Ciudadano:
Juez Vigésimo Quinto de Primera Instancia en Funciones de Control de la
Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas
SU DESPACHO.
ASUNTO: RECURSO DE REVOCACION
Quien suscribe Dr. RAMON JOSE GARCIA LOPEZ abogado en ejercicio e
Inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el Nº 51329, en mi
condición de defensor del Ciudadano JOSE TOMAS PINTO MARRERO,
venezolano, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad Nº V-3.710.096,
actualmente recluido en el Cuerpo de Investigaciones Científico Penales y
Criminalística División Nacional de Búsqueda, a quien ese honorable Juzgado, le
sigue una causa bajo el expediente signado con el Nª 25C-19.552-20 de
conformidad con lo previsto en los Artículos 26, 27, de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con los Artículos 1, 2, 13,
38 de la Ley Orgánica de Amparo Sobe Derechos y Garantías Constitucionales,
ante Usted con el debido respeto y acatamiento ocurro para exponer:
CAPITULO I
DE LOS HECHOS
Es el caso, ciudadanos Magistrados que en fecha 20 de junio de 2020, el
Tribunal Tercero en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal del Estado La
Guaira DE CONFORMIDAD CON LO PREVISTO EN EL Artículo 236 del Código
Orgánico Procesal Penal, acordó mantener la MEDIDA DE PRIVACION
JUDICIAL PREVENTIVA DE LIBERTAD en contra de mi representado JOSE
TOMAS PINTO MARRERO.
EFICACIA DE LA LEY PENAL. Validez temporal; Sucesión de
leyes; La ley más favorable; Validez espacial; Principios que
regulan la aplicación de la ley penal venezolana; Validez
personal: Inmunidades, Prerrogativas; La extradición; La
retroactividad de la Ley Penal.
EFICACIA DE LA NORMA PENAL
La determinación de la aplicación de la Ley penal, ha representado
una problemática a lo largo del tiempo, estableciendo importantes
análisis que han permitido en la actualidad, implantar el desarrollo de
doctrinas que ha concentrado el establecimiento de parámetros
universales, constitucionales y legales, en el sentido de fijar su
aplicación dentro de tres ámbitos claramente diferenciados: el
temporal, el espacial y el subjetivo o personal, en los términos
siguientes:
VALIDEZ TEMPORAL:
El ámbito temporal de la ley penal se estudia teniendo en cuenta dos
parámetros:
1. La vigencia y
2. La derogación
El análisis de la problemática de la vigencia o validez formal,
comprende el estudio de su aplicación desde que se produce la
publicación de la ley y en consecuencia, su entrada en vigor hasta su
derogación expresa o tácita, ello pretende determinar la eficacia o
vigencia material, bajo la premisa de que la ley penal se aplica a los
hechos cometidos bajo su vigencia.
La regla general, está constituida en la aplicación del principio de
irretroactividad de la Ley, y la excepción es la retroactividad de la ley
penal que resulte más favorable al reo.
Con carácter general se formula el principio de retroactividad de la ley
penal en el artículo 2 del Código Penal venezolano que prevé: “Las
leyes penales tienen efecto retroactivo en cuanto favorezca al reo,
aunque al publicarse hubiere ya sentencia firme y el reo estuviere
cumpliendo condena”.
Por otra parte, el principio de legalidad penal prohíbe la retroactividad
de las normas penales, en cuanto a la aplicación de penas que no
hayan sido establecidas con posterioridad a la comisión de los hechos
punible. En consecuencia, no será castigado ningún delito ni falta con
pena que no se halle prevista por la ley anterior a su perpetración,
disposición que extiende su eficacia a las medidas de seguridad. En
consecuencia la irretroactividad es una excepción que se aplica al
principio de legalidad penal, sola cuando la norma penal preceptúa
condiciones más favorables al penado o al reo de acuerdo a los
parámetros siguientes:
1.- Vigencia: En el Derecho Venezolano, la Ley Penal, como todas las
leyes, es obligatoria desde su publicación en la Gaceta Oficial, o
desde la fecha posterior que ella misma indique, según lo dispone el
artículo 1º del Código Civil, venezolano vigente.
La Constitución de la República disciplina también la entrada en
vigencia de las leyes en sus artículos 215 y 216, los cuales expresan:
Artículo 215. La ley quedará promulgada al publicarse, con el
correspondiente “Cúmplase”, en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela.
Artículo 216. Cuando el Presidente o Presidenta de la República
no promulgaren la ley en los lapsos señalados el Presidente o
Presidenta y los dos Vicepresidentes o Vicepresidentas de la
Asamblea Nacional procederán a su promulgación sin perjuicio
de la responsabilidad en que aquél o aquella incurriere por su
omisión.
Si coordinamos los transcritos artículos: 1 del Código Civil y 215 y 216
de la Constitución de la República, permite apreciar: que la ley es
obligatoria desde el día de su publicación en la Gaceta Oficial o desde
la fecha posterior que ella misma indique, es decir, se produce una
vacatio legis que significa que la ley no se aplicará entre el lapso
comprendido entre el día de su publicación y el indicado en la misma
ley para su entrada en vigencia.
Con respecto a los tratados, acuerdos o convenios internacionales que
celebre el Estado venezolano, algunos en materia penal, lo prevé el
artículo 217 de la Constitución de la República que dice:
Artículo 217: La oportunidad en que debe ser promulgada la ley
aprobatoria de un tratado, de un acuerdo o de un convenio
internacional, quedará a la discreción del Ejecutivo Nacional, de
acuerdo con los usos internacionales y la conveniencia de la
República.
2.- Derogación: La Ley Penal, al igual que las demás leyes, puede ser
derogada por otra ley. El artículo 7 del Código Civil establece:
Artículo 7: Las leyes no pueden derogarse sino por otras leyes; y
no vale agregar contra su observancia el desuso ni la costumbre
o práctica en contrario por antiguos ni universales que sean.
Por su parte el artículo 218 de la Constitución de la República dispone:
Artículo 218: Las leyes se derogan por otras leyes y se abrogan
por referendo, salvo las excepciones establecidas en esta
Constitución. Podrán ser reformadas total o parcialmente La ley
que sea objeto de reforma parcial se publicará en un solo texto
que incorpore las modificaciones aprobadas.
En Venezuela la derogación de las leyes puede ser expresa o tácita, de igual
forma puede ser total o parcial. También existe la figura de la abrogación de la
ley, lo cual está previsto en el artículo 74 de la Constitución de la República,
ello se hará de forma refrendaría.
La derogación es expresa, cuando la nueva ley contiene una cláusula
que declara la pérdida de vigencia a la ley anterior.
La derogación será tácita, cuando se desprende de la lectura del
contenido de la nueva ley, que se está desaplicando la ley anterior, o
cuando es posible apreciar de alguna forma, que la nueva ley deroga
parcialmente alguna disposición contenida en una ley anterior.
También ocurre la derogación tácita, cuando una ley sin contener
alguna disposición derogatoria, es publicada posteriormente a otra,
conteniendo disposiciones que de alguna manera se contraponen o
diferencia del contenido de la ley anterior. En estos casos, priva el
criterio de aplicación de la ley más reciente, o el criterio de
especialidad.
Muchas veces la ausencia de técnicas legislativas determina la
aparición de los conflictos de aplicación de las leyes. Por ello, será
preciso determinar estructuralmente el contenido y vigencia de las
normas, que de forma sistemática fijan la vigencia de su aplicación, no
dejando margen de duda que permita establecer distorsiones
inadecuadas y problemas innecesarios en cuanto a la aplicación de la
ley penal.
La derogación será total, cuando es sustituido el contenido íntegro una
ley, por otra ley. Implicará una derogación parcial, cuando una ley
nueva sólo deroga algunas disposiciones contenidas en el cuerpo
normativo, en particular de alguna otra ley dejando intacto el resto de
su ordenamiento.
La excepción a esta regla está constituida por la llamada retroactividad
de la ley penal, en el caso que la ley derogada contenga disposiciones
más favorables para el procesado o el reo, esta situación está
establecida de forma expresa en el artículo 2 del Código Penal
venezolano, quien señala que la retroactividad de la ley se aplicará
aun cuando al publicarse la ley nueva hubiere recaído sentencia firme
o el condenado estuviere cumpliendo la respectiva condena.
Ello implica, que la eficacia de la retroactividad de la ley penal más
favorable, supera las consideraciones establecidas para la cosa
juzgada, ya que su efecto se extiende aún al reo que se encuentre
cumpliendo la condena, lo cual se circunscribe al contenido del
principio de progresividad.
Del principio de legalidad deriva el carácter irretroactivo de la ley y,
como excepción, su retroactividad es admitida sólo en materia penal,
tanto en el orden sustantivo como adjetivo, únicamente en el caso de
su mayor benignidad en relación al reo.
La retroactividad obedece a la existencia de una sucesión de leyes
penales, que por emanar de seres humanos y estar destinadas a
controlar la conducta de éstos, su validez o vigencia se encuentran
sometidas a la temporalidad, por lo cual se dan casos donde la
situación fáctica acaecida en un determinado momento y bajo el
imperio de una ley específica, para el tiempo de ser realizado el
juzgamiento de una persona, se consigue con que ha entrado en
vigencia otro texto legal, que de alguna forma favorece más a la
persona encausada en los hechos, por ello el juez debe aplicar la
nueva ley retrotrayendo su vigencia al momento de la comisión del
delito.
SUCESIÓN DE LEYES:
La ley humana, está sometida a limitaciones temporales. La ley tiene
un proceso de formación, de acuerdo con lo establecido en la
Constitución de la República, que culmina con su promulgación y
publicación en la Gaceta Oficial; desde ese momento se hace
obligatoria, a menos que la misma ley indique una fecha posterior para
su entada en vigencia, lo cual está expresamente señalado en el
artículo 1 del Código Civil venezolano; y se extingue cuando queda
derogada expresa o tácita, total o parcialmente, por otra ley o se
abroga por un referendo, de acuerdo a lo señalado en el artículo 218
de la Constitución de la República. También una ley puede perder su
vigencia, cuando se cumpla el término señalado en la misma ley o
desaparecen las circunstancias que justificaron su nacimiento,
situación que puede estar perfectamente regulada en el texto
normativo legal.
La sucesión de leyes ocurre cuando una ley que regula determinados
hechos se extingue y otra la sustituye ocupando su lugar, quedando
regulados esos hechos por otra ley, que debe aplicarse a los hechos
realizados bajo la ley derogada.
En materia penal se plantea el problema de la sucesión de leyes con
las características propias de esta rama, señalándose tres hipótesis
que puedan darse:
1. En relación a la ley penal creadora de delitos: cuando surge una
nueva ley que establece tipos penales que tipifica hecho no
prohibido o no considerado como punible.
2. Cuando se promulga una ley penal que deroga delitos: cuando se
eliminan incriminaciones, esto es, cuando se quita el carácter de
punible a un hecho considerado como tal en la ley precedente.
3. Ley penal modificativa de delitos: cuando se modifica el
tratamiento penal de un hecho considerado como punible en la
legislación anterior. Esta modificación legislativa puede ser
modificativa más severa, cuando aumenta la pena, o la cambia
por una de mayor magnitud o incluye nuevas agravantes, o
excluye atenuantes, o aumenta el lapso de prescripción de la
acción penal o de la pena, o convierta en enjuiciable de oficio un
delito que según la ley derogada sólo podía perseguirse a
instancia de parte agraviada. También puede ser modificativa
más benigna, cuando reduce la cuantía de la pena, o cuando
asigna pena de prisión a una que tenía pena de presidio, o
elimina agravantes consagradas en la ley anterior, o establece
nuevas atenuantes, o disminuye el lapso de prescripción de la
acción penal o de la pena, o transforma un delito de acción
pública en delito de acción privada. Entre otros.
El problema de la sucesión de leyes se rige, como regla general, por el
principio de la irretroactividad de la ley, por lo que no puede aplicarse
a hechos que ocurran después de su extinción.
En nuestro ordenamiento jurídico tendrá plena vigencia desde que su
contenido íntegro sea publicado en la Gaceta Oficial. El principio de
irretroactividad de la ley, que constituye una exigencia del principio de
legalidad de los delitos y de las penas, es la fórmula acogida por el
artículo 1 del Código Penal venezolano. De esta manera, se amplía el
principio legalista con tal exigencia enunciándose como: “nullum
crimen, nulla poena sine previa lege”, lo cual implica que no hay delito
ni hay pena sin la existencia previa de una ley penal.
El ordenamiento jurídico venezolano establece excepciones al
principio general, admitiéndose la retroactividad de la ley cuando esta
favorezca al reo. De esta manera el artículo 24 de la Constitución de la
República señala que: “Ninguna disposición legislativa tendrá efecto
retroactivo, excepto cuando imponga menor pena”. De igual forma, el
artículo 2 del Código Penal venezolano establece que: “Las leyes
penales tienen efecto retroactivo en cuanto favorezcan al reo, aunque
al publicarse hubiere ya sentencia firme y el reo estuviere cumpliendo
condena”.
Las diversas posibilidades que pueden darse con relación a la
sucesión de leyes penales y a los principios que son aplicables son:
a. En el caso que la ley nueva considere como delito una conducta
no incriminada en la ley anterior, se aplica el principio de la
irretroactividad de la ley penal.
b. En el caso de que la nueva ley deje de considerar como delito un
hecho precedentemente tipificado como tal, se aplica el principio
de la retroactividad de la ley penal. Si el Estado quita a un hecho
el carácter punible, ello significa que ya no quiere castigarlo.
c. En el caso de que la nueva ley modifique el tratamiento penal de
determinados hechos delictivos considerados por la ley anterior,
debe distinguirse:
1. Si la nueva ley resulta desfavorable para el reo, no puede
ser aplicada. Es irretroactiva y por ello debe aplicarse la ley
vigente para el momento en que ocurrió el hecho, y
2. Si la nueva ley resulta favorable al reo, tendrá efecto
retroactivo.
LA LEY MÁS FAVORABLE:
En razón de todo lo dicho anteriormente y dado que la ley más
favorable debe aplicarse en materia penal con efecto retroactivo, se
impone precisar que se entiende por ley más favorable al reo.
Esta determinación debe hacerse no en abstracto, sino en concreto y
tomando en cuenta la situación en que se encuentra el reo. Debe
tenerse como más favorable o progresiva, aquella ley que al aplicarla
al caso concreto favorezca al reo, que lo trate con menos rigor,
tomando en cuenta todas las circunstancia que puedan beneficiar lo,
como la especie o duración de la pena, las penas accesorias, las
circunstancias atenuantes y agravantes, la calificación del hecho, las
causas de extinción del delito y de la pena, los beneficios que puedan
ser concedidos al reo, entre otros.
Debe aclararse que no puede el Juez, como intérprete de la ley,
combinar varias leyes, y aplicarlas simultáneamente, creando así una
tercera ley, sino que debe en todo caso aplicar la que considere más
favorable de forma íntegra al caso concreto sometido a su jurisdicción
y competencia.
Para aplicar la ley más favorable debe tomarse en consideración el
tiempo de comisión del delito, con la finalidad de establecer el criterio
para subsumir un hecho a una ley en particular.
En cuanto a la aplicación de la ley más favorable cuando el delito se
comete en un solo momento, pero puede suceder que medie un
tiempo entre la conducta y el resultado material de la acción delictual,
o que la conducta se fraccione en varios momentos o que nos
encontremos frente a un delito permanente o continuado. En estos
casos, si ocurre un cambio de legislación, es necesario precisar el
momento en que se estima cometido el delito. La fijación de ese
momento interesa a los fines de resolver otros problemas que pueden
presentarse en la materia, como por ejemplo, lo relacionado con las
causas de justificación, prescripción, imputabilidad, entre otros.
Tres teorías pretenden resolver este problema:
1. La Teoría de la actividad: Considera que para determinar el
tiempo de comisión del delito debe atenderse al momento de la
comisión o la omisión.
2. La Teoría del resultado: Establece que debe tomarse en cuenta el
momento en que se produce el resultado.
3. La Teoría mixta: Que entiende que el delito es cometido tanto en el
momento de la acción u omisión como en el momento en que se
produce el resultado.