INCA ROCA
Inca Roca fue el sexto gobernante del Curacazgo del Cuzco y el primer inca de la dinastía
Hanan Qusqu. Llegó al poder mediante un golpe de estado contra el Inca Cápac Yupanqui,
restaurando de esta manera la diarquía que consistía en dar el gobierno a la dinastía
Hanan Qusqu y el sacerdocio a la dinastía Hurin Qusqu.
Logró reafirmar su posición entre las diferentes tribus confederadas, lo cual comportó
una importante concentración de poder en sus manos, que le permitió emprender una
serie de reformas internas a nivel tanto político como religioso.
Hizo mejoras en la llacta del Cuzco, disponiendo la canalización del río Huatanay y
la apertura de canales para el abastecimiento de los cuatro barrios que
componían la ciudad. También se preocupó de que los jóvenes de la elite se
instruyeran en el arte de la guerra, el manejo de los quipus (sistema de
contabilidad a base de nudos y cuerdas de colores) y el conocimiento de su
historia.
Inca Roca murió muy anciano y a sus exequias acudieron los señores de los reinos
de Contisuyo, de Urcos, de Ayarmaca, muchas mujeres que en vida le amaron y
sirvieron se ahorcaron con sus cabellos para acompañarle en la otra vida. Su
descendencia fue agrupada en la panaca denominada Vicaquirao.
Su nombre significa supremo “soberano valeroso”. Durante su reinado, el
dominio de los incas se extendió más allá del valle de Cuzco. Logró
reafirmar su posición entre las diferentes tribus confederadas, lo cual
comportó una importante concentración de poder en sus manos, que le
permitió emprender una serie de reformas internas a nivel tanto político
como religioso.
La expansión territorial comportó numerosas dificultades, ya que el
poderío de los incas aún no se había desarrollado hasta los extremos
que alcanzó en los siglos venideros. Así, Inca Roca se vio obligado a
establecer acuerdos con otros pueblos, como los ayarmaka, a los que
tuvo incluso que dejar a su hijo Yahuar Huacac en custodia, a causa de
un conflicto matrimonial. A su muerte dejó el trono a Yahuar Huacac,
quien se convirtió en el séptimo emperador inca.
YAHUAR HUACA
Yáhuar Huácac, Yawar Waqaq o Yahuar Huaca12 (en quechua, el que llora sangre), de
nacimiento Tito Cusi Hualpa, fue el séptimo gobernante del Curacazgo del Cuzco y
segundo registrado en llevar el título de Sapa Inca.
Fue secuestrado por los ayamarcas cuando era niño. Durante su cautiverio, el gobernante
ayamarco ordenó su ejecución. Pero el gobernador ayamarco se compadeció de él. Un
año más tarde fue liberado y gobernó por poco tiempo.}
Reprimió las rebeliones curacas de Muyna y Pinahua, ganando después ciertas
tierras a los Condesuyos. Durante su breve reinado Yáhuar Huácac envió
algunas expediciones al mando de su hermano Vicaquirao que logró anexar
algunos pueblos de los vichos y cuntis.
WIRACOCHA
Mejoró la agricultura inca. Amplió las arboledas. Venció a los señoríos de Yucay y
Calca. Construyó templos.
Hatun Tópac, después llamado Huiracocha Inca (quechua: Wiraqucha Inka, 'el inca de
Huiracocha'), fue el octavo gobernante del Curacazgo del Cuzco. Tomó el nombre de
Huiracocha Inca porque aseguró haber tenido un sueño divino con el dios Huiracocha.
Durante su gobierno, conquistó algunos señoríos, hizo algunas obras en la capital (Cuzco)
y en las pocas provincias que había. Aceptó la rendición y entrega del Cuzco ante una
embajada chanca y escapó con sus hijos preferidos, esposas y sirvientes.
Huiracocha, según la historia oficial del Tahuantinsuyo fue el octavo soberano
inca. Sobrino de Yahuar Huaca, pertenecía al sector de los Hanan. Su nombre
original era Hatun Tupac y tenía muy corta edad cuando el reino del Cuzco fue
invadido por los cuntis y su tío asesinado. Pasados esos días aciagos se juntaron
los principales sobrevivientes y luego de un acalorado debate resolvieron
designar a Hatun Tupac como sucesor del difunto soberano. Sometido al ritual
previo a la entronización, que consistía en la abstinencia de sexo, sal y ají, tomó
posesión de su cargo con el nombre de Huiracocha, debido a que desde muy
joven había soñado con el dios de ese nombre y lo había adoptado como su
protector. Tiempo después se desposó con Mama Rumo, hija del señor de
Anta, mujer que por su carácter débil no podía influenciar en su marido y
tuvo por hijos a Capac Yupanqui y a Cusi Yupanqui (Pachacutec). Entre sus
concubinas destaco Curi Chulpi, que procedia del ayllu Ayavilla (Sahuasera); en ella
procreó a su hijo Urco, por el cual Huiracocha sintió un gran afecto, a diferencia
del trato que dio a las hijas que tuvo con su mujer principal.
Murió en el olvido, muy canoso (cosa poco común en los hombres de etnia andina) y
sofocado por la magnificencia de quién jamás nombró como sucesor: Pachacútec.