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Estabilidad Laboral Reforzada y Salud

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1

Sentencia T-118/19

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA


DE PERSONA EN ESTADO DE DEBILIDAD MANIFIESTA
POR RAZONES DE SALUD-Reglas jurisprudenciales

“(i) que el peticionario pueda considerarse como una persona


discapacitada o con reducciones físicas que lo sometan a un estado de
debilidad manifiesta para el desarrollo de sus labores; (ii) que el
empleador tenga conocimiento de tal situación; y (iii) se demuestre el
nexo causal entre el despido y el estado de salud del actor”

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA


DE PERSONA CON LIMITACIONES FISICAS, PSIQUICAS
O SENSORIALES-Garantías contenidas en la ley 361 de 1997 y
jurisprudencia constitucional sobre su aplicación

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA-


Contenido y alcance

PRESUNCION DE DISCRIMINACION-Empleador, conociendo


la situación, retira del servicio a una persona que por sus
condiciones de salud es beneficiario de la estabilidad laboral
reforzada

La Corte considero que “con independencia de la denominación, si el


trabajador se encuentra en un periodo de incapacidad transitoria o
permanente, sufre de una discapacidad o en razón de sus condiciones de
salud se encuentra en estado de debilidad manifiesta, existirá el derecho
a la estabilidad laboral reforzada”

PRINCIPIO DE ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA


EN CONTRATO A TERMINO FIJO O POR OBRA LABOR-
Vencimiento del término no significa necesariamente una justa
causa para su terminación sin que medie autorización del inspector
de trabajo

ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA DE TRABAJADOR


EN CONDICION DE DISCAPACIDAD-Carece de todo efecto
despido o terminación de contrato sin la autorización previa del
Ministerio de Trabajo

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA


DE PERSONA EN ESTADO DE DEBILIDAD MANIFIESTA
POR RAZONES DE SALUD-Requisito de conocimiento previo
del empleador de las afecciones de salud del trabajador

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA


DE PERSONA EN ESTADO DE DEBILIDAD MANIFIESTA
2

POR RAZONES DE SALUD-Orden de reintegrar de manera


transitoria a los accionantes bajo la misma modalidad contractual,
en iguales o mejores condiciones

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA


DE PERSONA EN ESTADO DE DEBILIDAD MANIFIESTA
POR RAZONES DE SALUD-Se advierte a los accionantes que los
efectos de la sentencia se mantendrán mientras las autoridades
judiciales competentes decidan definitivamente el asunto

Referencia: expedientes: T- 6.975.775 y


T- 6.980.428.

Accionantes: Claudia Alejandra Rojas


Palacio y Evaristo Conde.

Accionados: Novelty Suites S.A. y Unión


Temporal “Los Conejos”.

Magistrada Ponente:
CRISTINA PARDO SCHLESINGER

Bogotá D.C., dieciocho (18) de marzo de dos mil diecinueve (2019).

La Sala Séptima de Revisión de tutelas de la Corte Constitucional,


conformada por los magistrados Cristina Pardo Schlesinger -quien la preside-,
José Fernando Reyes Cuartas y Alberto Rojas Ríos, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, y específicamente las previstas en los
artículos 86 y 241 numeral 9° de la Constitución Política, profiere la siguiente:

SENTENCIA

Dentro del proceso de revisión de los fallos proferidos en las siguientes


acciones de tutela:

1. T-6.975.775, de Claudia Alejandra Rojas Palacio contra Novelty Suites


S.A, por el Juzgado 29 Penal del Circuito del Distrito Judicial de
Medellín1, en segunda instancia, que confirmó íntegramente la decisión
proferida por el Juzgado 16 Penal Municipal con Funciones de Control de
Garantías de Medellín2 (Antioquía) que negó el amparo invocado.

2. T-6.980.428, de Evaristo Conde contra la Unión Temporal “Los Conejos”,


por la Sala Única de Decisión del Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Yopal3 (Casanare), en segunda instancia, que confirmó la decisión
1
Sentencia proferida el 11 de julio de 2018.
2
Sentencia del 14 de junio de 2018.
3
Sentencia del 24 de julio de 2018.
3

proferida por el Juzgado Primero Penal del Circuito para Adolescentes con
Funciones de Conocimiento de Yopal que declaró improcedente la acción
de la referencia4.

Por auto del 28 de septiembre de 2018 la Sala de Selección Número Nueve5


dispuso seleccionar y acumular los expedientes T- 6.9757.75 y T- 6.980.428
por presentar unidad de materia, para que sean fallados en una sola sentencia.

I. ANTECEDENTES

1. Expediente T- 6.975.775

Claudia Alejandra Rojas Palacio de 39 años de edad promovió acción de tutela


contra Novelty Suites S.A. por considerar que ésta última vulneró sus
derechos fundamentales a la salud, al trabajo, a la igualdad, a la seguridad
social, a la estabilidad laboral reforzada, al debido proceso, a la dignidad
humana y al mínimo vital, al dar por terminado unilateralmente y sin justa
causa su contrato de trabajo, aun cuando, sostiene, conocía de la patología de
cáncer de seno que recientemente le había sido diagnosticada.

1.1 Hechos y pretensiones


1.1.1 La accionante refirió que desde el 1° de agosto de 2017 se vinculó
laboralmente, a través de un contrato de trabajo a término indefinido,
con la empresa Novelty Suites S.A para desempeñar la labor de
Directora de Alimentos y Bebidas, con una remuneración equivalente a
un salario de $1.600.000.

1.1.2 Indicó la actora que, en razón a una serie de controles médicos que
tuvieron lugar los días 12 y 22 de marzo de 2018, se le ordenó realizar
una “biopsia en el seno derecho”6 la cual se llevó a cabo el 3 de abril
del mismo año en la Clínica Soma de la ciudad de Medellín. Sobre el
particular, afirmó la accionante, mediante declaración juramentada,
que para la fecha de la biopsia le informó al gerente de la empresa que
“sentía que tenía una patología porque había algo que le molestaba
en el seno”7.

1.1.3 Señaló que el día 25 de abril de 2018, su médico tratante le informó que
el resultado de la biopsia practicada había arrojado como diagnóstico
“(…) un tumor maligno en la mama derecha, es decir CÁNCER DE
SENO”8. Por lo anterior, agregó que fue remitida a interconsulta para
efectos de estudiar la posibilidad de realizar una cirugía y dar inicio al
tratamiento correspondiente mediante quimioterapia.

4
Sentencia del 18 de junio de 2018.
5
Sala de Selección conformada por los Magistrados Cristina Pardo Schlesinger y Luis Guillermo
Guerrero Pérez.
6
Ver a folio 1 del cuaderno principal.
7
Ver a folio 120 del cuaderno principal.
8
Ibídem.
4

1.1.4 Adujó la tutelante que el mismo 25 de abril de 2018 puso en


conocimiento del gerente de la empresa demandada su diagnóstico de
cáncer de seno9, vía mensaje de Whatsapp10, en los siguientes términos
“(…) sí tengo una patología, cuando llegue al hotel le informo”. No
obstante lo anterior, sostuvo que cinco días después, el 30 de abril de
2018, la demandada dio por terminado unilateralmente y sin justa
causa su contrato de trabajo. Ello, sin que obrara autorización del
Ministerio de Trabajo.

1.1.5 Añadió que su enfermedad fue confirmada mediante el examen médico


de egreso que le fue practicado con ocasión de la decisión adoptada
por su ex empleador, el día 5 de mayo de 201811.

1.1.6 Finalmente, sostuvo que actualmente no tiene trabajo ni devenga algún


tipo de renta o pensión que le permitan solventar sus necesidades
básicas.

Con fundamento en lo anterior, la accionante solicitó que se protejan sus


derechos fundamentales a la salud, al trabajo, a la igualdad, a la seguridad
social, a la estabilidad laboral reforzada, al debido proceso, a la dignidad
humana y al mínimo vital y que, como consecuencia de ello, se le ordene a la
demandada: (i) reintegrarla a un puesto de trabajo de igual o similar categoría
al que venía desempeñando al momento de su desvinculación, (ii) cancelar, a
título de indemnización, los salarios y prestaciones sociales causados desde el
momento de su despido hasta que se materialice su reintegro efectivo y, (iii)
pagar a su favor la indemnización a la que se refiere el artículo 26 de la Ley
361 de 1997.

1.2 Contestación de la acción de tutela

Mediante auto del 29 de mayo de 2018, el Juzgado Dieciséis Penal Municipal


con Funciones de Control de Garantías de Medellín (Antioquía) admitió la
acción de tutela y corrió traslado a la accionada para que, en un término de
dos (2) días, rindiera un informe sobre los hechos y pretensiones en los que se
fundamenta la misma.

Encontrándose dentro del término otorgado por el referido despacho judicial,


el señor Juan Carlos Tirado Jaramillo, actuando en calidad de representante
legal de la sociedad Novelty Suites S.A, se opuso a las pretensiones de la
actora tras considerar que su representada “(…) nunca tuvo conocimiento o
indicios del estado de salud de la accionante, NI AL MOMENTO DE
INGRESAR, NI AL MOMENTO DE LA TERMINACIÓN DE LA RELACIÓN

9
Ver a folio 2 del cuaderno principal.
10
La manera de notificación que aduce la actora utilizó para comunicar a su empleador respecto de
su patología, solo fue informada mediante declaración juramentada que presentó ante el juez de
conocimiento donde la accionante sostuvo en sus palabras lo siguiente “(…) por lo que le dije a
través de un mensaje de Whatsapp el siguiente texto [“si tengo una patología, cuando llego al hotel
le informo lo detalles”] (…)”. Ver a folio 120 del cuaderno principal.
11
Ver a folios 49-52 del cuaderno principal.
5

LABORAL”12. Precisó que la desvinculación de la peticionaria se realizó de


conformidad con lo previsto en el artículo 64 del Código Sustantivo del
Trabajo - relacionado con la terminación Unilateral del Contrato de Trabajo
sin Justa Causa-.
Explicó que, previo al trámite de tutela, la empresa ignoraba la información
registrada en la historia clínica de la accionante, la cual da cuenta de que la
misma padecía de varias afecciones de salud, incluso, antes de ser vinculada
con Novelty Suites S.A. Al respecto, agregó que en el examen médico de
ingreso la señora Rojas Palacio tampoco puso de presente su estado de salud,
particularmente, aquel relacionado con un posible cáncer de mama donde la
“(…) patología se desarrolla en el transcurso de los años lo que se ratifica
con la historia clínica que ella aporta solo con la tutela”13. Todo esto, estimó
la accionada, supone una posible actuación de “mala fe”14 por parte de la
demandante.
Adicionalmente, informó la demandada que la única incapacidad que registró
la accionante mientras estuvo desempeñando su labor fue por un accidente de
trabajo leve (contusión o golpe de rodilla). En ese orden, insistió que ni la
empresa, ni sus directivos tuvieron conocimiento de la afección de salud a la
que se refiere la actora en el proceso tutelar. Sobre el particular, adujó que no
es cierto que el gerente de Novelty Suites S.A se hubiese enterado de la
patología que padecía la señora Rojas Palacio, afirmación que fue soportada
mediante escrito de declaración juramentada anexado al material probatorio
allegado.
A lo anterior, añadió que, para el día 25 de abril de 2018, fecha en la cual
sostiene la accionante notificó a la empresa de su diagnóstico, el gerente de la
misma se encontraba en una Junta Directiva de Cotelco, hecho que pudo
verificarse a través de un acta de asistencia, que fue igualmente aportada en el
escrito de contestación.
Por otro lado explicó que, en efecto, la terminación unilateral y sin justa cusa
del contrato laboral de la señora Rojas Palacio tuvo lugar el día 30 de abril de
2018, razón por la cual ésta fue indemnizada de conformidad con lo previsto
en el artículo 64 del Código Sustantivo del Trabajo. Sin embargo, precisó que
su desvinculación de la empresa obedeció, específicamente, a que para la labor
ejecutada por la actora, se contrató al señor Juan David Osorio quien desde el
9 de abril de 2018 pasó a ocupar el cargo de “Jefe de Cocina/ Varios”, quien
venía siendo entrenado para tal oficio. Sobre este aspecto, sostuvo entonces,
que el nuevo empleado era el reemplazo de la señora Rojas, decisión que “(…)
había sido tomada con anterioridad a cualquiera de las fechas indicadas por
la accionante sobre sus citas médicas y diagnóstico”15 y que, además, debía
darse en esos términos teniendo en cuenta que el oficio en comento es único,
tal y como puede verificarse en certificado de la Directora de Recursos
Humanos de la empresa.

12
Ver a folio 62 del cuaderno principal.
13
Ver a folio 64 del cuaderno principal.
14
Ibídem.
15
Ver a folio 65 del cuaderno principal.
6

Adujó que en tanto Novelty Suites S.A. no conoció previamente de la


situación de salud de la accionante “(…) no era requisito, ni aplicaba para el
caso concreto, solicitar el respectivo permiso ante el Ministerio de Protección
Social, para la terminación del contrato”16.
Finalmente, manifestó que si bien a la señora Rojas Palacio se le practicó
examen médico de retiro o egreso, el cual se realiza a todos los empleados que
por cualquier razón no continúan con la empresa, los resultados del mismo
fueron entregados a la interesada lo que, en consecuencia, implicó que
Novelty Suites S.A tampoco conociera por ese medio la patología padecida
por la actora.
Concluyó su intervención reiterando que la terminación de la relación laboral
no estuvo fundada en la enfermedad, pues insistió en que la empresa ignoraba
la existencia de la misma y que por el contrario, la tutelante actuó de “mala
fe” como quiera que ocultó sus padecimientos de salud desde que ingresó a
prestar sus servicios.
Con base en todo lo expuesto, solicitó que se declare la ausencia de
vulneración de los derechos fundamentales invocados, así como la
inexistencia de la estabilidad laborar reforzada a favor de la peticionaria.
1.3 Pruebas relevantes que obran en el expediente
 Certificado de Existencia y Representación Legal de la empresa Novelty
Suites S.A17.

 Copia de la cédula de ciudadanía de la señora Claudia Alejandra Rojas


Palacio18.

 Carta de Terminación del contrato laboral sin justa causa por parte de
Novelty Suites S.A con fecha del 30 de abril de 201819.

 Certificado médico del 25 de abril de 2018 expedido por Sanitas


Internacional, el cual da cuenta de la remisión a interconsulta para
cirugía de seno “Mastología de mama” por tumor maligno de mama.20

 Copia del resultado de la biopsia de seno derecho realizada el día 3 de


abril de 2018 expedido por Colsanitas21.

 Certificado médico de la biopsia de mama expedido por el


Departamento de Radiología de la Clínica Soma con fecha del 3 de
abril de 201822.

16
Ibídem.
17
Ver a folio 11 del cuaderno principal.
18
Ver a folio 16 del cuaderno principal.
19
Ver a folio 17 del cuaderno principal.
20
Ver a folios 18 y 19 del cuaderno principal.
21
Ver a folio 20 del cuaderno principal.
22
Ver a folios 23 - 32 del cuaderno principal.
7

 Historia Clínica de la señora Rojas Palacio expedida por la EPS Sanitas


donde se verifica la patología de la actora23.

 Ordenes médicas para tratamiento médico de la patología “cáncer de


seno” expedidas a la señora Rojas Palacio24.

 Contrato laboral entre la tutelante y la accionada a partir del 1 de agosto


de 2017 para el cargo de Jefe de Cocina / Varios25.

 Certificado médico de egreso realizado el 5 de mayo de 2018 por la


empresa Colmedicos donde se confirma la patología de cáncer de
seno26.

 Copia de la liquidación definitiva de prestaciones sociales a favor de la


demandante con fecha del 30 de abril de 201827.

 Certificación laboral de la señora Claudia Alejandra Rojas Palacio en la


empresa Novelty Suites S.A expedida por la directora de Recursos
Humanos28.

 Copia de exámenes de ingreso y pre- empleo de la señora Rojas Palacio.

 Declaración extra juicio juramentada del señor Herney Arango Suarez


en calidad de gerente de la empresa Novelty Suites S.A. donde sostiene
que nunca fue notificado del estado de salud de la accionante29.

 Declaración extra juicio juramentada de la señora Luisa Fernanda


Ramírez en calidad de Directora de Recursos Humanos de la empresa
Novelty Suites S.A donde sostiene que nunca fue notificada de ninguna
enfermedad o patología de la señora Claudia Alejandra Rojas30.

 Declaración extra juicio juramentada del señor Juan Carlos Tirado


Jaramillo en calidad de empleador y médico de salud ocupacional de la
empresa accionada donde sostiene que nunca recibió reporte de
enfermedad alguna por parte de la actora31.

 Copia del contrato laboral del señor Juan David Osorio Avendaño a
partir del 9 de abril de 2018 para ocupar el cargo de Jefe de Cocina/
Varios32.

23
Ver a folios 34- 36 del cuaderno principal.
24
Ver a folios 23 - 32 del cuaderno principal
25
Ver a folios 37 - 48 del cuaderno principal.
26
Ver a folios 49-52 del cuaderno principal.
27
Ver a folio 53 del cuaderno principal.
28
Ver a folio 56 del cuaderno principal.
29
Ver a folio 88 del cuaderno principal.
30
Ver a folio 89 del cuaderno principal.
31
Ver a folio 90 del cuaderno principal.
32
Ver a folios 91-100 del cuaderno principal.
8

 Copia de los soportes de afiliación y aportes a la seguridad social del


señor Juan David Osorio Avendaño a partir del 9 de abril de 201833.

 Copia de reporte de ausentismo de la accionante34.

 Copia de reporte de incapacidades de la accionante35.

 Copia del certificado expedido por la Directora de Recursos Humanos


de Novelty Suites S.A. mediante el cual se establece que al interior de la
empresa existe el jefe de cocina y que la fecha dicho cargo es ocupado
por el señor Juan David Osorio Avendaño36.

 Acta de la Junta Directiva de Cotelco donde se da cuenta que para el día


25 de abril de 2018 el gerente de Novelty Suites S.A se encontraba en la
reunión ordinaria de la referida junta37.

 Declaración juramentada de la accionante ante el juzgado de


conocimiento de la presente acción de tutela38 39.

1.4 Decisiones Judiciales objeto de revisión

1.4.1 Primera instancia40

El 14 de junio de 2018, el Juzgado 16 Penal Municipal con Funciones de


Control de Garantías de Medellín negó la protección de los derechos
33
Ver a folios 101 y 102 del cuaderno principal.
34
Ver a folio 103 del cuaderno principal.
35
Ver a folio 110 del cuaderno principal.
36
Ver a folio 112 del cuaderno principal.
37
Ver a folio 114 del cuaderno principal.
38
Ver a folios 120 y 121 del cuaderno principal.
39
Mediante la referida declaración la accionante sostuvo que desde el día 3 de abril de 2018 cuando
tuvo la cita para realizar la biopsia le informó al gerente de la empresa, el señor Herney Arango
que“(…) sentía una patología y que ya me habían ordenado examen de biopsia porque era algo
que ya me estaba molestado en el seno”. Agregó que: “(…) fui personalmente el 25 de abril a la
oficina de Herney Arango, Gerente General del Hotel y en esos días él estuvo en juntas directivas y
siempre estaba ausente de las instalaciones del hotel por lo que le dije a través de un mensaje de
whatsapp el siguiente texto: “si tengo una patología, cuando llegue al hotel le informo los detalles”,
mensaje al que no tuve respuesta.
Afirmó la actora en la aludida declaración que dada la rapidez con la que se presentó su despido no
le fue posible radicar escrito alguno mediante el cual informara de su patología a su empleador. Sin
embargo, insistió que el gerente tenía conocimiento del examen (biopsia) que se había practicado
así como el resultado de la misma, dado que ella pudo verificar que había recibido correctamente el
mensaje de whatsapp al que hizo mención con antelación. Sobre este punto aclaró que no le era
posible allegar copia del referido mensaje comoquiera que su celular se “daño” en el mes de mayo y
no guarda registro de dicha conversación.
Finalmente hizo especial hincapié en su situación familiar donde adujó ser hija única y estar a cargo
de sus padres mayores con condiciones especiales de salud, añadió que la totalidad de su salario era
invertido en el cuidado de sus progenitores, y que, en razón de la decisión de su empleador y su
enfermedad se encuentra desempleada sin la posibilidad de colaborar ni económica, ni físicamente
en su hogar. Explicó que sus padres subsisten de una pensión de jubilación que no les es suficiente
para sufragar todos los gastos del hogar, menos ahora que ella padece de cáncer de seno.
40
Ver a folios 122-127 del cuaderno principal.
9

fundamentales invocados por considerar que del material probatorio que obra
en el expediente no fue posible establecer con certeza que la empresa
accionada había conocido, previa terminación del contrato de trabajo con la
señora Claudia Alejandra Rojas Palacio, el estado de salud de la misma.
Igualmente, advirtió el juez de instancia que no fue posible inferir que la
patología o afección de la accionante hubiese dificultado el desarrollo normal
de sus laborales al interior de la empresa.
Así las cosas, concluyó que “(…) no existe nexo de causalidad entre la
finalización del vínculo laboral y la patología que padece la actora que dé
lugar a la protección por vía de tutela”41.

1.4.2 Impugnación42

Encontrándose dentro del término legal previsto para presentar el escrito de


impugnación del fallo proferido por el a quo, la accionante le manifestó al
despacho judicial su inconformidad respecto de la decisión adoptada al reiterar
que el mismo 25 de abril de 2018, cuando fue informada del resultado de la
biopsia, le notificó al gerente de Novelty Suites S.A. a través de un mensaje de
whatsapp, acerca de su patología de tumor maligno en la mama derecha, es
decir, CÁNCER DE SENO43.

A la par, resaltó que no puede aceptarse como cierto lo señalado por la parte
accionada en el sentido de sostener que “ el resultado del examen de egreso es
entregado al interesado y no al empleador, pues ello no es cierto, dicho
examen se entrega tanto a la empresa como al trabajador”44, pues la
pertinencia del mismo es para que el empleador pueda corroborar cuál es el
estado de salud del trabajador para ese momento y de acuerdo con ello,
determinar si es procedente o no su desvinculación.
En ese orden, consideró la impugnante que el a quo incurrió en un desacierto
al afirmar que su ex empleador no tenía conocimiento del grave estado de
salud en que se encontraba cuando resolvió terminar unilateralmente su
contrato de trabajo.
Respecto de la presunta vinculación del señor Juan David Osorio Avendaño
para desempeñar la misma labor, estimó que no está probado que la decisión
de terminación de su contrato hubiese sido tomada con anterioridad a las
fechas de sus citas médicas y del diagnóstico. Lo anterior, por cuanto el nuevo
empleado desempeñaba funciones complemente diferentes a las que ella se
encontraba ejecutando.
Finalmente, sostuvo que su desvinculación obedeció a su estado de salud y por
lo tanto, solicitó la revocatoria del fallo de primera instancia y, en su lugar, el
amparo de los derechos fundamentales invocados.

41
Ver a folio 126 del cuaderno principal.
42
Ver a folios 129- 133 del cuaderno principal.
43
Ver folio 129 del cuaderno principal.
44
Ibídem.
10

1.4.3 Sentencia de Segunda Instancia

El Juzgado 29 Penal del Circuito del Distrito Judicial de Medellín, mediante


sentencia del 11 de julio de 2018 resolvió confirmar el fallo recurrido por
considerar que en el caso sub examine “(…) no se acreditó una situación de
debilidad manifiesta o la existencia de un perjuicio irremediable (…)” que se
pretendiera precaver. Así las cosas, advirtió que la accionante cuenta con la
vía ordinaria laboral como medio idóneo para tramitar solicitudes como las
que reclama vía acción de tutela.

2. Expediente T- 6.980.428
El señor Evaristo Conde de 42 años de edad promovió acción de tutela contra
la Unión Temporal “Los Conejos”- en adelante UT- por considerar que esta
última vulneró sus derechos fundamentales a la estabilidad laboral reforzada,
al trabajo, al mínimo vital, a la igualdad, a la vida digna y a la salud e
integridad física, así como también los derechos fundamentales de sus hijos
menores de edad, al tomar la decisión de despedirlo sin que mediara la previa
autorización del Ministerio del Trabajo, teniendo en cuenta que para dicho
momento tenía vigente una incapacidad médica y además, se encontraba en
estado de discapacidad por cuanto ya había sido calificado con una pérdida de
capacidad laboral del 28.75% que, aduce, conocía su empleador.
2.1 Hechos y pretensiones
2.1.1 El accionante sostuvo que desde el día 12 de julio de 2016 se vinculó
laboralmente con la UT, mediante un contrato que reunía todas las
características propias de una relación de trabajo, para ejecutar la labor de
“Maestro General de Obra”45. Sobre el particular, precisó que, a pesar de
haber solicitado copia del mismo, esta nunca le fue expedida.
2.1.2 Refirió que, como contraprestación a sus servicios, percibía un salario de
$ 2.000.000 el cual era depositado mensualmente en su cuenta de ahorros.
2.1.3 Informó que sus labores fueron desempeñadas en el municipio de
Orocué (Casanare), lugar donde a la fecha, la UT continúa adelantando obras
de construcción.
2.1.4 Sostuvo que en razón de su relación laboral con la demandada, fue
afiliado a la EPS Capresoca, a la ARL Positiva, a la Caja de Compensación
Familiar Camfacasanare y al Fondo de Pensiones Porvenir. Sin embargo,
señaló que la empresa “se sustrajo de hacer las cotizaciones respecto de las
cesantías (…)”46.
2.1.5 Indicó que el día 23 de diciembre de 2016, la accionada le canceló la
suma de $700.000 a título de liquidación por terminación del contrato. No
obstante, aseguró que la culminación de su relación laboral con la UT nunca
se materializó en tanto: (i) continuó laborando y ejerciendo las mismas

45
Ver a folio 1 del cuaderno principal.
46
Ver a folio 2 del cuaderno principal.
11

funciones, esta vez, según lo dicho verbalmente por su patrono, en calidad de


contratista y (ii) la accionada siguió realizando los aportes al Sistema de
Seguridad Social en salud, pensión y riesgos profesionales.
2.1.6 Refirió el actor que el 6 de enero de 2017, mientras se “(…) disponía a
realizar unos arreglos en la bodega de las instalaciones de la empresa”,
sufrió un accidente cayendo de una altura de aproximadamente 3 metros
generándole una luxación de codo. Hecho que, afirma, fue puesto en
conocimiento de su empleador y la ARL Positiva, que se encargó del
tratamiento y el pago de múltiples incapacidades médicas generadas como
consecuencia de su accidente laboral.
2.1.7 Como consecuencia del accidente, la ARL Positiva le calificó al actor,
mediante dictamen del 27 de octubre de 2017, una pérdida de capacidad
laboral- en adelante PCL- del 17.50%47 con fecha de estructuración del 10 de
octubre de 2017, la cual fue posteriormente modificada por la Junta Regional
de Calificación de Invalidez, a través de dictamen del 16 febrero de 2017,
aumentándola a un 28.75%48 y variando la fecha de estructuración para el 3 de
febrero de 201749.
2.1.8 Adujó el accionante que el 29 de noviembre de 2017, un arquitecto de la
UT lo citó en las oficinas de la empresa para efectos de hacerle firmar un “Paz
y Salvo” que diera cuenta de su retiro a partir del 13 de junio de 2017 por
“terminación de contrato por labor contratada sin autorización previa y
expresa del Ministerio de Trabajo50”. Respecto de lo último, aseveró el actor
que el motivo invocado por la UT para explicar su desvinculación fue falso
comoquiera que la empresa (i) continuó adelantando obras de construcción y
(ii) sus funciones fueron desempeñadas por otra persona que lo reemplazó.
2.1.9 Sobre el particular, estimó el peticionario que, a su juicio, no había lugar
a que la UT diera por terminada su relación de trabajo bajo una “figura de
contratación inexistente”, pues en otros procesos de tutela que previamente
promovió contra la empresa, y cuyas pretensiones difieren de la presente, la
accionada dejó claro que entre las partes siempre existió un contrato laboral
con la implicaciones legales que se derivan del mismo 51. En todo caso, agregó

47
Ver a folio 150 del cuaderno principal, fecha del dictamen 27 de octubre de 2017.
48
Ver a folio 155 del cuaderno principal, fecha del dictamen 16 de febrero de 2017.
49
Ver a folio 157 del cuaderno principal.
50
Ver a folio 4 del cuaderno principal.
51
Sobre este punto advierte la Sala que en el expediente se hace mención a 2 acciones de tutela
interpuestas por el señor Evaristo Conde mediante la cuales solicitó el amparo de sus derechos
fundamentales a la salud y a la vida en condiciones dignas, una de ellas (radicado 850013107001-
2017-0047, ver a folio 162 del cuaderno principal – sentencia del 4 de agosto de 2017) por cuanto
la ARL Positiva no autorizó 40 sesiones de rehabilitación para la lesión que le generó el accidente
laboral que tuvo. En esta oportunidad al juez de instancia declaró la carencia actual del objeto por
hecho superado comoquiera que la accionada emitió las autorizaciones requeridas. La segunda
acción de tutela fue incoada (radicado 850013105002-2018-00050-00, ver a folio 207 del cuaderno
principal) para efectos de solicitar el tratamiento integral de su patología a la misma ARL
(transporte, alojamiento, entre otros,). En dicha ocasión en juez amparó los derechos invocados
mediante sentencia del 21 de marzo de 2018.
Respecto de las aludidas acciones constitucionales cabe precisar que si bien la UT obró como
accionada junto con la ARL positiva, tomando en consideración las pretensiones del actor en el
marco de las mismas, lo jueces de instancia no profirieron orden alguna en relación con la UT
quien a su vez estimó la falta de legitimación en la causa por pasiva dentro de tales tramites.
12

que para el momento de su desvinculación “tenía vigente una incapacidad


médica”52 que había sido expedida por su médico tratante como consecuencia
de su accidente laboral y además, se encontraba en condición de discapacidad
comoquiera que ya había sido calificado con una PCL tanto por la ARL, como
por la Junta Regional de Invalidez de Bogotá53.
2.1.10 Finalmente, afirmó que no cuenta con ingresos adicionales para
solventar sus gastos personales y familiares relacionados con el cuidado,
alimentación, arriendo, educación de sus hijos y demás obligaciones bancarias
de las cuales es titular 54. Precisó que se encuentra en nivel 1 del Sisben y que
actualmente vive “(…) en un rancho construido por pedazos de tabla y latas
de zinc”.
Con fundamento en lo expuesto el accionante solicitó la protección de sus
derechos fundamentales a la salud, al trabajo, a la igualdad, a la seguridad
social, a la estabilidad laboral reforzada, al debido proceso, a la dignidad
humana y al mínimo vital y que, en consecuencia, se le ordene a la UT: (i) su
reintegro en una labor igual o semejante a la que venía desempeñando,
atendiendo a sus condicionales de salud; (ii) cancelar a su favor el pago de la
indemnización equivalente a 180 días por concepto de sanción al no haber
solicitado autorización al Ministerio de Trabajo para llevar a cabo su despido;
y (iii) pagar los salarios y prestaciones sociales causados desde el momento de
su despido hasta que se materialice su reintegro efectivo. Así mismo, requirió
al juez de tutela para que declarara que entre él y la UT existe un contrato
realidad55.
Las mismas pretensiones fueron también invocadas como medidas cautelares.
2.2 Contestación de la acción de tutela

2.2.1 Aclaración previa

En este punto, advierte la Sala que inicialmente mediante auto del 16 de abril
de 2018, el Juzgado Primero Penal del Circuito para Adolescentes con
Función de Conocimiento de Yopal (Casanare) resolvió: (i) Admitir la
demanda de tutela y correr traslado a la accionada para que en un término de
dos (2) días ejerciera su derecho de defensa y, en iguales términos, vincular a
la EPS Capresoca y la ARL Positiva; y (ii) Negar las medidas provisionales a
favor del señor Evaristo Conde56. En dicha oportunidad, las entidades
vinculadas ejercieron dentro del término previsto su derecho a la defensa. Sin
embargo, la UT guardó silencio respecto de los hechos objeto de tutela.

2.2.1.1 En ese orden, la acción de la referencia fue fallada en primera instancia


mediante sentencia del 27 de abril de 2018, donde se declaró su improcedencia
52
Ver a folio 9 del cuaderno principal.
53
Ibídem.
54
Refiere deudas de aproximadamente $ 14.000.0000 con distintas entidades bancarias, ver a folio 8
del cuaderno principal.
55
Ver a folio 14 del cuaderno principal.
56
Al respecto, consideró el juez que la medida provisional solicitada no estaba llamada a prosperar
toda vez que al acceder a la misma “(…) se estaría entrando a fallar de inmediato la presente tutela
(…)”. Ver a folio 199 del cuaderno principal.
13

por falta de subsidiariedad y ausencia de un perjuicio irremediable, decisión


que fue impugnada por la parte actora. De allí, que el asunto fuese asignado a
la Sala Única de Decisión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Yopal, que mediante auto del 21 de mayo de 201857 resolvió declarar la
NULIDAD de todo lo actuado por considerar que en el trámite de instancia no
se vinculó a los integrantes que conforman la Unión Temporal, gestión que, a
su juicio, era necesaria si se tiene en cuenta que, a la luz de la jurisprudencia
constitucional58, las uniones temporales “(…) no constituyen una persona
jurídica diferente de los miembros que la conforman(…)”59.

2.2.1.2 En atención a lo anterior, el Juzgado Primero Penal del Circuito para


Adolescentes con Función de Conocimiento de Yopal (Casanare), previo a
admitir la tutela, requirió a la Alcaldía Municipal de Orocué, así como al señor
Diego Alonso Pérez Morales, en calidad de representante legal de la UT, para
que informaran los nombres completos y los datos de notificación de las
personas naturales o representantes legales de las sociedades que conforman la
UT60 61.

2.2.1.3 Una vez suministrada la información señalada en precedencia, el


referido Despacho Judicial, mediante auto del 5 de junio de 2018, resolvió
admitir la tutela y, en consecuencia, corrió traslado a la accionada, vinculando
a la sociedad Construcciones Integrales del Casanare C.I S.A.S, representada
legalmente por Diego Alonso Pérez Morales, a la sociedad Sinergya
Construcciones Ingeniería S.A.A, representada legalmente por María Diomy
Barrera Alfoso y a la sociedad Ingenial Construcciones L.T.D.A, representada
legalmente por Lee Marvin Fuentes Patarroyo, a la EPS Capresoca y a la ARL
Positiva, para que todas ellas, en un término de (2) dos días, ejercieran su
derecho de defensa62.

2.2.1 EPS Capresoca63

Encontrándose dentro del término otorgado por el referido despacho judicial,


la Doctora Alba Lucy Cruz Pardo, en su condición de Gerente encargada de
Capresoca EPS, desestimó la procedencia de la acción de tutea incoada por el
señor Conde al considerar que su representada no se encuentra legitimada en
la causa por pasiva para dar solución de fondo a la pretensiones elevadas por
el accionante. Lo anterior, por cuanto el peticionario solicita su reintegro y el
reconocimiento de prestaciones sociales, aspectos que son directamente
imputables a su ex empleador y no a una entidad promotora de salud.
57
Ver a folio 4 del cuaderno N°2.
58
Ct. Sentencia T- 565 de 2006.
59
Ver a folio 4 del cuaderno N ° 2.
60
Ver a folio 268 del cuaderno principal.
61
Se precisa que tanto el señor Diego Alonso Pérez Morales, como Alcaldía Municipal de Orocué
coincidieron en señalar que la UT “Los Conejos” se encuentra conformada por sociedad
Construcciones Integrales del Casanare C.I S.A.S, representada legalmente por Diego Alonso Pérez
Morales, la sociedad Sinergya Construcciones Ingeniería S.A.A, representada legalmente por María
Diomy Barrera Alfonso y la sociedad Ingenial Construcciones L.T.D.A, representada legalmente
por Lee Marvin Fuentes Patarroyo
62
Ver a folio 293 del cuaderno principal.
63
Ver a folio 230 del cuaderno principal.
14

2.2.2 ARL Positiva64

Encontrándose dentro del término dispuesto por el Despacho Judicial, la


señora Yuli Paola Santisteban Osorio, actuando en calidad de apoderada del
representante legal de Positiva Compañía de Seguros S.A, allegó un escrito
desestimando las pretensiones del accionante y solicitando la improcedencia
del amparo invocado con fundamento en las siguientes consideraciones:

Empezó por señalar que, efectivamente, una vez revisada la base de datos de
calificación, se pudo establecer que el señor Conde tuvo un accidente laboral
el día 6 de enero de 2017, siendo calificado por el equipo médico de la
compañía con una perdida de capacidad laboral de 17.50%, debido a “S508 -
contusión en brazo izquierdo y S531 luxofractura del codo izquierdo”. Precisó
que el aludido porcentaje de PCL fue posteriormente aumentado al 28.75%
por la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá mediante
dictamen N° 74858634-802 del 16 de febrero de 2018 y que, actualmente,
cursa recurso de reposición y en subsidio apelación ante dicha Junta en contra
de tal determinación.

Aseguró que a la fecha, la ARL Positiva responde integralmente por el


tratamiento médico que el accionante ha requerido como consecuencia de su
accidente. En ese orden, estimó que la entidad que representa no es la llamada
a responder por las obligaciones que adquirió la UT en calidad de empleadora
del actor, como tampoco de las decisiones adoptadas respecto del mismo al
interior de la empresa. Sobre el particular, explicó que la responsabilidad de la
ARL es de carácter objetivo “(…) originada en el hecho jurídico del
aseguramiento del riesgo y el pago de las cotizaciones por el sistema”, sin
que ello implique que con la compañía fungiera como empleadora del señor
Evaristo Conde.

Así las cosas, consideró que a la ARL Positiva no le asiste compromiso


alguno respecto del objeto de la presente acción de tutela. Ello, por cuanto no
hay identidad entre el titular del derecho y la conducta presuntamente
vulneratoria del mismo.

2.2.3 Unión temporal “Los Conejos” y todos sus miembros 65

No obstante se remitió comunicación a la UT, así como a cada uno de los


representantes legales de las sociedades que la conforman para que se
pronunciara acerca de los hechos objeto de tutela, estos guardaron silencio.

2.3 Pruebas levantes que obran en el expediente

 Copia de la cédula de ciudadanía del actor66.

64
Ver a folio 219 del cuaderno principal.
65
Ver a folio 314 del cuaderno principal.
66
Ver a folio 17 del cuaderno principal.
15

 Copia de la historia clínica, incluidas interconsultas, ordenes médicas,


autorizaciones e incapacidades médicas67.

 Copia del reporte de formato único de accidente de trabajo68.

 Copia del documento “Paz y Salvo” en el que el actor firmó su retiro de


la UT a partir del 13 de junio de 2017 por “Terminación de labor”.
Mediante este documento la empresa da cuenta de que el actor estuvo
vinculado con la empresa mediante un contrato de mano de obra civil.69

 Copia de las actas expedidas por la Junta Médica de Calificación de la


ARL Positiva, dictamen70 donde se establece que la fecha de
estructuración de la PCL fue el 10 de octubre de 2017.

 Copia del dictamen de pérdida de capacidad laboral expedido por la


Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá con fecha del 16 de
febrero de 201871 donde no solo incrementó la PCL del actor sino
también, modificó la fecha de estructuración de la misma para el 3 de
febrero de 2017.

 Copia de la solicitud de reintegro laboral presentada por el señor Conde


ante la UT y todas sus integrantes con fecha del 27 de febrero de
201872.

 Copia del fallo de la demanda de tutela con fecha del 4 de agosto de


2017, proferido por el Juzgado Único Penal del Circuito Especializado
de Yopal, donde se solicitaba la protección de los derechos
fundamentales a la salud y a la vida del señor Evaristo Conde y copia de
la respuesta presentada por el representante legal de la UT en la referida
acción de tutela73.

 Copia de los aportes al Sistema de Seguridad Social del actor74.

 Copia de la orden de reintegro laboral expedida por médico especialista


en fisiatría y ortopedia75.

 Copia de certificación del SISBEN del actor76.

 Copia del registro civil de nacimiento de los hijos menores de edad del

67
Ver a folios 18- 146 del cuaderno principal.
68
Ver a folio 147 del cuaderno principal.
69
Ver a folio 149 del cuaderno principal.
70
Ver a folios 150 – 153 del cuaderno principal.
71
Ver a folios 154- 157 del cuaderno principal.
72
Ver a folios 158 – 161 del cuaderno principal.
73
Ver a folios 162- 178 del cuaderno principal.
74
Ver a folios 179 -180 del cuaderno principal.
75
Ver a folios 181- 183 del cuaderno principal.
76
Ver a folio 184 del cuaderno principal.
16

accionante77.

 Registros fotográficos de la vivienda del tutelante78.

 Copia de la cédula de ciudadanía de la esposa del actor79.

 Copia de los documentos mediante los cuales se certifican los créditos y


obligaciones bancarias adquiridas por el señor Evaristo Conde80.

 Copia del fallo de tutela proferido el 21 de marzo de 2018 por el Juzgado


Segundo Laboral Circuito de Yopal81.

2.4 Decisiones Judiciales objeto de revisión

Como se explicó en el numeral correspondiente a la contestación de la tutela,


en el presente trámite constitucional se declaró la nulidad de la sentencia que
inicialmente había proferido, en primera instancia, el 27 de abril de 2018, el
Juzgado Primero Penal del Circuito para Adolescentes con Función de
Conocimiento de Yopal (Casanare). En ese sentido, se advierte que las
decisiones que serán objeto de revisión por esta Sala serán aquellas que se
profirieron con posterioridad a la orden que dispuso la referida nulidad.

2.4.1 Primera Instancia82

El 18 de junio de 2018, el Juzgado Primero Penal del Circuito para


Adolescentes con Función de Conocimiento de Yopal (Casanare) resolvió
declarar improcedente la acción de tutela incoada por el señor Evaristo Conde
contra la UT por falta de subsidiariedad. Al respecto, estimó que en tanto no
existe claridad sobre la existencia de una relación laboral entre el actor y la
demandada, le corresponde a la jurisdicción laboral valorar las pruebas y los
hechos objeto de litigio.

En ese orden de ideas, consideró que para el caso concreto existen otros
mecanismos de defensa judicial de los cuales no ha hecho uso el actor para
solicitar la salvaguarda de sus derechos presuntamente conculcados. Agregó
que del material probatorio que obra en el expediente no fue posible establecer
la afectación inminente de los derechos invocados comoquiera que el
peticionario no acudió a la acción de tutela tan pronto se produjo su despido
sino 5 meses después, no obstante que estaba siendo asistido por apoderado
judicial.

Finalmente, destacó que de la lectura del escrito tutelar no se evidencia la


existencia de un perjuicio irremediable. Lo anterior, toda vez que el tutelante

77
Ver a folios 185- 187 del cuaderno principal.
78
Ver a folios 188- 189 del cuaderno principal.
79
Ver a folio 190 del cuaderno principal.
80
Ver a folios 191 – 197 del cuaderno principal.
81
Ver a folios 207- 218 del cuaderno principal.
82
Ver a folios 311 – 319 del cuaderno principal.
17

no presenta una circunstancia especial que le impida desarrollar otro tipo de


actividad económica “(…) con la que pueda garantizar los requerimientos
básicos indispensables para su subsistencia y la de sus familiares”83.

2.4.2 Impugnación84

Encontrándose dentro del término legal previsto para presentar el escrito de


impugnación del fallo proferido en primera instancia, el accionante manifestó
su desacuerdo con la decisión adoptada tras considerar que la interposición del
amparo en el caso sublite tiene como propósito evitar la consumación de un
perjuicio irremediable causado por la UT, la cual aun cuando tenía
conocimiento de que este había sufrido un accidente laboral que le generó una
pérdida de capacidad laboral del 28.75%, resolvió despedirlo sin previa
autorización del Ministerio de Trabajo.

Sobre esa base, estimó que la acción de tutela es procedente y que, además, le
asiste derecho a la protección a su garantía fundamental a la estabilidad
laboral reforzada comoquiera que cumple todos los requisitos previstos por la
jurisprudencia constitucional para tales efectos. Sobre el particular, precisó
que mediante el amparo es posible ordenar el reintegro del trabajador cuando
se advierta que este fue desvinculado por su estado de salud, como adujó,
ocurrió en su caso.

2.4.3 Sentencia de Segunda Instancia85

Mediante sentencia del 24 de julio de 2018, la Sala Única de Decisión del


Tribunal Superior del Distrito Judicial de Yopal resolvió confirmar en su
integridad el fallo de primera instancia proferido por el Juzgado Primero
Penal del Circuito para Adolescentes con Función de Conocimiento de Yopal
(Casanare).

El ad quem señaló que “(…) la procedencia de la acción de tutela para


debatir y resolver controversias de orden laboral como las solicitadas en el
presente caso resulta ser excepcional”. Así las cosas, consideró que en el
asunto objeto de litigio el accionante no solo reclama su reintegro sino
también, que (i) se declare la existencia de un contrato de trabajo y (ii) se
cancelen acreencias laborales que no le fueron reconocidas. Controversias
que, a su juicio, pertenecen a la órbita de la jurisdicción laboral comoquiera
que es necesario realizar un análisis legal – probatorio detallado que desborda
las capacidades del juez constitucional.
Concluyó que “(…) el reconocimiento y restablecimiento de los derechos del
actor deben ser discutidos en la jurisdicción laboral con el despliegue de
medios de prueba adecuados al caso”86.
II. CONSIDERACIONES DE LA CORTE

83
Ver a folio 318 del cuaderno principal.
84
Ver a folios 325- 330 del cuaderno principal.
85
Ver a folios 14- 18 del cuaderno N° 2.
86
Ver a folio 17 del cuaderno N°2.
18

1. Competencia y procedencia

1.1 Competencia

La Sala Séptima de Revisión de Tutelas de la Corte Constitucional es


competente para revisar los fallos de tutela proferidos dentro de los trámites
de la referencia. Lo anterior, con fundamento en lo dispuesto en el inciso 2°
del artículo 86 y el numeral 9° del artículo 241 de la Constitución Política, en
concordancia con los artículos 33, 34, 35 y 36 del Decreto 2591 de 1991.

1.2 Procedencia

1.2.1 De la legitimación en la causa y la inmediatez


1.2.1.1 Sobre la legitimación de las partes
1.2.1.1.1 Legitimación en la causa por activa. De acuerdo con lo previsto en
el artículo 86 de la Carta Política, toda persona tiene derecho a interponer
acción de tutela por sí misma o por quien actúe a su nombre87. En desarrollo
de dicho mandato Constitucional, el artículo 10 del Decreto 2591 de 199188
dispone que la referida acción de amparo: “podrá ser ejercida, en todo
momento y lugar, por cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de
sus derechos fundamentales, quien actuará por sí misma o a través de
representante. Los poderes se presumirán auténticos”.

En esta oportunidad, este presupuesto se encuentra acreditado en tanto las


acciones de tutela que se revisan fueron directamente promovidas por los
señores Claudia Alejandra Rojas Palacio - T-6.975.775- y Evaristo Conde -T-
6.980.428- respectivamente, titulares de los derechos fundamentales que
invocan.

1.2.1.1.2 Legitimación en la causa por pasiva El mismo artículo 86 superior


dispone que la acción de tutela procede frente a la amenaza o vulneración de
derechos fundamentales, cuando la transgresión de los mismos proviene de la
acción u omisión de las autoridades públicas, o de los particulares cuando se
cumplan las condiciones previstas en la ley. Dicho mandato guarda
correspondencia con lo previsto en los artículos 5º y 13 del Decreto 2591 de
1991.
En relación con el primer expediente objeto de revisión - T-6.975.775- estima
la Sala que la empresa Novelty Suites S.A se encuentra legitimada por pasiva
en virtud de la relación laboral que mantuvo con la señora Claudia Alejandra
Rojas Palacio, la cual fue acreditada mediante copia del contrato laboral a

87
Constitución Política, artículo 86. “Toda persona tendrá acción de tutela para reclamar ante los
jueces, en todo momento y lugar, mediante un procedimiento preferente y sumario, por sí misma o
por quien actúe a su nombre, la protección inmediata de sus derechos constitucionales
fundamentales, cuando quiera que éstos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la
omisión de cualquier autoridad pública”.
88
“Por el cual se reglamenta la acción de tutela consagrada en el artículo 86 de la Constitución
Política”.
19

termino indefinido suscrito por ambas partes y copia de la carta de


terminación unilateral y sin justa causa del vínculo, en el que de forma
expresa la Directora de Recursos Humanos de la accionada reconoce que
existía un contrato de trabajo89.

Por su parte, frente a la situación particular del señor Evaristo Conde


contenida en el expediente T-6.980.428, estima la Sala que la Unión Temporal
“Los Conejos” está legitimada por pasiva en el presente tramite de tutela
comoquiera que, mediante “Paz y Salvo” con fecha del 29 de noviembre de
2017, dio cuenta de que el accionante estuvo vinculado con la empresa
mediante “contrato de mano de obra civil”90. Dicho vínculo contractual fue
expresamente consagrado en el artículo 45 del Código Sustantivo del Trabajo
como una modalidad del contrato de trabajo en los siguientes términos: “[e]l
contrato de trabajo puede celebrarse por tiempo determinado, por el tiempo
que dure la realización de una obra o labor determinada, por tiempo
indefinido o para ejecutar un trabajo ocasional, accidental o transitorio”.

Así las cosas, advierte la Sala que en los casos objeto de estudio,
independientemente de la figura de contratación utilizada, existió una relación
de subordinación entre los solicitantes y sus empleadores, lo que determina la
procedencia de las dos acciones respecto de los demandados91 92.

Por otro lado, precisa la Sala que si bien la EPS Capresoca y a la ARL
Positiva figuran como accionadas dentro proceso de tutela T - 6.980.428 y en
efecto, fueron vinculadas dentro del mismo para que ejercieran su derecho de
defensa, estas no se encuentran legitimadas en la causa por pasiva en tanto que
los derechos invocados por el actor ni sus pretensiones guardan relación con la

89
Ver a folios 17 y 37 a 48 del cuaderno principal.
90
Ver a folio 149 del cuaderno principal.
91
Al respecto la jurisprudencia ha indicado que “[l]a subordinación del trabajador al empleador
como elemento distintivo y definidor del contrato de trabajo ha sido entendida, según la concepción
más aceptable por la doctrina y la jurisprudencia, como un poder jurídico permanente de que es
titular el empleador para dirigir la actividad laboral del trabajador, a través de la expedición de
órdenes e instrucciones y la imposición de reglamentos, en lo relativo a la manera como éste debe
realizar las funciones y cumplir con las obligaciones que le son propias, con miras al cumplimiento
de los objetivos de la empresa, los cuales son generalmente económicos” Sentencia C-386/00
(M.P. Antonio Barrera Carbonell, reiterada en la sentencia T-521 de 2016 (M.P. Alejandro Linares
Cantillo).
92
En relación con la procedencia de la acción de tutela contra personas jurídicas de derecho
privado, el artículo 86 prevé que el mecanismo de amparo puede proteger derechos fundamentales
ante particulares. Precisa el último inciso de la norma constitucional: “La ley establecerá los casos
en los que la acción de tutela procede contra particulares encargados de la prestación de un
servicio público o cuya conducta afecte grave y directamente el interés colectivo, o respecto de
quienes el solicitante se halle en estado de subordinación o indefensión.”
Del mismo modo, el artículo 42 del Decreto 2591 de 1991 establece las hipótesis en que un
ciudadano puede presentar una acción de tutela contra un particular. Puntualmente, el numeral
cuarto señala que el amparo constitucional es procedente cuando quien lo incoa se encuentra en una
relación de subordinación o indefensión en relación con la persona de derecho privada accionada.
La relación de indefensión es una situación de hecho en que una persona no cuenta con mecanismos
de defensa contra un particular, es decir, “cuando la persona afectada en sus derechos por la acción
u omisión del particular, se encuentra inerme o desamparada, sin medios físicos o jurídicos de
defensa, o cuenta con medios y elementos insuficientes para resistir o repeler la vulneración o
amenaza de su derecho fundamental”. Ver sentencia T- 320 de 2016 M.P Alberto Rojas Ríos.
20

naturaleza y el servicio que prestan están entidades.

1.2.1.2 Sobre la inmediatez

En reiteradas oportunidades, la jurisprudencia de esta Corporación ha sido


clara en señalar que la procedencia de la acción de tutela se encuentra sujeta al
cumplimiento del requisito de inmediatez. Al respecto, ha precisado que la
protección de los derechos fundamentales, vía acción constitucional, debe
invocarse en un plazo razonable y oportuno contado entre la ocurrencia del
hecho generador de la transgresión y la interposición del amparo. Lo anterior,
en procura del principio de seguridad jurídica y de la preservación de la
naturaleza propia de la acción de tutela.

Sobre el particular, la Corte Constitucional ha determinado que si bien es


cierto la acción de tutela no tiene un término de caducidad, ello no debe
entenderse como una facultad para promover la misma en cualquier tiempo.
Lo anterior, por cuanto a la luz del artículo 86 superior, el amparo
constitucional tiene por objeto la protección inmediata de los derechos
fundamentales93.

En este orden de ideas, le corresponde al juez constitucional verificar el


cumplimiento del principio de inmediatez y en efecto constatar si el tiempo
trascurrido entre la aparente violación o amenaza del derecho y la
interposición de la tutela es razonable.
En los casos sub examine la Sala estima superado el presupuesto de la
inmediatez por cuanto los actores solicitaron el amparo en un término
razonable, esto es, menos de seis meses después de ocurrido el hecho
generador de la presunta vulneración de los derechos invocados. En efecto,
conforme surge de los elementos de juicio allegados al proceso, la acción de
tutela promovida por la señora Claudia Alejandra Rojas Palacio (expediente
T-6.975.775) fue presentada el 28 de mayo de 201894, luego de que se dio por
terminado su contrato laboral el 30 de abril de 2018. Por su parte, la acción de
tutela incoada por el señor Evaristo Conde fue presentada el 13 de abril de
201895, después de que su empleador le notificara respecto de su fecha de
retiro mediante “Paz y Salvo” del 29 de noviembre de 2017.

1.2.2 Sobre la subsidiariedad

De conformidad con lo previsto en el artículo 86 de la Constitución Política, la


acción de tutela es de naturaleza residual y subsidiaria y, en consecuencia, su
procedencia se encuentra condicionada a que “(…) el afectado no disponga de
otro medio de defensa judicial, ii) cuando existiendo un medio de defensa
judicial ordinario este resulta no ser idóneo para la protección de los
derechos fundamentales del accionante o iii) cuando, a pesar de que existe
otro mecanismo judicial de defensa, la acción de tutela se interpone como

93
Sobre la materia revisar la sentencia SU- 391 de 2016 (M.P Alejandro Linares Cantillo).
94
Ver a folio 58 del cuaderno principal.
95
Ver a folio 198 del cuaderno principal.
21

mecanismo transitorio para evitar la consumación de un perjuicio


irremediable.”96.
En los eventos de que el amparo proceda como mecanismo definitivo, ha
precisado la propia jurisprudencia que la ineficacia y falta de idoneidad de los
medios ordinarios de defensa con que cuente el accionante han de ser
estudiadas atendiendo la particularidad del caso y las condiciones de la
persona afectada, pues solo así, será posible determinar si tales mecanismos
ofrecen una solución integral desde una dimensión constitucional y no
meramente formal. En palabras de la Corte “(…) el medio de defensa
ordinario debe estar llamado a proteger el derecho fundamental conculcado
y, además, a hacerlo de manera oportuna, toda vez que, como ya ha sido
señalado por esta Corporación, el Juez de tutela, al interpretar
constitucionalmente asuntos laborales, no persigue la solución de un conflicto
o diferencia entre el trabajador y el empresario para hallar la solución
correcta, sino pretende, la definición de campos de posibilidades para
resolver controversias entre derechos o principios fundamentales”97.

Ahora bien, para que la acción de tutela proceda como mecanismo transitorio,
se requiere la configuración de un perjuicio irremediable, el cual ha reiterado
esta Corte debe ser inminente y grave98. De allí que, las medidas para evitar su
consumación obedezcan a los criterios de urgencia e impostergabilidad99.
Sobre esa base, ha agregado la jurisprudencia en la materia que “(…) (ii) el
estado de salud del solicitante y su familia; y (iii) las condiciones económicas
del peticionario del amparo” se constituyen como criterios orientadores al
momento de determinar la existencia o no de una perjuicio irremediable100.
En este último escenario, la decisión de amparo constitucional tiene un
alcance transitorio, en el sentido que solo se mantiene vigente mientras la
autoridad judicial competente decide de fondo sobre la acción ordinaria
instaurada por el afectado.
En ese orden de ideas, considera esta Sala que en las acciones de tutela objeto
de revisión fue posible establecer, a partir del material probatorio allegado, y
coincidiendo con la solicitud formulada por los respectivos accionantes, la
existencia de un perjuicio irremediable que de manera grave e inminente

96
Artículo 86 de la Constitución Política. Ver sobre el particular sentencia T-847 de 2014 (M.P Luis
Ernesto Vargas Silva).
97
Sentencia T- 064 de 2016 (M.P Luis Guillermo Guerrero Pérez).
98
Inminente: “que amenaza o está por suceder prontamente (…) se diferencia de la expectativa
ante un posible daño o menoscabo, porque hay evidencias fácticas de su presencia real en un corto
lapso, que justifica las medidas prudentes y oportunas para evitar algo probable y no una mera
conjetura hipotética." Y Grave: “(…) gran intensidad del daño o menoscabo material o moral en el
haber jurídico de la persona. La gravedad obliga a basarse en la importancia que el orden
jurídico concede a determinados bienes bajo su protección, de manera que la amenaza a uno de
ellos es motivo de actuación oportuna y diligente por parte de las autoridades públicas”. Desde
Sentencia T-225 de 1993.
99
Respecto de la urgencia precisó la Corte desde sus inicios que: “(…) hay que instar o precisar
(…) su pronta ejecución o remedio”. Las medidas urgentes deben adecuarse a la inminencia del
perjuicio y a las circunstancias particulares del caso. Y en cuanto a la impostergabilidad ha referido
que “las medidas de protección “(…) deben responder a condiciones de oportunidad y eficacia, que
eviten la consumación del daño irreparable”. Sentencias T-225 de 1993, T-107 de 2017, T- 064 de
2017, entre otras.
100
Sentencia T- 064 de 2017 (M.P Luis Guillermo Guerrero Pérez).
22

amenaza los derechos fundamentales de los mismos como se explicará a


continuación:

 Respecto del expediente T-6.975.775, se tiene que la señora Claudia


Alejandra Rojas Palacio, de 39 años de edad, obtenía su sustento
económico de la relación laboral sostenida con la empresa Novelty
Suites S.A, que, por la prestación de sus servicios como Jefe de Cocina,
le cancelaba un salario que ascendía a la suma de un millón quinientos
mil pesos M/CTE ($1.600.000), hasta que su contrato de trabajo a
término indefinido fue terminado, de manera unilateral y sin justa
causa, el 30 de abril de 2018, momento para el cual se encontraba en
una situación de debilidad manifiesta derivada de la patología de cáncer
de seno que le había sido diagnosticada días antes a su despido. A partir
de este hecho, advierte la Sala que la accionante se encuentra en una
situación de total desprotección, la cual, al margen de las circunstancias
reales que dieron lugar a la terminación de la relación laboral, exige en
todo caso la especial atención del juez constitucional a efectos de
precaver la posible ocurrencia de un perjuicio irremediable que le
impida a esta atender sus necesidades básica y requerimientos de salud
que necesita con urgencia para tratar la patología que padece. Al
respecto, cabe destacar, que, conforme lo expuso la actora mediante
declaración juramentada101, no cuenta con los ingresos necesarios para:
(i) sufragar la totalidad de sus gastos personales los cuales se
incrementan en razón de su enfermad y, (ii) contribuir con los gastos del
hogar los cuales no pueden ser cubiertos completamente por sus
progenitores quienes subsisten de una pensión de jubilación reconocida
a su padre y que además, como consecuencia de su despido,
contribuyen con el pago de sus aportes al Sistema de Seguridad Social
en Salud imprescindibles para tratar su patología.

 Respecto del expediente T-6.980.428, se encuentra que el señor Evaristo


Conde de 42 años de edad obtenía sus ingresos económicos de la
relación de laboral que sostenía con la UT que, por desempeñarse como
Maestro General de Obra, le cancelaba un salario que ascendía a la
suma de dos millones de pesos M/CTE ($2.000.000), hasta que el 29 de
noviembre de 2017, le notificó que su contratado había terminado desde
el 13 de julio del mismo año, momento en el cual se encontraba
incapacitado102 en razón de un accidente laboral que había sufrido en
ejercicio de sus funciones dentro de la empresa. A partir de este hecho,
considera la Sala que, sin perjuicio de la modalidad de vinculación
laboral que haya existido entre las partes y las razones que llevaron a
dar por finalizada la relación de trabajo, se estima necesaria la
intervención del juez de tutela en aras de evitar la materialización de un
perjuicio irremediable en cabeza del accionante y de su núcleo familiar.
Pues en efecto, el actor informó que desde su despido se encuentra en
nivel 1 del SISBEN y no cuenta con los ingresos necesarios para
101
Ver a folios 120 y 121 del cuaderno principal.
102
Ver a folio 59 donde obra a nombre del actor un incapacidad médica por 30 días desde el 8 de
junio de 2017 – prorroga por accidente de trabajo. Diagnostico luxación de codo.
23

sufragar sus gastos personales y los de su hogar el cual se encuentra


conformado por su esposa y 3 hijos menores de edad, afirmación que
pudo ser verificada mediante la plataforma de consultas del SISBEN
donde el actor presenta un puntaje 25.88103. Lo anterior permite suponer
que las condiciones actuales de la accionante y su núcleo familiar son
precarias.

En consecuencia, precisa la Sala que, no obstante se advierte para los casos


objeto de revisión la existencia de otro medio de defensa judicial que le
permitiría a los accionantes ventilar sus pretensiones dada la inminencia del
perjuicio irremediable en cabeza de los mismos, el amparo procederá como
mecanismo transitorio de protección sus derechos fundamentales, mientras la
jurisdicción laboral se pronuncia en definitiva respecto de la legalidad de sus
despidos. Sobre esa base, se concluye que en los asuntos sub examine
la acción de tutela está llamada examinar la posible vulneración de los
derechos fundamentales a la estabilidad laboral reforzada, al mínimo vital y a
la salud de los señores Claudia Alejandra Rojas Palacio y Evaristo Conde.

2. Presentación de los casos, planteamiento del problema jurídico y


esquema de resolución

2.1 En los asuntos que son objeto de revisión, los accionantes consideran que
las empresas demandadas vulneraron sus derechos fundamentales a la salud, al
trabajo, a la igualdad, a la seguridad social, a la estabilidad laboral reforzada,
al debido proceso, a la dignidad humana y al mínimo vital, al dar por
terminada su relación de trabajo, respectivamente, sin mediar la previa
autorización del Ministerio del Trabajo, la cual era necesaria teniendo en
cuenta su condición de sujetos de especial protección, derivada de las
afecciones de salud en las que se encontraban en el momento del despido.

2.1.1 En el caso del expediente T- 6.975.775, la actora sostiene que la


empresa accionada dio por terminado su contrato de trabajo de manera
unilateral y sin justa causa, cinco días después de haber sido informada sobre
el padecimiento de un cáncer de seno.
Los jueces que conocieron en primera y segunda instancia de la acción de
tutela, coincidieron en negar el amparo invocado por considerar que no fue
posible establecer con certeza que la empresa accionada había conocido,
previa terminación del contrato de trabajo, el estado de salud de la accionante.
Del mismo modo, estimaron que la actora cuenta con otros medios de defensa
judicial para reclamar la protección de los derechos presuntamente violados,
sin que haya podido acreditar la existencia de una situación de debilidad
manifiesta o la ocurrencia de un perjuicio irremediable que haga imperativa la
procedencia del amparo.
2.1.2 En el caso del expediente T- 6.980.428, el señor Evaristo Conde afirma
que la UT, donde desempeñaba la labor de maestro de obra, lo despidió sin
previa autorización del Ministerio del Trabajo, no obstante para el momento de
103
Ver https://wssisbenconsulta.sisben.gov.co.
24

su desvinculación “tenía vigente una incapacidad médica”104 que había sido


expedida por su médico tratante como consecuencia de un accidente laboral
que había tenido lugar en el ejercicio de sus labores en la empresa y además, se
encontraba en condición de discapacidad toda vez que ya había sido calificado
con una PCL tanto por la ARL, como por la Junta Regional de Invalidez de
Bogotá

Los jueces de instancia coincidieron en señalar que la tutela es improcedente


por falta de subsidiariedad. Sobre el particular, advirtieron que las pretensiones
del actor son de competencia exclusiva de la jurisdicción ordinaria máxime
cuando lo que se solicita mediante la misma, no solo es el reintegro sino
también, la declaratoria de un contrato de realidad y el pago de acreencias
laborales que, aduce el demandante, no le fueron reconocidas por la accionada.
Agregaron, que no se evidencia la existencia de un perjuicio irremediable por
cuanto el tutelante no presenta una circunstancia especial que le impida
desarrollar otro tipo de actividad económica para poder garantizar su
subsistencia y la de su núcleo familiar.

2.2 De conformidad con las circunstancias fácticas que fueron expuestas y de


acuerdo con las decisiones adoptadas por los jueces de las instancias en el
marco de las acciones de tutela objeto de análisis, le corresponde a la Sala
Séptima de Revisión establecer si el actuar de las empresas demandadas -
Novelty Suites S.A y Unión Temporal “Los Conejos” - vulneró los derechos
invocados por los actores. Concretamente, deberá la Sala determinar si los
tutelantes son titulares del derecho a la estabilidad laboral reforzada, dadas las
condiciones especiales de salud en las que se encontraban al momento de ser
desvinculados de sus puestos de trabajo.

Con el fin de resolver el problema jurídico planteado, la Sala reiterará la


jurisprudencia en relación con el derecho a la estabilidad laboral reforzada
para con ello, resolver los casos concretos sometidos a revisión.

3. Derecho a la estabilidad reforzada. Reiteración de jurisprudencia


3.1 La jurisprudencia constitucional, tanto en el ámbito del control abstracto
de constitucionalidad como el campo del control concreto, ha tenido
oportunidad de referirse al derecho a la estabilidad reforzada, fijando algunas
reglas que determinan su alcance y ámbito de aplicación.

Inicialmente, a través de diversos pronunciamientos105 ha señalado que el


derecho a la estabilidad laboral reforzada se encuentra estrechamente
vinculado a varios mandatos constitucionales, a saber: (i) en primer lugar, al
artículo 53 superior el cual consagra el derecho a la “estabilidad en el
empleo”, como principio que rige todas las relaciones laborales y que se
manifiesta en “la conservación del cargo por parte del empleado, sin

104
Ver a folio 9 del cuaderno principal.
105
Sentencia T- 077 de 2014 (M.P Mauricio González Cuervo), T- 320 de 2016 ( M.P Alberto
Rojas Ríos), T- 064 de 2017 ( M.P Luis Guillermo Guerrero Pérez), T- 317 de 2017 (Antonio José
Lizarazo Ocampo), T- 589 de 2017( M.P Alberto Rojas Ríos), entre otras.
25

perjuicio de que el empleador pueda dar por terminada la relación laboral al


verificar que se ha configurado alguna de las causales contempladas en la ley
como “justa” para proceder de tal manera o, que dé estricto cumplimiento a
un procedimiento previo”; (ii) en segundo lugar, al artículo 47 que le impone
al Estado el deber de adelantar una política de “previsión, rehabilitación e
integración social” a favor de las personas en situación de discapacidad; (iii)
En tercer lugar, al artículo 13 que, al consagrar el derecho a la igualdad, le
atribuye al Estado el deber de proteger “especialmente” a aquellas personas
que por su condición económica, física o mental “se encuentren en
circunstancias de debilidad manifiesta”, con miras a promover las
condiciones que hagan posible una igualdad “real y efectiva”; y finalmente,
(iv) al artículo 95 que le impone a la persona y al ciudadano el deber
de “obrar conforme al principio de solidaridad social”, ante situaciones que
pongan en peligro la vida o la salud.
En desarrollo de los precitados preceptos constitucionales, el legislador
expidió la Ley 361 de 1997106 “Por la cual se establecen los medios de
integración social de las personas en situación de discapacidad y se dictan
otras disposiciones”. Mediante dicho ordenamiento legal se adoptaron
medidas de protección especial en favor de las personas que son desvinculadas
laboralmente con ocasión de sus afecciones, previendo sanciones frente a
cualquier acto de discriminación en contra de estos sujetos.
En ese orden, el artículo 26 de la referida ley consagró la prohibición de la
terminación del contrato laboral de un trabajador por razón de su limitación
física o mental, salvo que medie autorización de la oficina de trabajo. A la par,
estableció que ante la ausencia de tal aprobación, procede el reconocimiento
de una indemnización en favor de quien fuere desvinculado107.
3.2 Mediante Sentencia C-531 de 2000108, esta Corporación llevó a cabo el
control de constitucionalidad de la referida disposición. En dicho fallo, este
Tribunal consideró que el pago de una indemnización en favor de los
trabajadores que fueron despedidos y que se encuentraban en situación de
discapacidad o debilidad manifiesta “(…) presenta un carácter
sancionatorio y suplementario pero que no otorga eficacia jurídica al despido
o a la terminación del contrato de la persona con limitación, sin previa
autorización de la oficina de Trabajo”.

Bajo esa perspectiva, la Sala Plena de la Corporación resolvió declarar la


exequibilidad condicionada de la norma demandada, bajo el entendido de que
“el despido del trabajador de su empleo o terminación del contrato de trabajo
por razón de su limitación, sin la autorización de la oficina de Trabajo, no
produce efectos jurídicos y sólo es eficaz en la medida en que se obtenga la
respectiva autorización. En caso de que el empleador contravenga esa

106
“Por la cual se establecen mecanismos de integración social de la personas con limitación y se dictan
otras disposiciones”.
107
Artículo 26, inciso 2 de la Ley 361 de 1997.
108
M.P Álvaro Tafur Galvis.
26

disposición, deberá asumir además de la ineficacia jurídica de la actuación,


el pago de la respectiva indemnización sancionatoria”109.
Por otra parte, mediante el comentado fallo, la Corte se ocupó de identificar a
los titulares del derecho a la estabilidad laboral reforzada. Al respecto, no
realizó distinción alguna entre quienes se hallan en condición de debilidad
manifiesta por motivos de salud y quienes gozan de la condición de invalidez.
De allí que estableciera como titulares del derecho a las “personas con
limitación física, sensorial y mental” entre los cuales se enlistaron a quienes
pertenecen a grupos vulnerables como: (i) las mujeres embarazadas; (ii) las
personas con discapacidad o en condición de debilidad manifiesta por motivos
de salud; (iii) los aforados sindicales; y (iv) las madres cabeza de familia.

3.3 Ahora bien, en el ámbito del control concreto de constitucionalidad, la


Corte ha sido pacífica en reconocer que el derecho fundamental a la
estabilidad laboral reforzada adquiere mayor relevancia cuando el trabajador
es un sujeto que se encuentra en condición de invalidez o en situación de
debilidad manifiesta por su situación física, síquica o sensorial. Ello, por
cuanto son sujetos que han sido tradicionalmente discriminados y marginados
debido a “(…)la estrecha relación que guarda este asunto con el principio
constitucional de igualdad material y prohibición de la discriminación, de
solidaridad y del derecho a la estabilidad en el empleo”110.

Bajo esa línea, esta Corte se ha referido al derecho a la estabilidad laboral


reforzada como:“ (i) el derecho a conservar el empleo; (ii) a no ser despedido
en razón de la situación de vulnerabilidad; (iii) a permanecer en el empleo
hasta que se requiera y siempre que no se configure una causal objetiva que
conlleve la desvinculación del mismos y; (iv) a que la autoridad laboral
competente autorice el despido, con la previa verificación de la estructuración
de la causal objetiva, no relacionada con la situación de vulnerabilidad del
trabajador, que se aduce para dar por terminado el contrato laboral, so pena
que, de no establecerse, el despido sea declarado ineficaz”111.

Sin embargo, ha precisado la jurisprudencia en la materia que el derecho a la


estabilidad laboral reforzada no se predica exclusivamente de las personas
que, producto de una declaración efectuada por autoridad competente en el
marco de un dictamen de invalidez, obtienen la calidad de sujetos en
condición de discapacidad. Al contrario, “(…) aquel se hace extensivo a
quienes, como consecuencia de una afectación en su salud -debidamente
certificada por el médico tratante, se encuentran en situación de debilidad
manifiesta y son desvinculados por tal circunstancia”112.

3.4 En ese orden, esta Corporación mediante distintos pronunciamientos, ha


reconocido la procedencia del amparo del derecho a la estabilidad laboral

109
Sentencia C-531 de 2000 M.P. Álvaro Tafur Galvis.
110
Ibídem.
111
Ver Sentencias T-337 y T-791 de 2009, T-118 de 2010, T-002 de 2011 y T-320 de 2016, T 589
de 2017, T- 064 de 2017, entre otras.
112
Ver Sentencias T-784 de 2009 (M.P María Victoria Calle Correa ), T- 064 de 2017 (M.P Luis
Guillermo Guerrero Pérez), T-589 de 2017 (M.P Alberto Rojas Ríos), entre otras.
27

reforzada ordenando el reintegro de personas con deteriorado estado de salud,


así como de aquellas que se encuentran incapacitadas, sin que medie una
calificación que declare la invalidez. Lo anterior, por cuanto, en palabras de la
Corte, “dar un trato diferente a las personas en condición de debilidad
manifiesta por motivos de salud y a las personas calificadas como
discapacitados, desconoce los fundamentos constitucionales y,
principalmente, su relación con los principios de igualdad y solidaridad, pues
resulta discriminatorio tratar de igual manera a una persona sana que a una
enferma, esté o no calificada”113.

3.5 En suma, el derecho fundamental a la estabilidad laboral reforzada, a la luz


de la Constitución, la Ley y la jurisprudencia constitucional, se concreta en
obligación que tiene el empleador de respetar el procedimiento preestablecido
para dar por terminado el vínculo laboral de un trabajador que se encuentra en
circunstancias de debilidad manifiesta. De esta manera, ha sostenido la Corte
que si el empleador no procede conforme lo establecido recae sobre él
una presunción de despido sin justa causa y por ende discriminatorio. Todo
eso, por cuanto “(…) se sospecha que la terminación del contrato se fundó en
la enfermedad del trabajador y se traslada al empleador la carga de la
prueba, correspondiéndole demostrar que la desvinculación no se dio con
ocasión de la disminución física, sensorial o síquica del empleado y, por ende,
se ajustó al ordenamiento jurídico”114.

De acuerdo con lo anterior, esta Corporación ha sido enfática en establecer


que el trabajador tiene el deber de informar al empleador sobre su situación de
salud, pues en el supuesto de omitir comunicar tal información no opera la
presunción de discriminación que recae en cabeza del empleador. En palabras
de la Corte:

“Es forzoso que el empleador conozca la discapacidad del


trabajador como instrumento de protección de la seguridad
jurídica. Esto evade el hecho de que posteriormente en la
jurisdicción se asuma intempestivamente que el trabajador es
discapacitado y se le impongan al empleador diversas obligaciones
que no preveía, debido a su desconocimiento de la discapacidad.
Ahora bien, este deber del trabajador de informar no está sometido
a ninguna formalidad en la legislación actual, de modo que
atropellaría la Sala el artículo 84 constitucional si impone vía
jurisprudencia algún requisito formal para efectos del ejercicio de
los derechos que se desprenden de la discapacidad. De tal suerte
que el deber de informar puede concretarse con la historia clínica,
con frecuentes incapacidades e, incluso, con la realidad cuando ella
es apta para dar cuenta de la discapacidad, en concordancia con el
principio de primacía de la realidad sobre las formas”115.

113
Ver sentencias T-040 de 2016 (M.P Alejandro Linares Cantillo), T- 064 de 2017 (M.P Luis
Guillermo Guerrero Pérez), T-589 de 2017 (M.P Alberto Rojas Ríos), entre otras.
114
Sentencia T-589 de 2017 (M.P Alberto Rojas Ríos).
115
Sentencias T-029 de 2016 y T-589 de 2017 (M.P Alberto Rojas Ríos).
28

3.6 Ahora bien, una vez delimitado el alcance de este derecho, cabe mencionar
que la Corte se ha encargado de establecer las reglas a aplicar por parte del
juez constitucional, en el supuesto en que pretenda conceder la protección del
mismo a través de acción de tutela, así: “(i) que el peticionario pueda
considerarse como una persona discapacitada o con reducciones físicas que
lo sometan a un estado de debilidad manifiesta para el desarrollo de sus
labores; (ii) que el empleador tenga conocimiento de tal situación; y (iii) se
demuestre el nexo causal entre el despido y el estado de salud del actor”116.
Así las cosas, de verificarse la configuración de tales requisitos, el juez
constitucional podrá ordenar el reintegro del trabajador que ha sido
desvinculado, sin que el empleador haya considerado la limitación física o
mental que lo aqueja.

3.7 Por otro lado, cabe señalar que mediante sentencia T-521 de 2016117 este
Tribunal concretó las reglas jurisprudenciales relacionadas con la efectividad
de la garantía de estabilidad laboral reforzada con independencia de la
vinculación laboral y la presunción de discriminación en la terminación de la
relación laboral, en los siguientes términos:

(i) En primer lugar, mediante la aludida providencia se advirtió que existe el


derecho a la estabilidad laboral reforzada “siempre que el sujeto sufra de una
condición médica que limite una función propia del contexto en que se
desenvuelve, de acuerdo con la edad, el sexo o factores sociales y culturales”.
Así, luego de analizar varias providencias en las que los accionantes,
personas incapacitadas o con una discapacidad o problema de salud que
disminuía su posibilidad física de trabajar, alegaban haber sido despedidos sin
autorización del inspector de trabajo, la Corte consideró que “con
independencia de la denominación, si el trabajador se encuentra en un
periodo de incapacidad transitoria o permanente, sufre de una discapacidad o
en razón de sus condiciones de salud se encuentra un estado de debilidad
manifiesta, existirá el derecho a la estabilidad laboral reforzada”.

(ii) En segundo lugar, se precisó que se entiende activada la garantía de


estabilidad laboral reforzada una vez el empleador conoce de las afecciones de
salud del trabajador retirado118.

Sin embargo, respecto de este requisito cabe advertir que mediante sentencia
T-029 de 2016119 la Sala Octava de Revisión de esta Corporación declaró que

116
Sentencia T- 111 de 2012 (María Victoria Calle Correa), reiterada en sentencia T -877 de 2014,
T -077 de 2014 T- 064 de 2017, T-317 de 2017, SU-040 de 2018, entre otras.
117
Sentencia T-521 de 2016 (MP. Alejandro Linares Cantillo. AV. Gabriel Eduardo Mendoza y
Gloria Stella Ortiz, recientemente reiterada en la sentencia SU – 040 de 2018 (M.P Cristina Pardo
Schlesinger).
118
Al respecto, se hace referencia a la sentencia T-420 de 2015 (MP.(e)Myriam Ávila Roldán) en la
cual se estableció como un presupuesto necesario para la protección de la estabilidad laboral
reforzada, la exigencia de que el empleador conociera de los padecimientos de salud sufridos por el
trabajador. Para la Corte “(…) la garantía del derecho a la estabilidad laboral de un trabajador que
presenta alguna limitación física, sensorial o psíquica implica la constatación de los siguientes
presupuestos: (i) que el trabajador presente una limitación física, sensorial o psíquica (ii) que el
empleador tenga conocimiento de aquella situación (iii) que el despido se produzca sin
autorización del Ministerio del Trabajo”.
29

de manera excepcional y sólo cuando las circunstancias del caso lo ameriten,


el juez de tutela podrá ordenar el reintegro así el empleador no tuviera
conocimiento de la situación de salud del trabajador. Ello, no para efectos de
evitar una posible discriminación en cabeza del afectado, sino para garantizar
la continuidad en el tratamiento de salud y la eficacia del principio de
solidaridad, el cual, en el marco del referido fallo, les impone a ciertas
personas la obligación de adoptar determinadas conductas de auxilio y
colaboración frente a otras.

En otras palabras, Consideró la Corte en dicha oportunidad que “(…) el juez


constitucional está investido de la facultad de interceder en procura de la
realización de actos de entes privados, encauzados a superar una situación
problemática en la que se advierte una amenaza a garantías
iusfundamentales”.

Bajo esa línea, mediante la aludida sentencia se precisó la dimensión del


principio de solidaridad en el campo de las relaciones laborales, reconociendo
la asimetría propia de las mismas. En Palabras de la Corte “(…) la
desigualdad entre las partes –patrono y trabajador– se acrecienta
significativamente cuando el segundo se encuentra en una situación de
vulnerabilidad, como son las mujeres embarazadas o en licencia de
maternidad, quienes padecen alguna discapacidad y las personas enfermas
y/o convalecientes”120.

Así las cosas se concluyó que el derecho a la estabilidad laboral reforzada de


que son titulares los trabajadores que se hallen en condiciones de
vulnerabilidad en razón de su estado de salud, “(…) apareja para los
empleadores el deber insoslayable de actuar con solidaridad”. De allí que el
juez constitucional tenga la facultad de amparar el referido derecho, aun
cuando el empleador desconozca el estado de salud del trabajador. Ello, en
aras de garantizar la continuidad en la prestación de los servicios de cuidado
médico que se estiman imprescindibles para el tratamiento de una enfermedad.

(iii) En tercer lugar, la estabilidad laboral reforzada se aplica “frente a


cualquier modalidad de contrato y con independencia del origen de la
enfermedad, discapacidad o estado de debilidad manifiesta del accionante”.

3.8 Respecto del último de los parámetros la Corte ha estimado que cuando el
trabajador es titular del derecho a la estabilidad laboral reforzada, lo es con
independencia del tipo de vinculación laboral en que se encuentre121, esto es,

119
MP. Alberto Rojas Ríos.
120
Corte Constitucional, sentencia T-029 de 2016 (MP. Alberto Rojas Ríos)
121
Sobre la materia revisar la Sentencia T-449 de 2008 mediante la cual la Corte consideró que “la
estabilidad laboral forzada, propio de las relaciones jurídicas en las que esté inmersa una de
aquellas personas que por razones de orden económico, físico o mental, se encuentre en estado de
“debilidad manifiesta”, no es aplicable exclusivamente a aquellos celebrados a término indefinido
sino también, a aquellos contratos pactados a un término fijo. (…) es una exigencia acudir a la
Oficina del Trabajo para obtener la autorización necesaria para dar por terminado el contrato
laboral al vencimiento del plazo inicialmente pactado o de una de las prórrogas, si el trabajador es
sujeto de especial protección constitucional ya que, en esos casos la llegada del término no es
30

contrato a término fijo, indefinido, por duración de la obra122. Es decir, pese a


la existencia de causas objetivas para la terminación del vínculo laboral (art.
61 C.S.T), las mismas no son suficientes para terminar la relación laboral si no
se cumplen con las cargas contenidas el artículo 26 de la Ley 361 de 1997 al
cual se hizo mención en precedencia123.
De igual manera este Tribunal ha sostenido que la estabilidad laboral
reforzada no sólo aplica en los contratos celebrados a término indefinido sino
también en aquellos de duración específica como los contratos de labor u obra.
Por lo tanto, “cuando una persona goza de estabilidad laboral reforzada, no
puede ser desvinculada sin que exista una razón objetiva que justifique la
terminación o la no renovación contractual y legalmente sin que tercie la
autorización de la oficina del trabajo”124 .

En ese orden de ideas, la sola llegada del plazo pactado por las partes en el
contrato de trabajo, “no es una razón constitucionalmente sostenible para
finalizar el vínculo laboral”125, en tanto implica el desconocimiento del
principio a la estabilidad en el empleo consagrado en el artículo 53 de la
Constitución Política, y de los derechos fundamentales de las personas que
tienen algún tipo de discapacidad o limitación, “al quedar en una situación de
total desprotección, poniendo en vilo uno de los principios estructurantes del
Estado Social de Derecho, cual es, la dignidad humana”126.

Finalmente, y a modo de síntesis, es preciso agregar que mediante reciente


sentencia SU-049 de 2017127 la Corte concluyó que cuando las personas
contraen una enfermedad o sufren un accidente, que les dificulte el desempeño
de sus labores en condiciones regulares,“experimentan una situación
constitucional de debilidad manifiesta, y se exponen a la discriminación. La
Constitución prevé contra prácticas de esta naturaleza, que degradan al ser
humano a la condición de un bien económico, medidas de protección,
conforme a la Ley 361 de 1997. En consecuencia, los contratantes y
empleadores deben contar, en estos casos, con una autorización de la oficina
del Trabajo, que certifique la concurrencia de una causa constitucionalmente
justificable de finalización del vínculo”.

4. Análisis de los casos concretos

En los procesos objeto de revisión, los actores acudieron a la acción de tutela


para demandar la protección de sus derechos fundamentales a la estabilidad
laboral reforzada, al mínimo vital y a la salud, entre otros, al considerar que
los mismos fueron vulnerados por las empresas accionadas al dar por

razón suficiente para darlo por terminado”. Ver entre otras, las Sentencias: C-016 de 1998, T-040
A de 2001, T-546 de 2006, T-1083 de 2007 y T-864 de 2011.
122
T-589 de 2017 (M.P Alberto Rojas Ríos).
123
T-589 de 2017 (M.P Alberto Rojas Ríos).
124
Sentencia T-226 de 2012 (M.P Humberto Sierra Porto), reiterada en la sentencia T-521 de 2016
(M.P Alejandro Linares Cantillo), T-589 de 2017 (M.P Alberto Rojas Ríos), entre otras.
125
Sentencia T-819 de 2008 (M.P Clara Inés Vargas Hernández) reiterada en la Sentencia T-547 de
2013 (M.P María Victoria Calle Correa).
126
Ibídem.
127
M.P María Victoria Calle Correa.
31

terminada su relación laboral, sin que mediara la autorización del Ministerio


del Trabajo, pese a que se encontraban en situación de debilidad manifiesta,
consecuencia de sus afecciones de salud.

De cara a la anterior situación y como se señaló en precedencia, le


corresponde a esta Sala determinar si con el accionar de las empresas
demandadas se desconocieron los derechos invocados por los accionantes.
Concretamente, se procederá a establecer si, en consideración a las
condiciones de salud en las que se encontraban la señora Claudia Alejandra
Rojas Palacio y el señor Evaristo Conde al momento de ser desvinculados de
sus puestos de trabajo, son titulares del derecho a la estabilidad reforzada.

En ese sentido, de acuerdo con la jurisprudencia de esta Corporación en la


materia y tomando en cuenta las pruebas que obran en los respectivos
expedientes, deberá la Sala, en cada uno de los casos, verificar los siguientes
aspectos: (i) si en razón del estado de debilidad manifiesta derivado de las
afecciones de salud que padecen los actores, estos son sujetos de especial
protección constitucional; (ii) si las empresas de demandadas, en su condición
de empleadores, conocieron previamente la situación de vulnerabilidad en la
que se encontraba los accionantes comoquiera que estaban al tanto de su
estado de salud y; por último, (iii) si la terminación del vínculo laboral de los
tutelantes se causó con ocasión de sus problemas de salud.

4.1 Expediente T- 6.975.775

4.1.1 Es preciso empezar por señalar que en lo que respecta al estado de


debilidad manifiesta derivado de una limitación física, sensorial o psíquica, la
Sala pudo establecer, a partir de los elementos de prueba aportados, que: (i) la
señora Claudia Alejandra fue diagnosticada con la patología de “tumor
maligno de mama” el día 25 de abril de 2018, momento en el cual se
encontraba vigente su relación laboral con el empresa Nolvety Suites S.A a la
que se había vinculado desde el 1 de agosto de 2017, a través de un contrato de
trabajo a término indefinido, para desempeñar la labor de Directora de
Alimentos y Bebidas y (ii) la aludida relación de trabajo fue terminada, de
manera unilateral y sin justa causa, por parte de la empresa demandada, el día
30 de abril de 2018.

A partir de lo anterior, concluye la Sala que la accionante se encontraba en


estado de debilidad manifiesta, consecuencia de su patología y, por lo tanto,
era un sujeto de especial protección constitucional para el momento en que se
produjo su despido.

4.1.2 En lo que se refiere concretamente al requisito del conocimiento previo


de empleador de la situación de vulnerabilidad en que se encontraba el
tutelante, encuentra la Sala que del material probatorio obrante no es posible
establecer con plena claridad que ello haya ocurrido.

En efecto, por una parte, la accionante adujo que notificó directamente al


gerente de la empresa accionada de la enfermedad que le había sido
32

diagnosticada el mismo día 25 de abril de 2018, mediante mensaje de


Whatsapp, sin que aportara prueba alguna que soportara dicha afirmación.

Por la otra, la Empresa Novelty Suites S.A, informó lo siguiente: (i) que para
la fecha que refiere la accionante el gerente de la empresa se encontraba en una
Junta Directiva de Cotelco, hecho que pudo verificarse a través de un acta de
asistencia, que fue aportada en el escrito de contestación de la tutela; (ii) que ni
la empresa, ni sus directivos tuvieron conocimiento de la afección de salud a la
que se refiere la actora en el proceso tutelar, afirmación que fue soportada
mediante escrito de declaración juramentada por parte del gerente, la Directora
de Recursos Humanos y el médico de salud ocupacional de la empresa, (iii)
que la única incapacidad que registró la accionante mientras estuvo
desempeñando su labor fue por un accidente de trabajo leve (contusión o golpe
de rodilla), hecho que fue probado mediante certificado de ausentismo de la
misma, y (iv) que en el examen médico de ingreso la señora Rojas Palacio
tampoco puso de presente su estado de salud, particularmente, aquel
relacionado con un posible cáncer de mama.

Como se advierte de lo anterior, los testimonios de las partes resultan


contradictorios en punto a establecer si hubo conocimiento previo del
empleador sobre la situación de vulnerabilidad en que se encontraba la
tutelante. Sin embargo, la Sala no puede descartar que tal evento haya tenido
ocurrencia. Ello, en razón a que como bien lo sostuvo la señora Rojas Palacio,
informó de la patología que padece directamente al gerente de la empresa y lo
hizo a través de mensaje de whatsapp128, hecho que, a juicio de esta Sala, no
puede ser descalificado por sí mismo ni a partir de las circunstancias concretas
que fueron alegadas por la accionada.

Sobre las declaraciones juramentadas de la Directora de Recursos Humanos y


el médico de salud ocupacional de la empresa, las mismas tampoco prueban el
punto en discusión pues, se repite, la actora afirmo haber informado su
situación de salud concretamente al gerente vía WhatsApp, y no otros
miembros de la empresa. Sobre esto último, destaca la Sala que ni la tutelante
ni la empresa demandada aportaron al proceso de tutela prueba que confirme,
que el mensaje fue enviado ni que el mismo no fue recibido.
Conforme lo expuesto, debe entenderse que, no obstante no se descarta la
configuración del requisito del conocimiento previo de empleador, el mismo
tampoco se encuentra plenamente demostrado. De allí que ante la duda y
atendiendo a las particulares condiciones de salud en las que se encuentra la
accionante, quien en efecto, quedó demostrado, padece de cáncer de mama,
sea posible ordenar su reintegro transitorio al puesto de trabajo, con el objeto
de garantizarle el acceso a los servicios de salud y, en consecuencia, la
continuidad en su tratamiento. Lo anterior, atendiendo a lo dispuesto en la
sentencia T- 029 de 2016129 a la cual se hizo mención en la parte considerativa
del presente fallo, donde se estableció que, ante supuestos como el que en esta
ocasión en objeto de estudio, le corresponde al empleador el deber

128
Ver a folio 2 del cuaderno principal.
129
M.P Alberto Rojas Ríos.
33

constitucional de solidaridad respecto de quien se encuentra en un estado


debilidad manifiesta, sin que ello implique imputarle una actitud
discriminatoria.
4.1.3 Ahora bien, en cuanto a establecer si la terminación del vínculo laboral
se causó en razón de la limitación física de la actora, considera la Sala que de
igual manera dicho presupuesto no se halla probado pero tampoco se descarta
su ocurrencia. Al respecto, la empresa, en su declaración ante el juez de tutela,
informó que la desvinculación de actora obedeció, específicamente, a que para
la labor ejecutada por la misma, ya se había contratado al señor Juan David
Osorio, quien desde el 9 de abril de 2018 pasó a ocupar el cargo de “Jefe de
Cocina/ Varios” y estaba siendo entrenado para tal oficio. Sobre este aspecto,
sostuvo entonces, que el nuevo empleado era el reemplazo de la señora Rojas.
4.1.4 En ese orden, estima la Sala que, ante la falta de certeza que se presenta
respecto de la configuración de dos de los requisitos previstos por la
jurisprudencia de esta corporación, le corresponde a la jurisdicción ordinaria
laboral, de conformidad con lo prescrito en el artículo segundo (2°) del
Código Procesal del Trabajo y la Seguridad Social, con el pleno acatamiento
de las garantías del debido proceso, establecer si en efecto la empresa Novelty
Suites S.A (i) tuvo conocimiento previo de la patología que padece la actora
para el momento de su despido y (ii) si la culminación de relación laboral
guarda directa relación con las afecciones de salud de la peticionaria. Lo
anterior, en razón a que el debate probatorio que haya de surtirse para
determinar el cumplimiento de los presupuestos en discusión, desborda las
competencias del juez de tutela.
Sin embargo, al margen de la discusión probatoria que deba llevarse a cabo en
el marco del proceso laboral ordinario sobre la forma como terminó la relación
de trabajo entre la actora y el empleador, es claro para la Sala, como se
advirtió en el acápite relacionado con la subsidiariedad, que el actuar de la
demandada acarreó un perjuicio irremediable para la señora Claudia Alejandra
Rojas palacio. Hecho que se suma a que, existiendo duda respecto de la
manera como finalizó su vínculo laboral, la Sala debe optar por brindarle una
protección, al menos transitoria, a la tutelante quien, en todo caso padece de
una enfermedad catastrófica que implica la realización de una serie de
tratamientos médicos impostergables. En ese orden, se le ordenará a la
empresa Novelty Suites S.A proceder a su reintegro laboral transitorio y a la
correspondiente afiliación al sistema de salud.
Por lo otro lado, advierte la Sala que no se accederá a las pretensiones
económicas que tienen que ver, específicamente, con el reconocimiento y pago
de los salarios dejados de percibir, así como con la indemnización de que trata
el artículo 26 de la Ley 361 de 1997, por cuanto la viabilidad de las mismas
deberá definirse en el respectivo proceso ordinario laboral al que,
eventualmente, decida acudir la accionante. Este último, por cuanto la
protección otorgada a través de esta vía es de carácter transitorio y las
pretensiones referidas, en este caso concreto, no están directamente
relacionadas con los derechos a la estabilidad laboral reforzada, a la salud y al
mínimo vital invocados por la accionante, cuya protección se garantiza con la
34

orden de reintegro y la reactivación de su vinculación al Régimen de


Seguridad Social, en particular, al Sistema Contributivo de Salud.
Con fundamento en lo expuesto, la Sala revocará el fallo proferido en segunda
instancia el 11 de junio de 2018 por el Juzgado 29 Penal del Circuito del
Distrito Judicial de Medellín130 que confirmó íntegramente la decisión
proferida por el Juzgado Dieciséis Penal Municipal con Funciones de Control
de Garantías de Medellín131 (Antioquía) que negó el amparo invocado y, en su
lugar, procederá a amparar transitoriamente el derecho a la estabilidad laboral
reforzada de la señora Claudia Alejandra Rojas Palacio, ordenando a la
empresa Novelty Suites S.A, reintegrar a la accionante a un cargo equivalente
o de superior jerarquía al que ostentaba y bajo la misma modalidad contractual
que atienda, en todo caso, a las restricciones médicas que le sean prescritas.

Sobre el particular, advierte la Sala que la protección transitoria solo surtirá


efectos durante los cuatro (4) siguientes a la notificación de la presente
providencia, periodo durante el cual la actora deberá acudir ante las
autoridades judiciales competentes, so pena de que expiren los efectos de esta
decisión.

4.2 Expediente T- 6.980.428

4.2.1 Cuestión previa


Considera la Sala que, para efectos de abordar el estudio de los presupuestos
que dan lugar a determinar si el peticionario de la acción de tutela de la
referencia es titular del derecho a la estabilidad laboral reforzada, es preciso
recordar que en el presente asunto, la Unión Temporal “Los Conejos” dio por
finalizada la relación de trabajo con el señor Evaristo Conde el día 13 de junio
de 2017 por el motivo de terminación de la labor u obra132. Lo anterior, sin
que mediara autorización de la autoridad del trabajo y sin tomar en
consideración, según lo sostiene el actor, que para el momento de su retiro,
este tenía vigente una incapacidad médica y se encontraba en estado de
discapacidad toda vez que ya había sido calificado con una PCL tanto por la
ARL Positiva como por la Junta Regional de Invalidez de Bogotá, debido a un
accidente laboral que tuvo en la empresa el día 6 de enero de 2017.
4.2.1.1 Sobre el particular, se advierte que el actor sostiene que el motivo por
el cual la demandada dio por terminado su vínculo de trabajo no obedece a la
realidad por cuanto entre las partes lo que existió fue un contrato laboral y no
uno de obra. En todo caso, afirma que para la fecha se mantiene la causa
objeto del referido contrato toda vez que: (i) la UT continúa adelantado las
obras de construcción y (ii) sus funciones están siendo desempeñadas por otra
persona que lo reemplazó.

130
Sentencia proferida el 11 de julio de 2018.
131
Sentencia del 14 de junio de 2018.
132
Sobre el particular, cabe señalar que no obstante la terminación de la relación laboral figura el
día 13 de junio de 2017, este hecho se prueba mediante “paz y salvo” con fecha del día 29 de
noviembre de 2017 ver a folio 149.
35

4.2.1.2 Con fundamento en lo anterior, mediante la presente acción de tutela el


actor no solo solicitó su reintegro al cargo que venía desempeñando como
forma de garantizar sus derechos invocados sino además, requirió que se
declare la existencia de un contrato de realidad entre las partes, para que con
ello, se le ordené a la UT el pago de diferentes acreencias laborales (salarios,
primas y cesantías), que aduce, no le han sido canceladas.
4.2.1.3 Así las cosas, una vez realizado un breve recuento de la situación
fáctica objeto de revisión, procede la Sala a llevar a cabo el respectivo análisis
de los parámetros previstos por esta Corporación para determinar si el señor
Evaristo Conde se encuentra amparado por el derecho a la estabilidad
reforzada.

4.2.2 Análisis de fondo

4.2.2.1 Empieza la Sala por establecer si el actor se encontraba en estado de


debilidad manifiesta derivado de una limitación física, sensorial o psíquica,
para el momento en que se dio por finalizada su relación de trabajo con la
accionada. Al respecto, se advierte que de la información que reposa en el
expediente, se encuentra probado que:
(i) Entre el actor y la UT existió un vínculo de trabajo, cuya naturaleza no ha
sido definida, hasta el 13 de junio de 2017133.
(ii) El día 6 de enero de 2017, el señor Evaristo Conde tuvo un accidente de
origen laboral, mientras desempeñaba sus labores como maestro de obra en la
UT, que le generó una luxofractura de codo izquierdo.
(iii) En razón del referido accidente, el médico tratante le expidió múltiples
incapacidades médicas134. Entre ellas, una por un término de (30) días a partir
del 8 de junio de 2017135.
(iv) La ARL Positiva, mediante dictamen 27 de octubre de 2017, calificó al
señor Conde con un 17.50%136 de PCL con fecha de estructuración del 10 de
octubre de 2017, porcentaje que fue posteriormente incrementado al 28,75 %
por la junta Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá que además,
modificó la fecha de estructuración para el 3 de febrero de 2017137.
(v) Mediante “Paz y Salvo” con fecha del 29 de noviembre de 2017, la UT
refirió haber dado por terminada la relación de trabajo con el actor a partir del
13 de junio de 2017138, con fundamento en “la terminación de labor” en el
marco de un contrato de obra civil139.
En ese contexto, concluye la sala que, sin importar la naturaleza jurídica del
vínculo de trabajo que existía entre las partes, lo cierto es que para la fecha del
retiro del actor, este se encontraba amparado por el derecho a la estabilidad

133
Ver a folio 149 del cuaderno principal.
134
Ver a folios 28, 33, 39, 46, 53, 59,63, 68, 71, 107, 113,118, 135, 114 del cuaderno principal.
135
Ver a folios 59 y 63 del cuaderno principal.
136
Ver a folio 150 del cuaderno principal.
137
Ver a folios 155 y 157 del cuaderno principal.
138
Ver a folio 149 del cuaderno principal.
139
Ibídem.
36

laboral reforzada comoquiera que tenía vigente una incapacidad médica, lo que
lleva que a afirmar que se encontraba en un estado debilidad manifiesta,
consecuencia del accidente laboral que sufrió mientras desempeñaba sus
labores en la empresa demandada y, por lo tanto, era un sujeto de especial
protección constitucional.

Además, debe tenerse en cuenta que el actor también tenía la calidad de


discapacitado al momento en que se señaló fue retirado de su puesto de
trabajo. Esto, por cuanto la Junta Regional de Calificación había previsto como
fecha de estructuración de su PCL, el día 3 de febrero de 2017.

4.2.2.2 En lo que se refiere concretamente al requisito del conocimiento previo


de empleador de la situación de vulnerabilidad en que se encontraba el
tutelante, encuentra la Sala que, a partir de las afirmaciones realizadas por el
actor, la UT siempre estuvo informada del estado de incapacidad en el que se
encontraba el accionante debido al accidente que había sufrido. Aseveraciones
que resultan, a la luz del acervo probatorio aportado por el actor, apenas
razonables y que se tomaran por ciertas en tanto la parte accionada guardó
silencio en el curso del trámite de tutela y, en consecuencia, no presentó
prueba alguna que demuestre lo contrario.

4.2.2.3 Finalmente, en cuanto a establecer si la terminación del vínculo laboral


se causó en razón de la limitación física del actor, precisa la Sala que aun
cuando el empleador se refirió, en “Paz y Salvo” del 29 de noviembre de 2017,
que existió una causal objetiva para terminar la relación trabajo del actor -la
finalización de la obra- , en este caso, la Corte ha considerado que cuando el
trabajador se encuentra en situación de discapacidad dicha causal no es razón
suficiente para efectuar la desvinculación o la no renovación contractual. Lo
anterior, por cuanto debe mediar la autorización de la autoridad del trabajo.

Sobre esa base, advierte la Sala que en el caso sub examine no obra prueba
alguna que dé cuenta de que el empleador solicitó la referida autorización,
motivo por el cual se activa la presunción de despido injusto que debía ser
desvirtuada en el proceso de tutela toda vez que se traslada la carga de la
prueba al empleador quien debía probar la justa causa para terminar la
relación. Hecho que no ocurrió en la presente en tanto, como ya se puso de
presente, no obstante la UT fue notificada en dos oportunidades del auto
admisorio de la presente acción constitucional, esta resolvió guardar silencio
sobre los hechos y pretensiones de la tutela impetrada en su contra.

4.2.2.3.1 De acuerdo con las consideraciones que anteceden, para la Sala no


existe duda de que el señor Evaristo Conde es titular del derecho fundamental
a la estabilidad laboral reforzada y por tanto no podía ser despedido sin previa
autorización del Ministerio de Trabajo. Lo anterior, porque tal y como quedó
probado, este se encontraba incapacitado para el momento del retiro, a lo que
se agrega que, de acuerdo con la PCL proferida por la Junta Regional de
Invalidez, para ese mismo momento, el actor tenía la condición de
discapacitado con un porcentaje del 28,75 % cuya fecha de estructuración fue
37

el 3 de febrero de 2017, es decir, previa a la terminación de la relación de


trabajo.
Sobre este punto, estima la Sala oportuno recordar que la jurisprudencia de
esta Corporación ha considerado que “(…) el incumplimiento del trámite ante
el Ministerio de Trabajo trae consigo la ineficacia del despido del empleado
en estado de debilidad manifiesta, dando lugar al reintegro, al pago de los
salarios y demás emolumentos dejados de percibir desde el momento en que
se suscitó la desvinculación, previo descuento de los valores recibidos por el
actor por concepto de indemnización por despido sin justa causa”140.

Ahora bien, tomando en cuenta que las pretensiones del actor no se


circunscriben únicamente a ser reintegrado a su empleo y a que se le imponga
a la demandada la sanción prevista en el artículo 26 de la Ley 361 de 1997
sino que además, solicita que se declare la existencia de un contrato de
realidad entre las partes y, en consecuencia, el pago de acreencias laborales
(salarios, primas y cesantías) que sostiene nunca le fueron canceladas, estima
la Sala que corresponderá a la jurisdicción ordinaria laboral pronunciarse de
manera definitiva respecto de tales requerimientos, razón por la cual, esta Sala
le ordenará a la Unión Temporal “Los Conejos”, proceder a su reintegro
laboral transitorio y a la consecuente afiliación al sistema de salud. Ello, en
aras de evitar la consumación de un perjuicio irremediable como quedo
establecido en el acápite de la subsidiariedad.
De otra parte, se advierte que esta Sala no accederá a las pretensiones
económicas que tienen que ver, fundamentalmente, con el reconocimiento y
de acreencias laborales dejadas de percibir, así como con la indemnización de
que trata el artículo 26 de la Ley 361 de 1997, por cuanto ello deberá definirse
en el marco del respectivo proceso ordinario laboral. Todo esto, en razón a que
la protección otorgada por esta vía es de carácter transitorio y las referidas
pretensiones, en este caso concreto, no están directamente relacionadas con los
derechos a la estabilidad laboral reforzada, a la salud y al mínimo vital
invocados por el actor, cuyo amparo se garantiza con la orden de reintegro y la
consecuente vinculación al Régimen de Seguridad Social.

Con base en lo expuesto, la Sala revocará el fallo proferido el 24 de julio de


2018 por la Sala Única de Decisión del Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Yopal141 (Casanare), en segunda instancia, que confirmó la decisión
proferida por el Juzgado Primero Penal del Circuito para Adolescentes con
Funciones de Conocimiento de Yopal que declaró improcedente la acción de
la referencia142y, en su lugar, procederá a amparar transitoriamente el derecho
a la estabilidad laboral reforzada del señor Evaristo Conde, ordenando a la
Unión Temporal “Los Conejos” reintegrar al accionante un empleo en iguales
o mejores condiciones al que ejerció hasta el momento de su desvinculación,
afiliándolo de nuevo al Sistema General de Seguridad Social, todo esto,
atendiendo las restricciones médicas que le sean prescritas.

140
Sentencia T-589 de 2017 M.P Alberto Rojas Ríos.
141
Sentencia del 24 de julio de 2018.
142
Sentencia del 18 de junio de 2018.
38

Sobre el particular, advierte la Sala que la protección transitoria solo surtirá


efectos durante los cuatro (4) siguientes a la notificación de la presente
providencia, periodo durante el cual el actora deberá acudir ante las
autoridades judiciales competentes, so pena de que expiren los efectos de esta
decisión.

III. DECISIÓN

Con fundamento en las consideraciones expuestas en precedencia, la Sala


Segunda de Revisión de la Corte Constitucional, administrando justicia en
nombre del pueblo y por mandato de la Constitución Política,

RESUELVE

PRIMERO.- REVOCAR el fallo proferido en segunda instancia el 11 de


junio de 2018 por el Juzgado 29 Penal del Circuito del Distrito Judicial de
Medellín143 que confirmó íntegramente la decisión proferida por el Juzgado
Dieciséis Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías de
Medellín144 (Antioquía) que negó el amparo invocado y, en su lugar,
CONCEDER el amparo del derecho a la estabilidad laboral reforzada de la
señora Claudia Alejandra Rojas Palacio, como mecanismo transitorio para
evitar un perjuicio irremediable.

SEGUNDO.- ORDENAR a la empresa Novelty Suites S.A que, dentro del


término improrrogable de cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la
notificación de esta sentencia, proceda a reintegrar a la señora Claudia
Alejandra Rojas Palacio, a un empleo, bajo la misma modalidad contractual,
en iguales o mejores condiciones al que ejerció hasta el momento de su
desvinculación.

TERCERO.- ADVERTIR a la empresa Novelty Suites S.A., que las


funciones laborales que se asignen a la señora Claudia Alejandra Rojas
Palacio, deberán ser compatibles con sus condiciones actuales de salud y en
caso de ser necesario deberá realizar la capacitación que se requiera para tal
efecto.

CUARTO.- ORDENAR a la empresa Novelty Suites S.A., restablecer la


afiliación de la accionante al Sistema General de Seguridad Social, para
asegurar de esta manera la prestación del servicio de salud que requiera.

QUINTO.- REVOCAR el fallo proferido el 24 de julio de 2018 por la Sala


Única de Decisión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Yopal145
(Casanare), en segunda instancia, que confirmó la decisión proferida por el
143
Sentencia proferida el 11 de julio de 2018.
144
Sentencia del 14 de junio de 2018.
145
Sentencia del 24 de julio de 2018.
39

Juzgado Primero Penal del Circuito para Adolescentes con Funciones de


Conocimiento de Yopal que declaró improcedente la acción de la
referencia146y, en su lugar CONCEDER el amparo del derecho a la
estabilidad laboral reforzada del señor Evaristo Conde, como mecanismo
transitorio para evitar un perjuicio irremediable.

SEXTO.- ORDENAR a la Unión Temporal “Los Conejos” que, dentro del


término improrrogable de cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la
notificación de esta sentencia, proceda a reintegrar al señor Evaristo Conde a
un empleo, en iguales o mejores condiciones al que ejerció hasta el momento
de su desvinculación.

SEPTIMO.- ADVERTIR a la Unión Temporal “Los Conejos”, que las


funciones laborales que se asignen al señor Evaristo Conde, deberán ser
compatibles con sus condiciones actuales de salud.

OCTAVO.- ORDENAR a la Unión Temporal “Los Conejos” restablecer la


afiliación del señor Evaristo Conde al Sistema General de Seguridad Social,
para asegurar de esta manera la prestación del servicio de salud que requiera

NOVENO.- ADVERTIR a los señores Claudia Alejandra Rojas Palacio, y


Evarito Conde que los efectos de esta sentencia se mantendrán únicamente
mientras las autoridades judiciales competentes deciden en forma definitiva
sobre su solicitud, por lo cual deberán interponer la demanda correspondiente,
si no lo han hecho todavía, dentro de los cuatro (4) meses siguientes a la fecha
en que sea notificado de esta providencia. Si vence este plazo sin que se
promueva la acción judicial correspondiente, expirarán los efectos de esta
decisión.

DECIMO.- LIBRAR las comunicaciones -por la Secretaría General de la


Corte Constitucional-, así como DISPONER las notificaciones a las partes -a
través del Juez de tutela de primera instancia-, previstas en el artículo 36 del
Decreto Ley 2591 de 1991.

Notifíquese, comuníquese y cúmplase.

CRISTINA PARDO SCHLESINGER


Magistrada

JOSÉ FERNANDO REYES CUARTAS

146
Sentencia del 18 de junio de 2018.
40

Magistrado
Con aclaración de voto

ALBERTO ROJAS RÍOS


Magistrado
Salvamento parcial de voto

MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ


Secretaria General
41

ACLARACIÓN DE VOTO DEL MAGISTRADO


JOSÉ FERNANDO REYES CUARTAS
SENTENCIA T-118/19

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA


DE PERSONA EN ESTADO DE DEBILIDAD MANIFIESTA
POR RAZONES DE SALUD-El estudio y solución del caso debió
atender el precedente jurisprudencial contenido en la sentencia SU-
040 de 2018 (aclaración de voto)

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA-


Se debió profundizar en las circunstancias de tiempo, modo y lugar
que rodearon el caso (aclaración de voto)

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA-


Se debió profundizar el examen de la jurisprudencia de la Corte en
materia del derecho a la salud, porque de acuerdo con las pruebas
allegadas, existía la certeza del cáncer de seno que padece la
accionante (aclaración de voto)

Con el respeto acostumbrado por las decisiones de esta Corporación, me


permito aclarar el voto en la sentencia T-118 de 2018. Para exponer mi
discrepancia haré una relación sucinta de las particularidades del caso y de la
consecuente exposición de los motivos que la justifican.

1. En síntesis, la Corporación estudió dos (2) casos acumulados en los que se


pretendía la protección de los derechos fundamentales a la salud, al trabajo, a
la igualdad, a la seguridad social, a la estabilidad laboral reforzada, al debido
proceso, a la dignidad humana y al mínimo vital. Lo anterior, porque las
empresas Novelty Suites S.A. y la Unión Temporal “Los Conejos” dieron por
terminada la relación laboral de los actores, pese a que se encontraban en
situación de debilidad manifiesta como consecuencia de sus afecciones de
salud y sin que mediara la autorización del Ministerio del Trabajo.

1.1. De manera preliminar, la sentencia T-118 de 2019 realizó el estudio sobre


el cumplimiento del requisito de subsidiariedad en cada uno de los asuntos y
determinó que se encontraba acreditado, pues si bien los accionantes contaban
con otro mecanismo de defensa judicial ante la jurisdicción ordinaria laboral,
el mismo no era eficaz ni oportuno dada la inminencia del perjuicio
irremediable y el estado de debilidad manifiesta en que se hallaban.

Al respecto, la Sala resaltó dos aspectos. En primer lugar, la señora Claudia


Alejandra Rojas Palacio obtenía su sustento económico de la relación laboral
que sostenía con la empresa accionada hasta que el contrato de trabajo a
42

término indefinido fue finalizado de manera unilateral y sin justa causa el 30


de abril de 2018. Para esa fecha, ella se encontraba en una situación de
debilidad manifiesta derivada de la patología de cáncer de seno que le había
sido diagnosticada días antes a su despido. En segundo lugar, el señor Evaristo
Conde fue desvinculado de la Unión Temporal donde desempeñaba la labor de
maestro de obra sin previa autorización del Ministerio del Trabajo, a pesar de
que para el momento del retiro tenía vigente una incapacidad médica en razón
de un accidente laboral que había sufrido en ejercicio de sus funciones dentro
de la empresa.

1.2. Acto seguido, hizo mención al derecho a la estabilidad laboral reforzada y


explicó que este se encuentra estrechamente vinculado a varios mandatos
constitucionales dentro de los que se destacan los artículos: 53 que incorporó
el concepto de “estabilidad en el empleo”; el 47 que impone al Estado el
deber de adelantar una política de “previsión, rehabilitación e integración
social” a favor de las personas en situación de discapacidad; el 13 que
consagra el derecho a la igualdad y con ello el deber del Estado de proteger
“especialmente” a aquellas personas que “se encuentren en circunstancias de
debilidad manifiesta” y, el 95 encaminado a la solidaridad social.

1.3. Para la Sala de Revisión, el derecho fundamental a la estabilidad laboral


reforzada, a la luz de la Constitución, la ley y la jurisprudencia, se concreta en
la obligación que tiene el empleador de respetar el procedimiento
preestablecido para dar por terminado el vínculo laboral de un trabajador que
se encuentra en circunstancias de debilidad manifiesta. De no ser así, esto es,
si el empleador no procede conforme a lo establecido recae sobre él una
presunción de despido sin justa causa y por ende discriminatoria, por cuanto
“(…) se sospecha que la terminación del contrato se fundó en la enfermedad
del trabajador y se traslada al empleador la carga de la prueba,
correspondiéndole demostrar que la desvinculación no se dio con ocasión de
la disminución física, sensorial o síquica del empleado y, por ende, se ajustó
al ordenamiento jurídico”147.

No obstante, el fallo de tutela referenció que de acuerdo con la jurisprudencia


constitucional el trabajador tiene el deber de informar de manera previa al
empleador sobre su situación de salud. No hacerlo genera que la presunción de
discriminación mencionada no se configure.

1.4. Seguidamente, la sentencia T-118 de 2019 señaló que la Corte se ha


encargado de fijar las reglas que debe aplicar el juez constitucional al
momento de estudiar asuntos que involucren la protección del derecho a la
estabilidad laboral reforzada: “(i) que el peticionario pueda considerarse
como una persona discapacitada o con reducciones físicas que lo sometan a
un estado de debilidad manifiesta para el desarrollo de sus labores; (ii) que el
empleador tenga conocimiento de tal situación; y (iii) se demuestre el nexo
causal entre el despido y el estado de salud del actor”.

147
Sentencia T-589 de 2017.
43

1.5. En relación con el requisito alusivo al conocimiento previo del empleador


frente a las afecciones de salud del trabajador, la Sala de Revisión reiteró los
argumentos expuestos en la sentencia T-029 de 2016. De ese
pronunciamiento, destacó que el juez de tutela podrá, de manera excepcional y
sólo cuando las circunstancias del caso lo ameriten, ordenar el reintegro,
incluso si el empleador no conocía de la situación médica del trabajador.

La anterior excepción tiene como finalidad garantizar la continuidad en el


tratamiento de salud y la eficacia del principio de solidaridad, el cual, impone
a las personas la obligación de adoptar determinadas conductas de auxilio y
colaboración frente a otras.

1.6. Con fundamento en lo anterior, concedió de manera transitoria el amparo


solicitado. Ello por cuanto evidenció circunstancias especiales que ameritaban
la intervención del juez de tutela para evitar la concreción de un perjuicio
irremediable en la salud y mínimo vital de la accionante Claudia Alejandra
Rojas Palacio y del señor Evaristo Conde. En consecuencia, ordenó el
reintegro a un empleo, en iguales o mejores condiciones al que ejercían al
momento de su desvinculación.

2. Bajo tal óptica, si bien estoy de acuerdo con la resolución adoptada en la


sentencia T-118 de 2019, solo comparto parcialmente los fundamentos
utilizados por la Sala de Revisión para conceder el amparo transitorio en el
caso de la señora Claudia Alejandra Rojas Palacio. Lo anterior, comoquiera
que no tuvo en cuenta la jurisprudencia constitucional en vigor, pues centró su
análisis en un fallo de revisión de tutela (T-029 de 2016) y no en la sentencia
SU-040 de 2018.

En mi criterio, es claro que la Sala debió analizar el asunto con base en la


sentencia SU-040 de 2018, que unificó las reglas jurisprudenciales
relacionadas con la efectividad de la garantía a la estabilidad laboral reforzada.
Lo anterior, toda vez que la sentencia de Sala Plena, en armonía con lo
decidido en el fallo T-029 de 2016, dejó abierta la posibilidad de que, de
manera excepcional y sólo cuando las circunstancias del caso lo ameriten, el
juez de tutela pueda ordenar el reintegro del trabajador, incluso si el
empleador no tenía conocimiento de la situación de salud que afectaba al
accionante. Esto, con el objeto de garantizar la continuidad en el tratamiento
de salud y la eficacia del principio de solidaridad.

Al respecto, la sentencia SU-040 de 2018, señaló lo siguiente:

“(…) (i) En primer lugar, en dicha sentencia se señala que existe el


derecho a la estabilidad laboral reforzada ‘siempre que el sujeto sufra
de una condición médica que limite una función propia del contexto en
que se desenvuelve, de acuerdo con la edad, el sexo o factores sociales
y culturales’. Luego de analizar varias providencias148 en las que los

148
En este caso, se citan las sentencias T-461 de 2015, T-674 de 2014, T-878 de 2014 y T-440 A de
2012.
44

accionantes, personas incapacitadas o con una discapacidad o


problema de salud que disminuía su posibilidad física de trabajar,
alegaban haber sido despedidos sin autorización del inspector de
trabajo, la Corte consideró que ‘con independencia de la
denominación, si el trabajador se encuentra en un periodo de
incapacidad transitoria o permanente, sufre de una discapacidad o en
razón de sus condiciones de salud se encuentra un estado de debilidad
manifiesta, existirá el derecho a la estabilidad laboral reforzada’.

(ii) En segundo lugar, se entiende activada esta garantía de estabilidad


laboral reforzada una vez el empleador conoce de las afecciones de
salud del trabajador retirado.149”.
En relación con la importancia de respetar la jurisprudencia en vigor de la Sala
Plena, vale la pena recordar que“(…) En torno a los fallos de revisión de
tutela, se ha referido que el respeto de su ratio decidendi, logra la concreción
de los principios de igualdad en la aplicación de la ley y la confianza
legítima. Así, el alcance que esta Corporación da a los derechos
fundamentales debe prevalecer sobre la interpretación realizada por otras
autoridades judiciales. Igualmente, vale la pena destacar que cuando se trata
de sentencias de unificación y de control abstracto de constitucionalidad,
basta un pronunciamiento para que exista un precedente, lo anterior debido a
que ‘las primeras, unifican el alcance e interpretación de un derecho
fundamental para casos que tengan un marco fáctico similar y compartan
problemas jurídicos y, las segundas, determinan la coherencia de una norma
con la Constitución Política’150.”151

En consideración a lo expuesto, considero que no fue adecuado que la Sala de


Revisión centrara su análisis en la sentencia T-029 de 2016, pues lo procedente
era el estudio y solución del caso atendiendo al precedente jurisprudencial
contenido en la sentencia SU-040 de 2018, máxime si de las pruebas allegadas
al trámite no fue posible establecer si hubo o no conocimiento previo del
empleador sobre la situación de vulnerabilidad en que se encontraba la
accionante.

149
Al respecto, se hace referencia a la sentencia T-420 de 2015 en la cual se estableció como un
presupuesto necesario para la protección de la estabilidad laboral reforzada, la exigencia de que el
empleador conociera de los padecimientos de salud sufridos por el trabajador. Para la Corte “(…) la
garantía del derecho a la estabilidad laboral de un trabajador que presenta alguna limitación
física, sensorial o psíquica implica la constatación de los siguientes presupuestos: (i) que el
trabajador presente una limitación física, sensorial o psíquica (ii) que el empleador tenga
conocimiento de aquella situación (iii) que el despido se produzca sin autorización del Ministerio
del Trabajo” Sin embargo, en la sentencia T-029 de 2016 se declaró que de manera excepcional
y sólo cuando las circunstancias del caso lo ameriten, el juez de tutela puede ordenar el
reintegro así el empleador no tuviera conocimiento de la situación de salud del trabajador,
pero no con el fin de evitar una discriminación, sino para garantizar la continuidad en el
tratamiento de salud y la eficacia del principio de solidaridad. En su momento se indicó que:
“En vista de ello, el derecho a la estabilidad laboral reforzada de que son titulares los trabajadores
que se hallen en estas condiciones, apareja para los empleadores el deber insoslayable de actuar
con solidaridad, como se indicó en precedencia al abordar la protección que les asiste a las
mujeres embarazadas, pese al desconocimiento del estado de gravidez por parte patrono”.
150
Sentencia T-233 de 2017.
151
Sentencias SU-354 de 2017 y T-018 de 2018.
45

Aunado a lo anterior, estimo que la sentencia objeto de aclaración debió


profundizar sobre las circunstancias de tiempo, modo y lugar que rodearon el
caso. De un lado, no analizó la proximidad y concomitancia entre la fecha del
diagnóstico y la del retiro. De otro, no tuvo en cuenta que el contrato a término
indefinido suscrito entre la actora y la empresa Novelty Suites S.A., fue
finalizado de manera unilateral y sin justa causa.

A mi juicio, el hecho de que la actora hubiese sido reemplazada por otra


persona para desempeñar las mismas funciones y que el despido sin justa
causa haya tenido lugar cinco días después del dictamen médico,
representaban indicios relevantes para reforzar la decisión de amparar el
derecho a la estabilidad laboral reforzada de la accionante.

Finalmente, considero que la Corte también debió profundizar en el examen


de su jurisprudencia en materia del derecho a la salud, porque de conformidad
con las pruebas allegadas al proceso existía certeza del cáncer de seno que
padece la accionante. Enfermedad denominada como catastrófica y de alto
costo que requiere un tratamiento continuo, oportuno e integral.

En ese sentido, la desvinculación laboral de la que fue objeto la actora no solo


desconoce los derechos al mínimo vital y estabilidad laboral reforzada, sino
los relacionados con la seguridad social y la salud, ya que al no contar con los
medios económicos para sufragar el tratamiento médico, este se puede
interrumpir afectando de manera grave las garantías constituciones
mencionadas.

En los anteriores términos dejo consignada mi aclaración de voto.

Fecha ut supra,

JOSÉ FERNANDO REYES CUARTAS


Magistrado

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