DEVOCIONAL-DIA DEL ÁRBOL
Los árboles son indispensables para nuestra vida. Nos brindan oxígeno,
protegen los suelos y producen los frutos que nos alimentan.
Desde el primer capítulo de la Biblia encontramos los dos, el hombre y el
árbol. Los dos fueron muy importantes en el plan de la salvación.
Jesús se incorporó en forma de hombre y sobre un madero entregó su
vida, siendo crucificado por nuestros pecados.
La palabra árbol está mencionada 201 veces en la Biblia
5. UN HOMBRE COMO UN ÁRBOL
– Aquí tenemos un hombre fuerte, estable, constante en la
obra del Señor.
«Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su
tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.» Salmo 1:3
Los árboles son considerados más fuertes que las
plantas. Su madera tiene muchas usos y a veces dura por
muchos años.
Ellos son conocidos por su crecimiento, su fuerza y su
fruto.
A. El Crecimiento del árbol.
«Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios
confió eternamente y para siempre.» Salmo 52:8
«El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano.» Salmo
92:12
Los árboles crecen porque tienen vida, y el cristiano debe
crecer porque tiene vida en Cristo.
«Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo
(por gracia sois salvos).» Efesios 2:5
B. La Fuerza del árbol.
La fuerza de los árboles está en sus raíces. Un árbol
plantado donde hay agua…. va a crecer y tendrá fuerza
para aguantar las prueba climmática.
«Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque
será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará
sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino su hoja estará verde; y en el año
de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.» Jeremías 18:7-8
La fuerza del cristiano está en el Señor y su conocimiento
de la Palabra, la Santa Biblia. Cuando conocemos la Biblia
y tenemos nuestros pies plantados sobre la Roca, que es
Cristo Jesús, seremos como un árbol.
C. El Fruto de un árbol.
Los árboles fueron creados para el bien del hombre, y
deben producir buen fruto. Cuando un árbol no produce
buen fruto, Jesús enseñó en MATEO 7:19 que debe ser
cortado y echado en el fuego.
Así como los arboles, nosotros debemos producir fruto:
amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza;
«El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio.» Prov. 11:30
¿Dónde estás tu?
Atrás de un árbol, abajo de un árbol o viviendo como un
árbol, dando testimonio de tu fe y produciendo fruto para
la gloria de Dios.