2.
cartera inactiva de 1 a 30
Una cartera inactiva de 1 a 30 días se refiere a cuentas o clientes que han mostrado poca o
ninguna actividad dentro de un período específico de 1 a 30 días.
Ejemplo: Juan Martínez tiene una cuenta de ahorros en un banco. No ha realizado ninguna
transacción en los últimos 25 días, a pesar de recibir notificaciones y promociones de la entidad
financiera.
cartera inactiva de 30 a 60
Una cartera inactiva de 30 a 60 días se refiere a cuentas o clientes que han mostrado poca o
ninguna actividad durante un período específico de tiempo, que va desde los 30 hasta los 60 días.
Ejemplo: Carlos López tiene una tarjeta de crédito emitida por un banco. No ha utilizado su tarjeta
para realizar compras ni pagos en los últimos 50 días, a pesar de recibir ofertas y recordatorios
regulares del banco.
cartera inactiva de 60 a 90
Una cartera inactiva de 60 a 90 días se refiere a cuentas o clientes que han mostrado poca o
ninguna actividad durante un período específico de tiempo, que va desde los 60 hasta los 90 días.
Ejemplo: María Rodríguez tiene un préstamo personal con un banco. No ha realizado ningún pago
en los últimos 70 días, a pesar de las notificaciones de vencimiento enviadas por el banco.
3.
4.
Análisis y Segmentación de la Cartera:
Realizar un análisis detallado de la cartera de cuentas por cobrar para identificar
patrones de pago, clientes morosos y montos pendientes. Segmentar la cartera según
la edad de las cuentas y la probabilidad de recuperación puede ayudar a priorizar
esfuerzos.
Política de Crédito y Cobranza Efectiva:
Establecer políticas claras y consistentes para la extensión de crédito y los
procedimientos de cobranza. Definir límites de crédito adecuados, términos de pago
y procedimientos escalonados para el seguimiento de cuentas morosas.
Comunicación Proactiva y Recordatorios:
Mantener una comunicación regular y proactiva con los clientes sobre sus saldos
pendientes. Utilizar múltiples canales como correos electrónicos, llamadas
telefónicas y mensajes de texto para enviar recordatorios de pago antes de la fecha
de vencimiento y después de la misma.
Ofrecer Incentivos y Descuentos:
Implementar programas de descuento por pronto pago o incentivos para aquellos
clientes que liquiden sus deudas antes de la fecha límite. Esto puede motivar a los
clientes a realizar pagos anticipados y mejorar el flujo de efectivo.
Negociación de Acuerdos de Pago:
Proporcionar opciones flexibles de pago y negociar acuerdos de pago estructurados
para clientes que enfrentan dificultades financieras. Establecer plazos claros y
realistas para la liquidación de deudas.
Seguimiento y Gestión de Disputas:
Monitorear de cerca las cuentas disputadas o con problemas y gestionar
rápidamente cualquier discrepancia o disputa con los clientes. Resolver estas
situaciones de manera eficiente puede acelerar el proceso de cobranza.
Automatización de Procesos:
Utilizar sistemas de gestión de relaciones con clientes (CRM) y software de
automatización de cobros para agilizar y sistematizar los procesos de seguimiento y
recordatorio de pagos. Esto puede mejorar la eficiencia operativa y reducir errores
humanos.
Recuperación Legal y Externa:
En casos de cuentas extremadamente morosas o incobrables, considerar la
utilización de servicios legales o de agencias de cobro externas. Asegurarse de
cumplir con las regulaciones legales y mantener una comunicación ética con los
clientes en todo momento.