Cómo hacer croissants caseros
Cómo hacer croissants caseros
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473 ImprimirPor Ana María
El cruasán, del término francés croissant, es quizás el producto más famoso de la bollería. En América se le conoce
también por cuernitos, cangrejos y cachitos. Se trata de un bollo elaborado con hojaldre enriquecido, crujientes por fuera y
muy tiernos por dentro, con forma de media luna.
Los croisants o cruasanes no son difíciles de hacer, pero si laboriosos, ya que al igual que el hojaldre hay que amasar y
dejar levar la masa varias veces. Para mí, los consejos más importantes a la hora de elaborar un Croisant en casa son,
utilizar una buena mantequilla ya que el sabor a mantequilla es la característica fundamental de este bollo, paciencia y
respetar los tiempos, tratar la masa con mucha delicadeza al amasar con el rodillo, si rompemos la masa la mantequilla se
saldrá y sobre todo, no los hagáis con calor, ya que entonces la mantequilla se funde corriendo y se puede convertir en una
pesadilla, os lo digo por experiencia.
Hay muchas recetas para hacer Croissants o cruasanes, yo comparto con vosotros la de Xavier Barriga, es una receta que
me gusta mucho, siempre sale bien, la tiene publicada tanto en su libro Pan, como en el de Bollería .
¿Os animáis a preparar cruasanes en casa? Contesto por vosotros: ¡¡Siiiii!! Son laboriosos, pero el placer de tomarte un
croissant hecho por ti y compartirlo con tu familia, es fantástico. Nada que ver con la bollería industrial.
500 g de harina de media fuerza, harina 00 (250 gr de harina para hacer pan (panificable) y 250 gr de harina de fuerza,
harina 000)
40 g de azúcar
10 g de sal
10 g de leche en polvo
25 g de mantequilla o margarina blanda
250 ml de agua fría
25 g de levadura prensada
280 g de mantequilla, para el plegado
1 huevo para pincelar
Harina para espolvorear la superficie de trabajo
Espolvoreamos un poco de harina en la encimera, estiramos con el rodillo la bola de masa y formamos un rectángulo, la
ponemos en una bandeja, tapamos con papel fim y la dejamos en la nevara, como mínimo unas dos horas.
Mientras, ponemos los 280 gr de mantequilla entre dos papeles de horno, y con la ayuda de un rodillo la estiramos, debe
ser, más o menos, como la mitad de la masa que hemos estirado. Guardamos también en la nevera.
Sacamos la masa de la nevera, ponemos en la encimera que espolvoreamos con un poco de harina, encima colocamos la
mantequilla, intentando que quede centrada. Doblamos la masa, plegando los laterales, tapando la mantequilla. Estiramos
la masa, debe hacerse con cuidado, es decir, estiramos con el rodillo pero sin presionar demasiado, ya que entonces se
rompería la masa y se nos saldría la mantequilla. Una vez que se ha estirado, dividimos la masa, mentalmente en tres,
plegamos la izquierda hacía la central, y la derecha hacía la central. Tapamos con papel film y guardamos en la nevera
unos 30 minutos.
Tenemos que hacer esta operación tres veces, cada vez que vayamos a estirar la masa, la giramos, es decir…si tenemos la
masa en dirección vertical, la ponemos en horizontal. Mi truco, para acordarme, es que la guardo en la nevera en la
posición en la que tengo que amasar.
Una vez que hemos hecho la operación de amasado y plegado tres veces, la estiramos con forma rectangular. Cortamos
con un cuchillo, o si tenéis cortapizzas, trazando una línea vertical, dividiendo la masa en dos. Y cada una la cortamos en
triángulos, cada triángulo será un cruasán. Para darle forma, con el cuchillo en la base, la parte más ancha, le damos un
corte, abrimos un poco y enrollamos, dejando el pico arriba. Una vez que hemos formado todos, ponemos en la bandeja
de horno, con papel de horno o papel sulfurizado, dejando una separación entre cada pieza ya que van a doblar su
volumen. Tapamos con un paño y dejamos reposar hasta que leven.
Si ya estáis hartos de tantos levados, os entiendo, encended el horno a 50º C de temperatura, una vez que el horno ya esté
caliente, pincelad los croissants con huevo batido. Meted la bandeja en el horno, apagad el horno, y dejadlos hasta que
leven. Si por el contrario, no tenéis prisa, dejadlos en un lugar cálido, sin corrientes y esperad a que leven.
Una vez que han levado, los pincelamos con un poco de huevo, de nuevo, y los horneamos a 180º C unos 17 minutos,
aproximadamente. Los dejamos enfriar sobre una rejilla y a disfrutar.
Están ricos tal cual, pero podéis ponerle mermelada, crema de chocolate, a vuestro gusto. Yo me pierdo, de siempre, por
uno de estos cruasanes rellenos de jamón de york y queso.
Como toda la bollería casera, como mejor están los croissants es recién hechos, pero si os sobran, al día siguiente tan sólo
tenéis que calentarlos un poco en el tostador.