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Judíos para el Judaísmo.

Rabino Bentzion Kravitz - Jews4Judaism


Editado para el Cuadernillo por Simja Hoffman

LA OBSESIÓN DE CONVERTIR A LOS JUDÍOS.


La década pasada tuvo un aumento alarmante de la influencia del cristianismo evangélico, que se refleja por medio de actividades misioneras que tienen a los
judíos como blanco para conversión. El presupuesto anual para un grupo misionero como el de “Judíos para Jesús,” es más de $12 millones (de dólares). Más de
mil grupos misioneros trabajan activamente en convertir a los judíos y gastan más de $250 millones (de dólares) cada año en lograrlo por medio del patrocinio
a centenares de misioneros que trabajan tiempo completo; programas de televisión y radio, ade más de la creación de más de 400 “sinagogas mesiánicas” que
se empeñar en aparecer judías, pero que en realidad son cristianas.

TÁCTICAS DE CONVERSIÓN DE LOS MISIONEROS.


Los misioneros emplean tres tipos de tácticas engañosas para atraer a los judíos:
1) Dan a entender que un judío puede mantener su judaísmo aún después de convertirse.
2) Con frecuencia citan, traducen mal y describen falsamente la Sagrada Escritura Judía y los textos rabínicos para comprobar sus argumentos.
3) Tratan de hacer que el judaísmo no sea legítimo, pretendiendo que el cristianismo es el único camino a Dios y hacia la salvación. Además, muchos grupos
misioneros emplean métodos alarmistas y de intimidación para persuadir a individuos de hablar con rabinos y así se les impide tener la oportunidad de oír un
punto de vista contrario. Sus procedimientos son moralmente reprensibles a los judíos y a los no judíos por igual.

Entre los grupos cristianos que han condenado públicamente los movimientos “cristianos hebreos” se encuentran: The Episcopal Bishops of Maryland; The
Archdiocese of Harrisburg, PA; The National Conference of Catholic Bishops, Washington, DC; The Campus Ministry Board at American University in Washington,
DC; The National Conference of Christians and Jews (Southern California Region); y The Interfaith Conference of Washington, DC (un grupo que incluye la
Arquidiocesis Católica Romana, así como grupos Bautistas y Protestantes de la línea central).

EL ALCANCE DEL PROBLEMA.


A pesar de una censura tan general, los esfuerzos de los “cristianos hebreos” han tenido un éxito alarmante. Según la revista cristiana Charisma : “Más judíos
han aceptado a Jesús como su Mesías en los 19 años pasados, que en los 19 siglos pasados.” 1

“A LOS JUDÍOS PRIMERO”.


La mayor parte de la gente ha oído hablar del grupo misionero “Judíos para Jesús.” Sin embargo, no hay “Budistas para Jesús”, ni “Hindúes para Jesús.” Por lo
visto, los cristianos evangélicos están más obsesionados por convertir a los judíos, que a cualquier otro grupo. Hay diversas razones teológicas y psicológicas
para explicarlo.

LA OBSESIÓN TEOLÓGICA.
El evangelio cristiano cita: “al judío primero y también al griego [no judío]” (Romanos 1:16) Los cristianos evangélicos fundamentalistas interpretan este pasaje
como un mandato para convertir a todo el mundo, pero especialmente a los judíos. Muchos de ellos creen que los judíos son la llave para efectuar “el segundo
advenimiento” de Jesús y la salvación de toda la humanidad. Para probar su punto, citan los pasajes, “La salvación es de los judíos” ( Juan 4:22) y “No me verán
hasta que ustedes [los judíos] digan, Bendito sea [Jesús] el que viene en el nombre del Señor.”( Mateo 23:39). Algunos creen que el regreso de Jesús depende de
la conversión de precisamente 144,000 judíos (basado en el séptimo capítulo del Apocalipsis) 2 y que los demás judíos se aniquilarán durante la gran tribulación
que va a acompañar al regreso de Jesús. En las palabras de Richard Yao, un fundamentalista no judío: “Lo que preocupa en todo esto es que millones de
personas en este país se acostumbran a la idea que está bien que millones y millones de judíos mueran en este holocausto [tribulación], porque eso es un
requisito para que Jesús vuelva. Yo creo que eso es muy, muy espantoso.”

LA OBSESIÓN PSICOLÓGICA.
Puesto que el concepto de un Mesías fue original y exclusivamente un concepto judío, el rechazo de los judíos de aceptar a Jesús como el Mesías siempre ha
planteado una paradoja y un dilema para la iglesia cristiana. Por eso, en los ojos de muchos fundamentalistas evangélicos, en cada conversión de un judío al
cristianismo se le pide que haga una declaración de fe. Por siglos, la falta de reconocimiento de Jesús por parte de los judíos, se ha visto como el castigo divino a
través de persecuciones. El fuego del prejuicio fue avivado por pasajes del Nuevo Testamento tales como: “Ustedes [judíos] son de su padre el diablo” ( Juan
8:44); “Los judíos que mataron a Jesús así como a los profetas, y nos expulsaron, no agradan a Dios” ( 1 Tesalonicenses 2:15); “Todo el pueblo [judío] contestó y
dijo, que su sangre esté en nosotros y en nuestros hijos”(Mateo 27:25). 3 La mayor parte de los fundamentalistas sostendrán que los responsables de las
atrocidades contra los judíos no eran “verdaderos” cristianos, sin embargo, según muchos historiadores, es precisamente tal retórica la que crea una atmósfera
en la cual era posible que sucediera.4

A continuación menciono algunos de los “manuales de instrucción” usados para enseñar a los cristianos a evangelizar (convertir) a los judíos. Notar el uso
descarado de símbolos y temas judíos.

¿“CRISTIANOS HEBREOS”: PARADOJA BÍBLICA O REALIDAD RELIGIOSA?


Muchos individuos están confundidos por sus argumentos e ignoran la respuesta judía ante dichas declaraciones:
1) Que los judíos pueden mantener su identidad judía después de convertirse.
2) Que la Biblia judía está llena de referencias profeticas a Jesús.
3) Que la salvación espiritual y las relaciones personales con Dios sólo se pueden conseguir por Jesús.
4) Que los milagros “comprueban” la validez del cristianismo.
5) Que la creencia cristiana en la Trinidad de Dios es compatible con el judaísmo.
Es nuestra esperanza que examinando cada afirmación y la respuesta correspondiente, la posición judía quedará claramente entendida.

DECLARACIÓN # 1
“LOS JUDÍOS PUEDEN MANTENER SU IDENTIDAD JUDÍA DESPUES DE CONVERTIRSE“.

En su objetivo de convertir a los judíos, los misioneros declaran que se puede seguir siendo judío mientras se practica el cristianismo. 5 El uso de terminología
como “judío mesiánico”, “cristiano hebreo”, y “judío para Jesús”, no es nada más que un intento engañoso de representar a los judíos conversos como judíos. 6
Muchos líderes “cristianos hebreos” fraudulentamente se refieren a sí mismos como “rabinos” y a sus lugares de culto como “sinagogas”. 7 Sigue siendo un
hecho que, no obstante los intentos superficiales de parecer judío, el término “cristiano hebreo” o “judío para Jesús” son una contradicción teológica. Los
llamados “cristianos hebreos” sostienen que una persona que nace judío nunca puede perder su patrimonio o su herencia. Sin embargo, la Biblia enseña que las
creencias de una persona sí influyen en su condición de judío y que una persona que nació judío, en determinado momento puede dejar de llamarse judío
temporalmente.8 En el libro de Reyes, al profeta Elías lo mandan a reprender a aquellos judíos que adoraban a un dios extranjero llamado Baal. En 1 Reyes 18:21,

1
Elías les dice: “¿Hasta cuándo van a vacilar entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, sígalo: pero si Baal, síganlo a él.” En otras palabras, usted es o un judío o
alguien que adora a Baal; no se puede ser los dos. La historia concluye con los judíos renunciando su camino idólatra y regresando al judaísmo. De aquí
derivamos una lección importante: un judío que sigue otra religión es judío sólo hasta el punto que conserva una obligación espiritual de arrepentirse y volver al
judaísmo. Sin embargo, en cuanto sus creencias sean idólatras y extranjeras al judaísmo, él puede llamarse judío (es importante notar que un judío no
practicante es distinto a un judío que ha escogido otra religión. La Torá enseña que a los judíos y a los no judíos se les dan distintos caminos para llegar a Dios.
Un judío está obligado a seguir la Torá, mientras que un no judío tiene que cumplir las siete leyes de los hijos de Noé. 9
DECLARACIÓN # 2
“LA BIBLIA JUDÍA ESTÁ LLENA DE REFERENCIAS PROfeTICAS A JESÚS”.

Los cristianos hebreos creen que Jesús fue el mesías prometido y tratan de probar esto citando varios pasajes de la Biblia Judía. Tales citas pueden parecer
impresionantes, arrolladoras y confusas a alguien con un conocimiento superficial del judaísmo y sin ningún dominio de la lengua hebrea.

1) La única razón que estos versículos o llamados “proof texts” [textos que prueban cierta hipótesis] parecen referirse a Jesús es porque han sido citados y
traducidos mal o arrancados del contexto, cualquier obra escrita puede ser usada para sugerir significados que nunca fueron deseados. Como se demuestra
claramente en los siguientes ejemplos del Nuevo Testamento: En Lucas 14:26, se cita Jesús diciendo:
“Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer,e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun su propia vida, no puede ser mi discípulo." Una lectura
inicial de este verso da la impresión que uno tiene que odiar a su familia, y hasta sí mismo, como requisito previo para ser cristiano. Sin embargo, cualquier
cristiano que se confronte con una lectura literal de este pasaje va a reaccionar en tono defensivo e insistir que el versículo de ninguna manera significa eso.
Sólo parece así (lo explicarán) porque [el pasaje] se lee fuera del contexto y sin traducción propia. Esto es precisamente el punto que queremos establecer: lo
que dice un versículo y lo que significa pueden ser cosas completamente distintas. Antes de poder entender cualquier versículo correctamente, sea de la
Escritura judía o del Nuevo testamento, tiene que leerse en contexto y con una traducción exacta. De igual manera, cuando un misionero menciona un versículo
de la Escritura Judía, se debe investigar que haya sido traducido correctamente. Por ejemplo, el Salmo 22:17 de la Biblia hebrea, cuando se traduce
correctamente, dice “Rodearon mis manos y mis pies como un león” , 10 pero cuando se lee fuera del contexto y traducido mal dice: “Horadaron mis manos y mis
pies”, como aparece en versiones cristianas, el pasaje intencionalmente evoca pensamientos de Jesús. El judaísmo tiene una respuesta y una explicación para
cada caso semejante. La regla básica es preguntar siempre: “Se leen los versículos dentro de un contexto y con una traducción exacta?” Tristemente, la mayor
parte de “los cristianos hebreos” aceptan ciegamente la interpretación cristiana sin jamás haber oído, ni completamente entendido el punto de vista judío.
Después de re-examinar sin prejuicios ambos lados, miles de “cristianos hebreos” han vuelto al judaísmo.
2) Los misioneros a menudo usan el Nuevo Testamento como prueba de los sucesos o de las profecías en sus versículos mal traducidos. Sin embargo, a una
persona que conozca la Biblia Judía, es evidente que la “infalibilidad” le resulta muy dudosa. 11
Consideremos los siguientes ejemplos:
a) En tres distintos lugares en la Biblia Judía:Génesis 46:27, Éxodo 1:5 y Deuteronomio 10:22, se dice que el patriarca Jacob vino a Egipto con una cantidad de 70
personas. Hechos 7:14 en el Nuevo Testamento incorrectamente dice que fueron 75.
b) Hebreos 8:8-13 en el Nuevo Testamento, cuando cita a Jeremías, dice que Dios reemplazó Su pacto con los judíos con un “nuevo pacto” afirmando que como
los judíos no cumplieron con el “viejo pacto” Dios se “desentendió de ellos.” Sin embargo, el texto hebreo original en Jeremías 31:32 de la Biblia Judía no dice
que Dios no sentía cariño por ellos, sino que Él “quedó como su esposo.” Algunos cristianos interpretan su traducción interpretando que Dios rompió Su pacto y
rechazó al pueblo judío. Esto no concuerda por completo con la postura bíblica de que los mandamientos son para siempre (Salmo 119:151 y 152) y que Dios
prometió que nunca iba a rechazar, ni a romper Su pacto con los judíos (Jueces 2:1 y Levítico 26:44 y 45). 12
c) Hebreos 10:5 en el Nuevo testamento, cuando cita el Salmo 40, declara que Dios reemplazó los sacrificios de animales con la muerte del mesías, diciendo que:
“sacrificios y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo.” Sin embargo, la cita original de Salmo 40:6 no dice esto, sino que: “los sacrificios y ofrendas de
harina no quisiste; mis oídos has abierto.” Esto se refiere al deseo de Dios que le obedezcamos, como está escrito: “Ciertamente el obedecer es mejor que el
sacrificio.” (1 Samuel 15:22). Los cristianos fundamentalistas aceptan fácilmente la Escritura judía como la palabra inspirada e “infalible” de Dios y como la base
del Nuevo testamento. Si fueran lógicamente consecuentes, resultaría que, dondequiera que el “Antiguo” y el “Nuevo” testamentos se contradicen el uno al
otro, hay que reconocer que evidentemente el posterior es el que está equivocado.

DECLARACIÓN # 3
“LA SALVACIÓN ESPIRITUAL Y LAS RELACIONES PERSONALES CON DIOS SOLAMENTE PUEDEN CONSEGUIRSE POR JESÚS”.
Los misioneros declaran que “todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” ( Romanos 3:23) y que no hay salvación del pecado, ni ninguna posibilidad
de relaciones personales con Dios sin fe en Jesús. Específicamente con respecto a los judíos, ellos sostienen que los judíos siempre han necesitado sacrificios de
sangre de animales para liberarse del pecado. Si los sacrificios fueron abolidos después de la destrucción del Templo en Israel, declaran que hoy los judíos
pueden hallar la salvación del pecado solo teniendo fe en Jesús, quien “murió en la cruz y vertió su sangre como el sacrificio final.”
LA RESPUESTA JUDÍA:
La noción de que nacemos condenados, y que sin el uso de sacrificios de animales los judíos no pueden expiar sus pecados, representa una mala interpretación
de la Biblia Judía. En primer lugar, la Biblia enseña que el pecado es un acto, no un estado de ser. La humanidad fue creada con una tendencia del corazón a
hacer mal (Génesis 8:21) y la aptitud para enseñorearse de este intento (Génesis 4:7) y escoger el bien sobre el mal (Salmo 37:27). En segundo lugar, Dios nos dio
un modo de borrar nuestros pecados. Cuando los sacrificios eran necesarios, estaban encaminados a los pecados por yerro ( Levítico 4:1) y servían como medio
para motivar a individuos al arrepentimiento verdadero. Muchos pasajes, entre ellos Hosea 14, Reyes 8:44-52 y Jeremías 29:12-14, establecen que hoy sin templo, ni
sacrificios, nuestras oraciones sustituyen a los sacrificios. Además, leemos: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y
contrito” (Salmo 51:17) y “Misericordia y no sacrificios, el conocimiento de Dios más que holocaustos” (Oseas 6:6). La Torá enseña que arrepentidos, rezando,
ayunando y haciendo todo lo bueno, existe la posibilidad de regresar directamente a Dios. Este concepto se ilustra en los libros de Jonás y Ester, en donde tanto
los judíos, como los no judíos se arrepintieron, rezaron a Dios y fueron perdonados por sus pecados sin haber ofrecido ningún sacrificio.

Los misioneros a menudo interpretan mal la tradición judía de que “el sufrimiento de los justos es una forma de arrepentimiento.” Nuestras fuentes
demuestran con claridad que este concepto tiene que ver solamente con el alivio del castigo divino que fué decretado sobre el pueblo judío en conjunto. No
está relacionado con borrar el pecado de un individuo. Cada persona tiene la responsabilidad de arrepentirse directamente con Dios por sus propias
transgresiones. (Ezequiel 18:20). La palabra hebrea original que fue traducida por 'arrepentimiento' es teshuvá - ‫תשובה‬, que literalmente significa “regreso a
Dios.”

Nuestras relaciones personales con Dios nos permiten dirigirnos de manera directa a Él en cualquier momento, como dice en Malaquías 3:7: “Volveos a mí y yo
me volveré a vosotros” y en Ezequiel 18:27: “Apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma.”
Además, Dios es extremadamente misericordioso y perdonador como se indica en Daniel 9:18: “No elevamos nuestros ruegos ante tí confiados en nuestras
justicias, sino en tus muchas misericordias.” Contrario a la descripción en el Nuevo Testamento ( Romanos 4:15-16) de los mandamientos como maldición y
obstáculo.

El Rey David dice en el Salmo 19:8 que “La Torá [la ley] del Señor es perfecta restaurando el alma”. El Rey Salomón dijo que el objetivo principal de la humanidad
es creer en Dios y guardar Sus mandamientos como dice en Eclesiastés 12:13-14: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios y guarda Sus mandamientos;
porque esto es el todo del hombre”. Deuteronomio 30:11-14 enseña que indudablemente este camino a Dios está al alcance de la mano. Isaías 42:6 dice que es el
papel del judaísmo y del pueblo judío enseñar este camino al mundo sirviendo de “luz de las naciones.”

DECLARACIÓN # 4
“LOS MILAGROS COMPRUEBAN LA VALIDEZ DEL CRISTIANISMO”.
Algunos “cristianos hebreos” sostienen que reconocer a Jesús cambió su vida y que, como resultado directo han experimentado milagros.
LA RESPUESTA JUDÍA:
Declaraciones de milagros y de cambios en la vida de alguien no suceden únicamente en una religión. Los conversos a cultos y a otras religiones también tienen
experiencias y acontecimientos de ese tipo en su vida. La Biblia judía cita que supuestos “milagros” pueden ser en realidad una prueba de parte de Dios. Un
ejemplo clásico de esto se halla al principio del capítulo 13 del libro Deuteronomio: “Cuando se levantare en medio de tí profeta, o soñador de sueños y te
anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: ‘Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvám osles’;
no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque el Eterno vuestro Dios os está probando, para saber si amáis al Eterno vuestro
dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos del Eterno vuestro Dios andaréis; a él temeréis, y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él
seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra el Eterno vuestro Dios.” (Deuteronomio 13:16). Estos versículos
nos enseñan que Dios puede permitir que un profeta falso haga milagros para probarnos y para averiguar si vamos a seguir su voluntad o a ser desviados por
esos llamados acontecimientos milagrosos. En Éxodo 7:11, que los milagros no tienen que atribuirse necesariamente a Dios. En este pasaje, Faraón manda que
sus hechiceros imiten con sus encantamientos, los milagros que Moisés y Aarón habían hecho. Estos dos ejemplos ilustran que no podemos depender de los
milagros como prueba de que nuestras creencias sean correctas.

DECLARACIÓN # 5
“LA CREENCIA CRISTIANA EN LA TRINIDAD DE DIOS ES COMPATIBLE CON EL JUDAÍSMO”.
La base de la teología cristiana incluye una creencia en la encarnación corpórea de Dios, que existe como una Trinidad y que Jesús fué un mediador entre Dios y
el hombre. Los misioneros “cristianos hebreos” declaran que esto es completamente compatible con el judaísmo.

LA RESPUESTA JUDÍA:
Como fué indicado antes, el judaísmo mantiene que ciertas creencias pueden permitirse para los no judíos, pero no para los judíos. La teología cristiana sobre
Dios es un ejemplo de ello, como se demuestra en la Biblia hebrea, en los siguientes versículos bíblicos:
1) El mandamiento de creer en la unidad absoluta de Dios fue dado específicamente a los hijos de Israel (el pueblo judío), como dice la Shemá, Deuteronomio 6:4,
“Oye, oh Israel, el Señor, nuestro Dios, es uno.” Este concepto no sólo rebate la pluralidad de dioses, sino que también afirma que Dios es la única existencia
auténtica.13 Según la Biblia, Dios no es solamente infinito, sino que supera tiempo, espacio y materia. No tiene comienzo, ni fin, como dice en Isaías 44:6, “Yo soy
el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.” Aunque el judaísmo cree que Dios se manifiesta a Su creación (la humanidad) en muchas maneras
(esto es como juez o protector), la esencia misma de Dios es indivisible y por consiguiente sin ninguna posibilidad de hacer distinciones, ya que hacerlo
anularíamos Su unidad absoluta. Estos argumentos son incorrectos, ya que los objetos físicos que existen dentro del contexto de tiempo y espacio no pueden
usarse para describir a Dios, que supera estas dimensiones. Antes de la creación, Dios estaba solo y los conceptos de tiempo, espacio, y la pluralidad de números
no existían. El término único (yajid – ‫)יחיד‬, correctamente describe la existencia de Dios antes de la Creación, ya que indica la ausencia de cualquier pluralidad o
armonía con cualquier objeto creado. La Shemá utiliza la palabra “ejad” en vez de “yajid” por la razón siguiente: Vivimos en un mundo físico creado por Dios y
percibimos objetos finitos, limitados a tiempo y espacio, que tienen armonía el uno con el otro y puede ocasionar que creamos equivocadamente que Dios no es
la única existencia auténtica. Para entender esto, se necesita un número cardinal, como “uno,” que especifica el número correcto con exclusión de todos los
otros, como en el versículo “hay ‘ uno - ejad’ y no ‘dos - shnei’”(Eclesiastés 4:8). Como seres finitos, sería inapropiado describir nuestra percepción de Dios en el
mundo utilizando la palabra único (yajid –‫)יחיד‬, que supera tiempo y espacio. Los siguientes versículos de la Biblia Hebrea, traducidos correctamente, establecen
esta creencia judía fundamental y crucial en la unidad de Dios: “Ved ahora que yo, yo soy y no hay dioses conmigo.” ( Deuteronomio 32:39) y “No hay otro fuera
de Dios.” (Deuteronomio 4:35).
2) Prohibición a los judíos de imaginar que Dios tenga “ninguna imagen de cosa alguna.” Deuteronomio 4:15-19 y Deuteronomio 5:8-9 , son dos de las muchas
referencias bíblicas a creer que Dios habita en forma corporal, como se declara en el Nuevo testamento.
3) La prohibicíon contra un mediador se halla en el segundo mandamiento: “No tendrás dioses ajenos delante mí” (Éxodo 20:3). Por consiguiente, la declaración
del Nuevo Testamento en Juan 14:6 que dice: “Nadie viene al Padre, sino por mí”, no es aceptable a los judíos. Aún cuando la persona considere que algo sea
parte de Dios, a un judío no se le permite usarlo como mediador. La Torá enseña que cada persona es capaz de unirse con Dios directamente. Hace 2,000 años
que éstas creencias cristianas, que tienen sus raíces en el paganismo antiguo, son la base del rechazo judío del cristianismo – aún con la pena de muerte.
Históricamente, los judíos siempre han entendido que la conversión requería romper su relación con Dios.

CONCLUSIONES.
Una cosa sobre la cual la comunidad judía entera y algunas denominaciones cristianas están de acuerdo es que los movimientos “cristianos hebreos” no son
parte del judaísmo. Ser un “Judío para Jesús” es tan ridículo como “carne de cerdo kósher;” es una contradicción obvia. Para parafrasear a Elías, si eres seguidor
de Jesús, llámate cristiano. Si eres judío, practica el judaísmo. No te engañes, no puedes ser los dos.

En realidad, el judaísmo es un camino bellísimo de satisfacción espiritual para servir a Dios con todo tu corazón, toda tu alma y todas tus fuerzas. El libro de
Proverbios 3:17-18 describe la Torá con éstas palabras: “Sus caminos son caminos deleitosos y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan
mano.” La mejor defensa contra el creciente ataque de propaganda misionera, es una profunda devoción al judaísmo y una comprensión completa de los
argumentos misioneros y las respuestas judías aplicables. Una de las premisas en que está basado el cristianismo, es que Jesús fué el mesías pronosticado en la
Biblia Judía. El judaísmo siempre ha rechazado esta creencia porque el fin de los misioneros “cristianos hebreos” es convencer a los judíos que Jesús de hecho
cumplió con los requisitos del mesías prometido. Por lo que es necesario examinar la interpretación judía para comprender por qué tales declaraciones son
falsas.

LAS RAÍCES HEBREAS DE LA PALABRA “MESÍAS”.


La palabra hebrea para “mesías” es mashíaj - ‫ ”משיח‬y su traducción literal y propia es “ungido,” que se refiere al ritual de ungir y consagrar alguien o algo con
aceite (1 Samuel 10:12). Se usa en todas partes de la Biblia Judía en relación a una amplia variedad de individuos y objetos: por ejemplo, un rey judío ( 1 Reyes 1:39),
sacerdotes judíos (Levítico 4:3), profetas (Isaías 61:1), el Templo Judío y sus utensilios (Éxodo 40:9-11), pan sin levadura (Números 6:15) y un rey no judío (Ciro, Rey
de Persia, Isaías 45:1). 14

EL CRITERIO PARA SER EL MESÍAS JUDÍO.

En la Escritura judía, la palabra “Moshíaj - ‫ ” משיח‬15debe traducirse como “ungido.”


El judaísmo cree que el Mesías es un ser humano (sin connotación de deidad o divinidad) quien efectuará ciertos cambios en el mundo y quien tiene que
satisfacer criterios específicos antes de ser reconocido, entre ellos:
1) Tiene que ser judío (Deuteronomio 17:15, Números 24:17).
2) Tiene que ser miembro de la tribu de Judá (Génesis 49:10) y varón descendiente directo tanto del Rey David (1 Crónicas 17:11, Salmo 89:29-38, Jeremías 33:17, 2
Samuel 7:12-16), como del Rey Salomón (1 Crónicas 22:10, 2 Crónicas 7:18).
3) Tiene que reunir al pueblo judío del exilio y devolverlos a Israel (Isaías 27:12-13, Isaías 11:12).
4) Tiene que reconstruir el templo judío en Jerusalén (Miqueas 4:1).
5) Tiene que traer la paz mundial(Isaías 2:4 y 11:6, Miqueas 4:3).
6) Tiene que convencer al mundo entero que reconozca y que sirva a un Dios (Isaías 11:9 y 40:5, Sofonías 3:9).

Las características anteriores se resumen en Ezequiel 37:24-28: “Y mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor, y andarán en mis
preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra. Habitarán en la tierra que dí a mi siervo Jacob…y haré con ellos pacto de paz; pacto perpetuo
será con ellos; pondré mi santuario entre ellos para siempre, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y sabrán las naciones que yo soy El Señor que
santifica a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre.” Por lo tanto, si un individuo deja de satisfacer alguna de éstas condiciones, no puede ser
el Mesías.

¿POR QUÉ JESUS NO PUDO HABER SIDO SER EL MESÍAS JUDÍO?


Un análisis cuidadoso muestra que aunque Jesús era judío, no satisfizo ninguno de los otros criterios. Un examen de las declaraciones contradictorias de la
genealogía de Jesús demuestra algunas dificultades con el cumplimiento del segundo criterio. Específicamente, el Nuevo Testamento declara que Jesús no tenía
un padre físico. La Escritura judía, sin embargo, declara claramente que la genealogía de una persona y la calidad de miembro de una tribu se trasmiten
exclusivamente por el padre físico de uno (Números 1:18, Jeremías 33:17). Por siguiente, Jesús de ninguna manera puede ser descendiente de la tribu de Judá, ni
del Rey David, ni del Rey Salomón. Hay aun más problemas con cualquier esfuerzo de usar la Escritura judía para probar la genealogía de Jesús por José, el
esposo de María (la madre de Jesús). El Nuevo Testamento establece que José fué un descendiente del Rey Conías, que en la Biblia Hebrea recibió maldición
que nadie de su descendencia “logrará sentarse sobre el trono de David, ni reinar sobre Judá” ( Jeremías 22:30). La descendencia de José, aunque fuera
transmisible a Jesús, solamente serviría para inhabilitar a Jesús como el mesías. Hay contradicciones en la genealogía de Jesús en Mateo, capítulo 1 y en Lucas,
capítulo 3. La explicación común es que la genealogía de Lucas es la de la madre de Jesús, María. Sin embargo, esto carece de fundamento, incluso en el original
en griego. Además, ya se ha demostrado que la genealogía se traslada sólo por el padre, haciendo esta explicación tentativa completamente impertinente.
Aunque fuera posible trazar la genealogía de uno por su madre, existiría el problema adicional en Lucas 3:31 que inscribe a María como descendiente de David
por Natán, el hermano de Salomón, y no por Salomón mismo como se requiere según la profecía en 1 Crónicas 22:10 de la Biblia judía. El tercer, cuarto, quinto y
sexto criterios evidentemente no se han satisfecho – ni durante el tiempo de Jesús, ni desde entonces. Cualesquiera declaraciones cristianas de que estos
criterios se cumplirán en el “segundo advenimiento” debido a que el concepto de un segundo advenimiento del mesías no tiene base bíblica.

Para resumir, no podemos saber si alguien es el Mesías, hasta que cumpla con todos los criterios mencionados. El entendimiento cristiano del mesías y de Jesús
son muy distintos al punto de vista de la Biblia judía y son resultado de la influencia de la iglesia durante el tiempo del emperador Constantino y del Concilio de
Nicea que expidio el Credo Niceno en 325 e.c. El mesías nunca debe ser objeto de adoración. Su misión principal es traer la paz mundial y, llenar al mundo con el
conocimiento y la conciencia de un Dios.

REFUTACIÓN DE LOS “PROOF TEXTS”, TEXTOS QUE PRUEBAN CIERTA HIPÓTESIS.


Viajando por un bosque, una persona observó un círculo marcado en un árbol con una flecha tirada perfectamente al centro. A unas varas de distancia, observó
algunos blancos más, cada uno con flechas en el centro. Luego, se encontró con el arquero talentoso y le preguntó: “¿Cómo llegaste a ser tan experto, que
siempre metes tus flechas en el centro del blanco?”. “No es difícil,” respondio el arquero. “Primero tiro la flecha y después dibujo el círculo. ”Al examinar los
“proof texts” cristianos que señalan a Jesús como el mesías prometido, siempre tenemos que hacer la siguiente pregunta: “¿Se ha tirado una flecha a un círculo
o se ha dibujado un círculo alrededor de una flecha?". En otras palabras, se ha traducido incorrectamente, citado mal, sacado del contexto o inventado el
pasaje? A continuación hay algunos ejemplos de maneras en que los misioneros “dibujan un círculo alrededor de la flecha” para comprobar su punto.

EJEMPLO 1: EL VERSO SE HA INVENTADO Y NO EXISTE EN LA ESCRITURA HEBREA.


La profecía más fácil de creer es aquella que uno mismo ha inventado. El Nuevo Testamento seguramente da fe de este principio, inventando un número de
“profecías” y atribuyéndolas a nuestra Escritura Hebrea. El libro de Mateo declara que Jesús fue el Mesías, puesto que vivía en la ciudad de Nazaret y utiliza el
siguiente “proof text” para establecer su punto: “Vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, ‘para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que
habría de ser llamado nazareno.’” (Mateo 2:23). Ya que un nazareno es un habitante de la ciudad de Nazaret y esta ciudad no existía durante el tiempo de la
Biblia judía, es imposible hallarla.

EJEMPLO 2: EL VERSÍCULO SE HA TRADUCIDO MAL.


Un misionero eficaz trabajará con nuevas traducciones provenientes de malas traducciones griegas más antiguas y evitará mirar el texto hebreo original. En
Romanos 11:26, la Biblia cristiana cita a Isaías 59:20 así: “Vendrá de Sión el libertador, que apartará de Jacob la impiedad,” de esta manera se trata de establecer
apoyo de las escrituras para la creencia cristiana que el Mesías quitará nuestros pecados. Sin embargo, un examen cuidadoso del original hebreo revela un
dilema poderoso: en realidad se dice lo opuesto: “Vendrá el Redentor a Sión y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice el Señor.” El papel del mesías
es que nosotros nos arrepintamos de nuestros pecados para que Él pueda venir! Hay que notar que muchas veces traducen este versículo correctamente en
Isaías e incorrectamente en Romanos.

EJEMPLO 3: EL PASAJE SE TRADUCE MAL Y SE LEE FUERA DEL CONTEXTO.


En una tentativa de probar el concepto del “nacimiento de una virgen,” el libro de Mateo 1:22-23 declara: “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho
por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: ‘He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y ellos llamarán su nombre Emanuel,’ que traducido es: Dios
con nosotros.” 16 Los misioneros declaran que esto es el cumplimiento de una profecía escrita en Isaías 7:14, que en efecto dice: “He aquí la joven está encinta y
dará a luz un hijo y ella llamará su nombre Emanuel.” Hay numerosos imperfecciones en la traducción cristiana, por ejemplo:
1) La palabra hebrea, “almá - ‫עלמה‬,” significa una joven, no una virgen, un hecho reconocido por autoridades en materia bíblica.
2) El versículo dice “ha-almá - ‫”העלמה‬, es decir: “la joven” y no una joven en particular a quien Isaías conoció durante su vida.
3) El versículo dice “ella llamará su nombre Emanuel” y no “ellos llamarán”. Aparte de esos errores, si leemos todo el capítulo 7 de Isaías, del que se toma este
versículo, es evidente que los cristianos lo han sacado de su contexto porque habla de una profecía hecha al rey judío Ajaz para aliviar sus aprensiones de dos
reyes invasores (los de Damasco y los de Samaria) quienes se preparaban a invadir a Jerusalén, unos 600 años antes del nacimiento de Jesús. El criterio de Isaías
es que esos acontecimientos tendrían lugar en una fecha próxima (y no 600 años después, como declara el cristianismo.) El versículo 16 lo clarifica: “Porque
antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada”. De hecho, dicha profecía se cumple en el
siguiente capítulo con el nacimiento de un hijo a Isaías (Isaías 8:4): “’Padre mío y madre mía’ será quitada la riqueza de Damasco y los despojos de Samaria
delante del rey de Asiria”. Este versículo excluye por completo cualquier relación con Jesús, quien no iba a nacer hasta 600 años más tarde.

EJEMPLO 4: VISTO EN CONTEXTO, EL VERSÍCULO NO PODRÍA REFERIRSE A JESÚS.


En Hebreos 1:5, el Nuevo Testamento cita un versículo de 2 Samuel 7:14 : “Yo le seré a él Padre y él me será a mí hijo”. Esto se dice ser una referencia profetica a
Jesús como el hijo de Dios. No obstante, si miramos este versículo en su totalidad, no se termina con la frase citada en el Nuevo Testamento, sino que continúa:
“Si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres”. Esto de ninguna manera coincide con el punto de vista de la Biblia cristiana de un Jesús “libre de
pecado”. Además, de que habla específicamente del Rey Salomón, como está claro de 1 Crónicas 22:9-10 : “Su nombre será Salomón (...) él edificará casa a mi
nombre y yo le seré por Padre y él me será a Mí por hijo”. La Biblia frecuentemente se refiere a individuos como “hijo” de Dios. De hecho, Dios se refiere a toda
la nación de Israel de la manera siguiente: “Israel es mi hijo, mi primogénito” (Éxodo 4:22).

EJEMPLO 5: EL PASAJE NO ES PRUEBA.


Los misioneros declaran equivocadamente que Jesús cumplió con una profecía de que el mesías nacería en Belén. Tratan de utilizar Miqueas 5:2 como su “proof
text”: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de tí me saldrá el que será soberano en Israel, y sus salidas son desde el principio
desde los días de antaño”. El pasaje simplemente dice que se ha predestinado que el mesías podría remontar su ascendencia a Belén. Esto está de acuerdo con
la declaración bíblica de que el Mesías será un descendiente del rey David, quien era de Belén, como se ve en 1 Samuel16:18. Otro problema: hay que hacer una
distinción importante entre una escritura que sirve para probar que alguien es el mesías y una escritura que sólo declara un requisito del mesías.
Un prueba tiene que ser tan exclusiva que solamente un individuo pueda cumplirla. Por ejemplo: un criterio del Mesías es que él tiene que ser judío. Si un
individuo es judío, ha cumplido con este requisito en particular, pero no significa que sea el mesías, ya que millones de personas son judíos y todos satisfacen
este criterio. Por consiguiente, la declaración que Jesús nació en Belén no probaría nada, ya que miles de niños nacieron allí.

RESUMEN
Estos ejemplos demuestran la confusión que se crea cuando los misioneros primero tiran una flecha y luego dibujan un círculo alrededor de ella. Nuestro
consejo es siempre tomar el tiempo para examinar y leer los pasajes cuidadosa y completamente. Si usted sigue este consejo, la interpretación correcta será
clara.

LAS PREGUNTAS QUE SE HACEN CON FRECUENCIA.

PREGUNTA: ¿Creen los judíos en el paraíso y en el infierno?


RESPUESTA: Aunque la Biblia judía parece enfocarse principalmente en nuestra vida y comportamiento en este mundo, el judaísmo cree en el paraíso y en la
vida después de la muerte. a forma plural en Génesis 1:26, “Hagamos nosotros al hombre a nuestra imagen”, indica que el hombre tiene un carácter doble: una
alma espiritual y un cuerpo físico. Esto se ve claramente en Génesis 2:7 : “Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento (alma -‫ )נפש‬de
vida, y fué el hombre un ser viviente”. Cuando una persona muere, el cuerpo físico vuelve a la tierra, pero el alma espiritual sigue viviendo eternamente, como
se dice: “El polvo volverá a la tierra, como era y el espíritu volverá a Dios que lo dio”( Eclesiastés 12:7). No creemos en la condenación eterna, ni en el infierno. La
creencia judía es en un purgatorio que purifica el alma de sus defectos espirituales antes de su regreso a Dios ( Salmo 49:15, 2 Samuel 14:13, Isaías 45:17). Para una
descripción más minuciosa del paraíso y de la vida después de la muerte, véase “Si fueras Dios” en la lista de lecturas sugeridas.

PREGUNTA: ¿Creen los judíos en Satanás?


RESPUESTA: En la creencia cristiana, Satanás es un ángel caído que tiene libre albedrío y se rebela contra Dios. El punto de vista judío es muy diferente. Isaías
45:7, Job 1:8-12, y Deuteronomio 13 muestran que Dios creó la tentación a hacer mal para probar nuestra lealtad. Eso es porque la palabra (Satanás - ‫ )סטן‬en
hebreo literalmente significa un adversario (Números 22:22) que viene a desafiarnos. Nuestra misión es triunfar sobre estas tentaciones y hacer lo correcto. La
Torá (Génesis 4:7) enseña que somos capaces de lograrlo.

PREGUNTA: ¿Quién es el siervo de Dios en Isaías 53?


RESPUESTA: Los misioneros afirman de manera equivocada que todo el capítulo 53 del libro de Isaías se refiere a Jesús como el “siervo afligido” de Dios que
muere por los pecados del mundo. Con facilidad se puede llegar a creer este argumento si se lee Isaías fuera del contexto y sin una traducción adecuada. 17 Sin
embargo, a cualquier persona que lea este texto correctamente, le es evidente que Isaías nos informa cómo reaccionarán las naciones del mundo cuando vean
la futura redención mesiánica del pueblo judío.18

PREGUNTA: ¿Si Jesús no fue el Mesías, quién fue?


RESPUESTA: Muchos historiadores y teólogos están de acuerdo en que el evangelio da un retrato parcial de Jesús. Estas autoridades no están de acuerdo con la
opinión de que Jesús fue Dios y que suprimió los mandamientos. Cuando se toman en cuenta las circunstancias históricas, sociológicas, políticas y teológicas, se
concluye que Jesús no fue más que un ser humano, cuyas aspiraciones mesiánicas fracasaron. La creencia de que Jesús fué Dios y suprimió los mandamientos,
se debió a la influencia del apóstol Pablo y más tarde, a la autoridad política de Constantino y del imperio romano, quienes crearon una religión que Jesús mismo
no reconocería. 19 Específicamente la influencia dictatorial romana favoreció su acogida y extendio su popularidad. Un estudio cuidadoso del Nuevo testamento,
toma en cuenta las circunstancias prevalentes y las perspectivas de los numerosos grupos que coexistieron en aquella época, valida también esta opinión. Se
puede agregar a la secta cristiana ebionita, que existió como en el cuarto siglo y que negó la divinidad de Jesús. Ellos creían que estaban obligados a observar la
Torá y hay evidencia que eran descendientes directos de los adherentes originales de Jesús y mantuvieron sus creencias originales en un mesías humano, por lo
que fueron excomulgados de la iglesia romana por no querer aceptar las doctrinas no bíblicas desplegadas en el Credo Niceno.

PREGUNTA: ¿Cómo podría venir el mesías hoy si ya no hay reyes de la tribu de Judá?
RESPUESTA: Los misioneros a menudo citan Génesis 49:10 : “No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga [Mesías] Siloh”.
Quieren probar que el mesías ya debió haber venido porque la monarquía de Israel se fue de la tribu de Judá. Este argumento es incorrecto por dos razones:
1) El pasaje significa que el derecho de monarquía siempre quedará dentro de la tribu de Judá, hasta e incluso cuando venga el Mesías.
2) Si fuera correcta la lógica de los misioneros, nos veríamos obligados a decir que el mesías tenía que haber venido aún antes que Jesús, puesto que la
monarquía de Judá se fué temporalmente más de 100 años antes que la época de los macabeos y del milagro de Janucá. Los misioneros también sostienen que
ya que todos los expedientes familiares estaban archivados exclusivamente en el Templo judío, nadie puede comprobar su genealogía judía porque el Templo y
los expedientes fueron destruidos por los romanos. Este argumento es completamente falso. El segundo capítulo del libro de Esdras indica con claridad que los
expedientes familiares privados no estaban
guardados en el Templo. De hecho, muchos judíos hoy pueden rastrear su genealogía hasta la tribu de Judá y al rey David.

PREGUNTA: ¿Por qué sostienen los misioneros que el mesías debía haber venido antes de la destrucción del Segundo Templo?
RESPUESTA: Los misioneros incorrectamente declaran que el pasaje: “La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera”( Hageo 2:9), lo que comprueba
que el mesías tenía que venir durante el tiempo del segundo templo y sostienen que, a pesar de que era físicamente más grande, no había manifestación de que
la gloria del segundo templo fuera mayor. Su lógica circular supone que los judíos se equivocaron en algo y asumen que la “gloria” fué el mesías y que este
solamente podría haber sido Jesús. De igual manera citan fuentes rabínicas en un intento de validar su declaración de que el mesías categóricamente vino antes
de la destrucción del segundo templo, que sí dicen que el potencial para su venida se materializó en ese momento. Esto es igual al concepto de dar una cura al
comienzo de una enfermedad. El sentido de la declaración: “La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera” tiene que entenderse desde la
perspectiva de la Torá, que se enfoca en el objeto fundamental de la creación y del exilio: la santidad se revelará públicamente aún en las circunstancias y en los
lugares más mundanos, como se dice en Isaías 11:9 : “La tierra será llena del conocimiento de Dios, como las aguas cubren el mar” y en Isaías 40:5 : “Se
manifestará la gloria de Dios, y toda carne juntamente verá que la boca de Dios ha hablado”, que corresponde con el sentido correcto de la doctrina rabínica de
que la “gloria” del segundo templo superó a la del primer templo en que era físicamente más grande, más hermosa y existía por mucho más tiempo. Este
principio indica que una mayor parte del mundo físico 20 tomó parte en revelar la gloria de Dios durante el tiempo del segundo templo. Después de su
destrucción, este proceso continúa desde el principio hasta el fin del exilio posterior. El exilio sirve no sólo para rectificar nuestras transgresiones, sino que
facilita nuestra misión de revelar la santidad al mundo entero. Aprendemos en Vayikra Rabbah y en Miqueas 7:15 , que el exilio en Egipto sirve de paradigma para
todos los exilios posteriores, que tienen más de un propósito: además de ser el exilio un método para expiar la transgresión, sirve para utilizar todo el mundo
físico para proclamar y revelar la presencia de Dios. En Génesis 45:78 José proclamó que Dios tenía un propósito positivo para ponerlo en el exilio; así como, Dios
le dijo a Abraham en Génesis 15:13 ,que el exilio egipcio influiría en la elevación de la riqueza material de la tierra.

SOLUCIONES PRÁCTICAS AL PROBLEMA DE LOS CULTOS Y DE LOS MISIONEROS.


Las preguntas siguientes y las respuestas correspondientes dan recomendaciones concretas en cuanto a cómo impedir que los misioneros conviertan a los
judíos y contrarrestar los esfuerzos que pueden haber tenido algún éxito.

PREGUNTA: ¿Hay algo que pueden hacer los judíos para inmunizarse a sí mismos y a sus familias contra los evangelistas y los reclutadores de los cultos?
RESPUESTA: Como con tantas facetas de la vida, la prevención empieza en casa. Los padres pueden establecer el camino con su propio ejemplo positivo:
aprendiendo y observando el Judaísmo, entendiendo sus costumbres y sus tradiciones en maneras accesibles para ellos. Una educación judía formal es
esencial. Los padres que no pueden contestar suficientemente bien a las preguntas que hacen todos los niños sobre la religión, sin querer dar la impresión a sus
hijos de que tal conocimiento no es especialmente importante. Es peligroso mostrarlo como una religión de conveniencia, que le permite a uno escoger las
prácticas que quiera, sin que haya consecuencias por sus acciones religiosas o que el judaísmo es hipócrita y está desprovisto de contenido espiritual. Los niños
aprenden de sus padres, reflejan su comportamiento y, con frecuencia, sus actitudes. Un padre cuyo comportamiento indica: “Haz lo que te digo, no lo que yo
hago”, inevitablemente deja a su hijo en desventaja. Los padres tienen que mantener un canal abierto de comunicación con sus hijos: si sus hijos o hijas están en
la escuela primaria, secundaria o en la universidad, viviendo independientemente o casados. Idealmente, los hijos deberían poder hablar de cualquier asunto
con sus padres. Si se establecer tal comunicación durante los años formativos, se asegurará una vida de diálogo no crítico, para dirigirse en las situaciones
difíciles que puedan presentarse. Es igualmente crítico que los padres expresen en palabras y demuestren su amor por sus hijos. He aconsejado a demasiados
judíos que han mencionado: “Mis padres nunca se interesaron por mí. De todos modos; ¿Por qué se preocuparán por mi ahora?”

PREGUNTA:¿Cómo puede saber un padre si su hijo o hija está en riesgo o bajo la influencia de un misionero?
RESPUESTA: Los padres pueden encontrar hojas de propaganda, folletos del Nuevo Testamento, joyería que representa cierto grupo, o la Biblia de otra religión.
A veces el hijo o la hija dará indicios verbales, como: “Tenemos que ser salvados”, “Estoy consiguiendo la salvación para no ir al infierno”. O si empieza una
conversación diciendo: “¿Sabías que el ‘Nuevo Testamento’ (u otro libro) dice tal o cual?”. Así como la intuición paternal puede descubrir el comienzo de una
enfermedad física antes que aparezcan los síntomas médicos, también una enfermedad espiritual. El indicio estará profundamente enterrado entre las líneas:
“¿Por qué no enseña el judaísmo acerca de la vida después de la muerte, o acerca del paraíso y del infierno?”. Aquí, los padres deben no sólo oír el mensaje
encerrado, sino que deben poder dar una respuesta eficaz. Si no pueden proporcionarla o no están seguros de cómo tratar con un conflicto, podrían hablar del
problema con un rabino. Probablemente ésta es la mejor opción a seguir al confrontarse con un hijo con preguntas como: “¿Cómo sabemos que el judaísmo es
la ‘verdadera’ religión?”. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los rabinos tienen experiencia en tratar con asuntos especiales relacionados con
un culto o con un problema misionero. Por eso sería aconsejable dirigirse a los expertos en ésta materia, tales como el personal profesional y entrenado de
"Judíos para el Judaísmo", que viaja por todas partes del mundo impartiendo exitosos servicios de orientación.

PREGUNTA: ¿Pero no va a ofenderse o a “sentirse degradada” la persona por constantes refutaciones que sólo dan importancia al judaísmo?
RESPUESTA: Posiblemente. Acuérdate, sin embargo, que casi todo el mundo quiere creer las respuestas lógicas a preguntas legítimas.

Cuando hay una comunicación abierta y honrada, se pueden tomar decisiones informadas y razonadas. El decidir ingresar a un culto o convertirse no se hace de
la noche a la mañana, ni en base a una sola respuesta.

PREGUNTA: ¿Qué pasa si todas estas medidas preventivas llegan tarde, y el hijo o la hija ingresa a un culto o a una iglesia?
RESPUESTA: Lo importante es no llenarse de terror, estallar, denunciar, decir “Kadish” o cualquier otra medida que cause que la persona lo evite a usted o al
asunto. Hay que tener una conducta tranquila y los canales de comunicación abiertos, lo que con frecuencia facilitará el comienzo de un diálogo. Es el primer
paso para tratar de persuadir a la persona a volver a considerar su nueva religión o culto. Si los padres u otros miembros significativos de la familia escuchan
activamente, el individuo estará muy dispuesto a hablar de la motivación y de sus argumentos. Lo que permitirá una discusión con los consejeros y rabinos
especializados, sobre los méritos de la nueva fe, lo que demostrará cómo y por qué el judaísmo presenta una mejor alternativa para los judíos.

PREGUNTA: ¿Y si la familia retrocede indignada y avergonzada? ¿Y si los miembros de la familia “rechazan” a su pariente?
RESPUESTA: Si ocurre una confrontación, un diálogo será difícil o imposible. Crear un argumento a lo mejor polarizará a los dos individuos, fomentando una
atmósfera hostil a intercambios constructivos de sentimientos y creencias. Hay que darse cuenta que las nuevas creencias de una persona son tan auténticas y
“verdaderas” para él como las de otra persona son para sí mismo. Un “estás equivocado” directo puede interpretarse como un insulto intelectual.

PREGUNTA: ¿Cuál es la actitud propia para la familia?


RESPUESTA: Los miembros de la familia deben hacer todo lo que puedan para convencer al individuo de que tome en cuenta todos los argumentos en pro y en
contra y que busque servicios externos de apoyo. Al igual que la gente considera todas las opciones al escoger una carrera, un esposo, o dónde vivir, debe por
lo menos discutir las proporcionadas por el judaísmo en comparación con cualquiera otra religión o culto que él o ella pueda haber adoptado. El individuo
tendrá que ser franco antes de que miembros de la familia o profesionales puedan empezar a tener algún éxito.

PREGUNTA: ¿Quiere decir eso que la familia tiene que tolerar los adornos y las ceremonias de otra fe en su casa?
RESPUESTA: No. Si para evitar una confrontación la familia tolera la decisión de una persona a cambiar de religión, esa persona debe también respetar los
deseos de la familia. La religión ajena debe practicarse en el lugar apropiado, sea una iglesia, un ashram (retiro religioso hindú) o el departamento independiente
de la persona. Este arreglo también facilita una atmósfera más abierta y propicia para el deseo por parte del individuo y su familia para reunirse con un experto
bien entrenado. Es importante respetar el derecho de cada uno a equivocarse honradamente. Nuestra meta es ayudar cuidadosamente, a que comprenda que
la decisión de adoptar otra fe es intelectual y emocionalmente, una equivocación honrada. Esta meta la logramos en parte enseñándoles lo que representa el
judaísmo, en lugar de simplemente refutar o rechazar su nueva filosofía.

PREGUNTA: ¿Y si nada de esto funciona? ¿Está persona se pierde para siempre del judaísmo?
RESPUESTA: Absolutamente no. Los que trabajamos en ésta área podemos contarle cientos de historias de personas que pasaron años en el cristianismo o en
un culto, sólo para regresar al judaísmo. Por eso es importante mantener un canal de comunicación abierto y dar un buen ejemplo religioso. La familia siempre
será familia; las diferencias en creencia y fe no cambian las relaciones biológicas y emocionales de toda la vida. Nunca se debe perder la esperanza de que el
individuo volverá.

HISTORIAS PERSONALES
(Se han cambiado los nombres para asegurar su privacidad).

LA HISTORIA DE LISA.
Recientemente mis hijos gemelos celebraron su bar mitzvá. Es difícil creer que no hace mucho que asistían a un grupo juvenil donde aprendieron a hablar con
sus amigos judíos acerca de Jesús, con la esperanza de convertirlos al cristianismo. Mis hijos y yo éramos cristianos renacidos devotos. Déjame compartir mi
historia contigo. Nací judía, pero me hice cristiana hace nueve años, durante una época en mi vida que estaba buscando a Dios. Nos reunimos en una iglesia
llamada "Asamblea de Dios" y yo los registré en la escuela religiosa cristiana, “llena del Espíritu” y hablando en lenguas desconocidas. Asistíamos a la escuela
dominical y a la iglesia cada semana; yo cantaba en el coro, mis hijos actuaban en las obras teatrales cada navidad y pascua. Dios obra en maneras milagrosas.
Empezaron a pasar cosas que me hicieron volver al judaísmo.
En septiembre pasado, mi familia comenzó a asistir a una “sinagoga mesiánica”, es una iglesia que usa símbolos y oraciones judías como parte de su servicio de
adoración. Durante mi niñez, no tenía recuerdos judíos positivos. Era una de los pocos judíos en el pueblo. Ser judía significaba que todo el mundo tenía un árbol
de navidad menos yo. Nunca conocí a muchos judíos, ni tuve una educación judía. No tenía idea de la riqueza de mi patrimonio, ni que los tesoros eran míos.
Pensaba que había encontrado esto con los mesiánicos. Ese mismo mes, compré mi primera casa en el sur de California. Mis hijos comenzaron el cuarto grado
en excelentes escuelas públicas allí. Por primera vez, había muchachos judíos en sus clases y tenían ganas de saber lo que era el judaísmo. Yo estaba hambrienta
para aprender y por medio de Internet empecé a discutir asuntos religiosos con otros judíos mesiánicos. En febrero, fuí a una reunión y fiesta judía y miré todas
las barracas judías. Empecé a hablarle a un hombre viejo con una kippa, que me preguntó a qué shul asistía. Cuando le dije que a la Asociación Mesiánica de una
calle abajo, reaccionó de mala manera y empezó a gritar. ¡La gente estaba muy sorprendida! Por muchas horas discutimos acerca del mesías y la Biblia. Sin
saberlo yo, este hombre se puso en contacto con el Rabino Kravitz de "Judíos para el Judaísmo" y le contó cómo había gritado a una mujer judía. Le pedía
consejos al rabino, quien le sugirió que se pusiera en contacto conmigo, que se disculpara por su comportamiento y que nos invitara para Shabos. También le
dijo que en poco tiempo podríamos conocerlo. Unos días después, el hombre de la fiesta judía llamó y nos invitó a su casa. Esta familia judía se hicieron nuestros
amigos y nos enseñaron la belleza y la santidad del judaísmo. Amábamos todo lo que estábamos aprendiendo acerca de nuestro pueblo, de las tradiciones y de
la cultura judía; sin embargo, todavía éramos cristianos convencidos. ¡Yo estaba segura de que Jesús era el mesías y Dios, yo tenía 9 años de estudio bíblico
cristiano para defendelo! Quería la verdad y mi amigo me dijo: ”¡Eres judía! Aprende la Biblia de parte de los judíos!”. Había llegado la hora que me pusiera en
contacto con el Rabino Kravitz, quien me dio una impresión bastante buena porque se pasó tres horas hablando conmigo por teléfono. Era la única persona
judía con quien hablé, que me dio respuestas razonables y tanto en qué pensar. Charlamos varias veces por teléfono y al fin y al cabo quedamos de vernos en mi
casa. Me decepcionó el ver que vino con las manos vacías. Después de charlar un rato, fuimos a recoger algunos libros de su auto, entonces nos alistamos y
empezamos a trabajar. Él pasó el día entero hablándonos, trajo varias versiones de la Biblia y las leímos línea tras línea. ¡Él tenía respuestas a todas mis
preguntas! El Rabino Kravitz también me dio el seminario de 12 cintas y el cuaderno de "Judíos para el Judaísmo". Lo escuché, estudié y me alegré de que esto
fortaleció sus argumentos. Dejé de asistir a la iglesia, me deshice de mis libros, música, cruces, vídeos, y adornos cristianos. Ahora tengo arte y libros judíos,
mezuzot y judaica [objetos judíos] en mi casa y mis hijos tienen nombres hebreos. La organización "Judíos para el Judaísmo" me ayudó a tomar una decisión
firme e instruida en cuanto a mis creencias judías acerca de Dios. Ahora me doy cuenta de la importancia de reclamar nuestras identidades judías. Mis hijos y yo
nos proponemos casarnos dentro de la fe judía y formar familias instruídas en nuestras creencias y valores judíos. Quiero dar las gracias a los que han ayudado a
que "Judíos para el Judaísmos" sea una realidad, por su apoyo y por su entrega, porque salvaron a mi familia y nos trajeron de vuelta al judaísmo.

LA HISTORIA DE JERRY.
Me crié en una casa judía conservadora y mis padres eran sobrevivientes del holocausto. De niño, asistí a una escuela hebrea y observé las tradiciones de las
fiestas. Siempre estuve orgulloso de ser judío, especialmente después de viajar a Israel. Al terminar la escuela superior, asistí a una prestigiada universidad del
sur de California y me especialicé en ingeniería. Durante ese tiempo me relacioné con “cristianos renacidos.” Fué mi trato y subsecuente estudio con ellos lo que
me llevó a hacerme “cristiano renacido” y experimenté verdaderas relaciones personales con Dios. Por más de cuatro años estuve muy interesado: leía la Biblia
cada noche y asistía a una iglesia fundamentalista llamada "Calvary Chapel" por lo menos dos veces por semana. Mientras crecía en mi fe, empecé a ejercer
influencia sobre otros y hasta tuve mi propio grupo de estudio bíblico. Debido a que vivía en el campus, me hice miembro de una organización llamada "Campus
Crusade para Cristo". Participé mucho en ese grupo, asistiendo a clases de formación de dirección, a reuniones de “grupo de acción” y finalmente, dirigí mi
propio “grupo de acción.” Aparecí en programas cristianos de radio, de televisión y en dos películas cristianas. Me consideraba no sólo un “cristiano renacido”
sino también un “judío completo”. Un día, todo nuestro grupo avanzado fuimos a oír a un rabino de los “Judíos para el Judaísmo” dar una conferencia sobre el
cristianismo. Su sinceridad, entrega y riqueza de conocimiento nos impresionó a todos. Pero como sabíamos que nosotros teníamos "la verdad,” le expresamos
dudas acerca de muchos puntos teológicos y quedé asombrado de cómo él pudo contestar cada uno de ellos. Después de la conferencia, decidí quedarme para
seguir hablando con este rabino. Hablamos toda la noche, terminando a las 4:00 de la´mañana. ¡El rabino era tan dedicado que perdió su avión por hablar
conmigo! Empecé a darme cuenta de que aún con mi educación judía, tenía una comprensión muy limitada de lo que significa ser judío. Mi aceptación de Jesús
había sido una decisión muy unilateral: sabía mucho de la perspectiva cristiana, pero relativamente poco del punto de vista judío. Como cristiano, había sido muy
dogmático, mi actitud fue: “Escucharé lo que tienes que decir, pero sé que yo tengo la razón”. Mi encuentro con este rabino me hizo entender que hay dos
lados en cada cuento. Empecé a estudiar y a averiguar las cosas. Los cristianos me preguntaban: “¿Piensas que el diablo te ha agarrado un poco?” Yo respondía
que sólo estaba haciendo lo que dijo Jesús: “Busca diligentemente y hallarás”. Pedí orientación y rezaron conmigo para que me condujera en el buen camino.
Mi línea de investigación encontró “proof texts” sin número en la Biblia cristiana, que estaban basados en malas traducciones o que se habían sacado del
contexto. Mientras más profundo que buscaba, era más aparente que me había equivocado. Y al mismo tiempo, otra parte de mí reclamaba: “¿Y todos los
cambios en mi vida, los milagros que había visto, los regalos del ‘Espíritu Santo’? ¿Cómo iba yo a no hacer caso de todo esto?" Por fin me di cuenta de que todas
estas experiencias no eran únicas al cristianismo, sino que les pasaron a personas en otras religiones también. Se ha cambiado la vida de personas dentro de la
esfera del judaísmo, ¡los cristianos apenas tienen monopolio sobre Dios! Ahora practico el judaísmo en su manera propia y espiritual; y me siento mucho más
cerca de Dios que nunca. Sé lo que significa ser judío: es importante usar la mente que me dio Dios y seguir Su palabra como Él la quería decir. No puedo
entender cómo cualquier persona que de verdad comprende el judaísmo, pudiera creer en Jesús. Simplemente no hay lugar para Jesús en el cuadro judío. La
Biblia advierte contra seguir los deseos del corazón. Recuerda que la mayoría de los judíos no conocen la Biblia muy bien para tomar una decisión instruida. Nos
debemos a nosotros mismos y a Dios, para estudiarla y asegurarnos de que no seguimos algo que no es verdad. Ahora verdaderamente soy un judío conocedor
y bien informado, un eslabón de cadena continua que proviene del tiempo de Moisés y de Abraham.

LA HISTORIA DE LAURA.
Aunque nacida judía, participé en estudios bíblicos con iglesias bautistas y evangélicas por más de tres años, además de ir a campamentos cristianos durante los
veranos. Por mucho tiempo, participé activamente con los "Judíos para Jesús", distribuyendo folletos (volantes), asistiendo a retiros “mesiánicos” y a cursos de
estudio bíblico. Me sentía más cómoda estudiando con otros judíos que también creían en Jesús o Yeshúa, como le llamábamos. La mayoría de la gente que
participaba tenía la misma educación judía limitada, y, como yo, estaban descontentos con sus experiencias previas con el judaísmo. Pero ahora nos
considerábamos “judíos completos”. En las sesiones de estudio bíblico, leíamos tanto el “nuevo” tanto como el “viejo” testamentos. Usando el “Viejo” para
comprobar que en efecto Jesús era el mesías profetizado, yo estaba muy contenta con mi relación con “el Señor” y con mi participación con los "Judíos para
Jesús". Un día, le repartí un folleto a una mujer judía religiosa y le hablé de la integridad espiritual y las relaciones estrechas que se pueden tener con Dios
mediante una creencia en Yeshúa (Jesús) y le enseñé muchos pasajes de ambos testamentos mientras ella escuchaba mi entusiasmado “testimonio”. Después
de que terminé, ella me hizo algunas preguntas básicas acerca de las fiestas y oraciones judías. Sus preguntas me tomaron desprevenida. Me sentí aturdida y
avergonzada porque no sabía las respuestas. En mi frustración, le pregunté si sentía que tenía relaciones personales con Dios, algo que yo sabía que no había
experimentado como judía durante mi niñez. “Sí”, me contestó. “¿Por qué no vienes a mi casa para Shabat y decides por tí misma si nosotros los judíos tenemos
relaciones con Dios?” Me dio su número [de teléfono] y se fué. Sus numerosas preguntas me golpeaban en la cabeza. ¿Por qué no sabía acerca de esas fiestas?
¿De verdad le había dado yo al judaísmo una oportunidad? Nunca antes había conocido a un judío entregado religiosamente y creía que existían solamente en
los libros. Mis amigos “cristianos hebreos” trataron de disuadirme de llamarla, pero sentía que, si yo verdaderamente creía en Jesús, vería que su espiritualidad
[de la mujer] era falsa. Pensaba que nada podía estorbar mi relación con Jesús. Fuí a la casa de esos judíos observantes y rebosaba la belleza de Shabat, parecía
que todo lo que habían hecho tenía que ver con Dios. Desde la bendición de los hijos, al parpadeo de la vela de Havdalá, había algo santo en su estilo de vida
judío. Me sentí oprimida por mi ignorancia y quería saber más. Recé a Jesús para que me enseñara el camino, pero con tiempo mi devoción comenzó a
cambiarse y me di cuenta que no necesitaba un intermediario para relacionarme con Dios: mientras más estudiaba el criterio de la Torá acerca de la relación
entre el hombre y Dios, más me daba cuenta que la Trinidad no podía ser un concepto bíblico y me sentí más unida con el judaísmo tradicional. Cuando
estudiaba la Torá en hebreo, descubrí numerosas malas traducciones en el texto cristiano. Poco a poco, volví a casa, a mi gente. Mediante mi estudio intensivo,
aprendí los significados más profundos de los conceptos judíos de Dios, los mandamientos, la devoción y la oración. La espiritualidad que había anhelado en mi
juventud, había estado siempre en mi propio patio. Estoy casada ahora, mi esposo y yo hemos dedicado nuestra vida a Dios y a la Torá. Nuestros hijos no estarán
obligados a preguntarse: “¿ En verdad le di una oportunidad al judaísmo?”.

LA HISTORIA DE RAJEL.
Nací y me crié en Tel Aviv, Israel, y recibí la mejor educación posible. Domino el hebreo y el inglés, estoy bien informada de la vida judía e israelí, así como de las
historias bíblicas. Cuando me mudé a Estados Unidos a la edad de 20 años, muchos cristianos me ofrecieron su amistad y hablaron conmigo acerca de Jesús. De
manera regular estudié su Biblia con ellos y finalmente me hice “cristiana renacida”. Me uní a una “sinagoga mesiánica” y por más de cinco años me consideré
una mejor judía que antes, ahora era “judía mesiánica”. Los judíos estadunidenses siempre se asombraban de conocer a una israelí que había aceptado el
cristianismo, y yo usaba ese encuentro para compartir mi fe con ellos. Un individuo me desafió a encontrarme con el rabino Bentzion Kravitz de "Judíos para el
Judaísmo". Mi dominio del hebreo me aseguraba que él no podría engañarme de ningún modo. Nuestra primera reunión duró siete horas: examinamos todos
los pasajes bíblicos en el hebreo original, ya que antes de esto mis amigos “renacidos” y yo habíamos estudiado la biblia en inglés. Descubrí que las traducciones
en inglés que yo había usado estaban basadas en traducciones incorrectas y distorsiones. Pasé Shabat con el rabino Kravitz y su familia en muchas ocasiones,
explorando conceptos fundamentales de religión, moralidad, y Dios. Mi convivencia estrecha con estos judíos devotos me impresionó tremendamente: observé
la verdad en su entrega y su sinceridad e intimidad con Dios, algo a lo que nunca fuí expuesta en la sociedad secular israelí. En realidad, era algo a lo que nunca
había querido dirigirme, sin embargo, puesto que los hechos eran tan convincentes, seguí mi exploración del judaísmo y por fin me di cuenta de que me había
equivocado mucho al aceptar el cristianismo. Regresé al judaísmo y esta vez ha cambiado mi vida: ahora estoy encantada con mi entrega al judaísmo y con mi
creencia en un Dios.

LECTURAS SUGERIDAS
1) Baigent, Michael y Leigh, Richard. The Dead Sea Scrolls Dead Sea Scrolls Deception. Nueva York: Touchstone, 1991.
2) Berger, David, y Wyschograd, Michael. Jews and Jewish Christianity. Nueva York: Ktav, 1978.
3) Bleich, David J. With Perfect Faith. Nueva York: Ktav, 1983. Obra excelente sobre las Trece Principios de la fe judía.
4) Clorfene, Chaim y Rogalsky, Yakov. The Path of the Righteous Gentile.Southfield, MI: Targun Press, 1987. Un análisis profundo y práctico de las siete leyes de
los hijos de Noé, y los valores morales para el mundo no judío.
5) Conway, Flo, y Siegelman, Jim. Holy Terror.Garden City: Doubleday, 1982.
6) Hay, Malcolm. The Roots of Anti Semitism. Nueva York: Freedom Library Press, 1981.
7) Kaplan, Aryeh. If You Were God. Nueva York: NCSY/ Orthodox Union, 1983.
8) Kaplan, Aryeh. The Infinite Light. Nueva York: NCSY/ Orthodox Union, 1981.
9) Kaplan, Aryeh. The Real Messiah. Nueva York: NCSY/ Orthodox Union, 1976. Una visión general excelente del fenómeno misionero. Aunque no es una obra
global, este libro es un buen punto de partida para los que quieren entender las cuestiones implicadas.
10) Maccoby, Hyam. The Mythmaker – Paul and the Invention of Christianity. San Francisco: Harper & Row, 1986.
11) Prager, Dennis y Telushkin, Joseph. Why The Jews. Nueva York: Simon & Schuster, 1983. Una visión y conjunto excelente de los motivos del anti-semitismo.
12) Sargant, William. Battle for the Mind. Baltimore, MD: ISHK/Malor, rev 1997.
13) Sigal, Gerald.The Jew and the Christian Missionary, A Jewish Response to Missionary Christianity. Nueva York: Ktav, 1981. El enfoque y el material en este
libro lo hacen uno de los mejores libros de consulta para capacitación anti-misionera. La erudición contenida en sus páginas es digna de aprender.
14) Twerski, Abraham. Living Each Day. Nueva York: Mesorah, 1988.

CENTRO DE RECURSOS DE LOS JUDÍOS PARA EL JUDAÍSMO.


"Judíos para el Judaísmo" tiene muchos recursos disponibles para el público. Ofrecen una amplia variedad de libros, audios y videos que se pueden obtener a
precios excelentes. Uno de ellos es la muy aclamada serie de audio en 12 partes: “El seminario contra misionero.” Se pueden obtener sus materiales poniéndose
en contacto con la oficina local de Judíos para el Judaísmo o accediendo al "catálogo de recursos" en su website: www.jewsforjudaism.org .

CON RESPECTO AL AUTOR.


El rabino Bentzion Kravitz, es una autoridad reconocida como tal en el judaísmo y en la polémica cristiana, es el fundador de "Judíos para el Judaísmo
Internacional" y el director ejecutivo de la sucursal en Los Angeles. Nació en 1954, en Nueva York. Estudio en la Universidad de Texas en Austin,
especializándose en comunicaciones, además de obtener su licenciatura del Rabbinical College of America. Conferencista renombrado, ha aparecido en radio,
televisión en Estados Unidos, en la ex Unión Soviética, en Africa del sur, en Australia y en Israel. Tiene más de 25 años de experiencia y uno de los índices más
exitosos de la comunidad judía por aconsejar a judíos involucrados en cultos y grupos misioneros. Trabaja para el Departamento del alguacil del condado de Los
Angeles, CA. Sus pasatiempos incluyen el esquí, el buceo, y las artes marciales. Él y su esposa Dvora (terapeuta con licencia), residen en Los Angeles y son
padres de seis hijos.

2
?
Esta declaración no incluye conversiones forzosas, llevadas a cabo por coacción, tales como las de los marranos durante la Inquisición
Española.

3
Hoy, después de casi 2,000 años del rechazo judío de Jesús, todavía existe el dilema. Es por esta tremenda necesidad teológica y psicológica
que los cristianos fundamentalistas han asignado millones de dólares para desarrollar nuevas técnicas sofisticadas y muchas veces engañosas para
convertir a los judíos.

4
Para un análisis profundo de esta idea, favor de consultar el libro: "Las raíces del antisemitismo cristiano", recomendado en la lista de
lecturas sugeridas.

5
En realidad, los misioneros mantienen que un judío que acepte a Jesús (o “Yeshúa,” como lo llaman) es “un judío completo”, queriendo
decir, claro, que todos los otros judíos son incompletos. El engaño empleado en este intento de disfrazar la seriedad de la conversión de un judío al
cristianismo, se refleja de un modo parecido, con el abuso extenso de símbolos y costumbres judías, en la invención de textos judíos, con la falsificación
de los antecedentes y de la educación judía de muchos “cristianos hebreos.”

6
Manuales de instrucción misioneros estimulan el uso de las expresiones “creyente” en lugar de cristiano; “mesías” en lugar de cristo; “árbol”
en lugar de cruz y “nueva alianza” en lugar de nuevo testamento, para brindar un mensaje que suene más judío.

7
Esta táctica se emplea en un intento de hacer su versión del cristianismo más aceptable a los judíos que tratan de convertir. No obstante, en
las palabras de uno de los numerosos grupos cristianos que lo condenan: “Esta técnica de ganar prosélitos equivale a conversiones forzadas y debe de
ser condenada.” (Declaración aprobada por The Interfaith Conference of Metropolitan Washington, D.C.).

8
En su intento de justificar su carácter judaico, ciertos “cristianos hebreos” han descrito al judaísmo rabínico (Talmud) como un culto, ya que
justifican que “sigue las palabras de hombres en lugar de la de Dios. Esta declaración es falsa e hipócrita porque “los cristianos hebreos” usan esas
mismas técnicas para dar a sus costumbres el disfraz judaico.

9
Un grupo no es superior al otro, simplemente diferente. Por eso, ciertas creencias y costumbres, como comer carne de cerdo, se les permite
a los no judíos, pero no a los judíos. De un modo parecido, la mayor parte de las creencias cristianas acerca de Dios, la salvación y el Mesías no violan
la alianza de Noé para los no judíos, pero están absolutamente prohibidas para los judíos. Para una explicación más detallada de las siete leyes
universales de los hijos de Noé, vea "El camino del no judío justo", en la lista de lecturas sugeridas.

10
Refiriéndose al Rey David perseguido por sus enemigos, a quienes a menudo se refiere como un león, como en los Salmos 7 y 17.
11
Esto es, la falta de la palabra “k’ari – ‫ ”כארי‬claramente significa como un león, como se manifiesta su uso en Isaías 38:13 -21 .

12
La Torá, el pacto original de Dios, es eterna y el pueblo judío está obligado a observarla. El libre albedrío nos permite escoger entre
observarla o no observarla. El “nuevo pacto” del que habla Jeremías no reemplaza al original, sino lo fortalece. En la era mesiánica, Dios nos dará un
“nuevo corazón ,” de ese modo quitará nuestra tentación de hacer mal, desde ese momento el pueblo judío lo servirá con todo su corazón y nunca más
romperá el pacto original. (Jeremías 32:38-40, Ezequiel 11:9-20, Ezequiel 36:26-27).

13
Los misioneros equivocadamente mantienen que Génesis capítulo 18 indica que cuando tres hombres le aparecieron a Abraham, uno de
ellos fue Dios en forma corporal. Una lectura cuidadosa de este capítulo, junto con el capítulo 19, indica claramente que estos “hombres” eran ángeles.
La Biblia tiene muchas historias de ángeles que asumen forma humana y a menudo se refiere a ellos con el nombre de Dios para indicar que ellos son
sus mensajeros exaltados. Esto es parecido al uso común de uno de los nombres de Dios como parte del nombre de un individuo o lugar sagrado. Por
ejemplo, en hebreo, Daniel significa “Dios es mi juez,” Ezequiel significa “fuerza de Dios,” y en Jeremías 33:16, Jerusalén se llama “El Señor es mi
justicia”.

14
El judaísmo siempre ha sostenido una creencia fundamental en una figura mesiánica debido a que ese concepto fue dado a los judíos por
Dios, por lo que nuestra tradición es la más apta para describirlo y reconocerlo al revisar numerosas referencias bíblicas (algunas se mencionarán
posteriormente).

15
Dicha palabra hebrea se usa más de 150 veces en la Biblia judía. Los cristianos constantemente traducen esta palabra como ungido, excepto
en el noveno capítulo de Daniel. En este capítulo los misioneros se desvían de ésta y de otras traducciones correctas en un intento de comprobar que
el Mesías llegó antes de la destrucción del Segundo Templo. Cuando se lee en contexto y con una traducción correcta, este capítulo claramente habla
de dos diferentes individuos “ungidos” con una diferencia de centenares de años: a) El primer ungido es el rey Ciro ( Isaías 45:1), quien autorizó a los
judíos a regresar y a construir el Segundo Templo 52 años “siete semanas de años” después de la destrucción del Primer Templo; b) El segundo ungido
es un sacerdote (Levítico 4:3), el que se terminó 434 años (62 semanas de años) más tarde.

16
Algunos misioneros sostienen que en una traducción antigua de la Biblia llamada la “Septuaginta o versión de los setenta”, 70 grandes
rabinos tradujeron la palabra “almá –‫ ”עלמה‬en Isaías 7:14 como “parthenos– Παρθένος” y que ésta palabra griega significa una virgen. Dicha
declaración es falsa por varias razones:
1) Los 70 rabinos no tradujeron el libro de Isaías, solamente el “Pentateuco” (los cinco libros de Moisés). En realidad, la introducción a la
edición inglesa de la versión de los setenta dice en lo tocante a la traducción: “El Pentateuco se considera ser la parte mejor hecha, mientras que el
libro de Isaías parece ser la peor”.
2) En Génesis 34:23 la palabra “parthenos” no se usa en relación a una virgen, sino a una joven que había sido violada.
3) La versión completa de los setenta que citan los misioneros, no son de la versión original, sino de una versión posterior y alterada.

17
Por todo el libro de Isaías, se refiere al pueblo judío como el “siervo de Dios” y en el singular (por ejemplo: Isaías 41:8, Isaías 49:3).
Cuando es traducido correctamente, se puede ver claramente en los siguientes dos versículos: 1. ”Él [Israel] fue herido a causa de (m’– ‫ )ִמ‬nuestra [las
naciones] transgresión” (Isaías53:5). En este verso la letra hebrea significa “a causa de” o “de”, nunca se traduce “por”, que equivocadamente indicaría
expiación indirecta. 2. ”A causa de la transgresión de mi pueblo ellos (lamo–‫ )למו‬fueron heridos” (Isaías 53:8). La palabra lamo (‫ )למו‬es plural (véase
Salmo 99:7) e indica claramente que este versículo no se refiere a un solo individuo.

18
Primero, quedarán atónitos, literalmente cubriéndose la boca por lo que ven, porque jamás creyeron que verían la redención gloriosa de un
Israel perseguido, rechazado y odiado. Segundo, tratarán de comprender por qué este pueblo exaltado de nuevo sufrió tanto. Originalmente creyeron
que fué porque Dios había rechazado a los judíos, pero ahora que ven que esto no es cierto, dirán que el sufrimiento fué el resultado de las
transgresiones de las naciones que persiguieron al pueblo judío.

19
La adopción del cristianismo como la religión oficial del imperio romano, justifica su crecimiento y popularidad. La inclusión de muchas
creencias tomadas del paganismo greco-romano, tales como la trinidad, la resurrección y el nacimiento virginal simplemente facilitaron el proceso.

20
La palabra hebrea para “mundo” es “olam–‫”עולם‬y está relacionada con [la palabra] hebrea “helem–‫ ”העלם‬que significa ocultado. Esto
connota cómo el mundo físico esconde la piedad que lo penetra. Nuestra misión es revelarla utilizando al mundo para servir a Dios y revelar de ese
modo la verdadera ventaja de la luz sobre la oscuridad.

ACOTACIONES
La mayoría de las autoridades dicen que hay más de 275,000 conversos judíos al “cristianismo hebreo” en todo el mundo. El Talmud
(Sanhedrín 37a) enseña que: “Quienquiera que salva una sola alma judía es como si él salvara un mundo entero.” Este pasaje enfatiza la importancia
de ayudar a cada individuo. Aunque sólo una persona judía fuera engañada, nuestra preocupación sería grande. Si esto se multiplica por centenares de
miles, la angustia y la inquietud son mucho más marcadas.

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