0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas6 páginas

Clase 2

Yisus

Cargado por

Lopped Jauchij
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas6 páginas

Clase 2

Yisus

Cargado por

Lopped Jauchij
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CLASE 2.

La Doctrina de Cristo antes de la Reforma

INTRODUCCIÓN
“Fieles a los santos padres, todos nosotros, perfectamente unánimes, enseñando que se
debe confesar a un mismo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, perfecto en divinidad y perfecto
en humanidad, verdadero Dios y verdadero hombre (...); en todo como nosotros, excepto
en el pecado.” Deficnición de Calcedônia (451)

DESARROLLO
Hola queridos Hermanos gracia y paz!
Em esta classe, queiro poder presentar la discusión de cada consejo em forma resumida
para que podamos ver los grandes temas relacionados com la persona, la obra y la deidad
de Cristo. Aquí veremos que el tema del Señor Jesús generó grandes debates, pero, por l
agracia de Dios, vimos al Espíritu Santo actuando a través de los concílios para trata de
traer uma respuesta correcta acerca del Seõr Jesucristo.
Mucha confusión comenzó tan pronto como nació la iglesia en “Pentecostés”. Lo cierto
es que hasta el Concilio de Calcedonia, mucho se alejó de la calúnia de la humanidad y
de la deidad de Cristo, pues las diversas creencias desde el judaísmo, los griegos y los
romanos, trajeron divergencia porque de hecho era difícil que los primeros cristianos
llevaran del judaísmo con su cosmovisión acerca de Dios y el Mesías porque como eran
monoteístas influyeron mucho en la iglesia primitiva en el sentido de desconfiar de la
posibilidad de que Jesús fuera el Cristo ya que en la perspectiva judía el Mesías sería el
glorioso rey terrenal con poderes e incapaces ir y morir como un criminal en la cruz. Por
lo tanto, es importante volver a la historia anterior a la Reforma para tratar de comprender
los grandes conflictos con respecto a la humanidad y la divinidad de Cristo en el pasillo
de la historia de la iglesia.

Hasta el Concilio de Calcedonia en la literatura cristiana sobre Cristo según Louis Berkof,
era que Jesucristo era humano y divino, como Hijo del Hombre, pero también como Hijo
de Dios. Se sostuvo que por su carácter sin pecado y bajo el nombre de Jesucristo se lleva
a cabo el culto de la iglesia primitiva. En ese primer momento, era de hecho algo
consensuado dentro de la iglesia primitiva, tanto el culto como la adoración por el nombre
de Jesús, sin embargo, comienzan los desdoblamientos y dificultades y es por eso que, en
el Concilio de Calcedonia, observaremos una constitución de una reunión para deliberar
sobre el problema planteado por Eutiques quien afirmaba y difundía que en “Cristo las
dos naturalezas se fundían en una sola (monofisismo).

Para mejorar este estudio, profundicemos en la lectura de Lois Berkof sobre este tema:

1. HASTA EL CONCILIO DE CALCEDONIA: “En la literatura cristiana primitiva,


Cristo se destaca como humano y divino, como Hijo del hombre, pero también como Hijo
de Dios. Se defiende su carácter sin pecado y se le considera un objeto legítimo de
adoración. Por supuesto, el problema planteado por Cristo, como Dios y hombre, y las
dificultades involucradas en tal concepción, no fueron plenamente sentidas por la mente
cristiana de los primeros tiempos, y solo se le aparecieron a la luz de la controversia. Era
natural que el judaísmo, con su fuerte énfasis en el monoteísmo, ejerciera una influencia
considerable en los primeros cristianos de extracción judía. Los ebionistas (o parte de
ellos) se sintieron obligados, en interés del monoteísmo, a negar la divinidad de Cristo.
Lo consideraban como un mero hombre, el hijo de José y María, calificado en Su
bautismo para ser el Mesías, por el descenso del Espíritu Santo sobre Él. Hubo otros en
la Iglesia primitiva cuya doctrina acerca de Cristo se elaboró de manera similar. Los alogi
(alogos o alogians), que rechazaron los escritos de Juan porque entendieron que su
doctrina del Logos estaba en conflicto con el resto del Nuevo Testamento, también vieron
en Jesús a un solo hombre, aunque milagrosamente nacido de un viaje, y enseñaron que
Cristo descendió sobre Él en el bautismo, otorgándole poderes sobrenaturales.
Esencialmente, esta fue también la posición de los monárquicos dinámicos. Pablo de
Samosata, su principal representante, distinguió entre Jesús y el Logos. Consideró al Uno
como un hombre igual a todos los demás, nacido de María, y al Uno como la divina razón
impersonal, que hizo Su morada en Cristo en un sentido preeminente, desde el tiempo de
Su bautismo, y así lo capacitó para Su gran tarea. . En vista de esta negación, era parte de
la función de los primeros apologistas defender la doctrina de la divinidad de Cristo.
Si hubo algunos que sacrificaron la divinidad por la defensa de la humanidad de Cristo,
hubo otros que invirtieron el orden. Los gnósticos estaban profundamente influenciados
por la concepción dualista de los griegos, en la que la materia, entendida como
inherentemente mala, se describe como completamente opuesta al espíritu; y por una
tendencia mística a considerar las cosas terrenales como representaciones alegóricas de
los grandes procesos redentores cósmicos. Rechazaron la idea de una encarnación, de una
manifestación de Dios en forma visible, ya que esto implicaría un contacto directo del
espíritu con la materia.
Harnack dice que la mayoría de ellos consideraban a Cristo como un Espíritu
consustancial al Padre. Según algunos, descendió sobre el hombre Jesús en Su bautismo,
pero lo dejó nuevamente antes de Su crucifixión; mientras que, según otros, asumió un
cuerpo meramente fantasmal. Los monárquicos modalistas también negaron la
humanidad de Cristo, en parte por el interés de su divinidad y en parte para preservar la
unidad del Ser divino. Vieron en él sólo un modo o una manifestación del único Dios, en
quien no reconocieron distinción de personas.
Los llamados padres alejandrinos y antignósticos asumieron la defensa de la divinidad de
Cristo, pero en su labor de defensa no evitaron del todo el error de calificarlo de
subordinado al Padre. Incluso Tertuliano enseñó una especie de subordinación, pero
especialmente Orígenes, quien no dudó en hablar de subordinación en cuanto a la esencia.
Esto se convirtió en un punto de partida para el arrianismo, en el que Cristo y el Logos se
distinguen como razón divina, y Cristo se presenta como una criatura pretemporal,
sobrehumana, la primera de las criaturas, no Dios y, sin embargo, más que el hombre.
Atanasio desafió a Arrio y defendió enérgicamente la posición de que el Hijo es
consustancial al Padre y de la misma esencia que el Padre, posición que fue adoptada
oficialmente por el Concilio de Nicea en 325. El semiarrianismo propuso una vía media*,
declarando que la esencia del Hijo es semejante a la del Padre.
Cuando se estableció oficialmente la doctrina de la divinidad del Hijo, surgió
naturalmente la cuestión de la relación mutua de las dos naturalezas de Cristo. Apolinario
ofreció una solución al problema. Aceptando la concepción de la tricotomía del hombre
como compuesto de cuerpo, alma y espíritu, tomó la posición de que el Logos tomaba el
lugar del espíritu (pneuma) en el hombre, al que consideraba como el asiento del pecado.
Su principal interés era asegurar la unidad de la persona de Cristo, sin sacrificar su
divinidad real; y también para salvaguardar la impecabilidad de Cristo. Pero lo hizo en
detrimento de la humanidad completa del Salvador y, en consecuencia, su posición fue
condenada explícitamente por el Concilio de Constantinopla en 381.
Una de las cosas por las que luchó Apollinaris fue la unidad de la persona de Cristo. Que
esto estaba realmente en peligro se vio claramente por la posición adoptada por la escuela
de Antioquía, que exageraba la distinción entre las dos naturalezas de Cristo. Teodoro de
Mopsuestia y Nestorio enfatizaron la humanidad completa de Cristo y entendieron que la
morada del Logos en él era solo una morada moral, como también disfrutan los creyentes,
aunque no en el mismo grado. Vieron en Cristo a un hombre al lado de Dios, en pacto
con Dios, compartiendo el propósito de Dios, pero no unido a Él en una sola unidad
personal de vida; vieron en él a un Mediador que constaba de dos personas. En oposición
a ellos, Cirilo de Alejandría enfatizó fuertemente la unidad de la persona de Cristo y, en
opinión de sus oponentes, negó las dos naturalezas. Si bien con toda probabilidad estos
oponentes lo malinterpretaron, Eutico y sus seguidores ciertamente apelaron a él cuando
adoptaron la posición de que la naturaleza humana de Cristo fue absorbida por la divina,
o que las dos se fusionaron en una sola naturaleza, posición que implicaba la negación de
la naturaleza humana. dos naturalezas de Cristo. El Concilio de Calcedonia, en el año
451, condenó estos dos conceptos y mantuvo la creencia en la unidad de la persona, así
como en la dualidad de las naturalezas”.
Quién es Jesucristo? Jesucristo es Dios-hombre. Esto significa que tiene dos naturalezas:
humana y divina. Fue en el pasillo de la história de la iglesia centenaria que los teólogos
se reunieron para deliberar y discutir estos asuntos (humanidad y deidad). Los principales
concilios que trataron este tema en la época de la iglesia primitiva antes de la Reforma
protestante fueron:
• Nicea (325): Defendió la divinidad de Cristo contra el hereje Arrio de Alejandría que
negaba la eternidad de Jesús.
• Constantinopla (381): Defendió la plena humanidad de Jesús frente a Apolinar, que
decía que en Cristo el Verbo había ocupado el lugar del alma humana.
• Éfeso (431): Defendió la cristología ortodoxa contra Néstor, quien defendió la
existencia de dos personas en Cristo en lugar de dos naturalezas.
• Calcedonia (451): Negaba la doctrina de Eutiques, que afirmaba que en Cristo las dos
naturalezas se fundían en una sola (monofisismo).
Cada concilio como podemos observar, estudió y defendió una característica ya sea de la
persona o de la divinidad de Cristo en Nicea nos daremos cuenta que Arrio estaba
negando la eternidad de Jesús es decir la respuesta lógica y filosófica a la herejía arriana
es que si Jesús es eterno es Dios y si Jesús no es eterno, entonces no es Dios y esa es
exactamente la premisa defendida por Arrio (Jesús no es Dios). Los Testigos de Jehová
defienden la idea de Arrio al negar la eternidad de Cristo. En Constantinopla, vemos que
este concilio trabajaba en defensa de la humanidad de Jesús y que Apollinaris difundió
que fue en Cristo donde el Verbo se hizo humano, porque no era posible que un “Dios”
fuera hombre, sino que se hiciera hombre. sí no con dos naturalezas, sino para “entrar”
en la materia o tomar el lugar del alma humana. En Éfeso vemos a Néstor afirmando que
no había dos naturalezas sino dos personas que existían en Cristo y no dos naturalezas y
en Calcedonia se negaba que en Cristo dos naturalezas se hubieran fusionado en una como
el acero se fusiona en otra. Por lo tanto, todos estos teólogos en todos los tiempos de la
iglesia en la historia antigua, se unieron para declarar que Jesucristo era perfectamente
Dios y perfectamente hombre.
A). Evidência de la verdadera humanidad de Jesús
1. Tuvo un nacimiento humano (Mt 1,18; Rom 9,5; Gal 4,4).
2. Provino de la simiente de David (Lucas 1:31-33; Rom 1:3).
3. Creció y se desarrolló naturalmente (Lucas 2:40,52).
4. Tiene un cuerpo físico así como un alma humana (Mateo 26:12; Lucas 23:46; Juan
12:27; 1 Juan 1:1).
5. Estaba sujeto a limitaciones físicas (Mateo 21:18; Lucas 22:44; Juan 4:6).

B). Evidência de la plena divinidad de Jesús


1. Se le dan nombres divinos (Hechos 9:17; Rom 9:5; Heb 1:8; Apoc 1:17 cp. 1:7-8).
2. Puede ser invocado y adorado como Dios (Mt 14,33; 1 Cor 1,2; Heb 1,6).
3. Se le atribuyen obras divinas (Jn 1,3; Col 1,16-17).
4. Puede perdonar los pecados (Marcos 2:5-11).
5. Él puede dar vida eterna (Juan 10:28; 17:1-2).
6. Él es omnipresente (Mt 18,20; 28,20; Juan 1,48).
7. Se reconoce que las declaraciones del Antiguo Testamento acerca de Dios se refieren
a Jesús en el Nuevo Testamento (Sal. 17.10 cp. Rev 2.18,23).
8. El nombre de Jesús está asociado de manera especial con el nombre de Dios Padre y
Espíritu Santo (2 Cor. 13:13 [o v. 14 - NVI]; Santiago 1:1).

PREGUNTAS PARA EL FORO:


1. Cómo ve la doctrina de Cristo antes de la Reforma?
2. Qué defendió el Concilio de Calcedonia contra el hereje Eutiques?
3. Citar 3 versículos para defender la humanidad de Cristo y 3 versículos para defender
la deidad de Cristo.

BIBLIOGRAFIA:
1. Berkhof, Louis
Teologia Sistemática/ Louis Berkhof; trad. por Odayr Olivetti. Campinas: Luz Para o Caminho, 1990.
791p.1. Teologia doutrinal cristã – Estudo. I. Título CDD 230.07
2. Granconato, Marcos
Pequeno manual de doutrinas básicas / Marcos Granconato – São Paulo : Hermeneia, 2014.
5ª Edição Revista e Ampliada

También podría gustarte