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Introducción al Derecho Civil y su Estructura

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TEMA 1

EL DERECHO CIVIL: DELIMITACIÓN, FORMACIÓN Y


CONTENIDO
A. Concepto de Derecho y Derecho Civil

El Derecho civil es la rama del Derecho privado que regula las relaciones personales y
patrimoniales entre personas, tanto físicas como jurídicas, en su esfera privada, sobre
la base de la atribución de la capacidad jurídica (o personalidad) y capacidad de obrar.
Por tanto, podemos decir, que el Derecho Civil es la rama del Derecho Privado, que
regula las relaciones personales y patrimoniales. Regula, en esencia, las relaciones más
generales y cotidianas de la vida de las personas, considerando a las personas en sí
mismas como sujetos de derecho.

B. Caracteres del Derecho Civil

Derecho civil como Derecho privado y común


 El Derecho civil ha sido considerado desde la época del Derecho romano el
conjunto de normas de Derecho privado que regula las relaciones entre las
personas. Se opone al Derecho público, el cual regula las relaciones de las
personas con los poderes del Estado y de los poderes públicos entre sí.
En el seno del Derecho romano se fueron configurando una serie de
instituciones que conformaron el ius civile (Derecho de los ciudadanos romanos
o cives). En este a diferencia del actual, no toda persona tenia personalidad o
aptitud para ser titular de derechos, puesto que algunas personas eran
consideradas “esclavos”, los cuales eran objeto de tráfico patrimonial.
Estas instituciones se recogieron en el denominado Corpus Iuris Civile, el cual
contenía normas de Derecho público y privado. Sin embargo, el Derecho público
cayó en desuso, por lo que el Derecho civil quedo reducido a Derecho privado.
 El Derecho civil es un Derecho común, ya que sus normas se aplican a todas las
materias de Derecho privado que no tengan una regulación especial de carácter
legal. Dicha regulación especial surge de la especialización de ramas que se
separaron del Derecho civil (por ejemplo, Derecho mercantil o Derecho laboral),
las cuales tenían un carácter supletorio.

1
C. Contenido del Derecho Civil
Comprende las siguientes materias:

a) El Derecho de la Persona, tanto de las personas físicas, como de las personas


jurídicas.
Respecto de las personas físicas, comprende el inicio y fin de la personalidad, la
capacidad de obrar de las personas y los elementos que determinan las
condiciones de cada individuo en su relación jurídica con los demás (estado civil,
domicilio, ausencia, nacionalidad y vecindad civil; y los derechos de la
personalidad).

En cuanto a las personas jurídicas, se regulan los requisitos de adquisición y


pérdida de personalidad de corporaciones, asociaciones y fundaciones.

b) El Derecho de las obligaciones y contratos, que se divide en:

i. La teoría general de la obligación, que comprende los aspectos básicos de


toda relación obligatoria entre la parte acreedora y la parte deudora.
ii. La teoría general del contrato, en la que el acreedor y el deudor se obligan
a entregar una cosa o prestarse algún servicio a cambio de precio.
iii. El estudio de los contratos en particular, las cuales tienen una regulación
propia.
iv. El estudio de la responsabilidad civil, mediante el Derecho de Daños.

c) Los Derechos reales, que comprenden las relaciones jurídicas de los individuos
con los objetos o cosas, como: propiedad, modos de adquirirla, posesión y el
resto de derecho reales (usufructo, uso, servidumbres); además de los derechos
de adquisición preferente (retracto, tanteo), las llamadas garantías reales
(hipoteca) y las propiedades especiales.

d) El Derecho de familia, que regula las consecuencias jurídicas de las relaciones de


familia provenientes del matrimonio y del parentesco.

e) El Derecho de sucesiones, regula las consecuencias jurídicas del fallecimiento de


una persona física respecto de la transmisión de sus bienes y derechos a terceros.
Hay dos partes:

- La sucesión testada, hay testamento y se rige por lo que dice el fallecido.


- La sucesión intestada, no hay testamento y lo que sucede con el patrimonio
lo decide la ley.

Por último, el Derecho Civil también incluye normas genéricas, como las relativas
a las fuentes del derecho o a la aplicación e interpretación de las normas jurídicas,
y normas de Derecho internacional privado.

2
D. La codificación del Derecho Civil
La codificación constituye un fenómeno que no sólo se refiere al Derecho Civil, sino
que abarca otros sectores normativos.
La codificación pretende reaccionar contra la situación legal anterior, propia del
Antiguo Régimen y de sus fuentes de producción normativa, en la que no existía
unidad ni claridad en las reglas jurídicas.
Además, es una técnica de producción legislativa que pretende agrupar en un único
cuerpo legal las normas que rigen una determinada materia, sometiéndola a unos
principios de ordenación sistemática, claridad, generalidad y coherencia.
La codificación además pretende consagrar los principios ideológicos de la burguesía
que aparece en el siglo XIX como la nueva clase dominante.
El derecho civil fue una de las primeras materias en ser codificadas, la mayoría
inspiradas en el Código civil francés promulgado por Napoleón en 1804.
En una primera época se persigue la formulación de un Código único que rigiera en
todo el territorio. Son las Cortes de Cádiz, en 1811, las que aprobaron una proposición
para que en la Constitución de 1812 se recogiera esta aspiración codificadora.
Las turbulencias políticas de la época impidieron que la aspiración codificadora tuviera
grandes resultados hasta la época moderna, en que se creó una Comisión General de
Códigos, que terminó en 1846 el proyecto más importante de los que han precedido al
Código Civil actual.
En 1851 se remite al Gobierno dicho proyecto codificador realizado principalmente
por Florencio García Goyena, con un afán unificador, decididamente liberal,
moderadamente progresista y claramente afrancesado. Sin embargo, no prosperó por
la oposición de la Iglesia Católica y los territorios forales.
El fracaso del proyecto hizo que se optara por la publicación de leyes especiales, como:
 La Ley Hipotecaria de 1861
 La Ley del Notariado de 1862
 La Ley del Matrimonio Civil de 1870
 La Ley del Registro Civil de 1870
 La Ley de Aguas de 1879
En 1880 se incorporan a la Comisión General de Códigos representantes de regiones
con Derecho civil propio y previsión de redacción de Memorias de Derecho foral, para
soslayar el obstáculo de la llamada “cuestión foral”.
En 1881 se da un Proyecto de Ley de Bases de Alonso Martínez (que fue rechazado por
las Cortes). Se acude a dicho procedimiento de ley de bases para facilitar su
aprobación, evitando la discusión en las Cortes de cada precepto.
En 1882 se lanza un anteproyecto del Código Civil de Alonso Martínez, y en 1885
aparece el Proyecto de Ley de Bases de Silvela que no llega a completarse el trámite
parlamentario. Sin embargo, gracias a dicho proyecto el 11 de mayo de 1888 se
aprueba la Ley de Bases de Alonso Martínez basado en el proyecto de Silvela.

3
En ese mismo año, La Comisión General de Códigos envía a la “Gaceta de Madrid” el
texto del Código Civil (8 de octubre). Se procede a la discusión en las Cortes acerca de
la adecuación del texto del Código Civil a las bases aprobadas, y en 1889 se da la
prórroga del momento de entrada en vigor mediante el Real Decreto de 11 de febrero.
Finalmente dada la discusión en las Cortes ya mencionada, se da la Ley de 26 de mayo
que ordena hacer y publicar una edición reformada del Código Civil y mediante el Real
Decreto de 24 de julio, se dispone a la publicación definitiva del Código Civil.

E. Estructura y contenido del Código Civil


El Derecho Civil no puede identificarse con el contenido del Código Civil. En este, se
recogen aspectos que son aplicables a todo el ordenamiento, como la noción de fraude
de ley o abuso del derecho. Existe un Derecho Civil fuera del Código Civil, donde la
descodificación del Derecho Privado ha supuesto la proliferación de leyes especiales,
por ejemplo, la Ley de Arrendamientos Urbanos o Ley Hipotecaria.
El Código Civil se estructura en:
 Título Preliminar
 Libro I: Regula los elementos jurídicamente relevantes de la condición de la
persona (nacimiento, matrimonio, filiación, patria potestad…).
 Libro II: De la propiedad. La posesión y otros derechos reales limitados (derecho
de cosas).
 Libro III: De las diferentes formas de adquirir la propiedad (la sucesión mortis
causa…).
 Libro IV: Obligaciones i contratos.

EL DERECHO CIVIL ESTATAL Y LOS DERECHOS CIVILES


AUTONÓMICOS

A. Compilaciones y Código Civil

 Concepto de derecho foral: por derecho foral o especial, se entiende el conjunto


de ordenamientos jurídicos de Derecho Privado que se aplican en algunas
Comunidades Autónomas, coexistiendo con el Código Civil nacional. El derecho
foral tiene su justificación en el Derecho Civil propio que se tuvo en algunos
territorios (Corona de Aragón: el catalán, el balear, el valenciano y el aragonés;
junto con Navarra, País Vasco y Galicia) antes del triunfo de las Revoluciones
burguesas o liberales.
 Concepto de derecho autonómico: el derecho autonómico aparece tras la CE, y se
entiende por un conjunto de Leyes y disposiciones que inciden sobre diversas
materias propias del derecho civil, que tienen su base en el desarrollo de
competencias concretas que le concede la CE y que la Comunidad Autónoma ha
asumido y desarrollado normas sobre esas competencias. La diferencia entre el

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Derecho civil foral y el autonómico estriba en que sobre el Derecho foral sólo
tienen competencias algunas Comunidades Autónomas, mientras que sobre el
Derecho civil autonómico pueden tener competencias todas, tanto si tienen
derecho foral como si no. Ej. Comunidad Valenciana, junto con el derecho foral en
materia de arrendamientos, tenemos leyes que inciden en el Ámbito civil y no son
forales, como la Ley de Fundaciones, la Ley de mediación familiar, etc.

El Derecho foral o especial es el conjunto de ordenamientos jurídicos de Derecho


privado que se aplican en algunas Comunidades Autónomas, coexistiendo con el
Código Civil nacional. Tiene su origen en el Derecho civil propio que se tuvo en los
territorios de la Corona de Aragón, como el catalán, el balear, el valenciano y el
aragonés, junto con Navarra, País Vasco y Galicia; antes del triunfo de las revoluciones
burguesas y liberales.
En materia jurídica, el movimiento liberal del siglo XIX buscaba la unificación de todo el
Derecho nacional. Así, la Constitución de 1812 estableció que el CC será el mismo para
toda la Monarquía. Con esto, se quería terminar con los Derechos civiles forales, pero
a mediados del S. XIX las posiciones foralistas habían ganado poder y se opusieron
porque querían mantener su propia legislación foral.
El movimiento codificador se volvió a retomar, de forma que la Ley de bases de 11 de
mayo de 1888 aceptó la forma de Código para el Derecho civil común, y la de
“apéndices” para las legislaciones forales. Ahora bien, solo se redactó un apéndice del
Derecho foral de Aragón, por lo que debe considerarse fallido.
Con el sistema de compilaciones el Derecho Foral comenzó a ser más accesible, que
llevó a cabo una modernización y actualización de las normas forales:
o Vizcaya y Álava (1959)
o Cataluña (1960)
o Baleares (1961)
o Galicia (1963)
o Aragón (1967)
o Navarra (1973)
*No existe una compilación de derecho civil valenciano.
Las primeras Compilaciones tenían un contenido fragmentario, mientras que las más
tardías configuraban verdaderos sistemas jurídicos.
El art. 13 CC:
1. Las disposiciones de este Título Preliminar, en cuanto determinan los efectos de las
leyes y las reglas generales para su aplicación, así como las del Título IV del Libro I, con
excepción de las normas de este último relativas al régimen económico matrimonial,
tendrán aplicación general y directa en toda España. 2. En lo demás, y con pleno
respeto a los derechos especiales o forales de las provincias o territorios en que están
vigentes, regirá el Código Civil como derecho supletorio, en defecto del que lo sea en
cada una de aquéllas según sus normas especiales.
*(Redacción de 1974, una vez concluido el proceso compilador).

5
B. Constitución de 1978: arts. 148 y 149

La Constitución de 1978 atribuye a las Comunidades Autónomas competencia para


legislar sobre determinadas materias, pero reserva algunas al Estado
Según el art. 149.1.8ª CE, podemos tratar varios aspectos:
a) La legislación civil es competencia exclusiva del Estado.
b) Esa competencia no impide que aquellas Comunidades Autónomas que tengan
Derecho civil propio puedan legislar sobre dicho Derecho civil, excepto en
materias relacionadas con: aplicación y eficacia de las normas, relaciones
jurídico-civiles, relaciones matrimoniales, bases de las obligaciones
contractuales, normas para resolver los conflictos de leyes y determinación de
las fuentes del Derecho.
(Cada una de esas materias es interpretada de forma muy diferente (restrictiva o
expansiva) por la doctrina).
c) Atribuye a las Comunidades Autónomas con Derecho propio la competencia de
desarrollar su Derecho civil propio.
(El Tribunal Constitucional ha admitido que ese derecho civil puede ser
consuetudinario y que el desarrollo hace referencia a las instituciones conexas a
las ya existentes).

Además, el Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias: […] 8ª
Legislación civil, sin perjuicio de la conservación, modificación y desarrollo por las
Comunidades Autónomas de los derechos civiles, forales o especiales, allí donde
existan. En todo caso, las reglas relativas a la aplicación y eficacia de las normas
jurídicas, relaciones jurídico-civiles relativas a las formas de matrimonio, ordenación de
los registros e instrumentos públicos, bases de las obligaciones contractuales, normas
para resolver los conflictos de leyes y determinación de las fuentes del Derecho, con
respeto, en este último caso, a las normas de Derecho foral o especial.
Es una de las normas más complejas en cuanto a la distribución competencial porque
hace depender la competencia autonómica de un dato extrínseco, como es la
existencia de derecho civil foral o especial. Ello supone que dé lugar a una posible
perpetuación de las diferencias entre las Comunidades Autónomas.
El art. 149.1.8 CE establece una excepción de las excepciones, es decir, materias en las
que el Estado tiene, “en todo caso”, competencia exclusiva:
- Reglas relativas a la aplicación y eficacia de las normas jurídicas
- Relaciones jurídico-civiles relativas a las formas de matrimonio
- Ordenación de los registros e instrumentos públicos
- Bases de las obligaciones contractuales
- Normas para resolver los conflictos de leyes
- Determinación de las fuentes del Derecho, aunque en este último caso se
formula una nueva salvedad: “con respeto […] a las normas de Derecho foral o
especial”

6
Por último, el art. 149.1.8 establece que “el Derecho estatal será, en todo caso,
supletorio del Derecho de la Comunidades Autónomas”.
C. Posición del TC en relación con la competencia de las CCAA
Aunque el tema de la competencia en Derecho civil de las CCAA todavía no está
zanjado, se han fijado algunos puntos básicos para su correcto entendimiento:
 La expresión “allí donde existan” se refiere a los territorios que tenían una
compilación de Derecho civil foral o especial en el momento de promulgarse la
Constitución y a aquellas instituciones de Derecho civil propio, que estaban en
plena vigencia en el momento de aprobación de la Constitución, en forma de
costumbre (STC 121/1992; en relación con la ley de arrendamientos históricos
valencianos).
 El desarrollo de los Derechos civiles forales o especiales no debe vincularse al
contenido de sus instituciones, ya que se puede ampliar a instituciones conexas
con las reguladas en su compilación o a sus normas consuetudinarias.
Ahora bien, el desarrollo del Derecho civil propio no puede impulsarse sobre cualquier
materia, ya que no es una competencia legislativa autonómica ilimitada.

7
TEMA 2
LAS FUENTES DEL DERECHO. EL SISTEMA DE FUENTES EN
EL ORDENAMIENTO JURÍDICO

A. La ley como fuente

Cuando hablamos de fuentes del Derecho intentamos responder a la cuestión: ¿de


dónde emana o surge el Derecho?, es decir, las fuentes del derecho aluden al lugar de
donde proceden las normas jurídicas.
Asimismo, podemos utilizar la expresión “fuentes del Derecho” en dos sentidos:
o En un sentido material, el término “fuentes del Derecho” son las fuerzas
sociales que producen legítimamente las normas que forman parte del
ordenamiento jurídico. Dicho de otro modo, son las personas o grupos de
personas con capacidad para crear el Derecho y al procedimiento o conducta
que deben seguir para hacerlo. Así, la ley en sentido estricto surge de las
Cortes; y la costumbre, de la propia sociedad.
o En un sentido formal, el concepto “fuentes del Derecho” se refiere a la
manifestación externa de las normas jurídicas, o sea, al modo de expresión o
exteriorización que asume la norma jurídica. En este sentido, el artículo 1.1 del
CC dispone que “Las fuentes del ordenamiento jurídico español son la ley, la
costumbre y los principios generales del derecho”.
- La ley en sentido estricto es la norma escrita que procede del poder
legislativo. Esta surge de las Cortes.
- La costumbre es una norma no escrita que procede de determinados
grupos sociales, donde se practica normalmente y donde se considera
norma jurídica. Su fuente es el grupo social o colectivo que la ha creado.
- Los principios generales del derecho son los principios básicos ético-
jurídicos, donde se asienta nuestro ordenamiento jurídico. Además, ponen
la pauta de convivencia para todos los ciudadanos. Estos proceden de la
comunidad española.
La primera de las fuentes mencionadas en el art. 1 es la ley, la cual no cuenta con una
definición legal, lo que ha conllevado la utilización de este término para referirse a
varios sentidos:
 En sentido estricto o formal, “ley” es la norma jurídica que emana del poder
legislativo, es decir, del Parlamento (tanto las Cortes Generales como los
Parlamentos Autonómicos), siempre que se siga el procedimiento establecido
constitucionalmente.
 En un sentido intermedio, “ley” son las denominadas normas con rango de ley,
es decir, normas escritas que tienen el mismo valor que la ley en sentido estricto,
pero que no emanan del poder legislativo, sino del ejecutivo.

8
 En sentido amplio, “ley”, tal y como se utiliza en el art. 1.1 del CC, es sinónimo
de cualquier norma jurídica, identificándola con el Derecho escrito. En este
sentido, ley sería cualquier norma escrita perteneciente al ordenamiento jurídico
positivo nacida de la organización política del Estado.
Existen en nuestro país diversos órganos legislativos:
 Las Cortes Generales, que dan lugar a las leyes estatales.
 Los Parlamentos Autonómicos, que dan lugar a las leyes autonómicas.
 Los órganos de la Unión Europea, que dan lugar al Derecho comunitario.
En cuanto al valor de esas leyes, se ha planteado cuál es la jerarquía de las leyes
creadas por cada órgano. Es evidente que cada órgano tiene unas competencias y
tratan distintas materias, por lo que todas las leyes tienen el mismo valor. A pesar de
ello, no cabe duda de la importancia de la Constitución, por ser la norma fundamental,
tal y como habíamos apuntado anteriormente.

B. La costumbre como fuente


La costumbre es una norma jurídica creada por una conducta social uniforme,
acompañada de la convicción de ser de obligado cumplimiento. En la actualidad, tiene
escasa relevancia por el predominio de la ley. Por tanto, es una norma creada e
impuesta por la propia sociedad. Está recogida en el artículo 1.3 del CC1.
 ¿qué carácter cabe predicar de la costumbre?
- Solo se rige en defecto de ley aplicable (art. 1.3.I CC). Tiene, pues, carácter
subsidiario, de primer grado.
- No debe ser contraria a la moral o al orden público.
- Tiene un régimen especial en ciertos Derechos civiles autonómicos.

 Los elementos de la costumbre


- Elemento externo o material: ha de verificarse una serie de conductas o actos
públicos, libres, repetidos, constantes, uniformes y generalizados. No se
puede establecer previamente el número de actos o su duración para que
exista costumbre.
- Elemento interno o espiritual: se trata de la convicción de estar observando
un comportamiento impuesto por una norma ya existente.

 Las clases de costumbre


1
Art. 1.3 CC: “La costumbre sólo regirá en defecto de ley aplicable, siempre que no sea
contraria a la moral o al orden público y que resulte probada. Los usos jurídicos que no sean
meramente interpretativos de una declaración de voluntad tendrán la consideración de
costumbre”
9
 Por su relación con la ley:
- Costumbre “extra” o “praeter legem”: cuando regula materias no previstas
en la ley.
- Costumbre “secundum legem”: cuando regula materias interpretando o
desarrollando una previsión legal.
- Costumbre “contra legem”: cuando regula materias en forma distinta o
contraria a la ley.
 Por su ámbito territorial
- Costumbre general: cuando se practica en todo el territorio nacional.
- Costumbre regional, provincial o comarcal: cuando se práctica en un
territorio regional, provincial o comarcal.
- Costumbre local: cuando se practica en un determinado municipio.

C. Los principios generales de Derecho como fuente

Los principios generales del Derecho como norma jurídica. En defecto de ley y
costumbre, rigen los principios generales del Derecho. Pero además se les asigna un
carácter informador de todo el ordenamiento (art. 1.4 CC).
El Código Civil no define tampoco los principios generales del Derecho: probablemente
la dificultad de concreción de la cuestión hace recomendable omitirla.
Los principios generales del Derecho son auténticas normas jurídicas en sentido
sustancial (art. 1.1 CC), pues suministran pautas o modelas de conducta.
 ¿Qué caracteres cabe predicar de los principios generales del Derecho?
- Solo rigen en defecto de ley y costumbre aplicable (art. 1.4 CC).
- Permiten cerrar el sistema de fuentes y dotarlo de completud, evitando las
lagunas legales.
- Justifican, en cierta medida, la imposición al juez del deber de resolver en
todo caso, ateniéndose al sistema de fuentes (art. 1.7 CC).
- Tienen una especial importancia en ciertos Derechos civiles autonómicos,
como mecanismo para evitar la aplicación del Derecho supletorio.
Ahora bien, en la práctica, su aplicación se ve afectada por su carácter subsidiario y por
la dificulta en la identificación de los principios generales. Además, en ocasiones, lo
que comienza siendo considerado como un principio general del Derecho acaba siendo
plasmado en una ley.
 Funciones de los principios generales del Derecho
Se diferencian del resto de fuentes del ordenamiento jurídico porque desempeñan
una doble función.
- Son fuente del Derecho, aplicable en defecto de ley y costumbre, aunque en
la práctica esta aplicación sea muy limitada.
- Tienen carácter informador del ordenamiento jurídico.

D. La jurisprudencia y su incidencia en el Derecho Civil

10
La función de la jurisprudencia en el sistema de fuentes. El art. 1.1 CC no menciona la
jurisprudencia en la enumeración de las fuentes del ordenamiento jurídico. Pero el art.
1.6 CC indica que “la jurisprudencia complementará el ordenamiento jurídico con la
doctrina que, de modo reiterado, establezca el Tribunal Supremo al interpretar y
aplicar la ley, la costumbre y los principios generales del Derecho”.
¿Es la jurisprudencia fuente del Derecho? La expresión que emplea el art. 1.6 CC es
deliberadamente ambigua y no aclara en qué modo se insertan las pautas
jurisprudenciales en el sistema de fuentes.
De la jurisprudencia se puede hablar en tres sentidos:
- En sentido genérico, jurisprudencia equivale a ciencia del Derecho.
- En sentido amplio, jurisprudencia a las sentencias de los tribunales que
deciden cuestiones jurídicas y que tienen un cierto valor de precedente.
- En sentido estricto, jurisprudencia equivale a las sentencias del Tribunal
Supremo, en su Sala Civil, que conforman una doctrina reiterada.
Dentro del contenido de las sentencias es necesaria una distinción adicional:
- La “ratio decidenci”: es aquella parte de la sentencia que justifica el fallo.
- El “obiter dictum”: es aquella parte de la sentencia que expresa opiniones del
tribunal, sin incidir en la decisión del mismo.

 La doctrina de la Dirección General de los Registros y del Notariado. Es un órgano


administrativo (no judicial) integrado en el Ministerio de Justicia, que, entre otras
competencias, resuelve los recursos interpuestos contra las decisiones de los
registradores de la propiedad y mercantiles.
Aunque el conjunto de sus Resoluciones suele denominarse jurisprudencia
registral, no son en rigor jurisprudencia. Su doctrina y sus criterios interpretativos,
sin embargo, gozan de gran autoridad por ser elaborada por funcionarias de
prestigio y preparación (STS de 22 de abril de 1987).

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