Daniel es el libro más corto de lo profetas mayores.
En el se registran eventos históricos sueños y
visiones, verdades eternas tan importantes para nosotros como lo fueron para quienes vivieron en su
tiempo, y por lo tanto la deberíamos considerar seriamente. Un pensamiento inspirado dice:
"A medida que nos acercamos al término de la historia de este mundo, las profecías registradas por
Daniel exigen nuestra atención especial, puesto que se relacionan con el tiempo mismo en que
estamos viviendo"
El estudio del mismo libro dice esta escritora afectara nuestra vida espiritual teniendo una percepción
más amplia y profunda de las verdades eternas; la vislumbre de los portales eternos impresionara
nuestra mente y corazón y desarrollara en nosotros un carácter que tendrán los ciudadanos de ese
nuevo reino.
El Dr. Gerhard Pfandl comenta:
“El libro de Daniel pertenece a lo que los estudiosos llaman literatura apocalíptica. El término
apocalíptico viene del griego apokálupsis, que significa "develado" o "revelación". Los libros bíblicos
apocalípticos de Daniel y Apocalipsis describen, mediante visiones simbólicas, el curso de la raza
humana y el advenimiento final del reino de Dios.” El punto sobresaliente en cada narrativa es la
exaltación de los adoradores del Dios verdadero y el establecimiento del reino de Dios al término de
cada visión.
Algunos afirman que este libro fue escrito o copilado posterior al cumplimiento de los hechos, y de esta
manera trata de oscurecer el mensaje del libro, Sin embargo, existen evidencias tanto escriturales como
históricas que nos permiten ver la autenticidad del libro.
Dentro de ellas tenemos:
1. La información cronológica del libro mismo (Dan. 1:1, 21; 2:1; 7:1; 8:1; 9:1, 2; 10:1). Exactitud de
los datos cronológico, solo una persona que vivió en el siglo VI podría contar la historia con una
segura precisión. Algunos detalles históricos registrados en el libro muestran que el autor tenía
un conocimiento de primera mano de los eventos históricos que registraba.
2. Las afirmaciones del libro mismo (Daniel 7:1, 2, 15; 8:1; 9:1; 10:2; 12:4, 5) El autor habla en
primera persona.
3. El testimonio de Josefo, un historiador judío que murió alrededor del año 100 d.C., apoyan esta
posición.
4. Los fragmentos del libro de Daniel entre los manuscritos del Mar Muerto.
5. La inclusión de Daniel en el canon hebreo de las Escrituras.
6. La traducción Septuaginta de Daniel muestra que el libro ya era viejo en el siglo II antes de Cristo,
ya que varias palabras parecen haber presentado dificultades a los traductores.
7. El tema parece haber sido resuelto por Jesús, quien se refirió al libro de Daniel como una
composición del autor del mismo nombre (Mat. 24:15).
La Imagen de Daniel 2
1. "Tú eres aquella cabeza de oro" (versículo 38). Nabucodonosor representaba al Imperio
Babilónico. El libro de Daniel usa los términos reyes y reinos como intercambiables. En los días
de Nabucodonosor, Babilonia era sin duda la ciudad más grande y rica de toda la tierra. Por eso
la Escritura la llama "la ciudad codiciosa de oro" (Isaías 14:4; ver también Jeremías 51:7;
Apocalipsis 18:16)
Babilonia, construida por Nemrod (Génesis 10:10), tuvo tres períodos de gloria:
a. Bajo Sargón I (2300 a.C.), cuando se convirtió en el primer imperio mundial de la
historia.
b. Bajo Hamurabi (1729-1686 a.C.), famoso por el Codex Hammurabi
c. Bajo Nabopolasar (626-605 a.C.) y su hijo Nabucodonosor (605-562 a.C.) quien
hizo de Babilonia una de las ciudades más grandiosas del mundo antiguo. De
acuerdo con Heródoto, los constructores de Babilonia usaron oro en abundancia
para ornamentar la ciudad. "En el templo de Babilonia hay un segundo altar más
bajo, en el que una gran figura de Bel hecha de oro se sienta en un trono
dorado, sobre una base de oro y con una mesa de oro a su lado. Se decía entre
los caldeos que para hacer todo esto se utilizaron más de 22 toneladas de oro...
En el tiempo de Ciro también había en este edificio sagrado una estatua de oro
sólido de un hombre de unos quince pies de alto —Esto según el testimonio de
los caldeos, ya que yo nunca la vi".