Tema 8. Los contratos bancarios.
Las operaciones activas.
Se denomina así porque es el banco el que actúa. Estos son tres principales:
El contrato de préstamo bancario.
El banco, para garantizar la devolución del préstamo, establece una hipoteca sobre el bien
adquirido con el préstamo. El contrato de préstamo bancario es aquel contrato en el que el
prestamista le entrega una cantidad de dinero al prestatario, tendiendo el prestatario la
obligación de restituirla, ya sea en una o varias cuotas.
Se trata de un contrato real, por lo que hay que entregar la suma de dinero pactada, y cuando
se produce dicha entrega, se genera un contrato unilateral, que consiste en que solo se va a
obligar a una de las partes que es el prestatario.
Obligaciones del prestatario:
- Devolver el capital: rige un principio nominalista, el prestatario se obliga a devolver
la cantidad recibida, independientemente del valor real de la moneda.
- Pago de intereses: remuneración que recibe el banco por prestar el dinero. Los
intereses se pueden fijar:
- Interés fijo: el tipo de interés se mantiene sin variación durante toda la
vigencia del préstamo.
- Interés variable: es un tipo de interés que varía en función de un índice de
referencia preestablecido, tiene que ser objetivo, identificable y que no
beneficie a una de las partes.
- Interés mixto: tiene una parte fija y otra variable.
- Interés de demora o moratorio: sanciona en beneficio del banco por los
retrasos de pago por parte del cliente.
Apertura de crédito.
El banco acredita que el cliente puede disponer de una determinada cantidad de dinero que irá
utilizando cuando desee, que será devuelto más los intereses y comisiones al banco. Es un
contrato bancario de activo, atípico, consensual, bilateral, con caracteres propios en
virtud del cual, el banco acreditante se obliga a disposición del cliente acreditado una suma
de dinero de forma limitada, para que el cliente lo utilice en el momento y en la cuantía
según las condiciones pactadas.
Hay tres tipos de apertura de crédito:
- Apertura de crédito simple: el cliente acredita que podrá disponer del crédito una
sola vez. Esto no quiere decir que no lo pueda sacar de forma fraccionada, sino que
cuando alcance el importe máximo ya no hay una recarga o reapertura de la
operación. En este caso, el cliente deberá devolver la cantidad de lo que ha dispuesto
en el tiempo pactado.
- Apertura de crédito en cuenta corriente: el cliente acreditado tendrá derecho a
disponer de la cantidad pactada de una vez o en varias veces, además de que tendrá
derecho a realizar reintegros o reembolsos, de tal forma que el límite de crédito
vuelve a subir. Una vez que haya reintegrado el importe o parte de este, podrá volver a
disponer del crédito hasta el máximo que se haya pactado. La cantidad de la que
puede disponer el cliente acreditado va variando en función de dos factores:
- Normal: cantidades que retira.
- Específica: cantidades que devuelve.
- Apertura de crédito garantizada: en este caso el cliente acreditado constituye una
garantía para asegurar el cumplimiento de la obligación de restitución que tiene. El
banco va a tener un mecanismo de seguridad específico para esta operación.
Descuento bancario.
El banco es la entidad descontante, es el que anticipa el importe cobrando intereses y
comisiones. El descuento bancario es un contrato bancario de activo, mediante el cual, el
banco descontante, anticipa a un cliente cedente o descontatario el importe de un crédito no
vencido que este cliente tiene frente a un tercero. A cambio, el banco recibe una comisión y
los intereses correspondientes al tiempo que falta para el vencimiento, subrogándose en la
posición del cliente.
Las operaciones pasivas.
Los que actúan son los clientes del banco.
- Contrato de depósito bancario. Es cuando el cliente abre una cuenta y deposita dinero
en ella. Con esto el banco se hace titular de dicho importe garantizando que cuando el
cliente desee retirar o utilizar el importe, podrá hacerlo.
- Depósitos a la vista. El cliente puede retirar el dinero cuando quiera.
- Depósitos a plazo. El cliente pacta con el banco la no retirada del dinero
durante un determinado tiempo. Si el cliente desea disponer anticipadamente
el dinero deberá pagar una retribución.
Las operaciones neutras.
Transferencias y giro bancario.
Transferencias bancarias.
Las transferencias son operaciones de gestión, que lo que buscan es la realización de pagos
sin tener que transportar materialmente el dinero. Lo hacen mediante movimientos a través de
anotaciones contables entre las cuentas de los clientes.
Podemos distinguir entre:
- Transferencia interior: las transferencias se hacen dentro de un mismo banco.
- Transferencia exterior: el pago se hace entre cuentas de distintas entidades
financieras. El banco que realiza la transferencia se le da una orden, pero también se
le hace un adeudo, y el banco que recibe la transferencia va a tener también un
mandato de pagarlo a su cliente, pero se convierte en deudor de su cliente hasta que el
banco disponga de los fondos.
Giro bancario.
Es una orden de pago que dirige el cliente a su banco, para que con cargo a su cuenta pagué a
un tercero determinada cantidad en efectivo, ya sea en la propia oficina del banco o en el
domicilio del beneficiario.
El giro son operaciones de gestión, que lo que buscan es la realización de pagos sin tener que
transportar materialmente el dinero. Lo hacen mediante movimientos a través de anotaciones
contables entre las cuentas de los clientes.
Domiciliación bancaria de recibos.
Es una operación neutra o de gestión que se incluye en los servicios de caja de las cuentas
corrientes.
A través de la domiciliación, el banco se obliga a realizar pagos o a recibir cobros por
cuenta e interés del cliente.
Se formaliza a través de una orden de domiciliación, en virtud del cual el cliente convierte a
su banco o domiciliaria en mandataria suya para pagar. Se le autoriza y ordena al banco para
que pague a determinados acreedores que identifica. El banco no se convierte en deudor de
esta operación, el deudor sigue siendo el cliente. Si no se paga, quien responde es el cliente,
salvo que haya habido culpa o negligencia por parte del banco.
Una vez que se ha dado esa orden de pago, el acreedor tendrá que acreditarse de alguna forma
ante el banco donde se domicilia el pago. La orden de pago es revocable, pero implicaría la
ruptura del contrato. El banco solo podrá parar el pago cuando se revoque o no haya fondos.
Los pagos que realice el banco deberán quedar debidamente anotados en la cuenta desde la
que se realice el pago.
Contratos de caja de seguridad.
Es un documento formal en el que se indica que el banco pone a disposición del cliente una
caja de seguridad, la cual está instalada en el interior de una cámara acorazada, a prueba de
robos e incendios. El cliente puede depositar en ella aquello que considere más conveniente,
siempre y cuando no sean sustancias ilegales o cuya comercialización esté prohibida. El
cliente tiene acceso a su caja siempre que lo desee.
El contrato de cuenta corriente.
Este no es una operación ni activa, ni pasiva ni neutra, este va vinculado a cualquiera de las
anteriores operaciones. En la cuenta corriente, diariamente, se realizan anotaciones en la
cuenta, en el DEBE y el HABER y el banco cobra estas anotaciones y mantenimiento de la
cuenta.
Es un contrato en el que se generan obligaciones por las dos partes, consiste por parte del
banco en la concesión de lo que se denomina “servicios de cajas y servicios vinculados”, y
por parte del cliente tiene la obligación de pagar una o varias comisiones por los servicios
prestados a la entidad financiera
- Cuenta corriente individual o a título particular. Es una persona física o jurídica la
titular de la cuenta.
- Cuenta corriente colectiva o a título plural. Hay varios titulares en la cuenta.
Existen dos o más titulares de la cuenta:
- Solidaria o indistinta. Cualquiera de los titulares puede disponer de la cuenta
corriente.
- Mancomunada o conjunta. Para disponer de la cuenta corriente han de
concurrir todos los titulares.