EL PERDÓN,
¿ CAMBIA
NUESTRAS VIDAS ?
Domingo Séptimo - B
EL PERDÓN, ¿CAMBIA NUESTRAS VIDAS?
Domingo Séptimo - B.
RITOS INICIALES
Monición de Entrada:-
El Sacramento de la Penitencia es un signo de que Dios nos
perdona. Pero ese signo supone arrepentimiento y cambio en nuestras
vidas.
¿Cómo podemos saber que Dios nos ha perdonado, si no
cambiamos nada nuestras vidas?.
¿Cómo podemos suponer que Dios destruye nuestros pecados, si el
pecado nos sigue aplastando, y nosotros seguimos unidos a él,
fomentándolo en nuestras vidas?.
Desde luego que lo más importante es la acción de Dios que nos
perdona, pero es necesario ver algún signo externo de ese perdón; algún
cambio en nuestras vidas, para poder mostrar que Dios nos perdona.
En el Evangelio de hoy vemos a Jesús perdonando los pecados. Y
para demostrar que tiene poder para hacerlo, cura al paralítico.
Presenta un signo externo de que tiene poder para perdonar
pecados.
Nosotros tenemos que manifestar de alguna forma el hacho de que
Dios nos perdona: Cambiando algo nuestras vidas.
Saludo del Sacerdote:-
Que el Dios del Amor y del Perdón esté con todos nosotros ......
RITO DEL PERDÓN
Monición:-
Es el momento del perdón. Una vez más Dios nos perdona. Vamos
a conseguir que se note en nuestras vidas los efectos del perdón.
* Muchas veces nos ha perdonado Dios, y seguimos siendo
egoístas e injustos. Perdón, Señor.
* Muchas veces nos ha perdonado Dios y a nosotros nos cuesta
perdonar una vez a los demás. Cristo, perdónanos.
* Muchas veces nos ha perdonado Dios y nuestras vidas siguen
igual, sin cambiar nada. Perdón, Señor.
Si nos sentimos arrepentidos y dispuestos a aceptar el perdón y ser
consecuentes, una vez más Dios nos perdona:
Dios Padre Misericordioso,
que reconcilió consigo al mundo,
por la Muerte y Resurrección de su Hijo,
y derramó al Espíritu Santo
para la remisión de los pecados,
os conceda, por el Ministerio de la Iglesia,
el perdón y la paz.
Y yo os absuelvo de vuestros pecados
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
A m é n.
G L O R I A.
Dios nos ha perdonado y quiere que nuestras vidas cambien aunque
sea costoso y duro. Nosotros hemos pedido perdón y ahora damos las
gracias diciendo. Gloria a Dios en el Cielo... ( Cantando )
ORACIÓN
Señor,
Tú nos concedes el perdón,
pero nosotros continuamos
con nuestra forma de vida
sin cambiar nada.
Somos débiles
y nos preocupamos poco de eso.
También hoy
venimos a pedir perdón de nuevo.
Que nuestro arrepentimiento sea sincero
y también nuestro deseo
de corregir nuestras vidas.
Que se note que Tú nos has perdonado.
Ayúdanos.
Te lo pedimos por Jesucristo
Nuestro Señor.
A m é n.
ENCUENTRO CON LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Monición.-
No hay que recordar el pasado. Lo importante es pedir
perdón a Dios y recordar que Él perdona y olvida. Nosotros debemos
hacer lo mismo y mirar hacia adelante.
Lectura del profeta Isaías 43, 18-19. 21-22. 24b-25
Esto dice el Señor.
No recordéis lo de antaño,
no penséis en lo antiguo;
mirad que realizo algo nuevo,
ya está brotando, ¿no lo notáis?'
Abriré un camino por el desierto,
tríos en el yermo,
para apagar la sed
del pueblo que yo formé,
para que proclamara mi alianza.
Pero tú no me invocabas, Jacob,
ni te esforzabas por mí, Israel;
no me saciabas con la grasa de tus sacrificios,
pero me avasallabas con tus pecados,
y me cansabas con tus culpas.
Yo, yo era quien por mi cuenta borraba tus crímenes
y no me acordaba de tus pecados.
Palabra de Dios.
A C L A M A C I Ó N "El amor hace amigos"
Todos:- "Danos tu Amor, Señor".
* En el país del Amor quiero habitar
y de amor construir mi hogar.
Amor será mi vecino, amor será mi amigo
lo demás me da igual.
Todos:- "Danos tu Amor, Señor".
* El amor me acaricia y me hace vivir,
el amor sea mi fuerza.
Del amor siempre hablaré
y al amor consagraré mi tiempo.
Todos:- "Danos tu Amor, Señor".
* Llénanos de tu amor, Señor,
que es fresco y puro como la lluvia,
que bendice y fecunda la tierra sedienta
y refresca nuestros cuerpos y nuestra vida.
Todos:- "Danos tu Amor, Señor".
SEGUNDA LECTURA
Monición.-
La fe cristiana no debe ser una ilusión que se desvanece. Debe
estar apoyada en la persona de Jesús para saber caminar a su lado sin
aferrarnos a normas y costumbres pasadas.
Lectura de la Segunda Carta de San Pablo a los Corintios.
1, 18-22
Hermanos.
¡ Dios me es testigo !
La palabra que dirigimos no fue primero " sí " y luego " no ",
Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el que Silvano, Timoteo y yo os hemos
anunciado, no fue primero «sí» y luego «no»; en é1 todo es ha
convertido en un " si "; en é1 todas las promesas han recibido un "
sí ".'
Y por é1 podemos responder " Amén " a Dios, para gloria suya.
Dios es quien nos conforma en Cristo a nosotros junto con
vosotros.
Él nos ha ungido, Él nos ha sellado, y ha puesto en nuestros
corazones, como prenda suya, el Espíritu.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos. (2, 1-12).
Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que
estaba en casa.
Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les
proponía la palabra.
Llegaron cuatro llevando a un paralítico y, como no podían
meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba
Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico.
Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico:
-" Hijo, tus pecados quedan perdonados".
Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus
adentros:
- "¿Por qué habla este así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar
pecados, fuera de Dios?.
Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo:
- "¿Por qué pensáis eso?. ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico
"tus pecados quedan perdonados" o decirle "levántate, coge la camilla y
echa andar"?.
Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la
tierra para perdonar pecados..."
Entonces le dijo al paralítico:
- "Contigo hablo: Levántate, coge la camilla y vete a tu casa".
Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de
todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
- "Nunca hemos visto una cosa igual".
Palabra del Señor.
Guión de Homilía.-
Nuestras Celebraciones solemos comenzarlas con un sencillo acto
Penitencial, comenzamos pidiendo perdón.
El perdón exige algún cambio en nuestras vidas. El perdón supone
ir suprimiendo el pecado y sus consecuencias.
No bastan buenas intenciones, hay que bajar a los hechos, a las
realidades.
Si nada cambia a nuestro alrededor, si todo sigue igual en nuestras
vidas, después de nuestras confesiones, de nuestras Penitencias
Comunitarias, ¿Cómo sabemos que hemos sido perdonados?. ¿Cómo
mostramos que Dios nos ha perdonado?.
En el Evangelio hemos escuchado cómo Jesús perdonó sus pecados
a un hombre que creyó en Él. Y como signo y garantía de ese perdón, lo
curó de su enfermedad. Es la forma de actuar de Dios.
El perdón que es algo personal, íntimo de cada uno, debe dejarse
ver hacia fuera con algún signo externo.
¿Cambian algo nuestras vidas después del perdón?. ¿Qué signos
externos podemos ver entre los cristianos que muestren que Dios nos ha
perdonado?.
¿Cómo es posible creer que Dios nos libera del pecado, si el pecado
nos sigue aplastando en mil formas de injusticias?. Y además seguimos
animando y fomentando esas injusticias.
Es fácil decir te perdono, me han perdonado; pero es difícil
aceptar el perdón y sus consecuencias.
Es verdad que somos débiles, pero eso no debe ser la excusa para
todo.
Cuando de verdad nos interesa una cosa, luchamos, nos
esforzamos, trabajamos a tope y la conseguimos. Aunque no sea a la
primera, al menos la vamos consiguiendo poco a poco.
Esta debe ser la forma de actuar para conseguir que cambie algo
nuestra vida después del perdón.
Esta lucha, este esfuerzo por ir cambiando nuestras vidas. por ir
suprimiendo los pecados y sus consecuencias las injusticias, esta lucha,
es la señal de que Jesús nos ha perdonado.
No vamos a quedarnos parados diciendo: "somos débiles", "no
tenemos nada que hacer, es imposible".
Vamos a intentarlo y poco a poco lo conseguiremos.
Homilía Domingo 7º B.
¿ No os ha llamado nada la atención al escuchar este evangelio?
Voy a ser sincero y honrado. Yo mismo lo he leído y escuchado cientos
de veces y no había caído en cuenta .
Esto quiere decir que siempre que leemos o escuchamos el
evangelio podemos encontrarnos con algo nuevo; sea porque lo
escuchamos en unas circunstancias distintas o porque Dios nos ilumina
de una forma especial.
Lo cierto es que el evangelio, la Biblia, siempre nos habla en presente, a
nosotros, no de lo que sucedió en el pasado.
Repito: ¿ No os ha llamado, no os ha extrañado algo en la actitud de
Jesús, tanto con el enfermo como con la gente?
Me explico:
1) Resulta que le traen un enfermo para que le cure, y Jesús lo
que hace es perdonarle los pecados.
2) Le critican porque se apropia del derecho de perdonar, y
va y cura al enfermo.
En resumen: todo lo hace al revés. ¿ Será una equivocación al
escribir el evangelio?. Sinceramente, creo que no, porque los judíos lo
entendieron perfectamente y por eso le criticaron.
Y es que para ellos, los judíos, la enfermedad era un castigo de
Dios por los pecados. Todo enfermo era, según ellos, un pecador y
cuanto más grave era la enfermedad, era señal de que Dios lo castigaba
más fuerte.
Por eso, lo primero que hace Jesús es perdonarle los pecados, para
hacerles ver que la enfermedad no tiene nada que ver con los pecados ni
es un castigo. Dios no castiga los pecados con enfermedades.
Y, después le cura, también para hacerles ver, que Dios no quiere el
mal ni el dolor de las personas, sino su felicidad. ¿ Qué padre puede
desear ningún mal para sus hijos?
También nosotros creemos que los males, las desgracias, la
enfermedad son castigos de Dios. Y Jesús viene a decirnos hoy que eso
no es verdad.
Que Dios está tan interesado o más que nosotros en vernos sanos y
felices.
Que Dios se preocupa de nosotros como un buen padre. Que sufre
al vernos sufrir y está siempre a nuestro lado para ayudarnos ,
consolarnos y darnos ánimos para salir tanto de las enfermedades como
de los pecados.
No echemos la culpa a Dios. Él es mucho más Padre de lo que nos
podemos imaginar. No le tengamos miedo porque Él perdona a todos y
ama sin condiciones. Dios es mucho, infinitamente
RITO DE LAS OFRENDAS
ORACIÓN
Te presentamos el vino y el pan,
frutos de la tierra
y del trabajo de los hombres y mujeres.
Junto a ellos presentamos nuestras vidas:
la alegría que sentimos porque nos has perdonado,
y el firme deseo de trabajar,
para ir cambiando algo nuestras vidas.
Recíbelo como nuestra mejor ofrenda.
Te lo ofrecemos a Ti Nuestro Dios,
por Jesucristo Nuestro Señor.
A m é n.
PLEGARIA EUCARÍSTICA
- El Señor esté con nosotros .......
- Levantemos el corazón .............
- Demos gracias al Señor Nuestro Dios ...
PREFACIO:-
Te damos gracias, Señor,
porque eres un Dios cercano
y presente en nuestras vidas.
Te damos gracias,
porque eres fiel a los hombres,
porque con tu Palabra,
nos enseñas la justicia y la verdad.
Te damos gracias,
porque conoces a cada uno
por su nombre y por su vida
y no te dejas engañar
por las etiquetas que nos colgamos.
Te damos gracias por Jesucristo.
Su Vida y su Palabra van acordes.
Con su Vida y con su Muerte confirmó su Mensaje.
Fiados en su Palabra
nos unimos a los ángeles y a los santos
para entonar un himno de alabanza
diciendo:
- Santo, Santo, Santo .......
CONSAGRACIÓN:-
Eres Santo y Misericordioso,
y no rechazas a las personas de buen corazón.
Si reconocemos nuestro pecado
nos perdonas y nos ayudas a continuar;
y quieres que caminemos en la honradez,
en la justicia y en la verdad.
Envíanos tu Espíritu Santo
para que santifique este pan y este vino
y se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Jesús.
El mismo Jesús, la víspera de su Muerte,
llevando el amor de su vida hasta el final,
se reunió con sus amigos
y sentado a la Mesa tomó un pan,
te dio gracias y se lo repartió
diciendo:
- Tomad y comed todos de él ......
Acabada la Cena, tomó una copa de vino,
te dio gracias de nuevo
y se la pasó de mano en mano
diciendo:
- Tomad y bebed todos de ella ........
- Este es el Sacramento de nuestra fe ....
PRESENCIA:-
Ahora estamos recordando la Muerte
y Resurrección de Jesús.
Queremos que cada Misa
sea respuesta a la verdad y honradez de nuestras vidas.
Estamos cansados de palabras y queremos hechos.
En los demás y en nuestras vidas.
Te pedimos por el Papa y los Pastores de la Iglesia,
para que acomoden sus vidas al ejemplo de Jesús.
Queremos tener un recuerdo
para todos los que sufren por causa de la guerra,
del hambre, de la violencia
y de toda clase de injusticias.
Acuérdate de tus hijos ........... y
de nuestros familiares, amigos
y fieles difuntos de esta Comunidad.
Ahora nos unimos a María,
a los santos y a las personas de buen corazón
y brindamos con el pan y con la copa
que son ya el Cuerpo y la Sangre de Jesús
diciendo:
- Por Cristo, con Él y en Él ..........
COMPARTIMOS EL PAN Y LA PAZ
Padre Nuestro:-
Juntos estamos celebrando esta Misa. Juntos vamos a rezar ahora a
Dios Padre diciendo: - Padre Nuestro .........
La Paz:-
Dios nos ha perdonado. Hemos hecho las paces. Pero en nuestro
mundo no vivimos en paz. Es que no llevamos el perdón a nuestras
vidas. No cambiamos nuestras vidas y seguimos siendo egoístas e
injustos, y por eso no nos llega la paz.
- Que la Paz del Señor esté con todos nosotros ....
- Nos damos la Paz.
Comunión:-
Hemos hecho las paces y nos vamos a acercar a comulgar. Esta
comida nos ayudará y nos dará fuerzas para caminar junto a Jesús. Nos
ayudará a hacer una realidad el perdón que hemos recibido.
- Dichosos nosotros por haber sido invitados a esta Mesa.
- Señor no soy digno de que entres en mi casa ...
RITOS FINALES
ORACIÓN
Sabemos que nos quieres, Señor, porque eres bueno.
Perdónanos, porque tienes un corazón de Padre.
Limpia nuestros fallos y pecados
y ayúdanos a cambiar en nuestras vidas.
¡Qué alegría, saber que eres un Padre Bueno!
y que eres justo y generoso,
y juzgas y perdonas sin chantajes ni sobornos.
Devuélvenos el gozo y la alegría perdidos,
para que nuestra vida sea como una fiesta.
Somos amigos, Señor. Olvida nuestro pasado,
porque estamos dispuestos
a corregirnos con tu ayuda.
Eres bueno con nosotros y con todos.
Trátanos con paciencia y con cariño,
para que no nos destruyan nuestros pecados,
sino que corrijamos nuestras vidas
y tratemos de seguir tus pasos.
BENDICIÓN F I N A L.
Nos despedimos con la Bendición :-
PRIMERA LECTURA
El que reconoce su pecado y se arrepiente, consigue el perdón.
Lectura del Libro de los Salmos. (Salmo 32 (31) ).
Dichoso el que es perdonado de su culpa,
y le queda cubierto su pecado.
Dichoso el hombre a quien Yahveh
no le cuenta el delito,
y en cuyo espíritu no hay fraude.
Mi pecado te reconocí
y no oculté mi culpa,
perdonaste mi pecado.
Por eso te suplica todo el que te ama,
en la hora de angustia.
Y aunque las muchas aguas se desborden
no le alcanzarán.
Tú eres un cobijo para mí,
de la angustia me guardas,
estás entorno a mí para salvarme.
Copiosas son las penas del impío;
al que confía en Yahveh el amor le envuelve.
Palabra de Dios.