0% encontró este documento útil (0 votos)
38 vistas9 páginas

Temperamento Carácter y Personalidad

Doma los 3 que hay en ti
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
38 vistas9 páginas

Temperamento Carácter y Personalidad

Doma los 3 que hay en ti
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temperamento carácter y personalidad

Pastora Candida San Martin

¿ES LO MISMO TEMPERAMENTO, CARÁCTER Y PERSONALIDAD?

• ¿Es lo mismo carácter, temperamento y personalidad?


• ¿por qué es importante saber la diferencia?
• indicadores de nuestro carácter
• herramientas que Dios usa para formar nuestra personalidad.

Todos estamos llamados a mostrar la gloria de Dios como Jesús lo hizo:

ISAÍAS 43:7
a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a
quien he formado y a quien he hecho

TEMPERAMENTO, CARÁCTER Y PERSONALIDAD:

Temperamento es algo:
• innato
• genético
• heredado
• constitucional
• Nos es dado; o nacemos con él.
carácter se:
• Forma
• Desarrolla
• tiene que ver con nuestras experiencias
• tiene que ver con la educación que recibimos.

Juntos:
✓ temperamento
✓ carácter forman la personalidad.

Personalidad es la forma en que:


• sentimos
• pensamos
• nos comportamos.

Dios quiere darte una personalidad


• única
• preciosa
• de bendición
• Que dé gusto vivir contigo
• Que seas alguien feliz
• que hace felices a los demás
• Que seas útil en las manos de Dios
• que dejes una huella positiva tras pasar por este mundo.

LO MÁS IMPORTANTE DE TU PERSONALIDAD NO ES TU TEMPERAMENTO,


ES TU CARÁCTER:

Dijo Billy Graham: “Cuando se pierde la riqueza, no se pierde nada; cuando se


pierde la salud, algo se pierde; cuando se pierde el carácter, todo está perdido”.

La multiforme gracia de Dios se ve plenamente en Cristo como lo expresa

HEBREOS 1:3
Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza.

multiforme = griego poikilos = diverso, variado, varios en carácter;


1 PEDRO 4:10
según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndoos los unos a los
otros como buenos administradores de la multiforme gracia de dios

¿Qué significa ser administradores de la multiforme gracia de Dios?

administradores = griego
• oikonomos, = oikos = casa
• nomos = ley

su significado es uno que gobierna una casa. Podríamos entenderlo como alguien
que tiene la responsabilidad de administrar, es decir, un mayordomo.

Sin embargo, el propósito de Dios es que, en cada uno de nosotros, aunque sea
parcialmente, se vea algo de esa multiforme gracia

Ahora bien, el Hijo mismo tuvo que desarrollar carácter, es decir, madurar y ser
perfeccionado
HEBREOS 2:10
en el sentido de hacerse un hombre de Dios, un hombre maduro:

HEBREOS 5:8-10
y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció; y habiendo sido hecho
perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen,
siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

¿PERSONAJE O PERSONA?

El Hijo, Jesucristo, tenía un temperamento perfecto, un carácter formado o maduro


y una personalidad preciosa y poderosa. Además, Él era siempre la misma
persona. No había tal cosa como el personaje público y la persona privada. El
personaje era también la persona: eso era lo que lo hacía tan especial y le daba
autoridad para decirle a sus discípulos, con los que convivió:

MATEO 11:29
APRENDED DE MÍ QUE SOY MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN

“Todo hombre tiene tres variedades de carácter:


• el que realmente tiene
• el que aparenta
• y el que cree tener”. Esta cita del escritor francés Alphonse Karr, no fue
aplicable al Hijo de Dios. Él tenía una sola personalidad y un único
carácter.
HECHOS 8:9-24

En cambio, Simón el mago se hizo a sí mismo un personaje. “Y cierto hombre


llamado Simón, hacía tiempo que estaba ejerciendo la magia en la ciudad y
asombrando a la gente de Samaria, pretendiendo ser un gran personaje; y todos,
desde el menor hasta el mayor, le prestaban atención, diciendo: Este es el que se
llama el Gran Poder de Dios”.

Simón no dejó al Espíritu Santo cambiar su personalidad, santificando su


temperamento y transformando su carácter. Por eso, quiso comprar un poder
especial y seguir sosteniendo su personaje público, aunque su persona era un
desastre. Los apóstoles le dijeron que estaba en hiel, amargura y atado a la
iniquidad ¡Qué decepción!

He conocido personas que han arruinado su personalidad. Podían haber mostrado


un aspecto de la gloria de Dios y, tristemente, no se dejaron tratar por el Alfarero.
Mary Anne Evans (1819-1880), en su seudónimo de George Eliot, novelista y
poeta inglesa de la Era Victoriana, afirmó que el “carácter no está cortado en
mármol; no es algo sólido e inalterable. Es algo vivo y cambiante”.

¿QUÉ ES EL TEMPERAMENTO?
Cuando hablamos de temperamento, nos estamos refiriendo a aquella parte innata
de nuestra personalidad determinada por nuestra herencia genética. De ahí que
sea considerada como la dimensión biológica e instintiva de la
personalidad”. Además, aclara que, al ser de origen genético y fruto de la
constitución heredada, el temperamento es difícilmente modificable: “Siempre, de
alguna manera, existirá esa tendencia; aunque no es menos cierto que podemos
hacernos con recursos para potenciar o inhibir su manifestación”.

LA TEORÍA DE LOS 4 HUMORES


El medico Hipócrates en la Antigua Grecia, fue uno de los primeros que intento
explicar el temperamento. El consideraba que tanto la personalidad como el
estado de salud de la persona dependían del equilibrio entre 4 tipos de sustancias:
• bilis amarilla,
• bilis negra,
• flema
• sangre. Las llamó humores corporales.

Siglos más tarde, el medico Galeno de Pérgamo, tomando como referencia esta
clasificación hipocrática, categorizo a las personas en 4 clases, según sus
temperamentos.
- Colérico (bilis amarilla): personas apasionadas y enérgicas, que se enfadan con
facilidad. Son el tipo de personas que siempre empiezan algo pero nunca lo
acaban. Tienen poca disciplina y les resulta difícil adquirir conocimientos nuevos.
Tienen una gran capacidad de improvisación

- Melancólico (bilis negra): individuos tristes, fáciles de conmover; poco sociable


no le gustan los cambios, pesimistas, celosos.

- Flemático (flema): sujetos fríos y racionales, agradables y fáciles de manejar, no


se meten en la vida de los demás, no le gustan los problemas

- Sanguíneo (sangre): personas;


• alegres y optimistas
• expresan cariño a los demás
• se muestran seguras de sí mismas
• sensibles
• grado bajo de actividad
• poca concentración
• extrovertidas
• comunicativas
• habladoras
• Entusiastas
• sociables
• emocionalmente inestables
• egoístas
• Egocéntricas
• Indisciplinadas
• poca fuerza de voluntad
• quieren ser el centro de atención
• hacen lo posible por ello
• son inquietas
• despreocupadas
• desorganizadas
• inseguras
• anteponen los sentimientos a los pensamientos en los momentos de tomar
decisiones
• presentan una fácil excitabilidad de los sentimientos, y estos sentimientos
no son profundos ni estables en el tiempo
• emocionalmente necesitan mucho afecto y tienden a tener un humor muy
variable
• mentirosos
• manipuladores
Todos los temperamentos tienen sus fortalezas y también sus debilidades.
Ninguno es mejor que otro. Aunque el temperamento influye en nuestras
emociones y sentimientos, no nos obliga a actuar de una manera determinada.

Vivir en el Espíritu será una forma de potenciar las fortalezas y sujetar las
debilidades de nuestros temperamentos. Nos recomienda

ROMANOS 12:2
“No vivan según el modelo de este mundo. Mejor dejen que Dios transforme su
vida con una nueva manera de pensar”.

Entender que tu temperamento tiene ciertas debilidades, no es para que te


justifiques diciendo “así nací, así soy y así moriré”. Por el contrario, es para que
estés consciente de tus carencias y permitas al Espíritu Santo que te transforme,
para que cada día seas mejor. Aprender a vencer esas debilidades es desarrollar
carácter. Así como potenciar nuestras fortalezas.

¿QUÉ ES EL CARÁCTER?

el carácter es la parte de nosotros que viene determinada por el ambiente”. Por lo


tanto, “es consecuencia de las experiencias e interacciones sociales que vamos
teniendo en nuestra vida y de las que obtenemos cierto aprendizaje”.

Vamos adquiriendo hábitos como parte de nuestro carácter que influyen en


nuestro temperamento y lo van variando, afinando y así, poco a poco, se va
conformando nuestra personalidad. Por tanto, el origen del carácter es cultural y
evolutivo.

Jim Rohn, autor y orador motivacional dijo que “El carácter no es algo con lo que
naciste y no puedes cambiar, como las huellas dactilares. Es algo con lo que no
naciste y debes asumir la responsabilidad de formar.”

LA IMPORTANCIA DEL CARÁCTER:

• El carácter es el factor decisivo en la vida de los individuos y de las


naciones”
• El carácter de cada hombre es el árbitro de su fortuna”.

Sin duda, desarrollar carácter es lo que marca la diferencia, ya que, el


temperamento solo puede ser potenciado y santificado desde una madurez
personal que dará como resultado una personalidad cada vez más parecida a la
del Señor Jesús, añadiendo virtud sobre virtud con el paso del tiempo.

así como el buen vino, al envejecer no se agriarnos ni se echa a perder


vayamos ganando valor, calidad y buen sabor.
(2 PEDRO 1:3-8)
Pedro, en su segunda epístola nos da la buena nueva de que Dios quiere que
seamos partícipes de su naturaleza divina a través de un carácter de gloria y
excelencia .Ahora bien, el apóstol no deja al cristiano como un mero beneficiario
de tan altas promesas, sino que, insta a sus lectores a que sean diligentes para ir
creciendo en virtudes imprescindibles, que no pueden quedarse lejos de nuestra
personalidad ni ser un fruto pequeño o escaso en el árbol de nuestro carácter:
“vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe,
virtud; a la virtud, conocimiento; 6 al conocimiento, dominio propio; al dominio
propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto
fraternal, amor. 8 porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os
dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor
Jesucristo”

MEDIDORES DE TU CARÁCTER:

Puede haber un abismo de separación entre el carácter que realmente tenemos


con el que aparentamos y creemos tener. Por lo tanto, es vital para nosotros
enfrentarnos con nuestra verdad, descubrir las áreas que no nos gustan de
nuestra forma de ser y esforzarnos por mejorar. En esta tarea serán de gran
ayuda los medidores de carácter. Quiero destacar especialmente cinco:

1º ABNEGACIÓN
Un poderoso medidor de un carácter maduro es nuestra capacidad de negarnos.
La abnegación como parte de mi estilo de vida (sin llegar a ser un espartano o
alguien incapaz de disfrutar de las cosas) manifiesta un carácter quebrantado y
moldeable.

2º EL PODER, LA INFLUENCIA O LOS LUGARES DE AUTORIDAD:


Si quieres conocer a alguien dale autoridad. En palabras de Abraham Lincoln uno
de los presidentes de usa : “Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si
queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder.”

3º LO QUE SOMOS EN SECRETO:


“Nuestro carácter es lo que hacemos cuando pensamos que nadie nos está
mirando.”

4º LAS PEQUEÑAS COSAS:


“Los pequeños hechos revelan mejor que los grandes el carácter de una persona”.
ejemplo
para construir vínculos duraderos y satisfactorios (es decir, para construir la mejor
amistad o la mejor relación) es necesario que atiendas a esos pequeños detalles.
Es ahí donde se ahondan las auténticas raíces de una persona

5º LOS TIEMPOS DE ADVERSIDAD:


“Cuando no sopla el viento, incluso la veleta tiene carácter”. (ejem. Autoridad que
debe desarrollar el hombre)
PODEMOS CAMBIAR EL CARÁCTER. SE TRATA DE PONER NUESTRA
MEJOR VOLUNTAD:

A la hora de mejorar y cambiar nuestro carácter contamos con tres personas que
nos ayudan diariamente:
• el Padre
• el Hijo
• el Espíritu Santo.
Es decir, nuestro Dios está empeñado en formar a Cristo en nosotros. Además,
proveerá de ayudas humanas que nos estimulen e instruyan para ser mejores.

EJEMPLO
el apóstol Pablo sufría dolores de parto, para que Cristo fuese formado en los
gálatas. Solamente Pablo y el Señor saben cuántas noches de desvelo, cuantos
tiempos de oración y qué medida de recursos empleó hasta que aquella aspiración
que manifestó en Gálatas se viese hecha realidad:

(GÁLATAS 4:19)
“Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea
formado en vosotros

FORMADORES DE CARÁCTER:
siete formadores de carácter más importantes; herramientas que Dios mismo usa
para moldearnos:

1. EL SEÑOR
Él es alfarero, nuestro hacedor (creador) y formador. ISAÍAS 43:7.

2. EL TIEMPO
Como decíamos antes, el tiempo a algunos, como el buen vino, los hace mejores,
y otros los agría o avinagra. Va a depender, entre otras cosas, de dónde se
conserva el vino. Y mi barrica de roble es vivir escondido en cristo
(COLOSENSES 3:3).

3. LAS PRUEBAS Y PADECIMIENTOS:


Las pruebas y padecimientos formaron el carácter del Hijo y también pueden
formar el nuestro, siempre que dejemos al Espíritu obrar en nuestros corazones,
siendo humildes.
ROMANOS 5:3-4:
Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que
la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter
probado, esperanza”. Con esto concuerda Santiago 1:2-4.
4. OTRAS PERSONAS (MATRIMONIO, FAMILIA, TRABAJO, ESCUELA,
IGLESIA).
Por ejemplo, los líderes que nos cuidan y enseñan pueden formar nuestro
carácter. Pablo, como mentor o maestro en Cristo, se esforzaba por presentar a
todos sus hijos espirituales perfectos o maduros.

COLOSENSES [Link]
“A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a
todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo
hombre perfecto en Cristo”.

5. LA PALABRA DE DIOS.

2 TIMOTEO 3:16-17
“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para
corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,
equipado para toda buena obra”.

6. LA EDUCACIÓN (LIBROS, ESTUDIOS, IGLESIA).

7. LO QUE ADORAS, IDOLATRAS, ADMIRAS U HONRAS.

EL SALMO 115:3-8 Y EL SALMO 135:18


nos dejan este poderoso principio:
Te conviertes en la semejanza de aquello que adoras.

EN CONCLUSIÓN:

Dios nos llama a ser grandes en personalidad, por lo noble, pura, íntegra y bella
que es nuestra forma de ser. Eso no se forma de la noche a la mañana. Tomará
su tiempo. Pero debe ser nuestra ambición. Cada uno de nosotros estamos
llamados a mostrar la gloria de nuestro Dios y Hacedor:

ISAÍAS 43:7
Todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien
he formado y a quien he hecho

También podría gustarte