La Sagrada Familia Catedral de La Luz
La Sagrada Familia Catedral de La Luz
SAGRADA
FAMILIA
Catedral de la luz
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Sumario
Notas 213
Bibliografía 215
Luz que conmueve
A
ntoni Gaudí concibe el conjunto y geométricas que deberían luego aplicarse a iluminará generosamente las dieciséis la Sagrada Familia. La visita al templo se
cada una de las partes y elementos diversas partes similares, que Gaudí que dejó inmensas linternas de la fachada de la Gloria, convierte así en una experiencia única en un
del Templo de la Sagrada Familia dibujadas. Siguiendo este método de trabajo, que se elevan con decisión hacia el cielo como espacio que invita a la elevación del espíritu
como expresión de la fe cristiana, comunica- durante la década de 1990, se construyó la esperanza de la vida eterna; inunda, teñida y donde la liturgia se manifiesta con gran
da mediante la arquitectura y el arte. nave principal según su maqueta, y después por los vitrales y a través de los lucernarios, esplendor.
Gaudí consideraba que para proyectar se aplicaron las leyes que contenía al crucero el espacio litúrgico interior que representa La arquitecta Chiara Curti ha estudiado a
era necesario seguir las leyes de la creación, y al ábside, de los que solo había dejado la Jerusalén celestial; resaltará las dieciocho fondo el templo de la Sagrada Familia, lo vive
para así convertirse en colaborador del dibujos. En el siglo actual se ha construido torres y hará refulgir sus coloreados termi- y lo ha explicado en diversas publicaciones
Creador. Partiendo de los conocimientos la sacristía siguiendo su modelo en yeso, y, nales, que comunican el significado de cada y conferencias. El texto de este libro es un
adquiridos en la observación y el estudio posteriormente, se han proyectado las seis una alrededor de la Cruz culminante. recorrido por el templo y su historia con
de la naturaleza, en la que buscaba la torres centrales aplicando la geometría y las Por ello, en este libro, la arquitecta Chiara hermosas descripciones de su arquitectura y
perfección, aportó toda su experiencia y propuestas arquitectónicas de la cúpula de la Curti escoge la luz como hilo conductor de la de su arte y de cómo expresan el significado
genialidad para proyectar lo que estaba sacristía. Cinco de ellas siguen en construc- descripción del proyecto, la luz que lleva al de la Sagrada Familia. Acompañan al texto
construyendo y lo que deberían construir ción, mientras que la de María se inauguró el visitante a conmoverse con las formas, espa- las fotografías de Pere Vivas, como siempre
sus sucesores. Percibió en la naturaleza 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concep- cios y conjuntos escultóricos de la Sagrada bellas y oportunas. Agradezco y felicito a la
unas formas geométricas que los matemá- ción, de 2021. Familia. Invita a realizar un recorrido por autora, al fotógrafo y a la editorial esta nueva
ticos ya conocían pero que nunca antes se Acorde con la naturaleza, Gaudí concibió el templo, desde la claridad que Gaudí hizo aportación a la bibliografía de la Sagrada
habían construido. Con ellas, Gaudí conse- unas estructuras equilibradas y resistentes llegar a la cripta hasta la luz que alumbra la Familia. ✹
guiría crear arquitecturas naturalistas, por que siguen las leyes de la gravedad, de tal iglesia.
ejemplo, el «bosque» del interior del templo. manera que cada elemento comunica el peso El libro describe cómo en la Basílica de
Gaudí planificó el porvenir de la Sagrada superior directamente a los cimientos. Así la Sagrada Familia el significado religioso
Familia para que sus ideas e intenciones sucede en las torres de perfil de catenaria está en la base de la arquitectura, de su
fuesen bien entendidas en el futuro y de la fachada del Nacimiento y en los árboles expresividad y del arte que contiene. La luz
pudieran hacerse realidad. En los primeros estructurales de columnas inclinadas de las pone en evidencia la síntesis arquitectónica
años de los cuarenta y tres que dedicó naves. entre significado, funcionalidad, estructura, Vista del
interior del
al Templo, definió el conjunto en planos La luz realza la arquitectura de la Sagra- geometría, color y expresividad de los templo
de planta, alzados y secciones. Después, da Familia: baña el estallido de piedra que materiales que Gaudí perseguía. Las columnas
materializó el proyecto de partes relevantes expresa la alegría de la vida en la fachada del Gaudí, con la expresividad y la belleza arbóreas y la luz
de las vidrieras
en detalladas maquetas de gran escala. En Nacimiento; crea dramatismo con sombras de la arquitectura y del arte, se dirige a caracterizan el
ellas estableció unas leyes de composiciones y contrastes en la fachada de la Pasión; cada una de las personas que se acercan a bosque interior.
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por ello puso su vida y su arte al servicio de la lidad occidental que a menudo demuestra
verdad, de la luz sin ocaso. Debido a esta luz, trágicamente que ni siquiera sabe de qué
la Sagrada Familia de Gaudí está habitada estamos hablando cuando hablamos de la
por la vida y no se puede negar. La pregunta vida en Dios. ✹
esencial es la vida. Si nos acostumbramos a
la vida de Dios, Dios mismo se muestra a los
demás como luz que ilumina. En la introduc-
ción de esta obra, Curti explica muy bien que
«Gaudí, junto con su obra, es una luz capaz
de desvelar aquel tesoro de sabiduría no
humana anterior a todas las edades». Gaudí
no tiene voluntad de ser autor, de ser reco-
nocido como tal, sino el deseo de colaborar
en la Nueva Creación, en su cumplimiento
escatológico.
«Gaudí fuera de la fe será siempre incom-
prensible. Tal vez un aspecto de su obra será
lo que ame el incrédulo, pero nunca podrá
amar su síntesis» explicaba su gran amigo y
primer biógrafo, Josep Rafols.
Con esta obra Chiara Curti logra sinteti-
zar y dar un sentido más profundo y preciso
a la Sagrada Familia como templo expiatorio.
Vista aérea de la
Tratando de captar lo que para Gaudí fue fachada de la Pasión.
la obra de su vida, testimonia la fecundidad
de una creatividad dada por estar en total
escucha y armonía con el único Salvador, que
es el Creador mismo. Cúpula del ábside
El peregrino, ya al
Aquí está la cuestión fundamental: entrar, puede ver
si esta iglesia solo manifiesta o esta al final de la nave
manifestación es transfiguradora. Esta principal la luz que
irrumpe generosa
es la pregunta que subyace a medida que a través de un
uno observa el trabajo que continúa y que gran hiperboloide
encontrará la respuesta para las generacio- aumentada por el
oro del mosaico que
nes futuras en la vida que surgirá como una recubre el interior de
prueba de fuego, un desafío para la menta- la torre de María.
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Inspiración
L
a luz, primer principio de la belleza de la naturaleza, ha sido desde la Ángeles trompetistas
antigüedad inspiradora para los artistas. La luz, unida indisoluble- En la fachada de la Natividad hay
cuatro ángeles trompetistas, que
mente a la materia, produce la belleza, porque la belleza es la materia fueron las primeras estatuas que se
iluminada. colocaron en la fachada. Son parte
de las visiones de san Juan recogidas
La luz mediterránea, en particular, gracias a la inclinación con la
en el libro del Apocalipsis, donde se
que incide sobre la materia, crea aquellos claroscuros padres de la escultura relata que su tarea es la de sujetar a
clásica. En palabras de Antoni Gaudí: «La virtud está en el punto medio. Me- los cuatro vientos —que se intuyen
por el movimiento de sus vestiduras
diterráneo significa en el medio de la tierra. En sus riberas de luz mediana a y que se recogen bajo sus pies en un
45 grados, que es la que mejor define los cuerpos y nos muestra la forma, han remolino petrificado. Ellos verán una
florecido las grandes culturas artísticas»1. enorme muchedumbre, imposible
de contar, formada por gente de
Porque el hombre, inmerso en la luz del Mediterráneo, donde al sol se todas las naciones, familias, pueblos
suman los reflejos del mar, vive en el asombro. Aquello que contempla tiene y lenguas (Ap 7,1-9). Las palabras de
que ver con el instante y con la eternidad, como el color de una flor que ese Gaudí: «vendrán de todo el mundo
para ver el templo», hoy se cumplen
mismo día perderá sus pétalos pero siempre quedará viva en el corazón de con estos ángeles como testigos.
quien la ha recibido como regalo, o las olas del mar que nunca interrumpen su
ir y venir.
En esta luz reside el valor de la Sagrada Familia, que goza de una belleza
atemporal, la misma que se encuentra en la naturaleza. La Sagrada Familia es
signo de la luz desde su comienzo, porque Gaudí no se presenta como el autor
de una obra extraordinaria sino como colaborador de la creación, creación
que tiene su origen y su vida en la luz.
Lo demuestra su propia his-
toria: Antoni Gaudí, en 1883,
llamado a trabajar para el Tem-
La Sagrada Familia es signo de la luz desde su comienzo,
plo expiatorio de la Sagrada Fa- porque Gaudí no se presenta como el autor de una obra
milia, es un joven arquitecto de extraordinaria sino como colaborador de la creación,
31 años que tiene que dirigir en
creación que tiene su origen y su vida en la luz.
la periferia de Barcelona la obra
de una iglesia neogótica, cuyo
proyecto ha sido redactado por
otro arquitecto.
Una tarea inesperada para un joven que intentaba abrirse camino en
aquella sociedad burguesa que aspiraba a tener como cliente. Gaudí califica
al imprevisto de «providencial», por tener en sí un grato misterio que vincu-
lará su vida a la eternidad. Con el encargo parece surgir en Gaudí la concien-
cia de que el hombre necesita de lo finito para percibir lo infinito. El proyecto
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Fotografías y moldeados Las formas y los colores que se revelan a la vista de quien levanta la mirada
Gaudí capta que la belleza perfecta ante la Sagrada Familia son testigos de esa luz que define al templo e inspira
es, en realidad, fruto de una idea
humana, una abstracción. Huye de a su constructor.
esta posición intelectual trabajando, «En este recinto, Gaudí quiso unir la inspiración que le llegaba de los tres
según sus palabras, como colabo-
grandes libros de los que se alimentaba como hombre, como creyente y como
rador del Creador, incluso en la
técnica. En los talleres de la Sagrada arquitecto: el libro de la naturaleza, el libro de la Sagrada Escritura y el libro
Familia se utilizan los sistemas de la Liturgia».3 La naturaleza, que cobra vida gracias a la luz, la Sagrada Es-
fotográficos más modernos a través
de la utilización de espejos, así
critura, inspirada por Dios que es la luz, y la Liturgia, que es la manifestación
como los moldeados, para realizar el de la luz.
conjunto monumental sin necesidad Los primeros colaboradores de Gaudí y quienes le conocían dejan un im-
de artistas consagrados, sino de
hombres capaces de reconocer a
portante legado de recuerdos y transcripciones de apuntes tomados dialo-
Dios en toda la creación. gando con Gaudí o escuchándole mientras hablaba del templo. Las palabras
que se repiten en estos relatos para definir la Sagrada Familia, e incluso a
Gaudí, son «luz», «iluminado», «luminoso», «brillante», «reluciente»… Como
si su obra fuera un autorretrato de la luz que le impulsaba a construirla.
¿Pero qué habían visto sus colaboradores de lo que sería la Sagrada Fami-
Detalles
lia? Si miramos las fotografías de la época y las confrontamos con las fechas
Todo lo real es una oportunidad para de los testimonios, estos jóvenes que seguían a Gaudí hablaban teniendo ante
participar de esta fachada: un pájaro sus ojos maquetas de arquitectura en continua evolución y, sobre todo, mode-
en vuelo, un búho que vivía en los
andamios de la fachada, una flor, un los de yeso extraídos de moldes que luego servían como pruebas generales
insecto. El aparente caos es en rea- para la construcción, porque, a diferencia de lo habitual en arquitectura,
lidad el trazo de Gaudí, testimonio donde se dejan los detalles como última aportación, el templo de la Sagrada
fiel y veraz de una realidad amada,
como aquel caos del cual surgió la Familia ya crecía lleno de todo detalle. Eran modelos de los niños del barrio,
primera luz del principio del mundo. de las flores del campo, de una burra, de pequeños insectos, de las aves de
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Por esto Gaudí podía profetizar aquello que hoy ya es
verdadero en el templo: «Vendrá gente de todo el mundo
para verlo»8, porque en él, aquello que era misterioso se re-
vela, pasando de ser un elemento exterior, unas piedras, a
algo interior comprensible para cada uno. Unas piedras que
iluminan y hablan. Dalí cuenta que cuando acompañó a su
amigo Federico García Lorca a visitar la Sagrada Familia por
primera vez, el poeta ante la fachada del Nacimiento y seña-
lando hacia los ángeles trompeteros, echó a correr, huyendo,
porque según dijo «aquellas piedras gritaban demasiado».
Este libro trata de la luz en y de la Sagrada Familia, porque
la luz es el elemento inspirador en Gaudí para la construcción
de su obra magna. «Ella es un signo visible del Dios invisible,
a cuya gloria se alzan estas torres, saetas que apuntan al ab-
soluto de la luz y de Aquel que es la Luz, la Altura y la Belleza
misma»9. ✹
Portal de la Caridad
Al levantar la mirada antes de
entrar por el portal de la Caridad,
se descubre que Gaudí no corrige
el mundo material en búsqueda de
orden. En la fachada del Nacimiento,
el detalle separado del todo pierde
significado. Gaudí descubre la vida
en todo y todo le habla de la vida.
Por encima de los pájaros en vuelo
y la inusual floración en Navidad,
se muestran las constelaciones
ordenadas tal como siempre han
aparecido en el cielo la noche de la
Natividad de Jesús: la unión de los
cielos y de la tierra, principio de la
creación y perfecta manifestación
de la unidad en el Reino de Dios.
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EL CLAUSTRO
Sello para la Nueva
Jerusalén
El que hablaba conmigo tenía una caña
de medir, de oro, para medir la ciudad,
sus puertas y su muralla. La ciudad se halla
establecida en cuadro, y su longitud es igual
a su anchura; y él midió la ciudad con la
caña, doce mil estadios, la longitud, la altura
y la anchura de ella son iguales. Y midió su
muralla, ciento cuarenta y cuatro codos,
de medida de hombre, la cual es de ángel.
Ap 21, 15-17
Interior de la linterna
del portal del Roser.
62
L
os claustros suelen apoyarse a un lado de las catedrales. En su inte- Portal de la Virgen del Rosario
rior hay jardines de una belleza antes inimaginable. Son ordenados y A lo largo del recorrido del claustro
superior se abrirán cuatro portales
perfuman: un trozo de paraíso en la tierra. Un paraíso donde entra dedicados a María, dos en la fachada
la luz e ilumina los capiteles en el subseguirse del paso del tiempo, del Nacimiento y dos en la de la
como si fuera un enorme reloj de sol en el cual se ritma la vida. Los Pasión. Gaudí solo construyó este,
que comunica con la puerta de la
claustros siempre donan paz, dan sosiego, sorprenden. En ellos cada detalle Fe en la fachada de la Natividad y
se relaciona y cobra significado en una luz que nunca ciega, sino que permite que está bañado por una luz cenital
gracias a una linterna. Según sus
ver claro y a la vez descansar la vista. Siempre fundados según una misma
colaboradores, Gaudí consideraba
estructura, no hablan de un retorno cíclico de las cosas sino de una dimen- este portal como su testamento,
sión cualitativa de la realidad que allí se revela en su amplitud. De hecho son un ejemplo donde encontrar las
claves para llevar a término el resto
la representación de la Jerusalén celestial, nuevo Edén, una ciudad donde en del templo, que en aquel momento
vez de edificios hay árboles, sólidamente afincada dentro de un recinto pro- coincidía con el principio de la
tector y abierto a la vez. Una ciudad de planta cuadrada, amurallada y aun así construcción de la fachada de la
Natividad.
con todas las puertas abiertas. Todos los claustros recogen esta imagen en su
interior.
El templo expiatorio de la Sagrada Familia también tiene su claustro. Qui-
zás sea la clave de interpretación de toda la obra, porque aquí, el claustro no
está apoyado a un lado de la iglesia sino que la rodea completamente, caso
único entre las catedrales. Un claustro que desde fuera podría ser confundi-
do con una muralla por su coronación semejante a almenas. Pero su función
no es proteger físicamente al templo porque la base está hecha de puertas
abiertas a lo largo de todo el
perímetro, trasformando la
construcción en la nueva crea- El claustro de la Sagrada Familia quizás sea la clave de
ción. En la Sagrada Familia el interpretación de toda la obra porque, aquí, el claustro
claustro encierra el bosque de
no está apoyado a un lado de la iglesia sino que la
columnas arbóreas como un
sello. rodea completamente, caso único entre las catedrales ,
Su función es la del claustro trasformando la construcción en la nueva creación.
en el cual el tiempo se ordena
a través de la oración. En los
planos de los colaboradores de
Gaudí aparece señalado que allí se rezaría el rosario y sería el recorrido de las
procesiones del Vía Crucis. Un anillo de oración que permite el acceso al tem-
plo y a la vez protege del mundo. Porque así es la Jerusalén celestial, ciudad
abierta para que la habite una multitud innumerable de ciudadanos, discípu-
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EL INTERIOR
Cielos nuevos y tierra
nueva
geniosa ventana, sino que pregunta al sol como hace para irradiar su luz. Y la
Cantorías
Gaudí introduce un anillo que respuesta es el techo de la Sagrada Familia, porque el sol ilumina a través de
recorre todo el interior: es un coro rayos inclinados que giran a lo largo del día. Si los rayos del sol pudieran per-
situado a treinta metros de altura
forar la piedra, dibujarían al hacerlo un hiperboloide, porque esta es su forma
que, según los cálculos de Gaudí,
podría alojar a cinco mil cantores. La de penetrar a través de una abertura, a través de un follaje o de una brecha
voz se distribuiría en la nave gracias entre las nubes. La luz entra tangencialmente creando un efecto como de un
a la geometría reglada del techo:
las voces mas graves de los adultos
cielo iluminado, porque la Iglesia peregrina camina en el alba. Por esto, en el
en la nave y las voces agudas de los centro es posible insertar una lámpara dentro de la cual aparecen los símbo-
niños en el presbiterio. los descriptivos de los atributos de Jesús, de José y de María. En las solemni-
dades nocturnas, el techo se parecerá a un cielo estrellado donde las estrellas
son la Sagrada Familia de Nazaret guiando el camino, en una modernísima
interpretación de los techos estrellados de las grandes catedrales.
Al final de la nave principal, coronando el altar, un hiperboloide se distin-
gue por sus enormes dimensiones: es el corazón de la torre de María, la única
torre que une el interior del templo con el exterior, permitiendo a la luz pene-
trar en ella e iluminar el presbiterio. María, con su «Fiat», ha hecho ver a Je-
sús tal como acontece ahora en la torre que lleva su dedicación. El peregrino,
ya al entrar, puede ver la luz que irrumpe generosa aumentada por el oro del
mosaico que recubre el interior de la torre.
Todo lo que en el suelo era finito, con sus formas geométricas y su aspecto
regular, yendo hacia a la luz se hace infinito y todo remite a otra cosa, a una
realidad que no se hace por sí sola, que no puede ser únicamente fruto de una
genialidad humana.
Son cielos nuevos y tierra nueva, una nueva creación. ✹
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LAS TORRES
Unión entre cielo y tierra
En el corazón del mundo, ante la mirada
de Dios y de los hombres, en un humilde
y gozoso acto de fe, levantamos una
inmensa mole de materia, fruto de la
naturaleza y de un inconmensurable
esfuerzo de la inteligencia humana,
constructora de esta obra de arte. Ella es
un signo visible del Dios invisible, a cuya
gloria se alzan estas torres, saetas que
apuntan al absoluto de la luz y de Aquel
que es la Luz, la Altura y la Belleza
misma.
Benedicto xvi,
Homilía de la consagración de
la Basílica de la Sagrada Familia,
7 de noviembre de 2010
98
D
e las dieciocho torres del templo, doce la rodean en su períme-
tro: son campanarios y están dedicados a los apóstoles, cuatro
por cada una de las tres fachadas; ocho ya están finalizados, los
cuatro del Nacimiento y los cuatro de la Pasión. Las otras seis son
cimborrios: en el centro del templo, sobre el crucero, cuatro es-
tán dedicados a los evangelistas, y rodean el cimborrio central, el más alto,
dedicado a Jesucristo; sobre el ábside, la torre de María nos permite intuir el
perfil del templo acabado. Cada torre tiene una distinta altura y dimensión
según su dedicación.
Las torres cobran significado al encenderse: nos permiten intuir a Dios
como luz, porque cada una de ellas o contiene en sí un elemento lumínico o
recibe la luz de las otras. De las torres de los apóstoles, según el proyecto de
Gaudí, emanarán haces de luz
que de un lado apuntaran a la
Las torres, pues, en su conjunto, son las partes de un torre de Jesús y del otro a los
faro que ilumina la ciudad en la noche: «Gracias a la alrededores de la iglesia. A su
entrañable misericordia de nuestro Dios, que hará vez, la torre de Jesús será un
gran faro: a través de potentes
que nos visite una luz de las alturas, a fin de iluminar luces, borrará la oscuridad de
a los que habitan en las tinieblas y sombras de muerte la noche. Y la torre dedicada a
y guiar nuestros pasos por el camino de la paz». María está coronada por una
estrella que se encendió el día
8 de diciembre de 2021, fiesta
de la Inmaculada Concepción,
y que representa la Estrella matutina, la primera en verse al anochecer y la
última en desaparecer en la mañana.
En su conjunto, pues, las torres son las partes de un faro que ilumina la
ciudad en la noche, como dice el cántico de Zacarías, profecía del nacimiento
de Jesús: «Gracias a la entrañable misericordia de nuestro Dios, que hará que
nos visite una luz de las alturas, a fin de iluminar a los que habitan en las ti-
nieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz»
Maqueta del templo terminado
(Lc 1,78-79).
En 2019 se presentó una maqueta El impulso que prevalece en la Sagrada Familia, mediante el conjunto de
que describe el templo acabado. torres y sus pináculos asombrosos, es hacia lo alto. Así, parece formar parte
Por primera vez se puede apreciar
la forma definitiva de las torres del mismo cielo e incluso llegar hasta nosotros desde otro lugar.
dedicadas a María y a Jesucristo. Los doce campanarios nacen de bases de formas geométricas, seguro ancla-
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LAS FACHADAS
El giro del sol
Estudios para los apóstoles de la
fachada de la Natividad
La fotografía ha sido uno de los
inventos que han caracterizado
los siglos xix y xx, y testigo
privilegiado de las obras de la
Sagrada Familia. Pero no solo del
edificio sino también de la vida
que allí transcurría y de quienes allí
trabajaban, que eran parte de la obra
misma hasta el punto de caracterizar
con sus facciones las estatuas del
templo. Junto a las fotografías de
los modelos se anota también el
nombre del apóstol que representan
y el trabajo que el obrero realiza,
uniendo indisolublemente las
dos vidas: el apóstol Bernabé,
constructor de órganos, el apóstol
Simón, un escultor , el apóstol
Tadeo, un carretero y el apóstol
Matías, un sin trabajo.
Policromía
Gaudí ensayó el color —afirmaba
que la arquitectura no debía
renunciar a él— en la maqueta
para la Exposición Universal de
Paris de 1911, concretamente en
las arquivoltas de los portales de
la Natividad. El central, la Caridad,
de azul intenso, evocación de la
Santa Noche de Belén, salpicada
de blancas flores de almendro y de
las estrellas del Zodiaco. El de la
izquierda, la Esperanza, en verde,
en recuerdo de la vegetación del
Nilo, por ser la puerta dedicada a
San José. El de la derecha, la Fe, en
tonos amarillo-siena. Los personajes
y los animales tendrían sus colores
naturales, según la descripción de su
discípulo César Martinell.
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Las escuelas de la Sagrada inclinación de las paredes, con un gran ahorro de material; o Fiesta del árbol sale de sí misma para encontrar el cielo venciendo sistemáti-
Familia la viga central, que sirve de eje para que comunes viguetas de En 1911, la prensa publica una fotografía camente a la fuerza de gravedad, no parece obra humana.
Las escuelas provisionales de la en la que se ve como los niños de las
Sagrada Familia se construyeron madera puedan hacer de base en la formación de conoides en escuelas, con los niños del coro infantil Los árboles plantados por los niños de las escuelas hoy son
como un acto de amor de Gaudí el techo. Su planta habla del porqué una escuela y un templo del Orfeó Català, y acompañados las 52 columnas del interior de la Sagrada Familia. El bosque
hacia sus obreros, para que sus por Gil Parés, primer párroco de la
pueden convivir en el mismo recinto: las paredes onduladas de columnas es un tema recurrente en las catedrales, pero en
hijos tuvieran una escuela pionera Sagrada Familia, plantan árboles con
en el método educativo. La misma dibujan tres corazones intersecados, los corazones de la Sa- motivo de la Fiesta del árbol. En el la Sagrada Familia es reconocible, se hace presente y toma
planta esconde la síntesis de este grada Familia de Nazaret, el sumo Amor. artículo que acompaña a la fotografía, consistencia significativa, sin necesidad de intermediarios:
amor, recalcando la forma de tres se alaba el canto de este coro dirigido
corazones enlazados: los corazones
Años después, Le Corbusier, cuando visitó Barcelona en por Lluís Millet, fundador y director
inmediatamente al entrar se descubre que las columnas son
de la Sagrada Familia de Nazaret. su recorrido por Europa, anotó este edificio en sus famosos del Orfeó Català, y gran amigo de árboles, pero árboles frutales. Los árboles dan fruto gracias
Cahiers como algo extraordinario, haciendo caso omiso del Gaudí, una anticipación de los coros a la luz, la fruta madura con la luz y se orienta al sol.
que el arquitecto imagina en el templo
resto del templo y sin captar el mensaje de los corazones, sino y para los cuales prepara un espacio
De la misma forma, en la Sagrada Familia el sol hace cre-
únicamente poniendo de relieve la solución de los conoides. extraordinario. La relación entre los cer la fruta en los pináculos que culminan las paredes exte-
Pero detrás de las escuelas se eleva la fachada del Nacimiento, niños, la música, la liturgia, Millet y riores de las naves laterales. La fruta aparece según un or-
Gaudí se sintetiza en el libro de firmas
tan distinta que parece imposible a los ojos del visitante que del Orfeó, en el que Gaudí, en el día den: los primeros rayos de la mañana iluminan las primicias
el mismo arquitecto haya concebido ambas obras, lo que pone de san Pedro de 1922, puso su rúbrica de la naturaleza, como una primavera, es la fruta que en la
de manifiesto que hay una substancial diferencia entre ser un tras escribir «Al Cel tots en serem Sagrada Familia crece a levante. Luego, al mediodía el calor
d’Orfeonistes», en el cielo todos
simple, aunque genial, arquitecto o un colaborador del Crea- seremos orfeonistas. ilumina la fruta del verano y, según la misma lógica, a ponien-
dor. Y de hecho, el paisaje de esta periferia, donde la tierra te se encuentran los frutos del otoño y luego los invernales.
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LA PLAZA
Una estrella para el
templo
El TEMPLUM
Una luz que revela
A Dios nadie le ha visto
jamás. El Hijo único que está
en el seno del Padre, él lo ha
contado.
Jn 1, 18
194
T
odo el exterior de la Sagrada Familia se presenta con multitud de Dos fachadas superpuestas
imágenes, palabras, símbolos. Pero no todo está a la vista. Los tres portales de la fachada de
la Natividad están dedicados a las
«A Dios nadie le ha visto jamás», explica san Juan en su evan- tres virtudes teologales, Esperanza,
gelio, y aun así, admirados ante la fachada de la Natividad, crece Caridad y Fe, y, respectivamente,
la certeza de que podemos conocer al Invisible. Miramos con aten- a José, Jesús y María, la Sagrada
Familia de Nazaret. Estos tres
ción para identificar los animales, la flora, a los personajes, con el propósito portales, como un retablo, se
de conocer ese misterio repentinamente inteligible. Cuanto más atenta la apoyan en otra fachada que puede
entreverse detrás de las figuras
observación, más comprobamos que no hay ninguna rareza: «Yo tengo ima-
exentas de la Coronación de María.
ginación, no fantasía» explicaba Gaudí de sí mismo como autor de la Sagra- En esta segunda e inesperada
da Familia, poniendo el acento en la visión de la imagen. Por esta razón, en fachada está representada la
Santísima Trinidad —el Padre, el
el templo barcelonés se explicita la realidad tal como es, sin elaboración, sin Hijo y el Espíritu Santo— de la
intermediación intelectual. cual la Sagrada Familia es imagen
Los tres portales de la fachada de la Natividad aparecen como un gran en la tierra. Toda la fachada de la
Natividad converge en esta fachada
retablo gótico repleto de las imágenes que llenaron los ojos de Jesús a lo invisible explicitando que «todas
largo su infancia. Las imágenes están incrustadas en la piedra, parece que el las cosas han sido creadas en él, por
escultor haya dejado la obra sin concluir bajo laderas inclinadas en deshielo. medio de él y para él» (Col 1,16-17),
siendo la creación obra común de la
El espectador se convierte en visitante y protagonista, como Dante acompa- Santísima Trinidad.
ñado por Virgilio en su camino descrito en la Divina Comedia: desde el trono
helado de Lucifer —ángel caído cuyo nombre está relacionado con la luz— has-
ta el paraíso, cruzando una gruta en deshielo a través de la cual «uscimmo a
rivedere le stelle» (salimos a ver de nuevo las estrellas), reflejo en el universo
de la unidad, de la integridad de la Creación.
Esta «no conclusión» de la obra es como si el autor, de repente, tomara
conciencia de que la vana caza de detalles nos haría perder la auténtica reali-
dad del todo, transformado el arte en superfluo, vacío, idólatra. Porque cada
detalle, aislado, no es real en sí, porque lo real es el «todo junto», el momento
en el que se reconoce que todo
está ordenado. Como en una
instantánea, cada personaje Los tres portales de la fachada de la Natividad aparecen
se inmortaliza en la acción que
como un gran retablo gótico repleto de las imágenes
lo determinará dentro de la
historia, una historia en la que que llenaron los ojos de Jesús a lo largo su infancia. Las
cada detalle ha tenido algo que imágenes están incrustadas en la piedra, parece que el
ver. Cada protagonista, cada escultor haya dejado la obra sin concluir bajo laderas
animal y hasta la flora parecen
haber empezado a moverse jus-
inclinadas en deshielo.
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iluminación extraordinaria que seguramente conocían. La
seguridad del acontecimiento que se repetirá cada año, en
el silencio de los primeros discípulos de Gaudí y de él mismo,
hace que la luz que entra en el espacio de Dios trinitario no
sea un recuerdo psicológico sino una presencia que supera
la fragmentariedad de la experiencia humana. No sorprende
que ni Gaudí ni sus discípulos hablen de este efecto, que se
deja como un regalo para quienes dedicarán las primera ho-
ras del día a la contemplación. Es un arte que no procede de
la razón sino que, colaborando con la luz, suscita admiración,
es un arte que dilata el corazón, que pide el silencio, un san-
tiguarse y arrodillarse, y cuando lo haces descubres que las
pequeñas gradas son reclinatorios para la oración. Parece
escucharse a san Felipe Neri, un santo venerado por Gaudí,
cuando dice: «Si tan solo llegáramos al cielo, qué cosa más
dulce y sencilla que estar allí para estar siempre diciendo con
los ángeles y los santos: Sanctus, Sanctus, Sanctus». ✹
Dios trinitario
La representación de la Trinidad
está compuesta por las tres
personas, Padre Hijo y Espirito
Santo, y por su unidad en Dios. Es
una representación exacta que no
confunde Dios con el Padre. Está
rodeada de figuras angélicas: unas
bajan ofrendas en sus manos, las
otras, con las manos vacías, suben
las oraciones de los hombres.
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