UNIVERSIDAD DE
GUADALAJARA
CENTRO UNIVERSITARIO DEL SUR
MAESTRÍA EN DESARROLLO HUMANO,
EDUCACIÓN E INTERCULTURALIDAD
Teorías y Modelos del Desarrollo Humano
Vivir de forma auténtica para llegar a la autorrealización
PRESENTA
Itzeel Geovana Ruiz Galván
DOCENTE
Mtro. Eduardo Rodolfo Ochoa Chávez
Ciudad Guzmán, Jalisco, México. 3 de mayo de 2024
“Nosotros los que conocemos somos desconocidos para nosotros, nosotros
mismos somos desconocidos para nosotros mismos: esto tiene un buen
fundamento. ¿No nos hemos buscado nunca -cómo iba a suceder que un día nos
encontráramos?” (Nietzsche, 1986).
Es este planteamiento el que mejor describe mi sentir en este momento de
la vida, desconocimiento y autodescubrimiento, durante estos meses de cambio y
desprendimiento, el torbellino de emociones y contrastes me ha hecho reflexionar
sobre la busqueda de mi misma, y de si me encuentro encaminada al camino de la
autorrealización.
Este proceso de cuestionamiento personal, ha estado de la mano con
varios conceptos revisados durante la materia, y me hizo pensar en que haber
tomado la decisión no solo de entrar a este programa, sino también el de haberme
mudado a otro estado, ha sido un salto de fe, si bien Kierkegaard (1982) dice que
la fe es el remedio contra la desesperación, yo agregaría que es el conducto para
la acción, para el movimiento de nuestro pensamiento, ya que tomar decisiones
siempre será un salto hacia la posibilidad.
Durante las clases surgió una pregunta “¿Qué estás haciendo para
acercarte a la autorrealización?” sinceramente cuando pensé en esto, entré en un
dilema, si bien por un lado he tomado decisiones para crecer profesionalmente he
dejado de lado, en pausa, cuestiones emocionales, familiares y corporales,
dandome cuenta de que no estoy viviendo de forma congruente, sino que más
bien me he estado viviendo en un estado de supervivencia, dejándome llevar por
la inercia de la vida, respondiendo a la emergencia.
Pensar en esto me ha hecho darme cuenta de que realmente no me
encuentro en un camino de autorrealización pero lejos de desmotivarme me hace
darme cuenta de que es el momento de tomar responsabilidad consciente ante el
hecho de que, para vivir de forma congruente, es necesario englobar todas esas
cosas a las que he dejado de lado por solo darle prioridad a mi desarrollo
profesional.
Algo que desde que era estudiante de la licenciatura me ha gustado del
Enfoque Centrado en la Persona de Rogers, es que da la posibilidad de realizar el
ejercicio de autoexplorarte, me parece muy bondaso, dar esa posibilidad al
pensamiento me genera un estado de seguridad, para alguien que se vive en un
estado de ansiedad constante, es sumamente reconfortante, ya que hacer el
ejercicio de poder introspeccionar de manera empática contigo mismo ayuda a
que los pensamientos rumiantes vayan difuminándose, dando claridad a mi mente.
Vivir en la angustia constante me ha hecho muchas veces paralizarme ante
la vida, recordar que eso también es elección me motiva a sentir y pensar de
forma diferente, Nietzsche expresa lo siguiente: “[…] Conciencia: ¿en qué medida
las ideas representadas, la voluntad representada, el sentimiento representado (lo
único que conocemos) es completamente superficial? ¡Nuestro mundo interior es
también fenómeno!” (Nietzsche, 1981).
Y vaya que no solo es fenómeno sino también elección, responsabilidad,
posibilidad, me gusta pensar que estamos en un constante cambio, en un
constante cuestionamiento, una vez escuché que el movimiento es vida, me quedé
pensando en que de no ser porque siempre he buscado estar en movimiento
probablemente estaría en un estado de desconexión.
Rogers (1951) hablaba sobre que el terapeuta debe realizar un ejercicio
consciente de aceptación incondicional, me parece que este concepto en
específico, muestra que claramente nos encontramos ante la posibilidad de
mejorar nuestra relación personal con nosotros mismos, al menos ser más
amables y pacientes con nuestros pensamientos es un buen comienzo, creo
firmemente en que al hacerlo se verá reflejado en nuestro actuar y convivencia
con los demás.
Reconocer que tengo ese potencial me ha dado aliento y esperanza para
afrontar este período de cambios radicales, no siempre puedo mantener en la luz
el ser congruente conmigo misma, muchas veces me encuentro en la constante
angustia sofocante,que aunque me incomoda me ayuda también a generar
cambios, ha sido precisamente lo que me ha traído hasta aquí.
Me ha costado reconocer que me encuentro perdida en el camino a
autorrealizarme pero creo que parte de existir es perderse, para parar a
recordarme que hay tiempo, que hay esperanza y que nada es para siempre,
cuando me encuentro en estados de ansiedad intensos, en los que siento que me
falta aire y fuerza para poder seguir, me siento a pensar que ese sentimiento de
incertidumbre, miedo y muchas veces desolación, me hacen ser humana, me
recuerdan que son parte de la experiencia de estar vivo.
Ningún proceso es lineal, mucho menos este proceso de reconocerme
como persona, hacerlo sin juicios me parece que es la gran batalla, escribir este
ensayo me ha hecho darme cuenta de que muchas veces he dado por sentado mi
propia existencia, es lo que me ha gustado de la materia, el cuestionameinto
personal, para mí una herramienta demasiado valiosa.
Considero que darme el tiempo de reflexionar y de pensar sobre lo
aprendido de las conversaciones de clase me ha dado perspectiva sobre mi
presente, que muchas veces es en lo que menos pongo atención. Llevo ya casi
diez años dedicándome al trabajo de neurorehabilitación con niños
neurodivergentes, desde hace algún tiempo, me he encontrado pensando en la
autenticidad con la que la mayoría de mis pacientes viven su vida, Rogers
planteba que precisamente esto nos permitiría ser congruentes, lo entiendo como
el equilibrio del que muchas veces se habla.
Y me parece que la misión con la que me estoy comprometiendo es
precisamente, buscar un estado equilibrado entre mi pensamiento, sentir y actuar,
quisiera decir que lo busco también para mi interacción con los demás pero creo
que en este preciso momento de la vida, debo poner como prioridad estar en
equilibrio congruente conmigo misma.
Muchas de las reflexiones que he escuchado de mis compañeros me han
ayudado a darme cuenta de que me he encontrado en un estado de
ensimismamiento pero que también tengo frente la posibilidad de moverme de ahí
y crear la realidad en la que realmente quiero vivir.
Referencias
Kierkegaard, S. (1982). El concepto de la angustia. Una sencilla investigación
orientada hacia el problema dogmático del pecado original. Madrid: Espasa-Calpe.
2ª edición.
Nietzsche, F. (1986) La genealogía de la moral, Alianza, Madrid.
Nietzsche, F. (1981), La voluntad de Poderío, EDAF, Madrid, 1981.
Rogers, C. R. (1959). Una teoría de la terapia, la personalidad y las relaciones
interpersonales, tal como se desarrolla en el marco centrado en el cliente.
En S. Koch (Ed.), Psicología: el estudio de una ciencia. (Vol. 3, pp. 184-
256). New York: McGraw-Hill.