UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE LOS ANDES
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS, CONTABLES Y
SOCIALES
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
TEMA:
CONTRATO ADMINISTRATIVO DE
SERVICIOS
ASIGNATURA:
DERECHO LABORAL I (RELACIONES
INDIVIDUALES)
DOCENTE:
MG. WALTER HERMOZA CASTILLO.
DISCENTE:
ARREDONDO SARMIENTO JEFF KEVIN.
TTITO SANCHEZ JESUS WILFREDO.
Cusco – Perú
2024
1
Dedicatoria
A nuestras familias;, por su amor, apoyo y confianza en todo momento a
nuestro docente del curso de Derecho Laboral l, por su orientación, paciencia y
conocimiento que nos ayudan a mejorar nuestra investigación, a nuestros amigos, por su
compañía, ánimo y consejo en los momentos difíciles, a la universidad, por brindarnos
la oportunidad de formarnos profesionalmente, a todos los que de alguna manera
contribuyeron a la realización de este trabajo, les expresamos nuestro más sincero
agradecimiento.
2
PRESENTACIÓN
Docente de la Universidad Tecnológica de los Andes Ponemos a consideración
de Ud. la calificación del siguiente trabajo monográfico titulado “CONTRATO
ADMINISTRATIVO DE SERVICIOS” correspondiente a la asignatura de “DERECHO
LABORAL I (RELACIONES INDIVIDUALES)” del presente semestre, en el
mencionado trabajo se desarrollará detalladamente El presente trabajo tiene como
objetivo realizar un análisis exhaustivo del Contrato Administrativo de Servicios (CAS)
en el contexto laboral peruano, centrándose en su impacto social. De tal manera que, se
exploran los antecedentes históricos y normativos que han dado forma a este régimen
contractual, destacando la evolución y los fundamentos legales que lo respaldan; cabe
indicar que, el presente trabajo se realizó aplicando un análisis explicativo para un
mejor entendimiento de su persona y mis compañeros, por la importancia que tiene para
nuestra formación profesional, esperando haber cumplido de manera satisfactoria el
desarrollo del mismo, ya que, está fundamentada de acuerdo a la información y
enseñanza adquirida durante el tiempo de nuestra formación profesional.
3
ÍNDICE
PRESENTACIÓN.............................................................................................................3
ÍNDICE..............................................................................................................................4
INTRODUCCIÓN.............................................................................................................6
1 JUSTIFICACIÓN......................................................................................................8
2 ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y NORMATIVOS DEL CONTRATO CAS..10
3 MARCO TEORICO................................................................................................11
3.1 ORIGEN LEGAL.............................................................................................11
3.2 LEY DE CONTRATACIONES DEL ESTADO..............................................12
3.3 LEY DEL CONTRATO ADMINISTRATIVO DE SERVICIOS...................14
3.4 NATURALEZA JURÍDICA DEL CONTRATO ADMINISTRATIVO DE
SERVICIOS................................................................................................................16
4 CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO ADMINISTRATIVO DE SERVICIOS
18
5 MODALIDADES DE CONTRATACIÓN CAS....................................................22
5.1 Contrato CAS regular.......................................................................................22
5.2 Contrato CAS por suplencia.............................................................................22
5.3 Contrato CAS por emergencia..........................................................................22
5.4 Contrato CAS por encargo................................................................................22
6 RÉGIMEN LABORAL ESPECIAL, DISCRIMINATORIO Y MARGINAL.......23
6.1 Régimen laboral especial..................................................................................23
6.2 Innecesaria incorporación de un régimen especial...........................................23
4
6.3 Diferente tratamiento legal del trabajador CAS...............................................24
6.4 Desigualdad en los derechos reconocidos........................................................25
CONCLUSION...............................................................................................................30
BIBLIOGRAFIA.............................................................................................................32
5
INTRODUCCIÓN
Contrato Administrativo de Servicios en la Administración pública (CAS), que
es una de las figuras laborales denominada “no laboral o no autónoma”, la misma que
viene siendo pasible de una problemática desnaturalización con especial atención y
expectativa por parte de sus actores (empleador -Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y
Poder Judicial-, trabajador servidores públicos) así como de la comunidad jurídica y no
jurídico.
El CAS (Contrato Administrativo de Servicios), se legisla con la naturaleza o
situación jurídica sui generis que en doctrina se denomina: “labor excluida o no
laborizada”, ya que pese a ser una prestación personal, subordinada y remunerada,
conteniendo por ello sin lugar a dudas la existencia de una relación laboral; es
injustamente excluida por mandato legal, no legítimo, del ámbito de protección plena
del Derecho Constitucional al Trabajo.
Para analizar esta problemática es necesario recordar que la dignidad es un
concepto que alude al valor intrínseco de la persona humana, no dependiente de factores
externos; lo cual está conectado con el hecho de que la persona humana es un fin en si
mismo y no un medio, porque es un ser trascendente debido a que posee razón y puede
decidir su vida, ser libre, escoger entre el bien y el mal, de ahí que una de las principales
manifestaciones de esa trascendencia humana es el trabajo, el cual recuerda la dignidad
humana por ser un acto de creación personal.
A mediados del 2008, el Derecho ha prestado singular atención a un régimen
especial laboral llamado régimen de la contratación administrativa de servicios
conocido comúnmente como CAS. Ello a consecuencia de la entrada en vigencia del
Decreto Legislativo Nº 1057, que regula el Régimen Especial de Contratación
Administrativa de Servicios surgiendo con la finalidad de otorgar derechos a aquellos
6
contratados bajo la modalidad de Servicios No Personales, quienes no tenían derecho o
beneficio alguno. No obstante, esta nueva forma de contratación vulnera derechos
laborales
Pese a que nuestra legislación y jurisprudencia reconoce los principios de
igualdad de oportunidades, progresividad laboral entre otros principios que resguardan
el derecho al trabajo como bien jurídico tutelado y de atención prioritaria del Estado, las
mencionadas disposiciones legales resultan ineficaces al momento de resolver
situaciones en las que se transgrede los derechos laborales de los trabajadores tal como
se podrá apreciar en el presente estudio, lo cual ha generado la afectación a estos
principios y derechos.
Esta situación acarrea un serio menoscabo en aquellos trabajadores del sector
público que son contratados bajo un régimen limitativo y reducido de derechos, debido
a que se restringe arbitrariamente el derecho al trabajo. Sin embargo, pese a los
constantes reclamos y pedidos de derogación de esta norma, tales propuestas no han
sido eficaces para revertir los efectos lesivos de esta forma de contratación, ya sea
debido a la poca fuerza normativa, ineficiente motivación de las resoluciones judiciales,
aplicación ineficaz de los principios laborales e inaplicación de instrumentos
internacionales que garantizan la efectividad o ejercicio de los derechos laborales.
Por ese motivo, se ha decidido estudiar el tema discriminación en los contratos
administrativos de servicios, debido a que el agravio originado a aquellos trabajadores
contratados bajo este régimen menoscaba principios y derechos laborales como el
principio y el derecho de igualdad, principio de igualdad de oportunidades, de
progresividad laboral entre otros, vulnerando así el derecho al trabajo.
7
RÉGIMEN ESPECIAL DE CONTRATACIÓN ADMINISTRATIVA DE
SERVICIO.
1 JUSTIFICACIÓN
El contrato administrativo de servicios (CAS) como un tercer régimen de trabajo
para las personas que prestan servicios en el sector público, desconoce la plena
naturaleza laboral de los servicios que prestan dichas personas, excluyéndolas del goce
y disfrute de derechos laborales reconocidos en las normas constitucionales, que son de
carácter irrenunciable, afectando el fundamental derecho a la igualdad y creando una
situación de conflicto ubicado en la intersección del derecho constitucional, el derecho
laboral y el derecho internacional de los derechos humanos, en perjuicio de una gran
cantidad de trabajadores que prestan servicios para diversas instituciones del Estado.
Para establecer la inconstitucionalidad del contrato administrativo de servicios,
es necesario precisar su verdadera naturaleza jurídica y consecuentemente explicar los
fines del Estado, que encuentran sustento en la persona humana, cuya dignidad es a
su vez generadora de los derechos fundamentales, los que constituyen la base
axiológica justificante del orden político y jurídico; asimismo destacar los fines del
Derecho como instrumento regulador de la vida social, lo cual nos permitirá poner de
manifiesto el carácter del derecho al trabajo como una expresión del principio y derecho
de dignidad humana.
Con la finalidad que el Estado en su política laboral para el sector público, sea
coherente y respetuoso de la supremacía objetiva y subjetiva de las normas
constitucionales, es indispensable que la correspondiente regulación legal laboral
reconozca y garantice el disfrute y ejercicio de los derechos laborales en condiciones
8
satisfactorias y adecuadas para el respeto de la dignidad y la promoción del desarrollo
de la persona humana.
El Contrato Administrativo de Servicios conlleva un impacto negativo a nivel
social y económico; además, pone de manifiesto el grave incumplimiento por parte del
Estado de su obligación constitucional de proteger el trabajo, respetar y hacer respetar
los derechos constitucionales y laborales.
Por tal razón, el trabajo de investigación académica emprendido es importante.
Servirá para evidenciar que en realidad el Contrato Administrativo de Servicios
constituye una modalidad contractual laboral que afecta los derechos de los trabajadores
y constituye un abuso del Estado.
Además, esta investigación académica es de suma utilidad, toda vez que con las
conclusiones se logrará evitar la continuidad de este régimen y concientizar el respeto
de los derechos laborales.
El presente trabajo de campo es un esfuerzo positivo de los alumnos del sexto
ciclo B de la Escuela Profesional de Ciencias Contables y Financieras de la Universidad
Privada de Tacna quienes hemos elegido este trabajo por considerarlo como una
situación anómala en nuestro ordenamiento jurídico.
Surge, pues, la importancia y la necesidad de investigar académicamente para
establecer la verdadera naturaleza del CAS y determinar, frente a los derechos laborales
que afecta, su carácter inconstitucional por infracción a normas y derechos laborales de
carácter fundamental, que son irrenunciables, con la finalidad de plantear alternativas y
recomendaciones para una mejor regulación y reconocimiento de los derechos laborales
de aquellas personas que prestan servicios temporales en el sector público, sin afectar ni
9
transgredir sus derechos inherentes a la dignidad de la persona humana en el ámbito
laboral.
2 ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y NORMATIVOS DEL CONTRATO CAS
Tiene sus antecedentes en las SNP, "servicios no personales" que se creo para
aquellos trabajadores que no se encontraban inmersos ni en el D.L. Nº 276 ni en D.L Nº
728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral.
Mediante La Ley 29157, el poder ejecutivo expidió el día sábado 28 de junio del
año en curso una serie de DECRETOS LEGISLATIVOS, teniendo el caso el régimen
especial de Contratación Administrativa de Servicios, el Decreto Legislativo N° 1057.
El contrato CAS fue creado por el Decreto Legislativo 1057, publicado el 28 de
junio de 2008, durante el gobierno de Alan García. Esta norma fue emitida por el Poder
Ejecutivo, sin contar con la delegación de facultades del Congreso, lo que generó
cuestionamientos sobre su constitucionalidad.
El Decreto Legislativo 1057 tuvo como antecedente el Decreto de Urgencia 038-
2008, publicado el 14 de marzo de 2008, que estableció el régimen especial de
contratación administrativa de servicios para el sector público. Esta norma fue dictada
con el fin de regularizar la situación de los trabajadores contratados bajo modalidades
precarias, como los servicios no personales (SNP) o los contratos de locación de
servicios (CLS), que no tenían ningún tipo de beneficio ni garantía laboral.
Sin embargo, el Decreto de Urgencia 038-2008 fue derogado por el Decreto
Legislativo 1057, que creó el contrato CAS como una modalidad permanente y
exclusiva de contratación en el sector público, y que estableció una serie de
restricciones y limitaciones para los trabajadores CAS, como la prohibición de negociar
10
colectivamente, la no afiliación a sindicatos, la no estabilidad laboral y la no
incorporación a la carrera administrativa.
El Decreto Legislativo 1057 fue modificado por la Ley 29849, publicada el 28
de junio de 2012, durante el gobierno de Ollanta Humala. Esta norma eliminó la
renovación automática de los contratos CAS y dispuso que estos se sujeten a un proceso
de selección pública, transparente y competitiva, basado en el mérito y la capacidad.
Asimismo, reconoció algunos beneficios laborales para los trabajadores CAS, como las
vacaciones, las gratificaciones, el seguro social y las pensiones.
El Decreto Legislativo 1057 y la Ley 29849 son las normas legales que regulan
actualmente el contrato CAS en el Perú, aunque han sido objeto de diversas
modificaciones, ampliaciones, excepciones y complementaciones por otras normas,
como decretos supremos, resoluciones ministeriales, directivas, etc.
3 MARCO TEORICO
3.1 ORIGEN LEGAL
El contrato administrativo de servicios tiene por antecedente la Ley de
Contrataciones del Estado Decreto Legislativo N° 1017 que regula los contratos de
bienes y servicios a favor del Estado; en este marco legal se dictó el Decreto Legislativo
N° 1057 creando lo que ahora conocemos como el contrato administrativo de servicios,
denominación legal que no era coherente con el régimen contractual de trabajo que
incorporaba a un sistema de contrataciones administrativas estrictamente para abastecer
al Estado de bienes y servicios. Las normas se dictaron en razón de la delegación de
facultades legislativas a favor del Poder Ejecutivo para efectos del Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos.
11
3.2 LEY DE CONTRATACIONES DEL ESTADO.
Mediante el Decreto Legislativo N° 1017 de fecha cuatro de junio del año 2008
se aprueba la Ley de Contrataciones del Estado1; norma que se sustenta en la Ley N°
29157 que delega facultades al Poder Ejecutivo para legislar por un plazo de 180 días
calendario “sobre diversas materias relacionadas con la implementación del Acuerdo de
Promoción Comercial del Perú – Estados Unidos y con el apoyo de la competitividad
económica para su aprovechamiento; entre las que se encuentran la mejora del marco
regulatorio, la simplificación administrativa y la modernización del Estado”.
Es importante resaltar que la delegación de facultades legislativas conferidas al
Poder Ejecutivo por el Congreso de la República estaban orientadas a la emisión de
normas en el marco de la implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados
Unidos, para mejorar el marco legal, simplificación administrativa y modernización del
Estado.
Siendo así que el artículo primero del Decreto Legislativo N° 1017 establece
disposiciones y lineamientos a observar por las Entidades del Sector Público “en los
procesos de contrataciones de bienes, servicios u obras y regula las obligaciones y
derechos que se deriven de los mismos”.
El objeto de la norma era establecer normas orientadas a “maximizar el valor del
dinero del contribuyente en las contrataciones que realicen las Entidades del Sector
Público, de manera que éstas se efectúen en forma oportuna y bajo las mejores
condiciones de precio y calidad, a través del cumplimiento de los principios señalados
en el artículo 4° de la presente norma”; principios que regulan todo proceso de
contratación pública, como moralidad, libre concurrencia y competencia de postores,
1
Por Decreto de Urgencia N° 014-2009 del 31 de Enero del 2009, el Decreto Legislativo N° 1017 entró
en vigencia a partir del primero de febrero del 2009.
12
imparcialidad en los acuerdos y resoluciones en las contrataciones con criterios técnicos
y objetivos en el tratamiento de postores y contratistas, razonabilidad, eficiencia,
publicidad, transparencia, economía, vigencia tecnológica, trato justo e igualitario,
equidad, sostenibilidad ambiental, asimismo se contempla el principio de promoción del
desarrollo humano en el sentido que la contratación pública debe coadyuvar el
desarrollo humano en el ámbito nacional de conformidad con los estándares
universalmente aceptados sobre la materia.
El artículo 3.3 de la norma, prescribe la inaplicación de la misma para la
contratación de trabajadores, empleados, servidores, funcionarios públicos sujetos a los
regímenes de la carrera administrativa o laboral de la actividad privada; tampoco es de
aplicación a los contratos de locación de servicios o de servicios no personales que
celebren las entidades con personas naturales.
Constituyendo una norma que regula las contrataciones y adquisiciones del
Estado, con ámbito de aplicación a las contrataciones de bienes, servicios, obras
brindadas por terceros y cuya contraprestación sea pagada con fondos públicos –artículo
1° del Reglamento de la Ley-. No era una norma destinada a regular la contratación de
personal con relación laboral bajo dependencia y subordinación; la ley fue dictada en el
marco del tratado de libre comercio con la finalidad de mejorar la gestión pública en
tema de contrataciones del Estado, las que originaron los denominados con propiedad
“Contratos Administrativos de Servicios”.
Las normas que regulan este tipo de contrataciones del Estado tienen como
premisa mayor el artículo 76 de la Constitución Política, que fue materia de
interpretación en la Sentencia del Tribunal Constitucional N° 020-2003- AI/TC que
declaró fundada la demanda de inconstitucionalidad e ineficacia de la Ley N° 27635 al
considerar que no podía ensayar una interpretación que permita adecuar la norma al
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sistema constitucional, a consecuencia de las evidencias de posibilidad de distorsión en
la consecución de los objetivos de transparencia, imparcialidad y trato justo e
igualitario que fundamentan toda adquisición pública.
En la sentencia citada el Tribunal tiene expresado que “La contratación estatal
tiene un cariz singular que lo diferencia de cualquier acuerdo de voluntades entre
particulares, ya que al estar comprometidos recursos y finalidades públicas, resulta
necesaria una especial regulación que permita una adecuada transparencia en las
operaciones” (fundamento 11°); anota que la función constitucional de la norma es
lograr el mayor grado de eficiencia en las adquisiciones o enajenaciones efectuadas por
el Estado para evitar la corrupción y malversación de fondos públicos, contando con un
procedimiento “peculiar” orientado a la transparencia en las operaciones, imparcialidad,
libre competencia y trato justo e igualitario a los potenciales proveedores, con el
objetivo de asegurar la obtención oportuna y eficiente de bienes, servicios u obras, con
la mejor oferta económica y técnica.
Definitivamente este sistema de contrataciones y adquisiciones del Estado no
está previsto para la contratación de personas que presten servicios laborales de carácter
permanente y personal, asimismo el Decreto Legislativo N° 1057 que regula el contrato
administrativo de servicios no se encuentra dentro del ámbito del artículo 76 de la
Constitución Política.
3.3 LEY DEL CONTRATO ADMINISTRATIVO DE SERVICIOS.
Con fecha 27 de junio del 2008 el Poder Ejecutivo dicta el Decreto Legislativo
N° 1057 que regula el Régimen Especial de Contratación, para lo cual utiliza las
facultades delegadas mediante la Ley 29157 para legislar en el marco del Tratado de
Libre Comercio con Estados Unidos, orientada al fortalecimiento institucional y
modernización del Estado. El artículo primero de la norma establecía como finalidad
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regular el régimen especial de contratación administrativa de servicios, con objeto de
garantizar los principios de mérito, capacidad, igualdad de oportunidades y
profesionalismo de la administración pública.
El ámbito de aplicación de la norma –previsto en el artículo 2°- se establece para
toda entidad pública sujeta al Decreto Legislativo N° 276, Ley de Bases de la Carrera
Administrativa y de Remuneraciones del Sector Público, y a otras normas que regulan
carreras administrativas especiales, a las entidades públicas sujetas al régimen laboral de
la actividad privada, con excepción de las empresas del Estado; el artículo 2 del
Reglamento del Decreto Legislativo N° 1057 prescribe que se aplica a todas las
entidades de la administración pública, entendiendo por ellas al Poder Ejecutivo,
ministerios, organismos públicos, Congreso de la República, Poder Judicial, organismos
constitucionalmente autónomos, gobiernos regionales y locales, universidades
nacionales, demás entidades sujetas a normas comunes de derecho público. Señala que
las empresas del Estado no se encuentran sujetas al ámbito de aplicación de esta
normatividad.
La norma define al contrato administrativo de servicios como “una modalidad
especial propia del derecho administrativo y privativa del Estado”, regulado por la
norma y no sujeta a la ley de bases de la carrera administrativa, al régimen laboral de la
actividad privada ni a otras normas que regulan carreras administrativas especiales.
Naciendo así una nueva y polémica forma de contratación de personas bajo un
régimen especial para que presten servicios en el sector estatal; que supuestamente con
ello se contribuiría al fortalecimiento institucional y modernización del Estado,
favoreciendo la ejecución del Tratado Internacional de Libre Comercio.
15
3.4 NATURALEZA JURÍDICA DEL CONTRATO ADMINISTRATIVO DE
SERVICIOS.
El artículo primero del Decreto Supremo N° 075-2008-PCM, Reglamento del
Decreto Legislativo N° 1057, establecía originariamente que el contrato administrativo
de servicios era “una modalidad contractual administrativa y privativa del Estado que
vincula a una entidad pública con una persona natural que presta servicios de manera no
autónoma”, que se rige por normas de derecho público, con solo los beneficios y
obligaciones del decreto legislativo antes anotado; no estando sujeto a la ley de la
carrera administrativa, ni al régimen de la actividad privada ni otro régimen de carrera
especial.
Se quiso adaptar el contrato administrativo para la prestación de servicios “de
manera no autónoma”, que en realidad era un contrato de trabajo bajo subordinación y
dependencia; también cuidaban de excluirlo expresamente de los otros regímenes
laborales evitando que los contratados puedan acceder a los mismos.
No era en propiedad un contrato administrativo del ámbito de contrataciones y
adquisiciones del Estado, pues no se tratan de servicios prestados en forma
independiente por proveedores del Estado, ni de adquisición de bienes para el Estado.
Era una forma de utilizar la ley para encubrir una relación de trabajo, y desconocer
derechos laborales de los trabajadores, además de evitar la gran cantidad de procesos
judiciales con el consecuente perjuicio económico por las demandas de
desnaturalización de contrato, que se producían a consecuencia del mal uso de
contrataciones en régimen 728 a plazo fijo y locación de servicios en el sector público.
En razón de la STC N° 00002-2010-AI/TC que reconoció que se trataba de un
contrato de trabajo, el Poder Ejecutivo se vio forzado a modificar la norma dictando el
Decreto Supremo N° 065-2011-PCM de fecha 27 de julio del 2011, cambiando la
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naturaleza jurídica y definición legal del contrato administrativo de servicios, siendo el
texto actual de la norma el siguiente:
“El contrato administrativo de servicios es un régimen especial de contratación
laboral que vincula a una entidad pública con una persona natural que presta servicios
de manera subordinada; rigiéndose por normas especiales y confiriendo únicamente los
beneficios y las obligaciones inherentes al régimen especial”.
Evidentemente la norma regulaba no un contrato administrativo de servicios
comprendido en el sistema de contrataciones y adquisiciones del Estado; sino que
encubría un contrato de trabajo a plazo fijo, con 48 horas a la semana de prestación
de servicios, bajo relación de dependencia, subordinación, para realizar labores de
carácter permanente.
No cabía duda la naturaleza jurídica laboral del denominado contrato
administrativo de servicios, que en propiedad es -un contrato de trabajo-, por lo que era
necedad negarlo, más cuando habían sido descubiertos públicamente por el Tribunal
Constitucional, que imponía la interpretación en ese sentido.
La naturaleza jurídica de este tipo de contrato impropiamente 2 denominado
“contrato administrativo de servicios”, no es otra que un contrato de trabajo como
también lo reconoció el Tribunal Constitucional en el proceso de inconstitucionalidad
Sentencia N° 00002-2010-AI, estableciendo en su fundamento 47 una regla
interpretativa del artículo primero de la ley, en el siguiente sentido: “De modo que, a
partir de la presente sentencia, el artículo 1 del Decreto Legislativo N° 1057 debe ser
interpretado de modo que toda actividad interpretativa hecha respecto al denominado
2
Como lo hemos señalado anteriormente la contratación administrativa de servicios regulados
primigeniamente por el Decreto Legislativo N° 1057 estaba previsto para los procesos y contratos del
Estado para la adquisición de bienes y servicios de otra naturaleza, por lo que no resulta apropiada la
denominación que se le atribuyó a este contrato laboral
17
“contrato administrativo de servicios”, deba entenderse que dicho contrato es
propiamente un régimen “especial” de contratación laboral para el sector público, el
mismo que como ya se ha expuesto, resulta compatible con el marco constitucional”.
Asimismo, de acuerdo a las características de la contratación a plazo fijo,
renovable, para labores de carácter permanente, coincidimos que es un sistema de
contratación laboral sujeta a régimen especial a plazo fijo.
Por otro aspecto es un contrato estrictamente formal, sujeto a reglas y plazos
desde la convocatoria, selección, y proclama de ganador de concurso para la
celebración y suscripción del contrato que debe constar por escrito.
Por lo que adicionalmente a ser un contrato de trabajo a plazo fijo, es
estrictamente un contrato formal que no puede ser celebrado verbalmente sino por
escrito y como resultado del cumplimiento del procedimiento previo de concurso y
selección; en consecuencia no se presume la celebración y suscripción del contrato, ni
es suficiente la sola suscripción del contrato si no es el resultado de un procedimiento
previo, debiendo estar acreditado mediante documentos que acrediten el concurso
público, como contenga el contrato formalizado –ab solemnízate-, significando que la
inobservancia de las formalidades acarrean la nulidad del contrato.
4 CARACTERÍSTICAS DEL CONTRATO ADMINISTRATIVO DE
SERVICIOS
Contratación. - El Decreto Legislativo N° 1057 establece como requisitos
para la contratación administrativa de servicios por la entidad pública, que
exista requerimiento de la entidad usuaria y disponibilidad presupuestaria, y
luego de ello el cumplimiento del procedimiento de concurso público.
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Admisión.- El acceso a este régimen laboral es por concurso público conforme
al artículo tercero del D.S. Nº 075-2008-PCM, el concurso tiene varias etapas,
la preparatoria que comprende el trámite y aprobación del requerimiento de la
entidad pública, la convocatoria que comprende la publicación formal
incluyendo el cronograma, etapas de procedimiento de contratación,
mecanismos de evaluación, los requisitos mínimos del postulante, condiciones
esenciales del contrato, lugar, plazo y monto de la remuneración; la selección
que comprende la evaluación “objetiva” del postulante, concluyendo con la
suscripción y registro del contrato.
Duración del contrato. - Es un contrato a plazo fijo o determinado, con
opción de ser renovado; el artículo quinto del Reglamento establece que el
contrato no puede ser mayor al periodo que corresponde al año fiscal, pero que
sin embargo puede ser prorrogado o renovado a decisión y consideración de la
entidad contratante y en función a sus necesidades.
Respecto de la prórroga y renovación del contrato administrativo de servicios,
el Reglamento también las limita en relación al año fiscal, y establece como
exigencia que las mismas se formalicen por escrito antes del vencimiento del
contrato o de la prórroga o renovación anterior.
Establece que cuando el trabajador continúe laborando sin que se hubiere
formalizado la prórroga o renovación, se entiende que el contrato se ha
ampliado automáticamente por el mismo plazo anterior, sin perjuicio de la
responsabilidad del funcionario que provocó la ampliación automática.
Para dar termino al contrato de trabajo por vencimiento del plazo, el empleador
debe comunicarle por escrito sobre la no prórroga o no renovación, con
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anticipación de cinco días hábiles previos al vencimiento del contrato
administrativo.
La norma admite que se ponga fin a la relación laboral antes del vencimiento
del plazo del contrato, por decisión unilateral de la entidad e incluso sin
procedimiento previo; contemplando el término de la relación contractual por
decisión unilateral sin mediar incumplimiento del contratado, quien solo tendrá
derecho al pago de una penalidad por la resolución del contrato, equivalente a
las remuneraciones dejadas de percibir hasta por un máximo de dos
remuneraciones, no importando si el plazo pendiente era por un periodo mayor
a los dos meses.
Los casos de suspensión del contrato con goce de haber y sin goce de haber son
similares a los de los otros regímenes laborales, contemplando los supuestos de
licencias por salud, maternidad, particular, etc.,
Jornada Máxima Laboral. - Este tipo de contratación tiene como jornada
máxima de 48 horas de prestación de servicios a la semana, prohibiendo que se
exceda el máximo; no contempla pago por horas extras, pero si la posibilidad
de compensación con descanso físico por la prestación de servicios en
sobretiempo.
Descanso físico. - Se contempla el descanso de veinticuatro horas continuas
por semana.
Vacaciones. - En cuanto a las vacaciones solo se les reconoce el derecho de
30 días calendario por cada año de servicio cumplido. Tiene derecho al pago
por el tiempo de vacaciones, y en el caso de cese solo tiene derecho al pago de
vacaciones ganadas o truncas según el caso.
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Atención de salud. - Los trabajadores de este régimen constituyen afiliados
regulares del régimen contributivo de Es salud, con los mismos derechos para
la atención médica conforme a la Ley de Modernización de la Seguridad Social
en Salud, comprendiendo también a sus derechohabientes conforme a ley.
Afiliación al régimen de pensiones. - Los trabajadores tienen derecho a
afiliarse al régimen de pensiones pudiendo elegir entre el régimen nacional o el
sistema privado de administración de fondos de pensiones.
Lactancia y licencia por paternidad. - Inicialmente las mujeres trabajadoras
no tenían derecho a permiso por lactancia; en razón de las modificaciones, se
incluyó el artículo 8-A en el Reglamento para reconocer su derecho a una hora
diaria por lactancia conforme a lo previsto en la Ley de lactancia materna N°
27240; también se comprendió la licencia por paternidad conforme a la Ley
29409.
Sindicalización. - Esta también fue una conquista en razón de la demanda de
inconstitucionalidad, en que el Tribunal Constitucional dispuso que el Poder
Ejecutivo dicte la norma reconociendo este y otros derechos laborales,
pretendiendo así salvar la inconstitucionalidad de la norma. Reconociendo el
nuevo artículo 11-A del Reglamento el derecho a formar sindicatos, a
sindicalizarse a elegir, a participar en actividades sindicales.
Derecho de huelga. - En igual forma este derecho fue reconocido
posteriormente en razón del proceso de inconstitucionalidad, incorporando al
Reglamento el artículo 11-Al derecho a huelga conforme a la Ley de
Relaciones colectivas y normas complementarias.
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5 MODALIDADES DE CONTRATACIÓN CAS.
Podemos encontrar diversas modalidades de contratación las cuales serán
utilizadas según la necesidad de los contratantes, estas modalidades son las siguientes:
5.1 Contrato CAS regular
es el contrato que se celebra para cubrir las necesidades permanentes de la
entidad, que no pueden ser atendidas por el personal nombrado o contratado bajo otros
regímenes. Tiene una duración máxima de un año, y puede ser renovado previo proceso
de selección.
5.2 Contrato CAS por suplencia
es el contrato que se celebra para reemplazar temporalmente al personal
nombrado o contratado bajo otros regímenes, que se encuentra ausente por licencia,
vacaciones, comisión de servicios, etc. Tiene una duración igual al periodo de ausencia
del titular, y no puede ser renovado.
5.3 Contrato CAS por emergencia
es el contrato que se celebra para atender situaciones de emergencia, urgencia o
necesidad pública, que requieren una atención inmediata e impostergable. Tiene una
duración máxima de seis meses, y puede ser renovado por una sola vez, siempre que
persista la situación que lo motivó.
5.4 Contrato CAS por encargo
es el contrato que se celebra para encargar a un trabajador CAS la realización de
funciones adicionales o distintas a las que realiza habitualmente, por un periodo
determinado y con una contraprestación adicional. Tiene una duración máxima de tres
meses, y puede ser renovado por una sola vez, siempre que se justifique la necesidad del
encargo.
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6 RÉGIMEN LABORAL ESPECIAL, DISCRIMINATORIO Y MARGINAL
6.1 Régimen laboral especial
Conforme a las características y regulación, el contrato administrativo de
servicios -más conocido como “CAS” aunque algunos lo denominan “RECAS” en
referencia a Régimen de Contratación Administrativa de Servicios-, constituye un
contrato de trabajo de un régimen laboral especial, a plazo fijo, estrictamente formal y
exclusivo del sector público.
Empero ello no es todo, pues este tipo de contratación especial y su
implementación no encuentra justificación legal ni práctica, ha provocado muchas
situaciones de injusticia, trato desigual y discriminación, considerando que no solo es un
tema de aplicación legal, sino de afectación de derechos constitucionales, vulneración
de principios y derechos fundamentales, lo que ha motivado esta investigación.
6.2 Innecesaria incorporación de un régimen especial.
Resulta irregular que en el sector público existan trabajadores de más de un
régimen laboral, pues el único régimen laboral legal propio del sector público regulado
en el Decreto Legislativo N° 276 en concordancia con el artículo 40 de la Constitución
Política referido al ingreso a la carrera pública (la norma constitucional solo excluye de
la carrera a los funcionarios que desempeñan cargos políticos o de confianza, los
trabajadores de las empresas del Estado o de sociedades de economía mixta).
El decreto legislativo N° 276 como lo hemos precisado anteriormente, es el
régimen legal exclusivo para los trabajadores del Estado, norma denominada Ley de
Bases de la Carrera Administrativa y de Remuneraciones del Sector Público; norma sui
generis destinada a regular el ingreso, derechos y deberes que corresponden a los
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servidores públicos, entendiendo por servidores públicos a la carrera y a los contratados
temporalmente.
El decreto legislativo N° 728 regula el régimen propio del sector privado,
destinado exclusivamente para el sector privado, para las empresas y empleadores
particulares. La incorporación de esta norma para ser aplicada a un grupo de
trabajadores que tienen por empleador al Estado no es regular, y se ha debido a
decisiones políticas del momento mas no ha consideraciones como criterios técnicos.
Por lo que auténticamente la única norma laboral estrictamente prevista para los
trabajadores que realizan labores en el sector público y que tienen como único
empleador el Estado, es el Decreto Legislativo N° 276.
Por lo que la creación e inclusión de un tercer régimen laboral en el sector
público lejos de solucionar el problema creado con la incorporación de una norma de
naturaleza laboral privativa, lo complica más, con el perjuicio para los trabajadores que
laboran en el sector estatal en diferentes regímenes laborales que no tienen relación con
las calificaciones laborales, ni tareas ni niveles; régimen que contradicen a la norma
constitucional antes citada.
6.3 Diferente tratamiento legal del trabajador CAS
Un trabajador del régimen CAS está sometido a todas las obligaciones, deberes,
responsabilidades, prohibiciones, incompatibilidades, infracciones y sanciones que un
trabajador del régimen 728 o del régimen 276; incluso teniendo el mismo cargo, las
mismas funciones, realizando el mismo horario de trabajo, no reciben igual
remuneración ni los mismos beneficios laborales.
Cierto, que nuestro ordenamiento jurídico admite diferentes regímenes laborales,
y que en el sector público coexisten más de un régimen laboral, pero como se tiene
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señalado, ello es irregular; por otro aspecto en este tema laboral debe propiciarse la
unificación y no a la mayor diferenciación que provoca la creación de un régimen
adicional y con tratamiento desigual; el objetivo debe más bien encaminarse a buscar un
trato igualitario no mayores diferencias y discriminaciones.
Al emitir el Decreto Legislativo N° 1057 no se ha tenido presente “Los diez
Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas” que contiene principios laborales
que alcanzan no solo a las empresas sino a los Estados cuando actúan como
empleadores, prescribiendo el principio sexto la eliminación de la discriminación en
materia de empleo y ocupación. El Pacto fue elaborado por representantes de los
gobiernos, empleadores y trabajadores, constituyendo en la historia del Derecho al
Trabajo y en las conquistas laborales “el instrumento más exhaustivo para la promoción
de la dimensión laboral”, no solo incluye el rechazo a la discriminación, también se
dirige a políticas generales, promoción y seguridad del empleo, igualdad de
oportunidades y de trato, salarios, y relaciones laborales.
6.4 Desigualdad en los derechos reconocidos
Debemos partir del derecho fundamental a la igualdad, teniendo establecido la
Constitución Política de 1993 en el inciso 2 del artículo segundo que “Toda persona
tiene derecho a la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de
origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera otra
índole”.
El derecho a la igualdad también se proyecta al ámbito laboral conforme al
inciso primero del artículo 26 de la Constitución que establece en la relación laboral el
respeto al principio de “Igualdad de oportunidades sin discriminación”.
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No obstante, los trabajadores sometidos al contrato administrativo de servicios
no gozan de los mismos derechos que los trabajadores del régimen del Decreto
Legislativo N° 276, ni de aquellos que se encuentran en el régimen del Decreto
Legislativo N° 728, y no es un tema que se trate solo de regímenes legales laborales
diferentes que conviven dentro del sector público, sino de diferenciaciones en el disfrute
y protección de derechos fundamentales y laborales en perjuicio de los que están en el
régimen CAS.
Estabilidad laboral. - Un trabajador CAS puede laborar por años para una
institución pública al igual que otros trabajadores a plazo fijo, pero este nunca
adquirirá la estabilidad laboral ni accederá a un régimen a plazo indeterminado.
En el caso del contratado a plazo fijo del régimen 276, a los tres años tiene derecho
a ser evaluado para pasar a la carrera administrativa y como tal a plazo
indeterminado. Teniendo señalado el artículo 15 que “La contratación de un
servidor para realizar labores administrativas de naturaleza permanente no puede
renovarse por más de tres años consecutivos. Vencido este plazo, el servidor que
haya venido desempeñando tales labores podrá ingresar a la Carrera Administrativa,
previa evaluación favorable y siempre que exista la plaza vacante, reconociéndosele
el tiempo de servicios prestados como contratado para todos sus efectos ”.3
Desprotección contra el despido.- Norma de cuya protección gozan indistintamente
el personal del régimen 728 y 276, a diferencia del personal CAS en cuyo régimen
legal del Decreto Legislativo 1057 se permite el despido injustificado –señala la
norma: por decisión unilateral y sin mediar causa justificada-, con el cual se da
termino a la relación laboral sin que el trabajador goce de la protección de la ley, y
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El Decreto Supremo N° 005-90-PCM, estable en el artículo 40.- El servidor contratado a que se refiere
el artículo puede ser incorporado a la Carrera Administrativa mediante nombramiento, por el primer nivel
del grupo ocupacional para el cual concursó, en caso de existir plaza vacante y de contar con evaluación
favorable sobre su desempeño laboral, después del primer año de servicios ininterrumpidos.
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aún en contravención a la norma constitucional –articulo 27 ordena que la ley debe
otorgar al trabajador adecuada protección contra el despido arbitrario.
El trabajador CAS ha sido excluido de esas consideraciones y protección contra el
despido, al someterlo a reglas especiales que no le conceden protección contra el
despido unilateral y arbitrario; el empleador (entidad contratante) formalmente solo
podría despedir al trabajador CAS por causa justificada sustentada en el
incumplimiento de las obligaciones –artículo 13.1.f-, también señala la norma que
debería notificarle el incumplimiento en un término previo de cinco días para su
descargo, sin embargo se permite que el trabajador sea despedido aún sin cumplir el
procedimiento previo y aún no mediaré incumplimiento del trabajador.
6.5 Desprotección contra la arbitrariedad
La falta de protección contra el despido arbitrario nos lleva a un tema de permisión
de la arbitrariedad y abuso del poder que se encuentra proscrito en todas sus
formas, modos y expresiones en un Estado de Democrático y Derecho
Constitucional.
En ninguna forma se admite la arbitrariedad de conformidad a nuestro Estado
Constitucional, sin embargo, ello resulta lírico cuando se legisla por razones e
intereses diferentes a la protección de los derechos de las personas humanas y en
este caso del trabajador. Positivar el despido arbitrario, facultando al empleador –
funcionario, a despedir sin causa justificada, sin procedimiento previo y sin
razones, es admitir y legalizar la arbitrariedad. Como está sucediendo en muchas
entidades del Estado, en que el funcionario de turno aprovecha de esta vía legal
para despedir al personal que le incomoda, otras veces por motivos subjetivos o
simplemente liberar plazas para ingresar simpatizantes o aliados de su gestión
política; con el agravio a los servidores públicos que de la noche a la mañana se
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quedan sin trabajo perdiendo la fuente de su remuneración que le sirve a su
subsistencia personal y familiar, y frustra su realización personal y bienestar; se
afecta su derecho a la dignidad.
7 JURISPRUDENCIA
7.1 EXPEDIENTE N° 002-2010-PI/TC
El Expediente N° 0002-2010-PI/TC el Tribunal Constitucional ha declarado
infundada la demanda de inconstitucional contra las disposiciones del Decreto
Legislativo N° 1057 que regula el Régimen Especial de Contratación Administrativa de
Servicios (CAS). Dicho Colegiado concluye que dicho régimen es de naturaleza
“especial” laboral para el sector público. Asimismo, se les reconoce el derecho a
sindicación y huelga. Respecto del reconocimiento de beneficios sociales, el TC se
abstiene de pronunciarse sobre el particular sustentando en que “su acceso y goce están
determinados en la legislación ordinaria”, sin embargo, establece que “corresponde a la
autoridad administrativa dictar la regulación necesaria, en acatamiento de la
Constitución para la protección de los derechos fundamentales” de los trabajadores de
dicho régimen.
7.2 EXP. N.° 00876-2012-PA/TC
El Tribunal Constitucional (TC) determinó que ahora los trabajadores del
régimen CAS, que no renueven su contrato y siguen trabajando, pasarán
automáticamente a planilla, al declarar, a través del expediente N° 00876-2012-PA/T,
referido al caso del sereno Juan Jara, ilegal la prórroga automática de los contratos CAS,
porque “atentan contra el derecho al trabajo”.
El caso aborda la demanda de acción amparo que interpuso el sereno Juan Jara
Chura a la Municipalidad Provincial de Arequipa, para la que trabajó desde octubre de
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2007 hasta el 22 de enero de 2010, cuando fue despedido de manera arbitraria. El TC
ordenó su reposición porque Jara tenía “una relación laboral con el municipio de plazo
indeterminado”.
De acuerdo al laboralista Jorge Toyama, el TC dictaminó que, si no se renueva
el contrato de un trabajador CAS y este sigue laborando, “pasa entonces
automáticamente a planilla y si en el futuro este es despedido podrá solicitar su
reposición”, como sucedió con Jara.
Por su parte, el ex ministro de Trabajo Javier Naves saludó lo resuelto por el
TC, pues beneficia a los trabajadores CAS, aunque alertó que lo dictado podría quedar
como un caso aislado si es que no se consolida ese criterio en la jurisprudencia nacional.
“Además, ese Tribunal, que dictó de manera digna’, cuenta con magistrados
provisionales. No se sabe cómo dictaminarán sus reemplazantes próximamente”,
expresó. Consideró, a su vez, que el régimen CAS es un sistema abusivo, “como pocos
en el mundo”, contra el trabajador y que se instauró “para sacarle la vuelta a los
derechos laborales”.
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CONCLUSION
Los principios laborales como directrices que permiten solucionar o llegar a una
mejor resolución de un problema, no han sido tomados en cuenta a fondo al momento
de tomar decisiones sobre la legalidad o no de esta norma vulneradora y discriminatoria
de derechos, como es el cuestionado contrato administrativo de servicios. Los contratos
administrativos de servicios vulneran el derecho de igualdad ante la ley, en el sentido
que se trata de manera diferenciada a dos grupos de servidores que se encuentran en
iguales condiciones de trabajo. Existe discriminación laboral en los grupos de servidores
pertenecientes al régimen de la contratación administrativa de servicios pues son
tratados de manera diferenciada al tomar en cuenta criterios subjetivos por pertenecer a
un grupo distinto, cuando en la realidad deberían pertenecer al ámbito laboral y no
administrativo.
En el régimen CAS, los derechos recortados son los siguientes: Compensación
por tiempo de servicios, vacaciones, reconocimiento de tiempo de servicios,
gratificaciones. No tenían derecho a sindicación y huelga. Estabilidad laboral. La
limitación en el goce de los derechos laborales antes mencionados vulnera los principios
laborales de igualdad, continuidad de la relación laboral, rendimiento, primacía de la
realidad, protección contra el despido arbitrario, condición más beneficiosa para el
trabajador, de inalterabilidad de las remuneraciones y condiciones de trabajo en
beneficio del trabajador.
El Estado como principal garante de derechos tiene el deber de proteger a sus
ciudadanos y como tal tiene la obligación de hacer respetar los derechos de cada uno;
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sin embargo, quien debería proteger y resguardar derechos es el primero que los vulnera
al permitir la vigencia de los contratos administrativos de servicios.
Hay muchos trabajadores CAS que han entrado al Estado por favores políticos,
no por méritos. Es importante que sean evaluados para efectos de poder contar en
planilla del Estado con los CAS que realmente valgan la pena. Por eso sería bueno la
posibilidad de tercer izar la evaluación a una institución independiente para una mayor
transparencia.
Entre los otros conflictos que se derivan de la aplicación de la Ley de
Eliminación del Régimen CAS- Decreto Legislativo Nº 1057 y de su reglamento
tenemos la desincentivación para trabajar en Entidades Públicas lo que genera el
alejamiento de los talentos, esto es, de los profesionales más calificados para trabajar en
el Estado. Asimismo, se suscitan problemas de inseguridad laboral en las Entidades
Púbicas produciéndose una suerte de flexibilización de derechos laborales ya adquiridos
en dicho ámbito y que ahora por los cambios legislativos y por interpretaciones del T.C.
son limitados y vulnerados.
Los derechos laborales esenciales que se vulneran a los trabajadores por CAS
conforme a la aplicación de la Ley de Eliminación del Régimen CAS- Decreto
Legislativo Nº 1057 y de su reglamento, son: El derecho al descanso, el derecho a
vacaciones, gratificaciones y esencialmente el derecho a una mínima estabilidad laboral
toda vez que se comete contra ellos un cese intempestivo de su actividad laboral así
como en ocasiones se materializa el despido arbitrario, vulnerando de esta manera sus
derechos constitucionales.
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actualidad” en Suplemento de Análisis Legal de El Peruano, Nº 355, mayo 2011.
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CONTRATACIÓN ADMINISTRATIVA DE SERVICIOS.
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