John Milton (Londres, 9 de diciembre de 1608-Londres, 8 de noviembre de 1674) fue
un poeta y ensayista inglés, conocido especialmente por su poema épico El paraíso
perdido (Paradise Lost). Políticamente fue una figura importante entre los que
apoyaron la Mancomunidad de Inglaterra. Ocupó el puesto de ministro de lenguas
extranjeras bajo el mandato de Oliver Cromwell y sus tratados políticos fueron
consultados para la redacción de la Constitución de los Estados Unidos de América.1
Poéticamente, Milton es una de las figuras más importantes del panorama literario
inglés, siendo en ocasiones situado al mismo nivel que Shakespeare. La influencia
de Milton en la literatura posterior es amplia y variada: se atribuye a la
influencia de su obra la aceptación y difusión del verso blanco en poesía,2 y,
especialmente durante el Romanticismo, las alusiones a su obra alcanzaron un nivel
similar al gozado por las referencias clásicas. La propia personalidad de Milton ha
sido en ocasiones debatida y criticada, en especial, la forma en la que se dibujó a
sí mismo en algunas de sus obras, sobre todo en la «Defensio».3
Introducción a la época
Artículo principal: Guerra Civil Inglesa
Oliver Cromwell, Lord Protector.
La reina Isabel I murió sin dejar descendencia, cesando así la dinastía Tudor, e
iniciando la de los Estuardo, al pasar la corona a Jacobo I, que era también rey de
Escocia e Irlanda. Con el ascenso al trono de su hijo, Carlos I de Inglaterra, las
tensiones entre el parlamento y el monarca comenzaron a amenazar la monarquía:
Carlos I quería unificar los tres reinos (Inglaterra, Escocia e Irlanda) bajo un
solo reinado, pero el parlamento temía que esto modificara las tradiciones de la
corona inglesa, disminuyendo el poder parlamentario. El matrimonio del rey con una
mujer católica también generó preocupación en los anglicanos. Por otro lado, Carlos
I buscaba la gloria en las guerras europeas, lo cual requería de fuertes tasas de
impuestos. Las tensiones se acrecentaron cuando el parlamento intentó procesar al
duque de Buckingham, favorito del rey, por lo que este decidió disolver el
parlamento. Después de 11 años de tiranía, se inicia una revuelta en Escocia, que
constituye el comienzo de las Guerras de los tres reinos. Tras la derrota en
Newcastle, vuelve a convocar el parlamento, que se muestra más hostil de lo que
había sido antes. El 3 de enero de 1642, Carlos envía al fiscal general del Estado
a la Cámara de los Lores para procesar por alta traición a varios Comunes. El
intento de arresto precipitó la guerra civil.
Después de esta primera guerra, Cromwell tomó poder en el lado parlamentario,
sofocando sublevaciones e invadiendo a Escocia. Cuando el parlamento decide
negociar con Carlos I, Cromwell inicia un golpe militar, separando así al bando
parlamentario en dos e instaurando la Mancomunidad de Inglaterra. Carlos I de
Inglaterra fue decapitado el 30 de enero de 1649, con lo que se inician los años de
la república y el protectorado, hasta la Segunda Guerra Civil Inglesa.
Biografía
Primeros años
John Milton fue el segundo hijo de John y Sara Milton. Su padre era un próspero
escribano, realizando tareas que hoy consideraríamos notariales. Componía también
música eclesiástica y tenía vínculos con el mundo del teatro, especialmente el
Blackfriars Theatre;4 había sido desheredado por su padre, ferviente católico, por
hacerse protestante. La familia vivía en «The Spreadeagle», su casa de Cheapside,
cerca de la Catedral de San Pablo en Londres, en cuya escuela estudió Milton. Desde
una muy temprana edad, Milton había comenzado a aprender las lenguas clásicas de la
mano de tutores, entre ellos Thomas Young.
En 1625, fue admitido al Christ's College en Cambridge, donde comenzó a prepararse
para entrar en la Iglesia de Inglaterra. Era muy buen estudiante,5 pero le gustaba
discutir y fue expulsado temporalmente por reñir con su tutor, William Chappell,
por lo cual a su regreso le fue asignado otro. Su profesor favorito fue Thomas
Young (que ya había sido tutor suyo en Londres), el cual reaparecería en otros
momentos de su vida desvinculados de la etapa de Cambridge. Se hace amigo de Roger
Williams, teólogo disidente americano, al que enseñaría hebreo a cambio de
lecciones de neerlandés. En este periodo compuso varios poemas, entre ellos On the
Morning of Christ's Nativity. Sabemos que los primeros años de su estancia en
Cambridge no fueron agradables. Milton se sentía alienado pues consideraba su
intelecto superior al de sus compañeros y éstos, haciendo referencia a su pelo
largo y rubio, y su aspecto afeminado le pusieron el apodo de «Lady of Christ's»
(college). Sin embargo, es posible que una vez sus obras poéticas comenzaron a
publicarse en los periódicos de la universidad, la situación cambió, como parece
indicar su último escrito universitario, Oratorio pro Arte, que trata entre otras
cosas de lo bello y valioso de una amistad entre iguales.
Estudio intensivo y viajes
En 1632, se graduó cum laude y regresó a Londres, donde se dedicó durante cinco o
seis años al estudio intensivo y la composición literaria en su casa de
Hammersmith. En esta época escribió principalmente poemas, como On Shakespeare,
L'Allegro e Il Penseroso.
Contrario a la educación de Cambridge, que entonces se basaba principalmente en la
memorización, Milton dedicó este tiempo a la lectura de las obras de los antiguos y
los contemporáneos sobre teología, filosofía, historia, política, literatura y
ciencia. Como guía para trazar los estudios a los que Milton se dedicó en estos
años se recurre a su «commonplace book», algo así como su cuaderno de notas, que
hoy puede encontrarse en la Biblioteca Británica. La educación de Milton fue amplia
y variada; conocía el latín, el griego y el hebreo. Era un fluido hablante del
francés, el español y el italiano, y se aplicó también en aprender inglés antiguo y
neerlandés. Gracias a esta educación, Milton es considerado como uno de los
escritores más instruidos de la literatura inglesa.
En abril de 1637 murió su madre, y unos meses después Edward King, amigo de Milton
de la época de Cambridge, murió ahogado, por lo que sus compañeros decidieron
escribir elegías en su honor. En noviembre Milton compuso Lycidas para añadir en
esta colección en memoria de King, y esta se publicó en 1638. Escribió también
mascaradas como Arcades o Comus, las cuales compuso para John Egerton, primer conde
de Bridgewater, al ser este instaurado «Lord President of Wales» —los manuscritos
de estas obras tempranas se conservan en el Trinity College de Cambridge, por lo
que se conocen como «los manuscritos de Trinity»—.
Como era costumbre entre los jóvenes pudientes en la época, Milton emprendió un
viaje por Europa en la primavera de 1638; fue a París y después a Italia, donde,
durante su estancia en Florencia, muy probablemente conoció a Galileo Galilei, el
cual se encontraba bajo arresto domiciliario por orden de la Inquisición. En Roma
fue invitado por el Cardenal Barberini, sobrino del papa Urbano VIII, a visitar la
Biblioteca Vaticana. Se trasladó a Ginebra, donde había ido con la esperanza de
conocer al célebre teólogo calvinista Giovanni Diodati. Allí, tuvo que cancelar el
proyectado viaje a Grecia al descubrir rumores cada vez más insistentes de que una
guerra civil arreciaba Inglaterra y que un amigo suyo de infancia, Charles Diodati,
sobrino del anterior, había muerto. Regresó a Inglaterra en julio de 1639, tras lo
cual comenzó a escribir Epitaphium Damonis, un poema en latín en memoria de su
amigo.
En Londres, estableció una especie de academia, a la que asisten sus sobrinos,
Edward y John Phillips, y a la que acuden más adelante jóvenes de familias
aristocráticas. La Guerra civil se estaba fraguando (su prefacio, las Guerras de
los obispos ya se estaban librando). El rey Carlos I había invadido Escocia y
disuelto el parlamento. Milton, activo en política, comenzó a redactar panfletos
antiepiscopales —en esta época, política y religión estaban fuertemente enlazadas
(el rey es la cabeza de la iglesia anglicana), algo que se puede apreciar en los
escritos de Milton: Of Reformation, sobre la disciplina en las iglesias de
Inglaterra; Animadversions, Of Prelatical Episcopacy (que es una defensa de
Smectymnuus, una organización protestante liderada por Thomas Young) y The Reason
for Church Government, en la que se sitúa en contra de la prelación (jerarquía) y
ataca a la Iglesia alta, especialmente a su líder William Laud, Arzobispo de
Canterbury—.
Primer matrimonio
Primera edición de Areopagitica.
En 1642, Milton se casó con Mary Powell, que tenía entonces 17 años. La relación no
duró mucho, y poco después Mary le abandonó, regresando a la casa de sus padres en
Oxford, pues Milton tenía un carácter huraño. Esta situación dio lugar a los
famosos «Tratados sobre el divorcio», donde se argumentaba a favor del divorcio por
incompatibilidad de personalidades: en 1643, publicó la Doctrina y disciplina del
divorcio y en 1644, El juicio sobre el divorcio de Martín Bucer. La publicación de
estos textos causó un escándalo en el parlamento y entre el clero, que intentó
censurarlos; a causa de esto, durante el verano de 1644 Milton escribió su
Areopagítica, una apología de la libertad de prensa. Por otro lado, Milton, que
había quedado en cierta medida desencantado de la educación de Cambridge, escribió
Sobre la educación, un tratado que propone establecer un estudio riguroso para los
jóvenes de Inglaterra. En 1645, se publicaron otras tres obras: Tetrachordon,
Colasterion, y una colección de Poemas de Mr. John Milton, en inglés y en latín.
Alrededor de 1645, Mary Powell regresó al hogar conyugal y se reconciliaron; su
primera hija, Anne, nació al año siguiente. Cuando la guerra civil estalló, los
Powell se declararon monárquicos, mientras que Milton era republicano. En Oxford,
los monárquicos estaban siendo expulsados, así que la familia de su mujer se
trasladó a la casa de Milton, en Hammesmith, Londres. En 1647 murieron su padre y
su suegro. Un año después los Powell abandonaron la casa, y nació su segunda hija,
Mary Milton. El 30 de enero de 1649 el rey, Carlos I fue ejecutado en una plaza
pública, acto del que probablemente Milton fue testigo. Dos semanas después se
publicó El ejercicio de la magistratura y el reinado, que aborda cuestiones
institucionales.
Ministro de lenguas extranjeras
Primera edición de Eikonoklastes.
Una vez establecida la Commonwealth tras la victoria parlamentaria, el gobierno de
Cromwell hace de Milton ministro de lenguas extranjeras (marzo de 1649) y la
familia se traslada a Westminster, donde nace su primer hijo, John. En los años
subsiguientes Milton sería el encargado de traducir al latín las actas oficiales y
responder a los ataques literarios contra la república; también serviría como
censor y es muy posible que también redactara discursos para Cromwell. Con El
ejercicio de la magistratura y el reinado defiende el republicanismo y al regicida,
que estaba siendo atacado por los presbiterianos (principalmente escoceses) y los
realistas. Entre sus tratados más notables se encuentra el Eikonoklastes (demoledor
de imágenes), publicado en octubre de 1649 y que es una respuesta al Eikon Basilike
(Imagen Real), un tratado muy difundido que se atribuía a Carlos I y que mostraba
al rey asesinado como un mártir cristiano. Un mes después, los partidarios de
Carlos II publican la Defensio Regia, escrita por el conocido orador Claudius
Salmasius, a lo que Milton responde con Defensio pro populo Anglicano (o la Primera
defensa), un texto muy cuidadosamente redactado, en latín, que sirvió para dar a
conocer las facultades oratorias de Milton en la Europa continental.
En 1652, Milton pierde la vista, probablemente a causa de glaucoma, lo que le lleva
a componer el soneto «When I Consider How My Light is Spent». En mayo, su mujer,
Mary muere por complicaciones en el parto y en junio, su único hijo, John, de
quince meses, muere también.
En 1654 publica la Defensio Secunda, respuesta al Regii sanguinis clamor (Clamor
por la sangre del rey) de Pierre du Moulin, en la que elogia a Cromwell, a la vez
que lo exhorta a mantenerse fiel a los principios republicanos. Continúa trabajando
gracias a la ayuda de Andrew Marvell, al que ha hecho su asistente, y dictando las
líneas a amanuenses. Aun así, sus labores como traductor son ampliamente
recortadas. Se modifica su sueldo (288£) a una pensión vitalicia de 150£.
Milton había atribuido el Clamor a Alexander More, por lo que este respondió
atacándolo en un escrito. En 1655, Milton pública Defensio Pro Se (Defensa de mí
mismo), defendiéndose de este ataque. En 1656, contrae nupcias de nuevo con
Katherine Woodcock, con la cual tiene una hija, pero Katherine y su hija mueren en
1658, el mismo año en que también muere Oliver Cromwell. En memoria de su esposa
Katherine, escribe el soneto «Methought I saw my late espousèd saint».6
Restauración
Milton dictando a sus hijas Paradise lost.
Con la muerte del Lord Protector Oliver Cromwell, la Commonwealth estaba condenada
a caer; Milton, sin embargo, continúa aferrándose a los principios republicanos y a
principios de 1659 pública A Treatise of Civil Power, tratado en que ataca la unión
de Iglesia y estado, Considerations touching the likeliest means to remove
hirelings, denunciando la corrupción en la Iglesia y una serie de propuestas
destinadas a mantener la supremacía del parlamento sobre el ejército: A Letter to a
Friend, Concerning the Ruptures of the Commonwealth (tras la disolución del Rump
Parliament), Proposals of certain expedients for the preventing of a civil war now
feared (cuando estaba a punto de restaurarse la monarquía Estuardo) y, finalmente,
Ready and Easy Way To Establish a Free Commonwealth, una fútil reprimenda a los
ingleses por flaquear en la causa de la libertad.
A causa de su trabajo como propagandista, Milton tiene que esconderse de los
monárquicos, por miedo a una posible represalia. En enero, tanto la Defensio pro
populo Anglicano como el Eikonoklastes fueron quemados públicamente. En octubre,
Milton es arrestado y metido en prisión, aunque más tarde fue liberado por orden
del parlamento gracias a la influencia de algunos amigos ahora poderosos como
Andrew Marvell.
En 1663, Milton se casa con Elizabeth Minshull, de 24 años, pese a la opinión
desfavorable de sus hijas y vuelve a trabajar como tutor de jóvenes pudientes.
Termina su obra épica El paraíso perdido. Por su ceguera, Milton componía los
versos en su cabeza por la noche y los dictaba por la mañana a sus asistentes. El
paraíso perdido se completó en la aldea de Chalfont St Giles cuando en 1665 se
salió de Londres para escapar de la gran peste de Londres7 y se publicó finalmente
en 1667, en diez libros, siendo ampliado en 1668 con material adicional. La obra
fue un éxito instantáneo. En 1670 publica History of Britain y en 1671 El paraíso
recobrado y Sansón agonista, en 1673 Of True Religion and Poems, &c. upon Several
Occasions. Y en el verano de 1674 aparece la segunda edición del El paraíso
perdido, esta vez en doce libros.
Milton murió de fallo renal en noviembre de 1674, y se encuentra enterrado en la
iglesia de St. Giles en Cripplegate; existe un monumento en su honor en el Rincón
de los Poetas de la Abadía de Westminster.
Véase también: Literatura de la Restauración inglesa
La personalidad de Milton
La reputación de Milton ha estado en constante cambio, tanto en vida de este como
después. De la lectura de sus escritos políticos no podemos discernir un carácter
amable, ya simplemente por la fuerza e intensidad de sus convicciones, y el destino
particular de éstos (la propaganda política), que por fuerza requiere de cierta
aspereza. Entre otras cosas ha sido acusado de ser políticamente oportunista, de
ser inmoral (por los tratados sobre el divorcio, y sus tres matrimonios—que
irónicamente, nunca acabaron en divorcio), y también de ser un clasicista arrogante
con demasiada estima de su propio valor como poeta, — algo que, quizá puede
legitimarse en declaraciones suyas de juventud, como la siguiente de la época de
Cambridge, en la que tras observar a sus compañeros tratar de representar una
comedia en el teatro de la facultad, comentó, más tarde: “Ellos se creían hombres
galantes, yo les creía idiotas”.8 Más recientemente también ha tenido fuertes
acusaciones de misoginia por parte del feminismo, tanto por los tratados sobre el
divorcio como por la descripción de la poco redimible Eva de El paraíso perdido.9
También se le ha acusado de no ocuparse de la educación de sus hijas como se ocupó
de la de sus sobrinos y otros jóvenes. Su relación con ellas era, al parecer,
bastante fría después de la muerte de su madre, especialmente cuando Milton decidió
casarse por tercera vez. Las pocas referencias existentes sobre la vida familiar de
Milton sugieren que este ignoró las necesidades emocionales y educativas de sus
hijas, las cuales, por su parte se sintieron explotadas por las necesidades de
Milton, especialmente cuando se quedó ciego; conocida es la anécdota que cuenta
cómo Milton enseñó a sus hijas a leer en alto el griego, pero sin enseñarlas a
entender el idioma, por lo que pasaban horas recitando algo que no entendían.10
Sus hijas Anne y Mary nunca hicieron las paces con su padre, pero Deborah —la más
joven y más parecida a su padre— sirvió como fuente para las primeras biografías
del poeta, y le describe como un hombre afable y excelente compañía. La rigidez y
austeridad de sus costumbres, parece, han sido fuertemente exageradas
posteriormente. Apreciaba pasear por los jardines, incluso después de quedar ciego,
y también el tabaco y el vino moderadamente.11
En cuanto a la opinión de los estudiosos de las épocas siguientes, cabe el ejemplo
de lo proclamado por G. K. Chesterton, el cual llama a un contraste entre Milton el
poeta y Milton el hombre: «me temo que el modo más corto y más satisfactorio de
decirlo es que, una vez todo ha sido dicho y hecho, (Milton) es un poeta que no
podemos dejar de apreciar y un hombre al que no podemos apreciar».12
El propio Milton es la fuente más empleada para buscar información sobre su
persona. Muy detallada es la información que se ofrece en la Defensio Secunda:
Admito que no soy alto, pero mi estatura se acerca más a la mediana que a la
pequeña... Tampoco soy especialmente débil... cuando mi edad y mi forma de vida lo
requirieron, no fui ignorante en el manejo de la espada, y practicaba en usarla
cada día... Ahora tengo el mismo espíritu, la misma fuerza, pero no los mismos
ojos. Y sin embargo, conservan todavía la apariencia de unos ojos sanos, y son tan
claros y vívidos, sin neblina alguna, como los ojos de aquellos que ven
perfectamente... en mi rostro, del que él [Moulin] dice “jamás haber visto rostro
con menos sangre”, todavía se percibe un color que es el exacto opuesto de lo
pálido y sin vida, por lo que, aunque tengo ya más de cuarenta años, apenas hay
alguien a quien no le parezca más joven en por lo menos diez años. Tampoco es
cierto que mi cuerpo o mi piel se hayan marchitado.13
John Milton, Defensio Secunda
Pensamiento político y filosófico
Il Penseroso, de Thomas Cole.
Las creencias idiosincrásicas de Milton tienen su base en gran parte en el mandato
puritano de la inviolabilidad de la conciencia.14 El pensamiento de Milton puede
estudiarse a través de dos fuentes, sus tratados, y sus poemas recogidos en Poems
of Mr. John Milton both in English and Latin. Excluyendo los tratados sobre el
divorcio, encontramos dos vertientes principales, por un lado la crítica al
episcopalismo de la iglesia anglicana, y por otro la defensa del republicanismo.
Milton culpa a la iglesia anglicana, y en concreto a los obispos de haber provocado
una guerra contra Escocia y de haber forzado a «ingleses libres, fieles y buenos
cristianos a abandonar su hogar, sus amistades y las cosas que les son afines para
buscar refugio en los salvajes desiertos de América». Por otro lado, la
controversia suscitada por sus tratados sobre el divorcio y posterior censura
provocaron que escribiera la Areopagítica, una llamada a la libertad de expresión
en la que Milton pide una mayor libertad constitucional, y que alberga una de sus
frases más célebres: «Pues los libros no son en absoluto cosas muertas, sino que
contienen un potencial de vida en ellos que los hace tan activos como el alma de la
cual provienen; no, preservan como en un tubo de ensayo los extractos más puros del
intelecto vivo que los engendró».15
En filosofía, Milton fue un proponente de Monismo, o materialismo animista, esto
es, la noción de que es una sola sustancia material, que es «animada, autoactiva, y
libre», la que compone todo lo existente en el universo, desde las piedras, los
árboles, los cuerpos y las almas a Dios y los ángeles.16 Milton intenta de esta
manera evitar el dualismo cuerpo-alma de Platón y de Descartes, así como el
determinismo mecánico de Hobbes. Esta teoría puede encontrarse principalmente en El
paraíso perdido, en la que Milton permite a los ángeles comer o tener relaciones
sexuales (8.622-29).
Quizá mucho más conocida sea su faceta de defensor del republicanismo, que puede
encontrarse en obras como El ejercicio de la magistratura y el reinado, Milton
afirma en este escrito que los reyes obtienen su poder del pueblo, y por lo tanto,
es el derecho de este el destituirlo, encarcelarlo, e incluso condenarlo a muerte.
En los siglos posteriores, comenzó a reconocerse a Milton como uno de los
precursores del liberalismo.17
Pensamiento religioso
El Arcángel Rafael con Adán y Eva. Grabado de William Blake.
La poesía y la prosa de Milton reflejan unas profundas convicciones religiosas, que
a menudo chocan o son una reacción contraria a aquellas de sus contemporáneos. Como
funcionario del gobierno de Cromwell y por su oficio de escritor no siempre podemos
distinguir sus opiniones reales de licencias poéticas o intereses políticos (como
ocasionar polémica). Milton era puritano.
A pesar de que podemos decir sin rodeos que Milton es claramente protestante,
también muestra conocimientos en otras teorías políticas que lo separan de los
cristianismos más ortodoxos; un ejemplo de esto puede ser el rechazo que profesa al
concepto de la Santísima Trinidad al considerar que el hijo era subordinado al
padre, una doctrina conocida como Arrianismo y que a su vez está muy relacionada
con el Socinianismo (la creencia de que Jesús no tiene naturaleza divina, que hoy
se puede encontrar en el Unitarismo). Otra de las opiniones «heréticas» de Milton,
ilustrada en El paraíso perdido, es la creencia que el alma muere con el cuerpo.18
Por otro lado, Milton abandonó su campaña de legitimación del divorcio después de
1645, aunque defendió la poligamia en De doctrina christiana, un tratado que no fue
publicado y que expone muchas ideas heréticas.19
Como muchos autores del Renacimiento antes que él, Milton integró la teología
cristiana con los modelos clásicos. En sus poemas tempranos, el poeta-narrador
muestra una tensión entre el vicio y la virtud, lo cual los relaciona fuertemente
con el protestantismo. En la mascarada Comus Milton emplea la ironía para elevar
las nociones de pureza y virtud sobre las convenciones cortesanas de fiesta y
superstición. En los poemas posteriores, estas cuestiones religiosas se hacen más
explícitas, así en On Reformation, Milton expresa su aversión hacia el catolicismo
y especialmente hacia la jerarquía eclesiástica.
La obra poética y dramática de Milton
Las primeras obras poéticas compuestas por Milton son L'Allegro e Il Penseroso
(1631), dos pastorales, que reflejan el disfrute de un día en el campo desde dos
puntos de vista distintos: L'Allegro (El alegre) invoca la alegría de la diversión
más pura, mientras Il Penseroso (El pensativo), refleja una diversión más
melancólica, enfocada a la contemplación interior. Esta representación de opuestos
sería luego retomada por poetas como William Blake, en obras como Canciones de
inocencia y de experiencia, o El matrimonio del cielo y el infierno y fue
inspiración para L'allegro, il penseroso ed il moderato, oda pastoral de Georg
Friedrich Händel con letra de Charles Jennens.
El nombre Lycidas, (el del protagonista del poema del mismo nombre), es típico de
los pastores dóricos, por lo que Milton lo consideró apropiado para su elegía
pastoral. En ella rinde homenaje a su amigo Edward King, que había muerto ahogado
cuando el barco en el que viajaba se hundió cerca de la costa irlandesa. En este
poema un pastor llora la muerte de otro pastor que ha muerto ahogado. Juega Milton
aquí con la metáfora del pastor-poeta de las pastorales (pues King escribía también
poesía) y la del pastor de almas, pues la muerte de un buen pastor causa una gran
pérdida para el rebaño.
Milton escribió también una mascarada, Comus en la que hace honor a la castidad. En
esta obra una joven es raptada y tentada por Comus, una versión parodiada del dios
festivo griego del mismo nombre, pero la joven resiste a las proposiciones del
dios, y finalmente es rescatada por sus hermanos. La obra fue representada en honor
a John Egerton, como celebración tras haber sido este proclamado Lord President de
Gales.
Artículo principal: El paraíso perdido
El paraíso perdido recupera los temas de la caída de Lucifer y de la desobediencia
del hombre, y el posterior exilio de ambos (del Cielo para el primero o del paraíso
para los segundos), creando un equilibrio entre ambas, así como una serie de
contrastes. Se trata de un poema épico en el que Milton trata de «justificar las
acciones de Dios ante los hombres» y de revelar el mensaje esperanzador que trae el
hijo de Dios tras la pérdida del paraíso. Tras la publicación de esta obra, Milton
se dedicó a escribir El paraíso recobrado y Sansón agonista. A pesar de que el
Paraíso recobrado es una secuela de la anterior, tiene más similitudes con Sansón
agonista, pues ambas tienen un carácter menos épico y fueron publicadas en un mismo
tomo en 1671. El paraíso recobrado trata el tema de la tentación de Cristo en el
desierto, siguiendo el evangelio de San Lucas; mientras que en la tragedia Sansón
agonista trata la angustia de Sansón tras haber sido condenado y haber quedado
ciego por haber roto su promesa a Dios (al revelar el origen de su fuerza), y haber
sido traicionado por Dalila:
¡Oh, oscuro, oscuro, oscuro al mediodía, / total eclipse, oscuro sin remedio /
sin esperar el día! / ¡Oh, primitivo rayo, gran palabra, / «Sea la luz», y fue la
luz el todo; / ¿por qué me niegas tu primer decreto? / Negro es para mí el Sol, /
silente cual la Luna / cuando deja la noche / en su caverna interlunar oculta. / La
luz es tan precisa a nuestra vida / que casi llega a ser la vida misma / puesto que
es luz el alma / y ella está en todas partes. ¿Por qué, entonces, / la vista fue
encerrada en esa esfera / tierna del ojo, fácil de apagarse, / y no fue difundida
como el tacto / para poder mirar por cada poro? / No hubiera sido entonces
desterrado / en plena luz a tierra de tinieblas, / vida muerta, muerte que, aunque
vida, / yace enterrada (John Milton, Sansón agonista, I, 80-101.)
Obras en prosa
Los escritos en prosa de Milton pueden dividirse en tres temáticas principales: los
tratados sobre el divorcio, los escritos antiespiscopales y las defensas de la
república.
Los tratados sobre el divorcio son cuatro, La doctrina y disciplina del divorcio,
El juicio de Martin Bucer, Tetrachordon, y Colasterion, todos escritos entre 1643-
45. En ellos Milton argumenta a favor de legitimar el divorcio en caso de
incompatibilidad de personalidades. En La doctrina y disciplina del divorcio,
Milton argumenta que Cristo no condenaba el divorcio, pues en Mateo:19 se está
dirigiendo a un grupo concreto de fariseos, no a todos los discípulos. El juicio de
Martin Bucer es principalmente una traducción de De Regno Christi, del reformista
protestante Martin Bucer. Tetrachordon, y Colasterion fueron publicados a la vez.
El segundo es una defensa de La doctrina y disciplina del divorcio, que había sido
atacada en un panfleto anónimo. El tetrachordon (cuatro lazos) es un intento de
unificar las posturas sobre el divorcio que aparecen en los cuatro evangelios, lo
que hace de la obra una densa exégesis bíblica.
Estos tratados fueron muy controvertidos, y fueron duramente criticados en el
parlamento, pues sus detractores querían censurarlos. El parlamento de Inglaterra
aprobó una ley que permitía censurar los textos antes de publicarlos, la Licensing
Order de 1643. Milton se opuso a ello publicando, en 1644, Areopagítica, abogando
por la libertad de prensa. Tomó el nombre de uno de los discursos de Isócrates con
el que el orador griego perseguía restaurar el consejo del Areópago (este es un
monte ateniense sobre el que se celebraban juicios, tanto reales como mitológicos).
Ese mismo año publicó Sobre la educación, obra en la que defiende una reforma en la
educación que haga a esta cubrir dos aspectos: educar al hombre para desenvolverse
en la vida pública y privada, y enseñarle a “reparar los males de nuestros primeros
padres mediante el conocimiento de Dios, y, por ese conocimiento, amar a Dios,
tratar de ser como Él, porque así estaremos más cerca de poseer un alma
verdaderamente virtuosa.”
Uno de los mayores detractores de Milton fue William Laud, Arzobispo de Canterbury.
Dado que Milton estaba a favor de la reforma, que abolía la jerarquía eclesiástica,
como puede apreciarse en sus escritos antiepiscopales, para Laud era una amenaza.
On reformation es uno de los primeros ejemplos de las opiniones de Milton en esta
área. La obra emplea un lenguaje lleno de latinismos, y recursos retóricos; opina
Milton que la jerarquía eclesiástica es una corrupción de las prácticas
igualitarias de la iglesia primitiva, que esto va en contra de las escrituras, y es
además incompatible con la libertad civil. En On Prelatical Episcopacy, Milton
retoma los mismos argumentos, refutando además los propuestos por los obispos Hall
y Usher. Ese mismo año publicó The Reason of Church Government, que fue contestado
por Hall con Defence of the Remonstrance, que a su vez Milton respondió con
Animadversions. Este último se presenta como un diálogo y posee un carácter más
satírico que ninguno de los anteriores. A principios de 1642 apareció una respuesta
anónima a Animadversions: se trataba de A Modest Confutation of a Slanderous and
Scurrilous Libel, en la que se instaba a no dejar impune el atrevimiento de Milton,
pues merecía ser «lapidado hasta la muerte». Respondió a este abuso parcialmente en
Apology for Smectymnuus, tratado en el que defiende al grupo presbiteriano al que
pertenecía Thomas Young. A principios de 1642, la jerarquía eclesiástica inglesa
fue abolida por el parlamento.20
Milton escribió además dos obras defendiendo el regicidio de Carlos I:
Eikonoklastes y El oficio de la magistratura y el reinado en las que defiende el
derecho de los súbditos a condenar a muerte a un monarca al que consideran
culpable. Este texto está muy ligado al origen de la Commonwealth, pues ilustra
como las personas se unen para formar un gobierno, para el que eligen a un líder.
Explica Milton cuales deben ser las obligaciones de este líder, contrastando éstas
con los abusos de un tirano. Después de estos dos tratados, Milton comenzó a
trabajar como propagandista para la república. (Véase Ministro de lenguas
extranjeras).
Influencias en la obra de Milton
Los años invertidos en el estudio de la literatura de varios países y la amplitud
de los conocimientos alcanzados por Milton hacen que los intentos de trazar los
textos y escritores que le influyeron se desvirtúen centrándose en uno u otro
aspecto. Es evidente que Milton conocía bien la Biblia, y especialmente los libros
del Génesis, Job y los Salmos. Por su educación clásica conocía también las obras
de Homero, Virgilio, y Marco Anneo Lucano, como puede entenderse de la producción
de una épica moderna como es El paraíso perdido. Por otro lado, aunque su obra
refleja más bien estos conocimientos clásicos, también podemos encontrar alusiones
a otros autores más contemporáneos, como Giovanni Andreini, Phineas Fletcher,
Thomas Heywood, George Sandys, Edmund Spenser, Philip Sidney, John Donne, o William
Shakespeare.
Sin embargo, a pesar de todas las posibles influencias, cabe citar a Samuel Johnson
cuando dice:21
El mayor elogio al genio es la invención original. No se pude decir que Milton
inventara la estructura de un poema épico, y por lo tanto debe reverenciar ese
vigor y amplitud de mente a la que todas las generaciones están endeudadas en el
arte de la narración poética, en la textura de la trama, en la variación de los
incidentes, la interposición del diálogo, y todas las estratagemas que nos
sorprenden y que encadenan nuestra atención. Pero de todos los que han tomado
prestado de Homero, Milton es, quizás, el menos endeudado. Era de forma natural un
pensador independiente, confiado de sus propias habilidades y desdeñoso de toda
ayuda y entorpecimiento; no rechazaba admitir los pensamientos e imágenes de sus
predecesores, pero tampoco los buscaba. De sus contemporáneos ni pidió ni recibió
aprobación: no hay en sus escritos nada que pueda alimentar el orgullo de otros
escritores buscando su favor, ni intercambios de alabanzas ni peticiones de apoyo.
Samuel Johnson, de Lives of the English Poets, Oxford: Clarendon Press, 1905
La influencia de Milton en la literatura posterior
Las obras de Milton, y particularmente El paraíso perdido tuvieron gran repercusión
en la literatura de los siglos posteriores, lo que instantáneamente lo incluyó
entre los grandes clásicos de la literatura inglesa, junto con Shakespeare. Las
primeras notas de su influencia pueden verse en obras como el poema épico de Lucy
Hutchinson Order and Disorder (1679), o la ópera de John Dryden The State of
Innocence and the Fall of Man: an Opera (1677).
En 1787, Mary Wollstonecraft se queja de oír constantemente hablar de lo sublime de
Milton «I'm sick of hearing of the sublimity of Milton», lo que nos puede dar una
idea de lo extendido que estaba ya su reconocimiento como uno de los clásicos en el
siglo XVIII. Según R.D. Havens, El paraíso perdido, El progreso del peregrino y la
Biblia fueron los libros más leídos durante ese siglo. Extractos de El paraíso
perdido fueron utilizados en panfletos y discusiones políticas para ilustrar puntos
de vista a veces contradictorios. Por otro lado, con la naciente industrialización,
las imágenes miltónicas del cielo y el infierno comenzaron a emplearse
crecientemente como metáforas del «paraíso» rural frente al «infierno» de las
ciudades. Milton era el tema favorito de discusión en los salones ingleses de los
siglos XVIII y XIX. También se atribuye a la amplia recepción de la obra de Milton
la gradual aceptación del verso blanco.
La tentación y caída de Eva de William Blake.
El estilo de Milton fue ampliamente imitado, especialmente en el Romanticismo, con
mejores o peores resultados, mientras otros poetas le rendían tributo mediante
alusiones. William Blake ilustra El paraíso perdido, y compone The Marriage of
Heaven and Hell, que está fuertemente inspirado en el anterior. La obra de Mary
Shelley, Frankenstein, tiene también fuertes influencias miltónicas. William
Wordsworth, en el tercer libro de The Prelude nos cuenta las vivencias de un
compañero de Cambridge que habita la misma habitación que en su día ocupó Milton.
En esta obra Wordsworth quiere marcar su propia falta e mérito, lo indigno de su
posición como heredero de Milton. Si bien esto no deja de ser una tendencia
compartida también con sus contemporáneos, la fuerza de los elogios de escritores
como Pope, que mantenía siempre una imagen suya, de Dryden y de Shakespeare en su
lugar de trabajo, o Cowper que cuenta como una vez soñó con Milton, sintiéndose
hacia él como un hijo hacia un padre afectuoso, han llevado a críticos como Harold
Bloom, en The Anxiety of Influence, a pensar que la influencia de Milton puede
verse como la de un padre que domina a sus herederos poéticos mediante el exceso de
su influencia y de la dependencia de los otros.22 Esto parece corroborarse si
analizamos el Hyperion de Keats; después de escribir On Seeing a Lock of Milton's
Hair, Keats pasó por un proceso de creatividad durante el cual se dedicó a escribir
Hyperión, a imitación de sus precursores; sin embargo, no pudo finalizarlo, en sus
propias palabras por «el poder opresivo de la influencia miltónica».
También en esta época se publicaron varias biografías de Milton, que en cierta
manera contribuyeron a crear esta «deificación» de su persona poética, siendo la
más destacable la Vida de Milton de Samuel Johnson. En 1747 Milton fue acusado por
varios artículos de William Lauder de plagiar los contenidos de El paraíso perdido
de Adamus Exul (1601) de Hugo Grotius, del Sarcotis (1654) de Jacob Masen
(Masenius, 1606-1681), y de las Poemata Sacra (1633) de Andrew Ramsay (1574-1659).
La lista de Lauder continuó extendiéndose hasta incluir casi una centena de
posibles plagios. Sin embargo se demostró que toda la investigación había sido un
fraude que Lauder pretendía demostrar insertando en sus citas fragmentos de una
traducción al latín de El paraíso perdido.
La era victoriana muestra una continuación a la anterior en la influencia de
Milton. George Eliot23 y Thomas Hardy en particular muestran su inspiración en la
poesía y la biografía de Milton. Por el contrario, y quizá por las razones
expuestas anteriormente sobre la opresión de esta influencia, a principios del
siglo XX aparecieron nuevas críticas a la obra de Milton; Ezra Pound y
especialmente T.S. Eliot fueron especialmente críticos con Milton. En 1941, C.S.
Lewis publicó A Preface to Paradise Lost, con lo que trata de recuperar la
deslustrada imagen de Milton. Responde especialmente en esta obra a las críticas
vertidas por T.S. Eliot el cual creía que, aun siendo Milton un gran poeta, había
causado una mala influencia. La poesía de Milton, dice Eliot, «puede solo ser una
influencia negativa para cualquier poeta», «una influencia contra la que todavía
tenemos que luchar». Más recientemente, el interés por El paraíso perdido ha
recobrado fuerza tras la publicación de La materia oscura, de Philip Pullman, que
está fuertemente basada en esta obra.
Los escritos políticos de Milton, como la Areopagitica fueron consultados durante
la redacción de la Constitución de los Estados Unidos de América, y una cita de
este mismo libro: «A good book is the precious lifeblood of a master spirit,
embalmed and treasured up on purpose to a life beyond life» («Un buen libro es la
preciada sangre que palpita de un espíritu maestro, embalsamada y cuidada a
propósito para tener una vida más allá de la vida») puede verse en muchas
bibliotecas públicas anglosajonas, por ejemplo, en la Biblioteca Pública de Nueva
York.
Por otra parte, la conveniencia de traducir o no el Paraíso perdido generó un
importante debate en la Ilustración en lengua alemana. Así, mientras los ilustrados
más estrictos, como Johann Christoph Gottsched, se oponían a ello, por tratarse de
un texto lleno de elementos sobrenaturales y fantasiosos, los ilustrados suizos
Johann Jakob Bodmer y Johann Jakob Breitinger van a abogar por su traducción,
admirando la fuerza del texto.