Entre 1930 y 1990, el Perú experimentó una serie de profundos cambios políticos,
económicos y sociales que han influido significativamente en la conformación del Perú
actual. Este período estuvo marcado por la alternancia de regímenes democráticos y
dictatoriales, la implementación de diversas políticas económicas y sociales, así como el
surgimiento de movimientos sociales y conflictos internos. Comprender cómo estas
transformaciones contribuyeron al desarrollo del Perú contemporáneo es fundamental para
interpretar su historia reciente.
Desde el punto de vista político, el Perú transitó entre gobiernos democráticos y dictaduras
militares durante este período. La década de 1930 estuvo marcada por la inestabilidad
política, con el golpe de Estado de Luis Sánchez Cerro en 1930 y la posterior llegada al
poder de Óscar R. Benavides. Esto sentó las bases para la aparición de movimientos
populistas y nacionalistas, como el APRA, que desafiaron el orden establecido.
Posteriormente, la década de 1960 y 1970 estuvo dominada por gobiernos militares, como
los de Juan Velasco Alvarado y Francisco Morales Bermúdez, quienes implementaron
reformas socioeconómicas significativas, como la reforma agraria y la nacionalización de
industrias clave. Finalmente, la década de 1980 presenció el retorno a la democracia, con la
elección de Fernando Belaúnde Terry y Alan García, lo que sentó las bases para la
estabilización política del país.
En el ámbito económico, el Perú experimentó una transición desde un modelo económico
primario-exportador hacia uno más diversificado e industrializado. En la década de 1930, el
país se vio afectado por la Gran Depresión, lo que llevó a la implementación de políticas de
sustitución de importaciones. Posteriormente, durante los gobiernos militares de las décadas
de 1960 y 1970, se adoptaron políticas de nacionalización de industrias estratégicas y de
redistribución de la riqueza, lo que tuvo un impacto significativo en la estructura económica
del país. Sin embargo, la década de 1980 estuvo marcada por una crisis económica severa,
lo que llevó a la adopción de políticas de ajuste estructural y a la apertura económica
durante el gobierno de Alberto Fujimori en la década de 1990.
En el ámbito social, el Perú experimentó importantes transformaciones, como la creciente
urbanización y el fortalecimiento de los movimientos sociales. La migración del campo a la
ciudad, impulsada por la crisis económica y la violencia política, llevó a la expansión de las
barriadas y a la conformación de una nueva clase media urbana. Además, surgieron
movimientos sociales, como el sindicalismo y los movimientos campesinos, que desafiaron
el orden establecido y exigieron mayores derechos y oportunidades.
En conclusión, los cambios y permanencias políticos, económicos y sociales ocurridos en el
Perú entre 1930 y 1990 han tenido una profunda influencia en la conformación del Perú
actual. Estos procesos de transformación han sentado las bases para la democratización del
país, la diversificación y modernización de su economía, y la emergencia de nuevos actores
sociales que han moldeado la sociedad peruana contemporánea. Comprender estas
dinámicas históricas es fundamental para interpretar el desarrollo del Perú en las últimas
décadas y anticipar los desafíos futuros.
Bibliografía
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