizado y con o sin calcificaciones.
6. TIRADS 5: Nódulo compatible con malignidad, incluye:
● Nódulo sólido, no encapsulado, isoecoico o hipoecoico, hipervascularizado y
con múltiples calcificaciones periféricas.
7. TIRADS 6: Nódulo maligno, incluye:
● Nódulo mixto, isoecoico, hipervascularizado y no encapsulado con o sin
calcificaciones y sin manchas hiperecoicas, que ya han sido confirmados por
biopsia previa.
Clasificación TIRADS
TIRADS 1 Glándula tiroidea normal
TIRADS 2 Condición benigna 0% de malignidad
TIRADS 3 Nódulo probablemente benigno < 5% de malignidad
TIRADS 4 Nódulo sospechoso 5-80% de malignidad
TIRADS 4a TIRADS 4a 5-10% de malignidad
TIRADS 4b TIRADS 4b 10-80% de malignidad
TIRADS 5 Nódulo probablemente maligno > 80% de malignidad
TIRADS 6 Incluye diagnóstico de malignidad por biopsia
Evaluación citológica - PAAF
La evaluación citológica por PAAF, se considera en la actualidad el mejor método
costo-efectivo para distinguir entre nódulo tiroideo benigno y maligno. Numerosos estudios
han reportado una sensibilidad de 65-100% y una especificidad de 70-100%16,24,25. Su uso
ha permitido disminuir el número de intervenciones quirúrgicas innecesarias. Para un
adecuado diagnóstico citológico, la muestra debe contener un mínimo de 6 grupos de células
bien preservadas y cada grupo debe estar formado por al menos 10 células. Según los
resultados la PAAF se clasifica en:
● Clase 1. No diagnóstica (10-15%): en caso de insuficiente número de células,
presencia de fluido quístico o sanguinolento y técnica inadecuada de extendidos o de
preservación de muestras.
● Clase 2. Benigna (60-80%): se corresponde a nódulos coloides, hiperplásicos,
quísticos y tiroiditis linfocíticas o granulomatosas.
● Clase 3. Lesiones foliculares (10-20%): hiperplasia adenomatosa, carcinoma o
adenoma folicular, carcinoma de células de Hürthle, variante folicular de carcinoma
papilar.
● Clase 4. Sospechosa (2.5-10%): son muestras con adecuada celularidad pero que sus
hallazgos no permiten definir un criterio de malignidad.
● Clase 5. Maligna (3.5-10%): en caso de carcinoma papilar, medular, anaplásico,
linfoma o metástasis.
Técnica de realización de PAAF:
En la evaluación inicial de las lesiones tiroideas, la PAAF puede realizarse por
palpación, o guiada por ultrasonido. Luego de explicarle al paciente el procedimiento, se
ubica en posición de decúbito dorsal con el cuello en hiperextensión y se realiza asepsia con
alcohol. Se le solicita al paciente que no respire ni hable mientras se introduce la aguja, no se
requiere anestesia local, se ubica el área del cuello donde se palpa el nódulo y se asegura
entre los dedos; realizando presión en el sitio de punción. La citología se realiza con aguja
calibre número 21 a 27 (la más común es la número 25) y jeringa de 10 a 20 cc se hacen 2 a 3
punciones solo con aguja (técnica sin aspiración o por capilaridad) o utilizando succión
constante o intermitente (técnica con aspiración). Con el material obtenido se elaboran 2 a 4
extendidos por punción, en láminas de portaobjetos, y se fijan con alcohol o fijador comercial
en aerosol, se tiñen y se interpretan por el patólogo.